viernes, 4 de septiembre de 2009

La vejez añeja

Kenkibari (Desde Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

I

Los recuerdos de mi niñez
De mi juventud y mi vejes
Son los reflejos de mi generación
Que me dan vida en esta adultes
Lo que vi, solo fue para mí.
Solo les conté lo que vi y lo que viví
Lo de antes y lo de hoy es diferente
Ayer saltaba corría, jugaba y trabajaba
Jodia, insultaba y peleaba ayer era un todo
Pareciera que todo es un sueño
Cuando despierto, veo mi realidad
No me quejo, si no lo vivo por siempre.

II

Por las frentes recorren las arrugas de la vida
Mis dolores son cada día mas frecuentes
Mis olvidos ya son a cada instante
El recuerdo me hace vivir lo infinito
Antes saludaba a todos en el día hasta que anochecía
Hoy nadie me saluda unos burlándose se van
Mi vista parece llorosa por la hermosura que fue
Quiero ver de donde salen las voces para verlo
Y reír junto a ellos, pero con mi verdad me quedo.

III

Solo una cosa es grande, mis conocimientos
Soy grande por trasmitir mis experiencias
Soy el matusalén moderno
No nesecito asilo si no comprensión y acción
Porque todavía se hacer algo soy grande mientras
Tenga vida y por ello viven, por mi ganan
A muchos les inspire a ser grande
De mi salieron reyes, presidentes, sultanes reinas
Princesas a pesar de todo ello, soy olvidado
Pero no me arrepiento por mis defectos
Ni mis dificultades, solo me apenas
que ya no soy el de ayer, hoy veo viejos
Felices, tristes, renegones, unos maldicen
Otros están bendiciendo al recibir energías de viejo
Que yo con orgullo les doy por esta vejes bendita.
Tierra hermana del agua y prima del bosque
Feliz soy por ser parte tuya que me aman
Me quieren y me desean para el perfume
Vivan los viejos viva la vejes de los matusalenes
Modernos que viven para contarlos.
La felicidad de lo que se siente llegar a la vejes
Se feliz con tu galardón, adorno de tu vejes