
Anónimo
(Hallado en un baño público en la ciudad de Puebla, México.
Enviado gentilmente por el Sr. Aquiles Caigo de la Torre a la
redacción de ARGENPRESS CULTURAL)
Enviado gentilmente por el Sr. Aquiles Caigo de la Torre a la
redacción de ARGENPRESS CULTURAL)
Cuando en el siglo XII el presbítero irlandés que luego sería conocido como San Malaquías hacía sus famosas profecías, no se equivocaba. O si se equivocaba, erraba por muy poco.
Predijo este santo varón que entrado el tercer milenio el último papa, el último mandamás de la iglesia –a la sazón, cuando San Malaquías tenía sus premoniciones, la institución más poderosa del mundo conocido por los europeos, es decir, según su cosmovisión: la institución más poderosa del mundo– sería un negro.
Y negro es el último mandamás de la institución más poderosa del mundo: la Casa Blanca. Si erró en sus vaticinios, fue por pequeños detalles (Vaticano, Casa Blanca..., poco importa) El último mandamás del imperio está por comenzar su mandato, y es negro. Luego de este emperador, no más papas… (no más emperadores, no más imperios).
Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.