miércoles, 29 de junio de 2011

“Vivo entre belleza y rebeldía para que el capitalismo no me robe el cuarto de mi infancia”

Edgar Borges

Encuentro digital con los lectores del diario El Comercio de España.
Un consejo para una escritora amateur como yo, de un escritor polifacético como usted (M. Belén. Álvarez).
Leer, leer y leer.

El narrador describe, conjetura, vuelve real lo inverosímil? Tu dijiste por ahí que el Bar era un confesionario, verdad? ¿Tú lo hiciste como escritor? Pienso que, como dice Kundera, la narración siempre se apega a la descripción de la escena, pero ese no es tu caso no? Háblame de esa experiencia (Federico Ruiz Tirado).
Sí, como escritor, y como ser humano me he confesado en los bares. Y lo seguiré haciendo.

Desde tu perspectiva como creador, y ateniéndonos a los múltiples reflejos que somos sometidos los ciudadanos, ¿qué percepción de la realidad creen que tienen éstos a tenor de los índices de consumo televisivo? ¿Cuáles serían tus argumentos para motivar a la lectura? Y, por último, ¿tu concepción de la literatura es afín al concepto de resistencia? Gracias por tu amabilidad, atención e interés en atender estas cuestiones. Un fuerte abrazo. (Pedro Luis Ibáñez Lérida).
La televisión, como medio masivo, vende "realidades". Eso podría ser lógico si hablamos de programas de ficción. Lo más normal es que un programa de ficción venda ficciones. El problema surge cuando se trata de un programa informativo que pretende vender ficciones. Incluso, también es un problema que la televisión pretenda sustituir determinadas realidades y convertirlas en prejuicios. La lectura se motiva desde el juego, desde el descubrimiento. Y en cuanto a la visión de resistencia, en efecto, la ficción es un acto de resistencia ante la "realidad" que nos pretenden imponer.

Hola, Edgar. Espero que estés muy bien. He venido siguiendo tu trayecto literario, y como venezolano, me siento orgulloso por tu obra y los aportes de ésta a la evolución de la literatura venezolana. Mi pregunta es la siguiente: ¿Desde tu experiencia como escritor cómo crees que se debe promover la lectura en las instituciones educativas? (Raúl Márquez).
La mejor forma que existe de promover la literatura, y la educación en general, es a través del juego. Lo que ocurre es que nos educan para no comprender. Habría que cambiar radicalmente la forma y buscar el fondo desde el juego, desde el disfrute, desde la aventura que significa querer descubrir.

Hola Edgar. Cuando leí que naciste en Caracas, los recuerdos embriagaron la añoranza. Por mi parte, yo considero, que los Bares y cafeterías son lugares idóneos para empezar a entablar una conversación, relacionada con distintas situaciones o planificaciones. Son los mejores lugares para tomar decisiones y también para hacer amistades o enemistades. ¿Consideras que estos lugares, son los testigos más auténticos de la personalidad de cada uno? (Cristina).
Hay algo de eso, el bar es un refugio que nos aparta del ruido público, de todo aquello que nos satura en la calle. El bar, incluso en solitario, puede convertirse en el mejor amigo espacial de una persona. Y, cuando eso ocurre, en ese bar transitan todos los tiempos de esa persona.

El escritor ¿es un agente político? ¿En qué sentido? ¿Qué y cómo se puede transformar algo con la literatura? (Marcelo Colussi).
Considero que todo acto creativo es un acto político en el sentido que plantea otra visión de la realidad. El acto creativo tiene sus códigos, sus reglas, su ética, su moral. Entonces en ese acto creativo hay política, hay una posición ante la vida. Con la literatura se puede transformar la realidad personal, la visión íntima que se pueda tener de la "realidad". La literatura es un acto transformador de las perspectivas.

Saludos Edgar. Te leo en Rebelión. Como escritor cuestionador que eres, ¿qué opinas del Movimiento 15M de España? (Belkis Moreno).
Cada vez que alguien que no es “técnico en asuntos financieros” habla de crisis se le hace pasar por ignorante, como si el tema económico no fuera un asunto que nos compete a todos. Cualquier persona tiene derecho a expresar su inconformidad, a su manera, sin dictar cátedra, sobre las decisiones políticas, pues estas nos atañen a todos. Pretender que de la economía solo pueden hablar los expertos y que la solución a los problemas sólo tiene una vía uniforme, sagrada y misteriosa, es parte del fundamentalismo financiero que nos quieren imponer. Observo con respeto al Movimiento 15M. Me parece que es un grupo de discusión normal. Es lo menos que se le puede pedir a una generación que ha sido etiquetada de perdida por los “técnicos en asuntos financieros”. Sin embargo, con esto de la generación perdida hay que ser justos, el desarrollismo lleva tiempo tragando y vomitando a generaciones completas. Nuestros padres, nuestros abuelos y sus padres, todos surgidos de la necesidad primaria como herencia histórica, ya soñaron un mundo mejor. El gran problema es que los sueños, que antes se vendían bajo la marca de la “esperanza”, ahora se convirtieron en una marca que tiene un slogan que dice: “prohibido el presente en la tierra”. Ya desde hace algún tiempo se viene trabajando porque las personas se desprendan del presente como opción de vida, nos educaron para esperar todo en el “mañana”; nos desubicaron el tiempo, nos cambiaron el reloj de los deseos; cada día nos venden lo que deberá pasar mañana; pero ahora nos dicen que no hay salida para la crisis hasta después de 20 años. Eso es un chantaje que las personas del mundo no podemos permitir. Nuestra vida y nuestra dignidad es hoy y los políticos están para respetarla y cogestionarla, con la voluntad, obviamente, de cada ciudadano comprometido con su propia participación. Lo que le viene encima a la humanidad no es asunto sencillo, es la consecuencia de una larga cadena de injusticias y de carreras por el sentido contrario a la vida; los interesados en sostener el “orden” absurdo y confuso del planeta no deberían preocuparse mucho por el Movimiento 15M, deberían reservar la preocupación para cuando salgan a las calles del mundo los miserables de la tierra.

