viernes, 26 de junio de 2009

Ana Frank, la eterna adolescente, hubiese cumplido 80 años


Silvia Loustau (Desde Mar del Plata, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El 12 de junio pasado Ana hubiese cumplido 80 años. Había nacido en Frankfurt, Alemania, en 1929

En mi propia bitácora de vida Ana pesó mucho. Su historia fue leída tempranamente y releída infinidad de veces. Mi deseos de justicia, semillas que plantó mi abuelo a siendo apenas una nena de 5 años, me hicieron tomar la causa de Ana como propia.

Cuando, cercana la adolescencia comencé mi Diario, eran carta a Ana. Me acompañó hasta que e comencé la Facultad. No sabía que esas extrañas olas que teje y desteje el tiempo me hermanarían en ser perseguida, soy de la generación del ´70, en tener que estar escondida, con los perros de la injusticia lamiéndome los talones.

Hoy quiero, con este poema, rendir mi homenaje a Ana, la eterna adolescente, emblema de una lucha, amiga en el tiempo.

A Ana Frank

te encontré en mi infancia
entre mis propias enfermedades
y catástrofes familiares.
te imaginé paseando / algún domingo /
en una pequeña embarcación /
entre la bruma de Amsterdam /
mientras yo me ahogaba en la niebla
de este sur.
escuché tu voz pequeña /
como envuelta en un pañuelo de seda.
observé
como crecíamos
la piel tan lisa /
de hostia transparente
sobre un pubis que iba anocheciendo.
te perdí y te encontré
entre alambradas
con tu corazón irradiando luz.
te vi
clara / como una estrella entre cristales.
me acompañaste en mis desastres
más incorruptibles/
con dedos de humo
me sostuviste el alma
en los desolados tiempos del chacal.
nos encontraremos algún día /
ostentado nuestro aspecto distraído /
entrando en un bar /
en Ámsterdam o en Buenos Aires /
y nos abrazaremos con todos los amigos /
en un brindis final.

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Murió Michael Jackson


ARGENPRESS CULTURAL

Acaba de morir un ícono de la cultura. Quizá algunos podremos no estar de acuerdo en términos estéticos con su propuesta. Podremos, quizá, –tal vez deberíamos– abrir una consideración crítica sobre el significado de su figura, del mercadeo de su producción, sobre el valor cultural de este producto de la industria disquera que él representó. Pero sin ningún lugar a dudas Michael Jackson tiene ya ganado un lugar entre los referentes culturales de fines del siglo XX y comienzos del XXI.

Tal vez estamos obligados a cuestionar –no tanto en términos estéticos sino, en todo caso, sociológicos, o políticos incluso– la compleja parafernalia de mensajes y entrecruzamientos semiológicos e ideológicos que su vida y obra significaron: ¿un negro “teñido” de blanco?, ¿un varón “recompuesto” con imagen femenina?, ¿un “paidofílico” símbolo de los tiempos actuales?

Sería tal vez muy reduccionista decir simplemente que su obra musical (sus canciones, su estilo de baile) fue el producto de un estudiado mercadeo de los monstruos intocables de la industria cultural (o del entretenimiento, como algunos patéticamente –pero con razón– la llaman). Sin dudas Michael Jackson es todo eso. Pero hay algo más.

El “rey del pop” es, en muy buena medida, el producto vendido por los hacedores de ilusiones que dominan la cultura de masas desde hace ya largas décadas, durante todo el siglo pasado, los que marcan las tendencias de moda, los que imponen esas tendencias. Por cierto: estadounidenses en su casi absoluta mayoría. Pero también es cierto que este negro-blanco, este varón-mujer, este descendiente de esclavos negros devenido multimillonario excéntrico (envidiado en ese aspecto por muchos negros y blancos) no ha pasado inadvertido. Así como muchos cantantes pop pasarán sin mayor pena ni gloria, todo indica que Michael Jackson probablemente será de los que queden como baluartes de nuestra cultura contemporánea, en esta compleja mezcla que nos arrojó el siglo XX donde conviven como íconos culturales imperecederos (con todo lo que ello pueda significar) un Jorge Luis Borges junto al Pato Donald, los Beatles y Picasso, un Federico Fellini y las películas con final feliz de Hollywood (siglo XX cambalache, sin dudas…)

El tiempo dirá si Jackson queda entre los grandes de la cultura. Todo indicaría, al menos viendo las repercusiones de su muerte, que es un ídolo de los grandes, de las grandes masas. Podremos cuestionar la llamada “música pop” como una moda más de las grandes corporaciones que nos hacen comprar todo, incluso lo más absolutamente innecesario. Pero la obra de Michael Jackson, sin dudas, algo de talento debe haber tenido. Si no, no se lloraría de esta manera su desaparición.

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Pixote: la ley del más débil


Jesús Dapena Botero (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Dirección Héctor Babenco
Guión Héctor Babenco y Jorge Durán, basado en la novela Infancia Dos Mortos de José Louzeiro
Actuaciones Fernando Ramos da Silva Pixote
Jorge Julião Lilica
Gilberto Moura Dito
Marilia Pêra Sueli
Tony Tornado Cristal
Fotografía Rodolfo Sánchez
Dirección Artística Clovis Bueno
Vestuario Carminha Guarana
Edición Luiz Elias
Sonido Francisco Carneiro
Música John Neschling
Producción Ejecutiva José Pinto
Producción Paulo Francini
Una producción de Embrafilme

¡Qué bueno que se retome a Pixote para un ciclo sobre la niñez en riesgo! Una película que va en la misma línea de Los olvidados del español, Luis Buñuel, de Shalom, Bombay! de la directora hindú, Mira Nair y de La vendedora de rosas del colombiano Víctor Gaviria, sobre un tema que tanto preocupa a algunos psicoanalistas, que seguimos la línea del Auguste Aichhorne de La juventud desamparada.

Recuerdo que cuando la vi, por primera vez, en su estreno comercial en Medellín, por allá en1984, salí con el corazón en la mano. No hacia falta ir muy lejos de la sala de cine para saber que esa realidad estaba ahí, casi a mis pies. No hacía parte de una ficción en un ambiente exótico, no hacía parte del turismo aconsejable, con el que Julio Cortázar, con bastante sarcasmo, confronta a las “buenas conciencia” con la realidad hindú, en su libro de dos pisos, El último round.

Estos niños desamparados no sólo recorren las calles de Bombay, sino que lo hacen en Ciudad de México, en São Paolo, en Medellín y, en muchos, muchos lugares del Tercer Mundo, donde hacen casi parte del paisaje urbano, para denunciar con su presencia toda una serie de irregularidades, que nos demuestran, en definitiva, que la delincuencia tiene una etiología social, ante una sociedad que se hace la de la vista gorda, y aunque detesto el existencialismo autoflagelador, tampoco puedo quedarme tan tranquilo, como el señorón encopetado que dice:

- Yo no fui.

O con la crueldad de aquellos que acuden a los grupos de limpieza, para quitar la vida, a esta supuesta semilla del mal, como me contaba un muchacho drogadicto, en la consulta, en mis últimos tiempos en la capital antioqueña.

No deja de ser impresionante que Amnistía Internacional, en pleno siglo XXI, haya de seguir relanzando campañas mundiales, contra el asesinato de niños, niñas y jóvenes, porque ese mal aún campea por el mundo. ¿Cómo es posible que aún a estas alturas del partido, a cincuenta y ocho años del estreno de Los olvidados y a veintisiete años de Pixote haya que seguir abriéndose investigaciones para pedir justicia por las muertes violentas de niños, ya que muchos de esos casos ni siquiera son contemplados por la Ley y, al contrario, muchos de esos crímenes han sido perpetrados por agentes de la policía, los cuales hacen gala de su oficio, en medio de una casi absoluta impunidad? Tal vez, en las curvas estadísticas de Tánatos pasen por muertes inexplicables o se acuse a los propios chicos de ser los criminales de sus compinches, como sucede en la cinta de Babenco ¿Cómo pasa todo ésto después de sesenta años de la Declaración de los Derechos Humanos y casi a cincuenta años de la Declaración de los Derechos del Niño? Muchas veces, estas cosas ocurren ante la indiferencia de gobiernos, que prometen y no cumplen o no practican la obligación de impedir este tipo de asesinatos. (1)

Es increíble que apenas hace escasos nueve años, la misma Amnistía Internacional tuviera que denunciar la imposición de la pena de muerte a niños, con un total incumplimiento de las obligaciones internacionales y la violación de la propia Constitución nacional, por orden de tribunales militares, que luego serían absueltos por falta de pruebas. ¡La pena de muerte no es una solución a la delincuencia juvenil, que es, en la mayoría de los casos causada por la sociedad misma! Ya que una cosa es no exigir a los sujetos infantiles su responsabilidad por los actos cometidos y otra condenarlos al cadalso, ya que la condena a la pena capital acaba con toda posibilidad de reparación y de rehabilitación. (2)

El director de nacionalización brasileña, aunque nacido en Mar del Plata, en Argentina, Babenco, allá por 1981, recrearía esta historia, que hace parte de una real historia universal de la infamia, para llevar a la pantalla la verdadera tragedia de muchos niños del Tercer mundo, lanzados por la sociedad a una vida de acciones impulsivas y criminalidad, al centrar la cámara en la vida de un niño de la calle de São Paulo, apenas de unos diez años, quien se mueve en un ámbito delincuencial y de prostitución, a quien arrestan en una redada, cuyo objetivo es la detención de vagabundos, para ir a un reclusorio, torturante, degradado y corrupto, del que escapa con Lilica, un adolescente de diecisiete años afeminado y otros chicos, para enfrentar un mundo cargado de violencia, que termina por conducirlo a la muerte.

La calle en las grandes urbes latinoamericanas es el escenario donde multitud de niños se ven obligados a sobrevivir por cualquier medio, mientras los pequeños se ven obligados muchas veces a participar en el mundo de los traficantes, de los ladrones y criminales, quienes se aprovechan de su condición de impunidad para cometer delitos por encargo.

Pixote es uno de esos chicos, la calle ha sido su hábitat de toda una vida, por lo cual lo conoce como a la palma de su mano, para ganarse la vida como pueda, tal vez movido por las pulsiones de autoconservación, en un medio que pareciera negarle toda esperanza, condenado a un infierno implacable.

Babenco retoma un tanto el modelo del neorrealismo italiano, del cinema- vérite (3) y el free-cinema (4), de los italianos, franceses y británicos para sazonarlo a la brasileña y hacer un acopio de verdaderas memorias del subdesarrollo, o mejor del desarrollo distorsionado (5), para utilizar la feliz expresión de Ernesto “Ché” Guevara, y dar cuenta del mundo de la marginación en América Latina, con un tratamiento naturalista con los cánones del Cinema Nôvo (6), que Babenco retoma de autores como Glauber Rocha (7), Ruy Guerra (8) y Nelson Pereira dos Santos (9), aún a riesgo de su vida, ya que el rodaje de Lucio Flavio, una película en la que exploraba el impacto de los escuadrones de la muerte de la milicia brasileña, hizo que se planeara un atentado contra él y su casa fuera abaleada en dos ocasiones, mientras uno de los personajes en los que se inspiró para realizar el filme fuera vilmente asesinado, a pesar de que la cinta tenía el mérito de haber revivido la moribunda industria cinematográfica del Brasil, para ubicarla en la panorámica internacional y lo llevaría a lograr que su Pixote, lo consagrara alrededor del mundo.

Con este filme, Babenco va hasta el límite para ubicarse en el interregno entre la realidad y la ficción, para cuya realización el director buscara para protagonizarla a verdaderos niños de la calle, entre ellos, el extraordinario Fernando Ramos da Silva, encargado de encarnar al célebre Pixote.

El joven actor se convertiría, a partir de entonces, en toda una celebridad, en una estrella fugaz, en un fuego fatuo, que lo desubicaría de su realidad, con el sueño de convertirse en un gran actor para la fábrica de sueños, y luego darse de culos con la cruel verdad de que este mundo tenía poco que ofrecerle, pues a los pocos años volvía a ser el chico olvidado y empobrecido, que moriría atravesado por las balas de un policía, quien lo perseguía después de que el muchacho cometiera un robo, para cumplir con el destino trágico de su personaje. Sí, Fernando Ramos da Silva representó su papel hasta el final, hasta morir acribillado en una casucha de las favelas brasileñas, una de esas tantas muertes cotidianas de los suburbios de São Paolo, fue como diría Víctor Gaviria de otro de estos muchachos de comunas latinoamericanas un pelaíto que no duro nada, q. e. p. d. ¡Lástima que como los actores barriales de La virgen de los sicarios apenas recibiera un escaso pago por el director, quien tras el éxito mundial de la película, para evitar una demanda que el muchacho pretendiera hacerla por explotación laboral, pactara con Babenco que le diera una casita para eludir el pleito jurídico! Creo que no hay derecho que los directores, supuestamente tan humanitarios, expolien así a sus actores y más cuando Babenco mismo había padecido las dificultades de la vida en los barrios marginales de Buenos Aires, de donde decidiría escapar, para hacerse a un mundo más amplio, a lo largo de años de vagabundeo, situación de la vida que le permitiría conocer el mundo de la marginalidad a carta cabal, la cual le daría mucha tela que cortar para realizar sus filmes de docudrama naturalista, y llegar a Hollywood, donde realizaría la hermosa versión cinematográfica de la novela de Manuel Puig, El beso de la mujer araña (1985), protagonizada por Raúl Julia, William Hurt y Sonia Braga.

El Pixote de Babenco tendría un gran reconocimiento en el Primer Mundo y se haría acreedora de grandes premios. Para empezar tiene una mención honorífica en el Festival de San Sebastián de 1981 y el Festival Fílmico Internacional de Locarno, en Europa, a la par que, en ese mismo año, obtendría un premio del Círculo de críticos cinematográficos de Nueva York y la Asociación de Críticos de Los Ángeles, para continuar cosechando galardones al año siguiente en la Sociedad Nacional de Críticos Cinematográficos de los Estados Unidos de América y la Sociedad de Críticos de Cine de Boston, mientras era nominada al Globo de Oro, en el país del Tío Sam.

Pixote fue considerada por el famoso crítico de cine Roger Ebert (10), un clásico, duro sobre un mundo infrahumano, sobre una desolada realidad cotidiana. Pauline Kael (11) quedaría impresionada con la cinta, casi un documental pero con un poético realismo, cargada de lirismo. Vincent Canby (12) la consideró con un estilo neorrealista. Gabriel García Márquez la consideraría un filme perfecto, una mezcla de contenida poesía y de locura, sobre una cotidiana insensatez. Otros la consideraron el retrato más brutal sobre la infancia, a medio camino entre Charles Dickens y Jerónimo Bosco.

Pixote como un clásico del cine latinoamericano, tendría sus secuelas en la cinta de José Joffily ¿Quién mató a Pixote?, un filme con ciertas libertades dramáticas, en el que se condensa de una manera poderosamente conmovedora la verdadera historia de Fernando Ramos da Silva, no para atacar la industria cinematográfica brasileña sino para exponer las trampas que imposibilitan el ascenso en la escala social en América Latina, pues es claro que si el protagonista de Pixote hubiera nacido en una clase social no oprimida, otro hubiese sido su destino, pero para los jóvenes de las barriadas tercermundistas pareciera haber una ausencia de futuro, y la criminalidad pareciera ser su única alternativa, con muy contadas excepciones. También en el 2007, los directores Felipe Briso y Gilberto Topczewski hicieron un documental titulado Pixote, in memoriam con la actuación del propio Héctor Babenco, Jorge Julião (Lilica), Marilia Pêra (13) (Sueli), José Louzeiro (14), el novelista en cuyo relato se basaran para el guión de la película de Babenco y las fotos de archivo del mismo Fernando Ramos da Silva.

