jueves, 25 de agosto de 2011

Crónicas de bar: El viaje…

Vanessa Torres (Desde Bogotá, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

He transitado por Gijón llevada por los pasos de “Crónicas de Bar” de Edgar Borges (Caracas, 1966), y éste se me antoja el dibujo de todas las ciudades como una misma que se repite y reconstruye y es atravesada por sus muchos ojos, sus muchos signos, por las realidades y sentidos que cada paso puede dar a través de las memorias de viaje por sus bares. En esta aventura que me trae a la memoria la propuesta de Calvino en “Las Ciudades Invisibles”, a ese viaje interior que realiza Marco Polo creando y recreando universos para el Khan en la que el recorrido por las ciudades y sus encuentros mágicos se hace una zancadilla a la triste cotidianidad del poderoso Khan, y como una reproducción más triste y más sublime de la amada Venecia, nos recuerda Calvino, como Edgar Borges hoy que un recuerdo poético permanente es también resistencia por no dejarse vencer por la formula fácil de la vida sin ensueño.

Es en la evocación por el vagabundeo y esa vida secreta de ciudad, por una complicidad entre el pasado y el presente de la vida que desnuda en un universo todos los universos, tejidos entre cafés y bares y en el recorrido entre sus historias en dialogo constante con la intimidad de los lugares, donde se va tejiendo el mundo mítico que aparece entre los recuerdos y las imágenes tan simples y cotidianas de la vida de un barrio o de una calle, al mismo tiempo que salen de la manga las citas inesperadas. Entre George Perec y Corto Maltes, y el calido poema de un cantaor Flamenco y Cortázar y una noche de jazz o la noche de ska y un prestidigitador que entre baile, acertijo y complicidad nos arroja sobre un encuentro virtual con el director de cine Emilio Barrachina desde las barras de dos bares uno en Gran Bretana y otro en Gijón, o nos aventura a mirar nuevamente con los ojos de Dalí y ese aliento a la obstinación del ser y la actitud vital de un creador se enfatiza inundando de sentido la duda y por ende la exploracion como antidoto al sentido del no-lugar que habita las ciudades que capitalizaron y despojaron de espíritu refugios donde provocar encuentros, como objetivo fundamental para confabular el sentido más profundo de la vida.
Como en el dialogo que propone Calvino, Marco Polo recompone en su memoria las ciudades posibles segmentadas, regadas por el mundo, ciudades recordadas con los ojos, con las palabras, con los signos, el diálogo con Edgar Borges en esta suerte de descubrimiento de la intimidad secreta de sus aventuras por Gijón me ha encontrado a mi también, en Bogotá o Lisboa, en Caracas o Granada, En Quito o la Habana fabulando la realidad, recreando la calle de una vida, enamorándome otra vez de la vitalidad de estos refugios para soñadores y para quienes hacer carnaval a diario es el exorcismo de la velocidad externa que evita ese reinvento de la mirada del otro, en el que se hace posible tejer circunstancias y palabras, sueños y metáforas cotidianas.
En las Palabras de Calvino, “Las Ciudades Invisibles” es su poema último para la agonía de la ciudad como espacio vital, para esa vida urbana desdibujada en las ciudades actuales. Para mí “Crónicas de Bar” (Editorial Milrazones, 2011) es un despertar sin nostalgia ni triviales pretensiones y por eso mismo definitivo a un redescubrimiento de esa vitalidad que mantiene una mano adherida a lo mejor de la herencia de una modernidad de dos siglos, rebelde y creadora que se redescubrió a través de esta magia árabe del rito del café o del té y que en su sincretismo con otras culturas y con la cerveza, el ron o el vodka genero en medio de los refugios fantásticos que han sido los bares la posibilidad de arrojar la locura y la cordura a una instancia más sublime donde con retazos de muchos mundos y muchas vidas se pueden tejer momentos y obras inesperadas, aun como hoy regalos maravillosos en medio de ese intento de trivialización de esa mercancía que se pretende hacer de nuestra existencia.

Vanessa Torres es escritora y antropóloga. (Bogotá, Colombia).

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