jueves, 27 de enero de 2011

Lo que quiere realmente la mujer

Cuento sufí. Anónimo

(Enviado por Jesús Dapena Botero, desde España)

El joven Arturo fue apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques; esto era castigado con la pena de muerte, pero el monarca se conmovió por la honestidad y juventud de Arturo y le ofreció la libertad siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta difícil, ¿qué quiere realmente una mujer?

Esta pregunta dejaría perplejo al hombre más sabio y al joven Arturo le pareció imposible contestarla. Con todo era mejor que morir ahorcado de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a todo el mundo. Interrogó a la reina, a la princesa, prostitutas y monjas, al mismo sabio y bufón de la corte, viajeros y campesinos pero nadie dio una respuesta convincente.

Eso sí, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja del reino, pues con toda seguridad ella sabría la respuesta.

El problema estaba en el precio, pues la vieja tenía fama en todo el país por el costo exorbitante que cobraba por sus servicios.

Llegó el último día del año y Arturo agobiado no tuvo más remedio que consultar a la hechicera.

Ella accedió a darle la respuesta satisfactoria a condición de que primero aceptara el precio.

Ella quería casarse con Gawain, el más íntimo amigo de Arturo y el más noble caballero de la Tabla Redonda.

Arturo quedó horrorizado: era jorobada y feísima; tenía un solo diente despedía un hedor que espantaría a un macho cabrío, hacía ruidos obscenos...

Nunca se había topado con una criatura tan repugnante.

No quería ni pensar en pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por él una carga así para toda la vida.

En cuanto su amigo Gawain, hombre de honor y lealtad, supo la situación de Arturo afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero además de preservar la Tabla Redonda.

Se anunció la boda, y la vieja bruja con su infernal sabiduría contestó la pregunta -¿Qué quiere realmente una mujer?, ¡quiere ser la soberana de su propia vida!

Todos supieron al instante que la hechicera había expresado una gran verdad y que el Rey Arturo estaba a salvo. Así fue que el monarca vecino al oír la respuesta le dio la libertad.

Pero, ¡qué boda fue aquella...! Asistió la corte en pleno y nadie se sintió tan desgarrado entre el alivio y la angustia que el propio Arturo.

Gawain se mostró cortés, gentil y respetuoso. La vieja bruja hizo gala de sus peores modales, engulló la comida del plato sin usar los cubiertos, emitió ruidos y olores espantosos.

La corte de Arturo jamás se había visto sometida a semejante tensión, pero prevaleció la cordura y se celebró el casamiento.

Corramos un discreto velo sobre la noche de bodas y contentémonos con mencionar un asombroso hecho. Cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial, aguardaba a que su esposa se reuniera con él, ella apareció con el aspecto de la doncella más hermosa que un hombre nunca hubiera imaginado ver.

Gawain quedó estupefacto y preguntó qué había pasado. La hermosa joven respondió que como había sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentaría con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto hermoso.

¿Cuál prefería para el día y cual para la noche?

¡Qué pregunta tan cruel para un hombre!

Gawain se apresuró a hacer sus cálculos, ¿quería tener durante el día a una joven adorable para ir con sus amigos, y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa?

¿O prefería una bruja de día y una joven en los momentos de intimidad?

El joven Gawain replicó que la dejaría elegir por sí misma. Al oír esto, ella le anunció que sería para él una hermosa dama de día y de noche, porque la había respetado y le había permitido ser dueña y soberana de su vida.

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El oficio más antiguo del mundo

Alberto Moncada (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A lo largo de la historia de las ciudades el oficio calmante de la testosterona masculina ha ocupado un lugar importante aunque no siempre respetado. Los prostíbulos de la Edad Media europea rodeaban las catedrales como en una útil cercanía de las castidades más atribuladas. Al comienzo de la Cuaresma, las putas de Salamanca eran acompañadas a la linde del término municipal “A Alcalá, putas, que viene San Lucas” y, a su final, gozosamente recibidas de nuevo por el cabildo. El siglo XX presencia, por el doble impulso del feminismo militante y la respetabilidad burguesa, una hostilidad contra las casas de citas que, sin embargo, representaban una honorabilidad del oficio y una defensa contra los chulos callejeros. En España se prohibieron durante el franquismo aunque se permitían centros como Chicote y el Abra en Madrid, de encuentro carnal para bolsillos acomodados. Las democracias más norteñas, sin embargo, mantienen los barrios de “luz roja”, Ámsterdam, Hamburgo, casi siempre puertos de mar con una clientela masculina segura que se goza en la exhibición pública de la mercancía aunque también esta particularidad esté feneciendo.

