jueves, 14 de octubre de 2010

El Che, poeta revolucionario

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El 08 de octubre de 1967, Ernesto Che Guevara fue herido en combate en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, y por él se conmemora el Día del Guerrillero Heroico

Presente en la memoria de sus días, de sus ires y venires por la América Mayúscula, derramado en las solidaridades y en las luchas, Ernesto Che Guevara (Rosario, 14 de junio 1928 – Bolivia, 09 de octubre de 1967) está más vivo que nunca, más vivo que siempre.

Mito y realidad, al Che trataron de convertirlo en souvenir, afiche o panfleto… tal vez porque esa era la única forma de asesinarlo, pero su imagen es para muchas y muchos una verdad a prueba de tiempo, y su ejemplo renace una y otra vez en los sueños libertarios de los pueblos. Médico, guerrillero, ministro, trabajador, el Che también fue poeta.

Su imagen, la imagen del hombre, se repite en muchas paredes, una y otra vez su mirada convoca a la ternura. Ese Guevara infinito que vive y sufre la América contradictoria, es y será siempre una llamarada de esperanza. Ese revolucionario inmortal legó además de su ejemplo y su convicción de lucha, los versos que son memoria de sus días, de sus ires y venires.

Voz de los silenciados, de los olvidados, de los nadies, el Che supo temprano de los dolores humanos, del hambre centenaria y así, su palabra se hizo estandarte para acompañar y acompañarnos en todas las luchas y en todos los sueños de hoy y de mañana. Guevara es el imprescindible Quijote latinoamericano, el que nos ha enseñado a endurecernos “sin perder jamás la ternura”. El Che es palabra y ejemplo, hombre que ha trascendido las geografías y los tiempos, para ser siempre presente.

MÉDICO REVOLUCIONARIO

Fue en 1947 cuando Ernesto Guevara ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Durante 1952 viajó por Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela en compañía de Alberto Granados. El título de médico lo recibió en 1953.

Luego de sus vivencias en Bolivia y su posterior contacto con exiliados latinoamericanos en Perú, llegó a Guatemala en diciembre de ese mismo año. Apenas un mes después, en enero de 1954, entabló amistad con Antonio Ñico López, uno de los participantes del asalto al Cuartel Moncada. Y precisamente después del golpe de Estado que derrocó al gobierno democrático de Jacobo Arbenz, el Che partió a México, donde conoció a Fidel Castro y se enlistó como médico en la futura expedición del Granma. En 1956 los revolucionarios partieron con destino a Cuba. El desembarco se produjo el 2 de diciembre.

De allí en adelante el Che se convirtió en uno de los más valientes combatientes que tuvo la revolución cubana. Y su entereza y honestidad lo llevaron a ocupar importantes cargos en la naciente Cuba revolucionaria, entre ellos el de Presidente del Banco Nacional de Cuba y Ministro de Industrias.

El 3 de octubre de 1965, en el acto de constitución del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Fidel leyó la carta de despedida del Che. El guerrillero heroico partía a Bolivia con el nombre de Adolfo Mena González.

El 08 de octubre de 1967, Ernesto Che Guevara fue herido en combate en la Quebrada del Yuro, y un día después asesinado en la Higuera.

LAS VOCES DEL CHE

La América india, negra, pobre, saqueada… se dibuja en las manos del Che, extiende sus alas y vuela sobre las ganas y las utopías necesariamente realizables. En sus versos convergen la tierra y el color de Nuestra América, como un amasijo de cantos, llantos, resurrecciones, rebeldías y truenos. Él es la tierra sembrada de esperanzas, hijo nacido del vientre de todas las mujeres que sueñan otros mañanas.

Con sus ojos cruzados de paisajes, anduvo el Che poeta los recuerdos y los afectos. Avanzaron sin piedad sus pasos por la geografía del silencio impuesto. Irrumpió en la memoria de los jóvenes que eran, de los jóvenes que somos. Una estrella tiritando de frío en la sombra, descubierta en las voces que recitan en susurros su nombre de héroe sin misterio, de hermano y compañero.

Su canción es himno de lucha, viento que despeina el polvo, lluvia que moja lo que no puede seguir siendo. Resurrecto en las horas, el Che permanece en la estatura de su ejemplo. Su mirada estará en las selvas, en los desiertos, en los mares y los ríos, en todos los continentes, cuando su voz estalle la noche. Él sigue cantándonos rebeldías, indicando caminos, señalando errores, amando la palabra y la tierra. El Che vive y vivirá siempre que alguien lo nombre, que alguien lo invoque a mitad de una tarde sin sombra. Vive en la mirada niña y en los pies descalzos y sin escuelas, vive como viven todos los que construyen rebeldías y libertades. Porque no ha de morir nunca el que hace de su vida una fértil semilla de sueños.

Vieja María, vas a morir
“Toma esta mano de hombre que parece de niño
entre las tuyas pulidas por el jabón amarillo,
restriega los callos duros y los nudillos puros
en la suave vergüenza de mis manos de médico.
Descansa en paz, vieja María,
descansa en paz, vieja luchadora,
tus nietos todos vivirán la aurora. LO JURO”.

Ernesto Che Guevara

Despedida a Tomás
“Un día, aunque mi recuerdo sea una vela
más allá del horizonte
y tu recuerdo sea una nave
encallada en mi memoria,
se asomará la aurora a gritar con asombro
viendo a los rojos, hermanos del horizonte
marchando alegres hacia el porvenir”.

Ernesto Che Guevara

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Un payaso elegido diputado

Juan Alonso

Uno más en el congreso
Dicen que analfabeto pero gracioso,
sin experiencia en maquinaciones
y quizás recto
Ninguno de sus colegas pudo con su votación:
más de 1,2 millones le dijeron tú
porque te ríes de sus malabarismos doctrinarios
Los honorables lo tendrán frente a sus caras
como una acusación vestida de amarillo con
zapatos enormes
No fue el sol tropical con millones de pobres
o la música mestiza, la selva y el mar
sino la liberación de ponerle una carpa al circo que parlotea
como si en realidad mandara
Sus electores quisieron continuar la payasada
de militares gorilas constitucionalistas
una izquierda que es derecha
magnates ventrílocuos y titiriteros
rebeldes populares que se aficionan al whisky
Fue una bofetada a los ilustres arlequines
que puede errar si el clown se pone serio,
para evitarlo hay que recordarle que ya hubo un rinoceronte electo
de modo que no se pavonee

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Nuevo libro de la nicaragüense Mónica Baltodano: Memorias de la lucha sandinista

ARGENPRESS CULTURAL

1700 páginas. La Editorial es el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, (IHNCA) adscrito a la UCA, organismo que cuenta con un gran prestigio en a materia.

La Trilogía Memorias de la Lucha Sandinista de Mónica Baltodano, cuenta la historia de los combates políticos y guerrilleros desde los albores de la fundación del FSLN a principios de los años 60 hasta la victoria político militar el 19 de Julio de 1979.

Basada en diálogos de la Autora, entre los años 1999-2009- con decenas de actores, partícipes de esta gesta, esta impresionante obra no tiene precedente en la historia oral de nuestro país. Los diálogos fueron sometidos a un dilatado y tequioso proceso de verificación e investigación histórica, lo que nos permite afirmar que aquí se escribe y se relata lo que realmente ocurrió, sin la mistificación de quienes escriben su propia interpretación de los hechos, con la vana intención de proclamarla la historia.
El amplio espacio y tiempo que cubre el conglomerado de singulares testimonios presentados en estos tres volúmenes, permite recrear la historia del combate contra la dictadura somocista, pone en evidencia que nada esencial fue producto del azar, ni del ingenio de dirigentes en las últimas jornadas. Enfatiza que la lucha contra la dictadura fue un complejo recorrido de millares de gentes fluyendo por barrios, fábricas, quebradas, milpas y sindicatos, que se multiplicaron en aulas de chavalos y universitarios; historias de poetas, periodistas y curas rebeldes, de cárceles, gritos de horror y torturas; de marchas por las calles, proclamas en los portones de iglesias, a la entrada de barrios y mercados; complots y conspiraciones, audaces acciones políticas y militares. En fin, prolongadas jornadas de heroísmo y sacrificios, con o sin armas, que salpican a todas las comunidades de la geografía nacional.

En el primer volumen De la forja de la Vanguardia a la Montaña, saltan a la vista las evidencias incontrovertibles y las pruebas materiales de una vasta historia pasada, acumulada, de múltiples resistencias y luchas populares, que explican el aparente misterio de las explosiones finales que echaron al traste a la dictadura. En finas pinceladas se presenta el telón de fondo de la construcción del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), comenzando con el testimonio del la hija del General Sandino.

En palabras de fundadores sobrevivientes se detallan los rudimentarios pasos que permitieron la fragua de la vanguardia y los combates iniciales. Las distintas formas de participación de obreros, campesinos, estudiantes, maestros, cristianos, periodistas y artistas, que fueron constituyéndose en el contingente revolucionario que soñó Carlos Fonseca; la fase oculta y misteriosa de la “acumulación de fuerzas en silencio”; cómo se organizó y ejecutó la operación Diciembre Victorioso y los avatares de la guerrilla en La montaña.

En el segundo tomo, El crisol de las Insurrecciones: Las Segovias, Managua, León arranca con testimonios sobre la figura de Carlos Fonseca, cuya firmeza ideológica, mística y compromiso nos impactan, y que sin duda el vacío del presente evoca y agiganta.

Se pasa revista a los procesos de lucha en distintos departamentos del país, comenzando con las históricas Segovias de Sandino, -Nueva Segovia, Madriz, Estelí, Jinotega y Matagalpa- escenario priorizado en las primeras fases de la lucha y concluye el libro con los relatos de los combates en las estratégicas plazas de León Y Managua.

Es un recorrido pormenorizado del trabajo silencioso y tenaz del sandinismo; De la acción represiva que practicó el régimen somocista incluyendo masacres como las de Veracruz, El Calvario en León y las Palmas y Batahola en Managua; las acciones que precedieron las jornadas victoriosas, como el Asalto al Palacio; la creatividad popular, el arrojo y el coraje, como el de la insurrección de los niños de Matagalpa; detalles de reveses importantes como la caída de German Pomares en la toma de Jinotega, cuya figura destacamos con testimonios de quienes le acompañaron en sus últimas jornadas; la poco conocida sublevación de los barrios occidentales de Managua; y la explosión de tres insurrecciones de Estelí y dos en León y Matagalpa

En el tercer volumen, El camino de la Unidad y el Triunfo: Chinandega, Frente Sur, Masaya, y la toma del Búnker, comienza, con una recopilación sin precedentes, de nombres y datos de mujeres, que dieron su vida heroicamente, buena parte de las cuales habían quedado en el anonimato, así como de aquellas que dieron los más variados aportes y sin cuya participación no habría habido continuidad en la lucha y mucho menos la victoria.

