
XINHUA
El primer emperador de China tras la unificación de la dinastía Qin, conocido por construir la Gran Muralla y los Guerreros de Terracota, podría entrar en la historia como el primer emperador que intentó eliminar el budismo, religión ampliamente practicada en aquellos tiempos, según ha anunciado hoy lunes un investigador chino.
"El primer y más influyente libro de historia de China, los Shi Ji o Registros Históricos, especifica que el emperador Qin Shihuang (259 a. C. - 210 a. C.), prohibió el budismo y sus templos", manifestó Han Wei, conocido investigador del Instituto de Arqueología Provincial de Shaanxi (noroeste).
De acuerdo con los Registros Históricos, la interdicción se produjo al mismo tiempo que la materialización de importantes estrategias militares por parte del emperador, como la deportación de la invasora etnia Hun y la designación de la ciudad de Xianyang, en lo que es hoy en día Xi'an, capital de Shaanxi, como nueva capital de la China unificada.
Aunque el libro de historia, escrito entre 104 a. C. y 91 a.C. no detalla casos de templos destruidos o monjes exiliados, Han opina que la prohibición del emperador fue muy eficaz.
"El budismo no reapareció en los documentos históricos hasta el año 2. a. C.", indicó Han.
La condena del budismo de Qin Shihuang apunta a que la religión era popular en las regiones interiores de China bajo su reino, dijo el experto, cuya tesis sobre esta materia fue publicada el viernes en Xi'an. Han recomendó adaptar los actuales libros de historia a los resultados de su investigación.
Hasta ahora, los historiadores creían que el budismo fue introducido a China alrededor de 67 d. C., durante la dinastía Han, que sustituyó a la Qin. No obstante, el investigador asegura que esta religión se propagó a China desde la actual región autónoma uygur de Xinjiang y los países del centro de Asia, a través de la Ruta de la Seda, más de dos siglos antes.
El arqueólogo de la Ruta de la Seda, Wang Jianxin, señaló que el descubrimiento de Han, basado en estudios lingüísticos, históricos y arqueológicos, es "razonable".
"Otro académico planteó la misma hipótesis a principios de 1900 pero no aportó suficiente evidencia", dijo Wang.
Han forma parte del equipo de expertos que ayudó a localizar y excavar un hueso de un dedo que supuestamente pertenece a Sakyamuni, el fundador del budismo.
Esta reliquia budista se conservó en el santuario subterráneo del templo de Famen, en las afueras de Xi'an, desde el año 874, hasta que fue hallada y extraída, en 1987.
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