Notas:
1) Amnistía Internacional relanza campaña mundial contra asesinato de niños, niñas y jóvenes en Honduras. http://www.comunidadesegura.org/?q=es/node/11009
2) Amnistía Internacional. Pakistán: Imposición de la pena de muerte a niños —- ¿«en el interés superior del niño»? http://www.amnesty.org/en/library/asset/ASA33/012/1999/en/dom-ASA330121999es.html
3) El Cinéma-Verité fue una reacción estética europea frente al cine hollywoodense, que pretendía no generar las ilusiones de la fábrica de sueños estadounidense tras una propuesta de realismo subjetivo, sin poner el énfasis en la narrativa propiamente dicho, sin imágenes redundantes, que puedan hacer una presentación artificiosa de la realidad sino cargado con la intencionalidad de presentar a los personajes en situaciones de la vida real, sin proponerse la transmisión de mensajes precisos, mediante una cinematografía que no pretende explicarse a sí misma, así resulte complicada, en la que los personajes vagan, encuentran cosas, hacen otras o dicen algo sin un propósito claro, sin explicaciones definitivas ni absolutas. Esta estética permite tratar problemas sociales, tanto desde el punto de vista objetivo como subjetivo para acercarse a la dimensión psicológica de los personajes, con todo un realismo subjetivo. Una forma de hacer cine de esta naturaleza permite a los creadores trabajar con una mayor libertad expresiva, con un estilo propio, a la manera que lo hiciera Dziga Vertov con el cine-ojo en Rusia. Las características de este cine tienen entonces sus antecedentes en los documentales, rodados con cámaras portátiles y un equipo de sonido sincronizado. Con ello, se lograba un cine fresco, sin un guión previamente estructurado, de tal suerte que la realidad fluía ante la cámara de una manera natural. El término de Cinéma-Verité sería acuñado por Jean-Luc Godard y Jean Rouch y se destacaría en este estilo la película de Edgard Morin y Michel Brault Crónica de un verano: una experiencia de Cinéma-Verité, rodada en 1960. También esta corriente cinematográfica tiene antecedentes en el neorrealismo italiano, en la misma línea del Free Cinema británico, ya que lo que ambas corrientes se proponen un cine lleno de verosimilitud. Ambas tendencias tendrían gran influencia en el cine canadiense y en el fotoperiodismo y el reporterismo estadounidense en especial en directores como John Cassavetes y Michael Ritchie y aún tendría gran influencia en el Stanley Kubrick de Fullmetal Jacket, en el Steven Spielberg de La lista de Schindler, la cinematografía de Oliver Stone y algunas de las comedias urbanas de Woody Allen tanto como en la Nueva Ola francesa. Este cine pretende captar la vida tal cual es, sin acondiciomamientos.
4) El Free Cinema fue un movimiento que surgió en Inglaterra en la década de 1950 con la propuesta de una estética realista tanto en el cine de ficción como en el documental, para retratar la realidad cotidiana, con una actitud comprometida de parte de los directores, en contraposición con los juegos de artificio hollywoodenses y el cine de terror, al que había recurrido el cine británico, una estética que se acerca al neorrealismo italiano y a la Nueva Ola francesa, mediante la cual se acerca a los seres anónimos de la sociedad, con un cine rodado en equipos bastante simples, al margen de los estudios y con bajos presupuestos, un cine casi totalmente independiente. Sus temáticas estaban supuestamente dirigidas a las clases más populares, por lo que el conjunto de autores que hicieron esta propuesta estéticas fueron considerados jóvenes airados, que se movían alrededor del escritor John Osborne, para hacer un cine socialmente comprometido. Dentro de su filmografía se destacan películas como If de Lindsay Anderson, con Malcolm MacDowell, una película polémica y violenta que arremete contra el sistema de enseñanza secundaria británico, que se considera la última película del Free Cinema y también estaría O Lucky Man! también protagonizada por Malcolm MacDowell, de Lindsay Anderson, una crítica un tanto surrealista del capitalismo. Otra cinta destacada fue Darling, una película de John Schelsinger con Dirk Bogarde y Julie Christie todavía dentro de los cánones del movimiento, una crítica cínica a la sociedad glamorosa, al hedonismo, al culto a sí mismos, a la superficialidad, a la inmoralidad, a la falta de dignidad de un mundo esnobista. El Free Cinema se considera uno de los movimientos cinematográficos más rebeldes, que rechazaba el conformismo y la hipocresía de la tradición monárquica inglesa.
5) Para Ernesto “Ché” Guevara, el subdesarrollo era un enano con una cabeza enorme y un tórax henchido pero con unas piernas débiles y unos brazos cortos, que no articulaban con el resto de la economía, un fenómeno monstruoso, que se daba en los países coloniales, semicoloniales y dependientes, deformados por la acción del imperialismo, el cual ha desarrollado de forma anormal las ramas industriales y agrícolas para completar su compleja economía. Los subdesarrollados, en cambio, eran los practicantes del monocultivo, de los monoproductos, del monomercado, para llevar sus mercancías a un mercado único que termina por imponer y fijar las condiciones de compra.
6) El Cinema Nôvo es todo un movimiento de la historia del cine brasileño, que se dio en la década de 1950, también en la onda del compromiso social del intelectual, bajo el lema de: Una cámara en la mano y una idea en la cabeza y la influencia tanto del neorrealismoa italiano como de la Nueva Ola francesa, con el que pretendían tratar la realidad social de su país, su pasado histórico y los temas de la pobreza en las grandes urbes y en desolado nordeste brasileño. Su búsqueda es la de un cine más auténtico y consecuente, bajo un término acuñado por Glauber Rocha. Sus directores estaban marcados por un profundo idealismo en un ámbito fraternal, Se buscaba también un lenguaje cinematográfico acorde, capaz de reflejar los problemas sociales del verde Brasil, un cine de bajo presupuesto desde una óptica nacionalista y popular, que contrastara con el cine de Hollywood. Era un cine que también pretendía decir la verdad, con películas filmadas en escenarios naturales, en las favelas, con personas del lugar y muy pocos actores profesionales, con luz natural, cámara de mano y sonido directo, con una narrativa directa que se inmiscuyera en la realidad del pueblo, podríamos decir hacia un cine pobre, una especie de cine-ojo vertoviano, sin actitudes demagógicas, que puntuara una realidad humana, sin enmascaramientos de los problemas nacionales, por una estética del hambre, en busca de una transformación de la cultura. La propuesta era realmente revolucionaria; pretendía superar un cine anodino e insulso, dominado por intereses económicos, para dar cuenta de la tragedia del subdesarrollo y el hambre en América Latina, con una intencionalidad reivindicativa y crítica, desde una óptica izquierdista. Los cineastas de este movimiento se lanzaban a aprender mientras se lanzaban a sus realizaciones, para lograr una integración entre teoría y práctica
7) Glauber Rocha fue la figura más importante del Cinema Nôvo; había nacido en 1938, en el Estado de Bahía, educado en el seno de una familia presbiteriana y se había iniciado en la crítica cinematográfica desde los treces años, para luego dedicarse al teatro, al cine y al periodismo. Escribiría un ensayo titulado Revisión crítica del cine brasileño, publicado en 1963, donde analiza el malestar en la cultura cinematográfica de su país. Sus textos fueron profundamente polémicos, inspirados en una ideología marxista, que marcaría la pauta del Cinema Nôvo. El tema de la lucha de clases estaría presente en dos piezas claves de su filmografía: Dios y el diablo en la tierra del sol de 1964 y en Antonio das Mortes de 1969, y en su obra maestra Tierra en trance de 1967, en la que abordaba el asunto del golpe militar de 1964, en un puesta en escena muy barroca, productora de un particular y fascinante punto de vista. De ahí emigraría al África y a Europa para rodar en el Congo, El león tiene siete cabezas en 1969 y en España, al año siguiente haría Cabezas cortadas con Francisco Rabal para, poco a poco, ir haciendo un cine cada vez más incomprensible y morir finalmente en Río de Janeiro a la edad de cuarenta y tres años, a causa de una neumonía. Su estética es una estética de la violencia, con una poética personal, rebelde y colérica, con una gran tosquedad en la filmación de los planos. Así, Glauber Rocha se manifestaría como todo un innovador.
8) Ruy Guerra nació en Mozambique en 1931. En su África natal, ejercería como crítico de cine y abandonaría sus estudios en Portugal para irse a la Escuela de Cine de París, donde trabajaría con varios directores franceses, de donde se trasladaría al Brasil, donde se vincularía al movimiento del Cinema Nôvo. En 1980, haría una versión cinematográfica de la novela de Gabriel García Márquez, La cándida Eréndira y su abuela desalmada y en 1988 llevaría acabo para la televisión española, para la serie Amores difíciles, una versión de la Fábula de la bella palomera. Al año siguiente filmaría Me alquilo para soñar. En el 2004, haría una versión de la novela de Gabriel García Márquez, La mala hora sobre una ciudad con un pasado glorioso y próspero, de construcciones señoriales, detenida en el tiempo, donde nada sucedía, donde sus habitantes viven pequeñas vidas solitarias, insípidas y egoístas, hasta que un día los pasquines denuncian sus secretos más inconfesables. Ahora se lo considera un cineasta internacional, de raigambre neorrealista, con influencias de la Nueva Ola francesa, con una filmografía cargada de pesimismo, que dan cuenta de una vida personal cargada de frustraciones. Al llegar al Brasil, en 1964, haría la película Los fusiles, que lo consagra como gran realizador del cine latinoamericano, al tratar el tema de los problemas del Nordeste brasileño, sin acudir a los cánones tradicionales, con el uso de códigos sociológicos, etnográficos y estéticos para lograr una reflexión sobre la historia política, el ejército y la religión, el Poder y las relaciones de clase, donde lo popular se vincula con una mirada intelectual para contar historia del gran Sertão. Dulces cazadores de 1969, Los dioses y los muertos de 1972 y La caída de 1977, tienen fines más comerciales y esteticistas, con sesgos alegóricos e izquierdistas.
9) Nelson Pereira dos Santos, nacido en 1928, es descendiente de italianos, de profesión abogado, militante del Partido Comunista, a quien se considera el padre del Cinema Nôvo; un director de gran claridad y madurez intelectuales, quien haría dos de los grandes filmes sobre las favelas, como lugares de pobreza, marginación y discriminación como son Río, 40 grados (1954-1955) y Río, Zona Norte.
10) Roger Ebert es uno de los críticos cinematográficos más reconocidos en el mundo.
11) Era una crítica estadounidense, nacida en 1919 y muerta en el 2001, quien escribía para The New Yorker, quien llegaría a ser una de las principales críticas cinematográficas del mundo.
12) Es otro crítico estadounidense, nacido en 1924 y fallecido en el 2000, quien trabajaba para The New York Times, quien apoyaba con entusiasmo a muchos cineastas, entre ellos a Woody Allen.
13) Marilia Pêra no es una actriz improvisada pues prácticamente nació en uno de los camerinos de uno de los teatros brasileños, ya que provenía de una familia de actores y actuaría en las tablas prácticamente desde la más temprana infancia en una representación de Medea y a los doce años se convertiría en una bailarina clásica para pasar luego a ser actriz de vodevil, de teatro, de grandes musicales y de televisión para consagrarse en el cine con su actuación en Pixote, la ley del más débil, con su sensible interpretación de la prostituta Sueli. Otros filmes en el que se destacaría sería en La estación central del Brasil, acerca de una mujer que se gana la vida escribiendo cartas a los analfabetos que pasan por una estación brasileña, en Tieta de Agreste, tendría un alegre contrapunteo con la gran Sonia Braga y Amelia en la que representa a una camarera brasileña de Sarah Bernhardt, quien la induce a la gran actriz francesa a presentarse en Río de Janeiro y vivir exóticas aventuras en el verde Brasil.
14) José Louzeiro es un escritor y periodista brasileño, nacido en 1932, quien escribiría los diálogos del filme del mismo Babenco, Lucio Flavio o el pasajero de la agonía, basado en una novela de autoría, lo mismo que otros relatos policíacos como El caso Aracelli y El asesinato de Claudia Lessin Rodrigues.

Jesús Dapena Botero es colombiano residente en España.


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El 18 de julio en España: Edgar Borges en la semana negra de Gijón


Pablo Rendueles

El venezolano Edgar Borges será uno de los 124 escritores invitados a la XXII Semana Negra de Gijón. El 18 de julio el narrador caraqueño presentará, por primera vez, su nuevo libro de ficción ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe? (Grup Lobher. Barcelona).

El libro cuenta la historia de un supuesto doble de Edgar Allan Poe que se enfrenta al escritor por la autoría del relato “El gato negro”. La obra representa un homenaje al autor estadounidense, cuando se cumple el bicentenario de su nacimiento.

Edgar Borges, además de escritor y dramaturgo, es periodista y escribe para medios internacionales como Rebelión (Cuba); Argenpress (Argentina) y El Comercio (España). Sus textos, tanto de ficción como periodísticos, son conocidos por su compromiso humano y la valoración del individuo como factor determinante para concretar un cambio colectivo.

La Semana Negra es uno de los más importantes festivales literarios europeos. Su creador y director, el escritor asturmexicano Paco Ignacio Taibo II, ha logrado el histórico éxito de aglutinar a más de un millón de visitantes en la cita anual en Gijón (Asturias-España). Todo gracias a la combinación que hace de literatura y fiesta alrededor de la playa.

Este año el festival contará con un interesante cartel integrado por los colombianos Laura Restrepo y William Ospina; el paquistaní Tari Ali; el argentino Guillermo Martínez; el alemán Gisbert Haefs; la francesa Fred Vargas y los españoles Jorge Semprún, Luis García Montero y Andreu Martín, entre otros. La parte musical, el otro componente vital de la propuesta, estará liderado por el cantautor catalán Joan Manuel Serrat.

Edgar Borges es colaborador de ARGENPRESS CULTURAL.


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Ateismo anti-ateista


Julio Herrera (Desde Montreal, Canadá. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Aunque encuentro bastante controversial la actual polémica pública entre creacionistas y evolucionistas y sobre el socorrido “diseño inteligente” del Génesis de la Humanidad, siempre he considerado los debates teológicos o religiosos como la manera más estéril de perder el tiempo.

Porque yo no logro entender cómo es posible que a éstas alturas de la vida, en pleno siglo 21, existan aún personas maduras y supuestamente sensatas que se ocupen en discutir seriamente sobre las absurdas supercherías teológicas.

Me parece que es deshonrar la polémica el polemiquear sobre esos absurdos primitivos que hoy sólo subsisten en las mentes de campesinos alienados, de monjas baturras y de aborígenes selváticos, evangelizados con alevosía y fría premeditación, abusando de su ingenuidad e ignorancia.

Y es que, aunque respeto las opiniones ajenas, considero sinceramente que polemizar sobre la existencia de Dios es un vagabundaje intelectual, semejante al de ocuparse en discutir sobre las tendencias sexuales de los caracoles o sobre la veracidad de la existencia del “Papa Noel” o la autenticidad de Mikey Mouse. Sin embargo, aunque estos personajes, tan populares como ficticios, son simbólicos o representativos de la sociedad de consumo, al menos son físicos, palpables. En cambio, la obstinada creencia en la existencia de ése mito divinizado, en ése ser etéreo, -tan arraigada que ya hace parte de las entrañas de los teohólicos,- equivale a obstinarse en darle solidez a un gas intestinal. Es cierto que muchos creyentes, fanatizados por la fuerza y pujanza de su fe, lo logran, pero el resultado es bastante repugnante.¡Y sin embargo lo adoran! Esto confirma aquello de que “Cada creyente hace a Dios a su imagen y semejanza”.

Por eso considero que, en vez de tratar de obstinarnos en exorcizar con el laxante del raciocinio a esos acerebrados teomaníacos, -que en vez de materia gris solo tienen materia fecal,- los ateos racionales debemos estimularles su estreñimiento intelectual... ignorándolos. Permanecer marginalizados e indiferentes al estercolero religioso es la mejor manera de conservarnos impolutos, incontaminados, racionales.

Por otro lado, aparte de que con obstinarse en refutar o combatir la servil idolatría o idiotía religiosa sólo se consigue exacerbar el fanatismo de los creyentes, considero que empeñarse en desmentir o desenmascarar falsas verdades es tener ya fe en una verdad,... y paradójicamente, la esencia de las religiones no es, precisamente la fe en un dios, sino la fe en una verdad. De ahí que, irónicamente, el ateísmo radical es sólo un ideal que hace de “su verdad” una religión. Y es por eso irónico que el hombre reflexivo, y por ende ateo, que cree descubrir diariamente nuevas verdades, se da diariamente –y paradójicamente--, nuevos dioses, pues creyendo libertarse de las viejas y nuevas religiones no logra sin embargo salir de su religión: la religión de la verdad. Y eso, porque mientras el hombre crea que existe una verdad, tendrá fe en ella, y toda fe es una religión. Y de profesar la religión de la verdad a creer en la verdad de una religión sólo hay un paso, ¡si acaso lo hay! No hay que olvidar que las verdades eternas, como los dioses, no existen.