Se completa en este libro el recorrido en los principales escenarios de la generalizada lucha Insurreccional: Chinandega, almácigo revolucionarios desde finales de los años cincuenta; Masaya, escenario de la insurrección de Monimbó y el Frente Sur en su estratégico rol en la fase final. Se aportan nuevos datos sobre los crímenes de la Guardia como el relato de la masacre de Belén, Rivas, y el testimonio de los pilotos sandinistas que se las jugaron abasteciendo a los guerrilleros y bombardeando objetivos somocistas.

Las causas y la dolorosa división del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el posterior proceso de unidad, son presentadas con criterios e informaciones hasta ahora inéditas. La trilogía concluye con las explosiones de júbilo del Día de la Alegría, 17 de Julio de 1979 en que Somoza salió huyendo de Nicaragua, la entrada triunfante de los diferentes frentes a Managua, y pone fin a la polémica de ¿Quién entró primero al bunker de Somoza?

En diálogos con la autora los protagonistas directos re-presentan aquellos hechos, los traen al presente de forma vívida y arrojan datos inéditos, ofreciendo al lector la oportunidad de visualizar y entender el complejo andamiaje histórico de ese período.

Los protagonistas, no sólo los que ocupaban jefaturas, sino militantes y combatientes abundan en detalles de aquellos hechos, para que las presentes generaciones, puedan visualizar y entender ese período y sobre todo puedan extraer lecciones para enfrentar los presentes desafíos para la transformación progresista de Nicaragua.

El conjunto es un relato que estremece, conmueve y apasiona. Muestra en su propia piel a aquellos combatientes, hombres y mujeres, la mayor parte muy jóvenes, cuya inteligencia, generosidad, tenacidad y coraje conmovieron al mundo y cuyo patriótico empeño compromete a las generaciones presentes y futuras de Nicaragua.

Presentar hoy aquella historia tiene –de nuevo- un claro propósito subversivo: apropiarnos enseñanzas y pistas para las apremiantes batallas que las nuevas generaciones deberán librar por la transformación progresista de Nicaragua.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Romance del negro minero

Armando Orozco Echeverri

Mueve negro la batea
raspa con tu almocafre
que de la playa minera
arrancará tu miseria
el ínfimo grano esquivo
del rubio metal, ¡tan hondo!
Raspa, raspa, mueve negro,
dale a tu mazamorreo,
bajo ese sol implacable
que es de tu cabeza un hierro.
Arroja el cascajo inútil
deja la arena y la jagua,
ceba y busca si en el fondo
pinta el metal codiciado.
No importa que estés cansado
ni que el sudor ilumine
el ébano de tu cara
dura y lisa como chonta.
Si las piedras de la playa
queman y arden como brasas
tú tienes callo en las plantas
que hace que nada las sienta.

Quiebra tu cuerpo en la orilla,
hunde en el agua tus piernas,
Y entre tus manos nudosas
remueve la tibia arena,
para que cuando el bujío
llore su primer lamento
a lo lejos, entre el monte
en lo más alto de un cedro
haya en tu mente siquiera
un poco del rico polvo
premio para tu cansancio.
Suda, negro, suda, suda,
que se te alborote el grajo;
el metal está muy hondo,
tú tienes fuerza en los brazos
y allá en el rancho tu negra
te espera con la merienda.
¿No ves que por el bojeo
Vienen subiendo las dragas?
son gringos de piel rosada
que sin sufrir tu cansancio
roban a tu tierra el oro,
sin tener callo en las plantas,
sin sufrir del sol el hierro
que tu cargas en la espalda.
¡Verdad que el negro es de malas!
¡tanto sufrir para nada!
Tanto sufrir todo el día
buscando el maldito grano
que el gringo con un mordisco
de su voraz maquinaria
recogerá sin trabajo
llenando los canalones
del monstruo que no se cansa.
De ese monstruo que no sólo
te roba el metal preciado
sino también el sustento
quebrando los platanares
que en la otra orilla del río
sembraras con la menguante.
Ahora, duerme, negro, duerme
estírate en la damagua;
a tu lado está tu negra
para refrescar tus ansias;
tus brazos están cansados
de tanto mazamorreo.
Tienes dolor en el cuerpo,
Y la chitra que no deja
siquiera dormir un rato.
Duerme y sueña que en el mundo
se levanta un solo grito
de negros que como tú
trabajan como animales.
Buscando el metal maldito
¡siempre tan hondo: tan hondo!
que armados con almocafres,
rompan y asalten las dragas;
que tu sudor en la playa
es lava que arde y abrasa
todo lo que el gringo malo
le roban a tu ignorancia.
Sueña que entre tus maizales
la roja mazorca canta.
Y que la yuca en la tierra
se retuerce poderosa.
Que el oro que antes buscabas
Con tanta y tanta constancia,
pero que siempre cobarde,
sobre la orilla se esparce
Y flor de arena cual juaga.
Y que de tu sueño, negro,
surja con furia la guerra
contra todo aquel trate
de mancillar tus derechos,
robando el oro y la tierra
que el negro sudor esclavo
de tus padres fecundara.
Que tus manos cual bejucos
se anuden a la garganta
del invasor mercenario.
Que en tus orillas se plante
y que con tus pechos fuertes
De tus hermanos en raza,
firme muralla se alce
negra y dura como roca:
para defender la tierra
¡que toda te pertenece!

Armando Orozco Echeverri, poeta colombiano (Quibdó,1915-Bogotá,2002)

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Los Patas Negras

Eloy Roy

Traducido del francés por Susana Merino

El lago San Juan tiene sus Viejos, la isla de Orleáns, sus Brujos y la Beauce(1), sus Patas Negras. Ese mote de Patas Negras dice por sí solo mucho más sobre la intrepidez de los pobladores de la Beauce que muchas páginas de algún voluminoso libro de historia.

Es un sobrenombre tan antiguo como la Beauce, que cuenta ya con cerca de trescientos años. Son aún testimonio de aquella respetable época, la casa solariega y el molino de los antiguos señoríos, así como la vieja iglesia de alguna de las parroquias más antiguas como también los tragaluces y los techos inclinados de las venerables mansiones que se escalonan a lo largo de las dos riberas del perezoso y a veces turbulento río Chaudière.

Hubo un tiempo en que la región no era “agraciada” porque su valle se encontraba cerrado por un lado por la frontera con los EEUU y las selvas del Maine y por el otro aislado de la ciudad de Québec por los grandes bosques de San Enrique y por las inmediaciones pantanosas del río San Lorenzo. Una vez al año, cuando llegaba el otoño, el campesino de la Beauce llenaba una carretada con los mejores productos de su granja, aparejaba su mejor caballo y se encaminaba lentamente hacia el mercado de la vieja capital. No se endomingaba para el viaje, porque el camino que debía transitar por más de cien kilómetros no era más que una miserable huella de barro que se arrastraba penosamente a lo largo del caprichoso río. La expedición se volvía en ciertos tramos, peligrosa pesadilla como la travesía de los bosques de San Enrique, que negros como la noche y a menudo infestados de ladrones, se volvían aún más temibles. En los pantanos de los bajíos del San Lorenzo, las cosas empeoraban. Muchas veces nuestro valiente protagonista llegaba a atascarse y a quedarse casi allí, pero siempre penosa y miserablemente y estimulado más por los juramentos que por las oraciones, terminaba por zafar. En fin, superado el lodazal cruzaba el río en un transbordador y entraba en el mercado de Québec, de pié sobre su carro, embarrado hasta la panza y arrogante como un vencedor romano. Se le reconocía por el color de sus piernas. Si estaban negras por el barro, venía de la Beauce. Si se venía de la Beauce se era un “Pata Negra”.

Cuando terminaba esta aventura anual en la feria de Québec, el campesino volvía a su valle, llevando consigo su “precioso dinero”, paños nuevos y un cántaro conteniendo algún estimulante. Y volvía a aislarse en su región de arces, para recomenzar, con su mujer y sus hijos su rutina de labriego honesto y de leñador solitario.

Como todos los “quebecos” de la época, el “bocerón” era tan católico como el Papa y tal vez más. Pero sabía también razonar, rezongar y defender sus ideas. Podía ser tierno como un corderito y enojarse hasta trabarse cuando llegaba el momento. Le gustaba vanagloriarse, “hacer cáscara” y divertirse. Tenía tendencia a ver las cosas de mayor tamaño, más grandes, o más negras o más blancas. Era de verba florida y raramente aburrido.

Cuando se vive aislado, sin cine, sin tele sin ni siquiera diarios o radio y la única distracción en 200 km a la redonda es la misa del domingo la vida no resulta demasiado atractiva. Con un poco de imaginación entonces se inventan historias de miedo, de dramas y con la ayuda del diablo hasta de enemigos. Porque ayudarse entre vecinos no está mal, pero reñir de tanto en tanto es aun mejor: cambia de lugar al mal. Los defectos que se simulaba no ver en el prójimo saltaban de pronto a la vista. El cielo se ensombrecía, la discordia se propagaba.

Comenzaban a mirarse unos a otros de soslayo, a desconfiarse, a espiarse. Se observaban, se agarraban por el pescuezo… Un guijarro en la escalinata, un haz de heno desaparecido, una estaca invadiendo el terreno de uno y luego esa nariz parada, esa mirada hiriente en los ojos, ese aire burlón… ¡Allí estaba el mal! Se pedían cuentas sobre cada guijarro, sobre cada haz de heno, sobre cada estaca y a las primeras de cambio ¡se terminaba en la Justicia! Porque el bocerón, como no es difícil imaginar amaba “pleitear” Se sentía feliz de pertenecer al “mundo respetable”, su honor era lo más importante.

Sin embargo no es posible poseer todas las virtudes. Y he aquí porque el bocerón honorablemente celoso de su dignidad, también lo era de su pueblo. Aunque, según las malas lenguas, su amor rayaba a veces en el chauvinismo ¿Quién lo hubiera creído?... Antiguamente la Beauceville actual estaba integrada por dos pequeñas ciudades ubicadas una frente a otra, separadas por el río y vinculadas por un solo puente. La emulación entre ambas era legendaria y también las disputas. No se mataban entre sí, pero se jugaba con rudeza. Como en el hockey. Por una nada estallaba la pelea. Hubo un tiempo, por ejemplo, en el que luego de una tormenta de nieve, cada una de las ciudades asumía la tarea de quitar la nieve de su mitad del puente. Existía como una frontera invisible, la más sensible del planeta, que dividía al puente en dos partes iguales. Violar esa frontera, echando sobre el territorio del vecino una sola palada de nieve podía desencadenar una guerra. Por suerte esto no solía ser evitado porque de serlo se hubieran perdido algunos buenos espectáculos en los que abundaban los dientes rotos, los ojos amoratados, las narices sangrantes y las avalanchas de las más sabrosas injurias. Allí no pasaba nada, porque pelear de cuando en cuando entre cristianos no es pecado, mientras se trate de un deporte. Y en Beauceville habían sido siempre muy deportistas… Y sí, además el arbitraje del cura de la parroquia era nulo para los habitantes de la ciudad ubicada al Este. ¿Por qué? Porque la iglesia y la casa del cura habían sido construidos lamentablemente en el lado Oeste.

