sábado, 31 de octubre de 2009

El mail del mes pasado

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El timbre trataba de distraerlos, pero era inútil, la película podía más.

Sonó otra vez, más largo.

-¡Yo no voy-dijo ella- las once de la noche! No me voy a perder el final por…

Interrumpió la frase porque el timbre volvió a sonar.

Él se paró y miró por la video del portero pero no se veía a nadie.

-Se habrán ido, porque no se ve nada- dijo.

Ya casi llegaba a su sillón cuando el timbre empezó otra vez, pero ahora quién lo tocaba se quedó prendido al mismo.

Él se acercó nuevamente y descolgó el tubo mientras apretaba el botón para visualizar la pantalla.

-¿Quién es?

- Susana Veccio?

A él le indignó que preguntaran de esa manera tan intempestiva.

_ ¿Quién es?- volvió a preguntar.

_ Traigo una citación para Susana Veccio- dijo la voz con tono firme y categórico.

_ Ajá¡ ¿Quién manda una citación a las once de la noche? Tendrá que venir mañana porque ahora no puedo abrirle, estoy en la cama

_ Pero usted no me ha contestado si está Susana Veccio.

_ ¿Y por qué tengo que contestarte? ¿Quién sos vos para preguntarme asi?¿Es tu hermana la Susana esa?

_ Somos del Distrito Litoral de ATE.

_ ¿De qué?
_ ¡De ATE!!!!

_ ¡Ate muto que no me cargan de note!- contesto él, al mismo tiempo que colgó el teléfono del portero.

Mientras había sucedido el diálogo, en ningún momento se visualizó a persona alguna, pero tal detalle no lo sorprendió porque el visor de la pantalla no estaba bien colocado y nunca se veía nada., salvo que se estuviese muy cerca del la pantalla justo en el momento que la persona estuviera tocando el timbre y mirándolo directamente; entonces sí, desde adentro, se podía ver la mitad de una cara o los ojos, los cabellos o la pelada.

Cuando vienen los nietos, de visita, se divierten prendiendo la pantalla porque si tiene una vista semi panorámica que permite ir visualizando la gente que pasa .A veces de espaldas o de frente, si vienen del supermercado que está en la esquina del este o si llegan del oeste.

Son tan vagos que se ponen a jugar y adivinar.

_ ¿Qué lleva en los bolsos esa flaca?

_ ¡Adiviná que marca de cigarrillos está fumando ese bombón!

- ¡Che, miren como se besan esos dos!


Pero ahora, ella, estaba intrigada

¿Porqué preguntan por mi?, pensó más sorprendida que asustada.

La perra empezó a ladrar y luego de segundos sonó, otra vez, el timbre.
Siempre sucedía así y siempre alguien de la casa decía: ¿Viste que oído tiene?

Pero esta vez, nadie dijo nada y ella la hizo callar al tiempo que él se acercó sigiloso y prendió el botón para encender la pantalla, a la vez que descolgaba el teléfono y ponía su mano cubriendo el micrófono.

Escuchó un ruido que no pudo identificar y luego una vos dijo:

_ ¡Ahora van a tener que ir dentro de las cuarenta y ocho horas ¡¡Manga de terroristas!!!

Luego, unos fuertes taconeos se alejaron por la vereda hacia el oeste, lo cual impidió que él pudiera ver al personaje o los personajes aunque fuera de espaldas.

-¡PELOTUDO! ¿Nosotros terroristas? ¿Te das cuenta?-le dijo a su mujer-lo único que faltaba ¡Que ahora en el 2009 y después de todo lo que pasamos vuelvan con la palabreja esa!

_ ¿Te dijeron terrorista?

- No primero me dijeron de ate y yo les seguí la joda “ate muto que no me cargan de note”

- Si, ¿Pero porqué dijeron tan clarito mi nombre?

Será un cana por hacerse el gracioso y es por una boleta por tu auto.

-La cuestión es que me perdí el final de la película -dijo ella-

- Nos perdimos.

- Si, pero yo no quería que atendieras el timbre.

