viernes, 23 de enero de 2009

Los espejos del Paraíso


Eduardo Galeano

La publicidad habla del automóvil como una bendición al alcance de todos. ¿Un derecho universal, una conquista democrática? Si fuera verdad, y todos los seres humanos pudieran convertirse en felices propietarios de este medio de transporte convertido en talismán, el planeta sufriría muerte súbita por falta de aire. Y antes, dejaría de funcionar por falta de energía. Nos queda petróleo para dos generaciones. Ya hemos quemado en un ratito una gran parte del petróleo que se había formado a lo largo de millones de años. El mundo produce autos al ritmo de los latidos del corazón, más de uno por segundo, y ellos están devorando más de la mitad de todo el petróleo que el mundo produce.

Por supuesto, la publicidad miente. Los numeritos dicen que el automóvil no es un derecho universal, sino un privilegio de pocos. Sólo el veinte por ciento de la humanidad dispone del 80 por ciento de los autos, aunque el cien por ciento de la humanidad tenga que sufrir las consecuencias. Como tantos otros símbolos de la sociedad de consumo, éste es un instrumento que está en manos del norte del mundo y de las minorías que en el sur reproducen las costumbres del norte y creen, y hacen creer, que quien no tiene permiso de conducir no tiene permiso de existir.

El 85 por ciento de la población de la capital de México viaja en el 15 por ciento del total de vehículos. Uno de cada diez habitantes de Bogotá es dueño de nueve de cada diez automóviles. Aunque la mayoría de los latinoamericanos no tiene el derecho de comprar un auto, todos tienen el deber de pagarlo. De cada mil haitianos, sólo cinco están motorizados, pero Haití dedica un tercio de sus importaciones a vehículos, repuestos y gasolina. Un tercio dedica, también, El Salvador. Según Ricardo Navarro, especialista en estos temas, el dinero que Colombia gasta cada año para subsidiar la gasolina, alcanzaría para regalar dos millones y medio de bicicletas a la población.

El derecho de matar. Un solo país, Alemania, tiene más automóviles que la suma de todos los países de América Latina y Africa. Sin embargo, en el sur del mundo mueren tres de cada cuatro muertos en los accidentes de tráfico de todo el planeta. Y de los tres que mueren, dos son peatones.

En eso, al menos, no miente la publicidad, que suele comparar al auto con un arma: acelerar es como disparar, proporciona el mismo placer y el mismo poder. La cacería de los caminantes es frecuente en algunas de las grandes ciudades latinoamericanas, donde la coraza de cuatro ruedas estimula la tradicional prepotencia de los que mandan y de los que actúan como si mandaran. Y en estos últimos tiempos, tiempos de creciente inseguridad, al impune matonismo de siempre se agrega el pánico a los asaltos y a los secuestros. Cada vez hay más gente dispuesta a matar a quien se le ponga delante. Las minorías privilegiadas, condenadas al miedo perpetuo, pisan el acelerador a fondo para aplastar la realidad o para huir de ella, y la realidad es una cosa muy peligrosa que ocurre al otro lado de las ventanillas cerradas del automóvil.

El derecho de invadir. Por las calles latinoamericanas circula una ínfima parte de los automóviles del mundo, pero algunas de las ciudades más contaminadas del mundo están en América Latina.

La imitación servil de los modelos de vida de los grandes centros dominantes, produce catástrofes. Las copias multiplican hasta el delirio los defectos del original. Las estructuras de la injusticia hereditaria y las contradicciones sociales feroces han generado ciudades que crecen fuera de todo posible control, gigantescos frankensteins de la civilización: la importación de la religión del automóvil y la identificación de la democracia con la sociedad de consumo, tienen, en esos reinos del sálvese quien pueda, efectos más devastadores que cualquier bombardeo.

Nunca tantos han sufrido tanto por tan pocos. El transporte público desastroso y la ausencia de ciclovías hace obligatorio el uso del automóvil, pero la inmensa mayoría, que no lo puede comprar, vive acorralada por el tráfico y ahogada por el smog. Las aceras se reducen, hay cada vez más parkings y cada vez menos barrios, cada vez más autos que se cruzan y cada vez menos personas que se encuentran. Los autobuses no sólo son escasos: para peor, en muchas ciudades el transporte público corre por cuenta de unos destartalados cachivaches que echan mortales humaredas por los caños de escape y multiplican la contaminación en lugar de aliviarla.

El derecho de contaminar. Los automóviles privados están obligados, en las principales ciudades del norte del mundo, a utilizar combustibles menos venenosos y tecnologías menos cochinas, pero en el sur la impunidad del dinero es más asesina que la impunidad de las dictaduras militares. En raros casos, la ley obliga al uso de gasolina sin plomo y de convertidores catalíticos, que requieren controles estrictos y son de vida limitada: cuando la ley obliga, se acata pero no se cumple, según quiere la tradición que viene de los tiempos coloniales.

Algunas de las mayores ciudades latinoamericanas viven pendientes de la lluvia y el viento, que no limpian de veneno el aire, pero al menos se lo llevan a otra parte. La ciudad de México vive en estado de perpetua emergencia ambiental, provocada en gran medida por los automóviles, y los consejos del gobierno a la población, ante la devastación de la plaga motorizada, parecen lecciones prácticas para enfrentar una invasión de marcianos: evitar los ejercicios, cerrar herméticamente las casas, no salir, no moverse. Los bebés nacen con plomo en la sangre y un tercio de los ciudadanos padece dolores crónicos de cabeza.

O usted deja de fumar, o se muere en un año advirtió el médico a un amigo mío, habitante de la ciudad de México, que no había fumado ni un solo cigarrillo en toda su vida.

La ciudad de Sao Pablo respira los domingos y se asfixia los días de semana. Año tras año se va envenenando el aire de Buenos Aires, al mismo ritmo en que crece el parque automotor, que el año pasado aumentó en medio millón de vehículos. Santiago de Chile está separada del cielo por un paraguas de smog, que en los últimos 15 años ha duplicado su densidad, mientras también se duplicaba, casualmente, la cantidad de automóviles.

Autor foto: LANNAN

Eduardo Galeano es escritor uruguayo.


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Lima 2009 y el gran aporte de la vivienda popular


Jorge Zavaleta (Desde Perú, especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Lima, poblada por más de 8 millones de personas, la cuarta parte de la población del Perú, sufre los efectos de una urbe que hace más de medio siglo perdió el horizonte de un desarrollo social armónico e integral. El 18 de Enero, cumplió 474 años de fundación española, arrastrando un déficit de más de un millón de viviendas, transporte caótico al no tener vías rápidas, cercanas playas infestadas por los desagües y un boom de construcción que arrasa los espacios públicos, entre otros problemas.

Enrique Ciriani, notable arquitecto peruano que destaca en Europa, al igual que Rodó Tiznado, con nostalgia y convicción del valor de su obra en la Lima de los sesenta, retomar el pulso a su tierra natal, y encuentra en la vivienda de los amplios sectores populares una rica fuente de inspiración, para hacer de la ciudad un espacio humano.

Después de asistir, junto con su colega Tiznado, a la XIII Bienal de Arquitectura Peruana, en el cual ambos pudieron apreciar los 140 proyectos de diferentes ciudades del país, nos habla, en esta entrevista, del presente y futuro de la capital del Perú.

Para una siguiente entrega, la conversación con Tiznado sobre su obra, como el Parlamento Europeo y la nueva infraestructura en La Meca, en Arabia Saudita, para albergar a 1.500.000 de fieles musulmanes…

Ud. se inició con los proyectos residenciales de San Felipe, Matute y Ventanilla. ¿Cómo percibe el actual crecimiento de la capital del Perú?

Soy beneficiario de un momento mágico en que la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Ingeniería tenía no solo los mejores profesores sino al mismo tiempo los mejores teóricos y constructores del país.

Fue un momento increíble. Cualquier profesor era extraordinariamente bueno. Esos docentes habían desarrollado, por ejemplo, Huampaní, como parte de Chosica y Chaclacayo (en el lado este de Lima, camino a Jauja, la primera capital del Perú). Fernando Belaúnde Terry, que después fue presidente de la república en dos períodos, era el Decano de esa Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes y promotor de la Carretera Marginal de la Selva.

La educación era de gran calidad. En ese entonces se decía “a la par con Londres”, como una comparación entre nuestra moneda de el Sol que tenía el mismo valor que la Libra Esterlina. En ese entonces, efectivamente, pude hacer el proyecto Matute, en el distrito limeño de La Victoria, que beneficiaba al estadio de fútbol del equipo Alianza Lima, y San Felipe y Ventanilla. Esos tres proyectos para quien tenía solo 26 años y llegaba a Europa, significaba una ventaja en relación con quienes enseñaban en ese nuevo país.

A esa etapa quiero que regrese el Perú, afirma. Y se pregunta ¿porqué no se puede llegar?

Un viceministro de Vivienda, Eduardo Chulén Dejo, del régimen de Fujimori, llamó a Ciriani para que emprendiera una iniciativa arquitectónica. Hice una propuesta en Huerta Perdida, un lugar peligroso, bajo el cuidado de policías armados con ametralladoras. El proyecto involucraba la Alameda de Los Descalzos, El Paseo de Aguas y Cinco Esquinas. Hubiera sido el eje de la Nueva Lima. Lamentablemente, nadie se atrevió a presentar esta propuesta a Fujimori.

¿En este país no se puede hacer una obra de esa dimensión?, se pregunta de nuevo.

Lo que se ha hecho, por ejemplo, de San Isidro es una muralla de edificios que cubre de sombra ese espacio verde de El Golf, sombra que afectará a los árboles.

Cada vez que hay una oportunidad de construir algo de calidad, la angurria capitalista se acapara de esos espacios. En ese mismo San Isidro, en la pequeñísima plaza donde está la Virgen del Pilar, había un hermoso jardín, pues se levantó un enorme centro comercial, absolutamente horrible.

El hotel Marriot, en Miraflores, desvirtúa el eje urbanístico de la avenida Larco. No se sabe dónde empieza o termina está avenida. Hay edificios en el Perú de hoy que hacen daño a la ciudad. Pueden ser bellos o feos, pero no nocivos para la ciudad. Ingresar a Miraflores desde el centro de Lima era una elegancia. Ahora nos encontramos con edificaciones que impiden apreciar la buena arquitectura.

Miraflores hoy ni siquiera te recibe. El problema mayor es la angurria de sacar jugo al terreno. El objetivo de los constructores está absolutamente desprovisto de sentido cívico, y eso es lo que indigna.

En Santiago de Chile, los edificios no son medianeros. San Paulo vista desde el aire parece una ciudad infernal, pero cuando uno aterriza se aprecia la abundancia de áreas verdes, que separan de las construcciones. Los edificios no se tocan entre ellos.

Entonces, ¿no hay proyección, planeamiento de la ciudad moderna?

No basta decir eso. Debe prohibirse el muro medianero porque divide solo los dos primeros pisos, después se altera. La parte posterior de un edificio se convierte en fachada de la calle siguiente. Sistemáticamente, por la invasión del cemento, han desaparecido los jardines interiores de las casas. Las zonas de parqueo, como en Europa, deben ocupar el subsuelo. Cualquier avivato no debe ser constructor. Estoy indignado. A mi me han robado mis recuerdos. A mi me han robado mi ciudad.

