viernes, 19 de febrero de 2010

Haití también es un territorio de lucha: “El compadre general sol”, una novela haitiana

Armando Orozco Tovar

Son los hombres imperfectos los que transformarán la vida sobre el planeta Tierra, ningún ángel descenderá del cielo para hacerlo en lugar nuestro.

Jacques Stephen Alexis

Jorge Zalamea, el escritor colombiano más polémico de su época y autor entre muchas obras de El gran Burundún Burundá ha muerto (1952), escrita sobre la tiranía de Laureano Gómez, y quizás el libro más apreciado de toda su obra, tradujo al español la tercera y última novela de Jacques Stephen Alexis (1922-1961) (L’espace d’un cillement).
La significación de este escritor haitiano es muy diversa puesto que desde sus inicios como dirigente estudiantil de la Facultad de Medicina, donde se especializó en neurología, se vinculó al periodismo, a la poesía y a la literatura. En 1945, su actividad como dirigente político dio frutos al producirse al año siguiente el derrocamiento del presidente Lescot.

En París donde estuvo exiliado, amplió su ideología marxista al relacionarse con dirigentes de su raza y del continente africano en lucha contra el colonialismo europeo en sus respectivos países. En la capital francesa se entregó de lleno a la literatura y en 1955, escribió su primera novela: El compadre general sol.

En 1959 el partido al que pertenecía: Partí d Entente Populaire (PEP) y que llegaría a desempeñar un papel de vanguardia revolucionaria en la década de los 60, al unificarse con el Partí des Democrates Haitiens (PUDA, conformando el Partí Unifié des Comunistas Haitiens), el cual cambió sus tácticas por las de la lucha armada para conquistar el poder y erradicar la atávica miseria de la pequeña nación del Caribe, dejadas como secuelas del esclavismo y por las diversas tiranías unidas a la explotación imperial, expresada en las invasiones a su territorio como la ocurrida en 1888, para persuadir al gobierno haitiano de liberar un vapor norteamericano que había sido capturado. Lo mismo ocurrió en 1891, con el pretexto de proteger vidas y propiedades norteamericanas ante la rebelión de los trabajadores negros en la Isla Navassa.

Desde 1915 Haití estuvo ocupada por la infantería de marina norteamericana, la altanería racial de los “marines”, exasperó a la población y a sus intelectuales, que se marcharon a París.

El tema de los seis capítulos de su novela, El compadre general sol, es la relación amorosa entre un dirigente sindical y una prostituta cubana de la provincia de Oriente, la “Niña Estrellita”, la que trabaja en un burdel de Port-au-Prince, la capital. Esta novela fue publicada por la Casa de las Américas con prólogo del escritor de su misma nacionalidad, René Depestre. En ella predomina como lenguaje la descripción minuciosa y el monólogo interior y está escrita con gran dinamismo narrativo. A los capítulos el escritor los designa como “cinco moradas”, equivalentes a los cinco sentidos humanos, más un sexto, que es equivalente al último capítulo.

La obra de Jacques Stephen Alexis, se apoya en una concepción cabalística: La novela se realiza a partir de imágenes cinematográficas donde aparecen la ciudad y el campo, Tiene como pathos una salida esperanzadora para el hombre haitiano. Jacques Stephen Alexis o Jacques Soleil, seudónimo como se le reconocía, fue uno de los escritores comunistas más sobresalientes del Caribe. El escritor revolucionario fue capturado, torturado y asesinado en 1961 por los “Tonton Macout” la guardia del sangriento Francois Duvalier (Papa Doc.), cuando él con otros compañeros de su partido pretendía introducirse clandestinamente en Haití para continuar la lucha de liberación.

Tampoco debemos olvida la ayuda prestada en el siglo XIX a Bolívar por Petión para continuar combatiendo por la independencia contra el imperio español en el continente suramericano. El mandatario haitiano le organizó dos expediciones las cuales le permitieron su victoria futura continental.

Hoy ante a la tragedia del pueblo haitiano, no sólo por el terrible terremoto acaecido, sino por su miseria ancestral, se deben organizar cientos de expediciones humanitarias para ir en su ayuda y sacarla del atraso en que la dejó la esclavitud colonialista. ¿Será que los 9 mil marines yanquis, que están hoy en Haití, revisando a todo lo que entra y sale, llegaron para montar otra base como las que tienen en Colombia contra la revolución Bolivariana? Pero no olvidemos lo que acaba de decir Hilary Clinton, hablando con la verdad: “Yo sé de la gran resistencia del pueblo haitiano”.

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Cuando me dicen que hay crisis económica yo me digo si es cierto: Crisis ¿para quién?

Juan Alfonso Pérez Duval ( Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cuando me dicen que hay crisis económica yo me digo si es cierto.

Esta mañana he estado en una de las mayores y mejores empresa de España, hablo del Corte Inglés, a que lo habían adivinado. En verdad es de lo mejor, sobre todo por el servicio que dan.

Era al mediodía, en plena crisis me dicen los políticos, banqueros y otras gentes (no digo de mal vivir como se decía antaño para que no se enfaden).

Además sería faltar a la verdad. Viven de cine.

No señalaré a nadie con el dedo diciendo las fabulosas pensiones que les quedarán cuando se retiren (pagadas con las comisiones que sacan de las cartillas de viudas y jubilados que no pueden comer con las pensiones de hambre que reciben).

Yo soy un hombre pacífico y no quiero sentirme culpable si alguno de ellos es atacado por un pobre hambriento.

Pero no será así, los pobres se limitan a pedir limosna en la puerta de los supermercados, tal vez es que a las iglesias ya no va nadie generoso, si es que va alguien.

Una gravísima crisis y se pagan fortunas inimaginables por señores cuya única habilidad es dar paradas a un balón.

A los investigadores se les recorta el presupuesto, que sufran hambre que eso incrementa el ingenio

Los bancos se quedan con todos los inmuebles llorando por el mal negocio que hacen, como si todo aquel que tiene unos años no recordara que hicieron eso en todas las de mas crisis de la historia y luego los vendieron a precio de oro.

Un amigo me definió a los políticos como gente que no sabe hacer nada y que viven de los que hacen algo.

Yo le dije que no era cierto, que eran magníficos actores que sabían mentir como bellacos y eso aunque muchos no lo comprendan, es un oficio muy duro y que a más de uno le ha costado muchos años de aprendizaje, no es de extrañar se lo cobran en cuanto pueden, es humano y comprensible.

Podría hablar se los controladores, de los pilotos o de otros muchos como los funcionarios, que son muchos, demasiados es verdad pero que han visto como su sueldo aumentaba y el coate de la vida no. Yo de mayor quiero ser funcionario, luego me haré político y acabare mis días de banquero, o como presidente de una caja de ahorros que así no tengo que aguantar accionistas que me estropeen las digestiones.

Esas digestiones tan pesadas a causa de las comidas de trabajo. Qué risa ¿verdad?; los pobres trabajaban para comer y los ricos trabajan mientras comen, o en el golf, en el palco VIP del Real Madrid, del Barcelona o cualquier

Que crisis más mala pobres de nosotros, gritan aquellos que la provocan cíclicamente para su beneficio.

Los pobres esos no cuentan, se mueren en un rincón y que los recoja los servicios municipales.

Pero cuidado

Se están olvidando de las clases medias, se están olvidando de las clases que durante toda la historia de nuestra civilización han sido los protagonistas de cuantas revoluciones han existido.

Las clases medias son quienes en realidad hacen el trabajo del que vive tanto aprovechado de la clase parasitaria.

Las clases medias piden su parte de la tarta, o se les da satisfacción o llegará el día en que decidan quedarse con toda.

La revolución de las clases medias se acerca

Las clases altas parasitarias piensan que le funcionara la estrategia de siempre la que tan buenos resultados le ha dado a los Reyes del Reino Unido, a los más sobresalientes de las clases medias se les hace nobles y a seguir tan ricamente otra generación.

Pues la verdad, como cada día hay más republicanos, en el Reino Unido también, esa estrategia va a fallar más pronto que tarde.

Podrán pararla durante un tiempo gracias a los medios represivos de que se han dotado tras el 11-S, pero ese freno actuara como un dique y cuando el dique se parta, adiós clases altas, adiós clases parasitarias.

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Hollywood revoluciona la técnica y “hace política” - Avatar: un éxito mundial (con buenos deseos)


Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA - PTS. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Si ya han dicho los productores de Hollywood que en tiempos de crisis e incertidumbre –como es el actual, a causa principalmente de la crisis económica internacional iniciada en 2008- el público se vuelca masivamente a las salas de cine; la inclusión de la nueva tecnología 3D permite que, a la vanguardia de otras industrias culturales (como la de música o la editorial), éste tome la delantera: Avatar ha logrado batir todos los récords de audiencia en el mundo, y ya se anuncian decenas de nuevas producciones, como Alicia en el país de las maravillas del genial Tim Burton. La tecnología 3D unida a los efectos especiales han comenzado a “recuperar” la industria cinematográfica.

Y el film de James Cameron, que produjo en el pasado otros éxitos como Terminator y Titanic, fue el primer producto. Allí se cuenta la historia de Jake Sully, ex soldado que se suma al proyecto de conquista de los recursos de Pandora, un planeta donde los seres viven en completa armonía con la naturaleza. Jake convive entre algunos pocos científicos, un empresario ansioso de hacerse de materia prima (el unobtainium) y tropas militares mercenarias: para ello han cred
o cuerpos iguales a los de Pandora, que controlan mentalmente para introducirse allí. Y como en otras películas (Danza con lobos) Jake cambiará de bando, defendiendo al pueblo de Pandora, luchando con ellos –tras enamorarse de la nativa Neytiri y “comprender” el equilibrio natural del planeta-.

Ahora bien, haciendo un paréntesis en cuando a tecnología y efectos (que son realmente impactantes), tenemos que decir que la historia no va mucho más allá.

Por otra parte, Avatar ha recibido críticas “por derecha”[1]. Veamos algunas.

Una industria que recrimina a otra

Dentro de los mismos EEUU se ha criticado que la película denuncia a los militares: “Esta es la única vez en la que me he sentado en un cine donde la gente vitoreaba los bosques y la gente azul (de Pandora) y atacaba a los ex marines”, dijo Tom Roesser, activista conservador. Y agregó: “esa es la visión que Hollywood tiene de nosotros. Que nosotros somos explotadores. Que somos agresores preventivos”[2]. Justamente, hay en el film una recriminación (de un sector) de la industria del cine al complejo militar-industrial. Cameron ha hecho una “denuncia” que deja muy mal parados a los militares que actualmente, en la vida real, están en Irak y Afganistán –además de decenas de misiones y ocupaciones en otros países, como Haití-.

Y la archirreaccionaria “industria espiritual de Dios” también se pronunció, al ser Avatar un éxito de concurrencia masiva: L’Osservatore Romano, órgano oficial del Vaticano, dijo que es “una superficial parábola antiimperialista, antimilitarista”. Y Radio Vaticano la calificó de hacer “un
guiño a las seudodoctrinas que han hecho de la ecología la religión del momento”. Como siempre, cualquier actividad que no sea la “mansa ida del rebaño” al “templo de Dios” merece ser criticada.

La rebelión no debe ser “promovida”

Este es el pensamiento de la casta burocrática de China, que ha prohibido a poco de su estreno Avatar ya que “podría incitar a la revolución y a la violencia”. Claro: hay escenas donde el pueblo de Pandora, ante la invasión de los “hombres del cielo”, decide unificarse y combatirlos. Este “mal ejemplo” es el que la podrida burocracia china –que viene hace décadas abriendo su economía al capitalismo internacional y lanzadondo brutales represiones a campesinos y obreros- no quiere siquiera que sea visto en una ficción[3].

