jueves, 15 de julio de 2010

Entrevista a Chomsky: “La participación directa en la creatividad”

Eric French Monge (REVISTA AMAUTA)

Amauta: Quería empezar la conversación con tu reciente viaje a América Latina. Escuché que estuviste en América Latina, y en México este fin de semana y lunes. ¿Cómo estuvo? Sólo una noción general.

Chomsky: Estuve en Ciudad de México. Es una ciudad muy placentera en muchos aspectos. Es vibrante, enérgica y con una sociedad muy emocionante. De la misma manera, es depresiva en otros aspectos y a veces casi desesperante, tú sabes. Es decir, es una combinación de vitalidad y, no diría desesperación, sino desesperanza, tú sabes. Eso no tiene que ser, pero así es. O sea, casi no hay economía.

Amauta: Y fuiste exclusivamente por el aniversario de “La Jornada”?

Chomsky: La Jornada es, en mi opinión, el único periódico independiente en todo el hemisferio.

Amauta: Sí.

Chomsky: Y sorprendentemente exitoso. Es el segundo periódico más grande en México, y está muy cerca del primero. Es completamente boicoteado por los anunciantes, así que cuando lo lees, tengo una copia acá, pero si tú solo pasas las hojas, no hay anuncios. No porque ellos se nieguen, sino porque los negocios no pagan por ello. Aunque ellos tienen anuncios, son anuncios de alguna reunión o del gobierno, es porque la constitución así lo demanda. Pero a pesar de ser boicoteados, sobreviven y florecen.

Amauta: ¿Por qué cree usted que hay éxito?, ¿Por qué cree que es exitoso?

Chomsky: Yo no podría descifrar eso, no estoy seguro, ellos saben como hacerlo (se ríe). Pero es increíblemente sorprendente, y, por supuesto, muy inusual ya que todos los medios de comunicación dependen de publicidad para sobrevivir. Y además es independiente. Me refiero a que sólo estuve ahí 4 días, y aún así debí haber recogido seis noticias que son importantes y que no aparecen en la prensa internacional.

Amauta: Voy a hacer un resumen general de lo que ha dicho. Usted dice que al ser los medios un negocio, el cuál tiene que obtener ganancias, responde a la demanda del mercado y sus inversionistas en vez de la integridad de las noticias. Se limita su contenido a lo que es aceptable dentro de los límites de la ideología capitalista, promoviendo la agenda y valores capitalistas en toda la sociedad. Mantiene el orden social, la conformidad y el consumismo indiscutible como nuestro papel en la vida. Y como las corporaciones que controlan los medios reúnen y tiene mayor acceso al mercado, limitan aún más la información y debaten de lo que está adentro de los intereses de unos pocos. ¿Ves a los medios de comunicación participando en algún tipo de control de la mente, o esto sería demasiado fuerte para una declaración?

Chomsky: bueno, primero que todo, creo que es una relación muy estrecha, ya que se ajustan estupendamente a los intereses del Estado. El sistema estatal y el sistema de la empresa son cercanos, pero no son idénticos. También tenemos que reconocer que hay una serie de intereses. Es decir, no hay un único interés de las empresas ni un único interés del estado. Además de esto, se encuentra la integridad profesional. Mucha gente involucrada en los medios es honesta y seria. Ellos te dirían, y creo que tienen razón, que nadie los obliga a escribir nada.

Amauta: que son ¿objetivos?

Chomsky: ….. No, ellos creen que lo son. Lo que no te dicen, y de lo cual son talvez ignorantes, es que se les permite escribir libremente porque sus creencias se ajustan generalmente a la doctrina del sistema. Por consiguiente, sí escriben libremente sin ser obligados. La gente que no acepta la doctrina del sistema puede tratar de sobrevivir en los medios, pero es poco probable. Así que hay un rango. Sin embargo, hay un tipo de conformidad fundamental que es un requisito para entrar en los medios de comunicación. Ahora, ya sabes, no es una sociedad totalitaria, de modo que hay excepciones, puedes encontrarlas. Por otra parte, los medios de comunicación no son muy diferentes de las universidades en este sentido. Es decir, hay un efecto real por parte de la publicidad, de la propiedad de las empresas y del Estado. Estos son en gran medida los acontecimientos que responden a una cultura intelectual.

Amauta: ¿Así que piensas que son los valores que mantiene la gente lo que influye en eso?

Chomsky: Toda la cultura intelectual posee un sistema de filtrado que empieza desde la escuela. Se espera que aceptes ciertas creencias, estilos, patrones de comportamiento, y así por el estilo. Si no los aceptas, te dicen que padeces de problemas de conducta o algo y eres descartado. Algo así pasa también a lo largo del camino en las universidades y en las escuelas de postgrado. Hay un sistema de filtrado implícito que tiene, que crea una fuerte tendencia a imponer el conformismo. Ahora bien, es una tendencia, por lo que tiene excepciones, y a veces las excepciones son muy notables. Tomemos como ejemplo la Universidad MIT (Massachussets Intitute of Technology) en los 60’s. En el periodo de activismo de los 60’s, estaba casi al cien por ciento financiada por el Pentágono. Y era a la vez, de manera muy probable, el mayor centro académico de resistencia “anti-guerra”.

Amauta: Sí, vi una oficina de la Lockheed Martin en el piso de abajo (de la MIT).

Chomsky: sí, ahora hay una oficina de la Lockheed Martin. No había en ese momento, se ha vuelto más empresarial desde entonces. Así es la industria militar, pero en aquel momento era directamente financiada por el Pentágono. De hecho, yo estaba en un laboratorio que era cien por ciento financiado por el Pentágono, y fue uno de los centros del movimiento organizado de resistencia contra la guerra.

Amauta: Así que usted dice que hay una ventana de oportunidad para la resistencia?

Chomsky: Hay un conjunto de posibilidades. Tiene límites, ya sabes. Las tendencias son un poco fuertes, las recompensas para la conformidad son bastante altas y los castigos para la inconformidad pueden ser significativos. Aunque no es que les enviamos a una cámara de tortura.

Amauta: (Risa) Más como forma de vida y cómo las cosas te limitan…?

Chomsky: Puede ser, puede afectar el progreso, puede afectar incluso el empleo. Puede afectar la forma en que eres tratada, ya sabes: menosprecio, despido, difamación, denuncias. Hay una serie de aspectos que podría afectar, y es una verdad de cada sociedad.

Amauta: entonces piensas que está arraigado en nuestra cultura? Algo así?

Chomsky: No, es de cada sociedad. No sé de ninguna sociedad que se haya diferenciado en ese sentido. Volvamos a la época clásica, por ejemplo a la Grecia antigua. ¿Quién bebía la cicuta (1)? ¿Era alguien que estaba conforme, obedeciendo a los dioses? ¿O era alguien que estaba perturbando a la juventud y cuestionando la fe y la creencia? En otras palabras, era Sócrates. O volvamos a la Biblia, al viejo testamento. Quiero decir que hay gente que podríamos llamar intelectuales. Ahí fueron llamados profetas, pero fueron básicamente intelectuales: eran personas que estaban haciendo análisis crítico y geopolítico, hablaban de las decisiones del rey que llevarían a la destrucción, condenaban la inmoralidad, y pedían justicia para las viudas y los huérfanos. Lo que podríamos llamar intelectuales disidentes. ¿Los trataban bien? No, fueron llevados al desierto, fueron encarcelados y fueron juzgados. Fueron intelectuales que se conformaron. Siglos más tarde, digamos que en los Evangelios, fueron llamados los falsos profetas, pero no en el momento. Ellos fueron los únicos bienvenidos y bien tratados en aquel entonces: los abanderados de la corte. Y yo no sé, no conozco de ninguna sociedad que se diferencie en eso. Hay una variación, por supuesto, pero ese modelo básico persiste; y es completamente comprensible. Quiero decir, los sectores de poder no van a favorecer el florecimiento de la disidencia; es la misma razón por la cuál las empresas no se anuncian en La Jornada. (1 La cicuta, planta tóxica, cuyo nombre científico es Conium maculatum, del que se extrae un veneno que recibe el mismo nombre y que era usada por los antiguos griegos para quitarse la vida.)