Cuándo escribís, las ideas que deseas volcar en tu libro, cómo lo hacés? Es decir, esa primera idea, dónde la escribís? ¿En un papel, en el móvil, en el portátil, en dónde sea..? (Sinda Miranda).
Si es un artículo periodístico lo escribo directamente en el portátil, si es un texto literario lo escribo primero en papel, tacho mucho y luego lo paso al ordenador para seguir revisando.

Hola Edgar, aparte de preguntar le felicito por su gran obra literaria “Crónicas de bar”, muy buena. Ahora te pregunto que te inspiró a la realización de esta novela tan amplia y profunda que hace que uno se compenetre con todo y piense. Gracias de antemano, Felicitaciones. (Andreina Pulido).
Salí a buscar bares, salí a buscar la soledad de los otros. Luego me di cuenta de que había encontrado, en la soledad de los otros, mi propia soledad refugiada en un punto de observación. Estas 21 crónicas intentan ser un medio que muestra que detrás de todos los huracanes ajenos también hay un poco de nosotros.

Hola Edgar. ¿Qué espacios acerca el ambiente de bares y cafés?, ¿por qué son lugares donde puede curvarse el tiempo y hacer que convivan personajes reales con otros inexistentes? (Emilio Barrachina).
El bar es el único lugar público a donde vamos a compartir lo que recordamos. Ya bajo esa idea el bar se convierte en un refugio de la memoria colectiva. Al bar vamos a compartir recuerdos. Los otros lugares públicos que tienen características de confesionarios son limitados por otras circunstancias. En la iglesia como en el cine, por citar dos ejemplos, seguimos unas pautas más cerradas, que por su propia finalidad, rigen cada uno de estos espacios. El bar es un ejercicio de libertad personal compartida de a dos o a los cuatro vientos, según la cantidad de tragos. De ahí surge la convivencia entre personajes reales con otros inexistentes. Llega un momento de la noche en que unos y otros se confunden.

Dime Edgar: ¿Cuales son tus preocupaciones más presentes en el instante de escribir? (poesia_58@yahoo.com).
Mantener la disciplina que me permite no perderme entre las ideas.

¿Si los bares, según tú son confesionarios? Entonces hace tiempo fui confesor: ¿qué hay más allá del confesado y confesor? ¿Cómo se articula y determina el mundo real y de ficción en la observación reflexiva del que como un voyeurs contempla el mundo que oníricamente parece existir en esos bares? Se dice que en los bares se arregla el mundo, y entre vino y vino se hacen manifiestos, y el amigo Cortazar decía que cuando el escritor no tiene claro qué escribir en un momento determinado, lo mejor es destensar el arco y salir a tomar unos vinos con los amigos. ¿Está la inspiración en los bares? ¿Qué reacción tienes si al entrar en un bar te encuentras a Walser, a Pereç o al mismo Cortazar y un Rocamadour correteando bajo las mesas: escribes Crónicas de bar II? (Alvaeno).
Más allá del confesado y del confesor está la vivencia que se convierte en recuerdo. Eso siempre es el bar, un lugar para recordar lo que acaba de ocurrir o lo que aconteció hace mucho tiempo pero que aún no ha pasado de los pasillos cercanos de la memoria. En el bar es posible que el escritor, como buen viajero de la memoria, construya su juego imaginario. Ya anduve en muchos bares y en cada uno de ellos me encontré a varios de los personajes que citas, así como a otros más; luego me senté a escribir “Crónicas de bar”.

Hola Edgar. ¡Enhorabuena por tu libro y muchas gracias por compartirlo conmigo! Los bares me han parecido siempre lugares de encuentro y de tertulia con los amigos. Lo que me da lástima es que cada vez haya menos espacios íntimos, entrañables, de esos de toda la vida donde la conversación podía prolongarse horas y en los que no había dos o tres televisiones encendidas a todo volumen emitiendo estos programas tan horrorosos que ponen por las tardes y en los que sale tanto Belén Estebán y toda su camarilla. De todos modos pienso que "Volverán las oscuras golondrinas...". La pregunta te la haré otro día. Un abrazo. (María).
Gracias por compartir su idea; todo pasa por la aceptación que nosotros mismos hagamos de lo que no fue, de lo que es y de lo que será. No conozco a Belén Estebán.

Hola Edgar. Felicidades por tu libro que he disfrutado mucho. En tu obra sueles hablar, no de una realidad, sino de múltiples realidades. Cuéntanos cómo se plasma esto en Crónicas de bar (Javier Farto).
En “Crónicas de bar” acudo al bar como espacio donde efectivamente transitan múltiples realidades. Al día, en un bar, van y vienen muchas historias. Cada visitante es una vivencia que se grita o se calla entre tragos. Lo que hice en muchos casos fue entrar al bar, cuaderno en mano, y observar la vida de los otros, como uno más, siempre esperando que a mi espalda otro curioso estuviera jugando a construir su historia con su observación.

Usted acaba de ganar una beca residencia en Barcelona que según pude leer es una investigación novelada sobre a obra de Peter Handke. ¿Qué representa Handke como influencia en su obra? (Gabriela Mendoza).
Peter Handke es un escritor que invita a descubrir lo que hay detrás del lenguaje: la sensación verdadera, como se titula uno de sus libros. Handke nos enfrenta al peso de la palabra desgastada con un acercamiento a la utilidad del lenguaje. Es como si en su literatura nos encontráramos con las palabras desmesuradas, colocadas ahí, en cada historia, listas para ser reinterpretadas y vividas. Peter Handke es un escritor necesario para despertar la mirada (y el oído) en este tiempo de saturación del ruido.

Nací en España y soy hijo de colombianos y me inquieta saber si un escritor venezolano como Edgar Borges admira o sigue la literatura colombiana. Saludos. (Pablo Varela).
En literatura no creo en nacionalismos, pero es evidente que Colombia tiene una alta cultura en materia de ficción, y esto vale tanto para sus grandes escritores como para sus grandes lectores.