Film-símbolo de la encrucijada de EEUU

Avatar es un film “para grandes y chicos”, con escenas intensas (desde la historia de amor entre dos seres de diferentes planetas hasta luchas despiadadas –que incluyen “combates” contra las fuerzas de la naturaleza, cuando Jake es entrenado para ser un na’vi, y las feroces batallas contra la ocupación militar-) que atrapan al espectador durante 3 horas sin pestañear –una buena muestra del “logro 3D”-. Pero no pasa de ahí.

Cameron ha querido hacer una especie de “autoexamen de conciencia”; una “crítica” al deseo imperialista norteamericano de ocupar otro país para hacerse de sus recursos[4]. La lucha del pueblo de Pandora es una especie de recordatorio del fracaso militar y político en Vietnam (donde la tecnología militar perdió ante la resistencia nacional: una abrumadora mayoría de decididos combatientes); podría decirse que, pasando por la (traumática) experiencia de Asia en los ’70, Avatar intenta señalar los límites (y/o el fracaso) del poderío militar yanqui, tal como le ocurre hoy en Medio Oriente. Tal vez sea este el rasgo más o menos explícito que tiene la película, desde el punto de vista político.

Pero además los personajes no tienen mayor profundidad psicológica (Jake es un tipo medio tonto que juega al inicio para “los malos” y luego se pasa a “los buenos”; el na’vi prometido de Neytiri es alguien que reacciona con celos y violencia elementales contra Jake, mientras que nuestro héroe actúa con calma y honor, teniendo éxito en su “objetivo amoroso” y luchas), y el relato de conjunto está pre-direccionado: un camino recto hacia el happy end, sin muchas opciones para el espectador.

En síntesis, Avatar es una suerte de utopía feliz, donde –pese al primitivismo del simpático pueblo de Pandora- se podría vivir en armonía con la naturaleza... en un planeta “imposible” (que no es el nuestro). Es, más que una película “con programa”, un film-símbolo.

Notas:
1] Y también “por izquierda”. El diario Crítica ha mencionado que David Brooks en el New York Times la califica de “‘fantasía racial por excelencia’ y explica que el film ‘se basa en que los no blancos necesitan al mesías blanco para que dirija sus cruzadas’. (...) agrega que ‘también crea una suerte de imperialismo cultural de doble cara. Los nativos no pueden tener su historia moldeada por imperialistas crueles o buenos. De todas formas son meras comparsas en nuestro viaje hacia la autoadmiración’” (“Golpes a izquierda y derecha para Avatar”, 19/1/10).
2] Ídem.
3] “Sustituya Pandora por China, los Na'vi por los centenares de millones de ciudadanos sin derechos del país, y la violenta colonización humana por las expropiaciones a la fuerza que el gobierno chino practica con los campesinos, y encontrará la respuesta al pavor del régimen” (“China prohibió Avatar, el film más visto en la historia del país”, Clarín, 20/1/10).
4] Hay interpretaciones que han dicho que esta película es una metáfora-denuncia a la conquista de América por parte de Europa.

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El fin de las élites (Parte II) (Un ensayo sobre el principio de la democracia en la sociedad posindustrial)

Jon E. Illescas Martínez (Jon Juanma) (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Matrimonios de conveniencia, amores libres y otros líos nacionales

Ya que los citas Marc, nos gustaría preguntarte tu opinión de cómo se fue articulando la actual Unión de Confederaciones Ibéricas Socialistas (UCIS) y las tensiones que hubo que gestionar de parte de unos y otros actores...me refiero desde el punto de vista de la identidad nacional.

Como sabes – dijo Marc, mientras acababa de beber agua del vaso que tenía sobre la mesilla- en el filme, a penas esbozo algo del tema. Más que nada porque no es una serie de emisión por capítulos, sino una película. Por tanto el ejercicio de síntesis que nos vimos obligados a realizar ante una historia tan compleja, con tantos matices, nos impidió tratar los temas con la profusión que merecían. Mi filme es digámoslo así, desde el punto de vista pedagógico, una mirada fugaz y sintética, un resumen con una presentación radicalmente artística. Por tanto sería impresionista pedagógicamente en tanto que su parte más documentalista, y expresionista en su vertiente más originalmente artística. Aun así es cierto que sí hacemos mención, con un repaso en flash-backs sobre cómo se desarrollaron las cuestiones nacionales más importantes. 27 Indudablemente, según me dijeron todos los protagonistas vivos que tuvimos la oportunidad de entrevistar, la experiencia de La Comuna de París de 1871, tanto para éste como para otros temas, fue fundamental. 28 También la influencia de Lenin al respecto y los primeros años de la URSS. De este modo, lo primero que se hizo fue reconocer el derecho democrático de autodeterminación y convocar sendos referéndums en las zonas donde más de un 10% de la población lo solicitase. Y bueno, lo que pasó luego todos lo conocemos...

Sí, pero después de celebrados, las tensiones no acabaron...

Cierto, pero sí lo hizo la violencia, porque además ya no tenía sentido. Los cuerpos policiales burgueses fueron depurados de sus elementos antidemocráticos y substituidos por la Milicia Popular, en especial cuando se desataron las Semanas Trágicas. La Milicia Popular era una medida que ya se venía implantando pero por miedo a un golpe militar por parte del Ejército, en particular de su élite militar muy mezclada con la financiera, se fue haciendo con sumo cuidado (otros dirán con miedo, inseguridad o lentitud). Era el temor a lo que Wolin llamaba el Superpoder, 29 realmente existente y tangible durante esas semanas de horror y violencia. Pero ante el tremendo ataque que significó las Semanas Trágicas por parte de las élites, con especial conexión con la élite del hampa, 30 el gobierno de la ASA tuvo que activarlas inmediatamente y confiar en ellas, “sólo el pueblo salva al pueblo” * y eso fue justamente lo que pasó. Con este panorama, por ejemplo, muchos miembros de la desactivada ETA se introdujeron en las Milicias durante esas semanas, sin que la mayoría de aliancistas tuvieran constancia. Sólo unos años después tuvieron conocimiento de esta realidad histórica.

Lo cierto es que unos días después de la proclamación de la III República burguesa, llamada “La Breve” por durar todavía menos que la Primera, el jueves 16 de diciembre de 2.038, lo que quedaba de la organización armada “Euskadi Ta Askatasuna” (ETA) anunció el cese de las armas y su incorporación paulatina al movimiento político de la izquierda abertzale. Realmente fue una conclusión lógica y esperada ya que muchos abertzales se hallaban dentro de la ASA en diferentes corrientes desde unos años antes, la más importante de ellas quizás la de Sozialismo Eta Batasuna (SEB). En la ASA mayoritariamente latía una sensibilidad confederal entre todas las naciones ibéricas, e incluso había alguna sensibilidad federailista, pero la SEB eran claramente independentista, ¿cómo crees que hicieron para convivir en la Alianza?

Es que si te das cuenta no era ningún problema. Esas diferencias no llevaban a distintas estrategias desde un punto de vista democrático, si exceptuamos la minoría federalista. Los aliancistas abertzales necesitaban poder expresarse políticamente en un referéndum y el resto de aliancistas necesitaban esa posibilidad como demócratas auténticos, radicales. Fue un mutualismo revolucionario. Además, el mero hecho de celebrarse esos referédums era contrario al clásico conjunto de toda la élite españolista que tanto unos como otros luchaban por eliminar (estructuralmente) de la sociedad. 31 La ASA jamás hubiera tenido esa implantación en el Hego Euskal Herria* si no fuese por esa unión con la izquierda abertzale y ésta, jamás hubiera conseguido que el Estado reconociera y permitiera expresar su derecho a la autodeterminación sino fuera por su estrecha colaboración con la ASA.

Sí, pero entonces, los independentistas perdieron los referéndums, tanto en Catalunya como en País Vasco y Navarra.

Cierto, pero además de que no fueron por los mismos porcentajes ya que, por ejemplo, en Guipúzcoa lo ganaron, los resultados sirvieron para visibilizar la auténtica relación de fuerzas respecto a ese tema político concreto. Visualización que con la monarquía capitalista e incluso con la breve República capitalista que vino después, hubiera sido sencillamente imposible conocer, ya que las élites jamás hubieran permitido expresarse al pueblo en estos temas, menos del modo vinculante que se hizo. Esa visualización aceleró la hegemonía confederal en la propia ASA y en la sociedad. Los federalistas desaparecieron y la mejor fórmula, coherente con la radicalidad democrática de los aliancistas fue la confederal, visto el peso específico de los soberanistas. En este sentido de acercar posiciones, el trabajo conjunto entre los euskaldunes y otros pueblos ibéricos dentro de la ASA durante muchos años en la resistencia fue crucial por desmitificar al “extranjero” y una vez vistos, que ninguno de los dos era tan “terrible”, la confederación parecía el mejor modo de articular una vida en común con la posibilidad reconocida de divorcio permanente. Como Lenin decía, tener derecho a divorciarse, no equivale a emplearlo. Al revés, el amor más auténtico sólo se puede dar entre individuos libres bajo el signo común de la igualdad. La auténtica convivencia pacífica entre los pueblos ibéricos sólo se consiguió cuando en verdad todos y cada uno de los mismos fueron libres de poder separarse cuando así lo expresasen democráticamente; fue entonces cuando, paradójicamente, decidieron estar unidos.

La chica sonrió. Le gustaba como sonaban todas esas palabras de la boca de Marc. Realmente las sentía, no eran consignas repetidas como hacían otros sin creérselas, como papagallos, aquellos que hablaban como si sólo fueran conceptos del pasado, ya superados, repetidos para quedar bien, para ser políticamente correctos. Martina notaba que para el joven director, eran palabras, ideales, que seguían teniendo pleno sentido y que debían ser defendidos en el presente, con la misma pasión o más que en el pasado. Justo lo que ella siempre había creído, desde los tiempos en la facultad. Eso pensaba cuando se quedó mirándolo con una sonrisa de oreja a oreja...

Comerciónomos

Perdona, disculpa...- le dijo Marc, fingiendo cierto embarazo cuando estaba encantado con lo que estaba pasando.

¡Sí!, ¿me decías?...- exclamó Martika como si la hubieran despertado de un sueño.

Te comentaba que cuál es la siguiente pregunta. – dijo Marc con una sonrisa de satisfacción, después de haber descubierto desprevenida a la chica con una mirada encantada observándole. Por fin sabía que no era él sólo. En el interior de esa preciosa mujer, pasaba algo y tenía claro que lo iba a averiguar.

Esto...sí, a ver...desde “Politik” queríamos preguntarte por las duras críticas que has recibido de parte de los comerciónomos * en particular de la ASC (Asociación Socialista de Comerciónomos) y digámoslo así, su brazo político, el Partido Libertad y Socialismo (PLS). ¿Qué opinión te merecen estas críticas?

¿La verdad? Me da absolutamente igual lo que piensen esos tipos de mi trabajo. Mejor dicho, me alegro que se quejen. Si no lo hicieran es que no habría conseguido mis objetivos, de denunciarlos como agentes contrarrevolucionarios en potencia que son.

Pero Marc, ¿no te parecen excesivas esas afirmaciones?