La prostitución de hoy se privatiza y accede al mercado libre. Sus protagonistas figuran en las páginas de los periódicos, ni el conservador ABC ni el progresista El País pueden prescindir de tan suculentos anuncios, y los tratos se consuman en “oficinas del sexo”, apartamentos, masajes, relax, etc.

Pero las callejeras siguen, con o sin chulo, al servicio de las clientelas más pobres. Son esas calles conocidas de Madrid, Montera, la Ballesta, que recuerdan los alrededores del mercado de Les Halles de París donde tantos camioneros españoles fueron desvirgados. La última versión cutre es la Casa de Campo de Madrid, lugar frecuentado por chaperos baratos y chicas emigrantes que encuentran allí su primer ingreso. La discusión sobre si es o no permisible semejante espectáculo para niños y niñas inocentes ha alcanzado nivel político en el seno de algunos Ayuntamientos que, ante la imposibilidad de poner puertas al campo, practican la estrategia del hostigamiento ocasional mientras algunos plantean volver al “barrio rojo”. La prostitución está bajo mínimos con el Sida y la violencia ultra pero, en una economía de mercado, siempre habrá oferta para tan contundente demanda. Los acontecimientos deportivos son grandes ocasiones para el comercio carnal. En Estados Unidos, la ciudad en la que se celebra anualmente la Superbowl, el gran trofeo del fútbol americano, recibe miles de putas caras y baratas para atender a esa celebración masculina que aprovecha la fiesta deportiva para dar suelta a sus otras urgencias. Fútbol, alcohol y sexo. ¿Aprenderá la española Liga de las estrellas?

Comentan algunos sociólogos que las nuevas costumbres, el que los novios y hasta los amigos ocasionales practiquen el sexo, evitando a los varones resolver sus urgencias por vías mercenarias, está disminuyendo la importancia del oficio. Sin embargo, mi última investigación (Aventuras Extramaritales, Amazon, 2002) prueba que aunque sus parejas femeninas practican todas las artes amatorias, los casados jóvenes españoles siguen yéndose de putas. Cierta promiscuidad parece ser consustancial al varón. Para saciarla, miles de chicas de Europa del Este llegan a Europa, a España con la promesa de un trabajo para ser luego explotadas sexualmente sin que la policía haga mucho por evitar esa situación. Hasta se acaba de abrir en la frontera franco española el mayor prostíbulo del mundo y los pueblos aledaños se alegran con el incremento del comercio. La trata de blancas no ha desaparecido de la Europa democrática pero también están de moda las excursiones sexuales a Cuba, a ciertos países asiáticos en los que la esclavitud sexual está unida a la esclavitud laboral. Debemos seguir avergonzándonos.

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Arguedas o todas las formas de ver el Perú

Alfredo Herrera Flores (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En el, ahora, amplio panorama literario y rica cultura peruanos, la presencia de José María Arguedas se ha hecho imprescindible, más aún si se quiere interpretar cualquiera de los espacios en los que el propio ciudadano o poblador peruano es protagonista, más allá del disfrute estético de sus obras literarias. A cien años de su nacimiento y a cuarenta y dos de su trágica muerte, esa presencia ha servido también para observarnos como ciudadanos de un país por demás extraordinario en historia, tradición, sabiduría y todo lo que se puede encerrar bajo el general y amplio concepto de cultura.

Basta repasar la historia literaria de los últimos quinientos años, iniciada por Garcilaso de la Vega y Guamán Poma de Ayala, que sumada a los más de dos mil años de tradición literaria oral (cantos, ritos y leyendas) e iconográfica (textiles, ceramios y tallados) de todas las culturas que se desarrollaron en este territorio que luego se llamó Perú, para entender que la mirada de José María Arguedas es una especie de aguijón imposible de no sentir.

Si bien el escritor andahuaylino es considerado, principalmente, como autor de novelas y poemas, un artista de la palabra, y los críticos y académicos lo han encasillado en la corriente del indigenismo o indianismo, hay otras dimensiones del conocimiento social en el que ha hecho importantísimos aportes, con los que cada vez entendemos mejor nuestra compleja cultura.