¿Se considera usted un escritor de izquierda? (Rodolfo González).
Soy un escritor de ficción y soy un hombre que trabaja para la construcción de una nueva izquierda. Son dos realidades que coexisten sin ningún problema. El hombre comprometido con la sociedad y el escritor comprometido con el salto que le propone la ficción.

Soy venezolana residenciada en Madrid, pero viajo mucho a Venezuela. En nuestra tierra encontré dos libros suyos de hace mucho, una obra de teatro sobre Héctor Lavoe y otro de Caín. Pero porqué razón no se consiguen sus libros nuevos. Gracias y felicitaciones por su trabajo en España. (Dinora Arias).
Eso habría que preguntárselo al ministerio de cultura, que rige las políticas de las principales editoriales del estado, y a las editoriales privadas de Venezuela. Creo que un viejo drama de la gestión cultural en Venezuela es que la dirigen escritores “disfrazados de funcionarios”. O Viceversa. Situación que perjudica a los muchos creadores que trabajan día a día la obra con el esfuerzo y la honestidad que el trabajo artístico exige. Y eso ha sido así mucho antes de que Hugo Chávez llegara a la presidencia de la república; Venezuela, y creo que buena parte de los países de habla hispana, están regidos por políticas culturales conservadoras y oportunistas. Por otra parte, desde tiempos inmemoriales existe un prejuicio hacia la literatura de ficción. Y su pregunta me mueve a insistir en lo mismo: no existe nada más revolucionario que la ficción. El llamado realismo es para la literatura una noción ultraconservadora de la vida, mientras la ficción es la posibilidad de dar saltos a estados superiores.

Sus artículos son excelentes, lo sigo con mucha atención. Recuerdo en especial un artículo suyo sobre la mutación del capitalismo. Me podría explicar ese artículo en detalles. Saludos desde La Calzada. (José María Reyes).
Desde la década de 1980 estamos viviendo la mutación atropellada del sistema capitalista. Los que manejan los hilos invisibles del poder saben que el modelo de consumismo voraz colapsó. Sin embargo, mientras la izquierda conservadora duerme, el gran capital inventa los males y las soluciones. De ahí las consecutivas crisis, de ahí la amenaza a los intereses nacionales, de ahí el juego de las agencias de riesgo y sus consecuencias en las bolsas de valores. De ahí la necesidad de construir un nuevo modelo de consumo vía exclusivamente virtual. La intención es mudar el modelo de oferta y demanda al orden virtual. Si esto ocurre de manera absoluta, sin alternativa posible al comercio de la superficie, considero que se crearán las condiciones para instaurar la gran dictadura capitalista. Las reglas del juego estarían canalizadas desde un centro de poder invisible y de escala global, de ahí la necesidad que tiene, ese poder, de regularizar al máximo el uso de Internet. El otro gran dilema que tiene la humanidad, de concretarse esta mutación, es la memoria colectiva. Según como se maneja el sistema virtual, creando cada día un nuevo soporte, la capacidad humana podría quedar reducida a la nada, al vacío, a la negación de la memoria como hilo conductor de los tiempos. Internet, como cualquier otro medio, sólo tiene sentido si es útil a la vida, no si se instrumenta para manipular a los vivos. La vida, el acto contemplativo, y el compartir, son procesos lentos, nada tienen que ver con la fugacidad que se nos vende e impone como ley de mercado. Por ello pienso que en un futuro inmediato el regreso a la coexistencia del ser y de la naturaleza será la gran necesidad a buscar.

Edgar, un gusto saludarte. Leí ¿Quién mató a mi madre? y me pareció una novela apasionante, luego busqué ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe? y la verdad es que no encontré el libro. ¿Cómo lo consigo? ¿Por qué estas dos novelas con nombres de quién mató? Disculpa la curiosidad. Gracias y éxitos. (Luis Castillo).
La verdad es que yo tampoco consigo el libro “¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?”, y espero que en algún momento se reedite. Ocurre que estas son las cosas que escapan al hecho literario pero lo aprisionan. La incomunicación, la distribución, la promoción, la imposición. En fin, por ello digo, como cuando uno tiene una novia nueva: “Crónicas de bar” ha llegado porque tiene una editorial que está trabajando para ello. Para que el libro exista debe haber la tríada escritor, editorial y lector. El aparte editorial, a su vez, debería subdividirse en distribución y librería, como dos soportes vitales para que se concrete la lectura. Creo que en lugar de pensar, y enfermarse pensando en nuevos soportes, se debería, primero que nada, mejorar los existentes. Inventar cada día un nuevo mecanismo sólo favorece a los fabricantes, por lo demás, más allá de los inventos consecutivos, siempre queda el libro de papel esperando por el lector que sólo llegará si se cumplen todos los giros de la cadena.

Tras releer estas Crónicas de bar, mezcla de ocio y cultura viva, un juego a dos a través de un recorrido ambientado dentro de la cultura popular del bar y la taberna herencia enraizada en el pueblo, pues por ejemplo acá por Andalucía, por el Sur, lo que no se pueda hacer o acordar en un bar o una taberna difícil de lograrse en otro espacio. Luego, tras digerir con placer este libro de aperitivos y huellas de cultura, se me ocurre preguntarle: ¿Si no le han surgido desde la páginas de sus crónicas sugerencias tales como que, su contendido pueda estar pidiendo otro nuevo libro sobre el propio libro? (Francisco Vélez Nieto.).
Creo que ese otro libro surgido a partir de “Crónicas de bar” lo han realizado ya las múltiples lecturas que ha tenido. Encontrarme con cada lectura, con cada interpretación, ha hecho posible que me sienta como un lector de ese otro libro.