Algunas veces los 5200 habitantes de las dos ciudades se unían, pero sólo cuando se trataba de combatir a un enemigo común: la ciudad de San Jorge. Esa ciudad estaba creciendo de manera alarmante mientras que Beauceville mostraba signos de estancamiento. Beauceville había sido sin embargo el primer pueblo de la Beauce elevado a la categoría de ciudad y aquello les había sabido a gloria, gracias al oro que por un breve lapso lo había hecho soñar con transformarse en el primer Klondike(2) del Canadá. Consideraban en consecuencia que debía ser respetada no sólo por San Jorge y por todo el mundo incluido el Vaticano y San José. Porque, desde 1890, se hablaba de establecer un obispado en la Beauce, adonde además corría un detestable rumor: la posibilidad de que la nueva diócesis le correspondiera a San José por ser la primera parroquia del condado. Una gigantesca casa parroquial que había adquirido curiosamente aires de palacio episcopal, acaba de construirse. Para Beauceville se trataba de una terrible afrenta. Acorralada entre las pretensiones hegemónicas de San Jorge y las ambiciones episcopales de San José, Beauceville, para hacer valer sus legítimos derechos, se batió como un diablo sumergido en agua bendita.

Pero nada consiguió. Perdió en ambos frentes. Cincuenta años más tarde, este fracaso atormentaba todavía al enorme y terrible tío Gustín. Vuelvo a verlo aún con su gran bigote, colorado como un gallo, levantando sus brazos en el aire y dejándolos caer pesadamente sobre los apoyabrazos de su mecedora mientras apostrofaba a mi madre con voz de Júpiter tonante: “¡¡¡Tú sabrás, Gertrudis, que Beauceville tiene aún un derecho sagrado a un Obispado!!!”

Pero aún no ha sido dicha la última palabra… En espera del juicio final, Beauceville se consuela con un argumento no desdeñable, ya que si bien es cierto que no consiguió el obispado tampoco lo logró San José. Ni tampoco San Jorge, pese a su dinamismo, a su espectacular expansión, a su seminario y a sus dos opulentas iglesias. En una palabra para dejar contento a todo el mundo hubiera sido necesario que cada una de las parroquias tuviera su propio obispo. ¡Qué pena que a nadie se le haya ocurrido!...

Entre los numerosos curas que pasaron por Beauceville, está el famoso cura Lambert a quién la parroquia debe las tres cuartas partes de su notoriedad. Se trató de un gigante, de un constructor, que no tenía nada que probar. Se cuenta, entre otras cosas, que un día tuvo una seria disputa con su obispo, el Cardenal Bégin. El problema terminó en proceso y finalmente en Roma. Hay que tener coraje para encarar un proceso a un Cardenal, pues bien eso es lo que hizo el cura de Beauceville. Y ¿saben qué? Ganó. ¿Existirá prueba más contundente de que el mismo Dios es de Beauceville?...

En nuestros días, la Beauce se ha convertido en el “pequeño Japón” de Québec y el “reino de la PME”. Se terminaron las chicanas de los campanarios. Actualmente todo el mundo se divierte haciendo negocios y generando dinero. ¡Y así va! Entre las localidades, antiguamente rivales, reina una paz sin arrugas “Así está bien”, diría el tío Gustín ya emigrado al cielo, “¡fuerte es la mundialización!”

La Beauce moderna se ha desembarazado de sus antigüedades. Cada vez se parece más a todo el mundo. Dentro de veinticinco años ya nadie recordará a los “Patas Negras” y se habrán olvidado también muchos otros sobrenombres a los que se recurría para poder identificarse. Porque muchas familias llevaban el apellido de Poulin, Roy, Veilleux, Gilbert, Bolduc, Rodrigue, Giroux, Doyon, Rancourt o Mathieu generando muchas confusiones. De modo que para que todo fuese más claro se impusieron necesariamente los sobrenombres; todos son de asonancia medio burlona y absolutamente intraducibles al español. Hoy en día mucha gente se rompen los sesos para tratar de darles nombres que no sean de santos a los recién nacidos; en la Beauce ¡eso jamás fue un problema!

Aquí me detengo. Quise hablar de la Beauce y de los bocerones, pero como buen bocerón he hablado sobre todo de mi pueblo. Quedan tantas cosas por decir, por contar, por describir. Pero imagino que ya existen excelentes crónicas sobre todo esto. Es necesario conservar la memoria. Por lo menos lo esencial. Sino corremos el riesgo de perdernos totalmente en un mundo dada vez más vasto y fascinante que avanza sobre nosotros como un deshielo en primavera, arrasando sin piedad en su camino todo aquello que no tiene raíces profundas o la solidez de las rocas.

La Beauce no es el fin del mundo pero sí un gran país, más por su gente que por sus, por otra parte, notables paisajes. En nuestros días la cruza una autopista que galopa alegremente entre bosques y cuchillas, eludiendo ciudades y pueblos, aunque también pasa lamentablemente junto a un valle absolutamente magnífico que ya no se puede ver. Esta gran vía de asfalto y de cemento ofrece la no despreciable ventaja de evitar que las patas terminen pintadas de negro.

Notas:

1.- La Beauce es una región particularmente famosa por su jarabe de arce y por su dinamismo económico que comienza unos 15 a 20 km al sur de la ciudad de Québec y forma parte del área administrativa Chaudière-Appalaches. Sus principales ciudades son Saint- Georges, Sainte- Marie, Beauceville y Saint- Joseph.

2.- El Klondike o Clondike es una región del territorio del Yukón en el noroeste de Canadá, y al este de la frontera con Alaska. Se halla junto al río Klondike, una pequeña corriente fluvial que ingresa en el río Yukón por su extremo oriental en Dawson y que fue famosa por haberse convertido en 1897 en el escenario de la Fiebre del oro que culminó al año siguiente.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El valor de la arquitectura local

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGEPRESS CULTURAL)

Desde el tiempo de los nómades o semisedentarios hasta nuestros días, los terremotos u otras tragedias naturales o provocadas por el hombre, la fundación de las ciudades o la reconstrucción de las mismas, ha contando con algún aporte de la Arquitectura.

De allí la trascendencia de los Concursos Públicos para las edificaciones. Aquí radica la esencia de las Bienales de la Arquitectura Peruana que este año celebra cuarenta años de vigencia, y con su reciente versión XIV “Todas las Regiones”, rescata fundamentalmente el Valor Local de esta antigua disciplina, sin alejarse de las corrientes contemporáneas y más bien sienta las bases de la descentralización de esta actividad tan concentrada aún en las grandes metrópolis.

El Decano del Colegio de Arquitectos del Perú, Javier Sota Nadal considera que el Perú debe recuperar la capacidad de desarrollar la ciudad. “El crecimiento de las urbes no debe ser consecuencia de las invasiones sino de una participación del Estado, para no crear una “anarquía formal”. Los alcaldes deben exigir al Congreso de la República normas que les den poder para guiar el desarrollo de nuestras ciudades”.

La XIV Bienal Nacional de Arquitectura “Todas las Regiones”, se realizó en Arequipa con participación de 194 propuestas: 138 de la Región Lima, 11 del Norte, 13 del Centro y 32 del Sur, rescatando algo que es muy importante que es el Valor del Lugar.


“Frente al concepto reconocido que la Arquitectura debe ser moderna, contemporánea, también debe tener una pertenencia, un valor de lugar. Los jurados extranjeros dijeron que la casa en Pachacamac, del arquitecto Longi – ganadora del Hexágono de Oro - “no podía estar en otro lugar del mundo, que en esa colina del valle limeño de Pachacamac”, comenta el Arq. Jorge Burga, Presidente de la Bienal, quien remarca que “ha sido muy importante que esta final se realice en Arequipa, acogedora y hermosa ciudad, donde las líneas y los volúmenes, son propuestos por el arquitecto, pero los termina de dibujar el sol”

Este concurso, convocado por el Colegio de Arquitectos del Perú, busca convertirse en una pedagogía social con el fin de reconocer y difundir la arquitectura nacional, promoviendo la participación descentralizada, teniendo en cuenta el signigificativo aumento de la matrícula de la carrera de 3000 estudiantes en los años 80 a15 mil en el 2008, de las 26 universidades con facultades de Arquitectura (10 públicas y 16 privadas). La más antigua, con 100 años es la UNI. Asimismo el número de arquitectos colegiados de ha aumentado de 1502 a 11,554 en casi tres décadas.

El reciento evento, ha contado como pocas veces con más mayor número de concursantes y conferencias magistrales de profesionales peruanos y extranjeros, así como la primera feria técnica de la arquitectura y la construcción.

El público interesado de la Ciudad Blanca y de otras urbes tuvo ocasión de disfrutar los aportes de la arquitectura colombiana, a través del Arq. Lorenzo Castro, de la Universidad Javeriana de Bogotá, quien, entre otros méritos, dirigió el Taller Profesional de Espacio (2001-2008), acompañó al alcalde Enrique Peñalosa en la elaboración del proyecto urbano de una ciudad más equilibrada y equitativa para los bogotanos, y en la actualidad desarrolla el “Parque del Agua”, rehabilitando la antigua planta de tratamiento de la ciudad.


Del Ecuador, participó Rubén Morales, de la Universidad Central, creador y director del Museo de Arquitectura de su país y prestigiado investigador internacional de la Historia de la Arquitectura.

El Arq. Argentino Miguel Ángel Roca, prolífico autor de ocho libros teóricos, 11 monografías sobre su obra en Inglaterra, Italia, España, Korea y en su propio país. Ha publicado en 43 revistas de 23 países.

Y por el Perú, Enrique Ciriani, a quien Francia le otorgó la nacionalidad francesa por su notable ejercicio profesional, es egresado de la UNI, y reconocido en el país por sus diseños de varios conjuntos de vivienda popular así como equipamientos públicos.