Un ateo auténtico no se ocupa en negar a Dios: simplemente lo ignora, porque sabe que dedicarse a refutar o perseguir el deísmo o el cristianismo, es decir el cretinismo religioso, es una manera imprudente y sutil de cretinizarse, aunque sólo sea con la verborrea teológica o religiosa. Además, el ateo combativo se convierte inútilmente en un hereje imperdonable en una sociedad orientada y regida por los atavismos y convencionalismos parroquiales. Por eso el ateo racional, es decir rebelde a los convencionalismos sociales y a la promiscuidad ideológica, debe ser un solitario y ocultar ante la mediocridad ambiente su ateismo como todas las formas de superioridad personal.

Un ateo racional sabe que el desdén y la indiferencia ante las religiones, como escudo o antídoto moral, es más fatal a ésas creencias alienantes que la negación o la oposición total, porque al igual que en el amor, es más insultante la indiferencia absoluta que el odio absoluto. Dar la espalda a Dios y a la promiscuidad religiosa es el blindaje protector contra esa auto-hipnosis idiotizante del sofisma de la fe. Porque la negación de Dios es un entusiasmo que indica siempre una fe, pero en sentido contrario; la indiferencia y el desdén no indican nada, sino lo innecesario, la inanidad. El irreligioso beligerante es siempre un creyente del lado opuesto, el indiferente no. Los ateos militantes y radicales son los grandes apóstoles de la negación. Por eso, de un ateo apasionado, fanatizado, es decir irreflexivo por el fanatismo ateísta, puede llegar a hacerse un creyente, pero de un indiferente, ¡jamás!

La idea de Dios no muere en nosotros sino en la medida en que nuestra conciencia, -despojada o liberada de los dogmas religiosos y de los paradigmas y convencionalismos sociales,- se hace más honrada y más sincera y renuncia a continuar engañándose voluntariamente.

No es ya, entonces, nuestro desprecio por la farsa o la falacia religiosa, sino más bien una especie de respeto propio, -es decir, de dignidad-, lo que mata a Dios en el corazón del hombre honrado, -y especialmente honrado consigo mismo,- ajeno y marginalizado de la promiscuidad intelectual y moral de sus “semejantes”.

Los dioses son el consuelo de los espíritus débiles, infantiles o mediocres, de aquellos que sufren de complejos de inferioridad o de carencia afectiva. Aquellos que tienen necesidad de Dios es porque esperan que Dios calme sus necesidades. Por eso el “amor de Dios” solo es, para las almas cándidas o creyentes, una necesidad imperiosa y vital de ser amadas por él.

Pero para los que en nuestra verdad relativa, es decir humana, dotados de conciencias libres, analíticas, escépticas y reflexivas, ése dios de baturros no es una necesidad, puesto que podemos prescindir de él,...aunque en nuestro ateísmo racional admitimos que, en cambio, la necesidad sí es un dios, un dios ineludible, puesto que ella rige y dirige todos nuestros actos, toda nuestra vida.

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Cuentos chalados


Eduardo Dermardirossian (Desde Buenos Aires, Argentina)

Algunos de estos cuentos fueron publicados en “Jacinto Azul”, suplemento de la desaparecida revista electrónica “Heráclito. Filosofía y arte”, de Argentina, y otros más fueron publicados en medios gráficos de literatura hispana. Ahora el autor organiza este compacto ficcional para los lectores de Argenpress Cultural.

El tum tum de los tambores

Ningún hombre debiera partir sin antes haber estado en el desierto, solo, andando con sus pies y arrastrando tras de sí la angustia de ignorar qué hay más allá del horizonte. No debiera irse sin sospechar qué cosa le espera allá, adonde va y de donde no regresará. Sin ver el amanecer sobre la arena y sobre la arena ver el ocaso, sin saber que nadie le espera, que su voz no es escuchada, que su corazón late para sí, sólo para sí, y que sus anhelos ya le han abandonado en la jornada anterior. No debiera un hombre partir sin antes haber estado en el desierto.

El mar es otro porque no puedes recorrerlo con tus pies, porque se mueve, porque tiene vida en su adentro. Es otro porque te moja, no te mata como el desierto hostil. El bosque, en su fervor vegetal, puede abrigarte y darte comida, puede ofrecerte reparo a su sombra y lecho en su hojarasca. Y la montaña esconde una esperanza detrás de cada cima, te ofrece el agua fresca del arroyo que hiere su quebrada y la ilusión de aproximarte a Dios cuando alcanzas la cumbre.

El mar, el bosque y la montaña son de la vida. El desierto no. El desierto es como la tumba que va a guardar tus restos hasta que seas arena. Semeja el lugar de donde viniste y también el lugar adonde irás. Los tiempos de tu antes y tu después son tantos como los granos de arena del desierto; por eso debes conocerlo antes de partir, para que desde tu ahora conozcas tu siempre y para que en ese conocimiento busques una grieta, una fisura por donde escurrirte y volver cuando los tambores anuncien la luz que ilumina el día.

No partas sin antes conocer el desierto. Tampoco sin antes oír el tum tum de los tambores que anuncian el alba.

Visité la luna en un día de otoño

Con el alma a cuestas y los ojos abiertos recorrí caminos polvorientos, junté flores de plata, miré mis manos y mis pies descalzos, alcé mi copa y cuando estaba por beber me detuvo tu voz. No bebas, me dijiste, porque ésta no es tu casa. Los extranjeros que moran este suelo no te dan de su vino. No enciendas hogueras, no edifiques ni levantes tus sueños porque aquí los tambores no baten sus parches y las muchachas danzan en otras latitudes. Y aunque fue sabia tu advertencia no quise oírla. Y bebí de la copa y fue acre el vino, y cuantas veces levanté mi casa cayeron sus paredes, y las hogueras se apagaron sin consumir los leños, y mis sueños mudaron en lágrimas. Las flores de plata no pude anudarlas a mi guirnalda y mis pies sangraron, heridos por las piedras de los caminos que recorro todavía.

Tu voz me advierte aún y no quiero oírla. Quiero caminar los senderos de la luna, resucitar mis sueños, alumbrar los sitios oscuros de mi alma. Quiero ser dueño de mi vida porque otro es el dueño de mi muerte. Y si vienes a decirme que otra vez los guijarros lastimarán mis pies y que el hambre devorará mi vientre, vete entonces. Que tu sabiduría acompañe a los sensatos, a los que con paciencia esperan el fruto de sus mieses. Regresa al terruño, adora a tus dioses y baila tu danza ritual.

Yo regresaré cuando encuentre el fuego que encienda mi antorcha y seré uno contigo. Entretanto, dile a los tambores, a las montañas, a los prados, al viento, dile a todos que Aduke Balewari está peregrinando más allá de los bosques y de los mares, aún más allá de los cielos. Diles que regresará un día y que levantará su casa cerca de Abuja.

Déjame cargar mi alma a cuestas, fatigar los caminos polvorientos, recoger flores de plata, no importa si se marchitan. Déjame levantar mi copa, sé que algún día me embriagará su vino. Déjame mirar el cielo con mis ojos, medir las distancias con mis pasos. Que cada soledad me acompañe, que cada fatiga encuentre su reposo. ¿No me enseñaste eso en tu regazo?

En esa jornada se ausentó el sol

Quizá era una conspiración, quizá una travesura o un equívoco inexplicable, no lo sé. Pero ese día se ausentó el sol y el cielo negro permaneció sobre la tierra y porfiadamente siguió cubriendo los prados y las montañas, los bosques y las arenas del desierto. Las aves no salieron de sus nidos, las fieras no alardearon en sus cacerías y las flores ignoraron sus colores. También se ausentó la luna y sólo las estrellas ornaron el manto oscuro del cielo. Los hombres y las mujeres salieron de sus casas y batieron los parches de sus tambores y danzaron y arrojaron sobre sus cuerpos el polvo que ese día no amasaron los alfareros. Pero fue en vano. Ningún fervor, ninguna exhortación ni rito fue bastante para convocar al ausente.

Dejé mi casa para ir a la plaza. Ahí no había nadie. Miré el cielo nigeriano, miré las estrellas que lo habitan, infinitamente las miré examinándolas una a una hasta fatigar mis ojos, hasta que mis ojos también se ausentaron. Escruté mis adentros, volví a mi niñez, a mis anhelos, a los sueños ya olvidados y a los que aún me alientan. Busqué mi copa y mi tambor y, felizmente, los hallé.

Miré el cielo, luego mis manos. Noche, siempre noche. Y ya no pude más soportar y grité hasta desgarrar mi garganta, hasta agotar mi voz y mis fuerzas y caer de rodillas sobre la tierra seca. Grité convocando a los dioses y a los espíritus de mis ancestros y al sol y al fuego. Nadie acudió.

Entonces comprendí. Recogí mi copa y mi tambor y partí regando con lágrimas el sendero que dejaba a mis espaldas. Sentí hambre, sed y desesperanza al recorrer los caminos. Y al fin llegué hasta aquí para beber contigo de mi copa, para batir mi parche en tu casa, para que me oigas cantar mis canciones y reír mi risa, para que me veas agitar mis alas, para que leas mis versos y yo los tuyos.

Quizá juntos podamos convocar al sol ausente.

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Misa de Once


Gustavo E. Etkin (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

- “¡Parece el Espíritu Santo!”, dijo la señora Patricia Laclau de González Tours admirando los rayos de sol que se filtraban por el cielo gris.

Como serenos rayos celestiales aparecían por un costado de la bóveda plomiza que envolvía aquel domingo, iluminaban la tierra y se fundían en una luz blanquecina que daba a los hombres, las casas y las calles un inefable toque beatífico.

-“Va a ser un día pío”, pensó la señora Patricia dando el último tirón a la soga de la persiana.

En ese momento el Dr. González Tours cerraba la ducha y comenzaba a poner un pié fuera de la bañadera. Ahora se iba a afeitar. El Dr. González Tours se afeitaba inmediatamente después de bañarse, así la barba quedaba a punto para rasurarla a fondo. Porque el Dr. González Tours era un hombre pulcro. Y cuando los domingos iba a misa de once con su señora, aparecía inmaculado.

-“ Qué tal el día, Patricia?”, preguntó mientras repasaba el grupo de pelos rebeldes que dejaba siempre para el final.

-“Divino. Especial para misa”, contestó la señora Patricia frente al placard abierto. Con los ojos cerrados calculaba la posibilidad de un chaparrón. De pronto tocó el timbre. –“Blanca, tráigame el diario”. En La Prensa vio: “Nublado. Luego aclarando. Tiempo bueno”. Entonces, recién entonces, la señora Patricia se sintió realmente bien. Podría hacerse tranquila aquel rodete con su pelo gris, que combinaba con aquel vestido. Aquel cabello enroscado igual al de aquella princesa de la revista, atravesado por su largo alfiler de cabeza perlada.

El doctor González Tours terminó de afeitarse y dejó la máquina en su lugar de siempre. Se miró al espejo, se pasó un poco de gomina por los costados de la cabeza donde aun tenía cabello, se vistió lentamente y se echó un vistazo general: los zapatos negros, el pantalón, la camisa, el chaleco, la cadena de oro, la corbata, su cabeza gris, brillante y lisa. Todo opaco, planchado y serio.

Levantando un poco los brazos dejó caer el saco sobre los hombros.

Lo cerró, lo estiró, lo alisó, lo ajustó mejor, se miró un costado de reojo, luego el otro, y se retocó el pelo engominado.

La señora Patricia se terminaba de peinar. Su pelo, tirante, terminaba en la nuca, girando en aquel rodete. Lo atravesó con el largo alfiler de cabeza perlada. Luego se observó de arriba a bajo con la mantilla y el misal en la mano.

-“Buenos días doctor, buenos días señora”, dijo el portero. –“Parece que va a llover”

-“Dios quiera que no”, respondió la señora Patricia.

“Está mejorando, está mejorando”, dijo el doctor mientras se alejaban.

Y así iban, ajustando los pasos, él con un paraguas finito y largo que empuñaba como bastón, ella con el misal y la mantilla afirmados sobre el pecho, tomada del antebrazo que le ofrecía el doctor.

“-Buenos días doctor, buenos días señora”, dijo el policía de ronda en el barrio haciendo una ligera venia, “va a llover, eh!”.

“¡Dios quiera que no!”, dijo la señora Patricia.

“¡Si, si, esperemos que no!”, dijo el doctor mientras saludaba con un gesto.

Una manifestación de señores y señoras se acercaba golpeando cacerolas. –“Que se vayan todos”, gritaban algunos. –“Todo en dólares”, gritaban otros.

Acompañaron un poco la manifestación por la vereda hasta que al doblar la esquina vieron al pajarero.

El pajarero tenía un delantal blanco y un carrito de mano lleno de jaulas de pajaritos. Algunas las había puesto sobre la vereda, formando una U alrededor suyo. Era morocho, con el pelo duro y brillante, y cuando decía “pajaritos pajaritos” arrastraba la segunda a con tono provinciano. Cuando llegaba a la i entreabría los labios, que mostraban dientes verdosos de mate. Flaco y bajito, caminaba arrastrando un poco la pierna.

El doctor González Tours y la señora Patricia quedaron estupefactos. El pajarero al verlos se acercó, y señalando con el dedo las jaulas dijo: -“ ¿Algún pajarito, señora.....señor?. Son todos cantores, y el que no, ¡vea qué plumas!”, y les mostró uno negro, con el pecho amarillo y un penacho rojo.

-“¡¡ No le da vergüenza!!”, dijo la señora Patricia, apretando fuertemente el misal.

-“¿El qué, señora?”

-“......y todavía lo pregunta...!!!!. Los pájaros....en las jaulas.... prisioneros.....!!!!!!.

El matrimonio González Tours se iba acercando al pajarero.

-“.....señora....señores....yo.....yo tengo que comer....”

-“¡Comer, comer!”, dijo la señora González Tours levantando la voz.....” ¡en lo único que piensan !”

-“ Eso, en lo único...!!!,” asintió el doctor González Tours sin dejar de mirarlo. Entonces la señora Patricia mientras pasaba el misal a su mano izquierda le dijo el doctor:

-“Tenélo, Federico”, y el doctor, colgando el paraguas del brazo, sostuvo al pajarero por los hombros. No tuvo que esforzarse mucho. La señora Patricia, por detrás, sacó su largo alfiler del rodete y se lo hundió en la nuca. El pajarero intentó mirar de reojo. Con los ojos en blanco, tuvo una sola convulsión, como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Como el respingo de un resorte suelto, mientras un hilo de saliva le caía de sus dientes verdes de mate. Algo molesto, el doctor González Tours lo soltó y cayó al suelo encorvado. Y ahí quedó, quieto.

Alguna gente paró a mirar. La señora Patricia comenzó a abrir las jaulas. La gente aplaudió. La señora Patricia seguía abriendo jaulas.

“ ¡ Cristo vence, Cristo vence!”, gritó una señora de negro con el cabello muy blanco, aplaudiendo también. Y un grupo de jóvenes gritó: -“¡ Viva Cristo rey !!!!....libertad, libertad, libertad......!!!!

En ese momento se abrieron las nubes grises y un rayo de sol iluminó al grupo, las jaulas vacías, el pajarero caído y los pájaros revoloteando libres.

-“Parece el Espíritu Santo”, murmuró la señora del cabello blanco, y se persignó. Silencio. Todos miraban los pajaritos negros, blancos, amarillos, rojos, verdes, que brillaban al sol, iluminados de pronto, que subían y subían haciendo extrañas espirales.

La señora Patricia, erguida entre las jaulas vacías, con el misal en alto gritó: -“!Viva la libertad!

“¡Viva, viva....!, respondieron los demás mientras se alejaban.

Con cierta ternura el doctor González Tours le ofreció el brazo, que ella tomó y apretó. Se miraron a los ojos y la señora Patricia apoyó por un momento su cabeza sobre el hombro del doctor.

-“Parecen novios”, dijo la señora de cabello blanco, que los miraba desde lejos con los ojos húmedos.

Las campanas de la iglesia dieron las once. Desde lejos se escuchaban algunos pajaritos amarillos, canarios, que trinaban cerca de las jaulas vacías.

El cielo se iba poniendo cada vez más azul y todas las calles llenando de sol.

Las campanas seguían llamando.

-“Se hace tarde, querida”.