- Acordate que insistieron -dijo él mientras abría la puerta para salir.
Tenía razón.
Fue por la insistencia que él atendió.

Intercambiaron miradas coincidentes.
Era inútil discutir.

- Pero no vayás al jardín, acordate que dijiste estar en la cama.

- Voy a fumar un pucho en la galería queridita, no pienso salir.

Ella sacó lo último que quedaba en la mesa: dos vasos y el mantel.

Apagó la tele justo cuando él entraba nuevamente.

Se fueron a dormir.

A la mañana, estaban tomando el desayuno cuando entró Carola, la empleada.

-Hola, Buenas¡¡Encontré estas hojas en el jardín -dijo al mismo tiempo que las ponía sobre la mesa.

Osvaldo y Susana vieron los papeles e instantáneamente se miraron. Al cruzarse los ojos coincidían sus mentes reactualizando con lo sucedido de la noche anterior.

Allí estaban.

Eran tres hojas grandes, tipo oficio.

El tomó una y la leyó:


Ministerio del Interior del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Departamento Denuncias Organismos Competentes
Seccional Zona Litoral.
Circuito: Prov.342-ATE.
Cítese a la señora Susana Veccio, DNI:2.728 828.,
Domicilio: Calle Salvador Caputto 2424.
342-Ciudad de Santa Fe.
Día Presentación: 30 septiembre 2009
Establecimiento: Delegación Alerta Terrorismo Estado
5TO PISO-Of.22
Perón 237,
Buenos Aires.
Causa: Información que se proveerá.
Firma notificada. Aclaración firma
Firma recibidor: Aclaración firma y relación pertinente.

OBSERVACIONES:
Se negaron a recibir y firmar citación pertinente.

Mario AlfredoFrencia.
Oficial subrogante.A.T.E


Comprobaron que las tres hojas decían lo mismo.

- ¿Cómo que me citan en Buenos Aires? ¡Y dentro de dos días!

- Si, hoy es lunes 28 de septiembre -confirmó él.

-¡No me pueden citar de esa manera!-protestó

- Voy a averiguar en tribunales- dijo al tiempo que se paraba -mientras me cambio andá pensando adonde fuiste en Buenos Aires los dos últimos viajes que hicimos.

-¡Querido! ¿Adónde pude haber ido? Al cine, vimos con Zulma “El secreto de sus ojos”, al Alba, de compras, cenamos con las chicas en la Pacífico caro y barato en la Clak., o quedándome el hotel escribiendo. ¡Esas son mis salidas!

Cuando su marido salió, Susana, pensativa, se dirigió a la computadora, la abrió para leer su correo.

Tenía 43 en la bandeja de entrada.

A medida que leía, iba eliminando o guardando. Llegó al de Gladys, su amiga porteña.

Hola preciosa:

¿Sabés que todavía estoy con bronca por la visita a la “famosa” mezquita? ¡Qué papelón che!! ¿No te dijo nada, al respecto tu amiga pitucona? A mí sí, Luisa, la venezolana que te presenté ese día .Ella opina que son los mismos musulmanes para hacerse propaganda gratis.

¡Total! La cola al rayo del sol, el control de los documentos y la mar en coche que los recontr..
………………………………………………………………

Susana interrumpió bruscamente la lectura.

¡LA MEZQUITA!!! ¡AHÍ ESTÁ, ESO FUE!!! ¿Cómo no me di cuenta? -se dijo mientras aflojaba la mano que apretaba el mousse.
Rememoró las circunstancias previas: como le había llegado un mail explicando el origen de la mezquita de Palermo, titulado “Sheikh Zayed Mosque Abu Dhabi”


Covers an area of 22,000 m2
33,000 tons of steel
120,000 m3 of concrete
7000 foundation Piles

Esta es la mezquita de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, que fue construida en los terrenos que les regalo el ex-presidente MENEM sin aprobación de nadie. Estos terrenos pertenecían a la Ciudad de Buenos Aires, y se le calculaba un valor de más de 25 millones de dólares.”

