viernes, 22 de mayo de 2009

Al gran poeta y militante, Mario Benedetti

Centro de Estudios Barriales Chacho Peñaloza

Había nacido apenas antes de la primavera de 1920; a los 89 años, Mario Benedetti, militante-poeta, poeta-militante, compañero de mates entre compañeros, compañero de memorias y luchas de la Patria Grande, compañero del alma, se fue, despacio, como se van los grandes...

Entre tantas cosas que se nos ocurren decir, preferimos que sea él quien hable. Porque Mario nos hablaba -y nos seguirá hablando- a los jóvenes todo el tiempo, nos ponía la palabra como lanza en la mano y nos daba un empujoncito que nunca, pese a exilios y olvidos, dejó de darnos...

"¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco? ¿Sólo grafitti? ¿Rock? ¿Escepticismo? También les queda no decir ámennos, dejar que les maten el amor, recuperar el habla y la utopía. Ser jóvenes sin prisa y con memoria. Situarse en una historia que es la suya, no convertirse en viejos prematuros ¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de rutina y ruina? ¿Cocaína? ¿Cerveza? ¿Barras bravas? Les queda respirar / abrir los ojos, descubrir las raíces del horror, inventar paz así sea a ponchazos, entenderse con la naturaleza y con la lluvia y los relámpagos y con el sentimiento y con la muerte, esa loca de atar y desatar

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de consumo y humo? ¿Vértigo? ¿Asaltos? ¿Discotecas? También les queda discutir con dios, tanto si existe como si no existe. Tender manos que ayudan. Abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno, sobre todo les queda hacer futuro, a pesar de los ruines de pasado y los sabios granujas del presente."

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