-“Si, si”, contestó ella, retocándose la ropa.

Se apuraron y recorrieron una cuadra, luego otra, doblaron y llegaron a la iglesia.

-“Buenos días doctor, buenos días señora”, dijo el mendigo ciego y estiró la mano. El doctor, como siempre, le dio unas monedas.

-“Gracias, gracias, que Dios se lo pague, doctor”.

El matrimonio González Tours entró en el templo. Se humedecieron con agua bendita, se arrodillaron y se persignaron.

En ese momento comenzaba la misa.

Gustavo E. Etkin es argentino residente en Brasil.


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Los maestros de la subversión y su paradoja: Nietzsche y otros líderes de la liberación humana


Emilio Romero Ele (Desde Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Además de Hegel, Kierkegaard y Marx, Federico Nietzsche (1844-1900) se destaca entre los grandes pensadores del siglo XIX. Las razones para este destaque son varias, pero una de ellas fue haber colocado al hombre como tema central de su filosofía. Sus tesis más relevantes son bien conocidas y muchas de ellas se encuentran formuladas en un libro de rara belleza poética y de vigoroso estilo, “Así habló Zaratustra” (1884). Zaratustra es una especie de profeta y como tal justifica su misión: critica y fustiga todas las formas de vida y buena parte de los valores que sustentan a sus contemporáneos. Coloca en el tapete una serie de mitos que circulan como verdades en el espacio social. Denuncia “el espíritu de rebaño”, “las ilusiones transmundistas”, “el inmaculado conocimiento” y otros ídolos presentes a lo largo de la historia. Propone nuevas tablas de valores, formuladas como una transmutación radical de la mayoría de los valores que hasta hoy ha dominado la mente de los hombres.

Nietzsche juzga que en nuestro tiempo casi nada se mantiene en pie, o es digno de mantenerse. Enemigo inconciliable del socialismo, que en su época iniciaba una lucha a favor de la clase operaria, Nietzsche lo es igualmente del cristianismo, a quien hace responsable de la implantación de la miseria espiritual en Occidente. Rechaza todos los valores destacados por Jesús: la resignación, el sentido de la humildad, la compasión, la auto-piedad, cierto igualitarismo “hacia abajo”, la moralina represiva.

Nietzsche es uno de los más penetrantes críticos de la contemporaneidad y el pensador que hizo uno de los más certeros diagnósticos de la historia de nuestro tiempo. No obstante, pretendo aquí apenas destacar algunos puntos de su pensamiento.

Me interesa destacar en que sentido él es uno de los antecedentes de al filosofía de la vida. A igual que KIERKEGAARD, siendo ambos tan opuestos en casi todo, el autor de Zaratustra insiste que toda filosofía es un producto no apenas del pensamiento sino de toda la personalidad, en especial de nuestros estados de ánimo y de nuestros instintos. Nietzsche se mofa del inmaculado conocimiento, aquel que pretenden destilar algunos científicos en sus alambiques cerebrales. El llamado conocimiento objetivo, sin contaminación subjetiva, le parece un juego imposible. Todo conocimiento está al servicio de nuestros intereses y de al acción, de ahí emana y ahí se concreta.

Rechaza la propuesta socialista de que las masas deben tener los mismos derechos de las elites, especialmente en la generación del poder por vía electoral. Sin restricciones lo podemos calificar de un hombre de derecha –si entendemos por derecha la acentuación de las diferencias humanas como algo natural y conveniente y como izquierdista la posición exactamente contraria. El lado subversivo de este pensador no se encamina, como se ve, por un nuevo ideario político: apenas radicaliza una posición autoritaria. Cree que los mejores deben gobernar, pero los mejores son los dueños del poder –y el resto que sepa comportarse. Esta es la tesis que está en la cabeza de la mayoría de los conservadores, apenas esta gente disfraza su pensamiento y finge ser democrático. Nietzsche se atreve a colocar esta tesis aristocratizante con la tranquila convicción de un coronel, como algo legítimo y natural. En este punto es apenas demasiado osado y poco político.

En su propuesta se trata de formar un nuevo tipo de hombre, que afirme el deseo de crear, el sentido del riesgo y del desafío, de la alegría de vivir y la vitalidad. De esta propuesta deriva su concepción de la verdad. Verdadero es todo aquello que afirme la vida: es falso todo aquello que la niegue. No hay una verdad en abstracto; la verdad es una expresión de nuestra voluntad de afirmación. La verdad es función de una perspectiva, la mía, no la revelación de una mirada oblicua.

Lo que Nietzsche propone es el sentido de lo dionisíaco. Recordemos que en la mitología griega Dionisio representaba al dios de la alegría, del vino y de los impulsos. Dionisíaco es todo aquello que afirme la vitalidad por sí mismo); es el hombre comprometido con todo su ser en la empresa de vivir: esto es lo que importa. Cuerpo, instinto, pasión, voluntad, todo en una unidad vital: esto es la fuerza del espíritu. Vivir intensamente, sin pretextos ilusorios. Estar consciente de que soy yo quien crea los valores y el sentido de la vida, no un dios apternal o una tradición caduca.

Nietzsche propone una nueva jerarquía de valores; él habla de una inversión y de una transmutación. Todo lo que hasta ahora fue considerado como bueno y virtuoso debe ser cuestionado. Contra la humildad instiga la afirmación de sí; contra el amor al prójimo indica el amor a lo más lejano; contra el espíritu de rebaño –el llamado hombre masa, el androide- propone la individualidad; contra la vida pacata y conformista impone el desafío y el riesgo. Contra los consuelos del más allá, mera esperanza de gente derrotada y sin espíritu de rebelión, muestra que la tierra es la única patria del hombre. Muestra, sobretodo, que el hombre es un creador de valores y que estos valores se sustentan en su voluntad de poder. Esta tesis nietzscheana de la voluntad de poder afirma que en todo individuo existe una especie de instinto que lo lleva a querer imponerse a los demás, estableciendo alguna suerte de dominio sobre los otros. Los que están por bajo, los sometidos, los humildes, también son movilizados por esta voluntad, pero son impotentes ante los más fuertes –aquellos que ejercen el poder o influencia sobre ellos. Incapaces de confrontarse con sus dominadores, los sometidos se fingen humildes o terminan por resignarse, esperando que después de su muerte las gracias del buen Dios los compense en los cielos. En este sentido es que Nietzsche entiende que el cristianismo acentuó este proceso de domesticación en los pobres: inculcó en ellos la mentalidad del esclavo; mentalidad muy a sabor de los que usufructúan el poder.

La mayoría de las personas no se atreve a decir lo que piensa; y muchos ni siquiera se atreven a pensar ciertas imágenes y sentimientos que atraviesan los corredores y pasajes de sus mentes. Si ya es difícil decir lo que se piensa, más difícil aún resulta escribir nuestro pensamiento, en especial cuando este pensamiento es tremendamente subversivo, contrario a todas las normas y convenciones vigentes.

Nietzsche se atrevió a pensar subversión de todas las formas convencionales y canónicas de pensamiento y de acción.; llegó inclusive a proponer la inversión de todos los valores, especialmente esos que configuran la moral farisaica. Pensó y escribió. Y en cierto modo, vivió lo que pensó. Estos tres planos rara vez se cumplen en la inmensa mayoría de las personas: pensar de manera subversiva y contestataria –escribir y arriesgarse a tornar público su desafío, que es una forma concreta de acción – vivir de acuerdo con lo que se propone.

Todo pensamiento creador es subversivo: cuestiona y niega el saber y el orden vigentes. Un pensamiento no-subversivo sigue simplemente la tradición o se ajusta a los ejes ya transitados. Se ajusta al sistema vigente, cualquiera que este sea.

Nietzsche es uno de los mayores subversivos de la historia. En la historia de Occidente tal vez apenas Cristo y Marx sean sus compañeros de la misma altura. Sí, yo sé que usted va a protestar que coloque a Jesús junto con esos dos personajes casi desconocidos cuando comparados con Cristo. Son comparables por el grado de subversión que sus respectivas enseñanzas implicaron. Las diferencias existentes entre ellos llegan a ser de oposiciones irreconciliables. Nietzsche llega a proponer su doctrina como lo opuesto al mensaje del Evangelio y detestaba el socialismo. Marx veía en la religión el opio del pueblo y sostenía que las autoridades religiosas estaban casi siempre del lado de los dueños del Poder material. Entretanto, en este punto, los tres no sentían mayor simpatía por las llamadas autoridades eclesiásticas; no olvidemos que fueron los jefes de la religión judía los que condenaron al nazareno, obligando a las autoridades romanas a que le aplicasen la condena más cruel.

Hay también otros puntos en común, no importa cuna diferentes sean sus doctrinas y sus personalidades. Uno de los puntos en común es el radicalismo, es decir, toman las cosas desde su raíz y siguen sus objetivos de transformación hasta las últimas consecuencias. Los tres quieren transformar la realidad humana; no aceptan simples paliativos ni arreglos provisorios. Los tres exigen una mutación del hombre y una entrega total a la causa y doctrina por ellos generadas. Los tres son profetas de su tiempo. Uno pregona el reino divino en el corazón del hombre; otro impone el reino del hombre en una sociedad dilacerada por intereses de clase y por motivos económicos. Nietzsche aspira al reino del super-hombre, pues entiende que el hombre es apenas un tránsito, un puente tendido entre el mono y un nuevo tipo humano que debe ser creado. Los tres no aceptan el orden vigente y proponen un nuevo modelo de sociedad.

Hay otras semejanzas. Aunque en lenguajes diferentes, los tres hablan al corazón del hombre, más que a su comprensión racional; Nietzsche lo hace en menor medida, pues su lenguaje es más poético, aunque siempre crítico. Pero las tesis de los dos pensadores afectan directamente a la esfera emocional. Hoy, nadie niega la influencia de los tres. Ciertamente Cristo Está con 2000 años de ventaja. Se estableció no solamente entre las grandes masas humanas, los pobres del mundo, sino que su imagen de crucificado entró en las Iglesias, instituciones poderosas, casi siempre dispuestas a aliarse a y dar al César más que a Cristo.

Los tres tuvieron una vida de marginales, de gente indeseable y un fin nada glorioso. Marx vivió buena parte de su vida en el exilio; fue expulsado de Alemania, Francia y Bélgica (por indeseable según los mandamases del momento). Nietzsche vivió bastante solitario en una especie de exilio entre voluntario e inevitable: a pesar de ser el mayor escritor alemán de su tiempo NO fue leído por casi nadie. Bueno, Cristo vivió en la más completa pobreza, observado y perseguido por las autoridades eclesiásticas, las que finalmente consiguieron agarrarlo, juzgarlo y condenarlo a una muerte atroz e infame,. Era un revolucionario y los poderes oficiales son siempre conservadores: quieren conservar e incrementar su poder. Muy simple. Cualquier individuo o movimiento que venga a cuestionar ese poder oficial será rechazado, perseguido y, si posible, eliminado.

No está demás señalar otra semejanza en relación a sus efectos. Las tres doctrinas propuestas por estos grandes subversivos tenían un carácter libertario: querían liberar al hombre del yugo del egoísmo y del egocentrismo (Cristo), de la explotación del hombre por el hombre (Marx); y liberarlo de la sujeción de normas represivas y de los falsos valores (Nietzsche). Entretanto, todos ellos fueron utilizados por grupos que, al alcanzar el Poder, anularon el fermento libertario de estas doctrinas, imponiendo así nuevos yugos. El mensaje del Evangelio se tornó en cristianismo, que durante más de mil años ejerció un poder terrible sobre sus subordinados; fue durante la Edad Media (del siglo VI al XVII), época en que la Iglesia Católica impuso todas las formas de opresión. El pensamiento de Marx cayó en manos de supuestos seguidores sectarios, los cuales impusieron un régimen de terror en los países donde consiguieron el poder del Estado. ¿Y Nietzsche? ¿Qué ocurrió con los mensajes de Zaratustra, el impío? Créalo si quiere: los nazis pretendieron ser sus herederos y Hitler creyó ser un hijo legítimo del último profeta de Occidente. Yo sé que los nietzscheanos de verdad jamás aceptarían la idea de que el sistema nazi tenga algo que ver con la doctrina de Zaratustra; dirán que afirmar esa asociación es una ocurrencia idiota y mal intencionada. Concuerdo, mas Hitler y el alto mando alemán llevaron a serio ciertos lemas del filósofo (“sean duros, hermanos, como el diamante, no débiles como el carbón común”); llevaron a serio su idea de que hay hombres superiores, una élite, e inferiores –el gran rebaño.

¿Qué conclusiones usted saca del destino de estas tres grandes figuras de la subversión? Jesús colocó como principio básico de su doctrina el desprendimiento del ego y el entendimiento afectuoso entre los hombres (pretendía ni más ni menos que se amasen mutuamente); ese era el camino del cristiano. Hasta hoy ese objetivo nunca fue alcanzado, ni siquiera ocurrió cuando la Iglesia dictaba buena aparte de las reglas del juego. Nietzsche decía que el único cristiano murió en la cruz.

Marx enseñaba que el triunfo político de la clase asalariada implicaría la toma de poder efectivo así que esta clase derrotase a la burguesía (los dueños del poder político-económico). Entonces existiría la sociedad sin clases y comenzaría el verdadero entendimiento entre las personas: serían camaradas. Esto aconteció a partir de los años 20 (siglo XX), en Rusia, donde Lenin y el partido bolchevique derrotaron a la nobleza y a la burguesía. No obstante, en la Unión Soviética y en los países similares no se concretó nunca ese objetivo –lo que se podría explicar por el escaso tiempo que duró ese régimen en esos países (poco, pues 50 o 60 años son muy poco en el movimiento de la historia) por la feroz oposición de los capitalistas a los regímenes socialistas y por los estúpidos errores cometidos por los camaradas.

¿Y cuál es el destino del filósofo del martillo, como le gustaba llamarse a sí mismo a Nietzsche? Parece que es el único que está teniendo un cierto éxito en sus propuestas. El se declaraba enemigo mortal del socialismo y sentía un desprecio olímpico por las masas –simples rebaños, que el hombre superior debe tratar con dureza y si es necesario, con el látigo. Nietzsche admiraba el despotismo de la Iglesia Romana Renacentista (con Julio II como papa). Pronosticó que a partir del siglo XX dominaría el nihilismo. Pues bien: todo eso se ha cumplido de una manera no muy diferente de como el filósofo pensó. Es cierto que el slogan zaratustriano de la dureza consigo y con el prójimo ha sido la marca registrada del capitalismo desde su origen, este lema parece aún prevalecer con mayor fuerza en nuestro tiempo.

Las elites gobernantes de todo el mundo no usan el látigo y los campos de concentración; son censurados, pero pueden ahora dominar sin esos refinamientos de dureza. Bastan los medios de comunicación para mantener en su redil al rebaño. En todas las grandes ciudades existen los guetos de la miseria, campos de concentración de los miserables, sin que las autoridades pierdan el sueño con la vida de esa gente. Se irritan cuando esa plebe se organiza en bandos delincuentes, en traficantes peligrosos, pero siempre hay un modo de acabar con ellos... si quisieran.

El socialismo, en su modelo soviético, entró en colapso: la propuesta marxista entró en falencia y el poder de la clase asalariada se tornó muy reducido. Los Señores gobiernan sin contrapeso, sin necesidad de ejercer el despotismo férreo de otras épocas –la masa está tranquila y el circo nunca falta, la ley se aplica según sea el caso. Nietzsche puede dormir tranquilo: “el socialismo era contrario a los mejores instintos del hombre, contrario a su saludable egoísmo”.

Sería conveniente recordar que los tres apuntan objetivos diferentes. Cristo apunta la liberación del ego, del egoísmo y del egocentrismo, y de toda propiedad privada, todo en una vida comunitaria. La humildad es la virtud suprema. Marx propone un cambio radical en una sociedad compleja como la nuestra sin clases sociales ni opresión del Estado, aunque sea necesaria esa opresión en el periodo de implantación del socialismo, paso previo del comunismo (de los bienes en común). Sería el fin de la opresión capitalista. Nietzsche objetiva el fortalecimiento de los mejores, de los más osados, de los que son capaces de prevalecer en el campo de fuerzas que forma la trama de la sociedad. Preconiza una sociedad dividida en fuertes y flacos, en dominadores y dominados, de tipo aristocrático. En este sentido se presenta como un ideólogo del capitalismo dominante y de cierto darwinismo social, a pesar de siempre enfatizar que lo preliminar era la creación de un nuevo tipo humano, no esa mezcla de macaco y de hombre que hasta hoy prevalece en todo el mundo; sería el superhombre.