Hola Edgar, te felicito, Crónicas de bar es un gran libro, me lo leí en una tarde. Soy alumna del profesor Vicente Huici y descubrí tu libro gracias a una excelente crítica que él le formuló en la prensa. Me llama la atención eso que escribe Huici y que tiene que ver con la no narración clásica, con esa forma de narrar que utilizas, y que es motivo de trabajo en las propias investigaciones de Huici, y que tiene que ver con apartarse de la trama convencional para describir lo cotidiano y sacarle punta a todo eso que parece común pero que ignoramos. ¿Cuáles son tus influencias literarias en ese sentido? Gracias y enhorabuena por Crónicas de bar. (Patricia)

El sentido de esquivar la narración clásica y abordar una narración más libre y menos sometida a los mandatos conservadores, que poco tienen que ver con la vida como espacio donde transitan diversas realidades, me llega de la literatura centroeuropea. Ahí, en su sencillez, en su observación, me confieso un admirador de la literatura centroeuropea. La literatura centroeuropea es un paseo que invita a descubrir los espacios maravillosos que se esconden en los puntos imperceptibles del camino. Es una forma de leer para descubrir que todo aquello que hemos buscado se encontraba muy cerca, en lo pequeño, en lo cotidiano. La respuesta no estaba lejos sino en nuestra propia casa.

¿Establece usted algún paralelismo entre el movimiento del 15M de España y los procesos revolucionarios de América Latina? Saludos. (Robinson).

Si bien cada realidad es distinta, todas las realidades sociales provocadas en el planeta a partir de la década de 1980 tienen en común la implantación del pensamiento uniforme, del poder de las finanzas como mano invisible que lo domina todo por encima del cielo, del infierno y sobre todo de la política. Cada realidad ha estallado a su manera y de acuerdo a su propia dinámica. En el marco de esta “dictadura global” de los llamados mercados, el primer proceso de características populares que estalló contra la instauración del pensamiento único ocurrió en Venezuela el 27 de febrero de 1989, cuando el pueblo se lanzó a las calles para oponerse a lo que se conoció como “el paquetazo” y que no fue otra cosa que un grupo de medidas económicas que significaban la asfixia para las mayorías y el bienestar para unos pocos. No obstante, aún no existe una opción política que en forma y fondo pueda mostrar un modelo alternativo a la salvajada de los llamados “mercados”. En los países donde gobierna la izquierda se gestiona una política de defensa o de reproducción del mismo sistema que se cuestiona, eso no es alternativo, eso no es reinterpretación y reeducación de los acontecimientos que se cuestionan. En el planeta impera la política del todos contra todos, habría que construir un nuevo modelo que posibilite en la cotidianidad la coexistencia del ser humano con el cosmos. Esa es la otra sociedad, la que debería estar por nacer.

Leí en alguna parte que tu libro Crónicas de bar se escucha, se oye. ¿Piensas en música cuando escribes? ¿Hay influencia de la música y si la hay de qué música en Crónicas de bar? (Pablo).

El comentario al que haces referencia es del poeta dominicano René Rodríguez Soriano. Decir que “Crónicas de bar” se escucha y se oye es un elogio de fiesta para mí. Le doy mucha importancia a la musicalidad de la escritura, musicalidad que no mido en preciosismos ni en acrobacias estilísticas, sino en tempos, en puerta de entrada a posibilidades distintas a la “realidad social” que nos enseñan. Cuando escribo no pienso en una música en particular, pero sí, una vez que avanzo en la escritura, leo en voz alta, o pido me lean, cada párrafo, cada idea, y retroceso o sigo adelante sólo si en lo escrito percibo una sonoridad, un tempo propio de lo que se cuenta y que no puedo explicar más allá del acto literario.

¿Qué siente que Enrique Vila-Matas haya elogiado su novela La contemplación? (Anna Vega).

La lectura que ha hecho Enrique Vila-Matas a mi escritura es un gran compromiso. Vila-Matas es una de las dos referencias más importantes que tiene, para buena parte de los escritores latinoamericanos, la literatura contemporánea surgida de España, la otra es Javier Marías.
Edgar, tenga usted mi saludo y enhorabuena por su libro Crónicas de bar, lo he disfrutado mucho. Se me ocurre hacerle la pregunta más frecuente para cualquier escritor. ¿Por qué escribe? Gracias por su respuesta. (José Alejandro).

Escribo para intentar construir otras realidades, pero sobre todo leo a otros escritores para intentar vivir otras realidades.

No cree que se lee poco y se escribe mucho; cual es su caso, sabe el número de lectores, aproximadamente que tiene. (Sonia).
No sé si se escribe mucho, lo que sí creo es que se publica demasiado. Me cuesta creer que hayan tantos lectores pero también que existan tantos escritores. Yo formo parte de los escritores modestos, tengo un pequeño grupo de lectores que, como los amigos, aceptan mis invitaciones por muy locas que sean.

No es bueno escribir de lo que te rodea, los problemas sociales, los eventos culturales que unos decían que no podían acogerse en el campus y ahora, hoy leo, que no hay problema, que todos están de acuerdo con la Semana Negra. Es habitual de la semana negra? (Colombina).

A mí, como a cualquier ser humano, me rodean muchas cosas, unas visibles y otras más invisibles. De algunas de ellas escribo. No soy habitual de la Semana Negra. Me separa el no creer que para atraer a la gente a la literatura haya que actuar de acuerdo a los parámetros de la sociedad del espectáculo.

Se puede vivir de la literatura, cual es su caso, tiene apoyo municipal o del Principado de Asturias, no cree que los poderes políticos son muy partidistas en los repartos. (Inés).