Empresas. Entre las exposiciones técnicas, destacaron la participación de las empresas Precor, Vainsa, Celima (anualmente convoca a concursos nacionales), Italgraf, Philips, HP, Cchréder, Masisa, CPPQ – American Colors, Miyasato, Furukawa y Aceros Arequipa, que contribuyen en el boom de la construcción, grupos empresariales que también han mostrado su interés en una mayor regulación de los procesos de construcción y la necesidad de que los municipios mejoren su capacidad técnica para garantizar la calidad y seguridad de los proyectos edificatorios.

Convocatoria y ganadores

La reciente Bienal logró la participación de 194 trabajos representativos de todo el Perú: Por Lima 138, Norte 11, Centro 13 y Sur 32. Instituyó cuatro Hexágonos de Plata, como reconocimientos macro regionales, previos al Hexágono de Oro, máximo galardón nacional.


El Hexágono de Oro, fue otorgado al ganador del Hexágono de Plata - Región lima, Arq. Luis Longhi Traverso, con registro del CAP 4479 con su obra PACHACÁMAC:

El autor la define: “una vivienda labrada en una colina, que busca confundirse con su entorno. No como un trabajo de camuflaje arquitectónico, sino más bien de simbiosis entre la tierra y la actividad humana, tanto la rutinaria como la intelectual” Sobre una extensión de aproximadamente 3900 m2, el área construida ocupa unos 480 m2, organizados con diferente “fachada” según la ladera de la colina.

Planteada “como casa de retiro para un filósofo, está proyectada en un “lenguaje antiguo inventado”, no hay simetrías y casi todos sus vanos se distribuyen de forma desordenada, pero sin romper la armonía global de la obra”. Un gran espacio cúbico acristalado en su extremo es la única pieza “desnuda” de toda la casa, el resto está siempre tras las murallas que forman sus muros de piedra o simplemente enterrado. Los muros de mampostería con textura variada sirven unas veces para contener la tierra y otras para formar la fachada, alternados en casos con muros de concreto, siempre dando a la construcción un carácter de asentamiento antiguo y moderno en su lenguaje.
“En el interior se intenta ser imprevisible, mediante recorridos personalizados, sin ningún vano estándar, presentado soluciones para cada entrada, siempre proponiendo una relación interior-exterior con el manejo de la luz”

Hexágono de PLATA MACRO REGIÓN NORTE

Culto, cultura, recreación y deporte. Claudia Uccelli Romero • CAP 4413, con el Museo Cao, en Ascope, La libertad.

La idea del museo nace de una búsqueda personal por una comprensión estética de las culturas asentadas en la Costa Norte del Perú. El manejo de la dualidad, con sus elementos de claroscuros, llenos y vacíos, el emplazamiento de sus construcciones en el territorio y la materialización de su mundo cosmogónico fueron el punto de partida para una nueva propuesta que pretende establecer nuevos parámetros sensoriales de percepción y de relación tanto en su interior como en su exterior.

La arquitectura es orgánica, inspirada en la planimetría moche doméstica, en la que los espacios se van sucediendo unos a otros creando llenos y vacíos, contrastes, claroscuros. El vacío es parte de la composición, como los silencios forman parte de una obra musical.

La arquitectura pretende ser topográfica, insertarse en el lugar, manejando las líneas de fuerza que se crean entre las tres huacas existentes, pero respetando una escala que no compita con estos monumentos.

Hexágono de Plata Macro Región Centro

Culto, cultura, recreación y deporte. Christian Vásquez Sánchez. CAP 12006

Complejo para rehabilitación y ecoturismo, en la Carretera Federico Basadre Km 15, entrando 7 Km, en el margen derecho. Yarinacocha, Coronel Portillo, Ucayali.

Este complejo se planteó sobre un terreno que en casi toda su superficie es inundable. Lo inunda el Lago Cashibo Cocha entre noviembre y marzo de todos los años. Este proceso de la naturaleza es el elemento que definió los tiempos de construcción así como los materiales y el planteamiento formal.


Consta de una residencia para médicos, unos consultorios así como también zonas de servicios como una cochera y caminos peatonales elevados. Los materiales son madera y pilotaje de concreto armado. Está destinado a tratar el proceso de rehabilitación de pacientes postraumatismo.

Hexágono de Plata Macro Región Sur

Culto, cultura, recreación y deporte. Álvaro Pastor Cavagneri, CAP 471.
CENTRO DE CONVENCIONES DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE AREQUIPA, Avenida Alfonso Ugarte.

“Situado sobre una plataforma – zócalo existente, desde abajo se aprecia un gran techo, en el que prima la horizontalidad. Un techo que flota debido a un prisma vidriado con parasoles también horizontales. Un gran atrio de doble altura invita al visitante a ingresar en el hall, donde se encuentra la recepción, volumen todo de madera. El ingreso al gran salón se hace lateralmente. Lo más resaltante es el techo, un gran toldo acústico ondulado de madera, a los costados de estos ingresos en segundo piso se ubican las cabinas técnicas, metálicas y de vidrio. El ritmo de las columnas circulares dirige las visuales al escenario, detrás de éste se encuentra la tras escena, que vista desde el exterior es el inicio de la horizontalidad.

Los intermedios se realizan frente al atrio de ingreso, bajo una gran pérgola circular apoyada por tres cubos de sillar, los cuales brindan los servicios correspondientes”

La convocatoria

La Bienal, incluyó las siguientes Categorías. I: Edificación Nueva: culto, recreación y deporte. Vivienda Unifamiliar o Bifamiliar. Educación y Salud. Hotelería, Industria y Trasportes. Comercio y Administración. Quedó desierto la opción de viviendas, quinta o edificio multifamiliar hasta 5 pisos, sin ascensor.

La Categoría II. Intervención en edificaciones existentes: Reciclajes de Edificios. III Puesta en Valor del Patrimonio: Restauración de Edificación Monumental. IV Urbanismo quedó desierto del diseño interior. VI Paisajismo, desierto en espacio público y privado. VII Investigación, Teoría, Ciencia y Crítica, Premio Héctor Velarde Bergman.

Vicios presentes

La reconstrucción de Huaraz, Ancash, a 450 kilómetros al noroeste de Lima, después del terremoto del 70, tardó varias décadas. Y las mejores obras fueron resultado de la colaboración de sus habitantes, pero no así de la Plaza Principal, proyecto impuesto por un cuestionado alcalde de los años 90. Esta referencia expresa una presencia de esculturas de dudoso gusto artístico y costos exorbitantes.

Precisamente, la representación del cuerpo de Cristo en Huaraz figura en la historia del ridículo y la burla contra la fe cristiana de miles de campesinos que bajaban de las faldas del Huascarán y para sorpresa de turistas no poco desaprensivos. El Hijo de Dios fue presentado como el más milagroso de la región por el sacrílego alcalde. La efigie, sobre un pedestal de quince metros de mármol, había sido construido con un armazón de viejos y oxidados alambres, forrados con bolsas vacías de cemento, más una capa delgada de yeso y cal, que por efectos del frío y de las lluvias, el óxido ferruginoso se extendió por la extremidades y el corazón de la imponte efigie.

El Cristo, presentado como milagroso por alcalde, cargó una pesada cruz alrededor de la principal avenida de la ciudad, dedicó plegarias al Cristo sangrante, dejando en la alcancía las limosnas de los fieles. La mañana siguiente, el Cristo dejó de sangrar. Una cuadrilla de fariseos había cubierto la imagen, durante la madrugada, con una gruesa capa de pintura impermeable.

Semblanzas de este y otro tipo se producen por ausencia de concursos. En muchos pueblos del Perú, con ausencias de colegios, de aulas, sin agua potable ni alcantarillado, las autoridades, demostrando gran irresponsabilidad, derrochan os recursos para dar preferencia a plazas y templos, refugiándose, ya caducas, de origen n virreinal. Los clérigos del virreinato siempre dejaban sin concluir una de las torres de la iglesia. El artificio servía para seguir recibiendo del Rey el beneficio de la exoneración de tributos hasta que la iglesia lugareña sea terminada.

Desde México hasta la Patagonia, en los pueblos se levantan monumentos a diversidad de animales, objetos, y a militares que nunca ganaron una batalla. Hay representaciones del sombrero, caballo, pato, ganso, pavo real, etc. Igualmente, palacios municipales como si fueran castillos de reyes europeos. En Socota, localidad cajamarquina, ocurrió no hace mucho un interesante suceso. Después de años de discusión política y hasta conflictos callejeros, sobre el monumento de la plaza pública, se llegó al acuerdo de levantar la Estatua a la Libertad, siguiendo el modelo de la que existe en el centro de Nueva York. Previamente Sócota luchó por varios años la cooperación pública y de la cooperación internacional para construir un hospital de maternidad, una planta de tratamiento de agua, modernización de varios colegios. Luego dedicó fondos para mejor algunas paredes y techos de su viejo templo y construir su coliseo.

Conclusión. A más pobreza, la gestión pública está más cerca del despilfarro. El dinero de la droga no desaprovecha para dejar su aporte. Solo los concursos convocados por el Estado o por cualquier organización especializada, puede corregir esta visión equivocada. Se necesitan Leyes del Congreso y sobre todo conciencia cívica y generosa de las autoridades locales, regionales y del gobierno central.
Más información sobre la Bienal del CAP:

http://www.cap.org.pe/contenido.php?ref=MjUy
http://cap.org.pe/pdfs/100A%C3%B1os/faua5.pdf
http://www.cap.org.pe/contenido.php?ref=MjIx

Leyendas de las cuatro obras ganadores

Hexágono de Oro. Casa Pachacámac. Luis Longhi Traverso • CAP 4479. EnPachacámac. Lima. Lima
Una vivienda labrada en una colina.
Hexágono de Plata Región Norte. CULTO, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE.
MUSEO CAO, Claudia Uccelli Romero • CAP 4413. En Ascope. La Libertad.

Hexágono de Plata Región Centro
CULTO, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE. PRIMER PUESTO
COMPLEJO PARA REHABILITACIÓN Y ECOTURISMO
Christian Vásquez Sánchez • CAP 12006. Carretera Federico Basadre km 15, entrando 7 km, Yarinacocha. Coronel Portillo. UcayHEXÁGONO DE PLATA MACRO REGIÓN SUR

CULTO, CULTURA, RECREACIÓN Y DEPORTE. PRIMER PUESTO MACRO REGIÓN SUR
CENTRO DE CONVENCIONES DEL COLEGIO DE ABOGADOS DE AREQUIPA
Álvaro Pastor Cavagneri • CAP 471
Avenida Alfonso Ugarte. Arequipa.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Apostilla a: “Una visión indígena de la violencia occidental”

Manuel Gutiérrez Estévez (Desde Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Publicado en “Lugares indígenas de la violencia en Ibero América” de Julián López García y Pedro Pitarch Ramón, Editores. Agencia Española de Cooperación Internacional.

