jueves, 16 de diciembre de 2010

El Titicaca y la crónica del buen gobierno

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El primero de diciembre del 2010, las principales autoridades del pueblo de Amantaní, una de las 31 islas del Titicaca, cuna de danzarines y diestros tejedores, participaron en la primera conferencia satelital con la ministra del Medio Ambiente de la Comunidad Europea y el embajador peruano en Bélgica. El diálogo inaugural, con en el eco festivo de las comunidades que habitan el Lago Sagrado de los Incas, puso en evidencia el atraso secular de una gran parte de América y las ventajas de la ciencia y la tecnología si se ponen al servicio transparente de la humanidad.

Existe una frase universal de Gabriel García Márquez, que sintetiza y sirve para reconocer el valor de la cultura y su relación con el desarrollo integral: Mientras Bogotá avanza Cartagena de Indias danza, bien puede aplicarse a Barcelona y Madrid. En el Perú: a Jauja y Huancayo o Puno con Juliaca. El mismo concepto es válido para el distrito Amantaní que danza y la dinámica diaria de las islas vecinas de Taquile y Uros.

Los ejemplos van al infinito y revelan el peso de la diversidad cultural y la conveniencia de estimular la interculturalidad. Amantaní -como otras 31 mil comunidades del Perú, es decir la cuarta parte de su población nacional- espera el acceso a la energía renovable -sol, eólica o biomasa- como única alternativa de romper el aislamiento y la precariedad económica.

Amantaní, a 4 mil metros sobre el nivel del Pacífico, a cuatro horas de la ciudad de Puno, habitada por cuatro mil personas, está rodeada de un lago de agua dulce, sembrado de peces. Pero las proteínas y el recurso hídrico son escasos en los hogares. Las familias viven esperando la lluvia anual como bendición o maldición divina para la tierra cubierta de “ichu”, el milenario pasto natural de los camélidos sudamericanos.

La desnutrición es crónica, por la ausencia de ganadería y aves de corral. La muerte no es una sorpresa, porque la posta médica carece de lo esencial, empezando por una botella de oxígeno y una ambulancia para la evacuación oportuna del paciente a un hospital de Puno, informa la médica cuzqueña Ferdyoli Porcel Torre.

En esta legendaria isla, convertida en atractivo turístico, la amistad es la esencia de la vida. Todo visitante es bienvenido e incorporado al seno de la comunidad, a través de una familia residente, cuya destreza y creatividad para la danza y la producción de preciosos tejidos de lana y fibra de alpaca, no son suficientes para salir del círculo perverso de la pobreza secular. Los aceites de los eucaliptos, el cultivo mejorado de flores como la nativa Cantuta y la crianza de cabras para productos lácteos, son entre otros, proyectos viables en el corto plazo.

La cultura ancestral, enriquecida en esta década con “escuelas productivas y valores”, muestra la trascendencia de la educación y el peligroso acceso de la juventud a las fuent4s del conocimiento. La niña Judith Yucra, ganadora del concurso escolar de poesía, describe “la tristeza de la madre tierra”, con los siguientes versos:

“Hombres soberbios; deben saber que el agua escaseará, el clima cambiará, las blancas montañas de nieve desaparecerán. Recuerden que en un tiempo no muy lejano, nos faltarán lágrimas para Llorar, por no saber cuidar, nuestra madre tierra. Hombre soberbio, de los países poderosos, ustedes que más producen, y que no comparten, por sus egoísmos, son los que más contaminan…”

El Programa Euro-Solar es una iniciativa de la Europa de los 27 para Africa y América Latina. En nuestra región - precisa Víctor Valverde, mediante un correo electrónico desde la comunidad de Sancayuni -, está presente en ocho países, y pronto en México. Incluye “la instalación y puesta en marcha de un servicio comunitario de producción de electricidad, basado en fuentes renovables, diseñado para una larga vida”, en la medida que el uso de los equipos y la capacitación sean asumidos por todos los beneficiarios y la imprescindible presencia del Estado en todos sus niveles administrativos.

El sistema energético está articulado a computadoras conectadas a Internet, una refrigeradora para la conservación de vacunas, a los planes de los maestros de aula y a futuras actividades productivas. La participación de los ministerios de Energía, Salud y Educación es compleja y difícil con empleados públicos desmotivados y ligados al partido político de turno, realidad que conlleva a la ausencia casi total de información de las instituciones descentralizadas.

Lo que ocurre en Amantaní, es un espejo, a través del cual se conocen realidades casi similares en las 130 comunidades del Perú, beneficiarias de Euro-Solar. La primera impresión visual del visitante que llega a Amantani, isla de 9.5 kilómetros cuadrados, es de un falso progreso. La cuidada plaza de armas, con una red de postes de cemento y cables eléctricos, construida en 1997, con una inversión pública de más de un millón de dólares, solo sirvió 120 días. Según los fundadores del Centro de Energías Renovables de la centenaria Universidad Nacional de Ingeniería, el Estado gastó esa suma en una red local y un grupo Diesel de 250 kW, para suministrar electricidad a 600 familias, pero dejó de operar por desperfecto de un interruptor termo magnético y el alto costo del petróleo.

