sábado, 7 de noviembre de 2009

En España no existen los derechos humanos para los latinos

Solvy Hernández

Mi nombre es Solvy Hernández. Soy una periodista de 21 años de edad que luego de culminar mis estudios recibí como regalo un viaje hacia Europa específicamente a España, el cual acepté ilusionada ya que por primera vez podría salir de mi país a conocer una cultura diferente y deleitarme con nuevos paisajes por un período de dos semanas, pero mis planes se vieron truncados y totalmente arruinados al llegar al aeropuerto de Barajas en Madrid, no más de 3 minutos después de haber bajado del avión y enfilarme para la revisión de la policía fui separada de la fila sin ningún motivo aparente, sólo querían “hablar conmigo”, así lo expresó el primer policía con el que me topé y quien revisó mi pasaporte. Luego de unos minutos de espera otro oficial menciona en voz muy alta mi nombre y me dirijo hacia donde él me indica de una forma bastante fría, distante e incluso con una muy notable molestia de su parte. Una vez en su oficina no olvidaré sus palabras “A ver Solvy cual será tu historia”, en ese momento me sentí disgustada por su anticipada insinuación en relación a las razones por las cuales yo visitaba su país, sin embargo tranquila y con la conciencia muy limpia le cuento que he llegado a España con el fin de pasar dos semanas de vacaciones junto a una amiga que me está esperando en el aeropuerto, le digo que quiero conocer Madrid y todas las ciudades que pueda durante mi estadía, especialmente la catedral de Santiago de Compostela y le muestro todas mis reservaciones de hotel. El me pregunta ¿qué vas a hacer el resto de los días? y se molesta al ver que no llevo conmigo una lista diaria de las actividades turísticas que iba a realizar con nombre de los destinos y reservaciones canceladas en cada uno de ellos, lo cual me resultó bastante absurdo tomando en cuenta que un turista puede tener muchos planes y sin embargo no tener la seguridad de poder llevarlos a cabo por completo y más siendo la primera vez que visita el país, razón por la cual no se arriesgaría a pagar más que una noche en cada destino, requisitos que en mi caso estaban en completo orden. El funcionario continúa interrogándome según sus palabras textuales para conocer la razón oculta por la cual había llegado a España, llegándome a preguntar incluso el porqué de realizar el viaje sola y no junto a una pareja, otro elemento absurdo de su procedimiento debido a que cada persona está en el derecho de viajar como le plazca y si en mi caso lo hacía sin compañía no quiere decir que iba a quedarme ilegalmente en su país. Una vez finalizado el intimidante interrogatorio el oficial culminó diciendo “Vale Solvy si más tarde tienes algo que contarme que haga que mis cuentas cuadren mejor y revelen el verdadero motivo por el que estas aquí me lo cuentas”. Evidentemente mi molestia e impotencia eran muy grandes en ese momento, al sentirme humillada sin razón alguna, pero ni siquiera eso me habría preparado para lo que viviría más tarde.
Luego de una larga espera en una sala conjunta al lugar del interrogatorio comenzaron a llegar más personas rechazadas entre las cuales estaban 6 venezolanos incluyendo a una niña de 5 años, me percaté que un joven venezolano realizaba llamadas desde su teléfono celular y me senté a su lado para pedirle que me permitiera usar su teléfono, lo cual fue determinante para mí, debido a que no sabía que no me iban a dejar comunicarme con nadie minutos más tarde y fue el único medio que tuve para poder avisarle a mi amiga lo que estaba sucediendo, en cierto modo fui afortunada porque si no mi familia no se habría enterado de mi paradero. Además llegaban personas mexicanas entre las cuales estaba un periodista que al igual que yo tomó nota de todo lo que nos hacían y lo que ocurría para luego denunciarlo en su país, también llegaban brasileros con niños, argentinos y chilenos. Al paso de una hora ya habían interrogado a todos los que allí nos encontrábamos, despojados de nuestra documentación. Otro oficial nos lleva hacia una oficina unos tres pisos más arriba de la central policial, en la que nos encierran a más de 30 personas en un espacio sumamente pequeño sin ventilación. Los nervios comienzan a relucir entre los que nos encontrábamos en tan extraña situación, algunos lloraban otros simplemente se les observaba molesto ante la circunstancia y el resto lucía inexpresivo o angustiado. Allí conocemos a la “trabajadora social” quien en lugar de prestar alguna ayuda psicológica abre la puerta y nos deja claro que estamos en “tierra de nadie” y que lo que nos suceda es absoluta potestad de ellos, en ese momento entendimos que cualquier cosa que nos pasara allí sería un misterio y ni siquiera nuestras familias se enterarían. Además, esta trabajadora social desempeña la función de vender tarjetas telefónicas que supuestamente servirán para llamar a tu respectivo país y es mentira, por lo menos en el caso de Venezuela fue imposible realizar una llamada con éxito.
A la 1 de la tarde se nos informa que seremos atendidos por un abogado e interrogados nuevamente por un oficial a partir de las 4:30 de la tarde debido a que los oficiales estarían comiendo, en el transcurso fuimos despojados de todas nuestras pertenencias incluyendo teléfonos, comida, agua, medicamentos y cualquier cosa que tuvieses encima, sin importarles nada, como fue el caso de Zuleima Dávila quien llevaba con ella a su niña de 5 años y le quitaron la comida de la bebé que llevaba en el bolso de mano, compotas, galletas, cereales etc. La niña pasó todo el día sin recibir bocado, mientras que los demás recibimos una comida totalmente desagradable y de mal sabor. La cual aceptamos debido a que habíamos estado todo el día sin comer.
Las cosas no mejoraron cuando llegó la famosa entrevista que después nos daríamos cuenta que era una total farsa por parte del cuerpo policial, lo cual puedo afirmar entre otras cosas por el testimonio de una compañera mexicana a quien un oficial le había dicho minutos antes “lo que pasa es que estamos hartos de los latinos, no queremos más latinos en este país”, lo que sería la verdadera razón de todo lo que nos sucedía. La entrevista constaba de un interrogatorio realizado por un policía y en presencia de un abogado quien supuestamente tenía en sus manos la decisión de dejarte entrar o no al país, sin embargo la decisión ya estaba tomada incluso desde las 11:30 am cuando fuimos separados de la fila de revisión, es decir todo ese tiempo sólo fuimos burlados debido a que ya se sabía que seríamos devueltos a nuestros respectivos países, afirmación que recibí de boca del mismo abogado Andrés G. Malamud. Luego de testificar se nos obligó a firmar el testimonio que en la mayoría de los casos no era justamente lo dicho por nosotros, además de ser firmado por personas como yo que contábamos con todos los requisitos legales para el acceso a España, además que no les importó el hecho de que les comentara que mi acto de graduación como Comunicadora Social es el próximo 24 de noviembre razón por la cual debía estar en mi país antes de esa fecha lo que les corroboraría el hecho de que no pretendía quedarme a vivir ilegalmente en su país, todo esto aunado a que mi hermana mayor había realizado el mismo viaje un año antes sin presentar ningún inconveniente, además había personas con cartas de invitación, entradas al juego del Barca, suficiente dinero en efectivo, reservaciones de hotel y hasta los mismos familiares esperando en el aeropuerto, a los cuales se les negó vernos. Pero debíamos firmarlo porque si no correríamos el riesgo de quedarnos por un tiempo bastante largo en ese sombrío y desagradable lugar. Además de firmar una confirmación de que no contábamos con los recursos para cancelar los honorarios del abogado que nunca cumplió su función. En resumidas cuentas fuimos humillados, burlados, engañados y además obligados a firmar una hoja que le permitiría al abogado cobrar sus honorarios al gobierno español.
Está claro que los derechos humanos son totalmente pisoteados en este país en especial con la comunidad latina. Una de las peores noticias que recibiríamos sería que debíamos pasar la noche en aquel horrible lugar hasta que saliera el próximo vuelo hacia nuestros países, dormir en unas literas en estados deplorables, que además no sería permitido el acceso a las mismas sino hasta las 12:30 de la madrugada, es decir debíamos estar en una silla hasta esa hora sin hacer ruido, sin poder hacer una pregunta porque recibíamos como respuesta “un momento ¿vale?”, ellos controlan hasta la hora en que debe descansar una persona con más de 14 horas de vuelo en algunos casos, todo un día de abusos a nuestros derechos humanos y sin acceso a nuestras pertenencias, sin poder ducharnos o cambiarnos de ropa, sin poder comunicarnos con nuestros familiares y depender únicamente de sus teléfonos, a los que nuestras familias debían comunicarse pero ¿cómo se enteraban ellos de la existencia de estos teléfonos si nosotros no podíamos hacer llamadas a Venezuela?, toda esta situación aunada a las descaradas risas y burlas de todo el personal.
Cuando creímos que la pesadilla estaba terminando algunos compañeros decidieron jugar un partido de fútbol colocando como arquerías dos sillas y siendo el balón un pote de agua mineral, ese probablemente fue el único momento de risa que pudimos tener dentro de este terrible suceso. Al pasar unas dos horas después del partido de nuestros compañeros se acerca el policía de guardia y comienza a insultarlos diciendo cosas como: “¿hasta cuándo van a seguir haciendo estupideces?, parecen tontos, no se dan cuenta la hora que es, me han tocado los cojones, si no quieren que los encierre bajo llave en una habitación dejen de ser tan estúpidos y dejen de jugar con esa mierda, si en un cuarto de hora no están durmiendo los encierro en una habitación bajo llave a los dos”. En ese momento yo era la única a parte de mis compañeros y rompí a llorar por primera vez en el día, sentí una desesperación demasiado grande y temía pasar más de un día allí. Además al llegar a Venezuela pude darme cuenta que lo que les sucedió a mis compañeros puede ser mucho peor , como el caso que leí a través de internet en la página “maltratos en el aeropuerto de Madrid”, donde contaba la historia de un joven que al querer aclarar sus dudas con los oficiales del porqué les estaba sucediendo todo eso si contaban con los requisitos para entrar, fue agredido por varios oficiales en una de las habitaciones de la cual lo sacaron totalmente ensangrentado y les fue prohibida la entrada a los demás a dicha habitación por la condiciones en las que había quedado.
Al día siguiente a las 8am casi nos tumban las puertas con golpes y gritos para que supiéramos que debíamos salirnos de las habitaciones, como si les costara mucho dejarnos descansar después de todo lo que habíamos vivido el día anterior. Ya cerca de la hora del mediodía vinieron a decirnos a los venezolanos que saldríamos en diez minutos, nos llevaron como delincuentes con varios oficiales hasta una patrulla policial que nos dejó al comienzo de las escaleras de emergencia del avión, abordamos como si hubiésemos cometido un delito que provocara nuestra deportación, no se nos regresó nuestra documentación, se les fue entregada a la tripulación. Fuimos ubicados en la parte trasera del avión y el trato del personal en el vuelo fue totalmente diferente al saber que éramos inadmitidos, al llegar a nuestro país y recibir finalmente nuestros pasaportes nos dimos cuenta que los habían sellado prohibiéndonos la entrada los próximos 6 meses a España.
Todo esto es vivido a diario por latinos que sin importar que cumplan con los requisitos para la entrada a España son escogidos al azar para vivir esta espantosa experiencia que estoy segura quedará grabada en la memoria de todos los que desafortunadamente la vivimos, como en mi caso al ser la primera vez que salgo de mi país y sentirme humillada de esta forma. Y desde el punto de vista periodístico es notable que los oficiales no están preparados para diferenciar quiénes van con intensiones de quedarse o no, lo cual sí afecta directamente a su país debido a que a los delincuentes, narcotraficantes y mujeres que llegan con la intensión de prostituirse sí se le es permitida la entrada, mientras que miles de personas inocentes y que cumplen con sus requisitos legales como turistas son aplastados con la fuerza de un equipo policial que se dedica a humillarlos y a pisotear sus derechos humanos, que deben ser respetados sin importar que cumplan o no con los requisitos debido a que somos seres humanos y no animales.
En cuanto a los venezolanos sólo desde el mes de julio hasta septiembre del 2009 han sido devueltos en estas mismas condiciones más de 900 turistas que viajan con la expectativa de disfrutar sus vacaciones en este país donde nos pisotean y nos humillan de esta forma, es necesario que esto lo sepan todas las personas que piensan viajar a España y en especial las familias que hoy no saben por qué no han recibido noticias de sus familiares, sepan que quizás estén encerrados sufriendo todas estas calamidades y ustedes ni siquiera pueden saberlo porque como ellos mismos dicen “están en tierra de nadie”.