El texto escrito por Javier Lajo como respuesta al que yo le había enviado tiene vigor y muchas observaciones sugerentes, pero, a mi parecer, también algunas afirmaciones poco fundadas resultado, creo, de nuestro desconocimiento mutuo. Voy a apostillar, lo mas brevemente que pueda, este primer debate intercultural que, como él dice debe contener en algún momento una declaración de nuestros “significantes claves”.

Para empezar, quizá deba hacer una pequeña aclaración sobre una palabra que a Javier Lajo le ha resultado desagradable el término “salvaje” o “silvestre” que utilizo en mi texto. Este no se contrapone a “culto”, sino a “domesticado”, y es una referencia indirecta a la obra clásica a Levi Strauss (La pensée sauvage) que en modo alguno, tiene connotaciones peyorativas, todo lo contrario. Lamento haber generado este malentendido; tal vez debería haber empleado el adjetivo con más prudencia y de una manera menos “corporativa”.

La primera sección de su trabajo la dedica a mostrar “los argumentos para decir que el occidente europeo, es tan violento como cualquier sociedad humana, y tal vez ha sido la cultura “mas violenta”. Es posible, “tal vez”; pero no es esta la cuestión, sin duda importante, sobre lo que yo había escrito. Entiendo que para Javier Lajo, que no me conoce, puede resultar molesto que un español escriba sobre “violencia” amerindia, sin previamente haber un juicio moral sobre las manifestaciones históricas sobre la violencia occidental en general y española en particular (a la que dedica la segunda sección de su texto); y que, pero ello, impugne indirectamente mi legitimidad para tratar estas cuestiones. Pero lo que pretendo plantear en mi artículo está voluntariamente al margen de la moral histórica, siendo exclusivamente apuntes de una indagación sobre la posible diferencia de la conceptualización entre orden y violencia en las culturas amerindias y la perspectiva tópica de la cultura occidental (la violencia como desorden).

Sin embargo, aunque las manifestaciones históricas de la violencia no sea la cuestión a debate, me parece que para desterrar lugares comunes – o al menos para hacerlos un poco menos contundentes- no estaría de más, en otra ocasión, consideremos juntos algunos datos sobre aspectos comparativos de las guerras, la más letal de las manifestaciones de la violencia (véase la nota 33 del artículo de Antonio Pérez en este mismo libro.

La sección segunda del texto de Javier Lajo, como ya he dicho, se centra en la denuncia de la crueldad esgrimida por los españoles en la conquista americana. Ni que decir tiene que comparto con Bartolomé de las Casas y con él la repugnancia e indignación que tantas y tantas acciones despiadadas nos siguen produciendo después de siglos, pero reitero que en esta ocasión no se trataba de esto. Sin embargo hay en esta segunda sección una afirmación que si me gustaría comentar. Dice que: “... el concepto de violencia en todas las culturas es el mismo y posee idéntica valoración es condición previa a la contractualidad humana”. Aquí esta el meollo de las diferencias de perspectiva de nosotros. Para Javier Lajo parece que el concepto de violencia es un universal y, precisamente, mi artículo parte del supuesto contrario: es una construcción cultural, variable en el tiempo y el espacio. Las referencias que él utiliza (Hobbes y demás), son las propias de un pensamiento que como el occidental, tiende a confundir su propia visión de las cosas con una visión de validez universal. En cambio, a mi parecer, la violencia es apenas una palabra porque en cada época histórica y en cada cultura ha tenido significados (y valoraciones morales) profundamente dispares. Además, su función social ha sido distinta y su papel en las diversas construcciones teóricas sobre qué es sociedad y qué es cultura diferente; y esto último es lo que más nos interesa ahora. Cada etnosociología, es decir cada teoría sociológica “nativa” (la occidental incluida), posee su propia manera de conceptualizar las relaciones entre violencia y sociedad, como, desde luego, entre orden y desorden.

La tercera sección bastante breve, del artículo de Javier Lajo esta dedicada, a los rituales andinos de contienda entre comunidades. Confieso que no he entendido bien su postura. Parece decir, por un lado, que es “un juego de niños” y ataca la vulgar concepción decimonónica de considerar infantiles a los pueblos indígenas de cualquier parte del mundo. Desde mi punto de vista el Chiaraje no es un juego de niños, ni por supuesto considero “niños” o infantiles a quienes lo practican. Estoy mas de acuerdo con lo que posteriormente expresa sobre el carácter sagrado del ritual, aunque me incomoda el término “sacrificio” –que yo utilizo en un sentido metafórico- sea convertido en un arma de combate, (en un combate, por otra parte en el que probablemente estoy de su mismo lado).

La cuarta sección sobre los principios lógicos de lo impar y lo par, me ha interesado profundamente. Y le agradezco mucho sus precisiones sobre el significado de “H’ampi” y “Laija”. Comparto con él que en el principio de identidad y no contradicción están las causas últimas de la exclusión y la intolerancia. Esta apreciación común, nos será de gran ayuda en los próximos debates que podamos tener.

Para finalizar quisiera agradecer muy sinceramente a Javier Lajo su atención y trabajo al comentar un texto de un desconocido. Una relación intercultural de esta clase, basada en el aprecio y el respeto mutuos, es tan poco frecuente que debemos felicitarnos por haberla practicado; y mi estimado Javier Lajo ha dado un ejemplo de cómo puede llevarse a cabo. Hay muchas cuestiones sobre las que podemos seguir conversando.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

"Dristán" nunca irá a Olivos... ¿para qué?

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Esteban, asomado a sus escasos veinte, es un testigo presencial desde la vidriera del quiosco que, para graficar la realidad, no tiene nombre, igual que un programa de radio casi peregrino, sobre todo porque ocurre en domingo y de noche tarde, cuando comienza el carnaval de los suicidas.

"La avenida", es el apócope del saldo, Hipólito Yrigoyen y un atalaya privilegiado a la altura de Boedo, para otear la vida. Su vecindad con el diario, no le otorga beneficios. Pero Esteban, entre otros vicios, lee LA UNION. Nadie es perfecto.

No se conoce con Ana María, Gabriel y Darío, de similar antigüedad en la vida, quienes compiten en la esquina, con el equilibrio que significa armar helados en vasitos de un peso.

Parecen preguntarse, los helados heladeros ¿sos vos? y, en ciertos casos, confirmar por la afirmativa ¡sos vos...!, deducción parida en las miradas fronterizas que deben dirigir a sus clientes en momentos de pre adicción.

No es fácil. La gente, en ambos lugares, exhibe su lado oscuro de la luna. Hay mucha locura suelta. Hay mucho loco suelto. Hay una malaria general que le pesa en el ceño y los hombros, a muchos, demasiados quizás.

¿Que los une a esta historia? La casualidad de conocerlos Yon, aún desconociéndolo.

Pero los acertijos son su fuerte y ellos, los héroes del silencio. Además solidarios sin elocuencias, con la sobriedad que se debe. Por ejemplo, cuando le sirven todos, a Dristán, el habitante desamparado que "vive o muere" en Sáenz y "la avenida".

No deja de ser ubicación privilegiada el repecho de la ventana del Banco de la esquina, para dormir cada noche, entre "mantas" y cartones.

"Dristán" es un estoico. Dristán es un espartano. "Dristán", es una postal del desamparo, que cada día tropieza más gente.

-Tengo un ojo "virolo" -le anunció al vasco que conoce al mundo- en tono cavernoso, en tanto la pupila izquierda estaba desaparecida bajo la nube gris.

Dan ganas de ponerse el pañuelo en la cabeza, para dar vueltas a la pirámide, porque uno sospecha que ese ojo tiene regreso condicionado. Los colirios posibles, son espejismos, para sus posibilidades.

-¿Fuiste al hospital?- le preguntó el vasco mientras anotaba, mentalmente, a quien recurrir.

-¿Para qué?, si allí no hay nada- fue el grave y amargo latigazo de "Dristán". Yon lo palmeó; un hábito en este caso elogiable, porque eran muchos los que se apartaban o volvían la cabeza.

El gesto se congeló en mis retinas. Los chicos, antes, le habían tirado algo para ir "aguantando". En realidad y desde el común anonimato, le hacían el delivery a "Dristán" y el vasco no perdona esas debilidades. Eso lo "histeriza".

Dejó suspendida la mano en el brazo del hombre y se fue a ver a estos chicos, hijos de... imputables calideces. Agitó la cabeza y se hizo el indiferente, como siempre y cuando le conviene. No se porque lo aguanto.

Me refugio en la anarquía de la libertad suprema que sólo exige respeto a la de cada uno. El verdadero desafío de la convivencia, sin elaborar leyes ociosas que se deben revisar a diario. Una racionalización de la condición humana, pero "la delireta", nunca sirvió. Demos vuelta la vida y sigamos, total...

---
El ayatollah y el "boga", dos de las jerarquías del diario, -"el nene" suelto y por el campo recopilaba informes-, fueron invitados, testigos de lujo y a contramano de la historia, de un viaje a "la quinta" y lo contaron.

-A la del "ñato" no, a la de Olivos-, le enumeró el Ayatollah de la redacción al vasco, en tono cómplice. Su inconsciencia le hizo olvidar que aquel debía estar en otro lado a la misma hora. Pero le gusta contar y, sobre todo, protagonizar, a veces imaginariamente; no era este el caso.

-Siempre hay un "Santos" en el horizonte y también un "Yo...Claudio" de hijo, aunque no sepamos si llegará a emperador-, fue el pie que le dio; el de la gentileza claro, para que el ayatollah relatara en la redacción -algo que no le requiere estímulos-, la aventura del norte.

Las fotos deambulaban sobre los escritorios, vagaban de mano en mano para ser exactos, en tanto el vasco escuchaba pormenores de la diligencia con que el ex "disputado", logró reducir varias veces el presupuesto de la casa de gobierno auxiliar o principal, según se mire y los piquetes decidan, ya que para gobernar hace falta llegar al gobierno o, por lo menos, a la casa "del gobierno".

Una bandeja de madera labrada, portaba fiambres en la casa del intendente de la casa del presidente, un trabalenguas apropiado pero veraz. El "Santos" de la historia, precoz organizador de maratones para chicos necesitados de amparo, no sufre depresiones ni se le caen los anillos, si es que los tiene, par arremangarse y preparar el menú de agasajo a los invitados.

Esta independencia lo hizo "disputado". Las pruebas acumuladas, según el relato, incluyen picada de queso, salame y lengua a la vinagreta, con un secreto de cebolla fina, picada y suave tenor. Todo un esfuerzo al que los "hambrientos" hicieron honores, hasta las migas. Un papelón a la hora de los protocolos.

