jueves, 6 de octubre de 2011

Reviviendo sensaciones

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Recordar es diferente de revivir.

Se dio cuenta de eso después de leer el cuento de Borges Funes el memorioso.

Funes siempre recordaba todo. Como decía Borges:

-…Lo pensado una sola vez ya no podía borrársele”.

Lo pensado, lo visto y oído.

Por eso, decía Borges que “en el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles”.

O sea que recordaba hasta lo más mínimo que veía, oía o imaginaba.

Pero eso era diferente a sentir, revivir las sensaciones. Lo que se siente cuando se oye, se ve o se imagina.

Que es lo que le pasaba a Ricardo.

Él recordaba, si, pero no tanto cosas que veía o palabras que escuchaba. Recordaba - y nombraba- detalladamente lo que iba sintiendo a lo largo de los años. Cuando se agarró a piñas con alguien porque tenía ganas de romperle la cara. Sus ganas de matar. Cuando se calentaba con alguna mina y sentía un fuego que le subía de abajo para arriba.

O esa alegría en el cuerpo que sentía cuando miraba hermosos crepúsculos con tantos colores sin nombre. O hermosos árboles, lindas flores.

Pero había algo que revivía, pero no podía recordar, nombrar, donde eso le había pasado.

Era la sensación de haber estado flotando en un agua tibia, rodeado de paredes blandas, desde las que a veces escuchaba extraños sonidos. Y a diferencia de sus otras re-vivencias, donde sabía por qué sentía ese odio o esa calentura, no podía recordar donde había vivido esa extraña sensación. Que no solamente era eso, sino la de haber sido expulsado por esas blandas paredes a un lugar frío y luminoso. Y sus ganas de llorar por haber sido echado de ese paraíso. Lugar adonde siempre quiso volver.
Por eso, cuando supo que en Cuba el mar es cálido, no frío como en Mar del Plata, fue para ahí.
Y cada vez que entraba en el agua revivía esa sensación de antes de ser echado para el frío y las luces.

Un paraíso al que siempre quiso volver pero nunca supo como nombrar.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.