viernes, 14 de agosto de 2009

Huidos y alzados: la esclavitud en Canarias


Liberto (Desde Artevigo, Canarias. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Recientemente un amigo muy querido, aunque solo sea aún virtualmente, me comentaba que él tenía una idea muy distinta a la que yo le planteaba (con argumentos), de lo que era Canarias; el Archipiélago Canario.

Yo le aclaré que esa visión idílica de nuestra tierra no era falsa, tan solo que no se correspondía con toda la verdad. Mi amigo lo entendió al instante. No es lo mismo que te hablen de las Islas personas que tienen un cierto status económico y social y laboral, que lo haga una persona que en el boom de los sesenta en Canarias, se vieron obligadas a una migración interior. Muchos canarios que nacieron y se criaron en el campo canario, se fueron a las zonas del sur de Gran Canaria o de Tenerife o a sus capitales en busca de mejores condiciones de vida. Es obvio que las respuestas no van a ser iguales de personas nacidas en la ciudad y por lo tanto con cierta ventaja de los que tuvieron que irse allí forzosamente -casi con lo puesto y sin un trabajo fijo- que de personas nacidas, criadas y educadas en esas dos grandes capitales canarias....

Podría parecer que exagero, pero a las pruebas, a la tozuda, implacable realidad me remito, los remito. No-solo no van a ser iguales los puntos de vistas, las visiones, las experiencias de unos de y de otros sino que pareciera que hablasen de sitios, de lugares distintos, distantes.....y ambos hablan de Canarias....

Desgraciadamente no hablo de oídas, de leer, o de ver, sino de experimentar. de convivir...de conocer ambas realidades....Y es duro. Muy duro. Es cierto que nuestros amigos, familiares, conocidos ya no tenían que cruzar el Atlántico, como desde principios del siglo XX hasta en los cuarenta y cincuenta, pero no dejaba de ser un trauma....Sino no se entiende que todos estos migrantes interiores desde que tienen la oportunidad o se jubilan regresan a sus poblaciones de origen...

Pues esto es nada más y nada menos que los últimos coletazos de lo que fue la cruel, infame, vil ESCLAVITUD EN CANARIAS.

Algunos se preguntaran que tiene que ver una cosa con otra: reflexionen un momento y encontraran las respuestas: desde la Conquista y la Posterior Colonización los nobles, terratenientes y demás poderosos querían recuperar lo invertido en las distintas arribadas a las islas:

En un primer momento lo más rentables eran los cultivos de azúcar. Las necesidades de mano de obra para hacer las tareas más duras en su plantación y recogida, junto a la desaparición de gran parte de la población aborigen, entre otras causas, dieron lugar a la entrada de esclavos africanos.

(Los cronistas recogen que aunque en un primer momento la transculturación fue espontánea, no todos van a tener el mismo carácter. Las incursiones esclavistas que desde los primeros momentos azotan al Archipiélago, propician otro tipo de aculturación, de tipo violento e individual con los esclavizados, que arrancados de su lugar de origen son obligados a vivir en otro diferente y desconocido al suyo. En realidad, aquí no existe intercambio, limitándose a ser la mera imposición de la cultura del captor sobre el aborigen).

Según los historiadores de este oscuro periodo de nuestra historia, coinciden en afirmar que en el segundo momento del proceso acontece después de la conquista, bajo una forma de denominada “aculturación compulsiva”, en la cual el grupo dominante no deja opción al aborigen para seguir la vivencia de su cultura, sino que IMPONE LA SUYA DE MANERA TOTAL.. LA CONQUISTA VIOLENTA SUPONE LA RAPIDA IMPLANTACIÓN EN LAS ISLAS DE UNAS ESTRUCTURAS SOCIALES, ECONOMICAS Y POLÍTICO-JURIDICAS TOTALMENTE NEVAS Y AJENAS A LAS ANTERIORES.

Es necesario, desde el punto de vista de los conquistadores, acabar totalmente con la cultura aborigen como única manera de rentabilizar la empresa de asentamiento. Este CAMBIO SE DEJA SENTIR SOBE TODO EN EL ASPECTO ECONOMICO AL INTRODUCIRSE UN SISTEMA DE PROPIEDAD PRIVADA QUE ES AJENO A LOS CANARIOS. ESTE LE QUITA SUS TIERRAS, SUS PASTOS, SOMETIÉNDOLOS AL TRABAJO COMO ESCLAVOS O SIERVOS O EXPULSÁNDOLOS DE LA ISLA ALEGANDO QUE REPRESENTAN UN PELGRO SOCIAL. ,

Aunque la reacción aborigen no es unitaria, ni siquiera dentro de una isla. Solo aspectos como la liberación de esclavos por sus hermanos de sangre o la protesta colectiva de grupos aborígenes nos muestra cierta cohesión étnica.

La conquista y la aculturación compulsiva (un eufemismo para no decir que los invasores consiguieron sus fines basándose en mentiras, argucias, falsedades. y fuertes castigos a los que no se sometían....), supuso una doble reacción de los aborígenes: en lo colectivo con la huida a sitios inaccesibles, la fuga de la isla, o el paso de la población desde los bandos de guerra a los bandos de paz, lo que para mas colmo dio oportunidad a los conquistadores para atacar y esclavizar a sus habitantes, acusándolos falsamente de encubridores..

De manera individual, aparte de los suicidios (aquello de prefiero morir de pie que vivir de rodillas que ya nuestros antepasados mostraban cuanto apreciaban vivir en Libertad....o el lema más moderno de Patria o muerte).

El esclavo es considerado comúnmente un marginado social y sobre él recaen los apelativos de vago, hechicero o rebelde, especialmente por las frecuentes tentativas de huida y alzamiento.

Pues desde este periodo se ha continuado perpetuando el sistema económico que fuese más rentable a los terratenientes: si primero fueron los ingenios azucareros, después vendría la cochinilla, los vinos, hasta los sucesivos monocultivos que interesaran a los dueños de los capitales, jamás pensando en el bien general de la población...

Por este motivo, a los que tenían el dinero en Canarias en esos sesenta y setenta para nada tampoco tuvieron en cuenta a la mayoría de la población canaria: si a principios del siglo XX introducen en algunas poblaciones el cultivo y la comercialización del tomate, y en las capitales y en las zonas del sur de las dos grandes islas surge un incipiente turismo, es siempre pensando en obtener los máximos beneficios, con la menor inversión y utilizando la menor mano de obra.

Y más aun cuando Canarias todavía era considerada una Colonia de Ultramar cuya metrópolis era/es el estado dictatorial franquista.

Por todos estos motivos, pienso y siento que mis Familiares son los (esclavos del siglo XX, con las leyes formales que le otorgaban ciertos derechos....) que fueron llamados por esos cantos de sirenas de los sesenta y setenta en los lugares turísticos y en las dos grandes capitales hoy DIA muchos jubilados- quisieran volver al cacho de tierrita que dejaron cuando si hubieran podido decidir no se hubieran marchado. Es más. Bastantes de mis familiares unos, desgraciadamente no pudieron ver cumplido ese último deseo de vivir –sólo han venido a descansar a “su” Cementerio, con sus antepasados- en su pueblo, sin embargo otros sí que han visto cumplido ese fuerte anhelo. Y hoy viven felices en el cacho de tierra que dejaron cuando tuvieron que marchar. y no por gusto...NO POR GUSTO...Y PA´LAS TRES PERRAS DE MIERDAD QUE LE PAGAN POR LA JUBILIZACIÓN, A LAS QUE NO QUEDARON VIUDAS...

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