viernes, 12 de noviembre de 2010

Beny Moré: De Cuba para el mundo

ARGENPRESS CULTURAL

Beny Moré es el más grande cantante de música popular que Cuba haya producido. Para tener una idea de cómo es percibido en Cuba hay que pensar en Frank Sinatra o Nat "King" Cole. El genio de Moré reside en su síntesis de dos de los más importantes aspectos de la canción cubana: el son afrocubano y la música guajiro. La intimidad de Moré tanto con elementos africanos como europeos le permitieron estar cómodo en todos los estilos.

Aunque no podía leer música, Moré compuso dos de sus éxitos: "Bonito y sabroso" y "Que bueno baila usted". También dobló como líder de banda y reunió una poderosa big band con músicos talentosos como los trompetistas Alejandro ""El Negro" Vivar y Alfredo "Chocolate" Armenteros, y el trombonista y arreglador Generoso "El Tojo" Jiménez. El suyo fue un sonido típico de los años cincuenta: orgulloso, de múltiples texturas y dinámico. Pero a diferencia de las bandas neoyorquinas como Machito y sus afrocubanos, Moré estaba empujando los límites del jazz latino. Su música era más "pop" que la de Machito, era de todo menos atada a patrones fijos.

Bartolomé Maximiliano Moré nació en 1919 en el pueblo de Santa Isabel de Las Lajas en la Provincia de Las Villas, Cuba. Cuando era adolescente viajó a La Habana y trabajó varios años en una variedad de empleos mientras actuaba como cantante callejero en la zona portuaria de la ciudad. Su gran oportunidad fue en 1945, cuando acompañó al conjunto de Miguel Matamoros a México. Después la gira, Matamoros volvió a Cuba, pero Moré decidió quedarse. Antes de irse, Matamoros le aconsejó a Moré que cambiará su nombre ya que "Bartola" significaba burro en el argot mexicano. Rebautizado Beny Moré, fue descubierto por Mario Rivera Conde, el director de RCA/Victor México, que lo unió a una serie de orquestas de alto calibre, inclusive la de Pérez Prado y la del compositor mexicano Raphael De Paz.

Moré canta con cinco diferentes orquestas en estas sesiones, sin demasiadas diferencias entre una y otra. La orquesta de Pérez Prado es una excepción a esta regla -por el agresivo estilo pianistico de Prado-, y que produciría algunas de las grabaciones de mayor energía en la carrera de Moré.

Moré volvió a Cuba en 1953 y reunió su propia big band, con la que estuvo hasta su muerte. Moré fue intensamente leal a sus músicos, refiriéndose a ellos como su tribu. Porque siempre insistió en tener una gran banda, fue conocido por haber vaciado sus bolsillos de lo ganado con las grabaciones de la RCA para pagar a sus hombres. Ellos respondían adornando sus canciones con sutiles arreglos orquestales. Mientras Moré seguía grabando sus éxitos movidos como "Francisco Guayabal" y "Que bueno baila usted", se orientó a los boleros, una vitrina natural para sus dotes vocales e interpretativas. Moré tenía una técnica vocal característica, una especie de glissando, que usaba en todos lados de variadas formas.

Moré decidió permanecer en Cuba después de la revolución, pero no vivió mucho, víctima de su amor por el ron. A pesar de todos los rumores, Beny Moré finalmente sucumbió a un cirrosis el 19 de febrero de 1963 en La Habana. El material grabado por Moré es relativamente pequeño, como si hubiera muerto prematuramente. En 1992, BMG Music lanzó la mayoría de las grabaciones de Moré entre 1948 y 1958 para RCA/Victor en cinco CD para su serie tropical.

Fuente: http://www.salsa-in-cuba.com/esp/artista_beny_more.html

Aquí dejamos algunos de sus clásicos.




Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.