jueves, 17 de noviembre de 2011

Literatura oral y popular del Paraguay

Delfina Acosta

La literatura oral de nuestro país es rica y variada como la de otros países, con la diferencia de que el idioma guaraní, de sonoridad armoniosa y de expresión casi picaresca, persiste llamando la atención de los especialistas de la lengua.


En el libro Literatura oral y popular del Paraguay, elaborado por la escritora y poetisa Susy Delgado (1), con la colaboración de Feliciano Acosta (2), puede leerse una amplia documentación que da cuenta de la imaginación creadora de la gente del campo así como de las costumbres y creencias arraigadas en el Paraguay.

El texto lleva el sello editorial de Arandurâ (3).

Me llama la atención -particularmente- la referencia a las creencias que formaban (y tal vez siguen formando) un estilo imaginario imprimido a la conducta de los campesinos.

Recuerdo yo que las gentes vacilaban antes de hablar a la noche sobre la mala visión, pues creían que al mencionarla, un ser fantasmal, un trasgo, un espectro, algún ser despreciable aparecería por el camino del viajero al retornar a su casa.

De aquella conducta crédula, alimentada, obviamente, por la imaginería popular, se desprendían conversaciones por demás entretenidas y propicias para “el trago”, pues eran las hijas mismas del suspenso y del misterio.

El pitogue (4) deja su característica de pájaro para convertirse en un verdadero personaje de las campiñas. Se lee en el texto: “Explican nuestras campesinas que goza de fama de antipático, porque no solamente adivina cuando una mujer está embarazada, sino que se empeña en divulgar el hecho con sus estridentes gritos ‘a los cuatro vientos’, especialmente cuando, por tratarse de una mujer soltera u otro motivo cualquiera, desea ocultar su estado”.

Tiempo atrás, las mujeres, al oír su infatigable parlamento, daban por confirmado que la naturaleza había triunfado en su vientre, y, según su ánimo, se ponían contentas o se entristecían.

Lengua que asombra a los especialistas

En un contexto tan amplio como es la literatura oral y popular del Paraguay, se citan los mitos como el pombero (5), el luisón (6), el Yasy Yateré (7), el kurupí (8), el moñái (9) y otros, que hasta ahora son elementos que por su alusión a lo fantástico, se prestan para la redacción de cuentos y composiciones.

La literatura oral y popular del Paraguay responde a una cultura ágrafa, que no desarrolló muchas obras materiales y que, en cambio, volcó su sensibilidad y su talento en la creación de una lengua que asombra a los especialistas por su riqueza y versatilidad, expresa Susy Delgado.


La necesidad del individuo de creer en un ser superior, Dios, o en el diablo (ser también superior), lo ha vuelto además creyente, en un sentido más amplio y pagano de acciones y seres de naturaleza moldeada por la imaginación popular.

Así, por ejemplo, tiempo atrás se creía firmemente que no debía pronunciarse la palabra víbora, pues nombrarla equivalía literalmente a invocarla.

Se daba por correcto atar con una cinta roja la muñeca del recién nacido para espantar de su presencia las enfermedades y las malas obras del diablo.

Esa necesidad de creer, no solamente en Dios, es común en los hombres.

La creencia de los paraguayos de tierra adentro en determinados personajes de carácter mitológico se fue perdiendo.

En buena hora este precioso libro recupera varios aspectos de la tradición paraguaya.