Amauta: ¿Crees que podemos romper este modelo?

Chomsky: Se ha quebrado en cierta medida. Es decir, no vivimos en tiranías, ya sabes, el rey no decide lo que es legítimo, y hay mucha más libertad de la que había antes. Así que, sí, estos modelos pueden ser modificados. Mientras haya concentración de poder en una forma u otra, ya sea de armas o de capital o cualquier otra cosa, estas consecuencias se esperan casi automáticamente. Como digo, hay excepciones. Es interesante ver las excepciones. Por ejemplo la suya (La Jornada), o Occidente por completo. Sólo sé de un país, por lo menos a mi conocimiento, que tiene una cultura disidente. En la cuál las figuras principales, es decir, los más famosos escritores, periodistas, académicos y otros, no son sólo críticos de la política estatal. Sino también hacen surgir una desobediencia civil, toman el riesgo de encarcelamiento y a menudo son encarcelados. Ese país es Turquía.
En Europa occidental, Turquía es considerada como incivilizada, por lo que no puede entrar en la Unión Europea hasta que sea civilizada. Creo que es al revés, si se pudiera alcanzar el nivel de civilización de los intelectuales turcos, sería todo un logro.

Amauta: Usted ha escrito que si el público tiene sus “propias fuentes de información independientes, la línea oficial del gobierno y la clase empresarial serían cuestionados”. Según un estudio de Pew Research Center, sólo “el 29% de los estadounidenses dicen que las organizaciones de noticias en general obtienen los hechos reales”. Sin embargo, “el doble decía que la prensa era más liberal que conservadora” que ha dado lugar a más divisiones entre las personas y la desconfianza de unos a otros…

Chomsky: Sí, yo diría lo mismo. Creo que la prensa, a lo largo y ancho, es lo que llamamos “liberal”. Pero, por supuesto lo que llamamos “liberal” significa bueno para la derecha. Liberal significa los “guardianes de las puertas”. Así, el New York Times es “liberal” por, lo que se llama, los estándares del discurso político. El New York Times es liberal, CBS es liberal, no discrepo. Creo que son moderadamente críticos en los márgenes. No están totalmente subordinados al poder, pero son muy estrictos en que tan lejos puedes ir. Y de hecho, su liberalismo cumple una función muy importante de apoyo en el poder. Es decir: “Soy el guardián de las puertas, puedes llegar hasta aquí pero no mas allá”.
Tomemos un hecho más relevante: la invasión a Vietnam. Bueno, ningún periódico liberal jamás habló de la invasión de Vietnam; se habló de la defensa de Vietnam. Y poco después decían: “Bueno, no está marchando bien”. OK, eso los hace liberales. Es como, si dijéramos, si volviéramos a la Alemania Nazi, y que el personal general de Hitler fuera liberal después del Stalingrado porque estaban criticando sus tácticas: “Fue un error luchar en dos frentes, tuvimos que haber derrotado a Inglaterra en primer lugar,” o algo así. OK, a eso llamamos liberalismo, decir: “no está marchando bien”, o: “talvez no está costando demasiado”. Quizá, algunos puedan decir siquiera: “talvez estemos matando demasiada gente”. Pero eso sigue siendo “liberal”. Toma como ejemplo a Obama. Es llamado liberal y elogiado por sus “principios de oposición a la guerra de Irak”. ¿Cuál fue su principio de oposición? Él dice que fue un “error estratégico”, igual que los generales nazis después de Stalingrado. OK, bueno…

Amauta: no la guerra misma, sino…

Chomsky: No es que había algo necesariamente malo con ello, sino que fue un “error estratégico”: “no debimos haberlo hecho, debimos haber hecho otra cosa” como “no debimos haber peleado en 2 frentes” como si estuviera en el personal alemán. O como, Pravda en los 80’s, es decir, pudiste haber leído cosas en Pravda diciendo que era una estupidez invadir Afganistán: “es una tontería, tenemos que salir, nos está costando demasiado”. Quiero decir que allí el equivalente estadounidense sería “liberalismo extremo”, y ha sido muy bien estudiado. Digamos que la guerra de Vietnam se prolongó durante mucho tiempo, tenemos gran cantidad de material. Lo que se llamó “la crítica extrema de la guerra”. Digamos justo al final de la guerra, yendo demasiado lejos, lo que se llama la “extrema izquierda” de los medios de comunicación, quizá Anthony Lewis y el New York Times: abiertos, liberales, la “extrema”. Lewis resumió la guerra en 1975 diciendo que los Estados Unidos entró a Vietnam del Sur con, creo que la frase fue: “esfuerzos fallidos para hacer el bien”. “Para hacer el bien” es redundante. Nuestro gobierno dio una definición de lo que es “hacer el bien” y trata de darle evidencia, no lo hace porque es una redundancia, es como decir: “dos más dos son cuatro”. Así que entramos, de una manera torpe, sí, no resultó. Así que entramos con “esfuerzos fallidos por hacer el bien”, pero en 1969, fue evidente que era un desastre demasiado costoso para nosotros. No pudimos llevar democracia y libertad a Vietnam a un costo aceptable para nosotros mismos. La idea de que eso era lo que tratábamos de hacer es, de nuevo, una redundancia. Es verdad por definición, ya que lo estábamos haciendo; y el Estado es noble por definición. Eso se llama “liberalismo extremo”.

Amauta: estás diciendo que periódicos como el New York Times son…

Chomsky: Son liberales.

Amauta: …el lado liberal para el público en general.

Chomsky: Son liberales por nuestras normas, por las normas convencionales del liberalismo.

Amauta: Esto significa que si el doble de las personas dicen esto, son también liberales…

Chomsky: Tienen razón, tienen razón. Pero no es lo que quieren dar a entender. Veamos, eso no es lo que quieren decir quienes responden a la pregunta. Es por eso que estaría de acuerdo con ellos, pero con una interpretación diferente. Lo que estoy diciendo es que, lo que se llama “liberal” en la cultura intelectual significa: muy conformista con el poder, pero levemente crítico. Como, por ejemplo, Pravda en los años 1980, o el personal alemán después de Stalingrado. Altamente conformista con el poder, pero crítico, quizás muy crítico. Porque es cometer un error, o nos está costando mucho, o no es el mejor accionar, o algo. Sí, eso es liberal, es lo que llamamos liberal. Sin embargo, cuando la gente responde esa pregunta, se refieren a algo más. A lo que probablemente se refieran, ya sabes, las encuestas no lo muestran realmente, pero adivinando, mi suposición sería que ellos se refieren a los estilos de vida. Así como aceptan el aborto, no son religiosos, viven un estilo de vida más o menos libre, no como las familias tradicionales, creen en los derechos de los gays, y cosas así por el estilo. Lo que las encuestas no te dicen, aunque algunas sí, es que si usted realiza un estudio de los directores ejecutivos, los altos ejecutivos en las empresas, son liberales. Sus opiniones en estas cuestiones son casi las mismas que las de la prensa.

