sábado, 7 de febrero de 2009

“Benjamin Button”


Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Pittsburgh, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Las trece nominaciones para el Óscar que ha recibido “The curious case of Benjamin Button”, dirigida por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt, levantan, de hecho, a esta película que fue uno de esos habituales entretenimientos en la última Navidad norteamericana.

Presentado así, digamos, este filme no es la gran ni trascendental historia, aunque se presupone ambiciosa y, como suele suceder en estos casos, es muy posible, de veras, que la Academia le conceda todos los principales galardones. Como, quizá, esa misma Academia se rinda, en otro de esos clásicos homenajes póstumos, a la figura de Heath Ledger, nominado por actor secundario en la última versión de Batman.

“The curious case of Benjamin Button” nace a partir de una historia escrita por ese gran autor que fue -que es- Francis Scott Fitzgerald, conocido en la importante literatura norteamericana del siglo veinte sobre todo por “El gran Gastby” pero que en realidad es autor de cuentos y novelas decididamente renovadores y, en muchos casos, cautivantes.

Es curioso, por otra parte, ver a un cineasta como David Fincher -que nos tiene acostumbrados a historias oscuras y hasta sórdidas, filmadas en la penumbra y con personajes atípicos- al mando de esta aventura que registra la evolución “a la inversa” de un ser humano: un hombre que comienza su vida como anciano y la termina como niño.

El encanto de esta propuesta en la pluma de Fitzgerald daba, efectivamente, para una historia de rasgos poéticos y emotivos que la película ni siquiera roza. Por el contrario, “The curious case of Benjamin Button” se vuelve una anécdota morosa, inmerecidamente larga, totalmente enmarcada en el molde del “mainstream” norteamericano y presenta cada escena, cada secuencia, cada parte, de una forma rimbombante pero se acerca a la vez no a lo clásico del cine “made in USA” sino que mira -y muy de cerca- los efectos de la taquilla.

Entonces, David Fincher, autor de una obra casi maestra como “Seven” y de una obra de culto como “El club de la pelea”, ambas también con Brad Pitt, se rinde ante las decisiones del estudio y anula su creatividad. Así, la narración esta hecha de retazos, de lugares comunes, de escenarios falsamente misteriosos y pretenciosamente idílicos. Ni las presencias de efectivas actrices como Tilda Swinton, y más importante, de Cate Blanchett, salvan a esta obra de su redundancia.

Ciertamente, hay un problema con el guión también. La película está pensada con el sabor y el tono de un cuento de hadas y no procura convencer a nadie. Si aun en películas menos logradas como “La habitación del pánico” y “Zodiaco”, Fincher lograba mantener una tensión intrínseca y un nervioso timing aquí todo eso se evapora a favor de lo plano e insípido.

Con todo, y dadas las expectativas, “The curious case of Benjamin Button” es una candidata de fuerza en la nueva edición de los Óscar. Quiérase o no, quizá hasta el propio Fincher podría ser reconocido por la Academia contradictoriamente por la que es hasta la fecha la película más floja y menos convincente de su carrera.

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