Ellos son el reducto de la élite pasada, eso todos lo sabemos. Es tan fácil como seguir su árbol genealógico y los descubriremos como los nietos y bisnietos de los capitalistas más ricos del pasado. Esas afirmaciones serían excesivas si fueran falsas. Y un valor supremo que guía todo mi trabajo es el de la Verdad. 32 Entonces, si por ser transparente, si por ilustrar con la verdad por bandera una realidad excesiva, me califican de excesivo, quizás más bien se deba pensar que esas acusaciones que me hacen sean las excesivas y estén por el contrario a favor de esconder hechos excesivos como los que relato que realizan algunos, en ningún momento digo todos, los comerciónomos.

Sí Marc, eso es cierto, pero ellos han dicho por activa y por pasiva que defienden el socialismo y la presente Constitución, si bien también han insinuado que quieren cambiarla...

¡Por supuesto que quieren cambiarla! Y si tuvieran más apoyo popular...¡de arriba a abajo! Por eso no hay que dejarles espacio para crecer o lo que hoy nos parece consolidado puede que en unos años se ponga en duda.

Ellos dicen que la Constitución se empeña demasiado en exigir un igualitarismo peligroso para el socialismo en la medida en que constriñe el desarrollo económico de la sociedad...

¡Qué cara más dura! - interrumpe Marc, mientras la chica le mira un tanto expeditiva como exigiéndole que la dejara acabar- Disculpa, disculpa, continua...

Gracias. Como te decía, comentan que es peligroso para la viabilidad económica del sistema, que no se puede pretender conseguir un igualitarismo mayor del sanamente exigible y que la libertad, también se ha de entender como libertad de comercio, siempre controlado dentro de unos límites, pero que permitiese una mayor acumulación de capital que la actual para enfrentar ciertas inversiones que deben hacer. Entre sus demandas concretas está la creación de un fondo de crédito especial para ellos y un banco de ahorro, también exigen poner fin a la revisión de cuentas abiertas para todo conciudadano, proponen en cambio que sólo sean los inspectores permanentes quienes tengan acceso ya que, según dicen, el sistema actual ralentiza su trabajo.

Es que no es sino la historia de siempre. Ellos piden poco porque saben que si pidieran más no los apoyaría ni esa poca gente confundida que los sustenta actualmente. De todos modos se están infiltrando en la coalición gobernante, en especial en el partido más pequeño, el tradicionalista SIFOL (Socialismo Ibérico, Familia, Orden y Libertad). Ellos están gestionando las aduanas con la zona no socialista, con los países ajenos a la Órbita Socialista y eso es tremendamente peligroso. Existen denuncias fundadas de tratas de esclavos que se introducen en las Confederaciones Socialistas por las zonas portuarias. Creo que ha sido un fallo particular de la presidenta Eva Montseny y su equipo de gobierno permanente. El SIFOL es un partido muy cercano a los comerciónomos. Varias organizaciones de base están intentando hacérselo ver a Montseny. Conozco una interesante iniciativa popular que apoyo totalmente y ha surgió de la Mancomunidad del Segura para conseguir la celebración de una votación en los “cajeros participativos” * para poder expulsar al SIFOL de ese Ministerio Popular. 33 Diversas asociaciones internacionalistas están denunciando constantemente la introducción de esclavos de la periferia Social-Fascista, de los países neofeudales. Esto es gravísimo y pareciera como si Montseny no se lo quisiera creer. Hace ya casi 3 meses que no participa en ningún debate de asociaciones de base, creo que se está despegando del pueblo y acercando peligrosamente a los comerciónomos. Cierto es que todos sabemos que Montseny no era de la parte más izquierdista del gobierno, ni siquiera de su partido, pero fue elegida por su capacidad resolutiva, imaginación, carisma e incuestionable liderazgo. Aquí en la Confederació Catalana, sin ir más lejos, con más del 52% de los votos emitidos. Las personas, no sólo de la Confederación Ibérica Socialista, sino de la Unión Socialista Confederativa Franco-Alemana, le están muy agradecidas por haber descubierto junto a su equipo la vacuna del Pnubius. Sin duda ayudó a salvar muchas vidas, pero no hay que confundir su compentencia médica con su capacidad política. Ni siquiera con su filosofía económica, muy cuestionable a mi modo de ver....

Ya... bien Marc, respecto a lo que comentabas de la trata de seres humanos, son muy duras esas acusaciones, ¿no crees?

Allí están las denuncias. Lo que ocurre que son difíciles de probar porque los tradicionalistas controlan las aduanas. Pero como sabes más de una vez con las Brigadas de Control Ciudadano, se han descubierto en las zonas portuarias, contenedores de mercancías llenos de personas. Normalmente cuando existe alguna acusación contra un comerciónomo, éste suele alegar que no es un esclavo sino un mercader de las zonas capitalistas y esto es difícilmente cuestionable, porque nuestra relación con esos países es muy precaria y no nos dejan acceder a esas informaciones. Yo personalmente voté en el referéndum por terminar cualquier relación comercial con ellos, pero lamentablemente salió por poco margen el continuarlas.

Sí Marc, pero como sabes hay quien dice que ese intercambio comercial es bueno para mantener la paz con ellos a la par que les da la posibilidad de conocer nuestras sociedades y por contagio, quizás, “el virus del socialismo” se expanda algún día por esas zonas.

Este tipo de visiones, para mi Martina, son profundamente utópicas. No se basan en los hechos sino en ingeniosos juegos de palabras.- la periodista sonríe como dándole la razón, como si hubiera preguntando por su deber profesional y no tanto porque compartiese esa opinión. - Para empezar, esos mercaderes suelen ser parte de los ciudadanos de los países capitalistas, de las clases acomodadas. Disfrutan de un cierto nivel de riqueza material en los países Social-Fascistas y están muy degradados espiritualmente como para poder ver en nuestras sociedades algo digno de “exportar” a las suyas. Menos, con el poco tiempo que permanecen entre nosotros.

¿Pero no crees que podría ser muy peligroso cortar de golpe cualquier relación con la órbita capitalista?

No digo que no lo fuera, simplemente digo que es más no cortarla. Hacemos el juego a que perviva un cierto tipo de imperialismo en nuestra sociedad. Cuando compramos sus productos, por muchos certificados que lleven, no podemos controlar si están realizados o no por sus países neoesclavistas, por esos países salvajes donde nos dicen que incluso los niños trabajan y los mayores no descansan ni un día a la semana. ¿Cómo podemos olvidar esto? En la medida en que mis tres horas de jornada laboral desmontable, y mi calidad de vida se deba, aunque sea en una mínima parte a esa explotación, me repugna. 34 No podemos olvidar el internacionalismo que es uno de los pilares capitales de nuestras sociedades socialistas. Hace falta entrenarlo todos los días como cualquier otro músculo del cuerpo. 35 La salud pública depende de ello.

Pero la gente se cansó de la guerra Marc, decidió centrarse en la construcción del socialismo en nuestras confederaciones.

Yo no hablo de la guerra, hablo de no comerciar con ellos. Ellos nos necesitan mucho más y no están cumpliendo los acuerdos laborales en sus países Social-Fascistas, tampoco los relativos al fin de la persecución de la disidencia; acuerdos todos ellos que fueron subscritos por las dos órbitas. Estamos manteniendo, de este modo, una cierta división internacional del trabajo, 36 por supuesto asimétrica, y eso va contra los principios de nuestra Constitución tanto Internacional como Confederal.

Bueno, estamos seguro que a nuestros lectores les habrá quedado absolutamente clara tu posición al respecto -dijo la periodista mientras esbozaba una medio sonrisa no sin cierta ironía.
Se acerca Pere y dice: - compañera, quedan 3 minutos para finalizar-

De acuerdo, ya va, una última pregunta...

Sin prisa, sin prisa – dijo el joven, deseando no acabar esa entrevista o por lo menos no terminar de ver a su interrogadora. Pero a la vez, mientras pronunciaba las palabras, con la amarga conciencia de ser imposible alargar la aciaga despedida ya que aún debería mantener tres o cuatro entrevistas más que realizar durante toda la mañana y parte de la tarde, antes de ir al Gran Cine Popular en la noche del estreno, de su estreno confederal.

Bien, ya acabamos, dos preguntas más y finalizamos... ¿Qué opinas de la nueva posibilidad que se ha legalizado en la Confederación Itálica para poder alquilar casas a varias familias en exclusividad, dejando varios meses las casas vacías? Nos referimos por supuesto a las viejas casas de la era capitalista, las casas de la costa.

Me parece una involución total. En “El fin de las élites” me esfuerzo mucho por explicar a los más jóvenes cómo fue el paso de la concepción de la propiedad privada de la casa al alquiler 37 y también de la propiedad privada a la personal. La propiedad privada y la propiedad personal son dos cosas que hay que saber diferenciar. La primera pasa de padres a hijos después de muertos, es hereditaria, la segunda es de disfrute privado en vida de sus usuarios, pero una vez fallecidos, la sociedad elige democráticamente cuáles serán sus nuevos moradores atendiendo a las necesidades sociales. Aun así, la acumulación de propiedades personales genera sinergias capitalistas, 38 empezando por la conciencia y por tanto es contraria al espíritu de la sociedad socialista. Creo que existen iniciativas muy interesantes, semejantes a las propuestas por Thomas Moore hace seis siglos, que están desarrollando algunos grupos más avanzados de la sociedad, por ejemplo de la Confederación Irlandesa. En algunas comunidades de Cork, al sur de la isla, los ciudadanos comparten determinadas partes de las casas, las zonas colectivas como salones, bibliotecas, etc, y cada dos o tres años se intercambian los hogares. No digo que sea el único camino, pero sí que, sin duda, es una propuesta valiente y muy avanzada desde un punto comunitarista. Me consta que un grupo de sociólogos de la Universidad de Barcelona están siguiendo con sumo interés las consecuencias de esta experiencia. 39

Por cierto Martina, ¿conoces el antiguo libro de Italo Calvino sobre la especulación inmobiliaria?

No, ¿de qué siglo es?

Del XX.

No, no conozco mucho literatura de ese siglo, soy más de principios de XXI y todo el XIX, que me fascina, en especial los realistas franceses.

Ok, bueno a mi también. No, simplemente me hace gracia que esa involución en la vivienda ocurra precisamente en el escenario del libro de Calvino, era sólo eso, una curiosidad...tampoco tiene que ver en nada la situación de mitad de siglo en Italia con la actual Confederación. En aquellos momentos, los gobiernos eran capitalistas, burgueses y era la propiedad privada la que prevalecía en el país mediterráneo. Una situación parecida de especulación, pero mucho peor, aconteció en el Reino de España a principios del siglo que acabamos, como tú bien dijiste anteriormente. Entonces las élites mediante sus entidades financieras llegaron a acumular propiedades, lo que algunos autores llamaron la “acumulación horizontal”, muchos pensaban que el desarrollo urbanístico dependía a factores más o menos anárquicos de oferta y demanda, pero había poderosos actores que demarcaban el rumbo de esa orgía constructora que la hicieron travestirse de “desarrollo” y “progreso” para todos. 40

Élites, burgueses y proletarios más un poco de azúcar

Sí, las entidades financieras tuvieron un papel clave en esa crisis. Hace tres números hicimos un reportaje sobre las mismas, donde explicábamos a nuestros lectores y espectadores que también servían a las promotoras e inmobiliarias para evadir impuestos, 41 lavar dinero negro y de este modo encubrir a organizaciones criminales.