Solvy Hernández es periodista venezolana.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

1989: ¿qué más cayó con el muro de Berlín?

Víctor Gálvez Borrell (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace dos décadas, el 9 de noviembre 1989, los alemanes de ambos lados de la dividida ciudad de Berlín, derrumbaban estrepitosamente el llamado, para unos, “Muro de Contención Antifacista” y para otros, “Muro de la Vergüenza”. Culminaban así, varias semanas de movilizaciones en contra del gobierno de la República Democrática Alemana (RDA) y el mundo asistía, sin imaginárselo aún, al simbólico nacimiento de una nueva era. Para empezar, la del fin de la bipolaridad y del terror nuclear que la “Guerra Fría” sintetizara durante 40 años. ¿La “caída del muro” fue también el fin del socialismo? Sí y no. En 1989, cayeron sucesivamente varios regímenes políticos y económicos de lo que, eufemísticamente se había acuñado como “socialismo realmente existente”. Pero otros, como China, aceleraron ajustes económicos manteniendo el autoritarismo político, hasta hoy. No obstante, las ideas y principios de la “utopía socialista” se mantuvieron, atenuados en un principio por el cataclismo de 1989 para renovarse posteriormente.

¿Qué sucedió con el granítico régimen comunista? Nadie se imaginó en 1985, cuando M. Gorbachov asumió la conducción del Partido Comunista de la URSS (PCUS), que cuatro años más tarde, sería el principio del fin. Sin embargo, los problemas venían acumulándose desde la década de 1970. La economía crecía tan poco que casi se estancaba, al igual que la productividad del trabajo y el ingreso real per cápita. Sin cambios profundos, el sistema colapsaría por su ineficiencia e inflexibilidad económica y política, fundamentalmente porque en el caso de la URSS, ésta no podría soportar las exigencias de ser superpotencia militar, con una economía en decadencia (Hobsbawm, E. 2008). Las reformas se habían retrasado demasiado, pero cuando aparecieron a mediados de la década de 1980, su aplicación resultó devastadora. Cuando el reformador Gorbachov combinó perestroika o reestructuración económica y política, con glasnost o liberalización de la información, “el país se movió hacía una política electoral pluralista al mismo instante que se hundía en la anarquía económica. En 1989, nadie gobernaba o más bien, nadie obedecía en la URSS” (Ibid).

No obstante lo anterior, fue paradójicamente en la periferia del sistema: la Europa del Este, en donde se inició el colapso. Uno a uno, los antiguos gobiernos comunistas fueron abdicando, casi pacíficamente y Moscú renunció a intervenir militarmente, como lo había hecho antes en Hungría (1956) o en Checoslovaquia (1968). Así, para 1991, más de la mitad del “bloque socialista” -incluyendo la URSS- había desaparecido. No dejaba de sorprender la rapidez y escasa resistencia con la que disolvió el régimen comunista, lo que llevó a pensar que su implantación, quizás había sido más superficial y delimitada de lo que se había pensado y temido tanto en Occidente.