¿Se trata de nuevas leyes o de convicciones éticas?

Todo está escrito, el problema no es de leyes. A las municipalidades no les interesa la belleza sino los predios. Para que haya ornato es necesaria la conciencia ciudadana. Lo peor es que conforme pasan los días los problemas de la ciudad se agudizan. Cuando iba al colegio, tenía árboles frutales a lo largo del camino. Yo comía moras en la calle. Estoy hablando como un viejo.

La informalidad se ha acentuado. Además, ¿construir con licencia automática no agudiza la inseguridad?

Lo informal, definido como la capacidad para superar la adversidad en medio de una selva de dificultades, es lo más creativo que cuenta el país en los sectores populares. Tengo el proyecto de dictar un curso de postgrado en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas – UPC. Quiero inventar una arquitectura en la cual se conjugue esa creatividad del poblador peruano y el beneficio para la ciudad.

¿Cómo se manifiesta esa informalidad en la urbanística? ¿Podría describir algunas de esas manifestaciones?

Un lote hay que dividirlo en 50% para área verde, con árboles de varios metros de alto, y en el otro 50% que se construya lo que desea, inclusive fuera de reglamento y sin pago de arbitrios. Pienso que con los mejores estudiantes haremos proyectos para ofrecerlos a las municipalidades.

Otra reflexión. Un constructor podría no pagar predios si levanta edificios de vivienda con terrazas y jardines.

¿Esas ideas expuestas nacen por efecto de la migración masiva del campo a la ciudad?

En efecto. Veamos como en Villa El Salvador se inventó una valiosa forma de construir ganando espacio. Pues a partir del segundo piso se aprovecha una salida al aire de un metro. Este diseño ya es parte del modelo de vivienda en esa zona de Lima.

Villa El Salvador es también un centro de la construcción y del boom de la madera. He visto como los pobladores para cuidar un árbol construyen hasta tres cercos de defensa: uno para evitar la cercanía de perros, otro para que la gente no se meta contra las plantas y el tercero para proteger de los vehículos motorizados.

Nunca estuve contra lo informal, porque el informal lleva adelante un proyecto que lleva en la mente. Busca lo que piensa. Busca lo que quiere. Tenemos que lograr que la gente valore la ciudad como el lugar donde plasma sus ideales. Voy a trabajar con los 25 jóvenes de mayor talento y en seis meses podremos dar a conocer nuestros proyectos.

Muchos alcaldes dedican mucho tiempo y dinero en querer rescatar los centros históricos. ¿Qué la parece?

Hay que olvidarnos de ese tema para otro momento. En todo caso es una preocupación de quienes sueñan ser como los otros países. El Perú tiene que ser de los peruanos. Soy un aficionado del fútbol y si no estamos bien en este deporte, lo cual es muy triste. Pero no podemos tener mal fútbol y mala arquitectura.

Veamos Puruchuco, es un lugar histórico muy bonito, pero carece de árboles. Para que una ciudad funcione, el principio fundamental es la prioridad del espacio público con respecto al espacio privado.

¿Pero se puede hacer algo por la antigua ciudad?

Hoy en el Rímac no hay nada que convoque. Sino hay árboles para respirar, las ciudades se convertirán en una especie de cáncer. No estoy para replanteamientos estrictos, porque el peruano poco se adapta, estoy porque los municipios hagan obra pública, respondiendo al sentir de la identidad del ciudadano.

La Lima de décadas pasadas tenía el Bosque de Mata Mula, el Parque de Marte para la recreación de la gente.

Mariátegui, el socialista, hacia camping en el Mata Mula, hay registros fotográficos de esa época.

La burguesía ha acabado con todos los valores preestablecidos en aras del progreso, entre otras cosas, con el hecho democrático, salvo que los ricos para justificar sus bienes y como una compensación entregan parques zoológicos y museos. El problema es que los ricos de ayer como de hoy no sienten “ninguna mala conciencia”. Vemos que en la crisis actual se benefician aquellos que manipulan el dinero y no así la gente que trabaja. Hay que ver la crisis como una oportunidad para darse cuenta que sin necesidad de credos revolucionarios, el dinero abunda para los bancos y no para los trabajadores. La plata que no existía la han encontrado en todas partes. Todo el dinero es para los bancos. Van a salvar a las financieras y la industria de automóviles.

¿El norte seguirá liderando ese modelo de desarrollo con superabundancia, mientras que para el sur no hay alternativas?

No podemos aferrarnos solo a las condiciones del clima, que sin duda en el norte son más duras, sino a la valoración del trabajo. En el sur se trabaja menos, y no hay razón para trabajar más. La realidad nos indica que quien trabaja más termina dominando al resto. Los anglosajones se valen de un intenso pragmatismo y del mayor uso de la tecnología. Por eso valoro lo informal, en el sentido de creación para sortear diferentes obstáculos que plantea la vida cotidiana y el Estado de espaldas.

Observando los mapas del mundo, me impresionan las barriadas de China. El Perú ocupa el décimo lugar, mientras que en China el 90% de su urbanización es informal, luego siguen India, Brasil, entre otros. Son lugares donde no se han cubierto las necesidades básicas. En Venezuela, las barriadas no se ven desde el aire, porque se encuentran cubiertas por la vegetación.

¿Cómo pensaba que debía crecer Lima cuando empezó ese desborde popular, del que nos habla el sociólogo Matos Mar y el arquitecto Adolfo Córdova?

La arquitectura moderna no es un estilo, es una causa. Ha sido inventada para beneficio de todos. Cuando uno construía un edificio pensaba que estaba haciendo sociedad.

La gente que vivía en tugurios iba a ser trasladada a edificios. Lo importante es que le gente consideraba que iba estar mejor. La forma de la ciudad no interesaba, porque nosotros trabajábamos dando grandes espacios libre y verdes. Estábamos hablando de un mundo utópico, que hacíamos patria, haciendo sociedad. San Felipe se llamaba el monumento a la clase media, después vino Sendero Luminoso.

San Felipe se construyó con lavandería, guardianía, escuelita. Las casas de dos pisos. Me emociono cuando recuerdo esa época. Yo soy el producto de una época.

En ese entonces, tuve oportunidad de visitar La India y pude apreciar que todo el mundo quería construir la paz. Todos los arquitectos hacían lo mismo en la década del cincuenta al setenta, etapa en la que la humanidad salía de la guerra mundial.

No hay nada comparable a los años sesenta. El ande se trasladaba a la costa para quedarse. Nacieron las ampliar barriadas, que hoy se conocen como asentamientos humanos, ocupando terrenos desiertos y sin servicios.

Ahora, construir hacia arriba me parece que es un argumento engañoso. Se puede hacer edificios fabulosos con la misma densidad, pero sin comprar los espacios públicos. Demandamos un espacio urbano de calidad preexistente. Construir edificios de 20 pisos sin espacios libres es un absurdo. Nada lo exige, si queremos una Lima para todos sus habitantes.

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Alejandro Lee

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Alejandro está hojeando el cuaderno de “visiones” y, como Lady no pone fechas, busca justo los últimos escritos porque él estuvo ausente en Madrid gestionando los papeles para su eminente boda y el posterior viaje (¿exilio?) a Venezuela.

Va pasando las hojas, observa el cambio progresivo de la letra, la letra de Lady Allbulkarim, que pronto será señora de Beauvais, su amante, su compañera elegida para toda la vida. Quizás suene ingenuo “para toda la vida”, pero no para él que advierte la importancia de la relación que han iniciado. Primero una intervención meramente profesional y, ahora, ella ha llegado a ser lo más importante en su vida y la defenderá de los prejuicios y atropellos, cualesquiera que sean.

Entrecierra los ojos y , recuerda la alegría que sintieron cuando, los dos juntos, leyeron la carta que el padre Jacinto, a quien no conocían, le enviara al padre Esteban aconsejando el viaje a Venezuela y que diligentemente le gestionó una plaza como médico en Miraflores.

¡Miraflores! Hasta el nombre era prometedor, acogedor, colorido, perfumado de rosas, jazmines, alelíes, violetas…

¡Alejandro! ¡Vuelas como Lady!¡ Vuelo como enamorado- se dijo- sonriendo.

Vuelve a concentrarse en el cuaderno y se detiene en un título:

SI EN LUGAR….

Si en lugar de haber nacido en 1830, naciera en 1937, conocería a Picasso y viviría en plena revolución española. Pero será una contienda muy triste, como toda guerra, aunque si es entre hermanos, pienso que es terriblemente peor. Y, aún acabada la guerra, lo que siguió fue una dictadura sangrienta, despótica que durara casi cuarenta años. ¡Pobre España! El documental que pude “ver” en la pantalla del televisor de Ladi, me ha inspirado a escribir mis apreciaciones, porque de lo contrario me es imposible escribir los diálogos que se suceden sin solución de continuidad. Porque no es la fotocopia de la maestra o la lección de un alumno, sino que son diálogos de lo que acontece o acontecerá y que Dios me ha dado el privilegio de presenciarlo en ese prodigio llamado televisión o la tele y, que la gente lo tiene en sus casas.

Al principio, “mis visiones” las tomé como una desgracia que arruinaría mi vida, pero conocí a Alejandro, nos amamos y, he aprendido de ellas y de la mano de él, tantas cosas que ya no soy la misma.

Eso también se lo agradezco a Dios, a la Providencia o a algo (¿tendría que ponerlo con mayúsculas?) que aún no sé que es. Sólo sé que católica no seré más, he dejado de serlo.

Aparte de la persecución injusta que se me quiere hacer en nombre de la iglesia de Jesucristo, compruebo que en los distintos papados que se sucederán, hasta el año 2006, en el Vaticano no han destacado por su espiritualidad y caridad cristiana. Observo que la Iglesia Católica siempre estará con todos los gobiernos del mundo, sean republicanos, monárquicos o dictatoriales. También irá a contramano de la Ciencia si calcula que puede peligrar su dominio terrenal.

¡Que no me vengan con espiritualidad!

Tampoco espero que ninguna jerarquía ecleciástica me defienda.

¿Cómo me va a defender a mí, pobre mujer de Úbeda? ¡Si en el futuro no defenderá a los judíos perseguidos por Hitler, a las víctimas de Chile, de Argentina, Brazil, Uruguay, a los asesinados por Franco, a los masacrados en Vietnam, en Irak, a los negros de Africa, a los niños y niñas abusados sexualmente por los curas y defendidos por el Vaticano. La única sanción era trasladarlos de diócesis.

Hipócritas. Más que hipócritas, cómplices de delitos políticos, económicos y sexuales, responsables del abandono y persecuta a los indígenas de todos los puntos geográficos que fueron colonizados, palabra que significó pueblo esclavizado, y explotado, masacrado. Colonizar y globalizar es y será explotar a los países surgentes con la complicidad de los gobiernos corruptos y de la iglesia.

Salvo los curas del Tercer Mundo y la monjitas misioneras, y que me perdonen porque no los pude conocer con mis rudimentarios y esporádicos medios y estudios, es decir a todos los curas y monjas del tercer mundo, el olvidado, el de los pobres y perseguidos, a ellos mi admiración y respeto.

