sábado, 28 de marzo de 2009

Algo de música: la flauta dulce


ARGENPRESS

La flauta dulce es un aerófono (es decir: instrumento de viento) de los más antiguos. Popular desde la Edad Media europea hasta finales del período barroco, fue quedando relegado su uso al desarrollarse la orquesta clásica, poblada de instrumentos más sonoros. A partir del Siglo XX retorna de los museos, en principio por el interés de interpretar la música renacentista y barroca con sus instrumentos originales, pero su difusión mundial se basa en las posibilidades didácticas que brinda como herramienta para la iniciación musical. Hoy día no goza de la popularidad que tuvo en otros tiempos, pero sin embargo puede encontrársela en numerosas presentaciones de música mal llamada “académica”.

De todos modos, más allá de este tipo de música al que habitualmente se le asocia, sus posibilidades son enormes. Si bien la mayor parte de la música que se le ha consagrado proviene de los períodos renacentistas y barroco, un virtuoso de la flauta dulce como el francés Pierre Hamon nos demuestra la versatilidad del instrumento. Así es que aquí presentamos, en interpretación de este flautista, tres obras por igual de significativas: por un lado, un muy vieja canción que se remonta al Siglo XIII europeo, cuando la Iglesia católica era el poder omnímodo, de autor anónimo: “La lai du chèvrefeuille”. Junto a ella, la “Canción de la mariposa”, del pueblo Laguna, indígenas de América del Norte de lo que hoy es Nuevo México, en Estados Unidos (originalmente compuesta para algún aerófono no muy distinto de la flauta dulce europea). Y por último, mostrando nuevas posibilidades de la flauta, del autor japonés Maki Ishii, de 1975 la obra “Intención negra”, en la línea de la música disonante.

Autor foto: Mussklprozz (WIKIPEDIA)








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