Por otra parte, al diluirse la confrontación Este-Oeste, la interpretación de los hechos, que había permanecido obscurecida por décadas de una feroz propaganda entre ambos bloques, fue más objetiva. Surgió así, una concepción muy crítica sobre lo que había sido el “socialismo realmente existente”. Éste apareció como un régimen más de dominación, que lejos de promover la eliminación del Estado, como lo preveía el socialismo, lo había consolidado, al igual que a una nueva clase social -la nomenklatura o burocracia del partido- que disfrutaba de todos los privilegios. Se hizo justicia a la crítica de León Trotsky -uno de los más honestos líderes de la revolución rusa de 1917 y asesinado en su exilio de México en 1940- cuando denunció la teoría de Stalin sobre la “construcción del socialismo en un sólo país” de 1924, como una estrategia que ocultaba intereses hegemónicos y nacionales, para consolidar un nuevo régimen de dominación, que poco tenía que ver con el socialismo. La década de 1920 fue de grandes discusiones internas entre la dirigencia bolchevique, sobre las orientaciones que asumiría la revolución rusa y los riesgos y peligros de su desviación y burocratización futura: la Revolución Traicionada. Discusiones que el estalinismo prontamente ahogaría, en función de un pensamiento oficial y único.
Las críticas a la desviación bolchevique inicial, al “socialismo realmente existente”, al engaño y fracaso de la URSS y del bloque socialista, han permitido también, separar la “utopía socialista”. Se trataría en efecto, de la confianza y posibilidad en un mundo mejor para todos y todas, que no sólo puede, sino que debe construirse. Y ello sería lo que aparentemente, nunca cayó con el Muro de Berlín o volvió a renacer. El crecimiento actual de la miseria, la exclusión, la desigualdad y la injusticia en el mundo; la esperanza de humanizar el mercado para atenuar el “capitalismo salvaje y las ganancia sin límites ni responsabilidad”; las expectativas de hacer avanzar una democracia participativa más real, mantendrían vigente la “utopía socialista”. Y sobre la utopía, hay que recordar, como escribió Eduardo Galeano que “Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar”.

Víctor Gálvez Borrell, sociólogo, ha sido consultor de organismos internacionales, investigador social y profesor en varias universidades de Guatemala.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Réquiem por la Revolución del 1910

Carlos López Dzur (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A la primera Revolución Social

No creas, Mariano Escobedo, que la democracia,
aún la aparente de los votos y las sucesiones,
nacerá sin un pueblo que la comprenda
y diga: «Esta es la suya. La mía. La de todos».
No lo creas, Pedro Valdés. La justicia no la trae
el fusil de un militar patriota, ni el soñador sin pueblo.
No lo creas, Lorenzo Hernández, Javier Espino,
Miguel Negrete, Manuel Carreón,
Francisco Nava, José del Río.
Tirar al Porfiriato, hundir la dictadura, 30 años
de envilecimiento, es despertar al hambriento,
sumarlo al pan digno de cada mañana.

Ninguno de ustedes, revolucionarios por un deseo de cambio,
puede ir solo con su grupito selecto de soldados,
con consenso de honor, aún elitista, y decir
a millones que Porfirio es malo, que la libertad
está garantizada, o el futuro sonríe
cuando hay valientes, adrenalina uniformada.
No basta que se diga que la dictadura humilla
al colectivo grande, al México divino, a la Patria.

Sin el pueblo los triunfos duran lo que el viento.
El sufragio efectivo es voz vacía.
Madero huye a París y el rabo de todos
se esconde entre las patas
y la «No Reelección» se vuelve espuria
aunque venga el triunfo / fantasma pasajero /
después de 30 años de vil aferramiento y Díaz al mando.

No es mero asunto de crear un aparato de elecciones
que, técnicamente, llamen «Democracia».
Es que hay serpientes que se cuelgan de Madero
y van lamiendo la tierra y mordiendo el tronco
y la tierra y el tronco vuelven a ser porfiriato,
agendas del demonio y encantadores que mandan
sus culebras y las hay blancas, anglófilas,
como Henry Lane Wilson y las hay oscuras
y moteadas, como la Antigua Serpiente
de la burguesía, el mismo Porfiriato.

Y verás cómo cae el presidente electo y el vicepresidente
Pino, asesinados a dos años de jactarse
«Llegó la democracia, mexicanos.
Vengan y aplaudan, vengan y echen los vivas».
No lo creas: una elección es lo más frágil
que existe. Una teoría sin pueblo dura nada.
Los dictadores vuelven ante un pueblo dormido,
las huertas victoriosas son llamaradas,
engañosos espejismos.

Hazlo que huya, entonces, pueblo bravo.
Que se vaya con su amo al que llaman
el águila del Norte; pero en el Sur, cuida
a Zapata y, en el Norte, disciplina que Pancho Villa
es otra bestia, adrenalina mala, siquitrillado
populismo con espuelas, borracheras
y cartucheras por doquier y sexo
y robo, desvergüenza.

Cuídalo, sí, y cuídate de él aunque tenga
en la boca la justicia, la reforma, la tierra,
la patria, demagogia aún no cernida
en los cedazos del espíritu pulcro,
revolucionario.

Constitucionalismo liberal, sí, ten cuidado
que hay villas elitistas que al poder conocen
como nominales palabras,
tal vez peores que Villa y que Zapata.
Ven y mira a Venustiano a los ojos,
dime qué ves en sus carranzas,
mira a Obregón, a su gente y dime si hay algo
distinto a los hombres que al Porfiriato conjuraron
con sus armas que desde Mariano Escobedo
son golpistas de '79, émulos
de Carreón, Negrete, Nava y del Río.

Escucha que todos hablan sobre derechos liberales
y legislaciones civiles, laborales, progresistas
y se llega a los portales de las bestias
en la Huerta-Patria, ante falsas bocas
que siseantes proclaman:
«Que la nación se encauce por los senderos de paz»,
y él mismo, Venustiano en la huerta es
la piedra de tropiezo; la Paz es su pretexto
de atentados, impracticable senda
y él, personero del acoso
y las traiciones.

Asesinados Gustavo Adolfo Madero,
Adolfo Bassó Bertoliat
Francisco I. Madero,
José María Pino Suárez,
Abraham González, Edmundo Pastelín,
Adolfo Gorrión, Serapio Rendón,
Belisario Domínguez Palencia.
Ahí los tienes, México, tus patriotas caídos
por un poco del trámite burocrático
del presumirse vanamente
Libre, Liberal, Moderno.
Constitucionalista.

Y lo peor queda aún por verse.
Ahora soy yo: te hablo en nombre de Carranza:
Se necesita mucha sangre aún para abonarte
en nombre de los Generales.
Muchos sublevados más para decir
que la Revolución es Social y ha de ser
la primera del siglo, más grande y solidaria
que la de los bolcheviques y su Peligro Rojo,

Dáme un millón de mexicanos, muertos
los quiero en nombre de Madero.
Dámelos en nombre de las clases marginadas
ahora que Díaz se ha ido y en días de hambres y ollas
dejó al León de la Barra, que se quede tranquilo
Emiliano, con sus zapatistas, que se mantenga a raya
Pascual Orozco, que me digan los católicos
del Partido Nacional qué puto carajo es lo que quieren
o que los lleven presos, que no existan,
o que en San Juan de Ulúa
vayan como cautivos.

