viernes, 23 de octubre de 2009

El renacimiento de Ayacucho

Jorge Zavaleta (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Bienvenida la propuesta de desarrollo para Ayacucho del arquitecto Guillermo Benvenuto. Todos los estudios sobre la historia de esta región, castigada por la violencia, desde los más conservadores hasta los más radicales, coinciden que esta es una tierra representativa de los Andes americanos y cuyo futuro está en manos en la proyección renovada de su pasado.

José de la Riva Agüero, el más autorizado historiador de los Incas, a la manera clásica, en su libro “Paisajes Peruanos”, describe la belleza de los “valles yungas d
e luz mate y velada limpidez de acuarela, mar de estaño fundido en cuyas playas chispea la mica de rocas y tablazos, pureza diáfana del refulgente cielo andino o desolada llanura de la puna donde los charcos congelados brillan como láminas de plata".

En ese hermoso y juvenil tratado los pueblos y caseríos de la costa y de la sierra, la visión colonial de Ayacucho o de los páramos, montañas y desiertos del Perú, quedarán como la obra más representativa del alma y del paisaje peruano, al igual que el Os Sertoes de Euclides da Cunha
para el Brasil y el Facundo de Sarmiento para la Argentina, al decir de Raúl Porras Barrenechea.

Ahora, en la primera década del Siglo XXI, esa rincón de muertos, que en quechua significa Ayacucho, va recuperando su vigorosa historia de vida, más por el esfuerzo de sus propios pobladores que por acción de un Estado persistentemente centralista, y obsesionado con el presunto bienestar que ofrecen los capitales de ultramar.

“La preservación de su Centro Histórico como parte del desarrollo urbano de Ayacucho es una demanda indispensable que no debe postergarse ni un día más”, sustentó Guillermo Benvenuto, hace poco días, en representación del Colegio de Arquitectos del Perú, ante un entusiasta auditorio de la comunidad de Huamanga, liderada por Darío Valdizán, presidente del Patro
nato Cultural de esa ciudad.

Esa conferencia y otras son parte de una corriente ética y moral para reflexionar sobre el futuro de Ayacucho. La propuesta de Benvenuto considera una serie de argumentos convincentes para hacer de Ayacucho, un sólido e integral Proyecto Cultural, fruto de su permanencia en esa región entre 1966 y 1976 junto con dos compañeros de estudios, para elaborar la tesis titulada “Vocación Cultural de Ayacucho”. También puso en valor la plaza de armas de Quinua y promovió el Centro Cultural Simón Bolívar y el Coliseo Deportivo Cerrado y Estadio, como parte del Campus de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, proyectos y construcciones donados “por el pueblo venezolano al pueblo peruano” con motivo del sesquicentenario (1974) de la Batalla de Ayacucho.

El Centro Histórico tiene su peso específico en la gran cantidad y calidad de su patrimonio cultural, principalmente caracterizado por sus más de treinta Iglesias de época del Virreinato distribuidas en una quinta parte de lo que hoy abarca la urbe.

La propuesta sobre la ciudad de Ayacucho, se hizo sin imaginar lo que ocurriría luego y el crecimiento y extensión en tan sólo 35 años. A pesar de la expansión poco planificada sigue vigente el rol cultural y turístico, relevando la artesanía en sus múltiples manifestaciones de reconocimiento mundial.
Ayacucho, en su estado actual, requiere necesariamente el planeamiento del Desarrollo Sostenible Integral de la Ciudad, en el mediano plazo; y el Desarrollo Regional, en el largo plazo.

Ciertas condiciones mínimas y permanentes implica el proyecto. La urbe debe estar asentada sobre terrenos apropiados, seguros, libres de riesgos y afectaciones, evitables por fenómenos naturales o con las debidas protecciones técnicamente establecidas. Igualmente, con servicios básicos. Aprovisionamiento y distribución de agua potable. Sistema público de desagües. Evacuación de residuos sólidos con procesos técnicos previstos. Abastecimiento y distribución de energía eléctrica y/o gas.

También demanda sistemas de transportes para la interconexión con el resto de ciudades, sistema vial jerarquizado y regulado para peatones y vehículos. Interconexión por vía terrestre y aérea con adecuados terminales. Áreas verdes y espacios públicos (plazas, plazuelas, parques, etc.) para el esparcimiento y confort de las personas y para la mitigación de los impactos ambientales, equipamiento con centros de salud, de educación, de comercio, de seguridad ciudadana, en función a la cantidad de población y debidamente distribuidos.

Para controlar las situaciones existentes y crecimientos futuros, se debe contar con el Plan de Desarrollo Urbano, actualizado cada diez años y con Catastro Urbano actualizado. El Plan de Desarrollo 2008-2010 de Ayacucho considera la zona monumental como gran patrimonio cultural, histórico – arquitectónico. Para la conservación de la zona monumental debe mantener el uso residencial junto con las demás usos y actividades diversas apropiadas y reguladas.

El INC debe sincerar y actualizar la declaración de monumentos, en concordancia con la situación de los inmuebles. Incentivos para la puesta en valor y las consiguientes restauraciones y adecuaciones de las edificaciones monumentales del patrimonio cultural, previa autorización.

Motivar la instalación de servicios para el turismo y las actividades culturales, tales como centros de convenciones, auditorios, teatros, hoteles y hospedajes diversos, restaurantes, cafeterías, talleres artesanales y musicales. Recuperar las características típicas de la arquitectura del lugar que es sobria, con materiales tradicionales, los colores, texturas y acabados propios del lugar, que den unidad a la zona monumental y pongan en relieve el patrimonio cultural.

Toda esta propuesta supone una Agenda Nacional planificada, concertada y confluyente, teniendo como actor principal el ser humano, el sentido común, el buen criterio, la lógica, la ética, aprender a aprender, saber escuchar, analizar, comparar, discernir, con una especial incidencia en la Educación como Política Pública, motivadora con los profesores y el correspondiente incremento progresivo del presupuesto durante los próximos diez años con estricto control de la productividad y la eficacia de la inversión de tales recursos.

Datos

En el 2009, Ayacucho es cinco veces más extensa territorialmente que en 1974, y tiene 117 mil habitantes más, es decir 3.6 veces más población.

Aproximadamente, de 480 ha con 45,000 habitantes en 1974, ahora tiene 2400 ha con 162,000 habitantes. La densidad bruta (hb/ha) en 1974, ha pasado entonces a 67.5 hb/ha.

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