Exacto Martina, de hecho esa ligazón la pudieron ver todos los que vivieron las Semanas Trágicas aquí en Barcelona y en otras ciudades donde se desató la violencia financiada por las élites. Allí se mostró esta conexión, la alianza capitalista que siempre existió entre las élites financieras legales e ilegales, algunas de ellas siempre tuvieron cada pie en un lado de la economía. Pero sin duda, como decían las personas que entrevistamos, jamás nadie pudo pensar que la conexión entre los “respetables capitalistas” de toda la vida con los mafiosos fueran tan grande, y eso lamentablemente se vio esas semanas de violencia descontrolada, de “terror blanco”. 42 Con todos aquellos asesinatos selectivos, secuestros, intimidaciones, atentados, etc...

¿Allí se vio más claro que nunca lo de burgueses y proletarios como clases irreconciliables? 43

Sí, sólo que más bien era la élite de la burguesía, la élite mundial contra el pueblo, incluidos autónomos y pequeños empresarios que apoyaban el socialismo. Igual que pasó en 1871 con La Comuna de París. Por supuesto, agrégale a esto, la parte del pueblo que alienada murió por intereses ajenos, los de las mismas élites que sembraron el terror, luchando en el bando contrario al de sus intereses como clase, y como seres humanos.

Sí, y para acabar una última cuestión que ya veo a tu amigo haciéndote señas para que nos eches (risas compartidas)...En tu película Marc, digamos que subrayas argumentalmente la importancia que tuvo para la salud democrática de las confederaciones socialistas que los casos de corrupción en los procesos de expropiación capitalista o gestión socialista de empresas, fuesen realizadas por cualquier miembro electo de las asambleas pero juzgados por el conjunto del pueblo.

Sin duda.

Como sabes fue una medida muy polémica y hay autores que están absolutamente en contra de lo que se hizo. ¿Por qué tú lo defiendes tan ardientemente?

Por el mero hecho de que cuando se ejerce corrupción, a quien están estafando es al pueblo. Por tanto, ¿quién mejor que él para una vez celebrado el juicio con las formas adecuadas, la acusación popular de parte del asambleísta que tenga la iniciativa más la defensa de quien lo quiera defender, sea el pueblo quien decida quién tiene o no razón, quien dicte veredicto?. Por supuesto con la competencia de un magistrado electo que marque los límites jurídicos de las penas y el correcto decurso del juicio. 44

Es una lástima que se haya acabado ya el tiempo – dijo la chica con verdadera tristeza- Se quedaron muchas preguntas en el tintero y más justo ahora que comenzábamos a hablar de la violencia de las élites. Es un tema que abordas en el filme, para mi gusto, y esto ya te lo digo fuera de la entrevista, con muchísimo acierto.

Muchas gracias, muy honrado.

Sí, en serio. Me parece que en la película no sólo queda muy bien explicado, en síntesis claro, sino que toda la cobertura artística me parece, aunque dura, muy estética y con una poesía verdaderamente incisiva.
Mientras hablaban de esto, el camarógrafo, que ya casi había recogido todo el material en un momento, hablaba por teléfono y con esta suerte, tanto Martina como Marc pudieron hablar un poco más antes de despedirse y “echarse los primeros anzuelos” el uno al otro.

Te quería agradecer la entrevista, de veras que creo es la más interesante que me han hecho hasta la fecha.

Muchas gracias.

¿Nos volveremos a ver? - mientras lo decía, Marc se daba cuenta que quizás se había precipitado, pero afortunadamente le salió con mucha naturalidad.

Pues no sé – sonrió Martina- quizás, ¡quién sabe!
A Marc no le gustaba nada dejar las cosas que le importaban a los caprichos del azar, así que insistió:

¿Irás al estreno esta noche?

Seguramente sí, todavía no lo sé. Es posible que deba estar en Nantes cubriendo el remake de “Los Miserables” en clave de sátira política, de la directora Michelle Savary, a la que según tengo entendido conoces.

Sí, compartí con ella un curso de Puesta en Escena en París, es una buena amiga y una magnífica directora.

Sí, pues eso, no sé si estaré allí o por el contrario podré ir a tu estreno. Depende de si debo substituir a un compañero que se puso enfermo. Más tarde lo llamaré y si él cubre lo de Savary, me quedo aquí en Barcelona. Te confieso que a pesar de haber visto la película un par de veces, no me importaría verla de nuevo en este primer pase democrático público confederal...

Sin duda, por la entonación y la sonrisa, estaba claro que Martina le estaba diciendo a Marc que de algún modo a ella también le interesaba volver a verlo, visto que de parte del cineasta había quedado bastante claro.

Pues yo también espero que vuelvas a ver la película esta noche.-dijo Marc devolviéndole la sonrisa.

Sí – Martina sonrió de nuevo, esta vez mostrándole una sonrisa todavía más amplia y bella que entró como un tiro en el cuerpo de Marc. Desde luego, no era normal lo que le pasaba con esa mujer.

Tanto Martina como Heinz salieron de la habitación y Pere los acompañó al ascensor. Marc aprovechó para mirar por una de las ventanas que desde el interior de la habitación daba al pasillo. Se quedó allí contemplando de arriba a abajo a esa mujer que le había dejado desestabilizado, precisamente el día de su estreno, cuando nada parecía más importante que “El fin de las élites”. Evidentemente, se equivocó.

Al entrar, Pere, como si se lo estuviera callando largo tiempo le espetó:

¿Has visto lo buena que está la alemana?.

Como para no verlo, pffffffffff.....¡pero no es eso! joder Pere... esa compañera tiene algo muy especial, más allá de esas curvas suicidas.

Sí, un par de....

Pere, ¡para ya capullo!- dijo Marc riendo.- No me refiero a eso. De verdad que esa chica me ha gustado, joder... nunca había sentido nada parecido...

El capullo eres tú, ¿ahora mismo con exactamente qué parte del cuerpo estás pensando? - al decir esto, soltó una carcajada y los amigos comenzaron a reírse.

No en serio Pere, esa Martina tiene algo especial...

Bueno, vale, vale, te creo Romeo. Está claro que la chica es muy interesante, pero ahora céntrate que te quedan varios periodistas por atender. Bajo al hall, que ya llegaron de la revistas “Historia(s) y Cultura(s)”. Vengo en seguida...

Intermedio religioso

Marc se quedó allí esperando un rato, dando vueltas por la espaciosa habitación. Tenía unos ventanales que daban a la ciudad. El edificio del hotel, por su valor histórico-artístico no había sido derruido después de la Revolución y como actualmente la altura máxima permitida era de 6 pisos, al estar la habitación en la planta treceava, Marc pudo observar una bonita panorámica de la ciudad. Se quedó allí pensando, después de conseguir apartar momentáneamente de su mente a la periodista, lo decisivas que habían sido para su sociedad las experimentaciones de los desurbanistas soviéticos durante los primeros años de la Revolución Bolchevique. 45 Después sus pensamientos pasaron a la expectativa de cómo sería la próxima entrevista. Esperaba que por favor no discurriese como la que tuvo que atender al programa radial de “El Club de los Ateos”. Éste club hundía sus raíces en el ateísmo marxista (y anarquista) clásico y en el materialismo filosófico. Estaba formado por diversos marxistas y anarquistas que mediante la prédica democrática de sus posiciones pretendían hacer avanzar a la sociedad en una línea atea filosóficamente hablando. Marc era agnóstico y le parecía una soberana pérdida de tiempo la labor desempeñada por dicho club político-cultural. Pensaba que la creencia de cada uno, era una cuestión personal, en especial después que los revolucionarios acabaran con el poder que las diferentes iglesias religiosas detentaban en la sociedad capitalista. Así que hubiera personas que predicaran políticamente para la supresión de las religiones, de algo de la esfera privada de cada conciudadano, le parecía tan absurdo como que alguien hubiera predicado en contra de abolir la postura del “misionero” por decreto. Para Marc, actualmente, la sociedad mantenía una sana postura al respecto. Las religiones no tenían ninguna influencia en la vida de los no religosos. 46 Las fiestas cristianas por ejemplo, ya no condicionaban ninguna fiesta confederal ni marcaban la agenda ciudadana. Estaban permitidas por supuesto, pero en espacios públicos apartados que no impidieran el normal funcionamiento de la vida de los no cristianos. El calendario fue absolutamente reconfigurado y las fiestas celebraban acontecimientos de carácter histórico revolucionario o estacional, algo parecido a lo que ocurrió en la Revolución Francesa, pero manteniendo la contabilización según el modo cristiano y el nombre de los meses y días de la semana. Aún así, varias voces, cada vez más se mostraban proclives a comenzar una nueva era a partir del final de las Semanas Trágicas y la consolidación revolucionaria. Para otros en cambio, era demasiado reciente para llevar a cabo un cambio tan importante y defendían que sólo en el caso que todo el sistema-mundo se transformara en socialista sería el momento adecuado para realizarlo.
Mientras pensaba todo esto se dio cuenta que en la pared, había una parte ligeramente desteñida. Seguramente sería el espacio donde instalaban los viejos aparatos de acondicionamiento climático, los llamados “aire acondicionado”. 47 Recordó el salvaje sistema de destrucción del medio ambiente que significó el capitalismo para la Tierra, que aún la humanidad estaba pagando. 48 Ahora las nuevas construcciones funcionaban todas con energía solar y estaban ideadas utilizando materiales que mantenían un buen clima en los hogares. Aunque era mucho menos contaminantes que sus antepasadas, eran pocas las máquinas de acondicionamiento climático que se empleaban y solamente se utilizaban en aquellos lugares que fuera imprescindible hacerlo. Por un momento, el joven se alegró profundamente de vivir en esa época que le había tocado y no en aquella otra, de individuos depredadores de hombres y de tierra, de seres humanos y de Pachamama. *

Sonó el timbre. Abrió la puerta y recibió a Pere con Roberto Cobos, periodista del espacio radial semanal “Historia(s) y Cultura(s)”. Era una publicación importante que solía tratar la llamada “Historia de las mentalidades”. Cada mes solían hacer un especial de las distintas cosmovisiones que convivían en una zona y una época determinadas. Estaban preparando un especial sobre los primeros años del XXI, se titularía: “Principios de siglo en el Reino de España: tradición, explotación y modernidad” . Los del programa consideraron oportuno hablar con Marc, ya que su película que estaba de tan actualidad, hacía un repaso certero a la mentalidad que permitió el principio de la Gran Crisis del Sistema-Mundo Capitalista.

