viernes, 25 de junio de 2010

A la memoria de José Saramago

Norton Contreras Robledo

“No tocas un libro, tocas un hombre”
Walt Whitman

No fue una gran ciudad la que fue testigo de sus primeros pasos en su andar por la vida. Fue una pequeña aldea campesina, la freguesia de Azinhaga municipio de Goleg, en el distrito central del Ribatejo, Portugal, cerca del río Tajo, a 120 Km. al noreste de Lisboa.

Nació en un hogar humilde, sus padres fueron una pareja campesina sin tierras y de escasos recursos económicos.

Él iba por la vida con el alma llena de deseos, sueños e ilusiones. No obstante no simpatizaba mucho con las utopías, creo que pensaba que eran como “los árboles que nos dejan ver el bosque ". Y que creer en ellas era “prolongarlas en el tiempo porque no es algo que uno espere ver realizado en su vida “. Para él era aquí, hoy y ahora.

José Saramago era buen alumno pero la situación socioeconómica de sus padres no le permitió pagar sus estudios por lo que tuvo que abandonarlos. Comienza a trabajar para ayudar a mantener a la familia. Durante el tiempo que estudió y la gratuidad de los textos de estudio hicieron que tuviera acceso a los clásicos de la literatura. De ahí fue que le quedó el gusto por la lectura y después que dejó la escuela, y sin más guía que su alma y sus deseos se leyó toda la biblioteca pública de su barrio.

José Saramago, escritor, dramaturgo, periodista, poeta y por actitud destacado intelectual comunista. Tenías y llevabas en tu alma la tierra fértil y fecunda de tu aldea campesina y florecía el verbo, germinaban las palabras, los versos y los poemas. Y como el pan en la mesa, todo eso nos diste.

En tu alma tenías los metales de las profundidades de la tierra. Un día con los conocimientos que tenias de tus oficios terrenales de herrero, forjarte la espada justiciera que se templo en la lucha en todos los lugares en todos los espacios de los continentes. En todas las causas justas levantaste la espada y la palabra contra las injusticias y los grandes poderes económicos.

Tu origen de clase, el hecho de tener que dejar los estudios y comenzar a trabajar a una temprana marcaría profundamente tu carácter y la tendencia político- ideológica . En 1969 ingresaste al Partido Comunista Portugués cuando éste todavía era clandestino. Sufriste censura y persecución durante los años de la dictadura de Salazar.

Eras de la estirpe de Pablo Neruda, al igual que él militante Comunista, poeta y premio Nobel de literatura. Y como Neruda militaste en la clandestinidad. Sufriste censura y persecución durante los años de la dictadura de Salazar. Estaban hermanados en la lucha y en la poesía.

Te recordaremos como lo que siempre fuiste un trabajador cultural, un intelectual y revolucionario consecuente que puso todo su talento e intelecto al servicio del pueblo. Tu corazón ha dejado de latir, pero tu pensamiento tus ideas y tu obra seguirán con nosotros. En ella la esencia es el humanismo y el derecho a la justicia social. Y un mundo más justo y solidario. Tu obra perdurara en la gente del pueblo.

Las notas, las crónicas y las noticias de estos días me hablan de ti, dicen que:

"Pasó una noche tranquila, desayunó con tranquilidad, mantuvo una conversación con su esposa y comenzó a sentirse mal. Murió acompañado de su familia, despidiéndose de una forma serena y plácida".

En estos tiempos revueltos, en que los medios de comunicación tergiversan la verdad, enajenan las conciencias según sus intereses. Cuando los lobos se disfrazan de cordero, y los corderos son lacayos del imperio. En época, en tiempos de travestismo y metamorfosis ideológicas cuando hay creadores en el oficio de escribir que se autocensuran para complacer a las clases dominantes del capital. En estos tiempos cuando mercenarios de las letras disfrazan la realidad con un manto de colores, romanticismo y sensibilidad mercantil para venderse al mejor postor. Tu muerte deja un gran vació en el mundo político cultural y literario.

Te vamos a recordar y estarás hoy y siempre en los hechos y también en las palabras que nos dejaste:

"Antonio Machado escribió aquello de \'Caminante, no hay camino / Se hace camino al andar\'. Y es lo que estamos intentando: andar y hacer camino, hacer camino y andar. La jornada será larga, pero no nos desanimaremos. Cada día llegaremos, cada día partiremos. Más allá, siempre más allá”.

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