Amauta: ¿Cree usted que…

Chomsky: A propósito, si escuchas los programas de entrevistas, que son rabiosos de derecha, y muy interesante, un dato importante sobre los Estados Unidos, es que logran una audiencia enorme. Y son muy iguales. Así la derecha, no creo que incluso usted pueda encontrar un equivalente, pero ellos llegan a un público masivo, y su punto de vista es que las corporaciones son liberales. El llamado a la población es: “El país es gobernado por los liberales, ellos poseen las empresas, manejan el gobierno, son dueños de los medios de comunicación, y no se preocupan por nosotros, la gente común”. Y hay un equivalente a esto: los finales de la República de Weimar, es muy semejante a los finales de la República de Weimar. Y a su vez, este llamado masivo tiene sus similitudes con la propaganda Nazi. Y… importante…muchas diferencias, pero hay un sentido muy importante en el que es similar: ellos están llegando a una población de personas con verdaderas quejas. Las quejas no son inventadas. En los Estados Unidos, en Weimar…

Amauta: Esa era mi pregunta, ¿si estas gentes desconfían, podrían llegar a tener una sana desconfianza de los medios; pero pueden, tú crees, ser manipulados por otros intereses extremos?

Chomsky: Bueno, yo realmente sugiero escuchar los programas de radio. Me refiero a que, si sólo escuchas lo que los presentadores dicen, suenan como si estuvieran locos.

Amauta: Y también tienen tanta cobertura en los medios de comunicación.

Chomsky: Pero, pon de lado tu incredulidad y sólo escúchalo. Ponte en la situación de una persona, un estadounidense promedio, “soy una persona trabajadora, un cristiano temeroso de Dios, me ocupo de mi familia, hago todo ‘bien’. Y estoy siendo follado. Durante los últimos treinta años, mi ingreso se ha estancado, mis horas de trabajo están aumentando, mis beneficios están disminuyendo. Mi esposa tiene que trabajar en 2 empleos para, ya sabes, poner comida en la mesa. Los niños, Dios, no hay cuidado para los niños, las escuelas están podridas, etc. ¿Qué hice mal? Hice todo lo que se supone debes haces, pero algo malo me está pasando“.Ahora, los presentadores de programas tienen una respuesta, nadie tiene una respuesta, quiero decir, hay una respuesta.

Amauta: Cierto, ellos dirigen sus quejas.

Chomsky: Bueno, la respuesta es, ya sabes, la refundación neoliberal de la economía, entre otras cosas. Pero nadie les da esa respuesta. No los medios exactamente porque ellos no lo ven de esa manera, lo hacen muy bien. Como, por ejemplo, Anthony Lewis, en el extremo izquierdo, describe los últimos treinta años como la edad de oro de, la edad de oro del capitalismo estadounidense. Bueno, lo fue para él y sus amigos. Y para mí. Ya sabes, las personas con nuestro nivel de ingresos les va bien. Al igual, hay quejas sobre los servicios de salud, sí. Yo consigo asistencia médica excelente.

Amauta: Tú trabajas en la universidad.

[Pequeña interrupción haciéndome saber que la entrevista se estaba acabando]

Chomsky: Nuestro sistema de salud está condicionado por la riqueza. Y la gente con la que Anthony Lewis va a cenar a un restaurante, y sus amigos, sí, para ellos está bien. Pero no para la gente que está escuchando el programa, que es la mayor parte de la población. De hecho, para la mayoría de la población, los salarios e ingresos se han estancado y las condiciones han empeorado. Entonces, ellos se preguntan: ¿Qué hice mal? Y la repuesta que el presentador del programa les está dando es convincente, en su lógica interna. Está diciendo, “los que está mal es que los liberales son dueños de todo, manejan todo, no se preocupan por usted; por lo tanto, desconfía de ellos”. ¿Qué dijo Hitler? Dijo lo mismo. Él dijo “son los judíos, son los bolcheviques”, eso es…

Amauta: Estaba culpando a otros.

Chomsky: …Eso es una respuesta. Está bien, eso es una respuesta. Y tiene una lógica interna, quizá loca, pero tiene una lógica interna.

Amauta: Una última pregunta. Partiendo de allí, y para contrarrestar estas, supongo que, la derecha…

Chomsky: Populismo, eso es lo que es.

Amauta: …Sí, populismo. Dijiste que para construir un movimiento, los medios de comunicación deben de participar en la construcción de los mismos. Esto es lo mío [parafraseando]. Pero, para construir un movimiento, se necesita un llamado de base amplia, una “cultura radical genuina sólo puede crearse mediante la transformación espiritual de las grandes masas de personas, la característica esencial de toda revolución social consiste en ampliar las posibilidades para la creatividad humana y la libertad”. ¿Cómo pueden los medios de comunicación alternativa, como Amauta, impulsarse a sí mismos en la construcción de este “llamado de base amplia” e ir más allá de “convencer al convencido”? Porque yo siento que muchos de los medios alternativos son leídos por gente con “X” afinidad política. Por ejemplo, yo leo ciertas cosas, yo leo La Jornada, pero, ¿sólo personas como yo lee La Jornada? ¿Otras gentes leen La Jornada? A la gente no le gusta ser desafiada.

Chomsky: La Jornada es ampliamente leída. Por ejemplo, tú puedes ir por las calles, y ver a alguien de pie, o sentado en un bar leyéndolo. Pero, los medios por sí solos no son suficientes. Tienes que tener una organización. Toma a México como ejemplo. Digo, no pretendo saber mucho sobre México, pero hablé con un buen número de intelectuales mexicanos de izquierda, y todos dijeron lo mismo. Que hay una gran preocupación popular y un poco de activismo, pero todo está muy fragmentado. Que los grupos tienen agendas estrechas muy específicas y ellos no interactúan ni cooperan entre ellos. Ok, eso es algo que hay que superar para construir un movimiento popular de masas. Es ahí donde los medios pueden ayudar, pero se benefician de ello. Pero tienes razón, si eso no ocurre, si no obtenemos el tipo de integración de las preocupaciones y mecanismos de los activistas, cada movimiento seguirá “convenciendo al convencido”.

Amauta: Entonces, ¿crees que tenemos que involucrar a la gente, pero instándolas con una participación activa…?

Chomsky: Se requiere una organización. Organización y educación, cuando interactúan entre sí, se refuerzan, se apoyan mutuamente.

Amauta: ¿Cómo te imaginas la existencia de una red de personas de todas las partes de la sociedad, pero sobre todo la mayoría que necesita para tener su voz de vuelta, convirtiéndose ellos mismos en expertos como periodistas-ciudadanos, o en artistas, mientras se hacen mutuamente responsables en el proceso crear la noticia?

Chomsky: De un montón de maneras. Debo irme, pero te daré un ejemplo práctica entre muchos otros. Hace aproximadamente 15 años, estuve en Brasil, viajé mucho por allí con Lula en aquel tiempo. Él todavía no era el presidente. Me llevó una vez a un gran suburbio en las fueras de Rió de Janeiro, con un par de millones de personas, un barrio pobre. Y tenía un gran espacio abierto, una especie de plaza al aire libre. Es un país semi-tropical, todo mundo estaba afuera, era de noche. Un pequeño grupo de periodistas y profesionales, de Río, salían por la noche en un camión, y lo estacionaban en el medio de la plaza. El camión tenía una pantalla encima y un equipo de transmisión. Y lo que ellos transmitían eran parodias escritas, actuadas y dirigidas por gente de la comunidad. Así, la población local presentaba sus parodias. Una de las actrices, una chica de unos 17 años talvez, caminaba entre la multitud con un micrófono invitando a la gente a comentar –un montón de gente estaba allí, estaban interesados, estaban viendo, tú sabes, gente sentada en barras de metal, o dando vueltas por el lugar-, y así comentaban sobre lo que vieron, y lo que decían era transmitido, ya sabes, había una pantalla detrás que mostraba lo que la persona decía, y después otra gente comentaba. Y las parodias eran significativas. Ya sabes, yo no sé portugués, pero podía entender más o menos.

Amauta: Entonces, ¿ves esta actividad como una participación activa?

