viernes, 27 de noviembre de 2009

Alfonso O’ Shanahan Roca o el desafío de adentrarse en ´el laberinto de las hadas

Liberto (Desde Artevirgo, Canarias. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Dos atributos conspiran siempre contra la verdad: la cobardía y la pereza intelectual. Si la primera suele ser el aliado más activo del poder, la segunda es un beneficio gratuito que cada uno otorga a su statu quo. Por esta razón, el revisionismo es siempre uno de los principios irrenunciables de cualquier investigador serio. Todo debe ser puesto en duda. Solo lo que permanece en pié después de un terremoto merece respeto intelectual. Esta actitud de revisionista radical ha caracterizado el trabajo crítico y literario del filósofo español y profesor de New York University, Eduardo Subirats”.

Esta reflexión realizada por Jorge Majfud acerca del intelectual español Eduardo Subirats, podría servir a la perfección para definir la actitud que más se acerca al concepto que el periodista y escritor canario Alfonso O´Shanahan Roca mantenía y aplicaba a su trabajo periodístico en sus años de profesión, pero también en su dedicación a la creación literaria. Y es que Alfonso O´Shanahan había llegado a una fase en su vida personal y profesional, donde te valoran más por lo que sabes y callas, que por lo que cuentas después de toda una vida en la primera línea de la información, de la opinión profesionalizada en un lugar especial, particular, por su consideración primeramente de “Colonial de Ultramar”, durante la dictadura franquista a “Territorio Ultraperiférico”, y al estatus de una de las 17 Comunidades Autónomas dentro del conjunto del Estado español, con los problemas estructurales que, desde el momento mismo de la Invasión Armada, y la posterior colonización y el para nada pacífico proceso de aculturación y los múltiples problemas surgidos a raíz de esta imposición por la fuerza de una leyes y una manera de manera de entender y relacionarse con la naturaleza totalmente diferente a la que llevaron Los Conquistadores, y que seis siglos después aún siguen sin encontrar soluciones válidas donde la población resultado de aquella primera mezcla, aún continúa arrastrando determinadas cuestiones educativas, culturales, sociales, económicas, y hasta políticas que siguen provocando desencuentros, entre las islas menores en relación con las dos más grandes, Tenerife y Gan Canaria, y a su vez, el conjunto del ARCHIPIÉLAGO con la capital del reino, la metrópoli y sus imposiciones legales que pueden servir para una zona continental, pero que aplicadas a unas islas, a un territorio archipielágico no tienen razón de ser.
En su segunda novela “EQUINOCCIO. Crónica verdadera del Gran Capitán destas islas de la Mar Oceánica”, trata de reflejar la virtualidad de una situación en la realidad canaria de la tercera y segunda últimas décadas del siglo XX que las asemeja a las primeras de su incorporación a la Corona de Castilla, en las postrimerías del siglo XV. Es decir, cinco siglos después, las Islas Canarias, se debaten en una tesitura que es susceptible de descripción en parejos términos a los empleados por los cronistas Abreu y Galindo, López de Gómara o el mismo Bernal Díaz del Castillo, genial autor de la “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”, cuya aportación a la narrativa de lengua española, como la de otros cronistas, no ha sido a juicio del autor, ponderada en términos literarios.
Los esfuerzos por atemperar descriptivamente la realidad geográfica, social y política de las islas a fines del siglo XX con un lenguaje de cinco siglos atrás se realizan con el recurso permanente a arcaísmos idiomáticos que, sin embargo, sirven funcionalmente al “cronista” de hoy hasta el punto de que bajo el título de “Crónicas mundanas y seculares” en el Periódico “La Provincia”, del que O´Shanahan fue subdirector o de “crónicas diacrónicas” en la revista “canarias Económica”, el autor presenta crónicas de actualidad desde la perspectiva distanciadora del lenguaje barroco.
Alfonso O´Shanahan Roca, que nació en Las Palmas de Gran Canaria en el año tan significativo de 1944 en las Letras Canarias, podríamos decir, cabalístico o esotérico e incluso anunciador si estuviéramos tratando temas sobrenaturales, ya que en este año nació también Víctor Ramírez uno de los escritores reconocido como uno de los más relevantes de esta generación de escritores nacidos en los años 40 del siglo XX; o un año antes, el no suficientemente valorado en su justa medida como el poeta, ensayista, traductor y profesor Angel Sánchez; pero en este mismo año también vio la luz el poeta en lengua española que más traducciones y reconocimientos internacionales poesee como es Justo Jorge Padrón. Pero también en estos inicios de los años 40 nacieron los que han creado lo más destacado de su obra creativa y periodística, Juan Cruz, Fernando G. Delgado y J.J. Armas Marcelo, ambos canarios y ambos premio Planeta de novela, el galardón español premiado con más dinero...pero también están Luis León Barreto (de todos los escritores de la misma generación el que ha hecho una semblanza más emotiva, más cercana a lo que en verdad fue en vida el querido y admirado Alfonso O´Shanahan Roca), Luis Alemany, Juan Manuel García Ramos, Manuel Padorno, Eugenio Padorno....
