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La cumbia es uno de los géneros más representativos de lo que se ha dado en llamar “música tropical”, es decir: música latinoamericana que tiene como referencia amplia la cuenca del mar Caribe, ligada en buena medida a raíces africanas a partir de los esclavos traídos desde el África a esa región, y basada en los elementos rítmicos como factor preponderante, en sincretismo con las culturas propias de estas tierras y la traída por los conquistadores españoles, tal como son la salsa, el merengue, la punta, la bachata, entre otros ritmos.
La cumbia, en específico, es un baile colombiano que surge del sincretismo musical y cultural de población amerindia, de afrodescendientes y, en menor escala, de los europeos en la región del delta del río Magdalena, con epicentro en la región que va desde El Banco, Magdalena, hasta Barranquilla, en la costa caribe. Partiendo de Colombia, el ritmo se popularizó en distintos países latinoamericanos donde ha seguido distintas adaptaciones como la cumbia mexicana, la cumbia argentina o cumbia villera, la cumbia peruana, la cumbia salvadoreña, entre otras.
Los africanos que llegaron como esclavos a estas regiones, al contar la historia de sus grupos étnicos y aquellos hechos famosos dignos de guardarse en la memoria, se servían de ciertos cantos que distinguían con el nombre de “areítos”, que quiere decir bailar cantando: poniendo en alto los candiles, llevaban el coreo, que era como la lección histórica que, después de ser oída y repetida muchas veces, quedaba en la memoria de todos los oyentes.
Producto de ese sincretismo cultural entre las culturas negra, americana y europea, la cumbia evidencia la presencia de movimientos sensuales, marcadamente galantes, seductores, característicos de los bailes de origen africano. Las vestiduras tienen claros rasgos españoles, muy parecidas a las del actual flamenco: en las mujeres, largas faldas, encajes, lentejuelas, candongas, etc. Y similares tocados de flores y el maquillaje. Las vestimentas de los varones, por otro lado, son muy parecidas a las usadas en los encierros en el marco de las fiestas de San Fermín en Pamplona: camisa y pantalón blancos, un pañolón rojo anudado al cuello y sombrero. En la instrumentación están los tambores de claro origen africano, las maracas, el guache y los pitos (millo y gaitas) de origen indígena, mientras que los cantos y coplas son aporte de la poética española, aunque adaptadas luego.
Para ejemplificar todo ello presentamos aquí tres cumbias clásicas: la Boa, Jugo de Piña y El viejo del sombrerón. Que la disfrutes... y ¡a bailar sabroso!