Chomsky: Por supuesto, había parodias serias, algunas otras eran comedia, Pero algunas eran, ya sabes, sobre la crisis de la deuda, o sobre el SIDA…

Amauta: Pero permite un espacio para la creatividad, para la gente…

Chomsky: Es la participación directa en la creatividad. Y era una cosa muy imaginativa a realizar, creo. No sé si aún se lleva a cabo, pero es uno de los muchos modelos posibles.

Original: http://revista-amauta.org/2010/01/entrevista-con-chomsky Compartida gentilmente a ARGENPRESS CULTURAL

Traducción: Alejandro Sánchez

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Sin duda hay que actuar

Juan Alonso (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Advierten que las máquinas militares van a empezar a matar
en un país donde ahora el reloj se mueve en paz,
es el que sigue por petróleo,
uno más de la lista mundial para el apoderamiento de toda tierra, agua, aire, metal
Se repite lo que se supo antes que las bombas atronaran en los puentes del Tigris
y que sus infantes y aviones empezaran a destruir en las aldeas pobres con fe talibana
Ahora se lee que ocurrirá bajo las noches estrelladas de los cuentos persas,
que hombres mujeres niños se convertirán en muertos
cuando los señores en el sistema solar decidan
Entonces millones de creyentes pelearían como los personajes de alfombras míticas
Preguntan qué se puede hacer desde otros puntos de la Roca florecida
si no hay dioses en el borde del universo que lo pudieran impedir
y los gobiernos enjoyados son súbditos domésticos de un nuevo imperio
La respuesta está en la historia del hombre: cumplir el deber
explicar, pintar, poetizar, predicar
gritar en grupos frente a las embajadas y las poblaciones
hacer luz de las víctimas
plantar sueños futuros mientras los misiles, aviones y torturadores aguardan
Existen las manos para imitar a las abejas que construyen ideas octogonales para el mañana

Fuente foto: Agencia Islámica de Noticias

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Se estrenó el documental “ESMA / Memorias de la resistencia”: Una valiente y gran historia que contar

Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA - PTS. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Realizado por el Grupo Boedo Films y Tv PTS, el relato realizado por el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) y la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) muestra cómo la voluntad de lucha se transformó en una resistencia que permitió sobrevivir a muchos, y seguir la lucha hoy, contra la impunidad de los militares y civiles genocidas.

La reconstrucción histórica

Desde lo fílmico ESMA / Memorias de la resistencia tiene un muy buen trabajo con el material de época: desde las misas que daba la iglesia, bendiciendo cadetes, las marchas y manifestaciones, hasta el discurrir de la vida cotidiana en la década de 1970. También, hay un efecto de contigüidad entre pasado y presente, desde las mismas imágenes del edificio que funcionó como campo de concentración y exterminio: éstas son pasadas del blanco y negro al color, y viceversa, aludiendo a la cercanía del pasado criminal militar (tan cercano es que en Córdoba, hace pocos días, declaró Videla que asumía su responsabilidad “por todo lo actuado”…).

Los testimonios

Los relatos de los compañeros de la AEDD son verdaderamente emocionantes. Recorriendo el predio por donde pasaron unas 5.000 personas recuerdan el brutal sistema de despersonalización que operó sobre ellos: las capuchas, cadenas y grilletes sobre muñecas y tobillos. Así, en la ESMA se suprimía la subjetividad del individuo para reducirlo, manejarlo y utilizarlo (por ejemplo en trabajo esclavo). Como dice Andrea Bello, se pretendía que fueran “cosas”

Pero lo importante de este documental es el relato de cómo, desde la voluntad más elemental (huir de allí), emergen lo que podemos agrupar en dos binomios: resistencia-memoria y un adentro-afuera que permitieron –a algunos- poder sobrevivir a la masacre genocida.

La memoria que desarrollaron los/as detenidos/as permitió identificar a sus captores y torturadores y, al mismo tiempo, realizar acciones de rescate al identificar a detenidos y conservar esos datos para los familiares.

Pedir más gente para el “trabajo” o destruir fotos de los archivos de los “futuros blancos” fueron importantes acciones de resistencia.

¿Qué pasaba afuera? Los que resistían adentro pudieron hacerlo más cuando se enteraron que, en 1979, se llamaba a un paro: el primero contra la dictadura. “Lo volvíamos loco al guardia”, dice Cachito Fukman, cuando le pedían que pusiera en la radio las noticias. “Saber que allá afuera había compañeros luchando”, dicen, permitía seguir resistiendo dentro de la ESMA.

La lucha continúa

Hoy la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos y el CeProDH –integrantes del colectivo Justicia Ya!- siguen la lucha. “Nos llevaron por militantes, y hoy seguimos siendo militantes”, dice Bello. Y es así. “Creían que dejándonos a algunos vivos contaríamos todo y se esparciría el miedo”, dicen. Pero no: salieron a denunciar con fuerza, a movilizarse y a exigir la cárcel para todos los asesinos.

Junto a Myriam Bregman, abogada del CeProDH, los compañeros y la compañera de la AEDD cuentan cómo cuando al Gobierno le interesó se “movió rápido” la causa contra Ernestina de Noble –apropiadora de dos hijos de desaparecidos-, o el caso de la jueza Sarmiento –que tiene un padre juez de la dictadura-. Destacan cómo el poder del Estado y el gobierno “cuando quiere y le conviene” tiene información y abre archivos. La AEDD tiene identificados 300 represores de la ESMA y sin embargo, la “megacausa” sólo tiene implicados 59. Los compañeros explican que no se quedarán conformes con un par de “represores emblemáticos”.

ESMA / Memorias de la resistencia es un gran documental, realizado entre varias organizaciones, que no sólo es testimonio del pasado, sino también una historia de lucha presente.

Entrevista a las realizadoras integrantes del equipo del documental: http://pts.org.ar/spip.php?article15610

El DVD del documental se puede adquirir en el Instituto del Pensamiento Socialista (IPS) "Karl Marx", cito en la calle Riobamba 144 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

¿Quijote o Sancho?

María Luisa Etchart (Desde San José de Costa Rica. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Mis intentos de comunicación en su mayoría se parecen demasiado últimamente a los diálogos entre Don Quijote y Sancho. Está bien, Sancho llegó a ser gobernador de la Ínsula Barataria y Don Quijote, viejo, enfermo y un poco demente, sólo legó al mundo la imagen de su coraje redentor de entuertos, su falta de éxito en el terreno práctico y material, que es el modo en que nuestra sociedad mide los eventos.
Sin embargo, de ese modo pragmático y cuidadoso, ponderativo y aceptante de lo que se llama “la realidad” nunca salió ni un poema, ni una canción, ni una imagen que cautive el corazón del hombre, y a la hora de dar los Premios Nobel de Literatura deben año tras año recurrir a los escritores subversivos (Saramago, Pinter, etc.) También la imagen del Che sigue cubriendo camisetas, y las canciones de Bob Dylan, de Serrat, John Lennon, Eladia Blázquez, Violeta Parra y Víctor Heredia tienen algo de magia que aportar. Sin hablar de la figura de Gandhi, pobrecito ese flaquito patético que tuvo el coraje moral y espiritual de enfrentar al imperio británico cuando la sensatez decía que el imperio era muy poderoso y que lo más conveniente era tratar de negociar sin irritarlo.

El poder no existe por sí solo, sino que es la suma de poderes resignados por cada uno para alimentar un monstruo y no tener que decidir a cada rato qué es lo ético, lo compasivo, lo “humano” y seguir adelante con nuestros intereses particulares y no tener que hacernos responsable de lo que le pasa al prójimo menos afortunado.

Supongo que a Jesús también le hubiera ido mucho mejor si hubiera pactado con los poderes de la época, pero hoy no tendríamos a nadie que recordar, por su “mirad los lirios del campo” dichos que no son ni siquiera mencionados en las iglesias que usan su nombre para sus propios intereses, así de simple.

