jueves, 3 de junio de 2010

Las calles de Villa Crespo tienen historia… la calle Antezana…

Elena Luz González Bazán (Desde Buenos Aires. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

"El gobierno antiguo nos había condenado a vegetar en la oscuridad y abatimiento, pero como la naturaleza nos ha criado para grandes cosas, hemos empezado a obrarlas, limpiando el terreno de tanto mandón ignorante."

Mariano Moreno, Mayo de 1810

La Capital Federal, ahora Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CABA, tiene la particularidad de llevar nombres de personalidades de la historia de América Latina y de Argentina, esencialmente, sino nombres de provincias, ciudades o bien batallas y epopeyas conocidas y no tanto.

Villa Crespo no es ajena a esta disposición general, por el contrario los cambios producidos en estos años han sido motivo principal de críticas y otras que marcaron que antiguas denominaciones tenían más que ver con otros ropajes coloniales que con la historia verdadera de nuestra irrupción y desarrollo como nación. Uno de los casos fundamentales es el cambio necesario que se hizo a la antigua avenida Canning por Raúl Scalabrini Ortiz. Pero lógicamente hay otros ejemplos.

Por otro lado, hay que decirlo sin tapujos, la historia es una ciencia, no un recordatorio como gusta a algunos hombres que hacen historia en el presente y nos muestran infernales narraciones históricas que nada tienen que ver con ese planteo de la historia como ciencia, por el contrario, esta deformación de la ciencia histórica ha servido para que muchos se dediquen a utilizar fuentes, documentos y datos esenciales que son ocultados, modificados o armados a gusto y piacere de quienes cuentan la historia. Que hay que sostenerlo con fuerza, no es lo mismo contar que analizar, reflexionar y pensar los procesos históricos.

No es lo mismo pensar en “héroes indiscutibles” que nos imponen, que en pueblos que producen cambios monumentales. Por eso, ese gran intelectual que fue Bertold Brecht se preguntaba sobre quienes edificaron la muralla China, quienes arrimaron todas los bloques de piedras para reconstruir una y otra vez Babilonia. Quienes edificaron la dorada Lima. En qué casas vivían…

Entonces, la pregunta debiera ser ¿quiénes hicieron la independencia americana?

La calle Antezana

Antezana es una de las calles de Villa Crespo, se extiende desde avenida Warnes hasta la avenida San Martín, un trayecto de 600 metros.

Según la historia oficial sostiene que José Mariano de Antezana era caudillo, natural de Cochabamba, ahí nace el 13 de marzo de 1771. Desde 1810 se pronunció por la Revolución donando todas sus haciendas para los ejércitos patriotas. Desempeñaba el cargo de prefecto de su ciudad natal cuando en 1812 se puso al frente de los patriotas que debían combatir a la división del coronel español Lombera. Tantos hombres como mujeres se atrincheraron en el cerro San Sebastián, donde lucharon heroicamente durante horas, pero el 27 de mayo, luego de horas de ataque por parte de las tropas realistas, entraron a Cochabamba, a sangre y fuego, saqueándola por espacio de tres largas horas.

El general Goyeneche hizo pasar por las armas a Antezana que se encontraba en un convento disfrazado de fraile y a varios de sus compañeros, sus cabezas fueron clavadas en los caminos como señal de terror, amedrentamiento y escarmiento.

El caudillo y general cochabambino Antezana fue desgraciado en su patriótica empresa, sostienen las fuentes, no siguió los consejos de su segundo y principal compañero, el coronel argentino don Bartolomé Pizarro, que le planteaba que no atacara, sino que negociara. Este también siguió la suerte de Antezana.

Esta, más o menos, es la información que recogemos, la cual justifica para que la calle Antezana lleve este apellido. Relato más, narración menos, es lo que se encuentra en los libros y notas en general.

Pero la búsqueda de información nos lleva a tener otra historia sobre aquella heroica resistencia en el Cerro San Sebastián, por el cual, podríamos inferir debiera haberse llamado esta calle del barrio. Esta realidad es la que intentamos entregar, basada en testimonios de protagonistas y un homenaje y monumento justo a estas mujeres de Cochabamba que resistieron, enfrentaron y murieron, dignamente, ante las tropas realistas, mientras los hombres defeccionaban, incluido Mariano Antezana, gobernador del lugar. Para ellos era mejor negociar que luchar.

* Del Libro: MUJER, SOCIEDAD Y POLÍTICA – La Rosa Blindada – julio 2007.

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