Todo me ha sacudido al descubrirlo, del mismo modo que me horrorizó cuando, todavía y aún más ignorante, me enteré de los latrocinios que cometieron los españoles con los pobres e inocentes indios de América.

También compruebo que nunca fueron reivindicados, al contrario, son perseguidos, malviven en sus asentamientos, amenazados siempre con expropiaciones para construir lujosos emprendimientos y excluirlos aún más. Son gente mansa, noble, buena, olvidada de la mano de sus compatriotas, de la mano de la iglesia y de Dios.

Desde mi ignoto y, a la vez, privilegiado balcón comprobé que hubo industrias y capitales económicos que mientras participaban ayudando a Hitler, daban por supuesto que participarían en una alianza contra él.

Igual acontece con Irak, aliado con Estados Unidos en la guerra contra Irán. Ha recorrido el mundo la foto donde Donald Rumsfeld condecora a Saddam Hussein y, ahora, el asesino Hussein está preso por el gobierno norteamericano y le han iniciado un juicio que parece no tener fin y, se comenta como secreto a voces, que Hussein tiene muy bien guardados los documentos de compras, asesinatos y sobornos que hizo con Bush, padre del actual Bush hijo, que lo tiene preso y es el presidente de Estados Unidos.

Aunque no será todo blanco o negro, habrá matices.

Caerán también dictadores que fueran, antes, protegidos o digitados por Norteamérica, tales como Pinochet, Videla, Massera, Stroessner, etc.

¿Pero, como explicar que el sufriente pueblo judío, luego de establecer su patria en Israel, continúe con esa sangrienta guerra con los palestinos?

¿Y, ahora? Han llegado al horror, al ojo por ojo y si siguen así quedarán ciegos como dijera Gandi.

Están, ambos, inmersos en el Triángulo más grave y violento del estado existencial. El juego que el Doctor Eric Berne describió con final dramático: EL TRIÁNGULO DRAMÁTICO:

Perseguidor, Víctima, Salvador.

El mecanismo destructivo en el cual, igualmente, opera Norteamérica.

¿Nadie en Israel leyó aunque sea unos párrafos de las cartas que, antes de que la matara un bulldozer, Rachel Corrie le enviara a su mamá y a su familia? Yo he llorado leyéndolas.

¡Pobre muchacha yanqui pacifista!

Comienza diciendo: “Ya llevo dos semanas y una hora en Palestina y aún no encuentro palabras para describir lo que estoy viendo. Cuando me siento a escribir a los EEUU, que es algo así como un portal virtual al lujo, me resulta difícil pensar en lo que está ocurriendo aquí”…….

“…….Dos días antes de mi llegada, un niño de ochos años murió tiroteado por un tanque israelí, y ahora los chicos me susurran su nombre,”ALI”. Y me señalan un cartel en la pared con su fotografía”…

“Muchachos israelíes anónimos dentro de los tanques, que a veces te gritan y otras te saludan, muchos de ellos obligados a estar aquí, y otros, más agresivos, que disparan a las casas a medida que nos alejamos”…

“Mamá: El ejército israelí ha destripado literalmente la carretera de Gaza y los puestos de control más importantes han sido cerrados. Esto significa que los estudiantes palestinos no pueden ir a la Universidad a matricularse para el siguiente período lectivo; la gente no puede acudir al trabajo y a los que les ha sorprendido en el otro lado, no pueden regresar a sus casas”…

“Te quiero mucho. te echo mucho de menos. He tenido pesadillas con los tanques y las escavadoras rodando nuestra casa y tú y yo estábamos dentro”……

..”He pensado mucho en lo que me dijiste por teléfono acerca de que la violencia de los palestinos no ayuda a mejorar la situación. Hace dos años, sesenta mil habitantes de Rafa, se desplazaban todos los días a trabajar a Israel, ahora, solamente seiscientos pueden hacerlo, de los cuales, la mayoría, se ha tenido que mudar porque los tres puestos de control que hay desde Rafa a Ashkelon (La ciudad israelí más cercana) han transformado lo que solía ser un trayecto de cuarenta minutos en una ruta imposible de doce horas”….

“…….incluso si tuvieran los medios económicos para escapar……..ni siquiera pueden ir a Israel para solicitar visado para otros países y estos posibles países de destino ( nuestros países y los árabes) no los dejarían entrar”…….

…” Esto hay que detenerlo. Me parece una buena idea que todos dejemos lo que tengamos entre manos y dediquemos nuestras vidas a parar esto. Ya no pienso como antes que hacer esto sea ser extremista. Aún quiero bailar con Pat Benatar y tener amigos y dibujar ”comics” para los compañeros del trabajo, pero también quiero que esto pare….”
“…Pero me estoy perdiendo de nuevo. Tan solo quería escribir a mi madre y decirle que estoy siendo testigo de un genocidio insidioso y crónico, que estoy muy asustada y que me estoy cuestionando todas mis convicciones esenciales sobre la bondad de la naturaleza humana…”

…” También debo decir que estoy descubriendo una fuerza y una resistencia esenciales en los seres humanos para mantener su humanidad en las circunstancias tan terribles, algo que no conocía. Creo que es la palabra dignidad. Me gustaría que conocieras a estas personas. Quizá, confío en ello, algún día los hagas”

“Rachel ”

Pienso que muchos judíos no están de acuerdo con la siniestra política de su gobierno y pienso que, algún día, aunque yo no me enteraré, la Paz llegará para los ellos y palestinos.

Y ¿Casualmente? Después de leer y llorar con esas cartas, leo un discurso de la carpeta del alumnado de 4to Año nocturno de LADI.

Es de una escritora norteamericana Susan Sontag que tiene cálidas palabras de recordación para Rachel Corrie en el discurso en homenaje Ishai Menuchin, soldado israelí que se negó a servir más allá de las fronteras de l967

“Nuestra admiración más profunda- dice en parte de su discurso-ha de “estar dirigida a los valerosos soldados israelíes, aquí representados por “Ishai Menuchin, que se niegana servir más allá de las fronteras de 1967. “Estos soldados saben que todas las colonias están destinadas a la “evacuación. Estos soldados que son judíos, se toman en serio el principio “expuesto en los juicios de Nuremberg de 1946. A saber: que un soldado “no está obligado a cumplir órdenes injustas. Órdenes que contravienen las “leyes de la guerra; en efecto, se tiene la obligación de desobedecerlas….

”Es muy probable que se les ordenará el cumplimiento de acciones que “seguirán oprimiendo y humillando a los civiles palestinos. Las casa son “demolidas, se desarraigan los huertos, se arrasa con bulldozers los puestos “en los mercados de los pueblos, se saquea un centro cultural…

“…..No puede cuestionarse la inmensa crueldad de la ocupación israelí del “22 por ciento del otrora territorio de la Palestina Británica…

“…Estos soldados sostienen, como yo, que debería efectuarse una retirada “incondicional de los territorios ocupados. Han declarado colectivamente “que no continuarán luchando, más allá de las fronteras de l967…

“…Lo que estos soldados han hecho- son unos dos mil, de los cuales más “de 250 han ido a prisión…..

“….Su declaración es simple: basta. O hay un límite. Yesh gvul.

“Es un modelo de resistencia. De desobediencia. Para la cual siempre “habrá sanciones.

“Ninguno de nosotros ha tenido que tolerar lo que están soportando estos “valerosos conscriptos, muchos de los cuales han ido a las cárcel.

“Manifestarse a favor de la paz en la actualidad, en Estados Unidos, sólo “sirve para ser abucheado (como en la reciente ceremonia de los Oscar), “hostigando, incluido en la lista negra (la exclusión el la cadena más “poderosa de estaciones de radio de Dixie Chicks); en suma, vilipendiado “por no ser patriota….

“….Mi admiración a los soldados que se están resintiendo a servir en los “territorios ocupados es tan froz como mi convicción de que transcurrirá “mucho tiempo antes de que su criterio prevalezca.”

Pienso que al escribir ese discurso, Susan Sontag ha sido una escritora valiente.

Otro personaje de cartón pintado es Cofi Annám, el Secretario de las Naciones Unidas. Todas sus expresiones, tanto verbales como escritas, son huecas, elípticamente ausentes y distorsionadas. No representa con dignidad el cargo en la ONU, o mejor, digamos que la ONU es otro cartón pintado.

Debido a las lagunas intelectuales y culturales que tengo, al introducirme en la historia de “lo que vendrá”, tengo interpretaciones equivocadas que, felizmente, Alejandro, mi Alejandro, supera mis carencias.

Por ejemplo cuando le dije que algo de positivo había en la Ley Patriótica que había sancionado el gobierno de Bush, porque protegería a la ciudadanía norteamericana, resulta que es todo lo contrario.

-¿No te das cuenta Lady? La Ley Patriótica es para proteger encubiertamente al gobierno de todos los atropellos que realice contra los ciudadanos. Dicha Ley les confiere el derecho de espiar, controlar la correspondencia, los libros que leen y hasta las consultas que hagan por internet o los archivos que envíen o tengan en sus computadoras. Con tales ingerencias, basta una falsa interpretación para juzgar y encarcelar a cualquier ciudadano extranjero o norteamericano.

Y, sigo con mi “viaje” de notas escolares que me permiten, parcialmente, apreciar cómo será el mundo hasta el año 2006.

En Venezuela, por ejemplo, El presidente Hugo Chávez sacudirá los cimientos monopólicos coloniales enriquecidos en proporción geométrica al empobrecimiento del pueblo venezolano. Tampoco eso lo veré, pero seguramente descansaré en su suelo latino.

Es evidente que nunca, antes que él, hicieron nada por los pobres y, luego, les molestó que Chávez lo hiciera y se sienten comprendidos porque Estados Unidos lo llama “loco peligroso”, no respetando su soberanía.

Y, me maravilla, como un libre pensador uruguayo, el escritor Eduardo Galeano se expresa solidario:

“– Hugo Chávez es un demonio. ¿Por qué? Porque alfabetizó a 2 millones de venezolanos que no sabían leer ni escribir, aunque vivían en un país que tiene la riqueza natural más importante del mundo, que es el petróleo. Yo viví en ese país algunos años y conocí muy bien lo que era. La llaman la "Venezuela Saudita" por el petróleo. Tenían 2 millones de niños que no podían ir a las escuelas porque no tenían documentos. Ahí llegó un gobierno, ese gobierno diabólico, demoníaco, que hace cosas elementales, como decir "Los niños deben ser aceptados en las escuelas con o sin documentos". Y ahí se cayó el mundo: eso es una prueba de que Chávez es un malvado malvadísimo. Ya que tiene esa riqueza, y gracias a que por la guerra de Iraq el petróleo se cotiza muy alto, él quiere aprovechar eso con fines solidarios. Quiere ayudar a los países suramericanos, principalmente Cuba. Cuba manda médicos, él paga con petróleo. Pero esos médicos también fueron fuente de escándalos. Están diciendo que los médicos venezolanos estaban furiosos por la presencia de esos intrusos trabajando en esos barrios pobres. En la época en que yo vivía allá como corresponsal de Prensa Latina, nunca vi un médico. Ahora sí hay médicos. La presencia de los médicos cubanos es otra evidencia de que Chávez está en la Tierra de visita, porque pertenece al infierno. Entonces, cuando se lee las noticias, se debe traducir todo. El demonismo tiene ese origen, para justificar la máquina diabólica de la muerte.”