El hombre puede elegir entre ser un ser razonable y materialista o escuchar esa vocecita interna de que está provisto que a veces le susurra y otras le grita que sólo es una pequeñísima parte de un todo y que es sólo un custodio de la tierra, no su dueño y que el precio de mirar hacia otro lado ante la injusticia o la arbitrariedad también tiene un costo, que no es menor.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

“Cinema”

Jorge Zavaleta Balarezo (Desde Pittsburgh, Estados Unidos. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En dos volúmenes reunidos bajo el título de “Cinema”, el desaparecido filósofo francés Gilles Deleuze hizo suya una reflexión muy peculiar sobre el arte de las imágenes animadas, el llamado séptimo arte, y dio luces sobre conceptos como la “imagen-afecto”. Con esta última definición se refería a la propiedad y referencialidad del rostro y la evolución que el primer plano ha tenido antes y después del neorrealismo, la corriente italiana más influyente del cine de posguerra guiada por maestros como Rossellini, Visconti y De Sica.

BAZIN

En efecto, Deleuze, conocido también por sus sesudos análisis de las condiciones de vida en el sistema capitalista, planteó una forma digamos distinta de ver el cine, de acercarse al misterio de las imágenes y de poner énfasis en un regreso a los orígenes de la fotografía o al estudio de los más diversos realizadores norteamericanos, asiáticos y europeos. Desde David Warner Griffith y Sergei M. Eisenstein hasta Wim Wenders y Eric Rohmer seguimos una historia crítica que en Deleuze no sugiere una ordenada cronología sino que plantea, seriamente, una teorización global y avanzada del arte que nos convoca.

DELEUZE

Es importante señalar que en esta búsqueda de conceptos tanto cimeros como profundos, Gilles Deleuze encuentra apoyo en opiniones previas, como las de André Bazin, el famoso fundador de “Cahiers du Cinéma”, o se remonta a las prácticas teóricas de Bergson para centrarse en el análisis del movimiento.

Así como la imagen que genera un “afecto” cuando visualizamos un primer plano (pensemos solamente por ahora en el angustiado rostro de la madre en la escena de las escaleras de Odessa en “El acorazado Potemkin”), es igualmente cautivador todo aquello que deriva, como en una operación perfecta y aún así cubierta de misterio, de la sala de montaje. Son los filtros, la banda sonora, las vibraciones, el revelado de la emulsión (antes de que llegara la era digital) los que producen y nos convocan a ese misterio. Asistir al “nacimiento” de una película, después que esta ha pasado por la sala de edición, es una experiencia no sólo colmada de entusiasmo y sorpresa sino, y sobre todo, altamente especializada y profesional.

ERIC ROHMER

En el par de tomos que ahora recordamos, Deleuze se propuso puntualizar aspectos técnicos del filme bañados por una percepción espiritual, hasta auroral si se quiere. Un análisis que, por ejemplo, en su consideración de Hitchcock como uno de los grandes maestros del cine, se aplica en un acucioso análisis de los detalles y escenas del genio británico para constatar ciertas intenciones personales y autoriales. Y dicho sea de paso, conviene siempre distinguir al Hitchcock en su etapa británica y en sus primeros logros -“Sabotaje”, “Los 39 escalones”- del que después se alzó con la gloria en Hollywood (“Vértigo”, “Psicosis”, “Los pájaros”).

Las aproximaciones de Deleuze beben de una fuente filosófica que traza una historia contemporánea, si consideramos que el cine coquetea con la vanguardia europea antes y después de la Primera Guerra Mundial, y se mantiene, aún hoy, como el arte más innovador y que posee cada vez mayores posibilidades expresivas (y no nos referimos, necesariamente, al 3D de Hollywood ni a la globalización que unifica gustos, esquemas y estilos alrededor de un patrón “a la medida”).

KRACAUER
En esta concepción lo más abarcadora posible del cine, pensado a un tiempo como un “sistema”, hallamos asimismo las claves para descubrir lo que nos sugieren ciertos diseños o “cartografías” en una película, como los puentes, las grandes construcciones y las carreteras en las obras de otro grande, Joseph Losey, autor de “El sirviente” y “Mr. Klein”.

El propósito que persigue Deleuze no es sólo didáctico sino que está inspirado en una concepción “central” del cine. Así, partiendo de sus principios básicos cubre buena parte de la historia de este arte y, mediante constantes reformulaciones, el autor concluye acerca de los nuevos paradigmas que establece. Viene a la memoria, al rememorar un trabajo de esta envergadura, la propia empresa que se trazó el alemán Siegfried Kracauer cuando escribió su “Teoría del Cine”. Se trataba esta de otra aventura que acudía a misterios y descubrimientos a través de los cuales el autor nos daba su mirada personal del cinematógrafo en una época en la cual podría hablarse más de técnica que de tecnología (nos referimos a una etapa anterior a la década del 60).

Si bien los aquí mencionados, Deleuze, Bazin y Kracauer dan fe de la preocupación estética, crítica, teórica y cultural de ilustrados pensadores europeos, cabe recordar que, desde los años 20, el peruano César Vallejo, en sus despachos para revistas de Lima desde París, y un joven Borges en Buenos Aires, hicieron las veces de críticos y comentaristas fílmicos, sintiendo el pálpito de la actualidad también en la delectación de los tempranos enigmas que nos planteaba una pantalla entonces dorada, cubierta acaso “por un manto de estrellas” (parte del título de una obra de Manuel Puig, un escritor que hizo de sus novelas auténticos homenajes al cine más puro, esencial y clásico).

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Realidad celta; realidad Yeats

Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La literatura celebra la publicación al español de la Poesía Reunida (Pre-Textos 2010) de William Butler Yeats (Irlanda 1865-Francia 1939). La cultura celta es una puerta que nos permite (con la mirada interior) transitar las realidades invisibles. Yeats, desde la propia invisibilidad de la poesía, atravesó el puente celta para descender al fondo del precipicio del planeta (la realidad impuesta). Entre paso y memoria, vivencia y sueño (las historias milenarias que le contó la madre y los campesinos de Dublín), cruzó la capa del absolutismo social y miró de frente a quienes pretenden distanciar lo humano del cosmos. “Ahora y en el tiempo por venir, en donde quiera que el pasto reverdezca, todo cambia y cambia sin cesar: una belleza terrorífica está naciendo”.

En Yeats la batalla por la reinterpretación de la existencia se libró desde dos frentes: musicalidad y dureza. Y a partir de esos dos ángulos, como guerrero estratégico de los tiempos, colocaba palabras en los cimientos de la edificación de la mentira: “Todo se desmorona; el centro cede; / la anarquía se abate sobre el mundo, / se desata la marea ensangrentada, y por doquier/ se anega el ritual de la inocencia…” Y como observador de la naturaleza su mirada enfrentó el triunfo de lo bestia sobre lo sublime: “Los mejores carecen de toda convicción / Y los peores están llenos de apasionada intensidad”.

William Yeats no se conformó con ver el abismo. Para él la poesía era un puente posible en medio del vacío. Y entre palabras tejió y recorrió su propia ruta. Defensor de Irlanda; intérprete de los mundos invisibles; representante del renacimiento irlandés; Premio Nobel de Literatura; voz poderosa de la poesía eterna; William Butler Yeats nos dejó una llave (la de la poesía) útil para cualquier momento histórico. Hoy, cuando el individuo camina sin rumbo (pisando pragmatismo puro y duro) como el robot que no necesita sueños, la obra de Yeats serviría como una explosión en el centro de la telaraña que atrapó la energía de la inventiva. “Como una mosca de largas zancas sobre el río su mente se mueve en el silencio”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Carlos Monsiváis, periodista urgente

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Este memorioso hombre de gruesos lentes es sin duda ejemplo del periodismo que debe ser, el que deben abordar los jóvenes de hoy.