Que me diga William Howard Taft y Woodrow Wilson
en qué bando se ubican, si bendicen o no
la democracia, que le digan a John Lind,
güerejo entrometido, que no den más recetas
de falsa neutralidad. Que mejor me vendan armas,
que la Revolución las quiere. Ya ninguno
se la apropiará sin que pare la sangre.
Los alemanes venden armas al huertismo
y el marino del Águila del Norte
ocupó Veracruz, burló la Patria Mexicana.
Que te digan, México, dónde están las lealtades
del amigo, entonces, dáme por la
causa constitucionalista
tus rebeldes, tus mártires
porque estamos solos y Pablo González Garza
en el Noroeste se come la pena viva
y Villa, intranquilo como chacal del Norte no se place
ni con el gringo ni con el alza'o bajo su mando.
Obregón en el Noroeste pasa por sus horrores
y pocas son las líneas de resistencia federales
que ya van doblegándose. Que Villa está mermándolas
y ha tomado a Chihuahua, Coahuila y Zacatecas
– Rodolfo Fierro es un lobo en Torreón
y fragor de la guerra le hace lo que el Viento a Juárez.

Es que quieren tu sangre, Pueblo, como sopa.
Dale entonces tres tazas. Eso es lo que quieren.
Dales un millón de muertos para lavar el Plan
y el pacto civilista, dame un Sur diezmado
ahora que existe Zapata; disolvamos a esos federales,
los siempre porfiristas, lacras de mi condena.
Dilo al ABC. Anúncialo en conferencias multinacionales,
en Niágara Falls, a la cara del yankee:
«El Águila del Norte apenas si conviene con Carranza
y son intransigentes y envidiosos».

Dame un millón de muertos. Vayan y ocupen
templos, aprehendan sacerdotes, pidan
medio millón de pesos a los Arzobispados,
escupan sobre los extranjeros, que te traicionan
México. Dijo Rafael Ceniceros,
viejo portavoz del Partido Católico que soy
el Leviatán. Que Carranza se alía al demonio
de la Muerte y que Obregón es el ladrón
del Anillo Pastoral del Obispo.
Están barriendo las calles élites de la Iglesia,
siervos de la Virgen Guadalupe,
están cerrando colegios, quemando confesionarios
por el sólo desmentir a Venustiano
y llamar masones del Trabajo Sucio
a Obregón y Plutarco Elías Calles.

No lo creas, Pueblo Mexicano. En nombre
de Cristo Rey, Tu Revolución está en las manos
de los vaticanos, los extranjeros, la mafia
de los cuartos oscuros.
La Constitución que soñamos la están
adulterando con chantaje los cristeros
y necesito ayuda: Dame medio millón de muertos,
dáme mártires, cualquiera sea tu bando,
villistas, o gente de Emiliano.
Que nadie puede solo con esta carga,
tu revolución, mexicano del futuro.

Para tirar al Porfiriato, su Iglesia corruptora,
sus ricos patronatos, te necesito
Villa, Zapata, Carranza, Obregón
(pero fieles, leales, no como cada perro
con su hueso; juntos que rasquemos nuestras pulgas
si acaso es la única riqueza que tenemos),
además de la sangre y el poquito de vergüenza solidaria.
Dáme, dáme, dáme un millón de muertos.
Séme fiel, Zapata, porque si no obedeces
te asesino. Te mando a matar si fallas
por el Plan de Ayala; yo soy la Revolución,
Villa, Zapata, yo sé emboscar,
yo sé utilizar caciques mentirosos,
yo fundo la Muerte en Hacienda de Chinameca,
de Morelos, porque yo quiero un millón de muertos,
yo, Carranza, quien hizo a Obregón
el mejor de mis guerreros, pero quien sé
que es ambicioso, ama el poder más que Porfirio
(él quiere la Elección, aunque esté en desventaja).

El no es fiel, óyelo pues de la Boca de Carranza:
Sufragio efectivo, estratagema descarada.
Dáme un millón de muertos antes que un católico
venga y mate a Álvaro, antes que los cristeros
te roben Tu Constitución, pueblo de mártires.
Estamos haciendo una mierda de algo puro
y hay que darle el valor de nuestras vidas,
sangre, mucha sangre,
para que teman la traición los generales.
Escucha, Cárdenas del Río,
Abelardo, sinvergüenza, vendepatria,
Manuel Ávila, hijo del chanchullo,
Elía Calles, escucha:
dáme medio millón de muertos
y desconfía del gringo
y los nuevos ejidatarios.

Del libro «Tijuana: Dolor de parto» (inédito)

Este poema, recientemente escrito, como mi ofrenda de recordación a más de medio millón de mexicanos muertos en la Revolución Mexicana y al Bicentenario de la misma, considerada la primera revolución social del siglo, está escrito con respeto y admiración al anhelo democrático de los mexicanos, a su Constitución, que es una de las más modernas y sabias en el Hemisferio y como un deseo personal de respeto a la vida y el sacrificio histórico, que hacen los pueblos para validar sus derechos naturales a la justicia, la soberanía y la dignidad.
Carlos López Dzur es poeta puertorriqueño en la Diáspora.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

IV Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indigenas del Perú (Andahuaylas, 20, 21 y 22 de Noviembre del 2009)

Convocatoria de la Confederación de las Nacionalidades Indígenas del Perú -CONAIP-, fundada el 5 de diciembre de 1997 en el Cusco.

Los hermanos amazónicos de Bagua que ofrendaron sus vidas en defensa del territorio patrio, mártires por la auténtica democracia peruana, no serán muertes en vano, los pueblos y las nacionalidades indígenas del Perú nos aprestamos a dar un paso más en la reorganización del verdadero poder del Estado peruano, aquel que nace de sus bases mas antiguas y poderosas, cuales son la Comunidades Andino-amazónicas, en la dirección de poner a nuestro país de pie sobre sus raíces.

Los enfrentamientos de junio y la terrible tragedia de Bagua, han dejado con serias fisuras la unidad entre el Estado peruano y la Sociedad Civil, han destruido la confianza entre los organismos gubernamentales y las comunidades y movimientos sociales de nuestra patria; estas precarias relaciones que vuelven a ser maltratadas por la torpe e incorrecta política del Gobierno de turno que da preferencia a los empresarios e intereses extranjeros, por sobre los milenarios poseedores y propietarios de las riquezas de nuestros andes y amazonía; demoró demasiado para la derogatoria de los DL que ningún patriota peruano podría dejar pasar. Estas brechas abiertas deben ser resanadas lo más pronto, en la búsqueda de consolidar la patria peruana y su soberanía y cerrar el paso a la invasión de los intereses intervencionistas y las empresas extranjeras que se preparan para una nueva ofensiva con el apoyo del Gobierno criollo extranjerizante.

Las fuerzas organizadas de los pueblos indígenas, que ejercemos tradicionalmente la democracia comunera, que es la democracia mas avanzada del mundo, deseamos un gobierno que interprete y ponga en ejercicio desde el Estado, nuestros derechos milenarios, deseamos ser parte del “Contrato Social”, de la Democracia y la Gobernabilidad. Lo que ha quedado muy en claro en la última coyuntura de junio, es que hay en nuestro país, diferentes “modos de vivir”, diferentes paradigmas culturales, diferentes formas de pensar, de ver y juzgar el “desarrollo y la sostenibilidad” económica de costa, sierra y selva. Son ciegos voluntarios aquellos que no reconocen la PLURALIDAD DE NACIONES que conviven y chocan hace milenios en nuestro Perú, mas aún desde la llegada de los españoles, y que el mestizaje más que una realidad, es la promesa de cohabitar nuestro territorio, pero bajo el reconocimiento y el respeto de esa pluralidad y heterogeneidad de las vertientes diversas del Perú, y en primer lugar bajo el respeto hacia los pueblos originarios del Perú. Cosa que hasta hoy no ha sucedido. La “promesa” peruana aspira levantarse sobre un poder constituyente pluri-nacional, es por esta ausencia y exclusión, que la patria no es para beneficio de todos y el progreso y la prosperidad nunca llegara a todos. Por esto es que entendemos muy bien las expresiones desatinadas e indolentes del aprismo en la voz del Ministro de Justicia en la ONU y el plan represivo del gobierno sobre nuestros hermanos amazónicos de AIDESEP.

