viernes, 21 de mayo de 2010

La historia negra del tango

Elena Luz González Bazán (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En una información de la agencia EFE del 25 de abril del corriente año, se rescata el trabajo del antropólogo Norberto Pablo Cirio que plantea sobre las raíces negras en el tango. Esto con motivo de una exposición que por unos días más se podrá ver y admirar.

La exposición se realiza en el Museo Casa Carlos Gardel, ubicado en la calle Jean Jaurés 735, en la ciudad de Buenos Aires. La misma se inauguró el 23 de abril y continuará hasta el 21 de mayo del 2010.

En dicha noticia, cuyo título afirma: Muestran historia negra del tango, se dice que el tango, de raíces arrabaleras, tiene también una historia negra que le emparienta con los ritmos afroargentinos, un secreto a voces que ha rescatado el científico mencionado.

Cirio afirma que: "Si bien siempre estuvo ese rumor más o menos fundado de la presencia negra en el tango, fue mal estudiado y peor comprendido". "Historia negra del tango”, promovida por Cirio se propuso el contacto con la comunidad argentina de ascendencia africana para saldar lo que denomina la:"deuda histórica y social con uno de los grupos fundadores de la patria”.

Por todo esto, bajo el lema de que "todo tiene su historia negra, pero de ésta estamos orgullosos" , el antropólogo ha organizado dicha muestra compuesta por más de un centenar de piezas que pretenden avalar este pionero enfoque sobre una realidad que había sido vagamente tratada a nivel académico y siempre desde una perspectiva blanca, sostiene el antropólogo Cirio.

Lo que se puede encontrar en la muestra

¿Qué se puede encontrar en la muestra?: Partituras, discos y fotografías de época originales y en su mayor parte inéditas, cedidas para la ocasión, las cuales conforman un recorrido que arranca en las últimas décadas del siglo XIX y analiza el candombe, "la música y el baile distintivos y emblemáticos de esta comunidad”, y la música de las comparsas de carnaval, que para Cirio dibujan el contexto en el que nació el tango.

Además la Comisión Permanente de Estudios Afroargentinos afirma que: Aunque toda historia tiene su comienzo, la del tango aún espera ser escrita. No es que no se sepa nada sobre la cuestión, es que lo que se ha dicho es, en muchos aspectos, insatisfactorio.

En cuanto a preguntarse por qué es insatisfactoria, la respuesta está orientada en que por una aparente falta de pruebas y, fundamentalmente, de reflexión teórica, en muchas ocasiones de ambas, estas fallas fueron remedadas con el anecdotario, tentador fruto silvestre del que se han servido memoriosos diletantes.

En otras palabras, el ansia por vincular la cuestión a un conveniente linaje andaluz -léase blanco-, taponó su entendimiento en clave americanista, es decir, mestiza. Ello no fue sino la resultante de nuestro deseo por desentendernos de que, desde el descubrimiento español de lo que hoy es la Argentina, nuestra sociedad se urdió con la gente de la tierra y con quienes bajaron tanto de barcos europeos que venían de Europa como de barcos europeos que venían de África.

Por todo esto, en la exposición está la presencia de afroargentinos en los diferentes períodos del tango como género, a partir de la figura de Rosendo Mendizabal, "un hito indiscutible" en los orígenes del tango.

La mayor "joya" de la muestra, instalada en el museo Casa Carlos Gardel, es una partitura original de 1897 de "El Entrerriano”, una de las más destacadas composiciones de Mendizabal, cuya publicación marcó para Cirio el origen de la "Guardia Vieja" como período estilístico del tango.

También se destaca al compositor y músico Leopoldo Ruperto Thompson, quien introdujo el llamado estilo "canyengue", y del pianista y compositor Horacio Salgán, cuyo tango "A fuego lento" fue "el germen de todo el movimiento estético de Astor Piazzolla y su escuela”, asegura el antropólogo.

Otro de los compositores destacados en la muestra es Enrique Maciel, cuyo vals "La pulpera de Santa Lucía”, de 1929, es a juicio de Cirio "el himno, la obra emblemática de los valses criollos”.

"Desde el origen del tango, hasta el presente, siempre ha habido músicos, compositores y bailarines negros", explica Horacio Torres, director del museo, quien recuerda que dos de los seis guitarristas de Gardel eran afroargentinos.

Completan la muestra: partituras y discos de compositores blancos como Sebastián Piana o músicos como Alberto Castillo, que tratan desde diferentes perspectivas la temática de la negritud.

Cirio considera que lo innovador de esta propuesta es que "nunca antes la comunidad afro argentina había sido consultada y estudiada, nunca antes se le había dado la palabra, la voz y el voto en esta historia”.

A su juicio, "en el mejor de los casos, quienes escribieron a favor de esta teoría lo hicieron basándose únicamente en documentos escritos producidos por blancos, lo cual no es malo en sí mismo, pero es parcial, y, como toda verdad parcial, termina siendo falsa”.

"Esta cuestión ha sido mal estudiada por falta de pruebas, pero, fundamentalmente, por la estrechez teórica de una visión europeísta, resultante de cómo nos pensamos los argentinos como nación”, en cuya construcción de la identidad "se enfatizó un proyecto blanco europeo y se cubrió con un manto de olvido a otras tradiciones culturales anteriores, como la negra o la aborigen", concluye.

Todo esto puede explicar, afirma la Comisión, que la insatisfacción aludida se debe a que el tango no pudo haberse gestado ni desarrollado de manera refractaria al común denominador de la América postcolombina, el mestizaje. Si llamarnos americanos es pensarnos mestizos, por mal camino procuramos entender el largo proceso histórico de nuestra sociedad sólo en términos euros centrados.

Y a modo de conclusión sostiene: No fuimos, ni somos, la excepción blanca de América y más de cuatro siglos de convivencia pluriétnica y multicultural invitan a repensar nuestra música ciudadana desde una perspectiva socio histórica integradora.

Una muestra para recorrer, un planteo para reflexionar… sobre todo si asumimos que nuestra ciudad de Buenos Aires albergó, una forma de expresarlo, era masa esclava, a miles de negros que bajaron de los barcos, fueron reducidos a la esclavitud para servir, en todo el sentido de la palabra, a los amos españoles, criollos y de los otros.

Una realidad política y social que ha sido deliberadamente ocultada, para mostrar un perfil de país, español y europeo, donde lo mestizo, lo indígena, el gauchaje y lo popular estuvo siempre oculto.

El tango nació en los arrabales, en aquellos momentos era lo inculto, pertenecía al denominado populacho.

Hoy no pueden ocultar el tango, pero intentan buscarle una historia oficial cubierta de blanco…

Producción periodística: Haydée Dessal.
Fuentes: EFE y Comisión Permanente de estudios afro argentinos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.