Creyó siempre en la palabra urgente, aunque la abordó con el hondo ejercicio de la reflexión. Escritor, ensayista y periodista, Carlos Monsiváis se fue dejándonos el sabor de una América Latina que debe nacer de las luchas sociales que rescatan las imágenes, los sabores, olores y decires de los pueblos.

Cronista imprescindible del México profundo, este escritor necesario (DF México, 4 de mayo de 1938 – 19 de junio de 2010), es ejemplo de compromiso, porque su mirada del mundo se fundó en el quehacer crítico de la palabra que no acepta sobornos.

Dicen que podía estar en muchos lugares al mismo tiempo, que habitaba el tiempo de los tiempos, y es que alrededor de él se erigió el mito y el desnudo de la contemporaneidad.

Monsiváis articulaba sus discursos vinculando lo permanente con lo temporal y cambiante, permitiendo así poner en perspectiva los elementos que conforman la vida de nuestras sociedades.

Escribió incansablemente, escribió pensando, sintiendo, volando a través de las geografías y los tiempos. Este memorioso hombre de gruesos lentes es sin duda ejemplo del periodismo que debe ser, el que deben abordar los jóvenes de hoy. Por eso y porque se nos fue hace poco convocamos su nombre y su palabra, como homenaje de vida.

CRONISTA

Cronista de la antiposmodernidad, seguirá siendo uno de los más sólidos valores literarios e intelectuales de México y de toda Nuestra América.

Algunos de sus libros publicados son Días de guardar (1970), Amor perdido (1976), Cuando los banqueros se van (1982), Escenas de pudor y liviandad (1988), Los rituales del caos (1995), Del rancho al Internet (1999), Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina (2000), Bolero: Clave del corazón (2004), Las alusiones perdidas (2007), El 68, la tradición de la resistencia (2008) y Apocalipstick (2009), entre otros.

La obra y la vida de Monsi, como le dicen en México, dejaron de manifiesto que la historia de un país no se hace en los formales espacios del poder, sino que germina en las plazas, en las fábricas, en las calles, en los barrios, en los fogones… Irreverente, cáustico, agudo, crítico, su pensamiento plasmado siempre en manuscrito, mantuvo en la prosa el largo aliento de la inteligencia y el humor.

Por eso en una conferencia en Bogotá alegaba que le parecía un contrasentido que “la derecha –que- no ha podido ganar ni una sola batalla cultural: ha perdido todas, desde su oposición a la minifalda hasta su reciente andanada contra el condón” gane en la vida política. Y afirmaba que “este es uno de los enigmas que vivimos”. Monsiváis será siempre guía incansable de la palabra que debe nacer con acierto sobre las voces y rostros de las gentes.

PERIODISTA NECESARIO

Sostenía este hombre que tenía entre sus mágicas armas el don de la ubicuidad, que “el periodismo debe contribuir a la emancipación de los pueblos”. Tal vez por eso llevó durante largo tiempo una columna que con el nombre de “Por mi madre bohemios” compiló declaraciones de políticos, empresarios, representantes de la iglesia y otros personajes de la vida pública mexicana, exponiendo, burlándose, de su ignorancia o su visión limitada del mundo y exhibiendo la demagogia de las clases que gobiernan al país.

LECTOR DE LA VIDA

Quijote que cabalgó siempre con la armadura de la vida vivida, con los sueños posibles e imprescindibles en los bolsillos, Carlos Monsiváis nos convocará siempre a leer la realidad desde las esquinas, desde el vuelo necesario de las libertades sin cortapisas. Él estará vivo en sus libros y seguirá siendo crítica consciencia en sus lectores. Monsi, en una conferencia a propósito de la instalación del sexto Congreso Nacional de Lectura, manifestaba que “gracias a la lectura, cada persona se multiplica a lo largo del día. El impulso del personaje de un relato, de una atmósfera literaria, de un poema, renueva y vigoriza las opiniones morales y políticas, vuelve por una hora un poeta o un narrador al que complementa con imaginación lo leído”, así que seremos Carlos Monsiváis cuando en una tarde cualquiera sus palabras nos lleguen, papel y llamas, para encendernos la mirada.

Interrogado hace un par de años sobre para qué le había servido vivir 70 años, Monsiváis respondió: “El líder sindical Fidel Velázquez, al cumplir 80 y tantos años, afirmó: ‘Ya se me pasó la edad de morirme’. No soy tan aventurado, pero sé que ya se me pasó la edad de reflexionar provechosamente sobre siete décadas. Y sí, sí formulo un deseo: que esparzan mis cenizas en el Zócalo para presumir en el más acá o en el más allá de un funeral céntrico”.

Más que céntrico el vacío que Monsi deja en el México de Zapata, Pancho Villa y el Subcomandante Marcos, será muy difícil de colmar con palabras.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Denuncia

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Ladi saluda entrando al aula. Se sienta, abre su portafolio. Busca su lapicera. Saca la agenda y la va hojeando pasando las hojas frenéticamente, gesto no común en ella. En el lapso de cinco minutos, se ha sentado y parado dos veces. Finalmente, se vuelve a sentar y le habla a la clase:

- Hoy la clase será distinta, porque no sé si será la última que tenga con ustedes.

Un murmullo surge, envuelve y, cuando pareciera extinguirse, vuelve con más fuerza y ya no es murmullo, todos quieren hablar a la vez.

- Si se callan, podremos hablar de a uno-dice Ladi.
- ¿Por qué la última clase Seño?

Ladi mira hacia la clase, demora en contestar y, entonces se suman las preguntas:

- ¿Se va de verdad?
- ¿Nos deja?
- ¿La trasladan?
- ¿Renuncia?
- No sé si me iré o si me trasladan, pero yo no los dejo, quizás sea que no me dejan darles clase a ustedes.

La consternación en las caras de los alumnos es evidente y el silencio se instala en el grado.

- Seño ¿Nos puede explicar?
- Sí, les explico: Hay una denuncia sobre el material que yo les permito tratar en el aula y documentar en las carpetas que no corresponden, de acuerdo a dicha denuncia, a un establecimiento educacional. Me consideran responsable de inducir al alumnado, de convertir el grado en un reservorio de terroristas. Se me acusa de ser terrorista y, por ende, un elemento perturbador para la juventud que está bajo mi responsabilidad. No los educo, los perturbo.

- ¡Pero eso no es cierto¡
- ¿Qué material seño?
- Vean en sus carpetas, ése es el material-contesta Ladi.
- Son biografías.
- Son discursos famosos.
- Las notas las traemos nosotros o gente que nos la facilita.
- Mi papá.
- Mi hermano.
- Mi patrona.
- Yo lo saqué del ciber.
- Mi hermano las trae del sindicato.
- Mi abuelo lo escribió y me lo dio.
- Yo se lo pedí a mi hermano.
- Yo la redacté.

Frases que se van pronunciando, verbalizaciones sin dialogar pero que van enhebrando la verdadera historia de los temas que tiene todo el curso en sus carpetas: Redacciones, textos publicados en organismos de libre circulación, discursos, biografías, acontecimientos históricos, etc.

- Seño ¿La denuncia es de alguien de la Escuela?
- ¿Es de un padre?
- ¿Es de una madre con las ideas como la que defendió a Baseotto?
- ¿Será un ex_represor?
- ¿Alguien que quiere que seamos bobos? ¿Qué no pensemos?
- Seño ¿De quién es la denuncia?
- No lo sé -contesta Ladi- espero que me lo comuniquen.
- Seño ¿Necesita un abogado? El hijo de mi patrona tiene un estudio jurídico.

_Gracias Oscar -dice Ladi emocionada- gracias a todos. Sólo quería participarles las posibles consecuencias de esta denuncia, pero no soy persona de bajar los brazos ante una injusticia y más cuando es un atropello a mi ética profesional. Sigamos con la clase, hoy el tema lo doy yo, he traído las hojas, léanlas en voz baja y luego comentamos.

