jueves, 29 de septiembre de 2011

La Universidad Católica olvidó Los Andes

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La Universidad Peruana tiene roles que cumplir en la aplicación y desarrollo de la reciente Ley 29785 del Derecho a la Consulta Previa a los Pueblos Indígenas u Originarios reconocidos. “Los Andes, por toda especie de razones - como sostuvo José de la Riva Agüero - tiene que ser la región principal del Perú.

“La inclusión social requiere de servicios públicos de calidad y de igualdad de oportunidades. Los ciudadanos necesitan acceso a la salud, a la educación, a una vivienda y a un trabajo digno, y a la seguridad social. Hablamos de una integración plena en el interior de la sociedad peruana”, ha declarado el Presidente del Perú Ollanta Humala, en el 66° Período de Sesiones de la ONU, institución a la que él considera alta tribuna del multilateralismo, la paz, la solidaridad y la cooperación”

Su gobierno “busca y demanda poner fin a siglos de pobreza y exclusión, a través de una democracia soberana, espacio donde la educación merece un lugar prioritario”.

Mientras ese discurso se difunde desde Nueva York, en Lima se asiste a un conflicto que afecta a la Pontificia Universidad Católica, donde, según un pronunciamiento firmado por numerosos ex alumnos, “se han formado destacadas personalidades intelectuales, que brillan en los más diversos campos y de las más variadas opciones políticas y posiciones ideológicas, gracias al clima de libertad, independencia, amplitud de criterio y pluralismo”.

Tales logros constituyen el principal argumento contra la campaña del Cardenal, de los sectores más conservadores políticos y mediáticos que tienen el propósito de apoderarse de esta Casa de Estudios, “de donde han salido desde conocidas figuras de izquierda hasta personeros de la derecha”.

Desde otras vertientes más serenas se plantea que ha llegado el momento para que la actual administración de la Pontificia Universidad rescate un terreno olvidado: el mundo rural, cuna donde nacen los eternos condenados de la tierra.

En este sentido son referentes válidos los de México, Brasil y Bolivia, donde las Universidades han desarrollado iniciativas reconocidas por los sectores populares y mantienen argumentos sólidos para mantener el apoyo financiero del Estado a fin de asegurar los fines sociales y superar la proliferación de universidades privadas y públicas de dudosa calificación.

En México, existen las primeras piedras de los cimientos de la Educación Rural Alternativa, dirigidas principalmente a prácticas agrícolas amigables con la naturaleza y con un manejo adecuado de los recursos naturales. Parte de estos esfuerzos provienen del proyecto de la Universidad Campesina, desde 2003, de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala; la Universidad Campesina del Sur (Unicam-Sur) con influencia en Guerrero y Morelos; y otras más recientes en Michoacán y Zacatecas.

BRASIL

El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil se diferencia por la importancia que le otorga a la educación y al respeto por la naturaleza. En un país de grandes latifundios, la primera actividad del MST es la instalación de la escuela. Desde 1984, ha construido más de mil 500 escuelas públicas en sus campamentos y asentamientos y atiende a miles de niños, trabajadores y familias rurales. Así surgió el proyecto de construcción de la Escuela Nacional Florestan Fernandes, en homenaje a un sociólogo brasileño comprometido con el cambio social.

Además, existen recursos nacionales e internacionales y de connotados músicos e intelectuales como José Saramago y Chico Buarque. En enero de 2005 se construyó la Escuela, cerca de Sao Paulo. Los cursos y talleres abordan temáticas como alfabetización, pedagogía de la tierra, planificación agropecuaria, cooperativismo, técnicas de cultivo y teoría política latinoamericana.

BOLIVIA

Por iniciativa del Arzobispado de La Paz, inmediatamente acogida por la Universidad Católica Boliviana "San Pablo", hace casi 25 años empezaron las Unidades Académicas Campesinas, creación e incorporación a la Universidad, que fue ratificada por su Junta Directiva en 1994, confirmada por la Conferencia Episcopal y regularizada por la UCB.

Las UAC forman parte del sistema académico de la Universidad, en concordancia con el Estatuto, sus Reglamentos y el Modelo Institucional. Funciona para jóvenes - varones y mujeres – indígenas, comunidades indígenas, familias y autoridades originarias, adolescentes indígenas en edad escolar de últimos cursos, universitarios indígenas. Muchos de los estudiantes son con familias establecidas, otros prácticamente en el abandono y solitarios.

Los docentes profesionales son indígenas, bilingües en su mayoría, comprometidos con su labor educativa y la cultura, a pesar de magros salarios. El personal administrativo es competente, eficiente y promotor de todas las actividades inherentes a las UACs. Esta Universidad cuenta con instituciones que colaboran en la sostenibilidad de los programas académicos, formación práctica y complementaria.

PERU

La Pontificia Universidad Católica del Perú cuenta con 10 facultades: Administración y Contabilidad, Arquitectura y Urbanismo, Arte, Ciencias e Ingeniería, Comunicaciones, Ciencias Sociales, Derecho, Educación, Gestión y Alta Dirección, Letras y Ciencias Humanas.

En efecto, la PUCP ostenta una plana docente de primer nivel y la infraestructura adecuada para brindar una formación de excelencia científica y comprometida con altos valores éticos.

Estudios de UNESCO-IESALC consignan datos importantes para considerar la urgencia de Universidad para el Sector Rural, contando con el nivel académico de la Universidad Católica, cuya propiedad es disputada ahora como una simple mercancía.

De la población total del Perú, estimada en 27’148,000 más de 4,328,000 son poblaciones indígenas: 309 mil de poblaciones amazónicas. Más de 4 millones, de poblaciones de la sierra.

La población indígena-campesina de sierra hablantes de variedades quechuas se encuentran mayoritariamente en el sur: Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Cusco, Arequipa, Puno, Moquegua. Y en el centro y norte: Ancash, Huánuco, Pasco, Norte de Junín y Sierra de Lima. Las variedades de quechuas minoritarias están en Jauja-Huanca (Junín), Lambayeque, Cajamarca, Chachapoyas, La Libertad, Sierra de Ica: Total quechua: 3’547,996. Hablantes de aimara 471,201: Puno, Moquegua y Tacna.

En el Perú solo el 20% de la población de 15 a 29 años ha logrado alcanzar algún año del nivel universitario o no universitario. En el área rural, llega 6,7% y en mayor proporción hombres: 6,8%. Mujeres, menos del 1%.

La población estudiantil de origen andino es convocada por las universidades del Centro de Huancayo, San Cristóbal de Huamanga, Enrique Guzmán y Valle La Cantuta. Posibilitan el ingreso de los estudiantes indígenas con la de exoneración de examen, acogiéndose a convenios especiales.

Las universidades nacionales de la Amazonía Peruana, Agraria de la Selva-Tingo María, Mayor de San Marcos y Enrique Guzmán y Valle de Huancavelica y del Altiplano de Puno, convocan a poblaciones indígenas amazónicas.

En suma, es indispensable replantear el tema de gratuidad Educativa, evaluando la situación de los sectores más marginados, para que accedan a un sistema de educación de calidad. La Pontificia Universidad Católica del Perú tiene la gran oportunidad de ampliar sus horizontes.

“La sierra, asiento de la gran mayoría de los habitantes, cuna de la nacionalidad, columna vertebral de su vida, tronco del cual parten las dos cuencas de tierras cálidas, tiene que ser, por toda especie de razones, la región principal del Perú”, reiteró José de la Riva Agüero, cuyos bienes fueron donados a la Universidad Católica, hoy en disputa.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.