miércoles, 7 de septiembre de 2011

Ciudades insensibles e invisibles

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Miles de pueblos del Perú necesitan, con urgencia, un plan de desarrollo urbano. El Estado no puede estar ajeno a la vivienda popular. Y la realidad también nos muestra un enorme déficit de arquitectos, con especialidades definidas, no obstante que el país cuenta con 108 universidades y 36 facultades de Arquitectura.

En palabras del cubano Italo Calvino, nuestras “Ciudades invisibles”, en sus variadas formas son: las ciudades de los deseos, de la memoria, de la tristeza, de escasa alegría, que caminan a la ruina, cuyos habitantes no quieren vivir como inmenso conjunto de nichos, sino con un pan del tamaño de su hambre y algo más.

El Arq. Guillermo Benvenuto ha tenido la iniciativa de enfocar la temática del ejercicio profesional del arquitecto, fruto de su experiencia como Presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Urbano-INADUR y en la gerencia de su Colegio profesional. Egresado de la primera Facultad de Arquitectura, Arte y Urbanismo del Perú-UNI, con siete compañeros ganó el concurso del Banco Minero, sede actual de la Superintendencia de Tributación.

El celebra el diseño y construcción del Centro Cultural Simón Bolívar y otras obras, con una donación de un millón de dólares del pueblo venezolano al pueblo ayacuchano, por el sesquicentenario de la célebre batalla libertadora de América. Esa donación permitió construir también la plaza ceremonial, con un museo, auditorio, biblioteca en un terreno de la universidad de Huamanga, más un coliseo cerrado y las bases de un estadio olímpico. En Quinua, la remodelación, junto con el Arq. Ernesto Gastelumendi, diseñó la Plaza principal del pueblo de Quinua, con un trazo periférico para vehículos pesados y una contribución a la arquitectura paisajista de la Pampa de La Quinua.

Con esta autoridad intelectual y especial sensibilidad por la pintura y el arte, presenta el "Manual del Ejercicio Profesional del Arquitecto", que incluye la obra edificatoria, el Hábitat Racionalizado, la tecnología y el conocimiento. La presentación en la Asamblea Nacional de Rectores, incluye la exposición del autor y los comentarios de académicos, como el catedrático Adolfo Córdova Valdivia, el urbanista planificador Mario Sarabia y el investigador en tecnología constructiva y diseño de muebles, la participación del público y un homenaje a los más destacados arquitectos que han contribuido al cuidado y desarrollo del patrimonio histórico monumental.

Leyendo la obra de Benvenuto en III volúmenes, constatamos que el Perú es un país, con pueblos urbanos y rurales expuestos a afectaciones cotidianas, además de sismos y eventos naturales. Tenemos más de 1800 distritos, y muy escasa capacidad para entender que la ocupación territorial, con habilitaciones y edificaciones, transforman el Medio Natural en el Hábitat Racionalizado.

Las universidades deben atravesar por un proceso de evaluación, es decir de acreditación internacional y los colegios profesionales de acuerdo a la Ley, deberían estar certificando el ejercicio profesional estableciendo diversas categorías. El alumno puede egresar con buen rendimiento académico, pero sin conocer normas y procedimientos para actuar.

El urbanismo, la planificación urbano-regional, asesorías, consultorías, docencia y administración pública son espacios por cubrir, en un momento que se anuncia una nueva demarcación de macrorregiones y una impostergable aceleración de los procesos de descentralización y fortalecimiento de los municipios. El alumno que egresa hoy de una Universidad puede terminar con buen rendimiento académico, pero sin conocer siquiera que hay un Reglamento general de edificaciones. Sale sin conocer normas y procedimientos para tramitar una licencia. Por último sin saber las áreas y sub áreas que tiene el arquitecto como posibilidades del ejercicio profesional: urbanismo, planificación urbana regional, asesorías, consultorías, docencia, administración pública.

Por Ley, cada uno distrito del país debería tener su plan de desarrollo urbano. Pero en este momento es posible que existan 20 arquitectos. Es imposible atender la demanda nacional. Es un espacio que hay que llenar, conquistar sobre todo en un momento que se anuncia una nueva demarcación de cinco macrorregiones y procesos de descentralización.

La profesión del arquitecto se ha reducido a la actividad proyectual básicamente. Es el profesional que solo proyecta casas, centros comerciales, centros industriales, pero ni siquiera en las condiciones que los profesionales teníamos antes de los años sesenta. La formación era complementaba con la ingeniería constructiva, que el arquitecto culmine la obra. Un proyecto de arquitectura no es la Arquitectura.

Guillermo Benvenuto comenta que Colegio profesional de su gremio agrupa más del 50% de un total de 30 mil arquitectos. En consecuencia las universidades deben atravesar por un proceso de evaluación, es decir de acreditación internacional. Posteriormente, los ex alumnos de esas universidades acreditadas pueden colegiarse en categorías. En el caso de los arquitectos, podría ser hasta cinco categorías: a) proyectistas. b) proyectistas y constructores. c) proyectistas, constructores y urbanistas. d) planificadores, urbanos y planificadores regionales. Toda esta categorización depende de la universidad ya acreditada o conseguir mediante cursos de segunda especialización, de maestría y de doctorados. Eso exige la ley.

Y qué hacer con la Arquitectura en los sectores rurales y su correlato en la ciudad?.Si son pequeños poblados de 100 ó 200 familias merecen que el distrito al cual pertenecen también tenga su plan urbano, y las familias construyan en ese pequeño espacio público, urbano o semiurbano. Debería tener esas características definidas, y que más tarde, con el crecimiento espontáneo, como ocurre ahora, se evite la pérdida de las inversiones en ámbitos desordenados. Hay una relación, pero secundaria, importante que debería ser ordenada desde el principio.

En términos de la economía del país, la vivienda es una gran contribución del Estado. Es un gran aporte que la familia solucione su problema con apoyo técnico y si fuera mejor con apoyo financiero para que vaya construyendo las unidades de vivienda, unidades inmobiliarias de acuerdo a las necesidades, y se vaya configurando la ciudad con menor desperdicio de agua potable, energía eléctrica, desagüe.

Conocer nuestras ciudades también nos lleva a considerar que las crisis de las ciudades demasiado grandes es la otra cara de la crisis de la naturaleza. Una ciudad como un conjunto de muchos nichos, el trueque de mercancías limita el intercambio de palabras, de deseos, de recuerdos.

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