Alfonso O´Shanahan Roca, nace en Tafira, Las Palmas de Gran Canaria, en 1944. Estudios primarios y de bachillerato en el Colegio Viera y Clavijo, curso selectivo de Ciencias en la Universidad de la Laguna (Tenerife), seguido de estudios de Ciencias Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid, que abandona para dedicarse al periodismo y la literatura, habiendo cumplido recientemente veinticinco años de ejercicio profesional –corría al año 95—
Había desempeñado la mayor parte de su vida profesional en el periódico “LA PROVINCIA”, donde fue subdirector y como director de la red de emisoras “RADIO CANARIAS-ANTENA 3” entre 1986 y 1994. El articulismo, la reflexión y el comentario sobre temas de actualidad, se han ido desarrollando a lo largo de esos años en series como “Ideogramas”; “Crónicas mundanas y seculares”, “Crónicas diacrónicas” y últimamente “El laberinto de las Hadas”, diario, y semanalmente “Memorial para un fin de siglo” y “Torre de Viento” ello en diversas publicaciones de EDITORIAL PRENSA CANARIA, tales como “LA PROVINCIA” “CANARIAS ECONOMICA” y “DIARIO DE LAS PALMAS”.
ALONSO O´SHANAHAN ha cultivado diversos géneros literarios, tales como poesía, novela y ensayo, siendo las siguientes publicaciones “Elegía y testimonio”. Poesía, Taller Ediciones, 1972; “Antípodos” (cien años de expiación). Novela. Centro de la Cultura Popular Canaria, 1985 y “Solsticio de verano”. Novela. Ed. Fundamentos, Madrid, 1990. Asimismo, “Teoría de Juan Rodríguez Doreste”, ensayo biográfico, en la colección “La era de Gaceta de Arte” de la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias, 1993. Y su obra más ambiciosa, quizás, “EL GRAN DICCIONARIO DEL HABLA CANARIA”, Ed. Centro de la Cultura Popular Canaria en 1995.
Como ha dicho el prestigioso intelectual canario Eugenio Padorno, el GRAN DICCIONARIO DEL HABLA CANARIA es un texto inevitable. No en vano reúne en sus apretadas 1.200 páginas la explicación de más de 13.000 voces y frases del hablar isleño recogidas de la tradición oral y escrita. Es una tarea gigantesca que sólo un escritor de la talla de Alfonso O´Shanahan podría tener a su alcance.
“Alfonso O´Shanahan está está en paz consigo mismo,...; por la amorosa realización de éste libro él ha tenido oportunidad de conteplar las zonas oscuras, difusas y radiantes de una maquinaria en la que se conjugan el presente y lo telúrico, que reinstala continuamente el pasado en el presente, su recolección -¡no será mejor llamarla siembra?- es el resultado generoso, y de propósito eminentemente divulgativo, de un compromiso personal con las incitaciones que hoy Canarias, para reconocimiento de una colectividad, propone a sus ingenios”, según palabras de Eugenio Padorno.
De todas las semblanzas, homenajes o reconocimientos a la figura de Alfonso O´Shanahan merece destacar la que le dedicó el también periodista, y escritor Luis León Barreto, con el que compartió muchas cosas y con el que me identifico plenamente. Tanto que yo hubiese escrito sino lo mismo y con las mismas palabras sí la esencia...
El escritor grancanario Luis León Barreto esbozó la figura del Premio Canarias de Literatura y subdirector de La Provincia y Diario de Las Palmas, el escritor y periodista Alfonso O’Shanahan Roca, que ha fallecido recientemente en Las Palmas de Gran Canaria.
Para Barreto, Alfonso O’Shanahan «era un hombre bueno, ingenuo también, un hombre noble, un canario típico por su nobleza, por esa generosidad instintiva. A veces también era un canario típico también por una cierta dosis de ironía, de humor negro, de desconfianza, que forma parte también de nuestro carácter. Esencialmente era un compañero fiel, un compañero afable con el que compartí muchas tardes y noches de trabajo en el periódico. Era, sobre todo, un hombre de letras.»

«Alfonso fue un compañero, casi un hermano, en épocas complicadas compartimos cosas en periódicos, en emisoras de radio, en tertulias, en institutos, en universidades...» explicó Barreto, quien reconoció echar mucho de menos al intelectual grancanario, aunque «por desgracia, lo echamos de menos hace mucho tiempo porque esta enfermedad de alzheimer que tuvo lo anuló prácticamente como persona desde hace ya más de diez años, desde hace demasiado tiempo.»