Y, que luego de leerlo se lo envió a Gladys e hicieron planes para visitar la famosa obra maestra.

Susana iría con Zulma su amiga “pitucona” como le decía Gladys a toda persona que no encuadrara en sus cánones prefijados y ésta llevaría a una amiga venezolana recién llegada al país.

Los días de visita eran sólo los martes y viernes de 10 a 12 hs.

Susana y Zulma llegaron en taxi.

Gladys, la venezolana y dos amigas más, llegaron caminando porque el colectivo las había dejado dos paradas anteriores.

Cindy y Leila era el nombre de las dos amigas de la venezolana. La primera cubana y la segunda argelina.

Presentaciones de rigor y charlas intranscendentes para “conocimiento” del terreno, aunque Susana ya se imaginó que, como mínimo, las aludidas tendrían pensamiento coincidente, dadas las ideas de Gladys.

Después vino la cola al rayo del sol que comenzaba atrás de la gran puerta de rejas custodiada por dos porteros armados con cara de pocos amigos.

¡Por fin hermanita!-dijo la venezolana cuando la cola empezó a moverse.

Susana observó que los grupos de adelante empezaban como a desmembrarse y luego volverse a formar, a la vez que dos señores, una señora y tres adolescentes se retiraban.

- Piden documentos- se escuchó decir a una señora que estaba dos o tres lugares antes que ellas.

- ¡Oye, que yo no he traído papeles algunos!-dijo la cubana.

-¡Moi non plus!-dijo Leila, la argelina.

- Jamás traigo documentos en mi cartera, dijo Zulma.

- Decímelo a mi – dijo Gladys- que estoy gestionando el duplicado porque me los robaron en Colombia.

Susana recuerda que se miraron entre divertidas y desconcertadas y ella, si ella, la tarada, la pavota, la estúpida al cuadrado dijo:

-¡Yo si los traje!...

Así pudieron entrar las 6 con la firma y el número de documento de Susana Veccio.

¿Me estarán espiando los correos? Pensó dubitativa.

Frenética entró en Internet y buscó sus Favoritos y su Historial de los dos últimos meses.
Leyó ansiosa las distintas webs que había consultado:

Casa de Las Américas.
Rebelion.org
Voltaire.net
Argenpress.info, prensa argentina para todo el mundo.
Un video de joutube, en el cual entró y volvió a ver cómo un grupo de personas vestidas íntegramente de negro desalojaban a indigentes en la madrugada y tiraban sus pertenencias en un camión de la Empresa Panizza S.A.
AGENCIA Rodolfo Walsh, consignaba el mismo atropello a gentes que dormían en la calle.

El artículo daba nombres del personal de tareas, cuya particularidad consistía en que todos vestían de negro, especificaba el sueldo de los mismos caratulados como empleados que dependían del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, bajo la sigla UCEP, cuyo jefe de Gobierno era el señor Mauricio Macri.

Luego leyó:

PETITORIO PARA DISOLVER LA UCEP, el cual finalizaba:

…Por este motivo es que los abajo firmantes, solicitamos al Sr. Jefe de Gobierno Mauricio Macri, la disolución de dicho organismo y la investigación de los hechos cometidos.

Primeras firmas:
Abuelas de Plaza de Mayo
Agrupación H.I.J.O.S.
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH)
COPADI (Colectivo por la Diversidad)
Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas
Hijos del Exilio
Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora
Comisión Derechos Humanos de Uruguayos en Argentina y, por supuesto, se acordó que había enviado su adhesión personal con su nombre: Susana VECCIO.

Abatida, apoyó los codos en el escritorio, se tomó la cabeza con las dos manos y se acordó de la sigla escrita en esas malditas hojas que el Oficial Subrogante Mario Alfredo Frencia dejara la noche anterior por debajo de la puerta de su domicilio:

ATE:
ALERTA TERRORISMO ESTADO.
Se acordó de la primera estrofa del poema:

“Cuando los nazis vinieron a buscar , el famoso verso atribuido a Bertolt Brecht y pensó: Ahora están leyendo mis correos…

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