martes, 9 de agosto de 2011

Supongo que me puedo quedar tranquilo

José Mazzella (Desde Viedma, Río Negro. Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Supongamos que alquilo propiedades de las que soy dueño.
Supongamos que lo hago a través de una inmobiliaria
Supongamos que la misma se la alquila a prostitutas
Supongamos que las mismas allí hacen su trabajo
Supongamos que la ciudadanía se entera
Supongamos que lo hace a través de los medios
Supongamos que yo también me entero a través de los mismos
Supongamos que me empiezan a decir que cómo yo no lo sabía
Supongamos que yo les digo que, en serio, no lo sabía
Sigamos suponiendo
Supongamos que les digo que desde que lo averigüé lo acepté
Supongamos que, incluso, voy a ver a las que me alquilan
Supongamos que hablo con ellas para conocerlas
Supongamos que les digo que no se preocupen, que sigan trabajando
Supongamos que pienso que cada uno tiene derecho a vivir como le parezca
Supongamos que pienso que cada uno tiene derecho a hacer lo que quiera con su cuerpo
Supongamos que salgo a decir lo que pienso
¿Qué pasaría?
Supongo que algunos me dirían que eso que hago está mal
Supongo que otros me dirían que eso que hago está bien
Supongo que algunos otros me dirían que a ellos no les importa
Supongo que se empezaría a hablar de mi libertinaje de pensamiento
Supongo que la moralina reinante se ruborizaría de lo que hago y pienso
Supongo que los otros dirían que cada uno decide qué hacer con lo que es de uno
Supongo que esto pasaría porque soy yo el dueño de las propiedades
Ahora bien
Supongamos que al que le pasa esto fuera un juez de la corte suprema
Supongamos que por eso le pidieran la renuncia
Supongamos que por eso le dijeran que cómo un juez permitía eso
Supongamos que él dijera que por qué no habría de permitirlo
Supongamos que le contestaran que las normas morales, que etc.
Supongamos que él diera a entender que se caga en la moralina reinante
Supongamos que él dijera que este es un hecho que permite abrir un debate interesante
Supongamos que él comentara que quisiera discutir sobre tan controvertido tema
Supongamos que él dijera que lo mejor sería hacerlo sin prejuicio alguno
¿Qué pasaría?
Supongo que nadie recogería el guante
Supongo que los medios se callarían
Supongo que la moral victoriana de algunos saldría a flote
Supongo que algunos discutirían a fondo el tema
Supongo que otros se harían los desinteresados y neutrales
Supongo que alguno, incluso, querría matarlo al juez
Supongo que como todo esto no va a pasar -espero-
Supongo, entonces, que me puedo quedar tranquilo.

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