jueves, 26 de agosto de 2010

Imágenes de Josef Koudelka: “Primavera” checa (e invasión) fotografiada

Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA - PTS)

En el marco de los Encuentros Abiertos-Festival de la luz –una serie de actividades de exposición fotográfica, charlas e “intervenciones” en todo el país, que se realiza cada dos años- se exhibe, hasta el 2 de septiembre en la Fundación OSDE: Suipacha 658, la muestra “Invasión 68, Praga”, del checo Josef Koudelka.


Koudelka, que nunca ejerció el periodismo y que regresaba a Praga –un día antes de la invasión de los tanques bajo las órdenes de la burocracia de Moscú- de retratar asentamientos gitanos, salió a las calles con sus cámaras toda aquella semana de agosto que pasaría a llamarse “la Primavera de Praga”, retratando la invasión y la resistencia del pueblo checo.


200 rollos fueron el resultado de su intensa labor y, al cumplirse 40 años de aquellos sucesos, seleccionó las mejores fotos, junto a documentos de la época y una breve cronología, que fueron editados en un libro, que tiene el mismo nombre de la muestra que se conoce por primera vez en nuestro país.


El “nomadismo” de Koudelka -que además de los gitanos retrató actividades teatrales- continuó luego de aquel año, cuando en 1969, en conmemoración de la invasión del ejército de la burocracia soviética, el Sunday Times publicó algunas fotografías. La Agencia Magnum lo preservó bajo las iniciales P.P. (Prague Photographer/fotógrafo de Praga) y consiguió luego sacarlo del país.


Como le explicó él mismo a Melissa Harris –curadora de la actual muestra-: “Una buena foto es la que no te podés sacar de la cabeza”. Y hay muchas de esa clase aquí: desde las escenas de los tanques rusos entrando a la ciudad, pasando por multitudes rodeándolos; hasta escenas de individuos, hombres y mujeres de todas las edades, enfrentándose decidida y pacíficamente a los tanques –también hay una foto que recuerda a Plaza Tiannamen, cuando la burocracia maoísta atacó a la juventud-, a los soldados y sus rifles.


Checoslovaquia ’68 fue uno de los episodios de resistencia y lucha política contra los dictados de la burocracia gobernante de la URSS, que había comenzado lustros atrás con las luchas en otros Estados obreros: Alemania (1953), Hungría (1956)[1] y Polonia (1956 y 1980/81); como lo había previsto León Trotsky en el Programa de Transición (1938), contra la opresión y la expoliación de las castas gobernantes se levantarías las masas, organizándose democráticamente, en lucha contra la opresión y por la instauración de la democracia obrera (auténticamente soviética), en un proceso tendiente a la “revolución política”. Checoslovaquia ‘68 fue parte además del enorme ascenso obrero, juvenil y popular que recorrió Europa occidental y América: el Mayo Francés, el Otoño Caliente italiano, las luchas en EEUU contra la guerra en Vietnam y el Cordobazo y demás “azos” en Argentina, entre otros procesos.


Sin embargo “A diferencia de la revolución húngara, la invasión a Checoslovaquia no enfrentó una resistencia armada, la clase obrera acompañó las movilizaciones pero no fue protagonista lo cual empezó a mostrar el inicio de la hegemonía de otros sectores sociales, como los estudiantes y la intelectualidad disidente, con métodos y programas menos radicalizados”[2].

Pasada aquella etapa revolucionaria vendría en los ’80 el “neoliberalismo” y la restauración en los Estados obreros deformados y degenerados hacia el final de la década. “El carácter de los levantamientos de 1989-91 y sus consecuencias sólo puede comprenderse como el último acto de un largo proceso de revoluciones políticas derrotadas que sacudieron los países de Europa del este, combinado con retrocesos importantes de la clase obrera occidental ante el avance de la ofensiva neoliberal”[3].
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Las fotografías de Koudelka quedan hoy como retrato y documento gráfico de un pueblo que luchó por la libertad política, una condición indispensable para la consolidación, desarrollo y extensión del socialismo en cualquier país.

Notas:
1] Ver Peter Fryer, Pierre Broué y Balasz Nagy: Revoluciones obreras contra el stalinismo. Hungría del ‘56, Bs. As., IPS, 2006.
2] Claudia Cinatti: “La actualidad del análisis de Trotsky frente a las nuevas (y viejas) controversias sobre la transición al socialismo” (revista Estrategia Internacional 22, 2005, Dossier “Del stalinismo a la restauración capitalista”, p. 163).
“La ‘Primavera de Praga’ tuvo enormes repercusiones en todo el mundo. El repudio a la invasión soviética, junto con el rol nefasto de los Partidos Comunistas en occidente –centralmente en la oposición del PCF al Mayo Francés-, produjo el alejamiento de importantes sectores, sobre todo en la intelectualidad de los países imperialistas, que cambiaron sus simpatías hacia el maoísmo y algunos hacia el trotskismo” (ídem.).
3] Ídem. p. 160.
“Los procesos de 1989-91 mostraron que las derrotas previas de las revoluciones políticas del Este y también de los trabajadores en los países capitalistas donde se imponía la ofensiva neoliberal con los gobiernos de Reagan y Thatcher, habían minado la capacidad de resistencia, organización y voluntad revolucionaria tanto de los obreros del ‘bloque soviético’ como a nivel internacional (…). El aparato stalinista no fue derrocado ni por una contrarrevolución burguesa, ni por una revolución proletaria, simplemente colapsó por presión interna y externa, mostrando que sus bases ya estaban corroídas. (…) los procesos fueron desviados, llevando a la conformación de gobiernos restauracionistas” (ídem. p. 174).

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