El hombre hizo la vista gorda, algo que se debe hacer cuando se tiene una esposa que transita la cinta corredera para digerir gimnasia, por lo menos cuando se está advertido.

Desapareció por un recodo de la cocina, recorrido que lo mantenía alejado de la charla. Para lo que hay que oír. Y regresó, al rato, enarbolando un cargamento de fideos verdes, gruesos, envidiables, que al ayatollah le empañaron los lentes; de paso vale recordar que este año habrá celebración por la última vez que los limpió. Hay apuestas en la redacción sobre como hace para ver.

Quizás no comprenden aquello de "todo es según el cristal del color con que se mira".

El "Santos" no se quedó corto, además hay un hijo presente y no está de más recordarle que en vísperas de homenajes maternales, bien vale homenajear, para estimular agradecimientos filiales, vaya uno a saber.

Lo cierto es que una salsa de hongos coronó el esfuerzo desmedido; eso sí fue insistente sobre exhortarlos a probar la salsa (como si los invitados necesitaran insistencia). Un bombón helado, casi suizo, -del tipo déme dos, según el Ayatollah- cerró el servicio.

El riego fue provisto por Santa Mónica Sauvignon, para no corromper aquello de la santidad. Por supuesto, esto requería digestión.

El garaje/museo shockeó con el Cadillac que usó Evita, porque cacheteó con el pasado. La historia fue repasada en el mini cine, donde los irrespetuosos visitantes tomaron asiento ¿donde?, en las butacas rojas que usan personajes y dueños de casa; conocieron "La Colonia", destino anterior de la Quinta hasta que llegó Alvear con la Regina.

En el parque, casi zoológico, se encontraron con las auténticas llamas que lo llaman, al "Santos", porque nunca se quedan sin hambre, sobre todo Bartolo.

Las acompaña el ciervo que, uno supone, debería sin confirmación hasta ahora, llamarse "Cornelio".

El cuarteto lo seguía -eran leales en vísperas de la Lealtad- hasta la pileta donde gansos y flamencos, eran algo más que decorativas presencias. La belleza resistió presencias, visitantes y el anfitrión de la historia, osado si los hay, se atrevió a incitarlos para repetir la cosa, pero ahora en domingo.

Tal vez, para leer juntos algún cuento necesario de descifrar. El fastidio de Yon era sólido. Me dije que era hora de tomarnos un recreo, pero sin hielo, claro.

---

El Alfa gris brilló rumbo a la curva. Monte estaba cerca. Los pejerreyes también. En ese mismo lugar una madrugada lluviosa descubrí el "acuaplaning". No me lo puedo olvidar y menos el árbol que se multiplicaba en dimensiones, a medida de los metros que faltaban para "el abrazo" final. Menos mal que por fin dobló el auto y me devolvió al futuro, una exageración.

Habíamos peregrinado, víctimas del contagio culinario que despertara el encuentro lomense, cuando salimos disparados.

-Nos vamos a lo de "Cantelli"- fue el seco anuncio de Yon. Significaba que hasta San Vicente el ayuno era obligado. Además del museo, el final de vía que se puede terminar y las zonas vips que habitan y frecuentan los matrimonios "dueños" de casa, quedaba la laguna.

El vasco, de reojo, algo que preserva de tiempos riesgosos que vivimos, silabeó.

-¿Quedará alguno que les cuente a "los nuevos" de la vida, lo que pasó en la laguna?-, me hice el despistado, eso me sale rápido y bien.

-¿Porque preguntás, por "las desapariciones" o por "las apariciones"?-, respondí cauto.

-Por las dos-, aumentó su apuesta al laconismo, Yon. Es lo único que aumenta. Los vascos no tienen fama de "mano suelta", más bien todo lo contrario.

-¿La flora gigante... los avistajes... los criaderos de pollos abandonados por aquel poderoso de los '70, que se fue al Iberá tras los pasos de los tripulantes de las naves... "la clínica" en el por entonces camino de tierra que llegaba hasta Cañuelas, donde “se atendía” gente que venía de todos lados y nadie sabía que tecnología usaban... todo eso que un buen día desapareció?...-, respiró afanoso por el largo parlamento; en realidad él se lo preguntaba.

Antes de que el común denominador articulara recuerdos dolorosos, de cuando los camiones militares clausuraban la ruta, el acceso al pueblo y el escape a la 205, para llevarse gente o para buscar pruebas de lo innombrable.

-Pensar que San Vicente competía con el Uritorco y Rockewell-, añadió ácido y nostálgico.

-Tal vez porque no lo sabían y quemaron la memoria, como los cristianos la biblioteca de Alejandría.

¿Como sería el mundo hoy si aquel conocimiento acumulado por el hombre, no se hubiera "cruzado" con la historia?

¿Por eso Alejandro fue magno y sólo hablaba con Bucéfalo?-, le disparé a quemarropa. Ya la casa elegida, amarraba sabores, pero se permitió una más.

-El hablaba con el caballo porque ya sabía, a los veinte, aquello de cuando más conozco a la gente, más quiero a mi... estamos llegando-.

Tenemos mesa en lo de Cantelli-, asentí. Total, como voy a saber de semejante decisión y la bola que pudieran darle.

-Ñoquis oreganados, salsa tártara-; ñoquis parmesanos y pastel de ciruelas; ñoquis al roquefort con nuez molida y manteca pisada- fue la contundente decisión que me alejaba de cualquier opción. Ni siquiera una guarda de espacio para el postre y la bebida.

-Será con el Shirah más espeso que dispongan y una ensalada de kiwis a la menta; lo que siga, después lo voy a pensar-, hice silencio, como de costumbre.

La mesera me hizo parpadear repetidamente. El rebote de luz, que emitía intermitente el ventanal del fondo, recortó su silueta y una sombra umbría, dulce, ondulante, expandió el bienestar repentino y extraño, casi dorado. Me sentí mejor. Sobre todo porque había pasado el tiempo de la melancolía. Monte era, ya, un silvestre presagio.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El cafetín de Devoto

Marta Zabaleta (Desde Londres, Inglaterra. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Dedicado a aquellas víctimas de la Operación Cóndor en Argentina

“Traful, recuerdo con una quizás indebida alegría el año entero que pasamos enjaulados en un coqueto ambiente de 1, 5 X 1,80, con todos los adelantes (inodoro, piletita, lampazo). Leíamos desde las 6 a.m. hasta las 9am, hora de ir al recreo. En la tarde, después del recreo vespertino cantábamos a dos voces y los otros "internos" creían -promoviendo nuestra más sincera vanidad- que había una radio en el pabellón. Los dos 1 de septiembre en que convivimos canté para vos "Le temps des cérises". Un primero de febrero vos me cantaste un estilo de Gardel. A la noche, inventamos una ceremonia muy graciosa (para nosotros) con el objeto de preparar los catres. Podíamos a veces pasarla muy mal, pero éramos -¿lo diré?- felices. Nos fortalecían la esperanza, los ideales, las canciones, las lecturas y el sentido del humor. Y tu inmensa bondad solidaria”.

Emilio de Ípola.
9/5/2009

Devoto no tenía ese que se yo, viste?
porque detrás de un árbol no se aparecía él
-mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte a la luna-
porque la larga calle de la Cárcel no tenía árboles, y los piantados
estaban adentro, presos.
Cafetín que estaba abierto
como con bronca y coraje y ubicado justo enfrente,
boliche... no llamabas al amor.
Mañanitas de Villa Devoto con madres de los chilenos socialistas
presos antes del golpe acampadas durante la noche
que me guardaban con un número
para cuando yo llegara, siempre más tarde
a eso de las siete, hora bacana
a ese lugar entre ellas, bien adelante en la cola.
Yo estaría muy nerviosa:
nos acostábamos aterradas
a eso de las tres de la mañana
y vestidas, mi nena y yo
por si nos secuestraban de madrugada.


Yanina pensaba defenderse
con el palo del rastrillo que trajo desde la playa
y que siempre guardaba bajo su cama.
La dejaba durmiendo, con su nanita Silvia Ibalde
recién llegada. Salía a escondidas
sin saludar al portero, si podía,
y caminaba y caminaba
hasta agotarme. Para que no se supiera
de donde había partido.
Siempre encontré complicado eso
de pedirle al tachero que me llevara.
Por más que caminara, cuadras y cuadras, queriendo pasar anónima en Buenos Aires, era decir Cárcel de Villa Devoto y azorocharme. Vendrían luego los cuentos, consejos, retos con amenazas, y hasta algún que otro requiebro, quejas del alma, mi marido
el prisionero, hubiera dicho
todo es muy simple, encontraste taxi
porque te estaban siguiendo
desde muy temprano.
Desde Belgrano R hasta la cárcel
finalmente yo descansaba, revisando en la mente
si llevaba el dinero que debía ponerle en la cuenta del Banco Nación
-sucursal de la cárcel-
para que le alimentaran con pan y agua.
Por meses, no pasó ropa. Después los utensilios de tocador, entrados
a través de la cola, sin poder verlo.
Y los días de requisa. Y los de visitas
que quedaban suspendidas, porque
salían los traslados. Sangre y terror, sin lágrimas.

Aserrín aserrán
los maderos de San Juan
Piden pan, les dan hueso,
piden vino, le dan balas.

Esas mañanitas de Buenos Aires
adonde en la cola había
hasta una hermana del Che Guevara.
parada por horas, reclamando
el derecho de los presos de ser mirados.
Y una que agonizando, entraba primero al barcito
justo enfrente de la cárcel.
No tenían medialunas, ni lentejuelas.
Compañeras nerviosas, madres llorando, hermanas varias, alguna esposa, y hasta un hermano, radio sonando,
harto humo y mucho espanto, padre ninguno,
Hijas e hijos, de pocos años
llevándole un clavel
el día del cumpleaños a su madre.
Y muy importante, ¿habría un baño?
Era también la hora en que los esbirros adentro
tomaban mate. Y lo escupían en tu cara.
La del primer güisqui del día, en ayunas, sin hielo ni soda
para darme coraje, ¿o anestesiarme?
porque este no era aquel bar bienudo
donde como para a unos doce
nos tocaba Piazzola.
en las otras tardecitas de Buenos Aires.
Estas tienen algo, un no sé qué, que vos sentías
cuando estabas en Chile en cana, y andabas sola
haciendo cola para ir al simulacro, recibir palos,
insulto, recoger los porotos lavados o entrar a la muerte
porque aunque no hubiera pan, siempre había balas.