Me he interrumpido mirando lo que ve Ladi en este momento: el operativo Enjambre del ejercito norteamericano en Irak: es una masacre a sangre y fuego, donde la mayoría de las víctimas son mujeres y niños.

Ahora, cambia la pantalla y muestra un noticioso de Argentina.

Se ven, alineadas, las maquinarias utilizadas en un taller de ropas clandestino.

Allí empleaban a bolivianos, paraguayos y peruanos en condiciones esclavizantes. Su historia salió a la luz porque se produjo un incendio en uno de los tantos ilegales que funcionaban en Buenos Aires y fallecieron seis personas, dos de ellas niños.

Se comenta, lo que por otra parte ya se sabía, que traen engañada a la gente. Las reclutan en Bolivia, Paraguay y Perú con pasaportes falsos. Cruzan la frontera y, luego, en Argentina les retienen sus documentos legítimos, amenazándolos constantemente por su ingreso ilegal al país.

AHORA LADI. Ha apagado el televisor y lee el diario El Litoral, es domingo 23 de abril, y en la hoja Internacionales dice:

Bush sabía que en Irak no había armas

La CIA advirtió al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, antes de la guerra de Irak, que tenía información confiable de que el gobierno de Saddam Hussein no tenía armas de destrucción masiva, reveló un agente retirado de la agencia de inteligencia estadounidense.

Pero el agente, Tyler Drumheller, dijo que altos funcionarios de la Casa Blanca simplemente eliminaron la advertencia, diciendo que "ya no estaban interesados" en el espionaje y que la política hacia Irak ya había sido establecida.

La revelación, hecha en una entrevista con el programa de la CBS 60 minutos, que será transmitido esta noche, se suma a recientes acusaciones de que el gobierno de Bush utilizó selectivamente el espionaje mientras preparaba su justificación para la invasión de marzo en Irak y el derrocamiento del régimen de Saddam Hussein.

El gobierno afirmó en la fase previa a la guerra que Bagdad tenía enormes depósitos de armas químicas y biológicas y que estaba trabajando clandestinamente para construir un arsenal nuclear, y por lo tanto lo presentó como una amenaza al mundo. Una gran investigación emprendida después de que el ejército de Estados Unidos tomara el control de Irak fracasó en encontrar tales armamentos. Pero Bush y otros miembros de su gobierno han culpado del fiasco a un revés masivo del espionaje y ha negado en forma vehemente que hubieran manipulado la información ofrecida. Sin embargo, Drumheller, que fue un alto agente de enlace de la CIA en Europa antes de la guerra, insistió en que Bush había sido explícitamente advertido sobre que Estados Unidos no encontraría las supuestas armas de destrucción masiva en Irak mucho antes de que fuese dada una orden de invasión.

La información sobre la ausencia de las presuntas armas en Irak, de acuerdo con extractos de las declaraciones de Drumheller, fue proporcionada clandestinamente a Estados Unidos por el ex ministro de Exteriores de Irak, Naji Sabri, quien trabajó como doble agente encubierto para los servicios occidentales.

El entonces director de la CIA, George Tenet, envió su reporte a Bush, el vice presidente Dick Cheney y otros altos funcionarios del gobierno, pero la información fue descartada, dijo Drumheller.

"El grupo que estuvo lidiando con la preparación para la guerra en Irak vino y dijo que ya no estaban interesados", recordó el ex agente de la CIA.

"Y dijimos: `bueno, ¿qué pasa con la inteligencia?' Y ellos dijeron: `bueno, ya no se trata de inteligencia. Se trata de un cambio de régimen"'.

Drumheller dijo que la Casa Blanca no quería ninguna información adicional porque, como señaló, "la política había sido establecida".

"La guerra en Irak era inminente y ellos buscaban información que justificara esa política", continuó.

La CIA se negó a hacer comentarios sobre estas declaraciones.

¿Cómo terminarán estas guerras?

Las declaradas con beligerancia y las otras, las escondidas en la maraña de mundos ocultos, dentro de las apariencias legales de una megalópolis civilizada.

Yo deseo no enterarme y que en Miraflores, con Alejandro y mi hijo Manuel. pueda olvidar lo que le espera al mundo que tendrá televisión,, micro-ondas, celulares, internet, computadoras, autos ,aviones, harán trasplantes de órganos, inseminaciones in-vitro, extraerán un tumor maligno con una mini-herramienta que introducirán con una mínima incisión mirando a través de una pantalla, por el torrente sanguíneo correrá un chips que detectará anomalías, corregirán miopías, cataratas, agtismatismos, presiones oculares, mediante implantes algunos casos de ceguera serán curados, a kilómetros de distancia mediante la televisión se podrá dirigir una operación quirúrgica desde una clínica de un país a otro, conservarán embriones humanos congelados, irán a la Luna y habrá naves espaciales permanentemente en el cielo donde llegarán los astronaútas a reemplazar a otros astronautas. Y, a su vez, los esclavos, hambreados, torturados seguirán existiendo (hasta donde yo me he enterado) en el año 2006.

Alejandro cierra el cuaderno y queda pensativo……..

* Relato de la novela “De Úbeda a Santa Fe”


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El Papa Benedicto XVI necesita un cerebro de repuesto para entender a Chávez


Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Corregir modelos de pensamientos sustentados sobre criterios erróneos y llevados a la práctica durante mil años -tal El Vaticano- no es cualquier bagatela. Tanto es así que, quinientos años más, no han bastado para enmendar la saga.

Todavía el modelo de pensar y de actuar del Vaticano forjado durante la Edad Media, persiste.

No bastó la Edad Media para que la Iglesia Vaticana enmendase su locura criminal, han pasado cinco siglos y, para muestra, he ahí a la Conferencia Episcopal Venezolana -CEV- conspirando contra el Estado que le da una impecable protección. Mas, la tal CEV encubre la perfidia y el crimen sexual, en la propia sede de su embajada en Caracas, sin que les de pena ante la sociedad; muy por lo contrario, anda con su cara bien pelá y esgrimiendo lecciones de “moral”.

Y, es que ese alto clero vive en un mundo que ya no existe: La Edad Media en que prevaleció el catolicismo.

Ahora, apenas dejando atrás el Siglo XX y, sin embargo, ese alto clero, con su Papa Benedicto XVI al frente, no es más que un tren descarrilado en retroceso.

A cada rato el mundo da vueltas y, al final de cada vuelta, todo está por ser pero, el alto clero parece no percatarse. A cada rato todo lo nuevo se convierte en antiguo y es reemplazado. El avance de los conocimientos científicos y de los desarrollos tecnológicos hacen caducar, a su paso, todo lo que instantes antes había sido una novedad y, sin embargo, los altos prelados pretenden seguir viviendo a costillas de los fanáticos oprimidos dentro de su iglesia caduca.

Apoyarse en el conocimiento de la realidad es esencial porque permite avanzar pero, apoyarse solo en la fe y la maldad, es otra cosa. Antes que la fe religiosa, los pueblos avanzan por la naturaleza de sus conocimientos, el conocimiento es lo que te permite vencer la ignorancia, un poco de fe no te hará mal, siempre que tú la dejes de muy bajo perfil frente al conocimiento.

Es bueno conocer algo de la saga del alto clero para saber a que atenerse.

Se me ocurre relatar algo que sucedió en mi ya remota juventud pero que recuerdo con suficiente claridad.

Era una media mañana y un niño de 14 años se acababa de ahogar. Había que buscarlo, por lo que algunos pescadores salimos a rastrear la zona hasta encontrarlo y sacarlo de las aguas. Algunos buscamos a pulmón limpio y otros, mediante el chinchorro hasta que lo encontramos. Fue un episodio desgarrador aquello.

Se trató de un camionero que venía de muy lejos y, como era época de vacación escolar, se hizo acompañar por su hijo niño; entonces ellos hicieron un alto en el camino para darse un chapuzón y, sucedió la tragedia.

Llevamos al niño a la capillita mientras improvisábamos un cajón porque el carpintero no estaba y, fue entonces cuando el cura, que era un buen cura, hizo una referencia importante que, al momento no le di importancia o quizá no la entendí. Dijo el cura que había habido un Papa cuyos restos habían sido rescatados de las aguas con las redes de un pescador.

Mucho tiempo después llegó a mis manos-por mera casualidad- un folletico o tal vez un desvencijado librito-eso no lo recuerdo con precisión- donde pude leer la referencia y se trató del Papa Formoso.

Del relato respecto al Papa Formoso no recuerdo bien si éste era partidario de enmendar la iglesia pero, él enfrentaba las injusticias y ponía en evidencia a los cardenales sinvergüenzas. Entendí que no era un Papa escuálido, por lo que, poco tiempo después de su muerte, sus restos fueron exhumados por el Papa sucesor, un tal Esteban, para someter dichos restos, a juicio.

El Papa Esteban -que era obviamente escuálido- manda a vestir el cadáver de Formoso con la usanza de las ropas papales, y lo sienta en el trono, “para ser enjuiciado” y, puesto que se le consideró “culpable”, se anularon todos los actos de su papado, luego desnudaron la osamenta y le cortaron los tres dedos de la mano, dedos con los cuales él difunto Papa impartía bendiciones y, enterraron el cadáver en un lugar ajeno a los predios papales, mas, los tres dedos fueron quemados y llevados al basurero.

El “juicio” contra el Papa Formoso es el denominado Concilio Cadavérico de esa iglesia loca de remate.

A la muerte de Esteban hubo un nuevo Papa que, al parecer, tampoco era escuálido, por lo que prohibió esas aberraciones. No obstante, a la muerte de tal Papa, advino otro loco llamado Sergio III (si mal no recuerdo) y anula la anterior prohibición, mediante otro decreto (como los de Pedro Carmona) y, no sólo eso sino que ordena exhumar nuevamente los restos del pobre Formoso e, inicia un segundo juicio que lo sentencia culpable, nuevamente, con el agravante de que manda a echar los restos del pobre mortal, al río Tíber y, sucedió ahí que, un pescador que presenció la vaina, caló sus redes y sacó el cadáver, que luego escondió en alguna parte.

Entonces fue cuando yo comprendí lo que aquél buen cura de pueblo quiso decirnos entonces, a los jóvenes pescadores.

El Vaticano ha sido-de acuerdo a su historia-un emporio de intrigas y crímenes de toda índole pasando por incesto, envenenamiento, apuñalar, quemar vivos, torturar, robar y “déle que no viene carro”.

Parece ser que El Papa Alexander VI -padre de Lucrecia Borgia- incurría en incesto con su todavía para entonces niña, Lucrecia. Y, supuestamente más tarde la convirtió en prostituta para obtener beneficios políticos.

Entre otras perlas, tal papa no era más que un degenerado.

Inclusive, cuenta la historia que el propio Papa Esteban murió estrangulado.

Del Papa Juan Pablo I se especula que fue envenenado por los propios cardenales porque dicho Papa planeaba separar el Banco Vaticano del Banco Ambrosiano del que se supone estaba en manos de las mafias italianas y de las que muchos cardenales eran socios. Se trató de la famosa logia “P2” italiana.