Mi caso siempre ha sido el de un escritor que compatibiliza su actividad con el periodismo. He trabajado en medios de comunicación como periodista, guionista o redactor creativo. Todo lo que sea escritura con tal de defender mi idea de vida. Si bien soy contrario a los intereses del “libre mercado”, tampoco creo en el capitalismo de estado. La relación poder político-gestión cultural, que conocemos hasta ahora, tanto en España como en América Latina, siempre me ha parecido terrible. Es una máquina que fabrica “escritores funcionarios”. No imagino a Julio Cortázar llamando a la puerta de algún ministro de cultura para que le publicaran sus libros. Lo más sano que puede hacer un creador, para su obra, es escribir al margen de los intereses políticos. Ese es mi caso. La función de la gestión cultural es ejecutar políticas públicas que permitan sensibilizar a la población. No tengo claro cómo deberían operar las colaboraciones al hecho artístico, pero en todo caso la decisión debería pasar por concursos transparentes y equipos de estudiosos de la materia artística. Me niego a entregar el conocimiento de quienes estudiaron algo, en este caso un área artística, al dedo político. Sobre el tema económico y los múltiples problemas que causa para que las personas no puedan cumplir sus sueños, vivo entre belleza y rebeldía para que el capitalismo no me robe el cuarto de mi infancia.

En que se diferencia la literatura venezolana, con la española y en concreto con la asturiana. (Menchu).
La literatura, como acto de ficción, es individual. Obviamente existen literaturas regionales, y es necesario que existan como expresión cultural de los pueblos. No obstante, mi caso es el de un escritor de ficción que cuenta situaciones relacionadas con cualquier ser humano en cualquier lugar del mundo, o de la existencia.

No le interesan los temas sociales, no sería mejor que historias de bar, se profundizara en las vidas de las personas que hacen cola para poder comer. Eso si que son crónicas, para ver si 'alguien' que vive muy bien se diera cuenta que hay otro mundo. Quizás no vendería ningún libro. (Pedro Pablo).
Con todo respeto creo que usted no conoce mi escritura. Le invito a conocerla. Como ciudadano y como escritor me mueve lo social no como un fin sino como un camino. El sentido de la existencia no lo debemos perder, pues, si se pierde, aceptamos bajar al sótano de la escala universal. El sentido de la existencia debería ser la primera de las necesidades básica de cada individuo. Lo que ocurre es que el sentido de la existencia peligra cuando impera la injusticia social. Y en ese sótano andamos encerrados a comienzos del siglo XXI. Existir es comer, pero también es saber respirar, caminar, crear, sentir, vivir. Me niego a que las sociedades del siglo XXI sólo protesten por la comida. Nuestro sentido de la protesta, en este escalón de la historia, debería ser mucho más exigente en su contenido. Sin embargo, existe una dualidad en mi trabajo. Mi escritura intenta ubicarse en dos niveles revolucionarios. El primero lo abordo como articulista transitando una fase social en la que con la palabra confronto la estupidez y la deshumanización. La segunda fase, a la que aspiro como escritor, está ubicada en un nivel superior al de la revolución social. Esa fase se denomina ficción. En ese espacio, donde está ubicada la creación como acto tanto de lectura como de escritura, está la ficción, que es la fuerza más revolucionaria que conozco. La ficción es la perspectiva, la confrontación y el equilibrio del uno con el todo.

Que significa internet para un escritor como usted (Sehila).
Internet es otro medio de difusión, muy importante y muy de este tiempo de velocidades. Como yo soy un convencido de las distancias largas, me gusta observar a Internet sin descuidar la calle y la vida en su sustancia. No creo que Internet tenga por qué sustituir nada que las personas no estén dispuestas a entregar. La vida es el resultado de muchas cosas: un paseo, el sexo, un libro en papel, la comida, el baño, el cine, el teatro, la música, la pintura, la radio, Internet, la palabra, el silencio

Quién vende más, hablar de sexo o de política, tiene experiencias políticas o está más encuadrado en el desencantado que hoy gritan que los políticos no representan a nadie, aunque tengan muchos votos prestados (Guadalupe).
Cuando escribo no pienso en las estadísticas, es más, cuando leo tampoco. Me da igual si soy el único lector de un libro que me interesa o si soy el lector un millón cuatrocientos. Es posible que nunca me entere de qué lugar ocupo en la lista de lectores de ese libro. Es materia pública, sobre todo a nivel mediático, observo que lo que vende no es hablar ni de sexo ni de política, sino las deformaciones que de una y otra cosa se hacen. Ojalá lo que estuviera en el tapete de la discusión pública fuera el sexo y la política en mayúscula, creo que tuviésemos una sociedad mundial más sana. Con respecto a la política que se practica actualmente a nivel mundial, no me considero un desencantado, me considero un activista que, como ser de este siglo, está dispuesto a participar, como uno más, en la construcción de un nuevo modelo de sociedad acorde con las necesidades de las personas y del entorno del siglo XXI. Hace falta cambiar la noción político-ciudadano, pero también es necesario cambiar la noción ciudadano-ciudadano o vecino-vecino. Me parece que al mundo lo perjudican más los que aplauden a Berlusconi que el propio Berlusconi. Con un aplauso o con un silencio también se hace política. Hay que ser consecuente con las ideas de cambio a nivel personal, decir que Berlusconi es un maleducado y luego llegar a la casa lanzándoles cuatro gritos a los niños equivale, si equiparamos la acción individual con la general, al político que dice representar a los ciudadanos pero luego vota leyes que sólo favorecen al gran capital. La incongruencia ciudadana es cómplice de la incongruencia política.

Como un venezolano en Gijón y desde cuando, cual es su autor preferido, no cree que no se lleva las tertulias literarias por que hay muchas rencillas e intereses contrarios (Pedro María).
Estoy en Gijón viviendo una pasantía personal. Me gusta vivir otras experiencias, conocer otros ritmos. Cada lugar tiene su ritmo; el de Gijón es un ritmo un tanto más pausado que permite detenerse un poco para observar la carrera atropellada que impera en la sociedad global. Estoy en Gijón desde el año 2007, pero antes he estado en otras ciudades, en otros países, pues el escritor, aún a contracorriente, necesita viajar. Es posible que siempre esté viajando, aún en su propia tierra. Pero como dice una canción del peruano César Miró que interpreta el panameño Rubén Blades: “Todos vuelven”. En algún momento del camino estaré de nuevo en Caracas. Mi autor preferido es Franz Kafka; vuelvo tanto a Kafka que lo descubro en Peter Handke o en Enrique Vila-Matas. Mis autores necesarios son muchos, pero también tengo que citar a Julio Cortázar, sin él no hubiese aprendido que la lectura es un juego. Del mundillo literario le podría decir que su principal problema es el de siempre y de todas partes, en esos clubes se cultiva más el mundillo literario que la propia literatura.