El Viernes Negro

Según los niños aprendían en las escuelas, el viernes 30 de septiembre del año 2039 se produjo la Gran Crisis del sistema internacional capitalista con el colapso absoluto del sistema financiero, la industria y el descenso más acusado en la producción energética desde que la humanidad sobrepasó el llamado “pick oil” * En todo ello fue crucial la progresión de la llamada “tendencia decreciente de la tasa de ganancia” descubierta por Marx en el siglo XIX y que venía aplicándose irremisiblemente pese a sus conocidos correctores. 49 Fue el día históricamente conocido como “Viernes Negro”. Después de varias crisis cíclicas cada vez de mayor profundidad que obligaron a las élites mundiales a reestructurar su sistema de dominación político, como lo fueron las de 2008, 2021 y 2032, aconteció el Viernes Negro, el punto de no retorno, el punto de inflexión final.
A partir de allí, los siguientes años convulsos llevaron a algunas sociedades del mundo a decantarse por la vía socialista. Otras en cambio por la vía social-capitalista, también conocida como Órbita Social-Fascista y a unas últimas, sin decidirlo, les tocó pasar a la Sub-órbita Neoesclavista que se hallaba explotada de un modo salvaje por el segundo conjunto de países de nuestra relación. Allí donde los revolucionarios consiguieron la hegemonía triunfó la Vía Socialista, allí donde las élites se impusieron triunfaron dos modelos dependiendo de su situación económica anterior: los países enriquecidos del centro capitalista pasaron a sistemas de corte fascista con controles sociales, un capitalismo con bienestar social y prácticamente ninguna posibilidad de disenso. Sin democracia ni tan siquiera representativa, sin apenas libertad ideológica, los países social-fascistas estaban compuesto en su casi totalidad de clases medias de ideología totalitaria. El fascismo volvió a demostrar lo que siempre fue: la otra cara del capital, con su ideología antiliberal pero defendiendo a las mismas clases capitalistas que hacían su agosto en los sistemas liberales. 50 Y ahora dominaba más de un 40% del globo terráqueo. Los países dependientes en que triunfaron las élites, en cambio, sufrieron peor suerte si cabe. Entraron en un sistema neoesclavista verdaderamente terrorífico donde la mano de obra asalariada pasó a ser directamente esclava. Se legalizó la esclavitud y se restableció la trata de personas. Los nuevos esclavos eran vendidos a los países social-fascistas donde laboraban en los trabajos más duros y así mantenían el sistema de clases medias del Estado del bienestar. Más terrorífico si cabe era que muchos esclavos de los países neoesclavistas deseaban ser vendidos a amos del “Primer Mundo” ya que allí disfrutaban de una serie de derechos que no tenían en sus países de origen: como vacaciones dos días al mes y derecho al descanso diario (6 horas de sueño garantizadas). Además, el trato que tenían de parte de sus amos era mejor y no solían sufrir tortura ni castigos corporales sistemáticos como sí ocurría en sus países de origen. También comían todos los días.
La religión adquirió un papel central y se extendió una única confesión que justificaba el sistema de explotación de la Órbita Social-Fascista: tanto en los países ricos como en los neoesclavistas. Según la misma, la llegada del Viernes Negro y la Gran Crisis (que ellos llamaban el “Infierno Rojo”) fue el último aviso de Dios para que el género humano consiguiera salvarse, de lo contrario en la siguiente ocasión ya no sería tan magnánimo y arrasaría con el mundo en el Gran Apocalipsis. De aquí se dedujo que la humanidad debía trabajar en “hermandad”, sin recelos los unos de los otros, buscando la salvación de todos sus individuos pero poco a poco, con una seguridad planificada.
Para el “Correctismo Misericordioso”, las almas divagaban por la Tierra en pena, viviendo una tras otra vida en diferentes cuerpos, hasta que por fin conseguían controlar alguno y merecerse la vida eterna con la entrada al Cielo. Es esa sociedad, el triunfo y las buenas acciones se medían por el Dinero, cuanto más dinero tenía un determinado individuo más posibilidades albergaba de alcanzar la vida eterna. Cuanto más dinero más oportunidades de que el alma se reencarnase en una persona de la élite. Cada año, a las mil personas más ricas de la Órbita Capitalista que fallecían, se les hacía una celebración retransmitida en todos los hogares, de obligado visionado, donde se celebraba su llegada al cielo y la bondad de Dios. En los países neoesclavos en cambio, los párrocos dejaron de hablar del infierno, porque ya lo estaban viviendo en sus carnes. Les enseñaron que estaban cumpliendo un castigo divino por ser malvados en su vida anterior y que hasta que no fueran muy obedientes y Dios les premiase con una vida de ricos no podrían llegar al Cielo.
La religión y el poder político eran uno sólo. La esperanza de vida estaba situada en los 25 años, y pese a las prohibiciones, algunos gerentes en las fábricas utilizaban la reproducción clonada allí donde el nivel de radiaciones había hecho inservible el esperma de los esclavos.

Cultura(s) y conciencia(s)

¿Por qué crees Marc, que inmediatamente antes de las primeras crisis de siglo la izquierda era tan minoritaria socialmente? ¿Qué papel cumplía el consumismo en todo ello 51?

Uno bien central Roberto. Era parte del sistema de alienación permanente que inoculaban en las clases populares desde sus mass media y la producción de las llamadas Industrias Culturales. Era parte de la cultura pecuniaria 52 que se propagaba, la cultura del individualismo, del “yo voy a lo mío” que se decía en esa época... Era la cultura anti-humanista que la élite pretendía instalar en las cosmovisiones de los trabajadores para dominarlos mejor. Tenía una parte sinérgica alimentada por la propia lógica del sistema y otra parte conspirativa, en determinados momentos puntuales, ante determinados asuntos claves. El consumismo era la verdadera ideología de los “sin ideología” y por tanto, en esos momentos, era la ideología dominante.

¿En las llamadas entonces “clases medias”? 53

Y no sólo en ellas. En muchas familias de trabajadores de estrato medio-bajo e incluso bajo, mediante el imperialismo 54 y la posibilidad de consumo para casi todos los bolsillos de los países del centro del sistema mundial, era la ideología dominante de las clases populares en su conjunto.

¿Quiénes eran ellos Marc?, ¿quiénes formaban la élite?

Básicamente los capitalistas más ricos y con más poder del mundo de la energía, los fármacos (legales e ilegales), el comercio de armamento y las finanzas. Esas eran las élites de la élite. 55 Más abajo existían élites locales, oligarcas territoriales con más o menos poder, pero sin capacidad de incidir en el rumbo de los acontecimientos mundiales de verdadera importancia. A diferencia de sus dominados, la élite mundial tenía una conciencia de clase envidiable, 56 que ante conflictos de intereses entre sus mismos miembros y conflictos de entre su clase y los explotados, siempre elegían acertadamente prestar más atención a los segundos.

En cambio los individuos de las clases populares se hallaban fragmentados, ¿verdad?

Cierto Roberto. Y no sólo fragmentados sino enfrentados y absolutamente divididos. Además los pocos elementos conscientes no sólo se enfrentaban a la marginación social sino a una creciente represión en esos tiempos de capitalismo neoliberal. 57 La libertad y los derechos democráticos eran respetados por la élite siempre que no tocaran nada sustancial de su dominio, siempre que no fuesen peligrosas para su hegemonía. Por eso se permitía un cierto grado de libertad y no existía la censura como tal. Pero repito, todo esto mientras un movimiento social o un líder de los mismos no fuera lo suficiéntemente significativo para suprimirlo y olvidar todos los derechos democráticos más básicos. 58

Entiendo, y dime Marc: ¿crees que las clases populares tenían conciencia de la existencia de estas élites?

En absoluto, o al menos no en su mayoría. Y los que sabían de su existencia tenían una visión vaga y deformada de su proceder, no entendían el papel político que desempeñaban en el control de sus propios destinos. Incluso dentro de la izquierda, no se tenía una verdadera visión del fenómeno estructural que desempeñaban las élites, de sus enemigos, al fin y al cabo. Ahora, te aseguro que las élites sin tenían conciencia de serlo. 59 Creo que en este sentido la Alianza Socialista Anticapitalista jugó un rol fundamental. También los hechos de las Semanas Trágicas abrieron los ojos a más de uno que sólo veían a la élite en yates, jugando al golf, disfrutando de caviar en sus aviones privados y orgías en fiestas de cumpleaños. Todo esas imágenes, que tenían su parte de verdad, daban una visión de la élite como ricos que jugaban a ser “niños malcriados” en sus parques particulares, pero obviaba la parte más siniestra de control de “los de abajo” que en realidad ejecutaban. Su parte más mezquina y cruel. Esta imagen del rico viviendo como simpático niño malcriado, inocente, inofensivo, se la inocularon poco a poco a las clases populares mediante la televisión en múltiples programas, videoclips, novelas rosas, etc...

Sí, y esa imagen también serviría para promover el mito de que “cualquiera podía hacerse rico”, cualquier podría llegar un día en que se divirtiera en su parque de atracciones particular, bebiendo champán en la proa de un yate rodeado de modelos esculturales. ¿Lo crees así?

Sí, totalmente de acuerdo. Sostenía los pilares del mito ampliado de la promoción social. Realmente eran muy pocos los trabajadores que conseguían no ya llegar a la élite mundial, que les era imposible por los métodos endogámicos de aceptación de esa misma élite, 60 sino llegar a una cierta élite aunque fuese más local o nacional del sector más bajo, o simplemente llegar a ser clase alta, con lo todo lo difuminado que pueda suponer aceptar esa categoría. Porcentualmente era irrisorio los que viniendo de abajo lo conseguían, pero el sistema ampliaba estos casos para que a los millones de esclavos asalariados les pareciese más probable, más tangible, conseguir algún día ese particular cielo en la tierra. La forma en que lo hacían era con narraciones/cuentos sobre “ricos que empezaron de cero” o también mediante las loterías y los juegos de apuestas. Para la juventud también utilizaban el mito de La Cenicienta, en especial en telenovelas, muy adecuadas para hacer soñar a las hijas de la clase trabajadora, con que algún día el hijo del señorito se fijaría en ella mientras aparcaba su coche descapotable. Pero lo cierto es que si alguna vez se fijaba en el mundo real, lo hacía para una noche y no para la vida entera. 61 Para ambos sexos se utilizaba la promoción de la celebridad que comienza desde abajo: cantante, deportista, actor, etc.

¿Era el dinero el fetiche mayor como decía Marx? 62

Sin duda y prueba de ello ha sido la evolución del capitalismo en la Órbita Social-Fascista. Allí el dinero llegó al nivel que no se atrevieron en el sistema liberal: al nivel de religión, de modo inequívoco de llegar a Dios para salvar la propia alma.

Continuará (Tercera y última parte)….

Ver también:


Notas:
27. La cuestión nacional y el movimiento obrero revolucionario ha sido la historia de una relación complicada, no exenta de enfrentamientos. Es de destacar por la importancia de los personajes históricos el que tuvieron Lenin y Rosa Luxemburg en cuanto a la idoneidad o no de la independencia de Polonia. Pierre Vilar resume la argumentación de Lenin de cara a su posición sobre la cuestión nacional: “...se pronuncia a favor del derecho absoluto de las minorías nacionales a proclamarse independientes. Pero añade inmediatamente que el derecho a divorciarse no implica la obligación de divorciarse (N.A: como el aborto).” (Vilar, 2002:122) En palabras de Lenin: “En el curso de su desarrollo el capitalismo enfrenta dos tendencias históricas en lo que la cuestión nacional respecta. La primera consiste en el despertar de la vida nacional y de los movimientos nacionales, la lucha contra toda opresión nacional, la creación de estados nacionales. La segunda, en la multiplicación de relaciones de todo tipo entre las naciones, en la destrucción de las barreras nacionales u la creación de la unidad internacional del capital, de la vida económica en general, de la política, de la ciencia, etc. Estas dos tendencias constituyen la ley universal del capitalismo. La primera domina al principio su desarrollo, la segunda caracteriza al capitalismo ya maduro y que va hacia su transformación en una sociedad socialista. El programa nacional de los marxistas tienen en cuenta ambas tendencias, defendiendo, en primer lugar, la igualdad de las naciones y las lenguas, la oposición a privilegios de cualquier tipo a este respecto (propugnando también el derecho a las naciones a la autodeterminación, de lo que hablaremos más adelante) defendiendo, en segundo lugar, el principio de internacionalismo proletario y de la lucha intransigente contra el contagio por parte del proletario del nacionalismo burgués, por muy refinado que sea.” (Vilar, 2002:122-123) Todo suena muy lógico, el problema viene cuando la fase dos descrita por Lenin, la formación de los mercados supranacionales, se adelanta a la fase uno, la independencia de la nación. Entonces nos encontramos con territorios habitados por individuos que se sienten de naciones distintas (ejemplo País Vasco, entre los que se sienten habitantes de Hego Euskal Herria y los que se sienten ciudadanos de España, más las diferentes gradaciones medias). En estos casos, lo más realista a mi modo de ver, y lo más justo, para que los derechos de las naciones (en abstracto) no arrasen con los ciudadanos (más tangibles), sería buscar el consenso y desde luego permitir y garantizar la posibilidad de expresar públicamente, mediante referéndum las prioridades de los habitantes de esa zona (sobre la autodeterminación o no). Otra opción sería, conocidos los resultados de estas consultas llegar a acuerdos de reordenación espacial bajo el auspicio de organismos internacionales y por supuesto, con el consentimiento de una abrumadora mayoría de la población. De tal manera que por ejemplo, los ciudadanos del País Vasco francés que se sintieran vascos pudieran emigrar al País Vasco en caso de pronunciarse los ciudadanos vascos en favor de la autodeterminación y buscando el consenso de las minorías (escenario a años luz de la realidad, por supuesto). Este tema, sin duda supera con creces el objeto de este ensayo prospectivo filo-utópico de una sociedad post-capitalista de carácter socialista, por tanto el tema “nacional” acaba en esta misma línea después de unos ligeros esbozos sobre la cuestión.
28. En una experiencia paradigmática de rebelión contra las élites como lo fue La Comuna de París, en su declaración al pueblo francés de 1871 resolvía que: “L'autonomia de la Comuna no tindrà altres límits que el dret d'autonomia igual per a totes les altres comunes que s'adhereixin al contracte, i l'associació de totes ha d'assegurar la Unitat francesa.” (Serallonga i Urquidi, 2006:115) Y sigue, siempre desde el respeto de la mñinima célula subjetiva:. “La Unitat política, com la desitja París, és la voluntària associació de totes les iniciatives locals, el concurs espontani i lliure de totetes les energies individuals amb una fita comuna, el benestar, la llibertat i la seguretat de tots” (Ibid)
29. El concepto de “Superpoder” queda definido por su propio creador en los siguientes términos: “...es la unión de Estado y corporación en una era de decadencia de la democracia y analfabetismo político. Este capítulo investiga alguno de los cambios políticos que están permitiendo el desarrollo de Superpoder y del totalitarismo invertido y degradando la democracia de un principio formativo a una función principalmente retórica dentro de un sistema político cada vez más corrupto. El quid de estos cambios es que el poder corporativo y su cultura ya no son fuerzas externas que influyen sobre las políticas y la legislación de manera ocasional (N.A: como pudiera pasar a finales del siglo XIX en EUA como diría Mills). Así como estas fuerzas se han vuelto integrales, la ciudadanía se ha vuelto un elemento marginal y la democracia más manejable.” (Wolin, 2006:189/190)
30. Nelson Arteaga en su excelente tesis doctoral afirma: “Una década de violencia en México: 1990-2000: “(...) entre ambos modos de violencia se encuentra el crimen organizado. Su formación tiene sustento social en la medida en que la reestructuración de la economía capitalista empuja a un importante sector de la población hacia los sótanos de la economía informal, la cual por sus características, se localiza en la frontera que distingue la legalidad de la ilegalidad (Hasam, 2000). La expansión creciente de este tipo de organizaciones criminales internacionales coincide con la reconformación de la economía en los años setenta (Mittelman y Johnston, 1999). Por ello no es extraño considerar que el actual sistema de expansión capitalista está fundado sobre la asociación de tres partes: gobierno, empresas transnacionales, mafias (Brie, 2000:4)” (Arteaga, 2003:118)
31. Los miembros de La Comuna de París en su declaración al pueblo francés lo tenían claro: “És la fi del vell món governamental i clerical, del militarisme, del funcionarialisme, de l'explotació, de l'especulació, dels monopolis, dels privilegis dels quals el proletariat deu la seva subordinació i la Pàtria, les seves desgràcies i els seus desastres”. (Serallonga i Urquidi, 2006:115) Es aterrador comprobar que los males que La Comuna acusaba al Segundo Imperio y por extensión a la República que venía a reemplazarlo sigan de tan rabiosa actualidad después de tanto “fin de la historia” y de “la lucha de clases”.
32. En una sociedad basada en la doble moral, en la mentira aceptada, es importante si se quiere transformar revitalizar la importancia nuclear de la verdad: “Si la democracia tiene que ver con la participación en el autogobierno, su primer requisito es una cultura que la respalde, un complejo de creencias, valores y prácticas que nutran la igualdad, la cooperación y la libertad. Un requisito fundamental, si bien rara vez discutido, de una sociedad que se gobierna a sí misma es que tanto sus miembros como aquellos a quienes eligen para ocupar cargos de gobierno figan la verdad.” (Wolin, 2006:363) Esto que pudiera parecer un moralismo que se quisiera transformar en ley no lo es, es un arma real, ya que: “Aceptar algo como verdadero no es lo mismo que estar de acuerdo en que lo es. Para dar testimonio del rol desempeñado por la mentira y sus consecuencias, no hace falta mirar más allá de Irak y la muerte y la destrucción que la tergiversación de la realidad ha permitido. La mentira y sus variantes de engaño y tergiversación son aberraciones tanto como la propia guerra no provocada. La mentira y las decisiones irracionales están relacionadas, tanto como lo están la mentira y el insensato apoyo popular a quienes toman las decisiones.” (Ibid, 364)
33. Lenin, siguiendo las directrices aprendidas por Marx y Engels tras la experiencia de la Comuna de París de 1871, afirma en su obra “El Estado y la Revolución”: “La completa elegibilidad y movilidad en cualquier momento de todos los funcionarios sin excepción; la reducción de su sueldo a los límites del “salario corriente de un obrero”: estas medidas democráticas, sencillas y “evidentes por sí mismas”, al mismo tiempo que unifican en absoluto los intereses de los obreros y de la mayoría de los campesinos, sirven de puente que conduce del capitalismo al socialismo. Estas medidas atañen a la reorganización puramente política de la sociedad, pero es evidente que sólo adquieren su pleno sentido e importancia en conexión con la “expropiación de los expropiadores” ya en realización o en preparación, es decir, con la transformación de la propiedad privada capitalista sobre los medios de producción en propiedad social.” (Lenin, 2006:86) La posibilidad de revocar a los funcionarios viene de largo, ya Robespierre en el discurso ante la Convencion del 10 de mayo de 1793 afirmó: “Quiero que todos los funcionarios públicos, nombrados por el pueblo, puedan ser revocados por él, con las formalidades que se establezcan, sin otro motivo que el derecho imprescriptible que le pertenece de revocar a sus mandatarios” (Castells, 1997:294) También La Comuna de París afirmaba que: “Elegir, mitjançant elecció o concurs, els magistrats o funcionaris comunals de totes classes, amb la responsabilitat i el dret de control i de revocar-los a tots” (Serallonga i Urquidi, 2006:115) En este sentido Engels, en la introducción a “La Guerra Civil en Francia” de su gran amigo Karl Marx define con nitidez los dos conceptos claves para destruir la maquinaria estatal burguesa que La Comuna aplicó acertadamente: “En primer lugar, cubrió todos los cargos administrativos, judiciales y de enseñanza por elección, mediante sufragio universal, concediendo a los electores el derecho de revocar en todo momento a sus elegidos” (N.A: Subrayado mío). En segundo lugar, todos los funcionarios, altos y bajos, estaban retribuidos como los demás trabajadores. El sueldo máximo abonado por la Comuna era de 6.000 francos. Con este sistema se ponía una barrera eficaz al arrivismo y la caza de cargos, y esto sin contar con los mandatos imperativos que, por añadidura, introdujo La Comuna para los diputados a los cuerpos representativos” (Engels, Lenin, Marx, 1985:94).
34. El Che Guevara, autor de grandísima sensibilidad, percibe esta doble vertiente del capitalismo imperialista y sabe diferenciar lo que es la élite imperialista y opresora de lo que es el pueblo del imperio: “...pero esas finanzas no representan al pueblo norteamericano, representan a un pequeño grupo de financieros, de dueños de todas las empresas, de dueños del dinero, que también explotan al pueblo norteamericano.” (Mills, 1964:423) Seguidamente hace una distinción que muy bien comparten en la actualidad, los maoístas nepaleses o los naxalitas de la India, y que por simple justicia evidente no se puede obviar a riesgo de parecer un total demagogo: “Claro que no los explotan en la misma manera que nos explotan a nosotros, los seres de las razas inferiores, los mestizos de América o del Asia que no hemos tenido la suerte de nacer rubios de padres anglosajones. Pero también los explotan y los dividen: los dividen a ellos también en blancos y negros, y los dividen en hombres y mujeres, y los dividen en sindicalizados y no sindicalizados, y los dividen en empleados y en desempleados...” (Ibid) José Martí, mártir del panamericanismo y defensor irreductible de la Patria Grande afirma respecto a la diversidad de la población americana y al artificio del racismo como separador de iguales afirma: “No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre.” (Martí, 2006:47)
35. Un ejemplo claro de esto, lo volvemos a tener en La Comouna de París de 1871. Como señalaba Marx, en “La Guerra Civil en Francia”: el internacionalismo, mínimo común de los verdaderos revolucionarios, fue ejemplificado por La Comuna, cuando ésta nombró como Ministro de Trabajo a un alemán (Engels, Lenin, Marx, 1985:48).
36. “La organización de la división del trabajo por países, a escala internacional sirve para maximizar los beneficios de la élite, nunca para solucionar las necesidades de las poblaciones” (Molares, clase). Esto queda perfectamente claro después del visionado del documental “La pesadilla de Darwin” de Hubert Sauper (2004) en que se ve como la población autóctona del Lago Victoria en Tanzania (África) produce para el exterior las percas del lago, en concreto para la Unión Europea, mediante acuerdo entre las élites europeas y las tanzanas. Mientras los pobres pescadores autóctonos y sus familias se alimentan en muchas ocasiones de las espinas de estos peces, que por supuesto, también han de pagar a la empresa exportadora.