Como olvidarte en esta queja
cafetín de Buenos Aires
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cenizas

Miguel Longarini (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

He quemado mis apuntes
de acuerdo a lo soñado
hace tres noches.
La pequeña fogata ardía
con los pequeños cuentos
de los simples hombres
por años sin nombres.
El fuego devoraba
las hojas de papel
del mismo modo
que sucede con las
grandes obras,
de los grandes hombres
con premiados nombres.
Iluminado por tantos
deseos quemados,
desarmado de poemas,
con lágrimas de humo,
esperé sentado el fin.
Abrí el frasco de café,
junté hasta la última Ceniza
sin oír ni un sólo quejido.
Con cierto apuro introduje allí,
tantos años de sombras.
Caminé los diez pasos del sueño
y fue el viento quién se encargó
de echar a andar mi tiempo.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Nacionalizar los muertitos

Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

El desprestigio de las nacionalizaciones ha quitado una gran bandera a la izquierda. Pero no todo está perdido, los muertitos toman el relevo, y muy contentos: los trasplantes de sus órganos los mantienen (parcialmente) vivos en otros cuerpos.

En consecuencia, propongo la nacionalización de los muertitos, legislando al efecto:

Art. 1. Toda persona es dueña de su cuerpo mientras viva.

Art. 2. A la muerte de las personas, la propiedad de los cuerpos pasa al Estado.

Art. 3. A ese efecto, se declara a los muertitos bien social, a saber: mientras el individuo vive, su cuerpo le sirve, una vez muerto sirve a los demás.

Art. 4. Los deudos que desearan dar otro destino al cuerpo de su familiar podrán recuperarlo mediante el pago de una indemnización compensatoria.

Comentario a la ley. Así, con el art. 4 se respetan los sentimientos de los familiares sin perjudicar a quienes esperan los órganos, pues la indemnización compensatoria les permitirá adquirirlos en el mercado. No en el mercado de carnes, frutas, legumbres y hortalizas, sino en el de órganos, el cual se crea libremente a partir de las ventas por adelantado que de sus propios órganos tienen derecho a hacer las personas, en consonancia con el art. 1.

Disposiciones transitorias. Todo ser humano mortal será notificado para que en el plazo de seis meses oponga los recursos que estime. Centros de información serán abiertos en cada cementerio. Cumplimentado, archívese.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El racismo estructural como filosofía de la violencia

Javier Lajo (Desde Lima, Perú. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

El terrible atentado del 11 de septiembre en NY, apago con sangre inocente el recuerdo de la inmoral actitud que dejaron los EEUU e Israel pocos días antes cuando retiraron sus delegaciones de la conferencia antirracista de Durban, mientras que Australia y Canadá la calificaron de “hipócrita”. ¿Acaso fue este atentado contra las torres una respuesta “eficaz” e inmediata de los “islámicos” contra los “cristianos” por abandonar la Cumbre? ¿Estamos el “resto del mundo” atrapados en esta guerra “racismo islámico vs racismo cristiano” medio-oriental que ya dura 4,000 años y no tiene cuando acabar?
Es indudable que las raíces ideológicas y culturales de este ‘juego de racismos’ son los causantes de tamaña gresca secular. Los Pueblos Indígenas no tienen porque involucrarse ni tomar partido en un juego tan infantil como intolerante y manido. Obviaremos en este artículo las características contingentes y superficiales de lo que hemos llamado antes “racismo estructural”, como por ejemplo sus caracteres penumbrosos, subliminales, ambivalentes, escalonados, matizados, auto-adictivo, etc. Puesto que estos temas ya son (al fin) de preocupación de intelectuales criollos en el Perú y de seguro que a ellos les hacen mucho más caso, que a nosotros los indígenas, la llamada prensa libre y la opinión pública en general, que en su hiper-racismo son mucho más inconcientes. Reflexionemos ahora de una manera mas profunda, en el terreno de la filosofía sobre el racismo como parte de la estructura mental de la cultura occidental globalizada (cristiana, musulmana, etc.)

Pero sin ánimo de generalizar mucho y decir con justicia, con algunos filósofos contemporáneos, que el origen de la intolerancia racial, es un problema generado por los cultos monoteicos, -o “monomaniáticos” diría yo-, vamos en el presente artículo a explorar, desde nuestros cristales con que los indígenas vemos algunas de las causas principales que están contenidas en la base misma de la filosofía del occidente globalizado, que hacen de dicha civilización, una estructura o maquinaria intolerante, con impulsos radicalmente xenófobos y racistas. Es lo que hemos denominado el ‘racismo estructural’.

El racismo globalizado tal como lo conocemos hoy nace en la cuna misma de la civilización occidental y cristiana, son los filósofos griegos los que crean un sistema de pensamiento excluyente desde la raíz. Aristóteles, dice en La Política, que “hay, por efecto natural y para la conservación de las especies, un ser que manda y otro que obedece; el que por su inteligencia es capaz de previsión, la autoridad y el mando los tiene de un modo natural el que solo posee la fuerza corporal para la ejecución, debe naturalmente obedecer y servir, porque el interés del amo es el mismo que del esclavo” de lo que concluye, con una cita poética : “Los griegos tienen derecho a mandar sobre los bárbaros... como si bárbaro y esclavo fuera una sola cosa”. El fundamento filosófico del racismo occidental es este, pero nace también como un racismo contra la mujer, o sexismo, cuando fundamenta aquello de que, hay unos hombres que nacen libres y otros esclavos y además, así como los animales son menos que los humanos, así hay humanos que son menos que los otros, y que las mujeres son menos que aquellos, al igual que los animales.

Lo primero es caracterizar el racismo como un arma de dominación, porque existe la dominación económica, pero la dominación ideológica es más fuerte aun. Veremos. Los indígenas debimos situarnos y resistir frente al racismo histórico que occidente logra a punta de sangre y fuego imponer contra el resto del mundo. Nunca estará demás recordar los millones de muertos que la invasión y ocupación europea dejo en nuestro continente ANDINO . En diferentes publicaciones hemos sostenido que el Occidental y cristiano es un proyecto histórico hegemonista y predador, belicista de nacimiento y con una ferocidad y crueldad solo comparable a la complejidad de su pensamiento y manera de “razonar”.

Debemos hacer un esfuerzo por rastrear de donde nace tanta vocación y entraña violentista que tiene al racismo como su principal motor. Creo que todas las culturas contienen la misma valoración sobre la violencia, pero que es condición previa a la “contractualidad humana”, procesos de consensualidad en donde se depositan todas las creencias, religiones, fes, filosofías, doctrinas, etc, etc como contenidos y condiciones de contractualidad; si el pacto es verbal o escrito o simbolizado de alguna forma, es lo de menos, la violencia como “los pactos” humanos son, salvando diferencias menores, los mismos en todo el planeta, esto sin cargo a que alguna de “las partes” del “contrato” se salga, por algún diverso motivo, de lo pactado, o recurra al “Estado de Excepción” y genere un “transito violento” hasta otro “momento de paz” es decir, de “no violencia”. Pero entre todos los racismos, el racismo europeo occidental y “blanco” ha sido y es el peor de todos, pues hoy esta globalizado y empotrado o “encapullado” al sistema político, económico, financiero, educativo, intelectual, etc. Y les va a ser muy difícil sacárselo de encima.

Solo voy a apuntar muy superficialmente cierto resultado de la violencia racista contra la negritud y contra la mujer. Es aplastante la cifra de 100 millones de negros que fueron “sacados” cual si fueran bestias, de África y de los cuales “solo” llegaron veinte (20’000,0009) millones a América (Colombres: 1989:25). Tampoco no diremos nada, porque sobran razones para explicar los cinco (5’000,000) millones de mujeres que en la misma Europa durante solo 300 años, la iglesia ejecutó en la llamada guerra contra las “brujas”. ¿Alguien a dado alguna explicación de esta bestialidad?; ¿Habrá alguna manera de explicar estas cifras de carnicería?

¿Acaso con el Dr. Juan Ginés de Sepúlveda y en su célebre “discurso de Valladolid”, se puede encontrar la justificación a tanta masacre en la ocupación del continente Andino? Sepúlveda es conocido por su defensa de la conquista de América y la evangelización de los indios por medio del título de civilización o derecho del dominador sobre el dominado para evangelizarlo y elevarlo a su misma altura. Sepúlveda plantea las “razones” de la justa guerra, o de la justa “matanza”, que después y hasta la actualidad se sigue manifestando como la guerra de las “justas razones”. Veamos, si no seguimos esgrimiendo la misma guerra de razones, que intentan volver legítimo el “orden” de ese Dios único de las culturas monoteístas del mediterráneo:

“-Es legítimo dominar por la fuerza de las armas a los hombres cuya condición natural es tal que deberían obedecer a otros, si rechazan dicha obediencia y no queda ningún otro recurso. - Es legítimo desterrar el abominable crimen que consiste en comer carne humana, que es una ofensa particular a la naturaleza, y poner fin al culto de los demonios, el cual, más que cualquier otra cosa, provoca la ira de Dios, con el monstruoso rito del sacrificio humano. - Es legítimo salvar de los graves peligros a los innumerables mortales inocentes que esos bárbaros inmolaban todos los años, apaciguando a sus dioses con corazones humanos. La guerra contra los infieles se justifica porque abre el camino para la propagación de la religión cristiana y facilita la tarea de los misioneros”.

Extrañas razones, sobre todo esto último de “salvar a los innumerables mortales inocentes” de los “sacrificios humanos”, cuando ellos ya estaban matando 70 millones de indígenas solo en América de un total de la población mundial que no pasaba de los 400 millones; si a los anteriores les sumamos los 80 millones de negros del África que murieron en el océano Atlántico, debemos suponer que el costo social en vidas que demando la invasión colonialista fácilmente supero los 200 millones, o mas de la mitad de la población mundial en unos escasos años. ¿Qué clase de broma era esta la del Dr. Sepúlveda?, ¿Qué teología de los matarifes fue lo que aprendió el buen Juan Ginés en las universidades de Alcalá de Henares y Bolonia?. Podemos suponer que eso de “facilitar la tarea de los misioneros”, esta referido a que es mas fácil “adoctrinar” al escaso 10% de los aterrados sobrevivientes, que a todos los millones de muertos en tamaña “guerra justa” . “Con perfecto derecho –decía el dominico- los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones…” pensaba el curita aristotélico que las masacres, eran un asunto de Ley Natural, e incluso, eran beneficio para las víctimas.

Escribe Todorov: “Si alguna vez se ha aplicado con precisión a un caso la palabra genocidio, es a éste. Me parece que es un récord, no sólo en términos relativos (una destrucción del orden de 90% y más), sino también absolutos, puesto que hablamos de una disminución de la población estimada en 70 millones de seres humanos. Ninguna de las grandes matanzas del siglo XX puede compararse con esta hecatombe”. (Todorov:1987: 144).