La búsqueda de corregir esa total ausencia de planeamiento del desarrollo local, ha servido de argumento para nuevos estudios y nuevas observaciones. Por eso, la población de la isla cansada de esperar, ahora exige una auditoría y sanciones ejemplares, empezando con el alcalde de Acción Popular, revocado hace dos meses. Ya fue agotada la partida del gobierno de cinco millones de soles. Los dirigentes comunales señalan que los técnicos, en su informe final, sostienen que el traslado de energía eléctrica de una localidad vecina, mediante cables por debajo de las aguas del Titicaca, a lo largo de siete kilómetros, costaría el doble de la partida inicial ya gastada.

En este contexto la electrificación fotovoltaica, sí es una alternativa válida, gracias a la alta disponibilidad de la radiación solar en la mayor parte del territorio nacional durante todo el año, con valores promedios de 5 - 6 kWh/m2día. Un Sistema Fotovoltaico Domiciliario, SFD, puede proporcionar 5 - 6 kWh de electricidad por mes y cuesta hoy menos de 1000 dólares americanos (incluyendo alrededor de 40% de impuestos), los costos de instalación, capacitación del usuario y de servicio posventa.

El creciente ingreso de los paneles solares de manufactura china, ha reducido drásticamente el precio de los paneles, dicen los directivos de las firmas comercializadores instaladas en el sur del Perú y Bolivia.

EXPERIENCIAS DE TAQUILE Y PANGOA

En Taquile, que depende del municipio de Amantaní, y otras islas vecinas de Uros y Soto, con la recaudación de las cuotas de los usuarios como un fondo revolvente, se ha creado entre los pueblos una gran aceptación de su SFD. Es posible la electrificación rural básica en regiones remotas del Perú dentro del esquema de la economía de mercado, vigente en el Perú, donde el usuario debe pagar el servicio que está recibiendo, sin que esto signifique la ausencia del Estado, especialmente para alentar inversiones en infraestructura básica de salud y educación.

Alfredo Oliveros Donohue, de la supervisora española Socoin, explica que el proyecto europeo, empezó hace tres años y debe terminar en abril del 2011. Durante el día los niños pueden usar los instrumentos y servicios. En las tardes o fines de semana, el servicio tiene una tarifa, determinada por la organización comunitaria, que también fija la política en el uso de la energía, y otros programas que propicia el Estado.

La tecnología de la energía alternativa se puede hacer en el propio país. En Arequipa hay más de 30 mil termas solares, no de ahora sino desde hace 60 a 80 años. El Ministerio de Energía y Minas, anuncia un programa nacional con la adquisición de unos 20 mil paneles solares para más de 3 mil localidades. Cifras pequeñas para una gran demanda.

El nuevo alcalde de Amantaní, profesor de literatura y guía oficial de turismo, Marcelino Yucra Pacompía, en su reciente libro sobre el Titicaca, propone que el desarrollo económico de su tierra natal se basa en dos puntos esenciales: construcción de la carretera asfaltada Puno – Capachica que facilitará la presencia de más turistas en pueblos vecinos. Pero al igual que los anteriores burgomaestres insiste en la interconexión con la hidroeléctrica de San Gabán. Y en materia educativa, propone la enseñanza bilingüe, priorizando el inglés, la puesta en valor de los santuarios de Pachachaca y Pachamama y énfasis en la capacitación a los docentes en materia de turismo para concertar en mejores términos con las agencias que se llevan las ganancias en desmedro de los lancheros y de las familias que ofrecen alojamientos en las islas.

El flamante alcalde, que asume funciones en enero por cuatro años, encontrará un municipio con la caja vacía, porque la alcaldesa interina, se ha dedicado a conocer Lima, acompañado de su asesor, con el argumento de sensibilizar a los ministros y parlamentarios, sin resultado alguno para la comunidad. Considera que no puede ser considerado subsidio, sino inversión o responsabilidad social de las empresas privadas de telecomunicaciones, si se extiende los servicios de internet para todos los pobladores del Titicaca. En el caso de Amantaní, la comunicación telefónica solo es posible para una cuantas viviendas alrededor del municipio. El resto tiene que trepar la montaña para intentar una señal para el celular.

Frente a este círculo vicioso, el director del Colegio agro artesanal de Amantaní, Abel Villafuerte Fernández, considera que para acabar con la corrupción y la ineficiencia, bien cabe volver a las reflexiones sobre la utopía andina y así rescatar la agricultura, la explotación racional de la amazonía y las minas de los andes.

Otro promotor del proyecto europeo, nos habla de Pangoa, declarado santuario de la biodiversidad, en la selva de Junín, donde la exacción de madera fina es un negocio tan lucrativo que se ha construido una carretera de acceso a un costo de un millón de dólares/kilómetro.

La revisión sobre el futuro del Perú, aún está vigente en la obra de Guamán Poma de Ayala (Andamarca, Ayacucho, 1556 - 1644). “Primer Nueva Crónica y buen Gobierno” (sic), nos da la visión indígena del mundo andino y permite reconstruir aspectos de la sociedad peruana después de la conquista. El texto y sus dibujos recuerdan la actual condición del universo rural del Perú y América Latina, donde el libre mercado se resiste a la acción fiscalizadora de los estados y los funcionarios, con escasa capacidad y voluntad, no facilitan el buen gobierno.

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