sábado, 13 de marzo de 2010

De los objetivos estratégicos

Carlos López Dzur (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

1

¡Cómo se ha organizado el exterminio
sobre esta Tierra, cómo se calcula
por él, se maximizan mentiras, cómo
y pudiendo evitarlo se concreta,
se incentiva, cómo!

... esto que son los objetivos estratégicos de siempre
y no tiene otro sentido que el modo
más impune, desinformador, bestializante
de originar un lucro y echar a caminar el egoísmo
y dar unos empleos aquí, pacificar acá y unos aparatos
acullá, simular que hay fines racionales
en el fondo. Y que no todo es tan cínico,
sino que se organiza por causa del principio
'responsabilidad de proteger'.

Mas es el cuento eterno.
Hoy es la explotación del petróleo y siempre
ha sido la búsqueda de recursos naturales.
Que hoy, como ayer, no puede hacerse con paz.
Tiene que ser a golpes, a sangre y fuego,
a engaño; por eso hay más guerras que países.

Bueno, es un decir... hay 345 guerras este año
de 2008; en 39 conflictos el uso masivo de la violencia,
va en beneficio EXCLUSIVO del lucro.

2

Se ha generalizado el exterminio como forma
de sabiduría, sea allá en Asia y Oceanía.
O en África, u Oriente Medio.
Donde quiera hay conflicto, hay guerra.
Y yo, me pregunto cómo...
65 guerras todavía se pelean en Europa,
más que en Magreb y el Oriente
(allí se han organizado sólo 47) y en América,
unas 43, yo no me explico el por qué,
sólo el cómo sobre esta Tierra, se calcula,
se maximizan con mentiras, se concreta,
se incentiva (y pudiendo evitarlo)
el exterminio.

Es un exterminio institucionalizado para que nunca termine.
Es una economía de exterminio, el exterminio institucionalizado.
Son 345 guerras o conflictos de mayor y menor intensidad
donde alguien tiene que estar viéndose ganancioso
porque vende armas, balas, uniformes, helicópteros,
pertrechos, cascos, entrenamientos.

Alguien tiene que estar ganando por mucho en esta actividad
que lucra y se agiganta con la falta de voluntad
para la paz de los políticos, la Iglesia y la ciudadanía
(porque la guerra es un empleo, dizque que como cualquiera otro
y en la Tierra hay permiso para matar por causas militares,
por Defensa de la Patria; es un orgullo que tu hijo / hija / nieto /
expire en los campos militares, o venga loco u herido
de regreso a casa, quizás aprendió nueva tecnología
(como es sacar partido a una hambruna
para crear bajas en el enemigo, tal vez aprendió
a respetar el desplazamiento forzoso de los inocentes
cuando su fuerza invasora ocupe el lugar
donde estaban).

La guerra tiene mucho que instruir en torno
a la falta de respeto, o el respeto debido
ante el derecho internacional humanitario.
... pero uno no se explica: los refugiados crecen
más por las guerras que por las hecatombes
que originan los desastres naturales.
Y la guerra es lo más artificial que existe.
Es un deporte.
Guerrear es juego de presuntos sabios.

3

¡Cómo se ha organizado y la historia lo arrastra,
se trata de crimen organizado, de homicidios vestidos
de defensa, discursos, reglamento, pero
exterminio de lo moral y espiritual del hombre
en pos de una Estrella de Plata, una Estrella de Bronce
o la Medalla de la Legión del Mérito!
Se trata de muerte: del deber de matar
y en forma artera, eficiente... porque te lo ordenan.
Eres tú quien vas por el peligro, siquiera debes
definir al enemigo, sólo seguir órdenes y ser su verdugo.

¡Cómo se ha organizado esta inmoralidad,
la sed de sangre tribal, cómo nos capturó el intelecto
este fetiche que hoy es prestigioso que se viva
de matarnos entre hermanos, en guerras civiles,
en guerras en otro lado, guerras siempre
mal definidas, mal peleadas, mal olvidadas
porque son irracionales en el fondo,
son crímenes, pandillajes, escaramuzas
de demonios uniformados, que se creen patriotas,
gente de calibre, gente que tiene para deslumbrar
con ellas / en ceremonias / Cruces de Servicio Distinguido
y Distinguido Vuelo / medallas de Buena Conducta,
Corazones de Púrpura, medallas de Soldado buena onda,
de Unidad de Mención meritoria / de Premio al Valor /
medalla presidencial para que alguno lo cite
en la historia; ahora la valentía se mide por rangos,
medallas / acciones en batalla / insignias a sus unidades,
parches y dibujitos que tengas en las ropas de uniforme
caballería aérea, o liviana, caballería aerotransportada,
parche en brazo de la infantería, insignia de Rata de Río,
socorridos por Jelly Green, o el batallón médico
o las fuerza especiales, o el Gigante Verde...

¡Cómo se ha organizado todo:
a fin de que se reciba salario del Estado, salario de seis cifras
y en acorde al rango de castrense, que exista toda
la estructura de condecorados con condecoraciones,
general corazón púrpura de esto, Teniente coronel de aquello,
unidades mike forces,
parches específicos para cada una de las unidades
(para los recondo del macv-sog, para cada comando
y su insignia y su CCN, así como el futbolista
con camiseta, hinchas y argot, así que sea

Airborne Mikeforce / LRRP y el planeta de su cancha de disparos,
su estadio recorneteado de tambores y bombardeos,
aunque ya no sea con avisos que griten
por los goles / o run-rones /
civilidad, seguridad, defensa, valor, patriotismo
pues son palabras vacías,
adornos del lenguaje embustero
para dar tiempo a que saques de tu mano
la granada activada / gas Agente Naranja / napalm
y la tires, tiempo para que corras,
a ponerte a salvo y sean otros los que vuelen en pedazos,
tiempo para que no veas el crimen,
cómo la mitad o más son civiles / no-armados,
tiempo que cantes «soy héroe»
y cuentes historias increíbles como Chenney...

4

«¡Mira como tengo mis manos ensangrentadas,
mira cómo canta un gatillo el himno nacional
y van cayendo enemigos según definidos
por la emisión intensa, continua, veloz
de mis morteros, disparos, aparatos,
calibres, eficaces movimientos
con la muerte en los dedos,
en los ojos, en las piernas,
en las manos!», me ha dicho
un veterano triste de Vietnam.

Tomado de «El Libro de la Guerra»

Carlos López Dzur es un poeta puertorriqueño en la Diáspora, miembro de la Generación de Escritores del '70.

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