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Algo de música: la armónica


ARGENPRESS CULTURAL

La armónica es un instrumento de viento, muy popular en ciertas expresiones de música popular, difundida ampliamente por numerosos países. Se la utiliza en formas tan diversas como el jazz, el rock and roll, el pop o expresiones folclóricas tradicionales.

Durante el siglo XX, compositores como Milhaud y Vaughan Williams han compuesto obras para armónica, especialmente para Larry Adler, uno de sus más notables virtuosos de mediados del pasado siglo.

En su forma actual la armónica es descendiente directa del instrumento inventado en 1830 en Alemania por Richter, quien la dio a conocer con su aspecto definitivo: diez agujeros y veinte lengüetas, que se ejecuta con alternancia de soplido y aspiración. Su escala diatónica se volvió famosa como «afinación de Richter». Alemania es en la actualidad el principal fabricante de este instrumento, hoy día ya difundido por todo el mundo.

Para mostrar su versatilidad, aquí presentamos diversos ejemplos de su aplicación.







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¿Cree usted en el big-bang, sí o no? (Parte III)


Ricardo Vicente López (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Voy a dejar de lado al Sr. Jorge Majfud, y dejar de lado no significa adoptar ninguna actitud peyorativa hacia su persona. Todo lo dicho antes no apunta a su persona, sólo lo tomo como un representante de una cultura, la moderna occidental en su etapa decadente, en la que se va desprendiendo de los valores que la fundaron, y que piensa y escribe (y tiene todo el derecho a hacerlo y así lo acepto y lo respeto) desde el horizonte cultural en que está metido. Dicho de otro modo, y espero no equivocarme mucho, y esto ya lo mencioné, desde el clima particular que la modernidad ha adquirido en los EEUU con una fuerte incidencia del cristianismo fundamentalista. Y si he tomado como eje sus afirmaciones es porque estoy pensando en personas que vive la angustia de la soledad y la pobreza espiritual, sumidas en la masa que genera la cultura mediática actual, que me imponen la obligación que siento de dirigirme a ellas. Esta cultura del norte muestra una extraña particularidad, como decía el sociólogo estadounidense David Riesman en su obra La multitud solitaria (1950), «el hombre se siente solo en medio de la multitud». El hombre tradicional sentía la soledad en medio de la naturaleza, por la falta de contacto humano, hoy el hombre-masa vive amontonado en medio de esa multitud y encerrado en una cápsula psíquica. Cualquier ciudad de mediano tamaño hacia arriba de nuestro mundo globalizado puede ser un laboratorio de estudio de este fenómeno.

Bien, ese hombre medio, impactado por un discurso instalado destituyente de Dios, desvalorizador de la dimensión espiritual por su apego a una materialidad cotidiana de mercado; empujado a vivir la instantaneidad de un tiempo presente que se desvanece constantemente; que, aunque no le sepa, le han destruido el futuro con el cuento del fin de la historia y de la muerte de las ideologías; que ha degradado el valor de la utopía por ser una creencia de viejos románticos en tiempos de un pragmatismo rampante; que tiene que vivir en una historia presente que desconoce el pasado, porque le es negado, y sin futuro, porque no es más que la simple perpetuación de este hoy. En fin, que le queda muy poco a que aferrarse para encontrarle sentido y alguna esperanza a la vida. Ese hombre está necesitado de una espiritualidad que revivifique sus raíces y le posibilite pararse sobre sus propios pies arraigados a una tierra espiritual sólida. Es la primera vez que la historia nos pone delante de tal situación. Y debe enfrentar esa realidad evanescente, volátil, inconsistente, inhabitable, inhumana. Tiene hambre de un modo de comprensión más amplio, sustentable, trascendente, que le levante la mirada hacia un horizonte esperanzador, para superar la estrechez que le ofrece el desierto imperante de una modernidad agotada.

Porque cuando la mirada que se arroja hacia ese mundo está sostenida por una conciencia que ya ha naturalizado esta cultura cotidiana que le sirve de prisma, la consecuencia de ello es una aceptación sumisa, aletargada, acrítica, complaciente que impide intentar la búsqueda de otras vías posible de acercarse a esa realidad desde otra perspectiva. Es esa misma imposibilidad, que está alentada por el escepticismo, la que vacía de contenidos humanos el alma del mundo moderno en está última etapa de senectud cultural. Es que se vive en un vacío interior y la solución que se le ofrece es llenarlo de mercancías. Es, entonces, que el clamor sin voz que se expresa en la desesperanza, en la desidia, en el abatimiento, en la depresión, en el sinsentido, en la tristeza, se hunde en la angustia, en la desesperación, o asume el camino de la violencia o la droga en todas sus diversas manifestaciones. La alternativa a la mano es el suicidio abrupto o paulatino. Todo ello nos está hablando desde un silencio doloroso, con un grito callado, del malestar de los hombres y mujeres de hoy, sean pobres o ricos.

La impotencia de romper el cepo de una vida que se desliza hacia la nada por ese presente perpetuo, que vive el tiempo que transcurre sumida en una paradoja que le muestra que el tiempo que pasa es siempre igual, y por ello no puede reconocerle un pasado y está yermo para pensarle un futuro. La vida dentro de ese marco, impide despegar de esa chata realidad para elevarse y proyectarse hacia una trascendentalidad que le hable de nuevos tiempos, de nuevos mundos, de nuevos hombres y mujeres. El no ver más que siempre lo mismo es la razón por la que no encuentra otra salida que la aceptación esclavizante. Entonces, como aceptar que tanta gente se vaya sumergiendo en ese mar de la nada cuando puede ofrecérsele otros modos existentes del pensar que abren horizontes diferentes. No es que la vida sea así, es que por mirarla así se la ve de ese modo. Es la miopía a que nos ha sometido una cultura desfalleciente que se regodea con su cinismo y su escepticismo.

Pero no hay ninguna obligación en someterse a ella, si se apela a la sagrada libertad de buscar otros caminos, u otros modos de caminarlos. Se impone la necesidad de abandonar esa actitud solipsista, el cultivo de un individualismo continuamente promovido por una competencia animalizante. Si, como una manera de vivir, se es capaz de tomar la mano del otro e intentar caminar juntos para apoyarse, para escucharse, para aprender del otro y dar cada uno lo que se pueda tener. ¿Es tan difícil todo esto? ¿Qué es lo que impide recuperar lo que fue actitud normal de los hombres y mujeres de otros tiempos? De historias que hoy existen contemporáneamente fuera del mapa espiritual del occidente moderno, en las culturas en las que todavía se le rinde culto a la vida, por lo que ella mismo vale, aferradas a un modo de vivir comunitario que todavía resiste los embates del mercado asesino de lo humano.

Entonces, vuelvo a repetir la frase ya citada: «Si de verdad les interesa mi respuesta, tendrán que escucharme. Si no, buenas tardes. Nada se pierde». Y esta respuesta que puedo ofrecer está condenada a la herejía de intentar hablar de teología positiva en el mare magnum del fárrago de los medios de comunicación. Digo “positiva” porque de teología negativa se habla con bastante frecuencia y esta página que me cobija publica con cierta frecuencia reflexiones enmarcadas en esa corriente de pensamiento. No debe creerse que cuando se adoctrina desde el ateísmo o el agnosticismo no se está en terreno de la teología. La sola negación es al mismo tiempo el reconocimiento de la existencia de una problemática que no está agotada y que, pese a tanta tinta que corre en su intento detractor, su permanente emerger es síntoma de su imbatible vitalidad. Llevamos más de dos siglos observando y padeciendo una persecución pertinaz con pretensiones de aniquilar su sobrevivencia. Su terquedad, una y otra vez, la incita a pararse sobre sus verdades y ofrecer una batalla interminable.

Muchos alzaron sus voces alentados por la muerte de Dios que anunciaba Friedrich Nietszche (1844-1900), y esas voces provenían de dos bandos contrapuestos: los que desde las iglesias anquilosadas se escandalizaron con semejante atrevimiento y los que desde la algarabía de tal anuncio festejaban el final de una vieja disputa. Ninguno de esos bandos entendió al filósofo alemán. En su texto La gaya ciencia dice inmediatamente: «nosotros lo hemos matado». Los hombres sólo pueden matar a un dios que sea creación de ellos, al dios que es Dios, por el sólo hecho de serlo (hasta se diría: por definición) no hay poder humano que pueda hacerlo. La tarea que le atribuyó el filósofo sólo fue posible realizarla porque se trataba de matar al dios burgués, a ese que Charly García le reconocía el trabajo «de atender detrás de un mostrador» las operaciones comerciales de cambiar pedidos por promesas. A quien fue señalado como asesino de ese dios menor lo denominó «el último hombre» ese que se iba desvaneciendo al compás de la cultura burguesa. Gran parte de la munición que se dispara contra ese dios «es gasto de pólvora en chimangos», porque ese dios sólo existe en la imaginación de los pobres hombres necesitados de la magia fetichista que tranquilice sus conciencias culpables. El aristocraticismo de Nietszche lo llevaba a mirar con desprecio a esos pobres hombres. No debe incluirse dentro de esta categoría a la fe de la gente humilde, de los «sencillos» o de los «pequeños» de Jesús, porque el filósofo alemán no los tuvo jamás en cuenta, sino a ese hombre que corre detrás de las pequeñeces y mezquindades que le ofrece el dios dinero.

Entonces, después de este recorrido que nos ha llevado por algunos caminos que para los hombres de esta época pueden resultar incómodos, aburridos, inútiles, absurdos, sin sentido, debo detenerme a analizar el problema de Dios. Y digo, antes que nada, que lo hago desde mi fe, mi modo de abordar el tema, mis dudas que no son pocas y desde la confesión de mi pobre competencia en el tema. Me alienta también que una personalidad académica, de indudable versación y prestigio, como el jesuita José Ignacio González Faus diga que el problema de los teólogos es que «saben demasiado de Dios». Esta afirmación contiene la idea de que se está ante un misterio con lo cual debemos partir de la certeza en la ignorancia necesaria. Sin embargo, un tema de tanta importancia exige el mayor esfuerzo para aproximarnos a él, contando con que se podrán obtener ciertas prefiguraciones que deben ser cribadas por la exigencia de una racionalidad rigurosa. Por ello, sólo me empuja a seguir la convicción de poder prestar alguna ayuda a tanta gente que no puede creer por los modos que han dominado la presentación, enseñanza, demostraciones, de temas como éste, que aquellos y aquellas que se hacen cargo de tal tarea han expuesto.

Esto exige un nuevo modo de aproximarse a las Escrituras desde una conciencia crítica y, al mismo tiempo, impregnada de la intención de acceder por vía de la sabiduría a comprender lo humano: su misterio, su razón de ser, su ubicación frente al cosmos, sus capacidades y sus limitaciones. Y si bien dirá el hombre actual que Sigmund Freud (1856-1939) nos explicó bastante qué es lo humano, el mismo Freud se encontró parado ante el misterio del alma humana que lo obligó a hablar de ella en términos míticos, lenguaje teológico, (complejo de Edipo, de Electra). Es, precisamente, ese misterio por serlo el que invalida el lenguaje lineal del discurso cientificista, y el genio de Freud lo sabía perfectamente. Por eso es que el problema no desaparece y no es posible soslayarlo puesto que nos enfrenta cotidianamente, dentro de nosotros y en las personalidades de nuestras relaciones. Y el creador del psicoanálisis, pese a su ateísmo, era muy consciente de ello. Es que el problema de Dios, algo ya quedó dicho, es al mismo tiempo el problema del hombre. Ambos son dos caras del mismo problema que encierra un misterio similar. Por lo que acercándonos a cualquiera de ellos nos vamos acercando al otro. Ricardo Forster dice al respecto: «El viaje místico hacia Dios se convirtió en el viaje del Yo hacia, primero, los confines de su interioridad y, luego, hacia comarcas insólitas, hacia promesas incumplidas construidas en el interior de un lenguaje hecho a la medida de los sueños itinerantes del hombre moderno… que penetra en el laberinto del alma hasta alcanzar la certeza del cogito».

Desde estas palabras podemos avanzar diciendo que el hombre de la modernidad terrenalizó el problema teológico quedándose con una de las caras de él: la interioridad humana. Pero esta fragmentación no desbordó el terreno teológico en el cual el problema estaba planteado, porque era imposible hacerlo. Más adelante vamos a ver como en la cosmología el tema no es muy diferente. El que comprenda esto se podrá admirar y sorprender por la genial intuición de los rabinos del Antiguo Testamento que imaginaron al hombre como hecho a imagen y semejanza. Es a ese modo de aproximarse a la comprensión del problema lo que se denomina el camino de la sabiduría, que opera de modos diferentes a los que utiliza la racionalidad científica, sin abandonar la necesaria razonabilidad. Esto me lleva a volver a tratar un tema ya mencionado de un modo un poco más extenso.

El triunfo de la ciencia sobre las otras formas del saber, que el hombre había cultivado durante siglos (filosofía o teología, por ej.), coloca a la cultura moderna en una posición excepcional puesto que da lugar a un ateísmo que no conoció ni conoce ninguna otra cultura. La modernidad occidental logró una sustitución de Dios por el hombre que ocupó el centro del pensamiento, el teocentrismo fue sustituido por el antropocentrismo. Véase si no como la omnisapiencia pasó de Dios a la ciencia y su capacidad de saber sobre el futuro, la omnipresencia al concepto de humanidad y luego al de globalización con conciencia planetaria, y la omnipotencia a las capacidades del hombre para someter a la naturaleza (y a otros hombres) y viajar por el cosmos. Se logra así superar las limitaciones de tiempo y espacio que sometían al hombre tradicional. El hombre dejó de ser imagen de Dios para pasar a ser Dios. Se consolida así un modelo de conocimiento que se caracteriza por su poder de predicción y, sobre todo, por su utilidad práctica. La burguesía se apodera de un saber que puede ser convertido en posibilidades tecnológicas apetecible por los beneficios que aporta a la producción masiva, propia de la etapa industrialista.

Se opone a una concepción del conocimiento más adecuada a los saberes humanos o sociales (filosofía, historia, psicología, etc.). Por tal razón, en la filosofía, la historia o algunas otras ciencias sociales como la sociología, la ciencia política, etc., la fundamentación (validación) del conocimiento sigue apelando necesariamente a la comprensión mucho más que a la explicación, por las características específicas y únicas del objeto que se propone estudiar. Y, tal vez, la fundamental diferencia emerge de la irrepetibilidad de los fenómenos humanos que dificulta, sin duda, la homogenización de los procesos que tienden a ser definidos por su relación causa-efecto (falta de libertad), sólo aplicable a los fenómenos naturales (pero no a todos). Una afirmación que corre en boca de muchos, con aires de saber, es que la «historia se repite» y esto es falso. La historia como el tiempo de la vida corre en el sentido de una flecha irreversible y nada de lo que sucede después es igual a lo que ya pasó. Puede el investigador encontrar rasgos comunes, pero es su esfuerzo el que plantea la igualdad, no son los hechos sino el recorte que de ellos se haga, lo que define esa repetición. Cabe decir acá que el tiempo cíclico era una creencia de los griegos clásicos que fueron profundamente pesimistas respecto de la libertad humana, sometida a la tiranía de los dioses. La idea del tiempo histórico, de novedad y de libertad del hombre, es un aporte de la sabiduría hebrea que, por primera vez se expresa en la originaria redacción del Génesis (probablemente siglo X a. C.) en los días de la creación, días sucesivos siempre nuevos y distintos, que transcurren en una dirección: la creación del hombre.

Por otra parte, si el científico es consciente de la epistemología que sostiene su investigación, sabe que el acercamiento a las cosas está condicionado siempre por la hipótesis que guía su búsqueda, la cual valorizará unos datos más que otros, los que aporten a la demostración que se propone. Esa hipótesis es un prisma que resalta aquellos que le permite avanzar, por lo que siempre ese saber está expuesto a la falsación de investigaciones posteriores, sobre lo cual Karl Popper (1902-1994) ha escrito abundantemente. Los hechos por sí mismos dicen muy poco, es la interpretación que de ellos se haga la que le otorga sentido explicativo. Por lo tanto, ahora se puede ver que no son las simples observaciones y mediciones las que demuestran la verdad, sino la coherencia con que se expone la relación entre los elementos (la lógica interna), la que da lugar a una interpretación de los fenómenos. Esto permite comprender que la concepción heliocéntrica del clérigo católico Nicolás Copérnico (1473-1543) fue el resultado de una re-interpretación de gran parte de las mediciones que se habían realizado desde Claudio Ptolomeo (90-170) hasta su época, y esto le permitió formular una nueva teoría que desmentía lo que se sabía hasta entonces.

