viernes, 17 de julio de 2009

“Mi literatura hace preguntas que llevan a otras nuevas preguntas”


Alberto Piquero

El narrador venezolano Edgar Borges presenta el sábado 18 de julio su última obra, “¿Quién mato al doble de Edgar Allan Poe?”

El próximo sábado, día 18, presentará en la Semana Negra de Gijón su último ejercicio de talento literario, '¿Quién mato al doble de Edgar Allan Poe?' (Grup Lobher Editorial). Un paso más en la consolidación de un escritor, Edgar Borges (Caracas, 1966), colaborador de EL COMERCIO, que ya está situado en primera fila. Desde hace dos años, su domicilio familiar se sitúa en Gijón, con las puertas abiertas al mundo.

-Una vez leído su libro, el lector se queda con tantas respuestas como preguntas. ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?

-También para mí la literatura es una inquietud interrogativa. Preguntas que llevan a otras nuevas preguntas. Y en este caso, más allá de las claves concretas, cabe indagar acerca de los asesinatos internos que cometemos.

-La intriga parece planteada tanto en términos de crucigrama intelectual como de pasión obsesiva. ¿Qué predominó en la construcción del relato?

-Ambas vertientes. Al fondo, lo que predomina es el problema humano fundamental, lo que tenemos a un mismo tiempo de bestias y de seres sublimes. Mi literatura se ha ido decantando hacia una exploración interior, porque las respuestas que hemos buscado fuera no han sido satisfactorias. Es el yo en convivencia con el otro el que trasciende.

-Se advierten influencias muy diversas, de Calderón de la Barca a Cortázar, pasando por Kafka, aparte de la evidencia de un sello estilístico que emula de un modo brillante a Allan Poe. ¿Es una elaboración consciente o se impone de una manera espontánea a la escritura?

-Probablemente, esas influencias han germinado de un modo inconsciente a lo largo de los años. Ya en la etapa adulta, lo que hago es revisar los aspectos técnicos de esos escritores. Sin duda, Kafka es el ejemplo mayor de los narradores que penetran en el 'yo'. Toda su obra es un tránsito por nuestros pasadizos y abismos íntimos. En cuanto a Julio Cortázar, si el lector presta atención, verá que es uno de los personajes de la historia...

El juicio del lector

-¿El juego es asimismo un componente de la novela?

-El juego es una herramienta básica de la creación, incluso más allá de las coordenadas intelectuales. Yo aspiro a que haya un equilibrio entre el juego y la reflexión, siempre bajo una perspectiva crítica del tiempo en el que nos toca vivir.

-Una de las preguntas que quedan flotando en el aire a la conclusión de la lectura es si finalmente la víctima es el verdadero Allan Poe o el impostor que pretende suplantarlo. ¿O es que no cabe la división entre inocentes y culpables?

-El jurado que dirime la cuestión en la taberna que frecuenta Poe, sabe lo que ocurrió. El lector tiene que formarse su propio juicio, que no sólo concierne al robo de la existencia mortal del prójimo, sino a su inmortalidad.

-¿Se roza el horizonte metafísico?

-Puede ser. Yo diría que es la lucha que tenemos con nosotros mismos.

-¿Tener por nombre Edgar y apellidarse Borges es una señal del destino?

-Apenas me he dado cuenta ahorita. De eso tratan los prólogos de Menéndez Salmón y Mora.

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