Notas:
1) Es una escritora, periodista, narradora y poetisa bilingüe que escribe tanto en guaraní como en castellano, nacida en San Lorenzo, en Paraguay en 1949, donde terminaría sus estudios, para luego licenciarse en Medios de Comunicación en la Universidad Nacional de Asunción, para luego hacer un postgrado en sociología, en la Universidad Complutense de Madrid. Es columnista de La Nación, periódico que tiene su sede en el capital paraguaya. http://www.youtube.com/watch?v=uI7f_tYu3Sc
2) Poeta paraguayo, nacido en Concepción, en1943, quien se trasladaría a los veintiún años a Asunción, donde estudiaría Derecho, pero colgaría la toga para dedicarse a la enseñanza del guaraní, lo que le llevaría a estudiar la ciencia de Ferdinand de Saussure en el Instituto de Lingüística de Paraguray y filosofía en la Facultad de la Universidad Nacional de Asunción, de tal forma que obtendría el título de licenciado en lengua guaraní, en la que escribe poemas, algunos traducidos a otros idiomas como el español, el inglés y el francés. Su poesía es breve, intimista, a pesar de que también aparece el autor como crítico observador de los aconteceres históricos de su país. En el campo del saber académico, sería colaborador en la producción de una gramática guaraní.
3) Esta editorial es sinónimo de literatura paraguaya contemporánea; fue fundada en 1991, por el gran escritor Juan Bautista Rivarola Matto y ahora tiene un catálogo de más de ciento cincuenta títulos de diversos géneros. Fue posible, gracias al advenimiento de las Libertades Públicas en el Paraguay, tras la caída de Stroessner, cuando pudo replantearse el problema de una escritura para los tiempos nuevos, de tal forma que ha sido generadora de una gran contribución la difusión y consolidación de la literatura paraguaya, antes casi tan desconocida, en pro de estimular la identidad cultural, los sueños, la alegría y el sentimiento colectivo dentro del país.
4) Es un pajarito pechiamarillo, de cabeza negra con dos franjas blancas, como si fuesen cejas y cuello blanco, lo que hace tener la ilusión de que tiene un antifaz y una boina negra, que habita desde el estado de Texas, en los Estados Unidos de América hasta el centro de Argentina a lo largo de América Latina. Su canto es agudo y prolongado que esparce por todo el campo pues tiene fama de ser ruidoso y gritón. Es un pájaro insectívoro pero también como frutos, pequeños roedores y reptiles y pesca a la manera de los Martines Pescadores. En algunas regiones creen que anuncia visitas a los campesinos y de ahí otro de sus nombre benteveo, también se considera que puede avisar los nacimientos, pero en la costa argentina se cree que es un ave de mal agüero, cuya presencia anuncia presagios funestos, por lo que se procura ahuyentarlo. Entre los guaraníes hay una leyenda de que era nieto de un mal corazón, al que el dios Tupá convirtió en pájaro. por no haberle querido acercar al abuelo moribundo, un vaso de agua. http://www.youtube.com/watch?v=MN6dAskuqFE
5) Ser mitológico muy comentado y temido en los campos del Paraguay, quien vigila la noche y se hace sentir de mil maneras; por ello, se lo considera el señor de la noche; su nombre no puede mancillado por las gentes porque puede irritarse; de ahí que a los niños se les prohíba mencionar su nombre, en la noche, cuando vigila, porque puede estar acechando desde cualquier rincón oscuro. http://www.youtube.com/watch?v=5rWACwCME98
6) El Luisón o Lobizón es un hombre lobo (lobis homen en portugués) quien era el séptimo y último hijo de Tau y Kerana, otros personajes míticos guaraníes, cuyos hijos se convirtieron en siete monstruos; es un ser humano, semejante al hombre lobo de la mitología europea, quien sale en las noches en las que la luna llena coincide con sobrevolar el cielo en los días viernes o martes. Es una especie de perro grande, un tanto homínido, un tanto porcino. Sólo puede matárselo con un arma blanca o una vela bendita y si alguien descubre su identidad se convierte en víctima mortal del monstruoso hombre.
7) El Yasi Yataré es una especie de duende guaraní, que quiere decir pedazo de luna, por lo cual el personaje original tenía los cabellos canosos o plateados por la luz de Selene, a quien salía a ver en las noches aunque ahora se considera que sus costumbres son diurnas; tiene unas cualidades parecidas al del Pombero, es enano o apenas un niño menudito, desnudo, hermoso, de pelos claros, que porta un sombrero de paja y un bastón de oro, con poderes mágicos. Recorre los montes a la hora de la siesta y atrae a los niños con un silbido hipnótico, semejante al de un ave, y se los rapta. Aparece con mayor frecuencia en la cosecha de chocolo o maíz tierno.
8) Es otro personaje mítico guaraní, a su vez, hijo Tau y Kerana, la pareja maldita, el cual tiene la apariencia de un hombre muy bajito, moreno, feísimo, con manos y pies velludos, sin coyunturas, de tal modo, que su cuerpo es de una sola pieza; para algunos, tiene los pies al revés, lo que hace imposible seguirlo; cuenta además con un enorme falo, que lleva enrollado en la cintura, que usa para atrapar sus víctimas femeninas, en tanto y en cuanto, prefiere aprovecharse de mujeres que solas se aventuran en la selva para recoger leña. Es un monstruo aún más vilento que Yasy Yateré, un sádico que viola y asesina a las mujeres que caen en sus garras; entre las mujeres, tiene por preferencia a las vírgenes, a las que embaraza, pero sus hijos mueren de un mal extraño. Se dice que su sola visión, enloquece a las féminas. Es el genio de los animales salvajes, en especial de los sementales; no abandona nunca la selva, donde desarrolla todo el poder de su sensualidad, salvo si se trata de ir por una víctima. La forma de exorcizar sus males es cortarle el pene, ya que la castración lo torna inofensivo pero también uno puede subirse a un árbol, ya que como el monstruo carece de articulaciones no puede subirse a ellos. http://www.youtube.com/watch?v=3sHCQMYF1s4&feature=related
9) Es hermano de los monstruos anteriores pero tiene forma de una enorme serpiente, con dos cuernos rectos e iridiscentes en su cabeza, los cuales funcionan como antenas, para controlar los campos abiertos, donde domina; a diferencia del Kurupí, tiene la capacidad de subirse a los árboles con gran facilidad y descolgarse de sus ramas para cazar aves y como Kaa, la boa de El Libro de la Selva de Rudyard Kipling, estas antenas tienen un poder hipnótico, que lo convierte en el Señor del Aire. Es un monstruo ladrón, que oculta los productos de sus fechorías en una cueva, donde las colecciona como un tesoro.

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