sábado, 5 de diciembre de 2009

Sólo conmigo

María Cristina Garay Andrade (Desde Monte Grande, Buenos Aires. Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No despiertes nunca amor mío
quédate ¡por Dios! siempre dormido
que no se entere que le he querido
haz lo que quieras, juega conmigo
pero no atravieses mis ojos
no dejes tu mirada se escape enamorada
vive solo conmigo…

Deja que acune tu ternura yo se que le amas
dejaré que le sueñes, dejaré que le pienses
no atravieses mis ojos para decir lo que sientes
y dejes escapar tu sensibilidad porque lo llamas
dominar tus suspiros apenas consigo
vive solo conmigo.

Puede amor mío sin querer lastimarte,
Puede al olvido llevarte y ahí para siempre dejarte,
puede sin querer no sentir por ti lo mismo,
quedaré dolida en un abismo enjugando tu llanto,
con tu sentir perdido en un infinito barranco,
muriendo el encanto de haberle amado tanto.

Vive en silencio, ámale callado,
aunque este a tu lado ámale reservado,
si quieres sé su infatigable amigo,
extiende tu mano y dale tu abrigo,
pero no intentes salir a buscarle en su camino,
deja que se vaya persiguiendo el destino,
guarda su imagen, guarda su risa,
la vida pasa sin pausa y sin prisa,
esquiva sus brazos, evita los lazos
siendo mendigo vive sólo conmigo.

Porque tú y yo abrigamos silencios,
amores como estos son altos los precios,
guarda en mi alma los gratos recuerdos,
locuras de amores no encajan con cuerdos,
este amor que nos es totalmente prohibido,
olvídalo no estés afligido el sueño te embriaga
en un dulce sentir que en la noche divaga.

Pasará por mi vida, pasará por mi lado
no pronunciaré por lo bajo su nombre y te sentirás agobiado
inventaré un pretexto antes que quedes expuesto
el clamor de tus ojos en inquietante gesto
todo lo expresa, todo lo habla
sin decir siquiera una sola palabra.

Desistiré que te note un instante siquiera
vive solo conmigo haz de mi lo que quieras
entrégate, sueña, besa, ama, vuela
que empapada en nostalgias aunque nos duela
con amor acariciaré tus alas cantando bagualas
hasta dejarte nuevamente quieto en secreto
solamente encerrado conmigo siendo tu único testigo

No despiertes nunca amor mío
quédate ¡por Dios! siempre dormido

¡Quédate dormido!...

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.