En su libro no leo para nada ninguna historia de Pravia, por ejemplo, cuando aquí hay muchos bares y cultura participativa. (María).
En las 21 crónicas del libro asumo nombres y decorados de locales, que se dieron bajo una dinámica puntual. Son referencias a muchas otras experiencias. Más allá de los nombres y de los decorados, las vivencias, en su mayoría abiertas a cualquier interpretación, pretenden ser una puerta hacia cualquier bar, hacia cualquier pueblo o ciudad no sólo de Asturias sino de cualquier punto del mundo. Mi idea es que una vez que el lector entra al bar, su memoria reconozca su propio tiempo en ese espacio. Una voz, una mirada o un silencio es posible que despierte alguna vivencia ocurrida en Pravia o en Caracas.

¿Qué libro le recomendaría a una persona que no le interesa leer? (Paula).
"Lucie en el bosque con estas cosas de ahí” del escritor austríaco Peter Handke; lo considero un libro de iniciación literaria. Es el libro que debería leer todo adulto apático a la lectura. Después de leer ese libro, es posible que el adulto descubra el rincón de la infancia donde dejó abandonado sus juegos de imaginación.

De usted me llama la atención algunos de los títulos que le coloca a sus artículos, apenas me enteré de que estaría en el chat recopilé algunos. Sociedad en transición, la trampa, el otro lenguaje, la sacudida del observador, de regreso a casa, la materia poética de Rimbaud. ¿Por qué estos títulos? ¿Tienen alguna unidad, alguna idea en común sus artículos? ¿Cuál es su filosofía política? Gracias, enhorabuena por su libro Crónicas de bar. (Sonia Prado).
Mis artículos nacen de una necesidad reflexiva que si tuviera que plantearla en la ficción terminaría dañando el objetivo estético que considero deber tener toda obra literaria. Por eso escribo ensayos y artículos de opinión, para darle paso a mi mirada crítica. Tanto en periodismo como en literatura le doy mucha importancia a los títulos. El título es la puerta cerrada. Dependerá de su poder de persuasión para que el lector se decida a entrar. Todo mi trabajo, periodístico y literario, es un camino de regreso a la naturaleza. El ensayista o el narrador y sus personajes se enfrentan, de un modo u otro, a la perdida del tiempo, pues caminaron, y hasta corrieron, buscando cada quien su respuesta en sentido contrario. Pero la ruta de regreso está ahí, siempre ahí. Sólo hay que detenerse un poco para descubrirla. En cuanto a mi filosofía política, el siglo XXI debería ser el siglo de la construcción de una izquierda ecológica que sea capaz de ofrecer un modelo socialmente alternativo a la involución que hasta ahora ha representado la complicidad entre la derecha y la izquierda concebidas, ambas posiciones políticas, como formas conservadoras de coordinar las realidades del individuo y del colectivo.

Edgar, es usted un creador polifacético, escritor de novelas, relatos, ensayos, artículos, talleres de escritura y hasta de una serie en la radio sobre El Quijote? ¿Con que género se encuentra en su salsa, considerando la musicalidad que hay en la literatura? (Ana Zar).
Cada espacio artístico tiene su particularidad, pero en el fondo cada uno representa un molde para difundir una idea. En mi caso pienso en la vida como un teatro y a partir de ahí el decorado se me convierte en novela o relato.
Sus obras tienen influencia, más bien son como ?vivencias psíquicas?, de un paseo de la mano con maestros de la literatura: ¿Quién mató al doble de Poe? De Edgar A Poe; La Contemplación, de Robert Walser, con su contemplación desde el paseo, en este caso desde un tren; en su nueva obra hay un desfile de escritores, desde maestros como Cortázar, introduciendo nuevos autores, escritores anónimos, sinónimo de noveles, que buscan quizás encontrar ese sueño de un hueco en la literatura, adentrándose en la estupidez de este siglo?

¿Qué piensa de la estupidez? ¿Está ya preparando su próxima obra? (Ana Zar).
No me atrevería a decir que mis escritos sean ?vivencias psíquicas?, aunque desde la perspectiva de cada mente todo es posible. Sin embargo, desde mi estado consciente escribo a partir de la observación, de la contemplación de lo cotidiano y de lo imperceptible. Intento darle forma al espacio-tiempo. En todo ese engranaje ciertamente me gusta jugar a convertir en personajes a escritores leyendas pero también a escritores de mi tiempo. De la estupidez pienso que es una enfermedad que seguirá dominando la ?realidad? social de la primera mitad del siglo XXI; luego, en la segunda etapa, apuesto por el surgimiento de una nueva conciencia universal. Quizá necesitemos descender al sótano de la estupidez para descubrir la puerta de acceso a una energía más libre. En cuanto a la preparación de una nueva obra, sí, estoy trabajando en una investigación novelada.

¿Qué opina de los programas del corazón que abundan en la televisión de España? (Manolo).
No veo televisión.

Dos preguntas y me disculpa, pero tienen que ver con el mismo tema, los gustos literarios de un escritor. ¿Carlos Ruiz Safón o Dan Brown? ¿Roberto Bolaño o Mario Vargas Llosa? (Juan Manuel Sánchez).
De los dos primeros no conozco su trabajo; a los dos escritores que menciona en su segunda pregunta los considero protagonistas de dos ciclos importantes de la literatura. Mario Vargas Llosa me dijo mucho, Roberto Bolaño me sigue diciendo.

