Miguel Longarini (Desde Argentina, especial para ARGENPRESS CULTURAL)
Se puede escribir que el fusil espera
y recoger aplausos desde la tribuna
O decir que basta de guerras y sangre
declamar del triste hermano de la hambruna
Llenar estadios con promesas vanas
que causan lágrimas de solo escucharlas
Ponerles luces, ruidos, enormes pantallas
subastar la vida de tanto ofertarla.
Nada impide señalar la urgente decadencia
con la Biblia en la mano; con la cruz alzada
Robarle el diezmo del bolsillo exprimido
Lavarte el alma con el agua salada.
El embustero entra como Pancho por su casa
todas las mañanas mientras Dios descansa.
El fulero vende como si fueran panes
su mensaje a medida dirigido a los nadies.
Yo digo que ¡Basta! de tanta lengua suelta
Y todos se alejan… buscando en la nada
Parecen resignados a tristes mandados
con la vida vendida, con la vida entregada.
Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.