Ver también:
- ¿Cree usted en el big-bang, sí o no? (II Parte)
- ¿Cree usted en el big-bang, sí o no? (I Parte)


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Siempre es bueno ampliar el vocabulario…


LES LUTHIERS

INESTABLE: Mesa norteamericana de Inés.

ENVERGADURA: Lugar de la anatomía humana en dónde se colocan los condones.

ONDEANDO: Onde estoy.

CAMARÓN: Aparato enorme que saca fotos.

DECIMAL: Pronunciar equivocadamente.

BECERRO: Que ve u observa una loma o colina.

BERMUDAS: Observar a las que no hablan.

TELEPATÍA: aparato de TV para la hermana de mi mamá.

TELÓN: Tela de 50 metros... o más.

ANÓMALO: Hemorroides.

BERRO: Bastor Alebán.

BARBARISMO: Colección exagerada de muñecas barbie.

POLINESIA: Mujer Policía que no se entera de nada.

CHINCHILLA: Auchenchia de un lugar para chentarche.

DIADEMAS: Veintinueve de febrero.

DILEMAS: Háblale más.

MANIFIESTA: Juerga de cacahuates.

MEOLLO: Me escucho.

TOTOPO: Mamamífero ciciciego dede pepelo nenegro que cocome frifrijoles.

ATIBORRARTE: Desaparecerte.

CACAREO: Excremento del preso.

CACHIVACHE: Pequeño hoyo en el pavimento que está a punto de convertirse en vache.

ELECCIÓN: Lo que expelimenta un oliental al vel una película polno.

ENDOSCOPIO: Me preparo para todos los exámenes excepto para dos.

NITRATO: Ni lo intento.

NUEVAMENTE: Cerebro sin usar.

TALENTO: No ta rápido.

ESGUINCE: Uno más gatorce.

ESMALTE: Ni lune ni miélcole.

SORPRENDIDA: Monja en llamas

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Doloroso silencio


María cristina Garay Andrade (Desde Monte Grande, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cuando el silencio del recuerdo duele,
Buscarás en el ayer que te temple y te consuele…
Cuando añores el timbre de su voz con particular dicción,
Buscarás en alguna parte un paliativo de su expresión...

Cuando su risa la escuches en los ecos del tiempo,
Sin sonidos te hablará el alma en su lamento...
Cuando tus ojos se empañen de improviso,
Embriagados de gratas presencias llorarán sin aviso...

Cuando en tu mutismo lágrimas en dedicatoria,
Resbalarán como cántaro de amor en su memoria,
Y tu nombre ya no lo escuches declamar,
En su tono musicalizado tan particular
Puedes alegar que Dios esta recibiéndola en algún lugar…

Cuando el tiempo entra en letargo
Y el camino se vuelve denso, solitario y largo,
Los “te quiero mucho” que no escasearon nunca,
Te darás cuenta que se duermen dejando la vida trunca...

Cuando el teléfono en el día del amigo,
Ya no grite su llamado tan festivo...
Y la angustia se apodere de tus sentidos...
Del reloj oirás entonces, sus solitarios y acompasados latidos…

Un cúmulo de nostalgias reprimido te desvela....
La experiencia te pone a prueba aunque te duela...
Lección de vida inesperada en repentino adiós,
Recibirás en respuesta “porque así lo habrá querido Dios”...

Es el agudo dolor en el corazón un fiel testigo,
Avala y sustenta entonces lo que te digo,
Es una reseña para quien no la haya sufrido
Sobrellevar la dolorosa pérdida de un amigo...

Homenaje a mi amiga Susana Muroni (1936-2005)

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Existe un lugar (crónica-collage)


Rodolfo Bassarsky (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

PRÓLOGO

El lugar es un lugar comunitario, una sociedad imperfecta que trabaja continuamente como las hormigas, por mejorar. En esta tarea, la más gratificante que pueda concebirse, la gente encuentra la felicidad. Una satisfacción que se sustenta en lo que se consiguió pero que se mantiene viva y se hace plena por lo que se está logrando. Es decir por el trabajo, el esfuerzo, la actividad, la vida. Por esto, los habitantes del lugar combaten el sedentarismo, el desinterés, la falta de curiosidad y la falta de inquietudes. Por lo mismo promueven la investigación, la lectura, las artes, los deportes, la cultura.

Una crónica de semejante lugar no es sencilla si se pretende abarcar y comprender los múltiples aspectos que lo constituyen.

Opté por una crónica-collage que me permitió una libertad de la que difícilmente hubiera gozado con una narración convencional, lineal y ordenada. Me permitió también sobrevolar el lugar sin rumbo, otra ventaja, ya que prescindí de las cartas de navegación, muchas veces de difícil interpretación para el piloto.

Un vuelo de pájaro sin profundizar, pero procurando un vistazo a casi todo. La crónica del lugar está llena de lugares comunes por la ligereza de sus observaciones. Se mezclan categorías, niveles de complejidad. Un collage suele ser muy heterogéneo y tiene la característica de comprimir en un espacio relativamente reducido, una gran cantidad de sugerencias. Sugerencias que suelen repetirse aquí y allí sobre la superficie del collage, a veces con sutiles diferencias. Estas condiciones permiten que el lector imagine y profundice a su placer, desarrolle o no lo que ocurre en materia de salud, de educación, en el terreno político, en relación a los principios morales, etc. Se busca que cada lector haga la dimensión de la crónica según su preferencia, sus conocimientos y su disposición a pensar.

Si la mezcla puede impresionar como algo inapropiado, tengo la esperanza de que durante el curso de la lectura de la crónica, el lector vaya habituándose y no le resulte chocante.

El texto, voluntariamente anárquico, constituye una utopía escasamente fantasiosa que alterna con esporádicas ficciones. Dentro de esta utópica perfección moderada y armónica, caben las escasas ficciones que son símbolos que pretenden sugerir más allá de lo que explicitan. La crónica oscila entre lo general y lo particular sin un orden o una organización sistemática de las ideas. Se refieren ciertas nimiedades que tienen la capacidad potencial de convertirse en importantes. De lo doméstico a lo político. Del mundo de las emociones al del pensamiento. Todo cupo en este lugar que existe pero no existe. No está, pero es. La fuerza de su existencia es comparable a lo categórico de la creencia del creyente para quien Dios existe aunque intangible.

CRÓNICA

Existe un lugar en el planeta que es todos los lugares. Un millón de hectáreas en las que confluyen todos los continentes. El visitante puede contemplar todos los paisajes y la flora y la fauna son las más ricas y diversas del mundo. Conviven todos los ecosistemas, todas las especies de plantas y animales están comprimidas en espacios reducidos. Un día cualquiera, en cualquier estación del año, uno puede caminar desde un área de altas temperaturas a otra de frío intenso y sentir, andando, la lluvia, la nieve, el granizo, el viento.

Prevalece una conciencia depredadora indulgente y casi respetuosa que evita la extinción de muchas especies. Si la conducta de los depredadores fuera desenfrenada, salvaje, la brutal extinción de las especies más vulnerables empobrecería la diversidad y rápidamente desequilibraría la armonía universal del lugar. El hombre del lugar mataba solamente para comer. Eran escasas las prendas de piel porque procedían de las muertes necesarias. No matábamos indiscriminadamente y cuidábamos el medio ambiente.

Si crecieran los desiertos, invadirían sin piedad los escasos espacios verdes fértiles. Si calentáramos la atmósfera y no frenáramos drásticamente la polución, el cambio climático podría sobrevenir en poco tiempo y poner en peligro el lugar.

El hombre del lugar explora el fondo del mar que baña las costas y como la navegación y la pesca están reguladas, no se alteran los sistemas subacuáticos.

Los animales y el hombre se saludan entre sí con sonidos diversos y a veces pintorescos y amables. Saludan también las plantas y un leve movimiento de rama es posible que sea un buen día de lo más cortés. El buenas noches de la imponente sequoia, por ejemplo, suele convulsionar el entorno por lo aparatoso y grandilocuente, pero siempre todo vuelve a la normalidad en un momento.

La hiena se ríe del lobezno que llora, pero en pocas ocasiones se lo come. El hombre mata al hombre en raras situaciones de extrema gravedad: por ejemplo, para evitar que le roben al bebé o cuando hay riesgo inminente de destrucción de una indispensable huerta para comer. En estos casos el homicidio no se considera delito.

Sobrevuelan el lugar los aviones en horarios regulados para respetar la tranquilidad de los habitantes y evitar el desbande de aves migratorias.

Se clasifican y procesan los desperdicios. La basura, reciclada en plantas no contaminantes, economiza recursos para la producción de energía, suplementa los abonos, contribuye a preservar la atmósfera, la tierra y el medio subacuático de mares y ríos.

Se diría que hasta los insectos tienen conciencia ecológica. Algunos piensan que los microrganismos del lugar colaboran aún sin proponérselo.

Los decibeles están controlados en espacios abiertos como en recintos cerrados. Hay contenedores para clasificar la basura por todos lados y nadie tira ni un papelito fuera de los recipientes habilitados.

Los delitos graves casi no existen y los más leves están limitados a ciertas áreas reducidas. Funciona la justicia. Los jueces fundamentan sus sentencias con la ley en una mano y en la otra el buen criterio, el interés general de la sociedad, la experiencia.

Gobierna el lugar un sistema democrático parlamentario. Se alternan en la presidencia del gobierno tres partidos políticos que conviven en armonía. Se debaten ideas, estrategias, políticas y acciones concretas, no se producen luchas cuerpo a cuerpo ni agresiones o descalificaciones personales en el campo político.

Los discapacitados síquicos alcanzan un nivel de educación primaria adaptado. El 100% del resto de la población completó el nivel secundario y de éstos el 50 % alcanzaron el nivel terciario.

No hay desempleo. A partir de los 70 años la gente puede seguir trabajando. La persona asume responsabilidades laborales de acuerdo a su capacidad psico-física. Es decir que las características de la tarea van variando a medida que se envejece y en función del deterioro. Por el trabajo posterior a los 70 años se percibe una remuneración promedio de lo que se cobró en los últimos 15 años y se tienen los mismos derechos y obligaciones. Cuando sus limitaciones le impiden seguir trabajando, la persona se retira de la vida laboral percibiendo una pensión que le permite mantener su nivel de vida y que complementa los servicios de protección que a partir de ese momento le ofrece el Estado.

Existe un acceso universal e igualitario a los servicios de salud. La investigación, el desarrollo y la innovación en todos los campos de la economía se estimulan prioritariamente.

El deporte es un hábito generalizado desde la infancia hasta la vejez. Existen más ordenadores que habitantes: aproximadamente 1,5 por persona. Una cuarta parte de la población es atea. Las tres cuartas partes restantes pertenecen a tres religiones monoteístas cuyas comunidades religiosas son más o menos de la misma dimensión.

Florece el teatro. El arte contemporáneo es digno sucesor del arte de épocas anteriores y no es objeto de maniobras especulativas que lo desnaturalicen. Quizás por sus características, la música es la expresión artística más difundida. Hay música por todas partes, para todos los gustos, creada e interpretada por compositores e intérpretes muy diversos.

La gente no quiere morirse, pero cuando le llega la hora y la parca se distingue como una silueta en el horizonte, la persona se resigna y suele convocar a los jóvenes próximos para transmitirles un mensaje. El promedio de vida es de 82 años y por lo tanto es poco frecuente que se muera un joven. El joven suele convocar a los ancianos próximos para que lo consuelen cuando ya no tiene remedio.

El saludo y el agradecimiento se observan permanentemente en todo lugar del lugar. El hombre, los animales, los vegetales se saludan y agradecen entre sí. Prevalece el respeto. Un trébol, una libélula, una hiena, una ortiga, un salmón o un roble son igualmente gentiles y nobles. Cada cual dice buenos días y gracias en un idioma distinto pero que todos comprenden.

Se respeta a los locos y se los atiende. Los locos son pocos.

Se ahorra agua y un 70 % de la energía es eólica.

Los profesionales de mayor prestigio son los jueces y los médicos de cabecera.

La mayoría está de acuerdo en que el ejercicio de la actividad sexual es uno de los placeres del hombre y de la mujer del lugar. Aún piensan de esta manera casi todos los fieles de las tres religiones, cosa que los pone incómodos en el seno de sus respectivas confesiones. La procreación se planifica racionalmente con criterio demográfico. No está prohibida la prostitución pero no existe.

Hombres y mujeres gozan del café con leche y del chocolate y de muchas exquisiteces de amplia aceptación que se sirven en restaurantes y cafeterías limpios, iluminados y hermosamente decorados.

Es muy bajo el consumo de psicofármacos y los antidepresivos se reservan para las grandes catástrofes. Todos tienen conciencia del ahorro de ansiolíticos e hipnóticos. Son excepcionales los juicios de responsabilidad médica. Y casi inexistentes las demandas por mala praxis en otras profesiones. Los ingenieros y arquitectos son responsables y vigilan celosamente la utilización de materiales aptos en sus obras. Los escritores no escriben cualquier cosa baladí. El periodismo es mesurado. La conducta de las masas en las grandes concentraciones es ejemplar. La disciplina es un valor importante en los cuerpos militares y de seguridad pero no aniquila el espíritu crítico de sus integrantes.

Se trata de usar material reciclado y se evita el plástico en lo posible. Se tiende a la vivienda independiente y unifamiliar con pequeño jardincito por lo menos. El hogar es un santuario de amor compartido. Se respetan la voluntad y las necesidades del otro. Hay carteles indicadores de peligros en todos los lugares públicos, aún en los menos frecuentados. La señalización del tráfico es óptima.

Predomina la lactancia materna y no está bien vista la lactancia artificial a menos que sea inevitable. Se estimula el consumo de leche de cabra y de oveja. El consumo de leche de vaca es muy alto y todos beben leche una vez por día por lo menos.

Todos, sin excepción, respetan las velocidades máximas en carreteras, autopistas y calles. A nadie se le ocurre circular en coche sin el cinturón de seguridad.

Los parques y jardines públicos están impecablemente cuidados. Son maravillosos y los hay para todos los gustos y menesteres. Paisajistas, jardineros, botánicos y otros especialistas se reúnen periódicamente para embellecer aún más esos lugares del lugar. Casi no hay espacios disponibles en la gran ciudad para otros jardines. Los monumentos públicos son obras de arte universalmente ponderadas. Hay pocas estatuas de militares y muchas de intelectuales, estadistas, científicos y artistas. Las estatuas de deportistas se agrupan todas en la gran Plaza del Deporte de la ciudad de tal manera que los héroes desde el bronce contemplan la práctica del deporte que les dio la gloria.

La dieta de la población es variada, sana, armónica, equilibrada y prácticamente no se ven obesos. No existe entre los habitantes del lugar, la bulimia ni la anorexia. No existen los cigarrillos. Fumar en pipa es un hábito y un arte. En el Club de Hábiles Fumadores de Pipa del Lugar se organizan torneos periódicos de mayor permanencia de pipa encendida. Existe una rivalidad cortés entre este club y el Club de Expertos Fumadores de Pipa del Lugar a quienes les tiene sin cuidado el arte del encendido prolongado y prefieren destacar todos los aspectos sociales del hábito. Son escasos los fumadores de puros quienes en general votan al partido de la izquierda moderada, una social-democracia moderna, no confrontativa aunque audaz en sus propuestas de cambio.

A los establecimientos de enseñanza los alumnos van a aprender, los maestros van a enseñar y nadie se sale de su rol. Son tácitos los deberes y obligaciones de cada uno. El sistema de evaluación de conocimientos es estricto, bien diseñado y aceptado con beneplácito por todos. Las infraestructuras y el equipamiento de los institutos educativos son modernos, de la más alta tecnología en la materia y se mantienen de acuerdo a un plan meticulosamente pensado.

Se cuidan permanentemente las cloacas y desagües. Existe un sistema de bombeo en las ciudades para ser activado en caso de inundación cuando las aguas aún no ocasionan importantes daños.