La antropología peruana, por ejemplo, le debe mucho a José María Arguedas por los trabajos etnológicos y etnográficos que hizo sobre mitología prehispánica, música popular, folklore, el idioma quechua, la educación popular, historia y costumbres de pueblos andinos, hasta entonces ignorados por la visión “costeña” o centralista del que el Perú aún no puede despercudirse. Resultado de esas investigaciones están la revaloración de expresiones artísticas y rituales como “la danza de las tijeras” o la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Candelaria, de Puno.

Al mismo tiempo, el país le debe a Arguedas, una de las miradas, enfoques, puntos de vista más interesantes y sinceras que se tiene de la realidad peruana, no solamente de la etapa que a él le tocó vivir, sino de toda la historia de un país que ha crecido desgarrado por miradas y percepciones divergentes, por la permanente y violenta pugna de culturas y por un proceso de mestizaje muy complejo y de sincretismo cultural único (entendiendo sincretismo cultural como reinterpretación). Pero, tal vez, sea la emotiva manera de retratar el Perú, desde la artística contemplación literaria hasta la estricta percepción científica social, que defendió hasta el último instante de su vida, el mayor aporte que este sencillo hombre provinciano hizo a un país tan entreverado y heterogéneo, tan desangrado y humillado, tan rico y opulento, tan diverso y hermoso, tan sufrido, tan amado.

Sin embargo, así como fue querido y respetado, Arguedas sufrió el artero ataque de quienes no comprendieron, o no quisieron hacerlo, el fondo de su obra literaria y propuesta cultural, lo que terminó sumiéndolo en la depresión, la que ya era parte de su vida íntima desde que, de niño, tuvo que huir de la casa para refugiarse en una alejada hacienda andina para recibir amor. Su vida personal, esa historia interna que lo atormentaba, que fue inseparable de su expresión artística y científica, también tuvo que salir a flote durante su matrimonio, su desempeño como funcionario público, como docente escolar y universitario, como escritor y como amigo, para terminar de carcomer su espíritu que, como él mismo dijo, sobrevivía solo por amor al Perú.

Pero tal parece que hemos ido leyendo la obra de Arguedas y comprendiendo, de alguna manera, la forma cómo él vio el Perú, y no hemos hecho lo que nos ha ido proponiendo en cada una de sus páginas, ver el Perú. Seguimos estudiando, y por supuesto disfrutando la obra de Arguedas, pero no hemos hecho la tarea de percibir al país desde aquellos lados oscuros con los que se manifiesta, sus canciones, danzas, costumbres, ritos y formas de convivencia que son, finalmente, los aspectos en los que se reconoce el espíritu de un país, una nación.

Al decir “lados oscuros” me refiero a que, a pesar de que conocemos y hemos visto muchas manifestaciones culturales, tanto de las grandes ciudades o de las pequeñas comunidades, aún no las hemos hecho nuestras, siguen siendo vistas como “alejadas” o del “interior”, o de las “provincias”, como si se trataran de sucesos de un espacio, un mundo, una cultura ajena a la nuestra. No hay un interés subliminal o subjetivo de presentar los otros rostros del Perú, como dicen los modernos detractores de Arguedas, sino de recordar que el encargo intelectual del autor de “Todas las sangres” fue hacer que aquellos pueblos olvidados y marginados, con todo y su cultura, su pobreza y su historia, puedan sobreponerse a su estado de degradados y continuar su vida al compás de un progreso que no se traduce en riqueza monetaria, sino en calidad de vida.

Difícil de comprender para algunos intelectuales, que no han ido más allá de las páginas de “Los ríos profundos” o “Agua” para encontrarse con un Perú más rico aún, más allá de las montañas y entre los cálidos valles andinos, donde habitan, cantan y bailan y siembran la tierra y saludan a sus dioses y se adornan los sombreros con flores y que esperan tener su oportunidad para ser, también peruanos. Errónea la forma de pensar aquella que dice que ver el Perú desde adentro es no avanzar. “Avanzar” ¿cómo? ¿Hacia dónde? Errónea la forma aquella de decir, como muchos “costeños” o “urbanos” impostados que escuchar huayñitos es atraer la pobreza.

