miércoles, 15 de junio de 2011

La conspiración de algunos peluqueros

Gustavo E. Etkin (Desde San Salvador de Bahía, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Llegó un momento de su vida en que decidió casarse. La que iba a ser su mujer no era muy linda, pero estaba enamorado de ella. Su largo pelo negro, su carita blanca y ovalada. Las coincidencias que los dos tenían sobre arte y política.

Cuestión que se casaron (no por iglesia) y estuvieron viviendo juntos hasta que un día ella llegó a su casa sonriendo y esperando de él una sonrisa de aprobación. Es que se había cortado el pelo según lo que entonces era moda: el corte “chanel”. Pelo corto que envolvía la cara.

Para él fue un desencanto. Aquel corte acentuaba su larga nariz, todos los detalles feos de su cara. Así es que vivió un tiempo más con ella, pero después se separó.

Conoció después a otra mujer, muy linda y con el pelo negro y largo. Pasó a vivir con ella. Hasta que un día le apareció con el pelo rojo. Pelirroja. Y esperando de él, como la otra, una sonrisa de aprobación. Sorprendido y decepcionado le preguntó:

¿Qué te pasó? ¿Se te herrumbró el pelo?

¡…Ay…como me decís eso…!!!

…Tenías el pelo tan lindo….negro…y ahora parece herrumbrado…y te volviste fea…

¡..Pero como me decís una cosa así!!!, respondió ella y se puso a llorar.
Cuestión que también se separó de ella. Y se fue a vivir solo.
El departamento en que vivía daba al Río de la Plata. El único defecto que tenía era que las paredes que separaban un departamento del otro eran muy finas. Siempre se escuchaban murmullos de conversaciones, risas.
Y una vez por semana, casi siempre al salir del ascensor encontraba algunos con la boca pintada, las pestañas muy negras, hablando entre ellos afectadamente, moviendo las manos y mirándolo como a veces lo miraban las mujeres.
Hasta que una vez, sintiendo ese murmullo de risas y conversaciones puso la oreja contra la pared y escuchó claramente:

Tenemos que cambiar. Ya no usan más el “chanel”. Hay que pensar en otra cosa….

- ¿Y qué podría ser? Ellas son nuestras enemigas. Nos sacan a los machos.

…Y….pensar en otra cosa…si no es más el “chanel”….podría ser, por ejemplo otro color de pelo….pero un color bien feo…que las enfee…

¡Eso…!.... eso…!, decirles que ese color es el que está de moda….como hicimos con el “chanel” del pelo corto…

¡Claro!. Pero que sea un color bien feo. Que las aleje de los hombres.

¡Eso!. Y que ellos queden disponibles para nosotras…

¿Y cuál podría ser el color más feo para ellas?

El rojo. El colorado en el pelo. Es como mostrar a los hombres que tienen el pelo herrumbrado.

¡Eso!. Y si no quieren que sea todo rojo, proponerles solamente un tono rojo en el pelo negro o rubio. Y siempre decirles que eso está de moda.

¡Eso!. Concuerdo…!!!. Vamos a decirles que ese color es el que está de moda…!!!

Y ellas, como siempre, nos van a creer…

Dejó de escuchar. Sacó la oreja de la fina pared. Aunque siempre le gustaron únicamente las mujeres, ahora supo por qué pateó, rajó justamente a esas mujeres.

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