sábado, 13 de marzo de 2010

Chile fracturado

Franklin Fernández (Desde Chile. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Chile, fracturado en batalla tectónica,
Limpia sus heridas con ambos brazos rotos.
Tanta mortandad debe responder al canto
Incógnito de una jugarreta cósmica.

No fue el castigo de Jehovases iracundos,
Ni la sabia decisión de una madre verde,
Fue el cambio de ritmo del canto de los mundos,
Incomprendido, nunca escuchado enteramente.

Ni la pichanga de los dioses sobre la nación,
Ni el bostezo de Cthulhu en su despertar violento,
Ni cruel guerra la desatada sobre la extensión
Nuestra, bien plantada en el constante epicentro,

Fue el aletazo anunciado del subsuelo
Para remendar el camino lacerante
Que nos llevaría al inminente duelo
Entre los excluidos y los participantes.

Años levantando la de apariencia fuerte
Máscara que en pocos segundos se sublima
En grietas de sangre y de costa indiferente
Para silenciar nuestra arrogante autoestima.

Del tajo de la placa se levantó el rostro
Verdadero, fisurado, muy mal, sin fachada.
Se altera el Status quo, tiembla el dueño del pan.
Es solo un espejismo eso de la prosperidad.

Fluye por las roídas carreteras del sur
El murmullo de la por siempre postergada
Gente, que ahora, despojada de toda luz
Arremete como gran ola por la ensenada.

Y el mar, de un latigazo, se llevó la ilusión
Y dejó semidesnudo al país en pose extraña:
Las piernas anudadas y una mano en el corazón,
La otra hundida, con muertos en vez de uñas,

Barcos clavados en la palma de la mano,
Los ojos sumergidos, las venas trizadas.
¿No es este el momento preciso, mi hermano,
Para enmendar el rumbo de este viaje a la nada?

El mercado ha levantado demasiadas vallas,
Los oídos se taparon al golpe de antes.
La trinchera se ha hundido en la solitaria estrella
Que entre los escombros yace aún inconsciente.

Sacúdete el polvo del desastre perfecto,
Que devastó la tierra y también la máscara.
Es como abrir los ojos luego de ser ciego,
Al principio la luz duele, pero se pasa.

Si vas por las calles rotas te reflejarás,
Si quitas las costras de la ciudad te limpiarás,
Si tiendes la mano al herido te curarás.
Si ves una sonrisa...
Es que todo habrá mejorado.

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