Es algo inaceptable, injusto, y contrario a los intereses de los pueblos del Perú que exista un gobierno y un Estado que ampare corporaciones transnacionales que lucran de la depredación del planeta y de la destrucción de los pueblos. Engatusar al pueblo con mentiras para ser elegido como presidente y luego gobernar para entregar nuestras riquezas naturales a los extranjeros tiene un nombre: Traición a la patria.

Han pasado ya muchos años desde la fundación de la organización madre de CONAIP, que fue la COPPIP, en el año de 1997, en ese primer Gran Congreso Nacional en el Cusco, luego vino el II Congreso en la Ciudad Universitaria de San Marcos en Lima, en el año 2002, donde tuvimos la nefasta presencia de la Sra. Karp, que lejos de apoyarnos, dividió comprando a ciertos dirigentes que creyeron en sus cantos y sus cuentos de “sirenitay”; luego vino el III Congreso de Huamanga el 3, 4 y 5 de marzo del 2006, exitosamente realizado con la presencia de 600 delegados de todo el país, donde surge CONAIP. Pero somos concientes de las debilidades que en el año 2002 provocaron la traición artera que hasta hoy nos afecta, las componendas, negociaciones y divisionismo fomentado desde el gobierno por el toledismo confabulado con algunos dirigentes y organizaciones que terminan por liquidar la COPPIP. Lo cierto es que desde esa fecha hay organizaciones que disfrutan solitariamente de esas prebendas arteramente conseguidas y lo peor, que impiden una centralización del movimiento indígena para que podamos afrontar las tareas y responsabilidades de nuestros pueblos frente al Perú del tercer milenio.

Hacemos un llamado a la UNION de todas las vertientes hacia la centralización indígena, estando en la CONAIP dispuestos a marchar a un PACTO DE UNIDAD, siendo esto impostergable, para con el ejemplo consolidar la patria peruana y conquistar nuestros objetivos históricos, frente a nuestros enemigos externos e internos.

Conforme a las Resoluciones del III Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Perú, realizado en Huamanga, en Marzo del 2006, CONVOCAMOS al IV Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indígenas, ha realizarse en la localidad de Andahuaylas el 20, 21 y 22 de Noviembre del presente. Invitamos a todas las organizaciones y hermanos originarios, quechuas, aymaras y amazónicos a participar activamente en defensa de nuestros derechos ancestrales, cultura, lengua y territorio y por un poder constituyente de todos los pueblos y nacionalidades para la plena soberanía del Perú.

Consejo de Organización del IV Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Perú.
Organizaciones Convocantes:

CONFEDERACIÓN DE LAS NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL PERÚ
CEN -CONAIP
H. Hugo Tacuri Huamaní,
Presidente de la Comisión Organizadora

FRENTE DE DEFENSA DE LOS INTERESES DE LA PROVINCIA DE ANDAHUAYLAS
Secretario de Juventudes.
Dalmiro Rivera Andia.
Secretario de la Comisión Organizadora

MOVIMIENTO JUVENIL REGIONAL “JOSE MARIA ARGUEDAS”
Secretaria de Economía
Marilú Gutiérrez Ramírez
Tesorera de la Comisión Organizadora


¡VIVA LA UNIÓN CENTRALIZADA DE LOS PUEBLOS
ANDINOS Y AMAZÓNICOS!
¡VIVA EL PODER CONSTITUYENTE DE LOS PUEBLOS!
¡VIVA EL NUEVO PACTO FUNDACIONAL DEL PERÚ!


(*) La CONAIP nace con la fundación de la Conferencia Permanente de los Pueblos Indígenas del Perú (COPPIP) en el I Congreso realizado en el Cusco en diciembre de 1997 y consigue su desarrollo pleno y legitimación en su Tercer Congreso realizado en Huamanga el 3, 4 y 5 de marzo del 2006, esta inscrita en RRPP con Titulo Nº 2006-00001971; Partida Nº 11019109 ,el 14 de marzo del 2006. . INFORMES: Telef.: 0051-1- 26 58867. E mail: peruindigena_ari @ yahoo.es

TEMARIO:

1. Situación nacional e informes de las delegaciones.
2. Situación internacional.
3. Coyuntura nacional:
- Decretos legislativos.
- Ley de aguas.
- Minería
- Masacre de Bagua.
- Problemática de la hoja de coca.
- Problemática del TLC.
- Seguridad de los pueblos frente a la violencia(CVR).
- Defensa de la soberanía nacional.
- La alternativa del FRENVIDAS.

Ejes temáticos generales:

1. Una gobernabilidad de consenso entre todas las Nacionalidades que habitan el Perú.
2. Un reordenamiento territorial basado en Sociedades Regionales
Autónomas (de los Pueblos y Nacionalidades del Perú).
3. Realidad de la Juventud, Identidad y Cultura
4. El problema constitucional actual, hacia un nuevo poder Constituyente Plurinacional.
5.- Problemática del Estado Actual.


Lima, Septiembre del 2009



OFICIO CIRCULAR Nº 001 -2009-Comision Organizadora IVCNPIP/P

Señor: ……………………………………………………………………………………………
CIUDAD.

Asunto: Invitación a IV Congreso Nacional de Pueblos y
Nacionalidades Indígenas del Perú.

Tengo el agrado de dirigirme a usted, para saludarle cordialmente e informarle que en cumplimiento de las Resoluciones del III Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Perú, realizado en la ciudad de Huamanga, en el mes de marzo del 2006, asimismo habiéndose aprobado en el I Foro Regional de Autoridades Comunales de Apurímac, el 21 de Julio del presente año, de realizarse en la ciudad de Andahuaylas-Apurímac, tenemos el honor de invitarle al “IV Congreso Nacional de Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Perú” a realizarse en la ciudad de Andahuaylas los días 20, 21 y 22 de Noviembre del 2009.
En este histórico evento que, coincide con una fecha importante para las comunidades campesinas e indígenas del Perú, es de suma importancia reunirnos para tomar acuerdos que nos permitan consolidar la unidad de nuestras naciones autóctonas y diseñar las estrategias para enfrentar las embestidas que vienen organizando las empresas extranjeras, con el apoyo traidor del gobierno peruano, con la finalidad de apoderarse los vastos recursos naturales ubicados en los andes y la amazonía peruana. Por ello, es de suma urgencia reunirnos para diseñar una respuesta contundente y coherente a la agresión externa, que pretende repetir el robo con masacre de los años 1532.
Los organizadores han previsto el alojamiento y alimentación de los presentes en el congreso y cada organización correrá con los pasajes de sus delegados, ya que nuestra organización es auto financiada.
Seguro de su asistencia que contribuirá al éxito del evento y a la consolidación de las naciones autóctonas, nos suscribimos de usted.

Fraternalmente.

HUGO TACURI HUAMANI Presidente de la Comisión Organizadora

DALMIRO RIVERA ANDIA Secretario de la Comisión Organizadora

MARILÚ GUTIERREZ RAMIREZ Tesorera de la Comisión Organizadora
JAVIER LAJO LAZO Vocero de CONAIP

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Literatura. ¿Confrontación o sosiego?