Por que Xuan Bello en la presentación de su libro? (Maria)
Con Xuan Bello tengo acuerdos importantes: la poesía, Fernando Pessoa, la observación, el reconocimiento de la naturaleza como la Madre Tierra. Soy un lector que necesita la poesía, y en esta necesidad me reconozco lector de la poesía de Xuan Bello.

¿Qué opinión tiene de las nuevas rebeldías americanas en contra del imperio liberal? (Norma Segades - Manías).
El día en que los estadounidenses comiencen a reclamar sus derechos y se les permita hacerlo con total libertad de acción y de participación, ese día podremos comenzar a contar las últimas horas del imperio liberal.

Nadie es profeta en su tierra? (Sara).
Eso dicen, aunque también es posible que sea un problema de estima generado por la forma de hacer política que conocemos hasta ahora. Habría que ver qué pasaría con una clase política que trabajara para la evolución de los pueblos. Seguramente la estima sería una prioridad de la gestión. Y hablo de estima porque para querer el trabajo de un compatriota primero hay que quererse a uno mismo.

Usted cree que se puede vivir de un Bar con los escritores dialogando entorno a un café; no creo que es mas bien literatura, realidad virtual? (Alejandro).
El bar es una fuente de literatura y la literatura no copia vida, la altera. Un grupo de escritores dialogando entorno a un café sólo pueden estar alterando la realidad.

La creación literaria tiene patria, se puede escribir sin tener experiencias de vida? (Leandra).
La patria de la ficción es la memoria. La memoria funciona como un motor reconstructor de realidades. Al recordar hacemos ficción, pues nunca recordamos las cosas exactamente como las vivimos. Es difícil saber si la experiencia puede determinar la obra; seguramente cada escritor es un caso. Ahí tenemos a Jorge Luis Borges: su patria y su memoria fue la biblioteca. Mi caso es la calle, la calle es mi biblioteca (y ando en ella con mis libros en mente).

Por favor, ha tenido una noticia interesante en sus visitas a los bares, no cree que los comunicadores están demasiado ocupados en su mesa de trabajo y no viven las calles, bueno algo así como los políticos encumbrados. Usted que opina, tenemos que conformarnos con estos nuevos tiempos? (Raúl).
No, para nada debemos conformarnos con “estos nuevos tiempos”. Creo que cada tiempo depende de los pensamientos y de las acciones de sus personas. Este tiempo lo hacen unos de una forma y yo quiero que sea de otra, un tanto más humano, un tanto más justo, un tanto más equitativo, un tanto más reflexivo, un tanto más vivo, más natural, más de encuentros, más de calle.

¿Quién le gustaría que estuviera en la presentación de su libro y que no estará; cree que apoyan los actos las instituciones, dicense 'culturales'? (Patricia).
Me vienen a la mente amigos, familiares. De las instituciones culturales, en general y a nivel internacional, no confío mucho. Si los directivos de las instituciones culturales supieran hacer su trabajo, que no es otra cosa que gestionar con altura la sensibilidad de los pueblos, el mundo fuera otro, o por lo menos no hubiera llegado al nivel de confusión al que ha llegado. El arte y la ciencia no son lujos, son las necesidades más vitales para una especie que se dice racional.

Que significa para usted la editorial Milrazones y por que, cuando los escritores tienen tan pocos apoyos. ¿Desde cuando trabaja con esta editorial y cual es la experiencia. Positiva? (Aurelio).
Mi experiencia con la editorial Milrazones es positiva desde el momento en que su editor, Jesús Ortiz, es una persona culta, leída y sobre todo ama a los libros. “Crónicas de bar” es mi primer libro con esta editorial, que por cierto se especializa en publicar ensayos. Espero que en algún momento hagamos otro trabajo en combinación. Una editorial puede ser pequeña, mediana o grande, lo importante, creo, es tener una visión aproximada de a dónde quiere llegar, cuáles son los posibles lectores de sus libros. En este caso percibo esa aproximación.

Cuantos libros se han vendido y cuantos se esperan vender; cuatro euros es un precio muy asequible. La literatura es cara en estos tiempos, cuantos libros se han editado de Crónicas de bar (Santiago)

"Crónicas de bar” tiene un valor de 12 euros, creo que es un buen precio. De ventas y cifras se encarga la editorial Milrazones, que hace muy bien su trabajo. Una de las cosas más difíciles de luchar en este medio es lograr que cada quien se dedique a lo suyo, el escritor a escribir, el editor a editar, el distribuidor a distribuir, el librero a atender, el lector a leer. Lo importante es que aún existen personas que lo hacen muy bien en cada una de estas áreas.

Por que tantos escritores terminan en política, decía el otro día un político que aspira a ser presidente del gobierno de Asturias que no hay ya derecha, ni izquierda. Usted que opina (Mónica).
Creo que muchos escritores y artistas en general terminan en política por esa necesidad que tiene el creador de que la realidad sea algo mejor de lo que es. Crear ya es un acto de subversión ante la realidad. Lo más normal es que el creador se vea tentado a participar en la construcción de una realidad más justa y equitativa. Lo que ocurre es que la “realidad social” la diseñan personas poco creativas y de ahí nace el aburrimiento milenario. En relación a la segunda pregunta, de acuerdo a cómo están las cosas, lo que existe es una derecha y una izquierda que sólo hace política defendiéndose de esa derecha. Haría falta crear una izquierda que construya otra forma de sociedad.

Como va a ser la presentación de un libro, en su caso Crónicas de bar, precisamente en un centro de venta de lectura de libros y revistas. No hubiese sido mejor en un viejo café, usted nos habla en el libro del Café Dindurra (Iván).
Original planteamiento, un libro se debería poder presentar en cualquier lugar. Ojalá se presentarán libros en plazas, en parques, en bares, bajo los puentes, a la orilla de los ríos. Pero también en las librerías que son, junto a las bibliotecas, la casa natural de los libros.