37. La transformación efectuada en el régimen de viviendas de alquiler a en propiedad disparó la especulación, tanto en el caso de la Dictadura Franquista como tras las reformas neoliberales de Margaret Thatcher, esto lo recoge continuamente tanto la tesis doctoral de María Teresa Molares como el norteamericano David Harvey respectivamente (Harvey, 2007:70) Significó la definitiva transformación de un bien necesario como la “vivienda” en una mercancía capitalista más.
38. Rosental y compañía, en el Diccionario filosófico de la ortodoxia marxista post-estalinista, dentro de la propia URSS, afirman respecto a la acumulación personal en una economía planificada en la que no existía legalmente la propiedad privada: “Bajo el socialismo, aún son posibles los abusos de la propiedad personal con vistas a la obtención de ingresos no provenientes del trabajo. En dicho régimen, el excesivo aumento de la propiedad personal constituye cierto peligro ya que puede convertirse, en un freno para el progreso social, pues fomenta las inclinaciones hacia la propiedad privada, conduce a la degeneración pequeñoburguesa de algunas personas. Establecido plenamente el comunismo, la excesiva propiedad personal pierde todo su sentido, dado que la principal fuente de satisfacción de las necesidades personales se encontrará en los fondos sociales de consumo y cada uno recibirá de la sociedad según sus necesidades.” (Rosental, 1978:379) El comunismo no llegó como ese mismo libro afirma en 1990. Casi acierta en la fecha, pero para que adviniera el restablecimiento del capitalismo. Al final se hicieron mayores esas inclinaciones pequeño-burguesas de las que hablaba, hacia la propiedad privada de parte de la élite burocrática del Partido y la élite mafiosa empresarial (del mercado sumergido) que convivían crecientemente más cerca debido a sus coincidentes intereses de clase, o más bien estrato económico.
39. Respecto a las casas Tomás Moro afirma que en la isla de Utopía: “Quien quiera puede entrar pues no hay nada dentro de las casas que sea privado o propio de nadie. Y cada diez años cambian de casa por sorteo” (Moro:1984:57)
40. El urbanismo no es fruto de un desarrollo anárquico que obedezca a miles de pequeños intereses, los agentes tienen distinto poder y dentro de su actuar transversalmente siempre están: “Las necesidades de producción del modo capitalista explican el desarrollo urbano que no es, por lo tanto, un mero acontecer espontáneo sino más bien una necesidad del propio sistema que condiciona la estructuración y producción del espacio” (Molares Mora, 2005: 45) Ver también nota número 21. La hegemonía cultural de la derecha ha posibilitado que el ciclo eterno de construir para pronto destruir y volver a construir se considere un progreso, como dice Maria Teresa Molares: “...se considera valiosa, buena por definición, la generalización de toda clase de obras en los edificios, en las calzadas, se derriban edificios de reciente construcción para rehacerlos. Esta actividad se valora positivamente como síntoma de progreso, de creación de empleo para muchos.” (Molares Mora, 2005: 61)
41. Sobre las múltipes formas de evadir impuestos ya en la sociedad norteamericana de Mills: (Wright Mills, 2001:152). Para una lectura más actual, en especial de los paraísos fiscales, leer el siguiente artículo de Carlos Jiménez Villarejo, ex-fiscal Anticorrupción del Estado: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77267
42. Ver nota número 9.
43. “Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez más abiertamente , en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antagónicas: la burguesía y el proletariado” (Marx y Engels, 1999:36) Cierto es que ya más tarde Mao teoriza que bajo la dirección del Partido Comunista, podrían resolverse las contradicciones (que no antagonismos según él) entre la burguesía “nacional” y la clase trabajadora en el camino de la construcción socialista. Si bien afirmaba que si ganaba la partida la burguesía, el capitalismo podría ser restaurado (parece que los hechos en este punto le dan la razón, veremos hasta cuánto y cuándo). Al final, todos los países que fueron de economía planificada o de “socialismo realmente existente” acabaron por restablecerse crecientemente el capitalismo como se ha visto en Rusia o China por citar sólo dos de los casos más conocidos. En la sociedad de Marc estas experiencias con sus peligros históricos se conocen y se combaten mediante la democracia permanente.
44. Robespierre ya defendió los jurados populares para juzgar a los mandatarios corruptos mediante acusación de miembros del legislativo ante pruebas fehacientes. (Castells Oliván, 1997:294)
45. Esto era lo que proponían algunos desurbanistas soviéticos que estaban en contra de los grandes edificios y en especial de los rascacielos. (Jacinto Rodrigues, 1979:89)
46. En el libro “Fidel y la religión” del dominico Frei Betto, por aquel momento (1985) autodenominado marxista-leninista, se recogen varios encuentros y diálogos que mantuvieron ambos en Cuba sobre el tema religioso y el papel de Cuba y los comunistas respecto al mismo. Betto le explica a Fidel, las que son para él las tres posiciones que puede tomar el Estado cubano respecto a la religión: “la primera (posibilidad), acabar con la Iglesia, acabar con la religión, y la historia había demostrado que con hacer esto no solamente no se consigue nada, sino que se ayuda a reforzar, incluso, la campaña que el imperialismo hace de la incompatibilidad ontológica entre cristianismo y socialismo. La segunda sería mantener a la Iglesia, a los cristianos, marginados. Entonces, yo también reflexioné que de alguna manera no solamente favorecía a la política imperialista de denuncia de qué es lo que pasa, qué es lo que ocurre en los países socialistas; sino, también, que de alguna manera ayudaba a favorecer las condiciones para que la gente que tiene fe, la gente que es cristiana en los países socialistas, acabase potencialmente como gente contrarrevolucionaria. Y un tercer punto, que de alguna manera sería una apertura para la inserción de los cristianos en el proceso de construcción de esa sociedad de justicia y fraternidad.” (Betto, 1985:272) Para saber más es recomendable leer esta interesantísima entrevista que la revista Envío mantuvo con el religioso, de gran calado intelectual y reflexivo: http://www.envio.org.ni/articulo/582 En mi filo-utopía prospectiva la sociedad separa totalmente Estado e Iglesia (entendida ésta como poder político con Estado propio en El Vaticano y poder económico mundial) y no sólo los separa sino que elimina todas las iglesias en tanto que poderes políticos y económicos de carácter feudal, sin ningún tipo de democracia en su funcioanmiento, como parte del entramado de las élites (en este caso además de político y económico sobre todo con una función cultural de control social como sería el caso del aborto explicado muy bien por Wilheim Reich en “La lucha sexual de los jóvenes”). En cambio, la Iglesia, en la concepción que la entiende Betto: como conjunto de cristianos que se unen en comunidad para cualquier acto religioso o social; se respetaría estableciendo posibilidades de diálogo entre los miembros de cualquier religión y la democracia de los organismos públicos. Ninguna confesión sería perseguida del mismo modo que ninguna sería financiada ni gozaría de ningún tipo de prebenda de parte de las instituciones públicas.
47. Un ejemplo de ello sería la necesidad espoleada por las compañías del aire acondicionado o la calefacción: “Con el aumento de su consumo (calefacción y climatización) la ciudad moderna ejerce considerable peso sobre las fuentes de energía no renovables. Al mismo tiempo, la contaminación atmosférica aumenta con el uso generalizado del automóvil. Los ruidos provocados por las máquinas y por la superpoblación dificultan la legítima búsqueda de silencio y soledad de los individuos.” (Greish, 2006:35)
48. Excelente artículo del profesor Carlos Fernández Liria titulado “¿Quién cabe en el mundo” publicado en la sección de Opinión del diario Público el 22 de enero de 2008, en donde se aprecia la insostenibilidad del sistema productivo actual: http://blogs.publico.es/dominiopublico/267/%C2%BFquien-cabe-en-el-mundo/
49. Según Marx, la Ley de la Tendencia Decreciente de la Tasa de Ganancia es la que explica que según avanza la mecanización del trabajo en el sistema capitalista, cada vez más, del capital invertido por el empresario, una mayor parte vaya a la compra de maquinaria que no produce valor sino solamente lo traslada sin sumar nada (a la máquina no se la puede explotar, trabaja para lo que está creada y su gasto de mantenimiento -piezas, sistemas, etc- están incluidos en el precio). Esto se explica porque la Teoría del Valor-Trabajo, sólo reconoce el trabajo humano, el plustrabajo del obrero como productor de valor añadido y por tanto plusvalía para el capitalista. En la sociedad socialista, teóricamente, este excedente, iría a parar en beneficio de toda la sociedad y por tanto, también de ese mismo obrero en tanto que individuo del “corpus social”. (Marx, 2007: Libro III, Tomo II, de la 277 a la 352)
50. El caso de Hitler es bastante paradigmático de cómo el fascismo simplemente es otro rostro más de los que puede mostrar el Capital. En el excelente libro de Antonio Domènech “El eclipse de la fraternidad” se recoge parte de un dirscurso de Hitler en 1941 ante los obreros de una fábrica de armamento y otro donde se declaraba un liberal en el plano económico, depende de para quien hablara, su discurso mutaba: (para los obreros de la fábrica) “En esos países (las democracias occidentales aliadas) gobierna el capital, o sea, en último extremo, un grupo de unos centenares de hombres que poseen capitales incalculables y que, a consecuencia de la singular construcción de la vida estatal, son más o menos independientes y libres. Estos hombres dicen “aquí tenemos libertad” y al decirlo, piensan ante todo en la economía libre y al decir economía libre piensan en la libertad no sólo de hacer capital sino, ante todo, de emplear libremente ese capital. Lo cual significa estar libres de toda vigilancia del Estado, es decir, del pueblo, tanto en la adquisición como en el empleo de capital. Éste es, en rigor, el contenido del concepto de libertad... (…) En estos países de la sediciente democracia no es el pueblo, ni mucho menos, el centro de atención.(...) La masa no les interesa lo más mínimo. Como a nuestros antiguos partidos burgueses, no les interesa más que en las elecciones. Entonces necesitan votos. Fuera de esto, la vida de la masa les es completamente indiferente.” (Domènech, 2004:341) En cambio, pese a esta cara “socialista” nos encontramos con su opuesta cara (y seguramente más auténtica) pro-liberal y sobre todo, pro-patronal: “(la intervención pública en la economía es) un instrumento peligroso, porque toda la economía planificada se desliza con demasiada facilidad hacia la burocratización, con la consiguiente asfixia de la eternamente creativa iniciativa privada individual...Y ese peligro se ve, además, acrecido por el hecho de que toda economía planificada lleva fácilmente a la cancelación de las duras leyes de la selección económica de los mejores u de la aniquilación de los más débiles, o las debilita al menos, garantizando el mantenimiento del promedio menos valioso” (Domènech, 2004:263) El fascismo era y es así, por eso hay que llevar mucho cuidado con él: se vende muy bien a los obreros menos avanzados en conciencia política y se vende mucho mejor y es utilizado como instrumento de los oligarcas, de la élite capitalista. En especial, cuando piensan que es la mejor opción en tiempos difíciles o simplemente para hacer negocios en el extranjero (“a río revuelto ganancias de pescadores”). Reproduzco el siguiente fragmento del mismo libro del Catedrático catalán donde nos habla sobre la conexión entre el Partido Nazi (PNOA) y la élite empresarial, no sólo alemana: “Después de ese discurso (el de Düsseldorf en 1932), el camino estaba casi expedito: llegaba dinero de todas las grandes empresas, y no siempre con recato. Fritz von Thyssen financió la Casa Parda del partido en Muniche, que costó más de trescientos mil marcos. La industria química IG-Farben donó cien mil marcos para la campaña electoral, el rey anglo-holandés del petróleo, sir Henry Detering regaló sumas enormes. Se formó un círculo de grandes empresarios y hombres de negocios simpatizantes de Hitler (…) Lo componían, entre otros: el señor Flick en persona, el director general de su empresa Otto Steinbrick (que era el consejero permanente de economía de la dirección de NSAPD, Wilheim Keppler), el banquero Kurt Schröder, el doctor Hjalmar Schacht (el presidente del Reichsbank y futuro ministro de finanzas con Hitler …” (Domènech, 2004:343-344) y así un largo etceterá que nos relata el autor catalán.