Hubo un Papa “rosado”-al que se le mojaba la canoa- hubo todo tipo de degenerados en la iglesia. Hasta se afirma y, no me consta pero, se afirma que hubo un Alto Prelado del Vaticano, que estuvo al servicio de Adolfo Hitler y así por el estilo.

No obstante, esa es la iglesia que pretende darnos clase de moral y de buenas costumbres, por lo que debemos salir al paso.

Estoy persuadido de que cuando el Papa Benedicto XVI tenga un cerebro de repuesto, él va a entender al Presidente Hugo Chávez y, pueda que hasta se disponga a enmendar y decida respetar al pueblo venezolano. Las transformaciones que el Presidente Chávez propone para Venezuela son francamente ecuménicas y podrían servirle a Benedicto XVI para aplicarlas a su Vaticano.

Pero, la corrupción de la iglesia, la decadencia del sacerdocio y el terrorismo que el alto clero venezolano practica contra nuestro pueblo, es difícil de erradicar porque esa es una secular costumbre.

Ahí tiene el Nuncio Berloco a un criminal como Nixon Moreno, asilado en la Embajada del Vaticano en Caracas. ¿Y, de que le acusa la justicia venezolana?-pues, le acusa de violar a una joven policía y de pegarle un tiro en la cabeza a otro policía. El Nuncio Berloco se hace el sin Ber(güenza), ante los reclamos del gobierno y de la sociedad. El Cardenal Urosa está muy ocupado dando “clases de moral”, el Lückert, el Porras, el Ugalde y demás altos prelados, andan quemando los árboles del Parque Guaraira Repano, que es el pulmón de Caracas.

¿Toda la conspiración? -¡Para tumbar a Chávez!-

Pero, Chávez no se va. Venezuela necesita a Chávez en la Presidencia, al menos, por un nuevo período de seis años y, vamos a enmendar la Constitución para que ello sea legalmente posible.

El solo apoyarse en el conocimiento no basta sí el beneficio de tal conocimiento se pone al margen de la ética y de la moral del pueblo; si ponemos el conocimiento al servicio de la maldad, es como estar en la fe de los curas sinvergüenzas, antes y luego citados.

El que debe irse es Benedicto XVI o, al menos, someterse a un revocatorio en el que voten los católicos de todas partes y digan sí o no a su nefasta gestión.

¡Ameeeeeeen!

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Laberinto de Gardel y el inglesito


Eduardo Pérsico (Desde Banfield, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Y fue por ahí cuando el Inglesito, que descollara por milonga en el despacho de bebidas de doña Rosa, allá por Turdera, empezó a desovillar una verdad sobre Gardel y su extraña muerte. Le confieso que no era fácil su estilo de unir las palabras y al comprenderlas, ya el hombre andaba respirando por otra frase. Porque a Jorge Luis el Inglesito, también imbatible payador en el boliche de los Iberra, era un gusto verlo frotar sus manos sobre el mástil de la guitarra mientras contaba de Carlos Gardel, el Zorzal Criollo. Y como los poetas lucen su imaginación cuando les parece, era de atender cada trémulo renglón del Inglesito, con su voz trabajosa y esa mirada que se volvía aún más opaca al referir alguna utopía, de esas que adoran los pueblos.

- Yo creo que la historia verdadera requiere cierta ficción que la humanice; no hay estadística que valga sin la neblina de la imaginación y el mito - pronunció el hombre en aquel bodegón aromado a vino moscato y aceitunas. 'Neblina de la imaginación y el mito', repitió elevando sus ojos al techo y ensillando una mano sobre la otra. Y así, hamacado en su bastón o una guitarra; quíen sabe; nos confió ‘yo creo que sin creerse lo de Sancho y don Quijote, la historia de España no tendría pies ni cabeza’.

Entonces supimos que al reiterar su modesto ‘yo creo’ el Jorge Luis nos compartía una duda pero igual, siguió ubicando cada palabra en su sitio como aquel personaje que contara un cuento sin saber si recordaba la historia o sólo la voz para decirla. Así que entonces ya no valía perder ni un segundo en conocer la muerte de Gardel ‘y gustar la sal nutricia de lo verdadero’; y nos afirmó el Inglesito que ni un párrafo de la tragedia gardeliana de junio del '35 tenía sombras de verdad.

- La crónica cuenta que Carlos Gardel, el artista más respetado en América del Sur, murió quemado en un accidente de aviación en Colombia, pero según el historiador uruguayo Wilson P. Sarnari, ese rumo fantasioso también debía desecharse – tartamudeó casi inaudible. Y era lindo ver aquel payador por el Camino de las Tropas relatar con la simpleza de quien disfruta lo extraordinario, y que en cada resuello de silencio se divagaba por los túneles de su recordación…

Sí, me gusta recordar esto y le digo que ese imprevisto de Gardel y Jorge Luis Borges, el Inglesito, me aconteció en una realidad secundaria, impenetrable, aunque hoy mismo reconocería los rostros de esos parroquianos algo esquivos en mirar a ese payador, el mismo que al irse a morir a Suiza les quitara los rituales del velorio y el llanto televisivo. De aquella gente nadie perdonaba al pálido Jorge Luis el haberse muerto tan lejos, sin dejarles el trofeo de lúgubres fotos y muecas del jadeo final a mostrar en el despliegue fúnebre; esas exaltaciones del gentío.

Pero sin más, hoy presiento haber usado un tiempo prestado y sin relojes, de otra instancia, donde un tal Wilson P. Sarnari en una larga conversación en Montevideo con el Inglesito, le diera datos que ningún investigador del “Pasión y Muerte de Carlos Gardel” conocía. A saber: las horas previas del Zorzal Criollo antes de abordar su improbable vuelo final en Medellín y el nombre de la enigmática mujer que se le acercó por un autógrafo y ambos desaparecieran para siempre, más otras conjeturas que Wilson P. Sarnari le ilustrara esa vez. Porque hubo varias invenciones que el payador Jorge Luis el Inglesito despreciaría esa noche, aunque sin quitarle una sílaba al prestigio del misterio propuesto por el historiador uruguayo.

- También se dijo que el accidente vino por aquel mozo Lepera, amigo del cantor y continuo abrevador de Amado Nervo, - deslizó ahí el Inglesito su juicio literario- que por un enredo sentimental arremetió a balazos con toda la concurrencia. Y hasta se murmuró que por mantener triunfante el buen humor argentino, al piloto lo ahorcaron con un lengue blanco mientras carreteaba el avión, más otros condimentados pergeños que al fin hicieron de la verdadera muerte de Gardel, un enigma de entrecasa. Por más que si el portador de un secreto lo subestima, al fin se confesará porque toda verdad clandestina resulta insoportable…

Y por ese párrafo el Inglesito nos advirtió que esas ideas se las habría confiado cansinamente en Montevideo el historiador Wilson P. Sarnari, quien luego de escuchar sus milongas que con el tiempo serían leyenda, empezó a darle relación de “La Verdadera Muerte de Gardel y otros asuntos”. Como que antes del accidente el ídolo popular estuvo acompañado solamente por él; Sarnari y Gardel sólo a sólo, hablando del entorno que rodea al hombre desbordado por el adular ajeno, esa difusa y despótica imposición del absurdo. Además, se jactó el Ingresito, que él supo aguantarse a pie firme los parlamentos de aquel uruguayo al hablar de un Gardel entristecido, desolada marioneta sin magia ni gardeleo por callejones turbios del olvido.

- Carlos Gardel, artista virtuoso devenido en partiquino lugareño y malversado por nietos con sonrisa de rocanrol y ajenos a la palabra tango. Porque Gardel supo retirarse a tiempo; y tan anticipada su memoria que alcanzó a confiarle a Wilson P. Sarnari su temor por los ecos de su voz luego que él debiera quemarse en Medellín. ‘Tengo mucho miedo Sarnari que hagan de mí un muñeco publicitario. ¡Qué vergüenza!’ – le habría entonado el Morocho del Abasto, además de anticipar el mal uso que de su inflexión arrabalera harían los atorrantes que nunca faltan. Y también le recitó algunos titulares de la prensa infame que informaría de sus apariciones en Quito y Bogotá, con el rostro deforme por el incendio; o ircerdio; pero aclamado por la concurrencia ni bien él entonara su primera estrofa. Más otra tantas imaginerías: el tiempo que esperó Gardel en el aeródromo antes de reanudar su viaje, sus ciertas hembras, la tendencia de su entrepierna y el sitio justo donde naciera. Además de errátiles hazañas con suicidios de millonaria y algún hijo que casualmente cantaría como él. Pero un poco diferente...

- Mucha tontería fue glosada por nocheros y trasnochados como virtudes propias – me repitió el historiador uruguayo Wilson P. Sarnari, antes de predecir el impiadoso final que a Gardel le fijarían los congeladores del arte. ‘Gardel paradigmático, nadie cantará como él, seguirán pontificando los mediocres’. Y aquí Sarnari se disculpó por decir paradigmático, una palabra tan desechable como el refrán de Enrico Caruso, ‘Gardel tenía una lágrima en la voz’; que según mi madre era una ambigua alabanza de italiano.

Por ahí Jorge Luis el Inglesito aflojó los labios sin alcanzar la sonrisa y siguió con cuanto le contaran esa noche en Montevideo de un Carlos Gardel que luego de ser confundido con otro pasajero de un avión que jamás abordara, seguiría con su lustroso smoking, el chambergo inclinado, su moñito a pintas y aquel imperdonable atuendo de gaucho palaciego. Pero siempre Gardel, inigualable cantando y sonriendo aunque ya dispusieran de su gloria los negociantes de un ‘Gardel, producto terminado’. Él nada menos, El Gran Modernizador devenido en cómico sobre un tablado en la costanera, chaplinesco de tercera recluido en un loquero o ignoto corrido a cascotazos por los imbéciles de una barra futbolera.

- Una noche lejos de mi patria le escuché a Gardel cantar un tango deleznable, que jamás apreciaría – dijo el Inglesito algo de su cosecha- y sin embargo, al oírlo reviví cierta calle de Palermo con una madreselva trepando a una tapia y de pronto lloré. Un llanto íntimo dictado por la voz compadre de Gardel y acaso, porque lo popular es un secreto en los pueblos, ¿no le parece? - preguntó el Inglesito y al seguir hurgando en lo escuchado en esa noche lejana: ‘Carlos Gardel arrumbado en un geriátrico depósito de viejos ensayando frente al espejo su sonrisa luminosa, ignorado por los demás ancianos derruidos que también se mean encima. Según Sarnari, el Zorzal Criollo tal vez sea otro cuerpo sin retorno tirado en esa tumba previa donde entona tal vez una noche me encane la muerte, y chau Buenos Aires no te vuelvo a ver, hasta que llega un enfermero y lo calla de un sopapo.

- Además, luego de esa afirmación tan contundente, - sugirió otra sonrisa Borges el payador – el historiador uruguayo deslizó un nuevo enigma. ‘Pobre Carlitos, confundirlo con bufón de discoteca’...

Y al concluir su actuación Jorge Luis el Inglesito; antes o después de morirse en Ginebra hamacándose en el asta de su guitarra o bastón, vaya a saber; un recién venido al despacho de bebidas nos truncó la función. .