Hola Edgar! Un gusto comunicarme contigo y felicitarte por todas tus creaciones. En relación a Crónicas de bar, ¿qué te inspiró a escribir esta obra y qué quieres dejar como mensaje principal al ser humano? (Dalia).
Esta obra nace, como todas las anteriores, de mi necesidad de observación. Vivo para contemplar. De ahí me surgen sensaciones o ideas. A veces una y otra cosa viene al mismo tiempo, en otras ocasiones llega por separado y luego se convierte en escritura. Me es difícil pensar que la literatura tenga otro mensaje distinto a posibilitar libertades individuales en beneficio del entendimiento colectivo.

Hola Edgar felicitaciones por todas tus creaciones, eres un orgullo para los Venezolanos. ¿Cuál fue tu inspiración para escribir? ¿Quién mato al doble de edgar Allan Poe? y porque le pusiste ese nombre ¿crees que Edgar Allan Poe y tu tienen algo en común aparte del nombre? (Germain).
Mi inspiración para escribir nace de la observación. En varias horas o en un minuto de observación la memoria cocina historias. El caso del relato “Quién mató al doble de Edgar Allan Poe?” nace de mi admiración por el escritor y de mi intención de contar la historia de un poeta maldito que lucha por defenderse de su otro yo, que en realidad es un mercenario literario que está dispuesto a todo por triunfar en el mundo de las letras. De ese trabajo también surge una conferencia titulada “Nunca más señor Poe. El final de los malditos”. Sobre la segunda pregunta, más allá del nombre y de la necesidad de leer y de escribir, no tengo más nada en común con Poe.

Actualmente en mi país México manejo un proyecto de fomento a la lectura, con jóvenes de nivel básico. Hemos leídos diversos libros. Este sábado leímos gran parte de su libro crónicas de bar, excelente! Mi pregunta es la siguiente. ¿Es la vida en la ciudad la que influye en la literatura, o es la literatura que influye en la ciudad? Marien Torres de Mazatlán, Sinaloa, México. (Marien Torres)
Para mi es un honor que mi trabajo esté siendo leído por los jóvenes mexicanos. Toda mi voluntad la ofrezco en beneficio de ese proyecto. En relación a su pregunta, en mi caso particular de lector, que es la necesidad que en el fondo me mueve a escribir, el vínculo entre ciudad y literatura, “realidad” y literatura, va y viene. La ciudad le da recursos a mi literatura y mi literatura (tanto la que escribo como la de otros que llevo en la memoria) me da recursos para transitar la vida.

¿Qué opina sobre el programa nacional de lectura en México, cree que está en función de formar lectores? Marien Torres. México.
El proyecto específico que usted maneja, que es el que conozco y el cual aplaudo, apunta hacia el gran objetivo de formar lectores a través del juego, del disfrute, del placer, que es la vía más honesta de aproximación a los mundos de la lectura. México, con todo y sus contradicciones sociales, es un país que cuenta con indudables recursos literarios. Y eso lo confirman sus escritores, sus lectores, sus ferias y buena parte de su industria editorial. Sólo faltaría que la clase política comprendiera que la vía más directa y real de acabar, a mediano y largo plazo con la violencia, es el arte

¿Su novela Quién mató a mi madre es autobiográfica? (Hortencia.)

No, la novela "¿Quién mató a mi madre?" es una ficción publicada en 2008. Ocurrió que mi madre falleció por muerte natural en el año 2005, mientras la protagonista de mi historia fue asesinada.

En sus inicios usted estuvo muy vinculado con la música salsa. Incluso creo que Sonido Urbano, un libro de crónicas de salsa, fue su primera obra. Buscando en internet también encuentro que lo mencionan en biografías sobre Héctor Lavoe, Rubén Blades y otros artistas. ¿Qué significa hoy para usted la salsa desde su mundo de escritor? (María de los Angeles)

Efectivamente, mi primer libro fue "Sonido Urbano, calle, salsa y cuentos". Se trató de una serie de crónicas de salsa. La salsa, en sí misma, es una crónica de la ciudad, del sentir de las personas que viven y sueñan en la urbe. En el caso de los dos artistas que mencionas, Héctor Lavoe y Rubén Blades, representan una expresión muy importante en la historia de la salsa. Conocí a Blades en mi época adolescente y tuvo la amabilidad de darme unas palabras que me sirvieron de estímulo como escritor.

Gracias en nombre de todos los escritores anónimos, esos escritores noveles que no han conseguido que una editorial los publique, por compartir nuestro nombre en tu literatura con esta incursión de nuestra humilde obra. No sólo por ser el ganador del premio Albert Camus, sino como admirador de tu obra, nos vemos complacidos, agradecidos, de formar una pequeña parte de tu novela? Gracias Edgar Borges (Ana Zarzuelo)

Gracias a ustedes, yo soy uno más de esos escritores anónimos que buscan un espacio en el complejo mundo editorial. Cuando pienso en cada escritor que le cierran las puertas pienso en mi mismo. Un abrazo Ana y a seguir escribiendo.

Ser ganador de un premio de narrativa; menor de 35 años; publicar en catalán, gallego o asturiano? ¿Cómo luchar contra todas las reglas preestablecidas para poder llegar una editorial a editarte y que te publiquen un libro en papel?`Felicitaciones por tu obra literaria (Ana Zarzuelo)

Es un trabajo que tiene que ver con la disciplina y la confianza en uno mismo. Esas son las claves.

Edgar Borges (Caracas, 1966), autor de novelas como ¿Quién mató a mi madre? (2008); ¿Quién mató al doble de Edgar Allan Poe? (2009) y La contemplación (2010), es según Enrique Vila-Matas “un escritor que entiende la literatura como un complot contra la realidad”. Por su parte, Vicente Luis Mora considera que “con su escritura está profundizando en una nueva vía de la subjetividad”. “Crónicas de bar” (Editorial Milrazones, 2011) es su nuevo libro.

Versión completa del encuentro digital en: http://videochat.elcomercio.es/videochat.php?videochat=edgar-borges

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