La obra de José María Arguedas es un moderno y emotivo fresco de la realidad peruana del siglo veinte, desde donde se puede ver el pasado y proponer el futuro, como lo han hecho los antiguos peruanos en su visión circular del mundo. En “Agua” (1935), en que reúne sus tres primeros cuentos, se manifiesta el conflicto social y cultural en una comunidad andina desde los ojos de un niño; éste se ubica en medio de los “blancos” y los “indios”, abusivos y prepotentes aquellos, y sufridos pero solidarios los últimos; pero sobre todo aparece, como protagonista de la literatura peruana, la cultura andina vista como un espacio en que los hombres viven con los mismos sentimientos y experiencias que en cualquier otra comunidad, costeña, urbana o “moderna”. Este es el primer aporte de Arguedas a la literatura peruana, pasar del indigenismo al indianismo y de ahí al cholismo. Ese niño de los cuentos de “Agua” no es un indio, tampoco un misti, es un cholo.

Luego vendría la novela “Yawar fiesta” (1941), en la que, desde el punto de vista de pobladores mayores de una comunidad, que tienen la cualidad de analizar su propio contexto, se refleja la realidad y los conflictos culturales en los que se desenvuelven las comunidades andinas, las que aún se expresan a través de sus antiguas manifestaciones a pesar de que ya están imbuidas en el ritmo y proceso impuesto por las culturas foráneas.

En “Los ríos profundos” (1958), su obra estilísticamente superior artística y literariamente, Arguedas propone, desde una perspectiva más madura, el conflicto que supone el tránsito de una cultura a otra de un personaje que a la vez transita de la niñez a la adolescencia. Es además una metáfora del tránsito cultural de los pueblos andinos, un proceso de siglos que ha terminado por convertirlos en espacios sociales ambiguos, intermedios, con profundos elementos y manifestaciones ancestrales y a la vez con extraordinarias asimilaciones de la modernidad. Esto es ser cholo. En esta novela, es protagonista también el lenguaje, que en voz de su protagonista, muestra el conflicto del autor por querer expresarse en quechua y castellano, lo que marcará luego una de sus frustraciones: el no poder hacerlo.

En 1961 publica “El Sexto”, novela también autobiográfica ambientada en una de las prisiones más lúgubres de Lima, en la que fue recluido Arguedas por asuntos políticos. Nuevamente aparece el conflicto, el enfrentamiento de clases y grupos sociales, ilustrados a través de la lucha entre el bien y el mal, la violencia y la solidaridad. Es la primera obra literaria de ambientación urbana, o limeña, y la primera en la que Arguedas se expresa totalmente en castellano, sin que esto lo aleje de su punto de vista andino, o provinciano.

Será con la novela “Todas las sangres” (1964) con la que intentará Arguedas concentrar, presentar y entender el mundo andino en toda su dimensión, pero sobre todo intentará que el lector, al que supone leal y solidario, sea quien entienda y asuma ese mundo como propio. Arguedas intenta hacer entender que el país está conformado por todas las razas y culturas y que sus habitantes, herederos de esas razas y culturas, son parte de ese país, por lo tanto se comprenda y asuma esa identidad, unidad y espíritu, como necesarios para concretar una convivencia armoniosa y pacífica. Pero “los analistas, sociólogos y críticos” no lo entienden, por lo tanto los lectores tampoco lo hacen. El mundo de “todas las sangres” seguirá siendo ajeno, un invento, una ficción, una historia que no expresa la realidad.

José María Arguedas escribió más cuentos y recuperó y tradujo leyendas y mitos, también hizo poesía, excelente poesía, publicó sus estudios antropológicos, impulsó la investigación desde sus cargos de director de museos, estimuló la educación en los pueblos andinos, transmitió sus propuestas a través de la docencia universitaria, debatió con escritores e intelectuales de otros países, defendió el arte como punto de partida de la expresión literaria sin dejar de lado la perspectiva personal o autobiográfica, alentó a los jóvenes a estudiar y escribir sin miedo, protegió las ancestrales manifestaciones culturales, pero sobre todo buscó que se trabaje por las comunidades postergadas de todo el país.

Mientras lo atormentaba la idea del suicidio, para escapar de sus problemas familiares y deshacerse de los demonios interiores, desprenderse de sus frustraciones como intelectual y artista, recibió premios y homenajes, fue jurado de premios literarios como el de Casa de las Américas y escribió entre insomnios, pastillas y viajes la novela “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, nueva mirada urbana de la condición humana a través de su experiencia como escritor, investigador y profesor. La novela se publicó en 1971.