- No crean más zonceras, señores - impuso con voz chillona el comedido- lo cierto fue que el 24 de junio de 1935 al insuperable chansonnier Carlitos Gardel no consiguieron subirlo al aeroplano. ¿A él sentarlo en un artefacto que ni levantaría vuelo? Vamos, que el Morocho de gil no tenía ni un pelo.

- Y además, qué triste sería un Gardel sin la poesía de la eternidad - culminó tembloroso el payador por milongas en aquel bodegón de Turdera... O en el sitio y el día que a usted mejor le parezca.

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Miami Bitch... y sus proxenetas


Julio Herrera

Con bastante frecuencia se escucha decir que “Miami es la más latina de las ciudades norteamericanas”. Pero aunque a primera vista ésa afirmación parece evidente, es falsa. Por el contrario, Miami es la más norteamericana de las ciudades latinas, puesto que aunque el español es el idioma allí predominante y que la cultura y costumbres de sus ciudadanos hispanófonos siguen siendo latinas, su idiosincrasia es neta y radicalmente norteamericana.

Porque si bien es cierto que los Estados Unidos en general, y la Florida en especial, son “la tierra prometida” de los desterrados y desposeídos del planeta, y en especial los desplazados, exiliados y refugiados latinos, no es menos cierto que la asimilación intelectual y moral a la idiosincrasia norteamericana es también el cementerio de la conciencia y la cultura latinas.

Y porque, digan lo que digan los eufemistas y fetichistas de ese supuesto “paraíso de la Libertad”, es forzoso admitir que, al igual que en la serena calma de los conventos existen perversidades inconfesables, en los Estados Unidos, y en especial en Miami, existe una atmósfera moral tan putrefacta que ni los más violentos huracanes han logrado disipar.

Y es que Miami, -denominada como “La capital latina” y comúnmente conocida como “La capital mundial de la salsa”-, es mucho más que la Meca de los faranduleros, artistas, y buscafortunas que convergen a ella fanatizados como si fueran a recibir un “Grammy”: Miami es el discreto pero evidente Bunker de la impunidad del crimen organizado y legalizado internacional, el Pentágono moral de los esbirros y sicarios del sistema, la guarida hospitalaria donde se congrega, como en un “Club Med”, la escoria de secuaces y mercenarios del imperio.

Además, por otra parte, no hay que olvidar o ignorar que la “seguridad interna” del imperio está basada en la homogenización y cretinización de las conciencias para que nadie le pida cuenta del infame vandalismo depredador de su política externa. La plutocracia yanqui sólo puede sobrevivir comprando conciencias, sobretodo conciencias fácilmente sobornables por la necesidad, es decir los advenedizos del llamado “tercer mundo”. Para blindar, consolidar y perpetuar su poder el imperio neoliberal sólo tiene que corromper a los inmigrantes, ya que entre los nativos yanquis quedan muy pocos por corromper, con escasas pero honorables excepciones como Noam Chomsky, James Petras, William Blum, entre otros.

Y ante esa idiosincrasia depravada y depravante es necesario que las conciencias latinas tomen una prudente distancia, como una autodefensa intelectual, no por un nacionalismo sectario, sino por una simple profilaxis moral, por preservar nuestra ética étnica, ancestralmente humanista y solidaria, de la contaminación individualista y mercantilista características de la idiosincrasia yanqui.

Pero sucede, lamentablemente, que aunque prevalece en las colonias latinas el primitivo instinto de manada que los empuja hacia el rebaño étnico, por otra parte muchos inmigrantes, tras su eufórica llegada a ésa “prestigiosa tierra de libertad y bonanza, de oportunidades y prosperidad”,deciden por acomodo, -como niños en Disneylandia,- asimilarse imprudente e incondicionalmente al “Américan way of life” por oportunismo, por aquello de “Donde los locos son mayoría la locura se convierte en un deber del ciudadano convencional”, o simplemente por aquello de “Si no puedes vencer a tu enemigo únete a él”.

Desgraciadamente, en ésa asimilación, la gran mayoría de inmigrantes, exiliados y refugiados adoptan sólo los aspectos negativos de la idiosincrasia yanqui, pues es justo reconocer que si algo positivo tienen los norteamericanos es precisamente el conservarse fieles y orgullosos de ser yanquis en cualquier parte del globo que se encuentren. Los latinos, en cambio, cuando llegan a Norteamérica, (a los Estados Unidos o al Canadá,) sienten vergüenza de su origen étnico y hasta del color de su piel, se orientan en contravía de la conciencia latina, renuncian a su cultura, a sus costumbres, a sus ideales, cambian el sueño de Bolívar por el sueño americano, se convierten en el prototipo del yanqui, (hasta se diría clonados de él), se divorcian de sus raíces, y en fin, escapan de la miseria económica de su país de origen sólo para caer en la miseria moral del país de refugio. No son ya colonias latinas: son latinos física y moralmente colonizados, (norte)americanizados, empeñados en encontrar más razones para justificar la hegemonía sanguinaria del imperio que éste para imponérselas.

Así, olvidando que la riqueza moral latina es infinitamente superior a la riqueza financiera yanqui, muchos inmigrantes, “nuevos socios de la sociedad americana,” olvidan también que ésta “cultura norteamericana” no es otra cosa que una industria de conciencias hecha lo mismo para albergar, producir y exportar mercenarios y terroristas que para aplaudirlos. Porque es también innegable que así como existen los paraísos fiscales, -que son el cofre de seguridad del gangsterismo financiero mundial,- asimismo Miami es el paraíso judicial de dictadores retirados, fugitivos o derrocados, de militares ex-alumnos de la tenebrosa “Escuela de las Américas”, de escrocs, sicarios, mercenarios y tránsfugas de todos los pelámenes.

Esa sociedad gangsteril es como un ghetto, como una cofradía, como una secta hermética donde no se admiten disidentes del evangelio imperialista, donde la oveja que se separe ideológicamente del rebaño se le señala no solo como la oveja negra sino como el lobo del rebaño. Ya lo ha dicho Bush, y lo repiten los siervos del imperio: “El que no está con nosotros está contra nosotros... y deberá atenerse a las consecuencias”.

Es por eso comprensible que ésa convergencia multinacional de sumisos rebaños que conforman los Estados Unidos, (léase Establos Unidos), amantes del despotismo, busquen ser conducidos y bestializados por un cowboy bestial como Bush. (¡Paradójicamente hostil a los inmigrantes!) No de otra manera se comprende su reelección en su circunscripción electoral, Florida, -conformada mayoritariamente por inmigrantes latinos, y predominantemente cubanos-, al igual que la elección del exterminador Arnold Swarsennigger en California.

En esa guarida de disidentes o desertores de la dignidad latina, los engreídos, envalentonados y sonámbulos del “American dream” desdeñan a su país de origen como “republiquitas bananeras’ y miran a sus compatriotas con más arrogancia que un mariscal haitiano. Muchos latinos neoyanquis, en un éxtasis de “patriotismo americano”, en su ingenua presunción se enrolan como “Marines” o se creen los “superman del mundo libre” ignorando que no llegan siquiera al nivel del ridículo Chapulín Colorado. Otros, mientras trabajan limpiando sanitarios en algún hotel, se sueñan frotando la lámpara de Aladino, mientras que muchos otros, aunque se ganen el mendrugo cotidiano pelando cebollas en algún restaurante, se imaginan accionistas del imperio, de la misma talla de los magnates como Bill Gates, y hasta caen en profunda depresión cuando bajan en la Bolsa de Valores los dividendos de las multinacionales yanquis. Por eso, -al igual que en las Juntas Directivas de accionistas de las multinacionales,- ellos están siempre en total acuerdo con las decisiones y veredictos hegemonistas de los “grandes lideres” de Washington y el Pentagono.

José Martí dijo: “Viví en el monstruo y conozco sus entrañas”. Y los neoyanquis que han perdido sus entrañas latinas dicen con orgullo: “Vivo en el monstruo y lo llevo en mis entrañas” Ellos se han tornado en seres sin conciencia, sin moral, sin escrúpulos. ¿Sin conciencia? Perdón. Digo mal. Sí, la tienen, ¡pero conciencia imperialista! puesto que están física y moralmente, por así decirlo, “bajo nueva administración”, donde sólo los “bu$ine$$” importan.¡Ellos no son ya pro-imperialistas: son el imperialismo mismo! Para ellos la dignidad, el humanismo, la fraternidad y la solidaridad latinas son anacrónicos, son sólo un tabú, algo que debe callarse como un vicio, un lastre que hay que tirar por la borda para ascender hacia las alturas del éxito. “Hay que estar en la honda” es su sola justificación.

Que “Miami es un fastuoso y apacible paraíso de la libertad y la democracia”, esgrimirán como argumento los eufemistas y apologistas de la cleptocracia neoliberal yanqui. ¿Y qué? ¿Acaso la rica, pintoresca y apacible Suiza, -que se vanagloria de ser una “democracia impoluta”- no es también el refugio de los dineros sucios del mundo, como lo es Florida de todos los terroristas y contra-revolucionarios del planeta, y en especial el santuario de las tenebrosas “Fundación Nazional Cubano-americana y la ALFA 66?

Y es que la “Libertad Made in USA”, -tan nombrada como la madre de Castro por los anticastristas y los proxenetas del imperio en Florida- es sólo un sofisma, una impostura indignante, una farsa convencional, un insultante placebo de la Libertad real. Porque ¿cómo creer en ésa seudolibertad, en la sinceridad y en la bondad de una superpotencia mercantilista que basada en las armas y el dinero toma alevosamente al planeta entero como su feudo, su latifundio, su polígono de tiro?.¿Cómo suponer siquiera que la Libertad pueda ser realmente libre al amparo de la fuerza bruta de un país hegemonista y belicista que la toma como escudo para ejercer su barbarie primitiva en nombre de la civilización moderna? ¿Cómo creer que bajo el sagrado nombre de la Libertad, de la Democracia y de los Derechos Humanos, se le niegue a los pueblos el derecho a su autodeterminación, que es el más elemental de los derechos humanos? ¿Cómo puede afirmarse, sin faltar a la verdad, que existe Libertad o ciudadanos realmente libres donde los ideales sociales humanistas son subversivos, es decir, donde la ideofobia y el servilismo intelectual son una idiosincrasia?

¡Y es a ése gangsterismo institucionalizado, corrompido y corruptor, insolente e indolente, que las colonias latinas, con religiosa candidez, sin pudor alguno, postradas ante el imperio como un vasto campamento musulmán, se adhieren como náufragos desesperados!

Que los yanquis defiendan sus intereses, su idiosincrasia y su “cultura”, es apenas comprensible: si dejarán de ser así dejarían de ser yanquis, y ellos no están dispuestos a renunciar a tan abominable orgullo. Pero que sus victimas, -que han sido condenadas al destierro, al desplazamiento forzoso y la clandestinidad por el despojo y el expansionismo imperialista- los apoyen y aplaudan bajo el eufemismo de la integración social (o asimilación moral ) a la “nueva sociedad”, solo puede comprenderse como el más abyecto servilismo, como el más aberrante masoquismo. Se diría un suicidio colectivo en aras de la conversión al evangelio neoliberal, una auto-limpieza étnica, mas aberrante aún por ser voluntaria.