51. Respecto al consumismo, Santiago Alba Rico diferencia entre tres tipos de cosas en el mundo según sus fuciones para el ser humano: las cosas de comer, las cosas de usar y las cosas de mirar. A este respecto dice: “A los “viveres” -las “cosas de comer”- es a lo que llamamos “objetos de consumo”, en latín consumptibilis, expedientes puros de la inmanencia de la vida. No hay que olvidar que “consumir” quiere decir originalmente “destruir” (Nota del Autor: ver http://eluniversitario.unne.edu.ar/2005/80/pagina/enfoques.htm y http://es.wikipedia.org/wiki/Consumismo sobre su etimología latina del verbo “consumere”). En este sentido, una “sociedad de consumo”, organización sin precedentes en la Historia, sólo podría ser una sociedad regida de arriba abajo por el “hambre” y la “guerra” (…) a esta sociedad de mondas “condiciones” y puros “medios” en la que hay que empezar una y otra vez desde el principio; a este antro de ciclos y repeticiones los griegos lo denominaban Infierno. En el Hades el hombre quedaba reducido a esa maldición del origen contra la que los atenienses habían construido , allí arriba, una polis. El “consumir” era el castigo de los dioses. Tántalo, Sísifo, las Danaides, ningún otro mito identifica tan claramente “infinitud” y “consumo” como el destino de Erisictón, el hijo de Tríopas, condenado por atentar contra Demeter, la madre Tierra, a padecer un hambre insaciable. Abocado a no detenerse ante nada para satisfacer su monstruoso apetito (“toda comida es en él causa de nueva comida” dice Ovidio), después de sorber arroyos y tragar troncos, comerse todos sus bienes (casas, muebles, vestidos) y vender a su propia hija, termina -en una metáfora que es al mismo tiempo una advertencia- por devorarse a sí mismo entre terribles gritos de dolor (“y el infeliz alimentaba su cuerpo disminuyéndolo”) (Alba Rico, 2002:27-28) El filósofo madrileño antepone las cosas de comer (consumilia) con las cosas de mirar (mirabilia) como dos contrarios de imposible reconciliación en todas las culturas conocidas hasta la fecha, que siempre respetaron esta diferenciación, o por lo menos en la mayoría de los casos. Pero Alba Rico dice que por primera vez en la historia, en la actual fase del capitalismo, estos límites se tornan borrosos y se confunden transformandose todo, cada vez más, en “cosas de comer”: “En el año 1998 d.C (…) el presidente de Volkswagen, Ferdinand Piech, parecía citar asimismo a Censorio para reprochar en una entrevista la irracionalidad económica de los europeos: “Nos falta flexibilidad. En Europa la gente compra una casa y se queda en el mismo lugar hasta su muerte. En América venden las casas y se van de Nueva York a California si hace falta. Son muy flexibles” (…) Podemos decirlo tranquilamente: el paradigma que ofrecen los parlamentos de Censorio y Bannon, como los de Bonino, Clinton o Piech , es en realidad el paradigma de la guerra. No es éste un paradigma moderno, cierto; lo que sí es moderno es que un paradigma tan antiguo haya pasado a dominar por completo la vida y el “mundo” de los hombres.” (Ibid, 55-56) Sobre el método por el cual las cosas llegan al nivel de fetiche, Alba afirma: “...digamos, en todo caso, que la forma mercancía nos escamotea la “cosa” a través de dos procedimientos convergentes y encontrados: el fetichismo, que la inmoviliza y desnaturaliza en la vitrina, y la tecnología, que acelera la velocidad de su reproducción, devolviéndola, apenas nacida, al apeiron biológico. (Alba Rico, 2002:205)
52. Mills lo ve acertadamente ya en el principio de la Guerra Fría, la cultura se entiende en nuestras sociedades no como un ideal o una valor en sí, sino como un medio para conseguir el éxito, como herramienta de fin pecuniario, “un valor para”. “Si es usted tan listo, ¿por qué no es usted rico?” (Wright Mills, 2001:325)
53. Cada vez la clase media está más unida a los intereses del Estado y pueden presionar pero no oponerse frontalmente a la élite (Mills, 2001:247). Lo mismo pasa con los sindicatos. Muchos sindicalistas más que defender a los trabajadores buscan una forma de promoción social (caso de Antonio Gutiérrez, ex-líder de Comisiones Obreras, ahora instalado en la maquinaria del sistema, como diputado en las Cortes por el PSOE y ex-asesor de la Fundación Caja Madrid) o una profesión más suave con la que ganarse la vida y que los saque del trabajo duro de la empresa (la figura del “liberado”).
54. Sobre la miseria moral de la sociedad capitalista actual en los países del centro del sistema-mundo, Alba Rico afirma: “El mundo está vivido por dos celdas incomunicadas; en las dos los hombres viven sometidos; en la más grande, que no es la más cómoda ni la mejor ventilada, viven miles de millones de africanos, asiáticos, latinoamericanos (pero también los desechables de los centros capitalistas) sometidos a la necesidad; en la otra, genérica y equívocamente llamada Occidente, unos pocos europeos, norteamericanos y japoneses (junto a algunos atolones de ofensiva opulencia tercermundista) viven sometidos a la libertad. Puede parecer suficientemente odioso (y sin duda lo es) que la librtad de unos se sustente en la necesidad de los otros (…) En el alvéolo Occidente los hombres reciben colectivamente su panopilla o alijaba de libertades recreativas y con ellas la libertad mayor, única moralmente sería políticamente ineficaz, de escoger por propia voluntad la misma necesidad que los otros han recibido necesariamente. En el gulag Tercer Mundo los hombres reciben colectivamente la necesidad y no pueden, por tanto, decidir individualmente nada, salvo rebelarse. Los que han recibido colectivamente la libertad y se dan a sí mismos la necesidad se llaman entre nosotros santos; a los que han recibido colectivamente la necesidad y la rechazan individualmente los llamamos terroristas” (Alba Rico, 2002:284-285).
55. Como dice Maria Teresa Molares, “las élites que viven del comercio de la energía, las armas y los fármacos (tanto estupefacientes como medicamentos) son menos numerosas pero más poderosas que las urbanas, son las élites “de verdad”, si bien sus intereses terminan confluyendo y hasta cierto punto asociándose” (Molares, clase). A éstas élites habría que añadir las financieras.
56. Como defendía Mills, la élite no sólo es mucho más poderosa, sino que como clase, está mucho más unificada que las masas, fragmentadas e impotentes. Esto por supuesto, al margen que como decía el norteamericano, entre los miembros de las élites hayan conflictos, que los hay. Pero en referencia a los trabajadores y masas populares, tienen meridianamente claro cuáles son sus intereses. (Wrigh Mills, 2001:300) Esto realmente no es nuevo, “nhil novum sub sole”. Recordemos al belicoso Nietzsche una vez acabada la guerra franco-prusiana, en carta a su amigo el barón Carl von Gersdorff, el 21 de junio de 1871 dice respecto a La Comuna de París: “¡Nuestra misión alemana aún no ha acabado! Yo estoy más animado que nunca: pues aún no está todo perdido bajo la urdimbre y la “elegancia” judeofrancesa y bajo el avaro impulso del “ahora mismo”. Aún hay valentía, y ciertamente valentía alemana, que es algo inherentemente distinto del élan de nuestra vecina, digna de lástima. Pero más allá de la lucha entre naciones, lo que nos ha aterrado es aquella cabeza de hidra internacional que repentinamente hizo su temible aparición, como anuncio de luchas futuras muy distintas” (citado en Domènech, 2004:31) Lo único nuevo, a mi modo de ver, es el salto cuantitativo de concentración de poder de ésta élite debido al avance de la tecnología, y por tanto, su poder frente a las posibles resistencias. De nuevo Mills ya vio esto en los cincuenta del siglo pasado: “César pudo hacer con Roma menos que Napoleón con Francia; Napoleón menos con Francia que Lenin con Rusia; y Lenin menos con Rusia que Hitler con Alemania” (Wrigh Mills, 2001:30). Al margen del quizás excesivo simplismo de la afirmación, el fondo, permanece válido.
57. La escalada de la violencia y la represión es un hecho hoy día, ya Naomi Klein escribe en agosto de 2001: “Fa cinc anys que cobreixo aquesta onada de protestes. I he vist amb horror com la policia passava de l'esprai de pebre als gasos lacrimògens; del gasos lacrimògens, a les bales de goma, i de les bales de goma, al foc real. Aquest estiu mateix hem vist com passàvem de manifestants amb ferides greus a Goteburg, Suècia, a la mort d'un manifestant a Gènova a causa d'un tret de la policia, que després li va passar pers obre amb un jeep” (Klein, 2003:175) La canadiense se refiere a la muerte del joven activista Carlo Giuliani. Klein además culpa de esta escalada de violencia a los medios que no dan importancia a la noticia (quizás porque sean capaitalistas y estén controlados por las élites): “...a Papua Nova Guinea van morir tres estudiants que es manifestaven contra un projecte de privatització del Banc Mundial. A penes van sortir als diaris, tot i que era exactament el mateix tema que ha portat milers de persones als carrers durant les anomenades manifestacions antiglobalització” (Ibid, 177), y también señala la pasividad de los académicos y las ONG de izquierda: “La policia segueix el nostre exemple,: quan nosaltres marxem, ells entren. El foc real no són les bales de goma ni els gasos lacrimògens, sinó el nostre silenci” (Ibid, 177)
58. Sobre las infiltraciones de policías secretas en las manifestaciones y las detenciones sin cargos es muy esclarecedor leer a Klein sobre el arresto cuando iba caminando del activista antiglobalización canadiense Jaggi Singh: “”Anavenvestitis com si fossin activistes” explica Helen Nazon, una noia de vint-i-tres anys de la ciutat de Quebec, “amb jerseis amb caputxa, un mocador a la cara, camises de franl•la, una mica ronyosos. Han fet caure el Jaggi i li han donat puntades de peu. Ha estat molt violent” “Després se l'han emportat” diu Michèle Luellen. Tots els testimonis m'expliquen que quan els amics de Singh'hi van acostar per intentar rescatar-lo, els homes vestits d'activistes van treure porres llargues, van començar a apallissar la gent i es van identificar cridant: “Policia!” Després el van ficar en una camioneta de color beix i van marxar. Alguns joves activistes tenen ferides obertes per culpa dels cops:” (Klein, 2003:168)
59. Es necesario hacer ver esta realidad a menudo encubierta de la élite, si queremos cambiar el sistema, antes hay que conocerlo bien: “Los estudiosos del poder acometen un análisis de las estructuras del sistema democrático, poniendo al descubierto todas sus inconsistencias. El hecho de hacerse consciente de las limitaciones de una realidad vigente es un principio transformador o, si se quiere, terapeútico, pero no destructivo.” (Roiz, 1980:62) La élite tiene su propia psicología y es natural como decía Mills que se vean así mismos como una élite natural, una aristocracia auténtica por designios naturales o divinos. (Wrigh Mills, 2001:20) Como señala el propio Mills la formación de la élite no es una conspiración sino una estructura, lo que no quiere decir que una vez formada esta élite no conspire cuando lo crea oportuno, como sin duda hace (Ibid, 253/278). Como ejemplo actual, nos servirá esta noticia publicada en el New York Times el 20 de mayo del presente año que relata como varios de los hombres más ricos del mundo (entre ellos los dos más ricos según Forbes) se encontrarían en la Universidad Rockefeller para hablar (supuestamente) de filantropía en una reunión privada a puerta cerrada : http://cityroom.blogs.nytimes.com/2009/05/20/the-rich-get-together-shhh-it-was-a-secret/
60. Según la estructura sistémica se afianza y persisten las desigualdades, el porcentaje de promoción social desciende, los individuos de las clases bajas llegan en menor porcentaje a las clases altas, ya que éstas son crecientemente endogámicas: (Mills, 2001:104)
61. Illescas Martínez, Jon E.: “Introducción a la Cultura de Alienación Universal (CAU)”, Rebelión, 11 de septiembre de 2007: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55968

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