Edgar Borges (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El gusto es libre. Y relativo. Hay muchas literaturas. Y es sano que así sea. Sin embargo, quizá hoy, como nunca antes, una niebla global cubre buena parte de la obra literaria (que descubrirán los exploradores de un tiempo futuro).
La literatura enfrenta al lector a su imaginación. El sólo hecho de pensar es un ejercicio que invita a replantear cualquier realidad, por muy absoluta que ésta se pretenda. Despertar la inventiva del lector ha sido trabajo importante para los escritores de cualquier época y género. Charles Dickens, por ejemplo, en su momento fue considerado un autor de éxito. Incluso, era poseedor de una habilidad que le permitía vender muy bien su obra y su imagen pública. Pero, en paralelo a este valor (que hoy, quizá sería considerado “comercial”), ¿quién podría negar el poder fabulador de Dickens que (como telaraña) le posibilitaba al lector el conocimiento de nuevas realidades? Para hacer creíble una aventura, es necesario (de parte del autor) ubicar, en su justo equilibrio, documentación y palabra. Hay otros escritores, un tanto más osados, que de manera planificada asumen el objetivo de incomodar al lector. Unos logran esto con el contenido y otros con el discurso; también hay quienes se valen de ambas estrategias para inquietarnos la existencia. Ejemplos hay muchos, desde el absurdo que, como telaraña, Franz Kafka arrojaba sobre historias cotidianas, hasta el juego laberíntico que proponía Julio Cortázar. En cada asesinato que cometía un personaje de Edgar Allan Poe había una apuesta por la indagación de la conciencia. Lo bestia y lo sublime, como en la vida, habita en los personajes de la literatura de confrontación interior.

No obstante, el siglo XXI nos ha caído encima con la saturación de una literatura de consuelo. Se trata de una avalancha de libros cuyo objetivo, más que enfrentar, pareciera ser estupidizar. ¿Quién dijo que La metamorfosis de Kafka o El extranjero de Camus no entretienen? Sí, entretienen a la estupidez mientras ponen a trabajar a la inteligencia. La literatura de consuelo asalta cualquier tema y lo banaliza, lo desdibuja, como si su función fuese darle a la palabra un uso adormecedor. En la otra acera, la de la madre calle, está la ficción que derrumba y construye realidades. Ya lo sabemos, la ficción es una mentira (otra realidad) bien contada. Pero, para lograr levantar historias confiables, hace falta, más que un tema, la convivencia entre documentación, verosimilitud y verbo. Lo que se le cuestiona a Dan Brown, por ejemplo, no es que pretenda (y lo pretende) contar historias de catedrales, sino el bajo nivel investigativo y verbal que dispone para alcanzar su meta (el otro día soñé que Dan Brown se había encontrado con Arthur Rimbaud en pleno desierto. El primero reaccionó como si se tratara de una pesadilla; mientras, el segundo, a larga distancia supo que todo era un espejismo).

Lo peor de estos espejismos es que a partir de que algo semejante se convierte en una realidad impuesta (por el mercado), aumentan los asaltos a toda clase de temas. Recuerdo el Fantomas que Julio Cortázar puso a luchar contra un exterminador de escritores. Se me ocurre que hoy necesitamos un superhéroe (quizá el mismo lector) que batallara contra los asaltantes de literatura.

A propósito de la publicación de Caín, la nueva novela de José Saramago, Pilar del Río, periodista y esposa del escritor, asegura que “estamos ante un libro que no nos dejará indiferentes, que provocará en los lectores desconcierto y quizá alguna angustia”. Y, por si surgiera temor en algún posible lector, Pilar aclara que “la gran literatura está para clavarse en nosotros, lectores, como un puñal en la barriga, no para adormecernos como si estuviéramos en un fumador de opio y el mundo fuera pura fantasía”. Sobre el tema, el propio Saramago sostiene que escribe para “desasosegar profundamente” al lector.

Pero no nos alarmemos; la gran literatura goza de muy buena salud. Sólo ocurre que, en tiempos de niebla, anda transitando los subterráneos del mundo.

Edgar Borges es venezolano residente en España.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cine: “Law abiding citizen”, o la crisis final de Hollywood





Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Pittsburgh, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La traducción literal del título es “ciudadano respetuoso de la ley”, y suponemos que este film pronto se exhibirá en pantallas latinoamericanas con un nombre más atractivo. Digamos que eso que se llama “fórmula” -
aceptando, desde ya, que exista una- ha permitido reinvenciones, renacimientos, relecturas, “vueltas de tuerca”. En los 90, se dio por llamar “psicothrillers” a películas como “El silencio de los inocentes”, “Baj
os instintos”, “Mujer soltera busca” y “Deseo y decepción”, producciones de un Hollywood que entonces salía de una crisis para entrar en otra y de las cuales recordamos a los artis
tas que se lucieron o sobreactuaron en estas cintas. Sin duda, más que el cruce de piernas de una hoy devaluada Sharon Stone, la verdadera tensión estaba en la cacería que iniciaba y prolongaba Jodie Foster en el film que le valió un Oscar.

En estos tiempos, con cientos más de películas que han pasado sin gloria y que confirman la gran crisis de la industria del cine norteamericano, los estudios arriesgan cada vez menos. Como se diría comúnmente “van a lo seguro”, “apuestan a ganador”, y en esa búsqueda incesante e
insaciable de nuevas historias que llenen las salas de cine, se cruzan muestras de terror, acción, persecuciones, finales falsos, salvaciones de último minuto.

Cada vez es más cierto que el cine de Hollywood -el mismo que permitió trabajar a maestros como Billy Wilder o Fred Zinnemann- interesa menos. No conmueve a nadie, no llena taquillas, se asegura los ingresos en el verano con alguna mediocre versión de Indiana Jones o una comedia al uso protagonizada por Sandra Bullock, Kate Hudson o Jennifer Aniston. O explota al máxi
mo la carrera de actores como Brad Pitt, haciéndolos sufrir irrecuperables ridículos.

Así estamos. El cine que hoy interesa es el que se ve en los festivales, no sólo en Cannes, Venecia y Berlín, sino también en San Sebastián, Biarritz y Locarno. O en el BAFICI, en Argentina. Y el cine que interesa no es sólo el “indie” norteamericano -cada vez más heterogéneo y “posmoderno”, que trata de veras problemáticas intensas, aunque hay que admitir que por allí se “filtra” cualquier “autor”- sino el de las “periferias”: el de Taiwán, Corea del Sur, Irán, el cine latinoamericano. Realizadores como Kim Ki Duk, Takeshi Kitano, Michael Haneke o Lucrecia
Martel, ninguno de los cuales es estadounidense, han demostrado ya que sus películas sí afirman solventes argumentos, que sus historias no son “gratuitas” y que hay un trabajo, en la ficción fílmica, que va más allá de lo episódico, lo artificial y lo efectista.

Mientras maestros como Scorsese (quien estrena su nueva película el próximo febrero), Coppola y Woody Allen, hacen cine un poco para mantener los viejos éxitos, y cuando Michael Mann y Christopher Nolan se convierten -dentro de la industria- en los más sugerentes e inteligentes directores- el Hollywood de las estrellas hace agua, y no escatima grandes inversiones en mostrar que lo imposible no existe para la tecnología de avanzada. En ese contexto nace “Avatar”, la nueva película de James Cameron, el director de “Titanic”, que se estrenará en Navidad y que, desde ahora, se autoproclama como “lo nunca antes visto”.

Qué diría de todo esto Stanley Kubrick, que era un riguroso experto de la técnica pero que no necesariamente se quedaba sólo en los efectos especiales, que le sirvieron sobre todo a su “2001: Odisea del espacio”, pero quien estaba interesado en tramas certeras, directas, variadas, un
genio capaz de mostrarnos la vida de “Barry Lyndon”, de volver a la pesadilla de la guerra en “Full metal jacket” y de despedirse de este mundo con turbias muestras del imaginario urbano (“Eyes wide shut”).

