sábado, 25 de abril de 2009

Dos poesías

Liberto (Desde Artevigo, Canarias. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Que no canten victoria

Que no canten victoria los vencedores despiadados
que no la canten victoriosos con la pus en sus ojos
ensangrentados en sus odiosas gargantas resecas
en sus malditos codiciosos afanes imperialistas
que no la canten porque suya también es la derrota
porque suyos son también los muertos putrefactos
suyos son los niños reventados
suyas también las mujeres mutiladas
las esbeltas mujeres sin rostro y sin vientre.

*

Que no canten victoria los victoriosos despreciables
ahogando sus dichas en pesadillas de aullidos
desgarrados los vencedores brutales.

*

Que no canten victoria, que no canten nada
los feroces asesinos de las almas de los niños
de los niños reventados de las mujeres mutiladas.
Que no canten victoria porque suya también es la
derrota.



Islamabad

Siento que aunque estés lejos,
tu dolor es mi dolor,
tu miseria, la mía,
tu rabia contenida,
tu desbordada impotencia,
la de muchos que conozco bien.

Sí. Ya lo sé. me podrás decir entonces,
palabras, sólo palabras para, tal vez,
tranquilizar tu ya podrida conciencia,
tus ya asqueados y putrefactos pensamientos,
tus agotados ya e inútiles argumentos
tu vergonzante e incomprensible inacción,
tu más que imperdonable parálisis permanente.

No. No tienes nada que ofrecerme. ¿Sólo palabras?
No, gracias. Ahórrate el tiempo si piensas, si sientes
que mi dolor es tu dolor.
Que mi miseria, la tuya.
Que mi rabia y mi impotencia la de muchos que dices conocer.

Y aunque yo vivo y muero en Islamabad, no olvides,
no olvides nunca que no sólo de palabras podemos sobrevivir en Islamabad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.