El nivel de smog está muy por debajo del que se considera tóxico.

Hay una manía popular por los mapas. Mapas murales de lugares de todo el mundo en las calles, en las plazas y especialmente en las paredes de los vestíbulos y andenes del metro que prácticamente están tapizadas por mapas. Los mapas no están agrupados según ningún criterio, es aleatorio qué región o cuál plano callejero es el adyacente al mapa de las Islas Mauricio, por ejemplo. Existen varios mapas de estas islas, como de otros lugares, incluyendo los numerosos mapas del lugar y también pueden verse mapas de distintas características y escalas. Hay muchos mapas en Braile y es habitual que los ciegos – no muy numerosos – acaricien muros con curiosidad e ilusión.

Las ciudades del lugar son el reino de las bicicletas y en las zonas rurales es muy común ver a jinetes circulando por sendas especiales para caballos. Qué hermosas lucen en general las cabalgaduras finamente enjaezadas! Qué monturas impecables y bien acomodadas a los culos de los jinetes! Equinos pulidos y cuidadosamente peinados.

El lugar no es un país industrial, pero tiene industrias pesadas y livianas. Tampoco es una economía agrícolo-ganadera pero el grado de desarrollo del sector es alto y están destinadas a la actividad miles de hectáreas. Los servicios públicos y privados son de excelente nivel y suficientes para atender la población estable y tienen la flexibilidad necesaria para cubrir contingencias estacionales o eventos extraordinarios. El desarrollo económico es armónico, diverso y equilibrado (las mismas condiciones de una buena nutrición). En el lugar se aplica un plan económico que previamente se concibió y en cuya elaboración hubo una amplia y representativa participación.

Los sistemas públicos de transporte colectivo son eléctricos. La gasolina está desapareciendo rápidamente de los motores de vehículos reemplazada por gas, alcohol o electricidad.

En los puertos pequeños se pueden ver gran cantidad de veleros de variado calado. Hay pocos yates. En aeropuertos pequeños y medianos proliferan los planeadores. El aladeltismo, el parapente y el vuelo en globo son prácticas populares.

En la Plaza Mayor de la ciudad capital del lugar existe una gran horca con su patíbulo. Hace 150 años se ahorcó allí al último delincuente. No obstante la ley vigente contempla el ahorcamiento para ciertos delitos con determinados agravantes. El verdugo – siempre listo – verifica cotidianamente el deslizamiento del nudo sobre la soga fatal en un rito público presenciado ordinariamente por unas decenas de peatones. El gasto que requiere el mantenimiento de la horca, incluyendo el sueldo de los verdugos que se turnan, el jefe de verdugos que los coordina y otros elementos del equipo como teléfono, ordenador, vestimenta especial, capuchas, etc., es duramente protestado por la plataforma anti pena de muerte por cierto minoritaria pero en crecimiento. El suelo del patíbulo luce lustroso y las barandas cromadas brillantes; estos detalles constituyen un atractivo turístico por lo insólito y un factor que irrita aún más a los de la plataforma.

El lugar importa olivas. En otras épocas la producción de olivas era suficiente para proveer al mercado interno de aceitunas verdes y negras y destinar una parte a la fabricación de aceite muy utilizado en el lugar desde siempre. Hoy ha subido la demanda de ambos productos por el crecimiento demográfico y el cambio en los hábitos de consumo y ha caído la producción en términos relativos. De manera que la producción actual se destina totalmente a la elaboración de aceite. Los proveedores externos encuentran en el lugar un consumidor exigente de aceitunas de alta calidad.

“Perro que ladra no muerde”, piensa la policía del lugar. Policía muy profesional que en toda circunstancia recurre a una conducta prudente y una actitud mesurada ante la gente en general y ante el periodismo. Los periodistas que se especializan en noticias policiales viven debatiéndose entre la tentación del sensacionalismo y el recato. En cuanto la policía detecta un gesto acosador, viene la advertencia y las relaciones recuperan un cauce moderado y respetuoso. Al perro que ladra, la policía solamente dedica un esfuerzo relativamente menor ya que las consecuencias de sus delitos son leves. En cambio concentra sus recursos en la detección y detención de los perros que no ladran , porque ellos sí muerden y por lo tanto ocasionan perjuicios importantes. Por estos motivos los delitos graves del lugar están adecuadamente controlados y son raros los hechos de sangre. Las estafas gigantes no existen, la conciencia social las evita. Las pequeñas estafas son penalizadas firmemente en relación con un espíritu de vergüenza ajena por parte de jurados y jueces. En general no se discute si la pena debe tener o no un objetivo disuasivo o si su dureza depende de la gravedad del delito o del perfil del delincuente. Las condenas parecieran regularse en función de todas esas consideraciones y algunas otras más específicas. El peso relativo de esos factores depende del caso en particular. Todos respetan a la justicia y la justicia del lugar respeta a la gente.

No hay perros vagabundos. Las personas no abandonan a sus mascotas y todo animal doméstico lleva un chip que lo identifica.

Los vecinos conviven en armonía con los vecinos. Ruidos, basura, actitudes antisociales, ejemplos inconvenientes para menores, no son problemas. Hay vecinos más solidarios que otros. Estas diferencias son inherentes a la diversidad de almas que conviven en el lugar.

Imposible decir con fundamento si las infidelidades matrimoniales son frecuentes o no. Las encuestas sociales evitan este tipo de preguntas. La intimidad no se invade y muchos consideran esta norma social un tanto exagerada ya que se cumple a rajatabla. Todos se casan en el Registro Civil antes de irse a vivir en pareja. Este hábito es un indicativo más del afán de orden burocrático en el que están educados los habitantes del lugar. No se hacen ordinariamente especulaciones económicas o de otra índole, simplemente resulta intolerable que la convivencia con todas sus consecuencias comunitarias, no esté adecuadamente registrada. La cuestión referida a la magnitud del gasto en burocracia, es un tema recurrente de discusión tanto en el seno de los gobiernos que se suceden en el poder, como de organizaciones privadas e individuos. Todos aceptan que la burocracia es indispensable en su justa medida. Menos burocracia, provoca un déficit en el ordenamiento de las actividades comunitarias, en las estrategias de organización y en la planificación de políticas superadoras. Más, implica un despilfarro inaceptable de recursos humanos y económicos y puede aumentar el riesgo de corrupción. Se apuesta a una formación apropiada, de alto nivel administrativo, en todos los cuadros con responsabilidades burocráticas directivas.

No hay cables aéreos en áreas urbanas ni rurales. El cableado subterráneo supuso una inversión muy cuantiosa y la resolución de conflictos difíciles por la necesidad de intervenir en propiedades privadas con los consiguientes perjuicios. La certeza generalizada de que los cables aéreos son contaminantes del medio ambiente, hizo superar fácilmente la mini crisis desencadenada por la agresiva política del gobierno para conseguir el objetivo. Se están destinando fondos cuantiosos al estudio e investigación de macro sistemas inalámbricos que puedan reemplazar al cableado. Hay una gran expectativa en este asunto por la proyección económica y social que implica. Se conciben logros que otrora hubieran sido utópicos y la ilusión de que a mediano plazo la sociedad dé un salto cualitativo gigantesco.

Con esta misma expectativa e ilusión se estimula la investigación genética, de biología molecular, de nuevos materiales, en nanotecnología. Se piensa en la aplicación de los nuevos conocimientos a la medicina, a la industria alimentaria y en todos los campos que inciden directa o indirectamente en la calidad de vida y en la transformación superadora de la vida humana. Un capítulo muy especial es el de las investigaciones espaciales. En esta materia las discusiones son muy frecuentes, profundas y se percibe que las diferencias de pensamiento y opinión entre expertos calificados son amplias. Esta circunstancia se debe al hecho de que se desconoce mucho más de lo que se sabe. A pesar de progresos extraordinarios y crecientes. Las cuestiones espaciales se relacionan con el mundo de las creencias, de la percepción de la naturaleza, el origen, destino y organización del universo y esto contribuye también a profundizar los disensos.

Los psicólogos no atinan a explicarse la tasa levemente creciente de suicidios en el lugar. No hay presiones claramente demostrables en ningún ámbito de la vida social del lugar y el nivel económico medio es alto. Si se estudian los factores causales puede determinarse que hay un porcentaje muy similar de suicidios por depresión endógena, por manías obsesivas, por mitomanía y otras neurosis. Por psicosis , demencias de distinto carácter. Existen obviamente otros varios grupos etiológicos pero de ínfima incidencia en el lugar. Preocupa el hecho de que en un porcentaje importante no puede establecerse con claridad la causa. Está en curso un estudio en profundidad de este tema y en cuanto se haya llegado a una conclusión, la daremos a conocer mediante un anexo a esta crónica.

Las niñas usan vestiditos graciosos aún para las tareas más cotidianas. Hay una tradición curiosa que propicia una especie de sana y divertida competencia entre compañeritas o vecinitas. Este hecho aparentemente trivial, tiene consecuencias interesantes. Es el germen de la elegancia de las mujeres del lugar. Elegancia en la que no solamente interviene la indumentaria y sus complementos sino también ciertas actitudes y gestos. Movimientos elegantes para caminar, para saludar, etc., gestos delicados y graciosos en el curso de una conversación o en circunstancias no coloquiales como conferencias, exámenes, discursos, debates. La elegancia de las mujeres mayores, con flojeras, entraditas en carnes, contra curvas, arrugas, rigideces, no se agota en un peinado de peluquería. Ellas procuran conservar ciertas lozanías de juventud y capitalizan la experiencia en trucos que suelen impactar y que las rejuvenece.

En cada ayuntamiento del lugar existe un Consejo Honorario Municipal de Ancianos, una de las muchas consecuencias de la consideración de que gozan los viejos. Estos consejos son un canal apropiado para que las personas experimentadas puedan hacerse escuchar. Entre otras tareas, elaboran informes de asesoramiento a los organismos del gobierno municipal y con cierta frecuencia, de manera honoraria, también a instituciones privadas como ONG y otras asociaciones sin fines de lucro. La gente no solamente no discrimina a los ancianos, los protege, los admira y da crédito a sus opiniones. Se respetan sus ideas y los jóvenes abrevan en el pensamiento de los viejos en quienes estimulan la actividad intelectual. Hay una protección familiar eficiente para la mayoría de los ancianos. Los que no gozan de esta situación viven en las Casas para Ancianos sostenidas conjuntamente por el Estado y aportes privados voluntarios. Entre otras actividades, es interesante destacar el recibimiento de la visita cotidiana de contingentes de niños que interactúan con los dueños de casa, los acompañan, les preguntan, los acarician y les reactivan la ilusión por la vida. Ya, tras una larga experiencia, no caben dudas del mutuo beneficio que se obtiene con estas visitas. Por eso se están organizando los ancianos que viven en un mismo barrio para reunirse en una sede adecuada todos los días durante unas horas y recibir visitas similares a las de las Casas.

Los hombres y mujeres del lugar son asiduos concurrentes a museos, exposiciones y galerías de arte. Llama la atención de extraños una extraña costumbre que tienen los visitantes. Dialogan en voz alta con las obras de arte. Lo más extraño y extraordinario consiste en las ideas y opiniones que emiten las pinturas o las esculturas. Suelen ser elaboradas y profundas respuestas a inquietudes de los observadores. Son sonidos emitidos en una frecuencia audible solamente por el interlocutor en cuyo aparato de la audición las voces de los cuadros, de los bronces y de los mármoles se amplifican. Siempre hay un hilo musical en las salas para contribuir a no dar la impresión de estar dentro de un manicomio.

Los puentes y viaductos son extraordinarias obras de ingeniería moderna en la mayoría. En todos los casos son también obras de arte. Los pocos antiguos con sus leones, columnatas, arcos, portales, ángeles, bajorrelieves y los contemporáneos de formas estilizadas, curvas complejas, materiales diversos con los que se configuran espacios en los que el transeúnte se integra al paisaje en el que participa el curso de agua o la depresión amplia y profunda subyacentes.

Los ataúdes son sobrios. La vajilla es siempre sencilla. Los coches son mayoritariamente medianos. Las joyas de las elegantes mujeres son escasas y austeras.

Los estrenos de una obra de teatro o de una obra musical suelen ser acontecimientos que superan el mero hecho novedoso. Son oportunidades aptas para intercambios fecundos entre los concurrentes. Las tertulias en cafeterías y restaurantes que se organizan a la salida, constituyen eventos culturales tan importantes como los que las originaron.

Hace más de 10 años que en el lugar no se produce un accidente laboral. Las medidas de seguridad industrial, en fábricas, obras y empresas en general son estrictas, producto de estudios locales. Los profesionales que se dedican a este tema, técnicos y licenciados en seguridad en sus distintas especialidades, gozan de gran consideración social y son muy bien remunerados. Existe un entendimiento fácil entre las organizaciones empresariales y sindicatos obreros en la materia. Los empresarios suelen aceptar directamente las propuestas de los trabajadores y muchas veces son las mismas empresas que renuevan espontáneamente sus sistemas. En general es baja la conflictividad entre empresarios y trabajadores. Los gobiernos propician pactos sociales frecuentes que se van perfeccionando y adaptando a las situaciones en permanente cambio. Se está logrando en el lugar el más importante equilibrio político reclamado insistentemente por la ciudadanía de muchas maneras y desde hace tiempo. Por ejemplo, una adecuada interpretación del voto en elecciones de distinta índole, permite deducir que de manera constante, los ciudadanos esperan y reclaman de los políticos sensatez, austeridad, idoneidad, honradez, espíritu de servicio. Los gobiernos, en todos sus niveles, municipal, regional y estatal, son estructuras administrativas y políticas. En relación con su carácter administrativo se suelen llamar Administraciones (para enfatizar esta función) y fundamentalmente lo que se espera en este sentido es una actuación que conciba a la economía como la ciencia y el arte de administrar los bienes que siempre son escasos. En relación con la función política de los gobiernos, se espera que el objetivo permanente, prioritario de su actuación sea el bienestar del pueblo, la atención de las necesidades básicas y de las que van surgiendo por el progreso, el cuidado de la convivencia, la promoción del espíritu comunitario y el respeto a los individuos. Un indicio elocuente de que en el lugar se está transitando por la buena senda es el hecho de que los dirigentes políticos van comprendiendo cada vez mejor la relación apropiada entre sus responsabilidades administrativas y políticas. También se nota que estos dirigentes entienden los beneficios de limitar la permanencia en el poder, de la alternancia de las fuerzas políticas en el ejercicio del gobierno, de la pluralidad del pensamiento y características de la ciudadanía que pretende una consideración sectorial, a veces corporativa, adecuada y proporcionada en los órganos colegiados de representación.

En primavera se organizan competencias de flores. Comerciantes, algunas reparticiones públicas y particulares presentan arreglos florales diversos. Desde pequeñas obras de arte , algunas miniaturas, hasta jardines colgantes en casas, espacios públicos o en las zonas rurales suburbanas. Se constituyen jurados por categorías y se otorgan premios muy codiciados. Los campeones son invitados con frecuencia a los establecimientos educativos a explicar las ideas, las técnicas y demás facetas de sus composiciones.

No hay mieles de baja calidad en el lugar. La apicultura ha llegado a un grado de desarrollo óptimo. Todos los apicultores tienen establecimientos de calidad similar y la miel y la jalea real son consumidos con gran beneplácito y beneficio por personas de todas las edades.

Para referir la excelencia de las industrias alimentarias del lugar se necesitaría un libro. Baste decir aquí que no existe en el lugar alimento envasado o fresco que no haya pasado por los más estrictos controles sanitarios y de calidad.

En el lugar la industria farmacéutica está obligada a cumplir las normas que aconseja la OMS y las que inspiradas en informes científicos fiables, dicta el gobierno. Esto reduce la cantidad de medicamentos a unas 10 veces menos que en otros lugares del mundo. Estos medicamentos son suficientes para el tratamiento de todas las enfermedades tributarias de terapéuticas clínicas.