“Law abiding citizen” es, entonces, un thriller de fórmula, cansino, inútil, que no descubre nada -no podría hacerlo- y que narra la historia de un científico muy dotado cuya hija y esposa son asesinadas (hay una innecesaria violencia en la escena inicial de la película). Entonces, el protagonista inventa mecanismos para vengarse de los criminales y de todos los miembros del aparato judicial-policial que, en su opinión, no han actuado de una forma correcta.

De allí que la película, dirigida por F. Gary Gray, a quien le conocemos sus altibajos (“The italian job”,” El negociador”), nos lleve -sí, como tantas otras- a la cacería que emprenden los detectives, o a la “imaginación” de un Jamie Foxx, que demuestra, en esta ocasión, su absoluta nulidad para el drama, siendo, como es, un actor premiado por la Academia, y por una película sobre Ray Charles.

Por allí explota un celular y mata a una jueza, por allí la chica cosmética, delgada, con figura de modelo, piel nívea y sonrisa dulce no puede negarnos la impostura de la inteligencia que no posee. “Law abiding citizen” es un ejemplo de cuán bajo ha caído Hollywood, y ya no hablemos de los
prejuicios racistas, sexistas, del machismo o la violencia, sino que, así como se producen salchichas en serie, así películas como esta, “en serie”, buscan conquistar espectadores acostumbrados a ciertos géneros. La imaginación escasea mientras las “action movies” -una banalidad del siglo XXI en Norteamérica- quiere darse una nueva oportunidad.

No hay requisitos, realmente, para medir la calidad de una película. La subjetividad del crítico las hace odiarlas o seguirlas con pasión. En el caso del Hollywood de hoy, productos manufacturados como “Law abiding citizen” son la negación misma del arte, ni siquiera hay una formulación sobre el pragmatismo y la moral norteamericanos. Orson Welles se sentiría avergonzado. La recomendación atenta de este cronista es hacer a un lado a la megaindustria, y buscar los canales alternativos. Porque, francamente, la “meca del cine” está hundida no sólo en la peor crisis de su historia sino en las envilecidas y fangosas aguas de un crapuloso capitalismo que ni siquiera cree en sí mismo.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La práctica de actividades artísticas, en educación, como entrenamiento de la capacidad de juzgar y evaluar

Margarita Schultz (Desde Chile. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En el título de este artículo del ciclo ¡ARTE SÍ! está contenida la afirmación siguiente: que la práctica de actividades artísticas es a la vez una forma de entrenar la capacidad de juzgar y evaluar.

¿Dónde se apoya esa afirmación? ¿En qué sentido están tomados esos conceptos: evaluar y juzgar? Los conceptos referidos están asumidos aquí en dos sentidos correlacionados, 1) orientados hacia lo artístico, 2) orientados a otras actividades, diferentes a las de la esfera artística. Me acerco un poco más al asunto. Comienzo por la primera orientación, la de lo artístico. Una pregunta espontánea es ésta ¿cómo podrían los niños evaluar y juzgar en el dominio de lo artístico, sin una formación especializada? ¿Con qué criterios? Si ellos pudieran hacerlo ¿es porque se trata de una simple cuestión de gusto? ¿Caemos, empantanados así, en el famoso y manido refrán, ‘sobre gustos no hay nada escrito‘?

No es el caso.

El contenido implicado en las nociones evaluar y juzgar, a propósito de la actividad artística en educación, no apunta simplemente a un ‘me gusta’ o ‘no me gusta’. Para ello no habría que abogar por un ‘entrenamiento‘, por unas ‘prácticas‘. El asunto es bastante más complejo. Examinemos, por ejemplo, el proceso de creación de imágenes por los niños, o su invención de relatos, historias. En todo proceso de creación hay un fenómeno subyacente, me refiero al tiempo de la realización y sus momentos. ¿Qué hace un creador adulto con ese tiempo? ¿Qué hace un niño creador con ese tiempo? Sus actitudes básicas se parecen: principalmente, generar, observar, evaluar, después continuar o dejar, corregir o dejar…

Se trata de un proceso puramente dialéctico, que se da como interacción entre la mente, y los efectos de la acción productora en el marco de la temporalidad. Entonces, aun en aquellos procedimientos de creación que parecen originados al azar, o fruto del instinto (una palabra, por otra parte, que nombra una función indefinida), aun en esos procesos donde parece que hay menos reflexión, menos examen de lo hecho y por hacer, existe de todos modos evaluación relativa a la marcha del proceso. Este es uno de esos valores que, aun nacido en la experiencia más sencilla e ingenua del quehacer de los niños, representa un capital en la formación de la persona.

El teórico y crítico Clement Greenberg en su libro Estética doméstica, publicado en 1999, escribió: “Es el juicio de valor, la cualidad, lo que abre el arte, torna la experiencia estética accesible, efectiva, presta vida al arte y ofrece lo que el arte puede, apenas, ofrecer.”

La práctica y familiaridad con los fenómenos del arte implican que el juicio y la sensibilidad se ponen a trabajar juntos. Parecen ser opuestos, pero se articulan. ¿Cómo? ¿Por qué? Ante todo, porque cualquier soporte de un fenómeno artístico se constituye como base sensible, vale decir, perceptible mediante los sentidos (aun y particularmente la obra musical: 4’ 33’’ de silencio, de John Cage). Pero no es sólo eso, es bastante más, aunque lo sensible sea una base importante. El juicio de evaluación de lo artístico, no se puede ejercer sobre la nada. Se efectúa sobre factores sensibles, perceptibles, que sustentan todo lo demás, también sobre lo que el fenómeno transmite, emite, contiene de alguna manera, eso que llamamos simplificadamente el mensaje. Es por este sendero que llegamos a la articulación entre aquellos opuestos aparentes, juicio y sensibilidad. Son opuestos aparentes, porque se necesitan mutuamente y, de hecho, inter-actúan.

En un capítulo anterior, de este mismo ciclo ARTE SÍ, mencioné que las prácticas de tipo artístico gestaban en la persona, especialmente en el niño, una serie de estructuras senso-cognitivas, herramientas que puede emplear en su vida, posteriormente, para actuar con eficacia en otros territorios. Una de ellas, tal vez la principal, es la creatividad. Otra herramienta es la emocionalidad explorada, mejor conocida y puesta de manifiesto (lo que el neurobiólogo chileno Francisco Varela nombraba como empatía). En este capítulo el blanco es la capacidad de juicio, la capacidad de evaluar, cuya malla interna representa a su vez un instrumento a ser empleado en otros terrenos. Concientizarse en eso de juzgar la creación, puede servir por ejemplo para entrenar la auto-evaluación de las propias conductas en otros campos. Para evaluar la marcha de un proyecto de investigación, o para evaluar el funcionamiento de una empresa, entre muchos otros procesos donde importa explorar y observar conscientemente la experiencia.

Este modo de considerar la función de evaluación o juicio ¿presenta algún rasgo en común con lo que denominamos en la sociedad cultural contemporánea: juicio crítico de arte? ¿Es posible imaginar una similaridad entre acciones tan disímiles en apariencia, como las que desarrolla un crítico profesional de arte y la creación de imágenes en su sala de clases por parte de los niños?

