jueves, 25 de agosto de 2011

Galicia detecta un 25% de los juguetes con riesgo para los niños vendidos en España: Más peligrosos que divertidos

Jesús Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

"¡Lo quiero, lo quiero!". El deseo de un niño no debe ser el único motivo para comprarle un juguete. Cerciorarse de que no comportan ningún riesgo como cordones sueltos o piezas que pueda tragarse son claves para evitar un susto. En Galicia se detecta el 25% de los artículos que no cumplen la normativa de seguridad europea.

Cuando un niño entra en una juguetería y suplica a sus padres que le compren el juguete de sus sueños, éstos deben tener siempre en cuenta que el objeto no sea peligroso y se ajuste a su edad y desarrollo mental o físico.

Es esencial que los progenitores seleccionen con la máxima atención los juegos infantiles de sus hijos ya que un cuatro de cada diez de los que se encuentran en el mercado no cumplen con las normas de seguridad europeas.

Como muestra un botón: el Laboratorio de Consumo de Galicia detectó el 25% de los juguetes registrados como peligrosos en España el año pasado y en lo que llevamos de 2011 ya ha localizado otros 22 que también infringían estas exigencias. "El que nosotros seamos la comunidad autónoma que más productos incluyamos en la red de alerta estatal no quiere decir que es donde tengamos más productos inseguros, sino que hay mucho más control en Galicia", aclaró ayer la directora xeral de Comercio, Navas Castro Domínguez, durante la presentación de la campaña de verano para el control de los juguetes infantiles.

Cuerdas demasiado largas, máscaras y cordones en la ropa que pueden producir asfixia; materiales expansibles que aumentan de tamaño cuando se ingieren; bordes cortantes o incluso juguetes con piezas pequeñas son algunas de las anomalías detectadas en juguetes a simple vista inofensivos que pueden poner en riesgo la salud de los niños.

Para evitar riesgos, el Instituto Galego de Consumo y Comercio recomienda a padres que comprueben la fiabilidad de los juguetes. Por ejemplo, si constan los datos del fabricante, si lleva la etiqueta de control de calidad europea CE, y que lean cuidadosamente las instrucciones de manejo. También es conveniente que inspeccionen el juguete para averiguar si tiene algún defecto físico y que la fuente de alimentación de los aparatos eléctricos no supere los 24 voltios. "El mejor agente investigador es el padre, la madre y el abuelo y la abuela" subrayó la gerente del Instituto Galego de Consumo, María Jesús Muñoz Chesa, en la presentación de la campaña.

Además, Nava Castro advirtió que muchos de los accidentes se producen porque los menores manipulan juguetes que no son adecuados a su edad.

"Se debe seleccionar con mucha atención los juguetes en función de la edad y del desarrollo mental y físico del niño", insistió.

Esta realidad y la inexistencia de una base de datos específica sobre accidentes relacionados con juguetes peligrosos o defectuosos es una de las razones por las que la dirección Xeral de comercio y la Consellería de Sanidade preparan un proyecto piloto para crear un registro con el que poder obtener información concreta sobre este tipo de incidencias y así poder actuar en su prevención.

Foto: Una tortuga de juguete que aumenta de tamaño si se ingiere. // FdV

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