CENSURA.

La censura es el uso del poder, por parte del Estado o de algún grupo influyente, para controlar la libertad de expresión. La censura criminaliza ciertas acciones o la comunicación de las mismas. En un sentido moderno, la censura consiste en cualquier intento de prohibir la información, los puntos de vista o formas de expresión como el arte o el habla vulgar. La censura se lleva a cabo con el fin de mantener el status quo, controlar el desarrollo de una sociedad, o suprimir la disconformidad de un pueblo sometido. Por eso, es muy común la censura en la religión, los clubes y grupos sociales, y los gobiernos. Sin embargo, también existen muchos grupos que se oponen a la censura.

La censura puede ser explícita, como una ley que se aprueba para impedir que cierta información sea publicada o difundida (por ejemplo, en Australia en teoría la legislación es de las más restrictivas del mundo occidental, si bien no se aplica; o en mayor medida en China, donde no se permite la entrada de ciertas páginas Web), o en la forma de intimidación gubernamental o hasta la censura popular, en donde la gente tiene miedo de expresar o apoyar ciertas opiniones por temor a perder su vida, trabajo, posición en la sociedad, en o la academia, su credibilidad académica.

La censura es un aspecto típico de las dictaduras y otros sistemas políticos autoritarios. En los países democráticos es generalmente mucho menos institucionalizada, ya que en estos países se le da mucha importancia a la libertad de la expresión. La censura es también endémica en ciertos grupos religiosos, especialmente los grupos religiosos totalitarios.

Sin embargo, existen casos de censura en países que tienen gobiernos en apariencia democráticos, y no sólo en sus administraciones nacionales, sino que también los avances contra la libertad de prensa se ven en administraciones municipales y comunales. En este caso se utilizan medios de presión más sutiles, como eliminar programas críticos con el gobierno ya sea directamente de las televisiones o radios públicas, o a través de presiones políticas y económicas a los órganos de dirección de las privadas.

Libertad de expresión

La libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales reconocidos en la declaración universal de los derechos humanos y en la mayoría de los sistemas democráticos. En sentido amplio, consiste en el derecho a manifestar líbre y públicamente por cualquier medio una opinión, un pensamiento o proponer una acción, así como a ser protegido especialmente en el ejercicio de ese derecho frente a quienes de cualquier modo o manera puedan impedirlo, estableciéndose para tal fin procedimientos judiciales sumarios.

El derecho a la libertad de expresión tiene su origen en la Revolución Francesa; su defensa, desarrollada entre otros por Montesquieu, Voltaire y Jean-Jacques Rousseau, estuvo inseparablemente unida a la de otros, como el de la libertad de imprenta y el libre comercio, como medio de evitar la censura y permitir la libre difusión de las ideas; de acuerdo a la noción ilustrada, sólo la posibilidad de expresar el disenso permitiría el avance de las artes y las ciencias, y era uno de los ingredientes fundamentales de la verdadera participación en el cuerpo político. A partir del siglo XIX, el proceso de democratización en Estados Unidos y en Europa, llevó a incluir el derecho dentro de las Constituciones de cada uno de los Estados.

El artículo 29 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos" establece como limitaciones que toda persona estará solamente sujeta a las establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, así como que nadie podrá hacer propaganda en favor de la guerra (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos). www.wikipedia

Como es costumbre en la clase, los alumnos luego de la comprensión y lectura silenciosa, van leyendo por bancos y por fila.

Ladi los observa distante, todavía no puede asimilar la situación a la que la ha llevado la denuncia.

Alguien pregunta:

- Seño ¿Así habrá empezado el operativo Cóndor?
- No sé como habrá empezado pero recuerden esto que les digo- LaDi duda- no, más bien escríbanlo al dictado, pero a continuación porque es el mismo tema, pongan de título:

CONDICIONES PARA DESTRUIR LA DEMOCRACIA

Para que haya un operativo Cóndor, tienen que haber muchos cóndores en sus nidos esperando obedecer.
En realidad, no sé porqué Cóndor, si eran Buitres. Los buitres se alimentan de los cuerpos muertos y, el Buitre mayor, el que habita en el Norte ordenaba a los buitres del sur…

Ladi habla pausado, porque es un dictado y, a su vez, es la interpretación conceptual que va haciendo para sus alumnos.

- El gran Buitre -continúa- fundó una Escuela que la llamó de Las Américas y, hasta ahí iban los militares de los pueblos del Sur. Aprendían torturas, asesinatos, vejaciones físicas y sicológicas para destruir la resistencia y la dignidad humana.


El terrible y nefasto plan que persiguió, masacró, robó y asesinó en la época del mal llamado Proceso de los años setenta, no se hizo de un día para otro. e necesitaba una estrategia que fuera destruyendo el tejido social. Fue una diabólica preparación para que la gente no pensara que había otra gente que por algo pensaba.

Cuando la persecución la hace un gobierno, se llama Terrorismo de Estado.

En Argentina, el Terrorismo de Estado, comenzó con la Triple A, en el gobierno María Estela de Perón que se escudó en el llamado “brujo” López Rega, porque ella fue una mujer inepta, nula en conocimientos políticos democráticos y patrióticos. Los asesinatos que se cometieron en esa especie de dictadura monstruosa, grotesca y cruel, se pasó a la dictadura de los militares que terminaron secuestrando y matando gente hasta en las calles. A eso, se le sumaron robos de bebés y robos de los patrimonios de la gente que mataban.

Y, cuando ya no tenían más pretextos para continuar en el poder, provocaron una guerra en Malvinas y llevaron a la muerte segura y sin perdón de una generación de jóvenes y, de los que volvieron, ya se han suicidado más de cien, porque las iniquidades que les hicieron vivir destruyeron su moral y su salud.

Las víctimas de la Dictadura Militar fueron de tres generaciones: padres, hijos y nietos.

Aún hoy las abuelas buscan a sus nietos a quienes les robaron dos veces: sus padres y su identidad. Actualmente, gracias a la ley que establece que el robo de bebés es imprescriptible, hoy están presos los responsables del genocidio más cruento que tuvimos que padecer los argentinos.

No alumnos, tengan la seguridad que otro plan Cóndor no tendrá lugar en nuestra Patria.

La emoción, anudó la garganta de Ladi y la clase toda, irrumpió en aplausos.

Cuando se hizo el silencio, Sergio preguntó:

- Seño ¿Porqué en Santa Fe no quieren tomar medidas contra los represores’
- ¿A que te referís Sergio?
- Bueno, con todo lo que sucedió cuando empezó la clase por la denuncia y lo que usted explicó del Plan Cóndor, yo, no he tenido tiempo de leer y comentar mis noticias elegidas para la clase de hoy. Son del diario El Litoral y de la revista Tercer Mundo de Santa Fe.

Adelante, somos todo oídos -dice la Seño.
Se reparten las fotocopias:

“NUESTROS SEÑORES FEUDALES.
“El Litoral 8/03/06
Parece mentira que todavía en el siglo XXI haya dirigentes políticos que pretendan sentarse sobre formularios, carpetas y expedientes para que accedan a su conocimiento unos pocos privilegiados .El gran poder de los monjes, allá por la Edad Media en la vieja Europa, era tener el acceso a la biblioteca y a la lectura de los libros que en ella atesoraban.