Tal vez la respuesta se encuentra por el lado de la presencia de formas nuevas de las artes, para el crítico, comparadas con la creación en la actividad imaginativa de los niños. ¿Por qué? Intento un nuevo acercamiento. El arte actual producido con criterios históricamente sancionados como valiosos deja al crítico, con frecuencia, sin mucha tarea por hacer. Su discurso suena, tal vez, reiterativo respecto de evaluaciones históricas anteriores. Sin embargo al enfrentarse con manifestaciones creativas efectivamente nuevas, el crítico ha de enfrentar la experiencia de creación de evaluación de manera compulsiva. Eso es lo que la sociedad normalmente espera de él. Para ello, para generar su discurso crítico, debe iniciar un diálogo entre su razón judicativa y la ficción que tiene frente a sí (trátese de cine, teatro, o una nueva forma de escribir novelas, a la manera de José Saramago, por ejemplo, donde la ausencia de puntuación lleva al lector a dejarse llevar en ese fluido).

En estas situaciones, el juicio crítico a la vez creativo y activo, no está prefigurado. Es así como desde la evaluación creativa el crítico observa (u oye o lee) y reflexiona, evalúa y revierte su evaluación sobre lo observado; debe generar un ajuste continuo en el proceso de la evaluación… Un proceso que, tomado en abstracto, como sucesión de acciones combinadas entre juicio y sensibilidad, puede rastrearse perfectamente en la apasionada manera como los niños producen sus creaciones. En las actividades de los niños subyace el juicio como acción de juzgar. Aun cuando den la impresión de trabajar a una velocidad que está lejos de la acción reflexiva sobre lo que hacen, actúa la evaluación que les va diciendo, íntimamente, hasta aquí, o, hay que seguir aún más.

Desde ese nivel abstractivo es que tiene sentido pensar que la actividad creativa en los niños puede aflorar, más adelante, en futuras actividades o profesiones. Esto se logra mediante un entrenamiento potente, ganado en eso de juzgar, evaluar, saber cómo corregir, o dejar ser a su creación coyuntural desde una actitud consciente…

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Música: Música de muertos en México

ARGENPRESS CULTURAL

En México la muerte se vive como una celebración. Algunos de los protagonistas de este día son la luz y el color que impregnan cada calle, casa y cementerio. Comida, velas y música reúnen a los familiares alrededor de las tumbas de los antepasados donde los más ancianos prodigan oraciones y cantos a sus antepasados. Esta fiesta es más que un rito. Es un sentimiento que paraliza a todo el mundo alrededor de los antepasados en el que la muerte domina por un día el mundo de los vivos.

Esta fiesta tradicional prehispánica y típicamente mexicana, le ha valido el reconocimiento de UNESCO como Patrimonio Oral Inmaterial de la Humanidad. Usualmente los festejos inician el 31 de octubre con todos los preparativos para realizar la ofrenda. Un día después se coloca un altar para los niños muertos y el 2 de noviembre se lleva a cabo la celebración para los difuntos adultos. Los altares y las tumbas se visten con flores de cempasúchil, calaveras de azúcar y algunos platillos en honor a los fieles difuntos. Ciudad de México, Michoacán y Oaxaca son los lugares donde esta tradición tiene más presencia.

Dicha celebración representa para los mexicanos algo más que la veneración de sus muertos; es en verdad una celebración de la vida y una forma de recordar a sus familiares fallecidos, mediante estos altares cuyo gran significado se cree que ayuda a los muertos a llevar un buen camino después de la muerte.

Esta convivencia ha dado lugar a diferentes manifestaciones de arte popular, a través de expresiones muy originales como son: las calaveras de azúcar, el pan de muerto, dibujos que se burlan de la muerte y las famosas “calaveritas literarias” compuestas por versos populares y breves escritos en modo de epitafio mediante los que se ironiza sobre algún personaje vivo o institución, tratando al aludido como muerto.

La música no está ausente de la celebración. Para esos días aparecen conjuntos musicales por todos lados, y pueden escucharse canciones fúnebres no tan “fúnebres”, con ninguna solemnidad, que en todo caso hacen de la muerte una verdadera fiesta. Para muestra, aquí presentamos tres canciones de esa rica expresión cultural tan mexicana.




Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Maradona, los medios de comunicación y el “habla de los argentinos”

Demian Paredes (La Verdad Obrera-PTS. Colaboración enviada a ARGENPRESS CULTURAL)

Ya se conocen: las frases las lanzó “el Diego” contra la prensa, generando un gran “revuelo”: muchas “almas bellas” salieron a criticarlo diciendo que “dañaba la imagen del país ante el mundo” y cosas por el estilo. La gran mayoría de los periodistas que trabajan en los grandes monopolios salieron a criticar a Maradona; pero no por lo que realmente hay que criticarle (las expresiones profundamente anti-homosexuales y machistas), sino porque pretenderían defender un “lenguaje culto” –lo que hasta incluyó cierto desdén “clasista”.

Los mismos que se horrorizaron con lo que dijo el DT nada dicen de toda la “naturalización” de la violencia hacia las mujeres y minorías como los homosexuales; de todos los insultos degradantes, racistas y machistas; de todo el lenguaje sexista que inunda el 99% (¿me quedo corto?) que hay los programas “exitosos” de la TV, en radios y en revistas. Ningún periodista señaló esto.

Ahora que las frases se harán “populares” (al menos) por un tiempo, cabe la pregunta ¿cuál es el sentido profundo del lenguaje soez, del machismo y el sexismo que hay allí? Pareciera que todos, actores políticos y “sociales”, lo utilizan. Hasta gran parte de la izquierda lo emplea.

Hoy las “metáforas político-sexuales” las emplean las clases altas y personajes ligados a ellas: como el kirchnerista D’Elía en una rueda de prensa en apoyo a la Tupac Amaru de Jujuy junto a la CTA, Quebracho y el Partido Humanista: allí se vieron las pancartas que decían lo mismo que dijo Maradona al periodismo, dirigidas al monopólico Grupo Clarín. También la llamada “oposición” habló: el empresario De Narváez dijo en un acto que “la gente” (una abstracción utilizada siempre para embaucar) “lo felicitaba” por los resultados de las elecciones de junio y “haberle roto el c... a los pingüinos”. Luego pidió disculpas… pero aclarando que igualmente “eso”, es lo que le dicen “al oído” (pero debería aclarar que seguramente son empresarios y banqueros “anti K” con quienes charla). Y Duhalde, refiriéndose al kirchnerismo: “El liderazgo por dinero es como el sexo por dinero: dura poco”.

Lejos de una visión complaciente, como la del populismo (que dice que se sumerge e “integra al pueblo”), donde la adaptación acrítica es norma obligada, queremos señalar -recordando planteos que hizo Trotsky en los años ’20 - que hay “diferencias de origen social” en el lenguaje: por un lado el lenguaje de las clases dominantes, quienes desprecian a sus esclavos; por otro, el lenguaje de los explotados y oprimidos, donde muchos- viven un presente sin esperanza ni futuro.

Una clase que vive explotada, desocupada y oprimida, sin derechos elementales de salud y educación, caerá muchas veces en este tipo de expresiones. Hay una gran contradicción cuando los trabajadores festejan en la cancha un gol, o -mejor aún- una huelga o lucha triunfante, ya que muchas veces contienen expresiones sexistas que rebajan o degradan a sus mismos pares (una compañera trabajadora o un compañero morocho –si por ejemplo usan la expresión “negros”).

Sin embargo esto no podrá ser cambiado con iniciativas individuales voluntarias bajo el sistema capitalista -aunque los militantes marxistas y los obreros concientes sí debamos cuidar el lenguaje, respeto y trato para con los demás.

Recuperar y desarrollar un idioma pleno para todos requerirá primero expropiar los grandes medios de producción y comunicación; reorganizar la economía y el conjunto de la vida social (incluyendo por supuesto una educación de calidad para todos/as), para que así surjan, verdaderamente, posibilidades genuinas de comunicación, en un marco de respeto e igualdad en todo el pueblo trabajador.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.