Y aunque la funesta conversión latina al depravante fundamentalismo de la “cultura” norteamericana, al “American way of living” tiene su Meca en el Estado de Florida, ella es hoy, al igual que el neoliberalismo, una gangrena mundial, una metástasis que afecta de muerte moral la humanidad entera, y en especial a los inmigrantes en los Estados Unidos y Canadá.

Ante ese espectáculo indignante ¿qué pueden o deben hacer las conciencias combativas que luchan por preservar nuestros atributos y nuestra dignidad latinos, nuestra ancestral cultura humanista y solidaria, los valores éticos sociales por los cuales nuestros héroes épicos dieron su vida? ¿Qué hacer para rescatar los latinos extraviados, para redimir los compatriotas alienados?

¡NADA! ¡Nada..., excepto dejarlos que se mueran en su estercolero de iniquidades y bajezas! ¡Que se mueran ya! ¡...y que deshonren la muerte con sus despojos, después de que deshonraron la vida con su existencia!

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Algo de música: José Larralde, un payador de La Pampa


ARGENPRESS

Nacido en 1937 en la localidad de Huanguelén, partido de Coronel Suárez, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, José Larralde es hoy uno de los más representativos exponentes de la música folclórica de la pampa.

Trabajador rural, tractorista, soldador, albañil, mecánico, los oficios que conoció en su juventud fueron muchos y variados. Pero lo que siempre lo sedujo fue el canto. Con no pocas dificultades pudo ir abriéndose paso en el mundo de la música, y luego de un difícil inicio pasó a ser uno de los más destacados folcloristas argentinos.

En el año 1967 grabó el primero de veintiocho discos editados en su país natal, sin contar reediciones y compilados posteriores. Su fama trascendió las fronteras nacionales, pasando a convertirse en un ícono de la canción popular gauchesca. Milonga y estilos marcan su composición, con letras cargadas de lirismo así como de crítica social.

Aquí presentamos algunas piezas de su álbum "Trayendo ayeres".







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Un señor que tampoco tiene quien le escriba

Marcos Winocur (especial para ARGENPRESS CULTURAL)

-Juan Chapapietra Beretervide Maracachimba, para servir a usted.

El empleado de correos disimuló una sonrisa, se hizo repetir el nombre, y momentos después estaba de regreso a la ventanilla.

-No señor, nada a ese nombre.

Día tras día, la escena se fue repitiendo a lo largo de un año. Pero llegaron las vísperas de Navidad y el empleado de correos le entregó una carta. ¡Por fin...! El señor seguramente había perdido ya toda esperanza porque quedó estupefacto al grado que se retiró sin saludar. Ya en su casa, abrió el sobre. Era una carta de los empleados deseándole felicidades. Pero el señor nunca regresó a la oficina de correos, ni tan siquiera para agradecer la carta.

Al mes, murió.

Entonces vino a saberse que el señor Juan Chapapietra Beretervide Maracachimba en realidad se llamaba Juan Pérez.

Marcos Winocur es argentino residente en México.


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Notas al margen del camino (I)

Jorge Majfud (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Una vez alguien me dijo que yo no podía hablar de religión porque no era un hombre religioso. Me quedé pensando un instante, porque en algo tenía razón: yo soy un espíritu religioso, pero no soy un hombre religioso porque mi mente desconoce la seguridad. Obviamente, se equivocaba en lo demás. "Señor —quise contestar, no sin timidez—, si los sacerdotes católicos desde siempre han dado consejos matrimoniales y ahora hasta dan clase de conducta sexual, ¿por qué no podría un ateo enseñar teología?"

* * *

Sófocles y Esquilo compitieron por el aplauso del pueblo griego. Shakespeare escribía para el teatro, no para la eternidad de la letra impresa. A diferencia de los grandes escritores del siglo XX, al inglés lo preocupaba, especialmente, el juicio y la aceptación del público de esa noche. Como cualquier libretista de Hollywood o de televisión. Porque hubieron tiempos en que la profundidad y la inteligencia tuvieron rating.

* * *

Los libros de autoayuda son los amuletos de nuestro tiempo. En ellos descansa toda la superstición de las criaturas temerosas. Sin la ayuda del miedo y la superstición moderna, estos libros no serían best-sellers y mucho menos serían considerados profundos o necesarios. Podemos contar algunas muestras de esta profundidad: "Abrace a su mujer cuatro veces por día" (John Gray); "Elógiate tanto como puedas", "La crítica es un acto inútil", "Mírate con frecuencia al espejo y di: te quiero", "Haz lo que te gusta hacer", "Tus pensamientos pueden ayudarte a conseguir el trabajo perfecto" (Louise L. Hay); "Control significa ser el amo de su propio destino", "Todos podemos hacer algo", "Haga reír a otra persona hoy y mañana, todos los días", "Nadie puede engañarle sin su consentimiento", "Recuerde que no puede fracasar en la tarea de ser usted mismo" (Wayne W. Dyer). —La criatura insegura busca en los libros de autoayuda que le digan lo que ya sabe; pero necesita que una autoridad (sacerdotes del éxito solitario) se lo repita, porque ya no se cree a sí misma. No puede creerse a sí misma porque está habituada a creer y aceptar la orden y el consejo de los medios de difusión. Su libertad es virtual o ilusoria, porque para ser libre es necesario, por lo menos, comenzar por creerse a sí mismo.

* * *

No es por casualidad que la mayoría de los jugadores de básquetbol sean hombres altos, ni que la mayoría de los travestis sean homosexuales. Tampoco es casualidad de que la mayor parte de aquellos que ostentan el poder sea gente ambiciosa. Es decir, no es casualidad que el mundo esté gobernado por gente que no debería gobernarlo.

* * *

La antigüedad de una cosa se puede medir por la presencia de Carbono-14; cuanto más cantidad de este elemento, más antiguo es el objeto en cuestión. La antigüedad de una determinada etapa de la Era Moderna se puede medir según la cantidad de ciencia y tecnología involucrada en la misma: cuanto más reciente es el año que consideramos, más fuerte es la presencia de la ciencia y la tecnología en la vida de las criaturas.

Así también el año de una ciudad se puede deducir según su violencia: cuanto más moderna y evolucionada es una ciudad, más cantidad de violencia sufre. Junto con el decrecimiento del Carbono-14 y el desarrollo de la inteligencia material, ha aumentado la inseguridad de cada criatura. Y si es cierto de que en un pequeño pueblo existe la misma proporción de criminales que en una gran ciudad, también es cierto que los habitantes de un pequeño pueblo no temen por su vida como temían los neandertales en el paleolítico y como ahora temen, en nuestro mundo civilizado, los evolucionados habitantes de las grandes ciudades, como San Pablo, Johannesburgo o Los Ángeles. —La soledad y el desconocimiento mutuo de las grandes ciudades lleva a la pérdida de la conciencia de grupo. Cualquiera puede ver que la violencia de las ciudades suele estar en directa proporción a su tamaño; pero el miedo y la inseguridad lo están en proporción cuadrática. Es decir, a medida que las criaturas se amontonan se vuelven seres aislados; a medida que aumenta el tamaño de la civilización aumenta el tamaño de la conducta salvaje.

* * *

Desde hace doscientos años, donde más se ha lucido la inteligencia de la criatura ha sido en el ejercicio de las ciencias y la tecnología. Con ellas, multiplicó las posibilidades de dos antiguas potencias características de su naturaleza: la destrucción y la conservación. Para la destrucción inventó y organizó imponentes mecanismos de muerte; para la conservación de la vida perfeccionó la medicina y diversos sistemas de salud. Pero, lamentablemente, ésta no es una relación equilibrada en sus posibilidades. Lo que construya la medicina en diez años puede ser borrada con un solo golpe bélico. Se puede acabar con una peste después de un enorme esfuerzo mundial, pero ningún holocausto puede ser remediado con alguna ciencia o tecnología. Es decir que la inteligencia hace a la criatura cada siglo, cada día, más peligrosa para su propia existencia. Por ello, cada día es más urgente la afirmación de una conciencia ética, y una forma de medirla es a través de la renuncia del individuo o de un grupo en beneficio del resto de la humanidad. —Durante un millón de años las criaturas expresaron su violencia con palos y piedras. No podemos borrar de nuestro ánimo milenios de violencia; pero como nuestra inteligencia es cada vez más poderosa (y eso significa peligro), así nuestra cultura, nuestra historia exterior, debe estar a la misma altura. Sabemos que un dictador o un soldado que maneja un arma de destrucción masiva se asemeja a un dios paleolítico, y que por eso reclamar una mejor conciencia parece del todo utópico. Pero nunca podemos renunciar a un reclamo semejante.

* * *

Todos los pueblos deberían, de vez en cuando, volver a escribir los diez mandamientos para observar mejor nuestros cambios. Como nuestro tiempo ya no es el de Moisés, no podemos esperar la dictadura un nuevo líder. Ahora solo hay una forma democrática o vulgar: una encuesta colectiva de las opiniones individuales. Vaya entonces de paso mi propia clasificación:

I

1— No matarás, bajo ninguna razón, porque siempre hay una razón para matar.
2— No codiciarás la pareja de tu prójimo. Esa es una buena razón para obviar el primer mandamiento.
3— No dirás falso testimonio contra tu prójimo, porque la justicia es ciega.
4— No robarás. Si lo haces por necesidad, procura no tener necesidades creadas por ti mismo.
5— Ayudarás a tu prójimo a sobrevivir y a cumplir con el resto de los mandamientos.

II

6— Serás tolerante; porque cuando te vuelves imbécil nunca lo sabes.
7— No te creerás dueño de la Verdad. Si la Verdad existiera no tendría un dueño tan pobre.
8— No te considerarás mejor que el resto. Solo así podrás considerar que no eres de los peores.
9— Buscarás la verdad tanto en la tierra como en el cielo, porque ese es tu destino y tu condena eterna.
10— Buscarás a Dios, porque tal vez no hay Mandamiento que valga mucho sin Él.

El orden de las tablas se encuentra, o suele encontrarse, invertido. En el Decálogo bíblico, la primera tabla se refiere a lo metafísico (II), mientras la segunda repite antiguos principios morales (I). Como si fuese una paradoja tipográfica, veamos que la escritura hebrea se desarrollaba de derecha a izquierda, por lo que la piedra de la segunda tabla había sido ubicada al principio de nuestra lectura Occidental, mientras que la primera estaba al final. Es como si Occidente hubiese entendido el orden de escritura hebrea así como los rusos copiaron el alfabeto romano de un papel mojado.

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Mis reticencias sobre el sionismo


Sigmund Freud

La carta original, del fundador del psicoanálisis, sobre el futuro Estado de Israel, se mantuvo escondida desde 1930, año en la que fue escrita.

Oportunamente les informaremos sobre quién y por qué, el poder sionista de ese entonces censuró la existencia de esta carta. La carta pública de Hanna Arendt y Albert Einstein denunciando al sionismo como nazi, data de 1948, apenas constituido el estado de Israel, pero la de Freud tiene gran valor, en la medida en que diagnostica al "huevo de la serpiente" en estado incipiente. Curiosamente, los rabinos Aharon Kohen y David Yisroel Weiss, consideran que el sionismo es peligroso para los judíos y para la humanidad ya en esa época.