El escritor grancanario explicó que «Alfonso interrumpió por esta circunstancia su producción en un momento en que cabía esperar mucho de él por el proceso de madurez que a los escritores siempre les suele llegar después de los cincuenta. Lamentablemente nos privó de poder leer más libros suyos, más novelas, más ensayos.»

Para Luis León Barreto, «la contribución de Alfonso, incluso en ese voluminoso tratado sobre la lengua que se habla en Canarias –un libro que, quizás, no contó nunca con la bendición de los académicos, de los santones universitarios–, su ejemplo está muy vivo en su obra literaria, como por ejemplo cuando escribió “Antípodos”, una estupenda novela que ganó el premio Editorial Prensa Canaria de novela en los años ochenta.»

«Alfonso y yo compartimos trabajo en el Diario de Las Palmas, en el periódico La Provincia, en Radio Canarias», recordó Barreto, quien añadió que, precisamente, en La Provincia fuimos subdirectores del periódico a la misma vez desde 1982 hasta casi finales de la década, cuando el pasó a Radio Canarias y yo al Club Prensa Canaria. Durante ese tiempo compartimos muchas cosas, pero sobre todo la vocación literaria, el apego, la defensa y el rescate de nuestra cultura tan baqueteada muchas veces por la desidia, por la falta de interés, por ese neocolonialismo que existe en tantos ámbitos y que consiste en la apatía, la desidia, la falta de amor a nuestras cosas.»

Barreto afirmó que «Alfonso fue un hombre combativo, que procedía de un periodismo muy ideologizado, en un momento en el que la ideología y la capacidad de análisis crítico todavía eran importante. Hoy en día los periódicos están más preocupados por otras cosas que por los análisis culturales.»
Pero si la semblanza de Luis León Barreto me emocionó, me conmovió...la del poeta y amigo Francisco Tarajano Pérez, que ya pasa de los 80 años, no fue menos entrañable...
El triste fallecimiento del escritor, periodista y Premio Canarias de Literatura, Alfonso O’Shanahan Roca, está generando una gigantesca ola de emociones, de cariño y de recuerdos hacia su figura entre multitud de personalidades de la cultura canaria. Cuando el escritor grancanario Francisco Tarajano recibió la llamada de los hijos de Alfonso para comunicale la triste noticia, se emocionó ante la pérdida de tan entrañable amigo.
Tarajano confesó sufrir mucho viéndolo deteriorado por su enfermedad, pero «me conformaba con un apretón de manos y una sonrisa.»
A través de las ondas de Radio San Borondón, Tarajano quiso rendir homenaje al desaparecido escritor y periodista Alfonso O’Shanahan, dedicadole un sentido poema que dice así:

Hoy ha perdido Canarias
un pedazo de su ser.
Hoy mi alma se desgarra
porque Alfonso se nos fue

Se me fue lejos, muy lejos
el buen y sincero amigo,
mas de mi alma en los adentros
por siempre estará conmigo

Desolada queda Marta
muy tristes quedan sus hijos
Mauricio destila lágrimas
se apenan fieles amigos

Un buen apretón de manos,
una florida sonrisa
nos deja como regalo
de su alma preciosísima
el amigo Alfonso O’Shanahan

Gran canario y gran patriota
que ganó prestigio y fama
con la forja de sus obras

Hoy ha perdido mi patria
un pedazo de sus ser,
hoy mi alma se desgarra
por Alfonso, que se fue.
[Yo añadiría, con el permiso del amigo Tarajano...SE NOS FUE FÍSCAMENTE, PERO AHÍ NOS DEJÓ EL EJEMPLO DE SU VIDA Y DE SU OBRA, EJEMPLOS POCO COMUNES EN PERSONAS QUE HAN ESTADO EN GRANDES RESPONSABILIDADES AL FRENTE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN TANTO IMPRESOS COMO RADIOFÓNICOS, CUANDO AÚN INTERNET NO TENÍA LA PRESENCIA Y EL PODER QUE TIENEN HOY, Y CÓMO SE LE FUE APARTANDO DE LOS ÁMBITOS DE DESICIÓN POR QUERER SER FIEL A LOS PRINCIPIOS DEL PERIODISMO VERAZ, INDEPENDIENTE, PLURAL...SIN DEJAR DE PENSAR QUE ERA UNA EMPRESA...Y UNA EMPRESA COLECTIVA NO DEBE NI TIENE PORQUÉ ESTAR REÑIDA CON LA JUSTICIA, LA LIBERTAD, LA VERACIDAD...pero no todxs pensaban como sentía ALFONSO...”y es que nadie puede dar lo que no tiene...”]

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