Había una vez en el lugar una viejita de cara ingenua, de hablar pausado y bajo, de delicados gestos, de un aspecto que concitaba la confianza de todos. Una viejita que se hizo popular por su valentía. Había sido nadadora y a sus 78 años salvó la vida de un bañista imprudente. Cuando se descubrió y se probó que la viejita era una asesina que había envenenado a 5 personas, el juez la condenó a morir ahorcada. El presidente le conmutó la pena por la de reclusión perpetua. Murió en la cárcel a los 96 años. Escribió dos libros durante su cautiverio. Libros que son de lectura obligatoria en la enseñanza secundaria por la sabiduría de sus mensajes. Quien quiera leerlos, los podrá adquirir en cualquier librería del lugar. De lo maligno y abyecto puede surgir algo sublime y noble.

Los inspectores de aduana del lugar son profesionales insobornables y gozan de gran prestigio. La más leve claudicación les significa un duro castigo y la vergüenza pública.

Los hombres y mujeres de los organismos de auditoría, públicos y privados, los de todas las instituciones de control de calidad, son también personajes respetados. La más mínima debilidad detectada en cualquiera de ellos, es suficiente para sanciones severas y la vergüenza pública.

La consigna constante en un estadio de fútbol ante una mala jugada es: “Que mejooores, que mejooores...” y el premio ante un gol bonito es un aplauso estentóreo voceando el nombre del héroe circunstancial. Pero un buen jugador de fútbol no es un héroe. Es un deportista talentoso y hábil y así lo comprende el futbolista, el dirigente deportivo y la gente.

Las tareas domésticas son tradicionalmente responsabilidad femenina. Pero en el lugar es creciente la contribución masculina especialmente en ciertos menesteres. Por ejemplo, en la cocina. Son cada vez más los esposos-cocineros y los hijos-aficionados al arte culinario.

Parece inevitable a la luz de la experiencia, que el acto de comer sea un ritual que supera la mera función alimentaria en el hombre moderno. En el lugar se comprende que comer es un hecho social relevante. De aquí la preocupación de convertir esta actividad en algo fecundo, delicado, placentero.

Si es cierto que muchas de las rencillas matrimoniales se moderan o resuelven en la cama, no es menos verdad que muchos conflictos familiares se solucionan en la mesa. La mesa suele ser también un lugar donde se pacta, se llegan a acuerdos, se intercambian ideas. Ocurre como si la satisfacción del hambre favoreciera el espíritu conciliador. Como si la compulsión a quedarse sentado para comer, evitara la tentación de rehuir del acuerdo. En el lugar se llaman “Conferencias para la paz” en forma genérica a las reuniones destinada a resolver conflictos de distinta índole. Estimulantes banquetes preceden o anteceden o ambas cosas, a estas conferencias. Muchas veces lo conversado durante la comida es el núcleo básico del acuerdo que se alcanza.

La atención de los hijos pequeños es una tarea que concita la participación cada vez mayor del hombre.

En el lugar se estimula la navegación a vela y el remo. Aparte sus posibilidades como competencias deportivas con sus virtudes, tanto la navegación a vela como el remo son actividades forjadoras del carácter de niños y jóvenes. La navegación a vela enseña a convivir en un espacio reducido compartiendo derechos y obligaciones. Palpitando muy estrechamente las consecuencias de una buena o mala actuación propia, poniendo de relieve de manera ineludible e impactante, las consecuencias de la responsabilidad asumida por uno mismo y por los demás. Las experiencias se viven en un entorno didáctico. El mar es un maestro. La inmensidad del mar con sus misterios, con sus cambios, sus colores, su textura cambiante, su furia, su calma. El mar insolente y dócil a la vez. El mar que es un incentivo para la imaginación y para la fantasía. Que de manera irrespetuosa hace sentir la cercanía del mundo subacuático pero no permite vivirlo fácilmente. Y cuando se accede a las maravillosas profundidades, son muchas las dificultades y el horizonte estrecho. El mar es un maestro que nos enseña, nos exige, suele castigarnos y moldea nuestro espíritu, modera nuestras emociones.

El velero es también un recurso para exaltar las virtudes del silencio y la quietud. En la cubierta de un velero, una noche de luna llena, apacible y despejada, cuando las aves no vuelan y solamente alguno comparte nuestras sensaciones, se escucha el silencio virtuoso y sabio.

El remo es una actividad solitaria o compartida por pocos. Remontar un río o un arroyo en una sencilla embarcación a remo, constituye también una experiencia valiosa. La contemplación del paisaje costero de vegetación densa o rala, de playas o montañas. Un paisaje que puede ser cambiante o monótono, la posibilidad de desembarcos fáciles, de caminatas terrestres. El remo es una pasión en el lugar. Todos los niños aprenden a remar en la escuela. Es también un recurso para estimular el espíritu de aventura, el desarrollo de habilidades de supervivencia, la inquietud por el conocimiento de la naturaleza y el aprendizaje de las vastas aplicaciones prácticas de los recursos naturales al alcance de todos.

Nadie en el lugar cuestiona el circo, la ópera, el teatro, el cine, la televisión, los conciertos y otros espectáculos. Pero hay muchos que se oponen a la corrida de toros, aunque sea una afición que conserva aún miles de adeptos. Se discute sobre el boxeo y las carreras de caballos.

En el lugar se tiene muy clara conciencia de la diferencia entre el espectáculo artístico, el espectáculo entretenimiento y el espectáculo deportivo. Los gobiernos pretenden regularlos sin recurrir a la censura. Todo lo contrario, promoviendo una amplia libertad de creación e interpretación, de organización y distribución. Las distintas administraciones subvencionan o desalientan tal o cual espectáculo a fin de que la población tenga acceso igualitario y universal a las diversas clases y que la concurrencia a cada uno de ellos sea armónica y proporcionada. Se concibe la actividad como un recurso nutritivo para el espíritu. Por ejemplo, en los establecimientos educativos se enfatiza el valor del espectáculo artístico porque existe un consumo excesivo del espectáculo ocio y del espectáculo deportivo entre los jóvenes. A los ancianos, en cambio, es necesario con frecuencia estimularlos a concurrir a los otros tipos de espectáculos. Se desalientan los llamados programas del corazón en la TV porque tienen un rating desproporcionadamente alto. Las carreras de fórmula 1 son un gigantesco negocio y por lo tanto se procura evitar que esta condición las contamine desvirtuándolas como deporte y espectáculo. Lo mismo ocurre con el fútbol y en cierta medida con el tenis. Los gobiernos toman estas decisiones de promoción o desaliento siempre considerando el asesoramiento de organismos colegiados en los que están representados los sectores involucrados.

Desde hace unos 20 años se está haciendo cada vez más problemático un asunto de estado : la inmigración. Encarar los conflictos que generan los inmigrantes en las sociedades receptoras, los que se producen dentro del seno de determinada comunidad inmigrante y especialmente la agresividad mutua que se manifiesta a veces como graves enfrentamientos, es una tarea muy compleja y los gobiernos del lugar se aplican prioritariamente a su estudio y a tomar medidas coyunturales, urgentes y también a mediano plazo y algunas de fondo, con cierta lentitud, que puedan ayudar a moderar las colisiones. Sin duda la causa más ostensible de la inmigración creciente es la diferencia a veces abismal entre la calidad de vida en el lugar y las condiciones miserables en las que se vive en los lugares de origen. Las autoridades del lugar se ven en la necesidad de atender simultáneamente varios frentes de batalla y este hecho por sí solo desencadena una movilización muy importante de recursos humanos y económicos, públicos y privados. ¿Integración?, ¿choque de culturas?, asimilación?, ¿beneficios diferenciados?, ayudas universales?. Procesos de adaptación, de arraigo y de desarraigo. La dificultad añadida que supone la coexistencia de almas e intereses muy diversos, de motivaciones y expectativas muy diversas, de capacidades y talentos muy diversos, de una disposición para el trabajo y el esfuerzo heterogéneamente entendida.

Se perdió la costumbre de celebrar el carnaval en el lugar. No obstante se organizan cada vez más las fiestas de disfraces. Los disfraces y las máscaras permiten que cada uno sea más espontáneo y sincero y el disfraz facilita el afloramiento de dotes histriónicas en quienes son rígidamente formales en la vida cotidiana. Esto, como en las estudiantinas y en las compañías de teatro de aficionados, es una oportunidad excelente para reír, llorar, compungirse, gritar o susurrar, lo que estimula la función de nuestros recursos naturales. El sentido de la representación es tan importante como el sentido del humor y frecuentemente uno está estrechamente ligado al otro.

En todos los partidos políticos conviven dirigentes ateos con otros que pertenecen a las tres religiones mayoritarias. Las plataformas políticas de cada uno de ellos son documentos de consenso en los que surge claramente una voluntad conciliadora y el aparcamiento de las diferencias que suelen no ser sustanciales. Por estos y otros motivos, los gobiernos se constituyen con funcionarios políticos de diversa procedencia religiosa e incluso ideológica ya que son frecuentes las alianzas. Alianzas logradas según las preferencias, necesidades y posibilidades de los gobiernos en todos los niveles.

-Estoy harta! – dijo Olimpia haciendo un gesto amplio y correspondiente con el brazo derecho, frunciendo la frente, clavando la mirada en Astrid.

-Yo no aguanto más. Ya escribo a “El Diario” mi indignación – dijo Astrid mientras taconeando, con el torso tieso, sacando pecho y mirando al frente, se encaminaba al lujoso escritorio del foyer del “Grand Palace Hotel”, cinco estrellas. Escribió:

“Sr. Director: Mi pareja y yo fuimos vergonzosamente discriminadas anoche en los salones del Grand Palace. Después de la cena se organizó, como todos los días, la Reunión del Ocio con bolos, ruleta, canasta, ajedrez, go, sapo, dardos y otros entretenimientos. El responsable del torneo de Truco por parejas nos impidió participar a nosotras. Argumentó que se sobrentendía que las parejas debían ser mixtas. Para poner de relieve la injusticia y arbitrariedad de este requisito contesté que pues bien, subo y me pongo indumentaria de varón. Entonces, Sr. Director, esto es lo que más nos enfurece, me dijo que estaba loca y el pobre, acto seguido se corrigió y dijo loco, en una confusión que lo puso en evidencia. Y agregó que los locos no pueden jugar al truco. No nos gusta que nos discriminen por ser lesbianas. Pero mucho menos aceptamos que un loco no pueda jugar al truco si lo hace respetando el reglamento. Las locas y los locos somos a veces personas más cuerdas que los cuerdos y tenemos nuestros derechos...”

La carta siguió en ese tono y línea argumental reinvindicando las capacidades de los que han perdido la razón pero no tanto. La repercusión que la carta tuvo al día siguiente fue amplia y trascendente. Suscitó en el lugar foros de discusión sobre la homosexualidad, los gays, las lesbianas, el delirio, las neurosis y las psicosis. Fue extraordinario el impacto mediático de este gran debate nacional que se convirtió en el tema principal durante algo más de un mes. Subsisten los desacuerdos y ya van apareciendo publicaciones de expertos y estudiosos que argumentan consistentemente las distintas posiciones. Con seguridad llegará el momento oportuno en el que habrá que legislar en estas materias y en otros temas relacionados y los parlamentarios dispondrán de abundante material para elaborar las mejores leyes.

Estos mecanismos que se originan en situaciones particulares en el seno de la sociedad, son bastante frecuentes y desembocan, como en el caso de nuestra crónica, en un perfeccionamiento del orden legal del lugar.

URGENTE: El presidente hablando excepcionalmente por una amplia red de radio y televisión acaba de anunciar la decisión del gobierno de comenzar inmediatamente la construcción del Casquete Protector Transparente de Gas que protegerá al lugar. Se trata de una obra gigantesca que consiste en la instalación de 110 cañones a lo largo de la frontera. Estos cañones son inmensos tubos de 9 metros de diámetro y alturas variables de los que salen tubos secundarios a manera de ramas. Por ellos se emite un gas a una presión adecuada para que se vaya formando un casquete gaseoso de espesor variable y conveniente, muy alto y cuya base se apoya en la línea limítrofe del lugar. Un segundo cielo. El gas tiene una capacidad de filtro infinita, heterogénea y variable a voluntad y rápidamente. Filtra todo tipo de señal, visible o invisible, de cualquier carácter. Filtra tanto un misil como el envío de dinero o productos. Filtra transmisiones de cualquier clase. Detiene a las bombas. Filtra mensajes y es capaz de decodificarlos.

Filtra sustancias degradando a las tóxicas para hacerlas inofensivas. Los paracaidistas rebotan y se ajustan los mecanismos para devolverlos a su nave. Se va activar inicialmente la función en dirección entrada y se espera no tener la necesidad de habilitar nunca la opuesta, permitiendo la libre salida de personas y cosas lo que demuestra la confianza de las autoridades en la ciudadanía.

El presidente habló durante más de una hora mientras la población, paralizada, escuchaba atónita. Todos los desarrollos tecnológicos necesarios para el diseño y construcción del casquete, la composición del gas, los equipos auxiliares, la informatización compleja, los materiales existentes y otros de invención ad-hoc, fueron producto de la investigación local. Ya están suficientemente preparados los equipos constructores, las máquinas herramientas especiales, etc. Había rumores confusos sobre lo que se estaba gestando. Sin embargo la confidencialidad de todas las tareas previas se guardó celosa y eficazmente.

El presidente considera que la sociedad del lugar está suficientemente madura y tiene la inteligencia e información necesarias para conformar distintos organismos públicos, técnicos, de la cultura, militares, de la sanidad, etc., que se encargarán junto a las autoridades políticas de la operación del Casquete. Está en estudio la conformación de una Suprema Comisión Nacional del Filtro del Casquete que tendría la facultad de tomar decisiones inapelables.

El presidente explicó que el ritmo del desarrollo del bienestar en el lugar es unas cinco veces más acelerado que el del lugar extranjero mejor posicionado. Esto origina una amenaza cierta y creciente que es necesario atender. El riesgo de un intento de invasión y saqueo es cada vez mayor. Hay indicios de una estrategia extranjera para una invasión solapada. Los mecanismos diversos y sutiles se están investigando y se actúa rápida y preventivamente en todos los casos.

El presidente se refirió al mundo globalizado contemporáneo. Dijo que la globalización es la causa de muchos de los beneficios de que gozan las generaciones actuales ya que es un vehículo de expansión rápida del conocimiento. La globalización es también perniciosa porque permite y potencia la hegemonía de los poderosos en detrimento de los más débiles y menesterosos en quienes hace recaer el peso de la injusticia de las diferencias. Son los hambrientos, las víctimas de las epidemias, los que viven en las penumbras de la superstición y la ignorancia quienes pagan el precio de la mayor parte de los avances. Para no ser víctima de la exportación de tóxicos contaminantes, de toda clase de perniciosos agentes agresivos para las personas, es necesario un cribado que permita que lleguen las buenas señales y detenga las nocivas. Esto justifica la construcción del casquete y el inmenso gasto que significa.

El presidente pidió a cada uno que continúe con su vida de la misma manera que hasta ahora. La transparencia del gas hace que nada cambie en el paisaje urbano y rural del lugar excepto por los cañones periféricos en cuyas cercanías no existen asentamientos poblacionales. Los enormes depósitos de gas están soterrados y no entrañan peligro alguno para la gente. Tampoco los tanques submarinos a lo largo del litoral marítimo del lugar.

El presidente dijo que el lugar no es el paraíso. Que sus habitantes no son seres perfectos. Que lo que se consiguió y lo que está en marcha es producto del esfuerzo mancomunado. De batallas numerosas que conforman la gran batalla por la Moderación , la Armonía, la Convivencia. Por el Arte, la Cultura, la Ciencia, la Investigación, el Estudio. Que el bienestar no depende sólo de lo que se ha logrado sino de lo que se está logrando, el mejoramiento continuo del medio ambiente, de la sociedad, de sus relaciones.

El presidente terminó su mensaje con la lectura del preámbulo de un documento político que utilizó en la campaña que culminó hace 2 años con su elección:

“Vivir y dejar vivir. Premiar el esfuerzo y la responsabilidad. Ser respetuosos y tolerantes. Ser prudentes y mesurados. Cultivar la amistad. Propiciar la vida familiar. Estimular el pensamiento e incentivar la generación de ideas. Una vida virtuosa es fecunda y creativa. Combatir el engaño y la mala fe. Ser indulgente con el débil, con el vulnerable y con el que miente por piedad. Promover la reinserción social del delincuente. Apelar a todos los recursos necesarios para redimir al desviado. Todo esto no se discute en el lugar: hay unanimidad.”

Y cerró su discurso con una arenga muy poco habitual. Con un tono de llanto contenido, dijo: “Por todos nosotros. ¡Viva el lugar!”

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