jueves, 20 de octubre de 2011

Perro mundo

Rafael Plaza

Yo era un niño recién nacido
Y una bala atravesó mi cabeza
En nombre del “orden establecido”
Cuando iba en brazos de mi madre
Durante una protesta callejera.
Yo era tan solo un chaval
Y me descuartizaron tres “números”
Cuando viajaba a una fiesta de familia
Confundiéndome con un “terrorista”.
Pero nadie me ha tenido en cuenta
En las manifestaciones contra el terrorismo.
Yo era una vulgar inmigrante
Sin salario ni papeles ni casa fija
Y unos neonazis de paisano
Acabaron con mi vida de color
Porque “aquí no había sitio para mí”.
Yo era un pobre campesino español
Que emigró al país de nunca jamás
Porque en el mío se hacían más cetmes que tractores.
Yo era un analfabeto con buena talla
Y un día me dijeron “hazte guardia”,
Porque no había que estudiar ni nada.
Yo era un cristiano corriente y moliente
Y me pasé gran parte de mi vida viendo al papa
Viajar al este para atizar la revolución,
Al oeste para condenar la guerrilla
Y al mundo entero como emperador de las conciencias.
Yo era homosexual
Y me llamaban mariquita porque no sabía disparar.
Yo era la “derecha civilizada”
Defendiendo por la mañana al no nacido
Y exigiendo por la noche la pena de muerte
Para el “mal nacido”.
Yo era la izquierda del cambio
Y de pronto descubrí cuán buena era la legión
Y cuán benemérita la guardia civil.
Yo era un deficiente mental o minusválido psíquico
Y la madre teresa no me trajo caramelos
Ni me subvencionó la confederación católica de padres
Ni me sacó de la miseria la conferencia episcopal.
Yo era un mendigo callejero
Que me juntaba con los que venían de las pateras
Y los profesionales de la caridad, la libertad y la justicia
No organizaron gigantescas manifestaciones
Para salir en defensa de mi vida infrahumana.
Yo había sido de joven objetor de conciencia
Pero me apunté a un partido, me hicieron ministro
Y aumenté el presupuesto para armamento nacional.
Yo pedía la paz a gritos
Y me detuvieron por dar guerra.
Yo me apunté para ir al frente
Donde gané una medalla por matar a mil.
Yo morí en la guerra y me olvidaron.
Yo nací
Y pude sobrevivir al odio y la injusticia.
Yo no nací
Y condenaron a mi madre por abortarme.
¡yo
Ciudadano de este mundo hipócrita!

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