Pero tamaña violencia racista ¿Ya paso?, acaso ¿Se habrá extinguido por su propia sangre derramada? No, esa violencia racista persiste, y es mas decimos que se acrecienta bajo nuevas formas y métodos. Esa violencia racista sigue llamándose la ‘jihad’ de los musulmanes, el “bombardeo quirúrgico”, las bombas inteligentes de la US Army, la ‘conquista de las almas’ de la evangelización fundamentalista y la “limpieza étnica” de los ‘halcones’ de algún país imperialista.

Y claro que tienen sus especialistas, como aquel agente de la administración Bush embajador en Bolivia, su mayor experto en “separatismos” y “limpiezas étnicas”, Philip Goldberg, que entre 1994 y 1996 fue asesor especial del embajador Richard Holbrooke, para la desintegración de la Yugoslavia de Milosevic. Goldberg impulso y auspicio el separatismo de Serbia y Montenegro y también fue el “genio” de Kosovo, picaneando y ‘aceitando’ los enfrentamientos entre serbios y albaneses. Ahora está en los andes bolivianos queriendo hacer de Evo un Milosevic, impulsando la disociación oligárquica y el racismo blanco, de los terratenientes dueños de la tierra, de los blancos propietarios de grandes negocios, de la banca y de la prensa parametrada. Hace poco en Sucre nos dieron un muy buen ejemplo de cómo provocar la violencia racista. Ya no se trata de Hutus y Tutsis en Ruwanda , ahora la cosa es entre Kollas y Cambas en Bolivia. ¿Lograrán los especialistas en matanzas racistas sembrar la discordia y disociación en el Kollasuyu boliviano?

¿Alguien habrá esclarecido después de mas de 500 años de iniciada la ocupación colonialista europea sobre el resto del mundo, las razones o motivos que tuvieron los españoles y europeos en general para hacer las barbaridades, de matar a millones de nuestros antepasados a nuestros líderes y gobernantes?, ¿Hay ahora alguna respuesta o explicación clara y convincente de la crueldad desmedida, de esa infinita pasión homicida que tuvieron cuando invadieron nuestro continente?

Analizar las causas de la violencia racista será una buena forma de analizar lo principal de la cuestión de la crueldad y el deseo de asesinar a tantos humanos. Una respuesta convincente deberá tener sus raíces en la ontología misma de occidente, en su cosmovisión y sus formas o maneras de pensar. NO se puede explicar el asesinato de millones de personas con el solo motivo de conseguir abundante oro, o poder. Y hoy pretender ‘echarle tierra’, ‘borrón y cuenta nueva’. Las causas de tamaña crueldad y el deseo de matar a tanta gente, niños, mujeres y ancianos... ¿Es este un desvarío humano “colonialista”?, ¿Acaso los Europeos perdieron la cabeza colectivamente? ¿Fue la codicia solamente? o ¿Será una forma crónica de locura criminal? No. El motivo principal siempre fue religioso, el europeo blanco y occidental “no encuentra a su Dios” en los indios “infieles”, por eso los mata, los despedaza y quema, con tamaña crueldad. La colonización fue y sigue siendo “una guerra santa de exterminio total”, donde el oro conseguido, es apenas su “recompensa divina”. Pero ¿Qué significa esto en términos subjetivos y filosóficos?, ¿Qué pasa con el alma humana, o con su corazón, que pueden contentarse con tanta pasión criminal, sangre, dolor y crueldad? ¿Porqué su Dios y su conciencia reclaman tanta sangre inocente?

Aun así, esta violencia racista, no es cosa del pasado. Las estimaciones mas piadosas, dan la cifra de 1’500,000.00 muertos por la “justicia infinita” de los Bush, millón y medio de Iraquíes muertos como consecuencias de las sanciones de la ONU, y el Pentágono calculó que en un ataque norteamericano sobre Bagdad, morirían 10,000 personas, de los cuales la mitad, es decir 5,000 serían niños. La realidad ha superado estos cálculos en Chechenia, en Kosovo, en Afganistán, etc, etc.

Siempre será bueno intentar ir a las causas de la enfermedad para sanarla. No podemos proceder matando al caníbal y volvernos uno más, no podemos decir: “Muerto el perro, muerta la rabia”.

Intentando ir a la médula del problema de occidente, diremos que el llamado principio de la “identidad” o de la “no contradicción”, es el principio ontológico paradigmático o “ley fundamental del pensamiento” occidental, fundamentado por Aristóteles, bajo el principio de que “nada puede ser y no ser al mismo tiempo”, además de ser el principio de “identidad”, es el fundamento de la “filosofía primera” o “principio ontológico” de occidente, y que esta “míticamente” personificada en el Dios que dice de si: “Soy el que soy”, así se llame Cristo, Alá o lo que fuere.

Como apuntamos al inicio de este texto, la propuesta filosófica de Aristóteles, uno de los fundadores de la cultura occidental no solo se cierra en si misma y excluye todo lo demás, como “una oposición que por si misma excluye una vía intermedia”, sino que además , afirma la existencia de “una sola sustancia o esencia” y elimina la posibilidad de la existencia de “otra sustancia”, al afirmar que en una contradicción no pueden las partes contradictorias ser “ni ambas verdaderas” (que es el principio de contradicción), “ni ambas falsas” (que es el principio del tercero excluido). Es decir estas son las bases de la lógica occidental, que parten de una exclusión primordial, que se convierte así en el principio de la violencia genética y sistémica de la civilización occidental. Estos principios “lógicos”, dan fundamento a lo que en occidente se llama “EL SER”. Es por tanto una concepción intolerante y violenta contra lo que se considere “OTRO SER”, o simplemente “OTRO”.

Esta “racionalidad”, tal vez fue “necesaria” en la humanidad auroral de occidente, en Grecia cuando había que aislar lo fundamental de lo accesorio en el pensamiento humano, y así, tal vez poder ordenar el desarrollo de las “ideas sobre el mundo”, pero con el transcurrir del tiempo “se les paso la mano” y lo que solo les servia como “refugio teórico”, lo comenzaron a usar como “ratio”, “medida” o “molde” para tratar de sintetizar y reducir todo objeto o fenómeno. Estos fueron excesos, como cuando Leibniz utiliza el concepto de “mónada” para hacer pasar el principio de la no-contradicción al dominio de la lógica y por ende, de la matemática y considerarlos como fundamento de “todas las verdades” y por tanto de todo el edificio del conocimiento humano; y mas tarde Kant en su “Crítica a la razón pura” cuando los considera: “principio general plenamente suficiente de todo conocimiento analítico” y una de las “leyes fundamentales del pensamiento”; y Gentile después, como la “ley fundamental del pensamiento”.

Claro que todo esto es consistente para el dominio de un modelo de “lógica de lo abstracto”, puesto que si todo parte de una categoría axiológica, es decir del axioma aristotélico del principio de la no-contradicción, pueden simples tautologías en el cálculo de las proposiciones, llegar a ser convertidas en “leyes”. Pero es en ese “tramo” o “ratio” cuantitativo donde se da el “dominio de occidente”, por cuanto, se posibilita, por ejemplo, que un genio como Hegel, encuentre la raíz de todo “movimiento y de toda la vida” en este principio de la no-contradicción y como fundamento de su dialéctica en esta “ley del entendimiento abstracto”, que el la traduce como “la razón especulativa” o como “raíz” de la dialéctica, resolviendo “lo demás” con el concepto de “identidad o unidad”. Es decir es la “misma serpiente que gira detrás de su cola”.

El principio ontológico de la no-contradicción, parte pues, de la “contradicción”, puesto que si hay no-contradicción es porque existe previamente la contradicción; es decir un PAR de antagónicos que luchan y en donde “no pueden ser ambos verdaderos, ni ambos falsos”, además de que “nada puede ser y no ser simultáneamente”, y como en términos ontológicos “lo falso” es lo que “no es”; entonces, estas premisas parten de una PARIDAD, para inmediatamente después, anular o declarar a una de las partes: “falsa”, no existente, y la otra autodeclarada “verdadera” o “existente”. Esto es una perfecta auto-complacencia. En realidad este es un principio del “SEGUNDO EXCLUIDO”. Es una “tautología negativa” si cabe el concepto, pero resulta contraproducente hablar de una contradicción de pares, para inmediatamente después anular (o deglutir) a una de ellas. Y este es el axioma imposible y caprichoso de Aristóteles; que Hegel “resuelve” con la categoría de “enajenación” y que los neoplatónicos antiguos y modernos llaman “emanación”, del que dice “yo soy el que soy...”.

Además, ante esta “unidad existente absoluta”, que permite “abstraer” el “ser como tal” de todas las determinaciones a las que esta unido, (¡?) es decir, aquí no hay ni movimiento, ni tiempo, todo esta “hecho”, nada puede “hacerse”, a menos que, esta unidad que dice “Soy el que soy...” emane “una creación” a “imagen y semejanza”, rompiendo esa “unicidad del ser” y “cree” así “otra realidad”, una realidad “con tiempo y con movimiento”. Los filósofos occidentales a esta le han dado el nombre de realidad “inmanente”. Y queda la primera realidad del “Soy el que soy” como la “realidad trascendente”, o el “reyno, que no es de este mundo”; una “primera” realidad que “emana” como “copia a imagen y semejanza” a una “segunda” realidad que “es emanada”. Esta es la base del platonismo y neo-platonismo en su plenitud.

Finalmente, esta el principio del “tercero excluido”, como criterio de una exclusión ontológica, es decir que “nada puede ser fuera de ese cuadro” en donde aparecen primero dos, para decir que uno existe y el otro no, y “todo lo demás es ilusión”. Lo peligroso de esta “manera de pensar” occidental es que la tendencia general lleva a confundir las “leyes de la abstracción”, con “las verdades del movimiento y de la vida”, y la “ley de la no-contradicción”, con la UNIDAD absoluta, o IDENTIDAD EXCLUYENTE, y esta a su vez, con el Dios Único y Verdadero; y para rematar con El Estado, a la manera de Hegel. Y no solo es un peligro potencial, sino que así ha sucedido en la historia; se ha aplicado este reduccionismo filosófico a todo nivel, especialmente a nivel subjetivo, creando al “individuo”, y su “conciencia personal” estática y solitaria, que es la base psíquica de la filosofía occidental.

Hemos intentado en forma resumida, y aprovechando nuestra ‘exterioridad’ a occidente, y desde uno de los pueblos indígenas de los andes, fundamentar y explicar críticamente y en forma resumida este concepto o “axioma” occidental, que por su misma definición le podemos llamar “el principio y fundamento de la intolerancia y de la exclusión” y por tanto como la razón, virus mental o germen racista que pudre y enferma a la globalizada cultura occidental.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.