viernes, 8 de enero de 2010

El poeta Jacobo Regen está abandonado en el Hospital San Bernardo

Romina Chávez Díaz

En estado calamitoso, nuestro escritor está completamente solo. Desde el 9 de diciembre, fecha de internación, sin nadie a su lado.

Así está nuestra gente de la Cultura: abandonada a su suerte, un hombre de Letras, un poeta al que leímos en la Universidad Nacional de Salta. Hoy al mediodía, Don Jacobo probó agua y comida. Durante el almuerzo, conversamos un poco. No pierde su amabilidad, su caballerosidad y su educación aún en un estado terrible de indefensión y abandono.

¿Dónde está la familia de Jacobo Regen?

En el servicio de atención de la entrada del Hospital San Bernardo me informan que Jacobo Regen ingresó el 9 de diciembre. Me dicen habitación 12, cama 2, Internado de varones, parte clínica. Lo encuentro en habitación 2, cama 6.

La respetuosa y cordial enfermera que estaba de turno, manifiesta: “es la primera vez que viene alguien a verlo”. Le pregunto por su diagnóstico: “tiene que hablar con la doctora”- me explica. Le pregunto si ha venido a verlo la familia. “Nadie, y necesita ropa, está con la piel irritada, no tiene qué cambiarse. Hemos solicitado al Servicio Social que busquen a los familiares con la policía”. Y agrega: “La doctora le quería dar de alta pero no hay nadie que lo retire, este hombre no puede estar en ese estado”.

Don Jacobo me cuenta que sus hermanos han estado con él. Pero nadie ha ido a verlo en estos siete días. Le pregunto qué le ha pasado, cómo llegó hasta el Hospital. “Tuve un accidente”- dice. Conversamos poquito, lo importante es que quiso comer y beber agua. Las personas que lo ven desde hace varios días, porque acompañan a otros pacientes, me dicen que es la primera vez que prueba bocado y bebe agua.

“Sentáte”- me pide. “No te preocupés”- lo dice varias veces. Ingiere un poco de alimentos y dos vasos de agua. Recuerda que ha escrito 11 libros y que tiene algunos poemas “sueltos” publicados en los periódicos.

“No quiero molestar”- expresa noblemente cuando le digo que voy a llamar a su familia para que lo cuiden. Y me cuenta que vive solito en la calle Mitre. Le pregunto por el hermano y me habla de su hermana también. Don Jacobo tiene 74 años, ingresó al Hospital con lo puesto y continúa de igual manera.

Trato de saber si tiene obra social y jubilación, me dice que sí. Pero con él no hay nada, ningún papel, sólo un par de zapatos, una camisa rota y un par de pantalones. Busca sus anteojos pero parece que no los lleva consigo.

Su mano es tibia, su voz está cansada y vuelve a repetirme: “no te preocupés”.

Le explico que soy periodista. Me pregunta mi nombre y recuerda que trabajó en algunos diarios con mi padre, de quien sabe que un hermano murió en un trágico accidente de avión. Conserva cierta lucidez. También habla muy bien del periodista Jesús Rodríguez: "Él es tan macanudo, tan buena persona"- afirma. Me conmueve hasta los huesos y me pregunto por el destino de nuestros poetas, de mi gente, de nuestros hombres de letras.

Sigo sin entender muchas cosas. Los ojos de Jacobo me transmitieron la soledad de la vida pero también la resignación.

“Este hombre se va a morir”- me dice un señor que lo ve a diario solito y me afirma que no come ni bebe agua y que recién hoy lo hizo. Está muy delgado. "Su familia tiene dinero y tierras, él es un poeta famoso"- exclama este hombre. Averiguo si le han puesto suero, sí lo han hecho. Pero no puede sostenerse de esta manera, no llegaría a ningún buen destino.

Los ojos de Jacobo también me devolvieron el espejo de esta sociedad y en un instante sentí su ingratitud y su descuido pues no vela por nuestras queridas personas, por la gente que aportó a la Cultura, por un ser humano en condiciones denigrantes.

Esto es abandono de persona. Es inhumano, indigno. Y es inmoral e injusto.


Jacobo Regen (1935). Poeta nacido en la provincia de Salta, la Argentina. Su poemario "El vendedor de tierras" obtuvo el Primer Premio de Poesía del concurso anual para autores inéditos de su provincia (1984). Otros de sus libros de poesías son: "Seis Poemas", "Canción del ángel" y "Umbroso mundo".

En 1991 apareció su antología "Poemas reunidos".
Poesías

Fantasmas

Tan sólo mis fantasmas
saben lo que sucede
conmigo. Yo lo ignoro.

Palabras

Sólo te pido que recuerdes
La luz de aquel amanecer
Que hemos amado tanto.
He derrochado contigo
Tantas palabras que creíste
Ciertas,
Que palpitaban,
Que vivían
Y amé en ti mis palabras.
Cuando dejé de amarlas,
Te perdí.

El vendedor de tierra

Vuelve del horizonte
cargando tierra negra en sus espaldas.
Cuando llega lo aplauden los jardines
y se emociona el agua.
Y yo le compro tierra, y algún día
me tendrá que vender toda la carga.
Distancia

No hay distancia más grande
que la que nos separa
del vecino,
del solitario prójimo
que generosamente
nos ayuda.
Su lema siempre fue: "lo mío es mío
Y lo tuyo también".
El vendedor de tierra

Vuelve del horizonte
cargando tierra negra en sus espaldas.
Cuando llega lo aplauden los jardines
y se emociona el agua..
Y yo le compro tierra, y algún día
me tendrá que vender toda la carga.

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