sábado, 27 de marzo de 2010

Música: El blues

ARGENPRESS CULTURAL

El blues es un género vocal e instrumental ligado indisolublemente al grupo afroamericano ubicado en Estados Unidos.

La cuna del blues se remonta a principios del siglo XVII y hunde sus raíces en el rico repertorio de canciones paganas y religiosas que entonaban los esclavos provenientes de África en las plantaciones de algodón, tabaco y maní del sur de Estados Unidos. Esta música, que se utilizaba para pedirle favores a los dioses y expresar sus desdichas ante la pérdida de su libertad, se extendió rápidamente transformándose luego en un sonido urbano: el blues. Su temática abarcaba desde la mala fortuna del negro tanto en su trabajo como en su vida social, hasta sus problemas sentimentales. En el shout (grito desgarrador de los cantantes de color) se encierran las preguntas y respuestas sobre la vida de todo un pueblo africano encerrado en el continente estadounidense, cuya primera manifestación musical radica en el canto evangélico (el gospel) Es la herencia viva de quienes vivieron en la pobreza, la persecución y el trabajo duro, experimentando a partir de entonces el amor y la traición, la santidad y el pecado, el placer y el dolor del sexo, la tragedia, la cárcel, la risa, la ebriedad, la desesperación y la pura alegría.

Hoy día existen varios estilos de Blues: Country, Clásico, City o Urban y Rhythm & Blues y a pesar de que estos estilos presentan problemas de duplicación y confusión, son útiles en ayudar a entender las diferencias básicas de estilo. El blues no es tan solo una frase estructurada, sino más bien un sentimiento e interpretación. Ese sentimiento o feeling es creado en parte por inflexiones del vocalista y técnicas creadas adicionalmente como la transposición de cuerdas en la guitarra o bending, el vibrato (ondulación del sonido con el fin de dar mayor cuerpo y expresividad a la música a través de una leve y continua variación de la altura), tremolo (moviendo rápidamente atrás y adelante sobre la cuerda), trinos y falsettos en la voz. Muchas de estas técnicas son usadas por cantantes de otros géneros musicales, música popular o jazz; también los spirituals negros poseen estas connotaciones y podemos igualmente encontrarlas en los sermones de los predicadores de color.

En la actualidad, cuando se habla de blues muchos se imaginan a virtuosos guitarristas como Eric Clapton o Jimmy Hendrix tocando inspirados “solos” improvisados sobre una base musical repetitiva y triste. Pero en realidad el blues es un estilo musical que tiene un origen absolutamente folklórico, muy lejos de las guitarras eléctricas distorsionadas. A veces sonidos tristes y otras alegres, el blues rural comenzó a grabarse lentamente desde 1923, y los músicos negros fueron los maestros que dibujaron este lenguaje, del que más tarde los músicos de rock echarían mano una y otra vez en busca de inspiración.

A lo largo del siglo XX el blues pasó por distintos momentos, generando variados estilos. El blues influyó en la música popular estadounidense y occidental en general, llegando a formar parte de géneros musicales como el ragtime, el jazz, bluegrass, rhythm and blues, rock and roll, funk, heavy metal, hip-hop, música country y canciones pop.

Aquí ofrecemos algunos ejemplos de momentos estelares de su desarrollo: el ya clásico Saint Luis blues, algo de Ben E. King y un blues en la guitarra de Jimmy Hendrix.




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