En Santa Fe, contra todos y con un empeño digno de mejor causa, un grupo de quince senadores justicialistas resiste la sanción de una ley que garantice el libre acceso a la documentación de los tres poderes del Estado. No tienen el respaldo del poder ejecutivo, ni de la vice-gobernadora, ni de los diputados de su propio partido, ni de los periodistas de los cuales ellos se valen para hacer conocer sus proyectos y su tarea. Son los mismos senadores que días atrás hicieron una especie de lock out y se fueron en un acto a favor de una línea partidaria porque no había más dinero para subsidios, fondos públicos que reparten a su leal saber y entender, y cuyo destino no conoce el ciudadano santafesino que paga sus impuestos por decisión de esos mismos senadores que encargan de fijar montos y alícuotas.

Desde hace cuatro años Santa Fe ve demorada la sanción de una Ley de Libre Acceso a la Información por las posturas encontradas entre las dos cámaras que pese a cambiar su composición en el 2003, siguieron manteniendo sus posiciones. Los senadores que prácticamente mantuvieron su posición pese al recambio institucional, siguen exigiendo el interés legítimo para acceder a la documentación oficial, mientras que en Diputados se pretende un derecho amplio.

Lo paradójico es que el reclamo de una ley amplia tiene sustento constitucional y en tratados internacionales exhibidos por las entidades que reclaman la norma mientras que los que se encargan de ponerles límites se muestran mudos en el recinto y hacen valer el número para imponer una restricción que los acerca más a los monjes que describe Humberto Ecco en el “Nombre de la Rosa” que a la era de internet.”

“EL PJ SE NEGÓ A CONDICIONAR A REPRESORES”

Revista Tercer Mundo.
7 de abril de 2006 - Comunicado de prensa

Los senadores del PJ -que responden a Carlos Reutemann- frustraron ayer el intento de su colega socialista Patricia Sandoz (PS) para que los represores procesados por cometer crímenes de lesa Humanidad no puedan, por ley, ocupar cargos públicos.

Durante la sesión del 6 de abril de 2006 la Cámara de Senadores de la Provincia de Santa Fe rechazó el tratamiento de un proyecto de comunicación, presentado por el Bloque Socialista.

El proyecto rechazado solicitaba al Poder Ejecutivo que incluya para su tratamiento en Sesiones Extraordinarias, un proyecto de ley que prevé la "inhabilitación de candidaturas para procesados por Crímenes de Lesa Humanidad" Expediente 10475 PSL, autoría del Bloque Socialista y que fuera presentado el 16 de junio de 2005.

De esta manera los senadores justicialistas se opusieron a la discusión de un proyecto de ley que avanza en garantizar dentro de la legislación electoral santafesina que quienes violaron sistemáticamente los derechos humanos y atentaron contra las instituciones democráticas de nuestro país, ya no puedan ser candidatos.

“Si bien en nuestra provincia existe una situación de precariedad respecto a la posibilidad legal de que este tipo de delitos impida la integración de listas de candidatos para la instalación de los poderes del Estado. Nuestras Constituciones tanto Nacional como Provincial prevén que la única condición para la admisibilidad en los empleos será la idoneidad y que no serán electores y por tanto candidatos los afectados de indignidad moral.

“La idoneidad es la aptitud, capacidad o eficiencia que se integra por una pluralidad de elementos, entre ellos la idoneidad técnica, la física y la ética o moral. Esta última implica haber tenido una conducta acorde con las pautas éticas vigentes.

“En forma coincidente, es jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que: “....la declaración de que todos los habitantes son admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad no excluye la imposición de requisitos éticos...”.

“El requisito de idoneidad es una condición permanente que se requiere tanto para los empleos públicos como para los cargos electivos. Decimos que es permanente porque tiene que existir y permanecer en cualquier etapa del proceso, desde la postulación para el cargo hasta el ejercicio del mismo. Es decir que el que accede al cargo debe reunir las condiciones técnicas, físicas y morales —preexistentes al ejercicio del mismo— y mantenerlas en forma permanente mientras dure en él.

Ahora bien, el requisito constitucional de la idoneidad para ocupar cargos públicos debe ser interpretado y aplicado a la luz de los nuevos paradigmas éticos-jurídicos emanados de la Constitución de 1994. En este sentido, la idoneidad exigida para ocupar cargos públicos debe ser valorada, entonces, de acuerdo con las pautas éticas vigentes. Estas pautas se encuentran expresadas en el, ya citado, artículo 36 de la Constitución Nacional. El concepto de idoneidad ha quedado enlazado con el afianzamiento del sistema democrático, que se extrae del referido artículo incorporado por la reforma de 1994. Este artículo, como ya lo hemos dicho, vincula la protección del sistema democrático con la vigencia de los derechos humanos.

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, definió el tema de la idoneidad moral con este razonamiento: “Nos preguntamos si es posible igualar a un ciudadano en el marco de la sociedad democrática con una persona que fuera acusada de crímenes tales como aplicar torturas a prisioneros indefensos, secuestros y asesinatos. Y aún más: podemos y debemos examinar si el acusado de masivas violaciones a los derechos humanos, de violar reiteradamente la ley y de eludir el condigno castigo tiene el derecho moral y la autoridad suficientes como para dictar normas o gobernar a los habitantes de la República”.

Es en este mismo sentido se expresó la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos de la Cámara de Diputados de la Nación, al evaluar el diploma de Antonio D. Bussi, sosteniendo que: “......las normas y los parámetros de “valuación de la “ética pública” han cambiado sustancialmente después de la reforma constitucional de 1994. Y si los artículos 36 y el 75 inc.22 de la Constitución Nacional fijan nuevos paradigmas jurídicos y éticos, es claro que la evaluación de la “idoneidad” del art. 16 debe seguir esta línea constitucional”.
El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, órgano encargado de velar por el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos señaló que: “.....preocupa al Comité que muchas personas que actuaban con arreglo a las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sigan ocupando empleos militares o en la administración pública...El Comité recomienda que se siga desplegando un esfuerzo riguroso a este respecto y que se tomen medidas para cerciorarse de que las personas que participaron en violaciones graves de los derechos humanos no sigan ocupando un empleo en las fuerzas armadas o en la administración pública...”
En conclusión, que los responsables de terrorismo de Estado no hayan sido hasta hoy debidamente juzgados y condenados, no significa que un Estado de derecho pueda tolerar que esas personas ocupen cargos públicos que exigen una idoneidad ética y moral que no poseen. “

Patricia Sandoz.
Senadora (P.S.).

Sergio levanta la mano y expresa:

- Seño, si bien acostumbramos a preparar la opinión para la próxima clase, yo quisiera decir lo que dijo mi papá –comenta Sergio- y, lo digo ahora porque no sé si usted estará con nosotros la semana que viene.
- ¿Cómo que no va estar? ¡Mala onda!
- ¡Estás mal medicado!
- ¡Qué se calle!
- Avisá ché ¿Que te picó?
- Yo lo entiendo -dice la Seño Ladi- dejen que dé su opinión.
- Mi padre dijo que no se puede integrar el Congreso en un cargo legislativo de Senador y proteger a ex-represores, que justamente, mataban para reprimir ideas. Y que esos legisladores tendrían que formar otro partido, no el Partido Peronista de Santa Fe ¿por qué estar en un partido que tiene ideas opuestas? ¿Se olvidan que los represores prohibieron todos los partidos?
- Lo que pasa -dice Elvira- es que hay muchos personajes tente-en-pié, los ha habido siempre a través de la historia y Santa Fe no es la excepción. Son los Ni.
- ¡Digamos como Emilio Zolá: Yo acuso!
- Yo creo que, si se publicaran siempre estas noticias, sabríamos quienes son democráticos y quienes se valen de ella para usufructuar siempre al Estado.
- ¡Eso no es solamente usufructuar! Eso es hipocresía, falta de pertenencia.

La clase se acalora, los alumnos se entusiasman y, Ladi, la profesora, la Seño del 4to Nocturno, los mira y siente que su prédica no ha sido en vano, aún, si hoy, fuera su último día de clase….

Páginas de la novela “De Úbeda a Santa Fe” (Cap. XX)

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.