Veamos la carta en su integridad

La carta de Sigmund Freud fechada el 26-2-1930, está dirigida a Chaim Koffler, miembro de la FUNDACION PARA LA REINSTALACION DE JUDIOS EN PALESTINA (Keren Havesod) y fue traducida por primera vez del alemán, por Jacques Le Rider.

La carta, fue publicada por la revista «Clínicas mediterráneas» (Nro. 70, Erés, 2004), acompañada de un comentario de Elisabeth Roudinesco, historiadora del psicoanálisis. (También el tema fue recogido posteriormente en Le Nouvel Observateur)

CARTA DE FREUD:

Señor Doctor,

No puedo hacer lo que usted desea. La reticencia de mi personalidad a interesar al público es inmodificable y las circunstancias críticas actuales no me parecen las más adecuadas para un cambio de actitud. Quien quiera influenciar al gran público debe tener algo muy sorprendente y entusiasta para decir y mi juicio sobre el sionismo de ninguna manera lo permite. Tengo los mejores sentimientos de simpatía por los esfuerzos libremente consentidos, soy fiador de nuestra universidad de Jerusalén y me alegro de la prosperidad del establecimiento de nuestros colonos.

Pero, por otra parte, yo no creo que Palestina pueda jamás devenir un Estado judío ni que el mundo cristiano como el mundo islámico, puedan un día estar dispuestos a confiar sus lugares santos a que los guarden los judíos.

Me parece que hubiera sido más atinado fundar una patria judía sobre un territorio históricamente no cargado, pero ciertamente sé que por un designo tan racional, jamás se podría suscitar la exaltación de las masas y la cooperación de las personas ricas.

Concedo también y lamento que el fanatismo poco realista de nuestros compatriotas, tiene gran parte de responsabilidad para despertar la desconfianza de los árabes.

¡No puedo experimentar la menor simpatía por una piedad sionista mal interpretada que hace de un trozo del muro de Herodes, una reliquia nacional y a causa de ella, desafía a los habitantes de todo un país!

Juzgue usted si con un punto de vista tan crítico como el mío, soy la persona que se necesita para jugar el rol de consolador de un pueblo embanderado en una esperanza injustificada.

Freud
Viena, 26 de febrero de 1930

Texto aportado por Oscar Abudara Bini


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Trabajar cansa


Cesare Pavese

Los dos, tendidos sobre la hierba, vestidos, se miran
a la cara
entre los tallos delgados: la mujer le muerde los
cabellos
y después muerde la hierba. Entre la hierba, sonríe
turbada.
Coge el hombre su mano delgada y la muerde
y se apoya en su cuerpo. Ella le echa, haciéndole dar
tumbos.
La mitad de aquel prado queda, así, enmarañada.
La muchacha, sentada, se acicala el peinado
y no mira al compañero, tendido, con los ojos
abiertos.
Los dos, ante una mesita, se miran a la cara
por la tarde y los transeúntes no cesan de pasar.
De vez en cuando, les distrae un color más alegre.
De vez en cuando, él piensa en el inútil día
de descanso, dilapidado en acosar a esa mujer
que es feliz al estar a su vera y mirarle a los ojos.
Si con su piel le toca la pierna, bien sabe
que mutuamente se envían miradas de sorpresa
y una sonrisa, y que la mujer es feliz. Otras mujeres
que pasan
no le miran el rostro, pero esta noche por lo menos
se desnudarán con un hombre. O es que acaso las
mujeres
sólo aman a quien malgasta su tiempo por nada.
Se han perseguido todo el día y la mujer tiene aún las
mejillas
enrojecidas por el sol. En su corazón le guarda
gratitud.
Ella recuerda un besazo rabioso intercambiado en un
bosque,
interrumpido por un rumor de pasos, y que todavía
le quema.
Estrecha consigo el verde ramillete -recogido de la
roca
de una cueva- de hermoso adianto y envuelve al
compañero
con una mirada embelesada. Él mira fijamente la
maraña
de tallos negruzcos entre el verde tembloroso
y vuelve a asaltarle el deseo de otra maraña
-presentida en el regazo del vestido claro-
y la mujer no lo advierte. Ni siquiera la violencia
le sirve, porque la muchacha, que le ama, contiene
cada asalto con un beso y le coge las manos.

Pero esta noche, una vez la haya dejado, sabe dónde
irá:
volverá a casa, atolondrado y derrengado,
pero saboreará por lo menos en el cuerpo saciado
la dulzura del sueño sobre el lecho desierto.
Solamente -y esta será su venganza- se imaginará
que aquel cuerpo de mujer que hará suyo
será, lujurioso y sin pudor alguno, el de ella.

Versión de Carles José i Solsora

* Cesare Pavese (1908-1950) fue uno de los más destacados escritores italianos del siglo XX. Poeta y novelista, estudió filología inglesa en la universidad de Turín y, tras su licenciatura, se dedicó por completo a traducir a numerosos escritores estadounidenses y a escribir crítica literaria. Fue uno de los fundadores de la editorial Einaudi. Fue un rotundo antifascista, por lo que conoció la cárcel. Algunas de las mejores y más conmovedoras páginas de Pavese se encuentran en su diario, que fue publicado póstumamente, en 1952, bajo el título "El oficio de vivir". Se suicidó en una habitación de hotel después de haber recibido un premio literario por su libro "El bello verano", de 1949.


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Lectura de fotografías


Edgar Borges


La fotografía es un reto a la memoria y a la imaginación. En cada fotografía se muestran y se esconden distintas historias. Se trata de un arte que nos invita a participar en la creación de relatos (con la ayuda de los recuerdos). Y esta magia interpretativa la ofrece por igual una imagen familiar, periodística o artística. No obstante, la posibilidad de que se produzca esa relación mística siempre dependerá del receptor. Si éste sólo se ocupa de ver y seguir, nada ocurrirá. En cambio, si el dueño de la mirada se detiene, ante la imagen, podrá formar parte de un poderoso mecanismo de lectura de vivencias. Y esto sólo lo hace posible un observador.

La fotografía capta, quizá con la certeza más perfecta que se conozca, un instante del tiempo. Luego, cada observador se perderá en un camino de preguntas. Durante ese proceso contemplativo, el involucrado armará uno o muchos relatos. Julio Cortázar comparaba la fotografía con el cuento cuando afirmaba que “el fotógrafo o el cuentista se ven precisados a escoger y limitar una imagen o un acaecimiento que sean significativos, que no solamente valgan por sí mismos sino que sean capaces de actuar en el espectador o en el lector como una especie de apertura, de fermento que proyecta la inteligencia y la sensibilidad hacia algo que va mucho más allá de la anécdota visual o literaria contenidas en la foto o en el cuento.”

La fotografía, al igual que la literatura, nos exige tiempo para observar, tiempo para leer preguntas donde aparecen respuestas. Y tiempo es algo que la sociedad de la prisa nos impulsa a saltar. Pero la fotografía sigue captando pequeñas realidades. Y retándonos a construir tantas historias a partir de una imagen. Y leemos la historia de otro, que también es un poco la nuestra.

Cortázar explica el poder de la fotografía diciendo que “fotógrafos de la calidad de un Cartier-Bresson o de un Brassai definen su arte como una aparente paradoja: la de recortar un fragmento de la realidad, fijándole determinados límites, pero de manera tal que ese recorte actúe como una explosión que abre de par en par una realidad mucho más amplia, como una visión dinámica que trasciende espiritualmente el campo abarcado por la cámara.”

Una fotografía (y su lectura) puede contradecir un discurso. Por ejemplo, cuando la ministra de Exteriores hebrea, Tzipi Livni, contesta a quienes piden un alto al fuego (en la guerra contra Palestina) que “Israel ha actuado, actúa y actuará sólo de acuerdo a sus consideraciones, las necesidades de seguridad de sus ciudadanos y su derecho a la propia defensa”, en contrapeso me viene a la mente la fotografía de una niña palestina que lloraba desesperada. Observarla es enfrentarse a la perpetuidad del horror. Y resistirse. Seguro estoy que por siempre la imagen de esa niña (de ojos extraviados aterrados y boquita de espanto) me seguirá contando distintas historias de su holocausto infantil.

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Tuve un sueño

Frank E. Payares (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Tuve un sueño. Soñé que el señor Presidente de los EEUU había redactado personalmente su discurso, sin intervención de asesores ni de financistas de su campaña. Soñé que pedía, en nombre de los gobiernos norteamericanos, disculpas y perdón al propio pueblo de los EEUU y a los pueblos del mundo; perdón por las distintas guerras o intervenciones en las que habían muerto millones de hombres y mujeres; niños, niñas y ancianos. Perdón a sus familias y a las familias de los que resultaron heridos o discapacitados para siempre.

Soñé que Obama ordenaba la apertura de un juicio a los responsables de la crisis financiera y ofrecía que cada ciudadano o ciudadana directamente afectada por esta crisis, sobre todo de vivienda, no sería despojado de ésta. Soñé que convocaba a los países firmantes de Breton Woods, para eliminar para siempre al FMI, al BM y al BID y que, en adelante, se declararía inexistente la deuda de los países y se crearían instrumentos para la solidaridad y cooperación, científica, tecnológica social y humanitaria para enfrentar las crisis que esos países padecían como consecuencia de las políticas neoliberales. Soñé que Obama ordenaba el retiro del ejército de los EEUU de Afganistan y de Irak, y asimismo ordenaba la creación de un ejército de profesionales de todas las áreas del saber para reconstruir a esos países, sin que sus gobiernos o pueblos tuviesen que pagar algo.

Soñé que Obama condenaba a Israel por la invasión a Gaza y ordenaba la creación de un ejército de ayuda humanitaria y convocaba a Inglaterra, Francia, Alemania, España, China, Italia y Japón para reconstruir a Gaza y colaborar el pueblo palestino a construir su Estado y su destino.

Soñé que Obama ordenaba al Secretario encargado de los asuntos de medio ambiente, para que preparara la pronta firma por parte de su gobierno, del tratado de Kyoto y la reducción hasta el mínimo, de las emisiones responsables del efecto invernadero. Soñé que Obama convocaba a los pueblos del mundo para revisar el actual modelo económico y financiero que estaba amenazando, a paso creciente, la propia existencia de la especie humana en este planeta. Soñé que el señor Presidente de los EEUU ordenaba la transformación de las empresas fabricantes de armas, a las universidades y a los centros de investigación para la guerra, para que su esfuerzo fuera colocado al servicio de la reconstrucción y paz del mundo.

Soñé que Obama ordenaba a la CIA y a los espías en cada embajada norteamericana del mundo salir de ésta en forma inmediata.

Soñé que el señor Presidente de los EEUU ordenaba derrumbar el muro en la frontera mejicana, el cese de la discriminación y maltrato a los inmigrantes y la terminación inmediata del bloqueo a Cuba, la reapertura de las relaciones comerciales y la entrega del territorio de Guantánamo; así como la indemnización a cada uno de los pueblos de América que desde hace 50 años han sufrido de las intervenciones de los gobiernos de ese país.

Soñé que el Plan Colombia terminaba y que los EEUU se incorporarían al ALBA como una garantía de la nueva política de solidaridad de ese país con Latinoamérica.

Tuve un sueño, sólo un sueño.

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