Dos años antes, los últimos días de noviembre de 1969, José María Arguedas escribió las últimas notas de su diario y algunas cartas a sus amigos. Era el fin. Agradeció a quienes lo acogieron, quisieron y comprendieron; dio recomendaciones a amigos y alumnos, reflexionó sobre su vida y obra, y dispuso los asuntos finales sobre su sepelio; luego cogió un arma, se encerró en un baño de la Universidad La Molina y mirándose al espejo se disparó en la cabeza. La bala, caprichosa como los dos anteriores intentos de suicidio, y casi como toda su vida, le hizo una mala jugada y le hizo sufrir aún más. Tras cuatro días de agonía murió el 2 de diciembre.

Es decir, se murió pero no. Arguedas se ha mantenido más vivo que nunca. Cuando se habla del mejor escritor peruano del siglo veinte se habla de Vallejo y Arguedas, algunos más premiados y conocidos se molestan, pero así no más es. Arguedas es querido y leído, estudiado y citado, aún no comprendido del todo, es cierto, pero sigue siendo el maestro, el amauta, el apu, el artista peruano por excelencia.

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La Gaia dijo: ¡Basta!

Beatriz Paganini (Desde Santa Fe, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Mi tesis de que la Naturaleza constituye una entidad perfectamente dotada para ser reconocida como un sujeto de derecho capaz de actuar en su propio nombre, por medio de representantes, en todos los casos en que, sus intereses que son los de todos los integrantes del mundo natural, son violados por el hombre”

Lawrence E. Joseph ”GAIA, la tierra viviente”

Han pasado décadas desde que Monsanto con su mandato sangriento, nefasto, sustentado en un andamiaje de patentes, contratos leoninos y genocidios encubiertos, asola las tierras del mundo.

Desde suicidios provocados, como en los campos de la India cuando no se pudieron afronta los vencimientos de los contratos que hipotecaban de por vida, hasta los nacimientos de niños con malformaciones espantosas provocadas por los pesticidas de Monsanto. Todo estaba regido, ordenado y dispuesto por Monsanto quien a su paso sembraba devastación y muerte. Sólo aumentaban sus cuantiosos ingresos, lo demás, era desolación y muerte.

Los campos seguían y siguen quedando yermos porque la soja transgénica patentada bajo su exclusividad pero eludiendo toda responsabilidad, arruina la tierra infertilizándola. Y así, años tras años, con juicios que paralizaban la producción y el progreso.

Pero la GAIA dijo: ¡Basta! Y abrazó unas semillas nacidas de unas hermosas flores del Amaranto, las sopló con sus potentes pulmones de vientos andinos y las semillitas llegaron hasta donde estaban las desnaturalizadas transgénicas creciendo y a la vez matando.

Y la vida eludió a la muerte provocada.

Y sucedió que, los productores del imperio en Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri empezaron a darse cuenta que otra semilla arruinaba sus sembrados no obstante de ser transgénicos y rociados con los potentes pesticidas que Monsanto producía.(1)

Se llegó al extremo de tener que abandonar los sembrados porque esa semilla invasora crecía sana, hermosa, con sus flores tapizando los campos. Con su Amaranto venciendo a la sofisticada y artificial semilla del lucro.

Ya en tiempos de la colonización española que fue brutal, despótica y carente de espíritu cristiano, no obstante la cruz y el evangelio, desde su web ohlistica2000.com.ar, nos cuenta refiriéndose al Amaranto:

“Sus plantaciones fueron quemadas y su consumo fue prohibido, dándosele el rotulo despectivo de “alimentos para salvajes”. Es más, pocos saben que la aún utilizada expresión “me importa un bledo” refleja el sentimiento de desprecio de los españoles respecto al grano de amaranto. Si buscamos la palabra bledo en un moderno diccionario de la RAE, encontramos “planta anual comestible de la familia de las quenopodiáceas; cosa insignificante….”

¡Pero no contaban con la GAIA!

Que es más fuerte, más sabia, más antigua, madre universal contenedora y generosa, heredera y heredada de los mayas y aztecas.

Y comparando:
¿Qué sembró la colonización española?

Exterminio, atraso, muerte y persecución.

¿Qué es Monsanto?

Un bicho malo que muere por su propio veneno exterminador.

¡Gracias Gaia!

¡Gracias Pacha Mama! Te necesitamos más que nunca sin armas, sin guerras, sin hambre, sin hipotecas. Sólo vida, amor y con flores de Amaranto.

Notas:
1) http://www.diasporaweb.es Alberto Elósegui

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Marxismo leninismo

Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Fueron unos discretos golpecitos dados a la puerta del cuarto, mientras él, dando la espalda, redactaba, febril, el informe para los camaradas de Buenos Aires.

Por inercia, contestó al llamado:

-Adelante.

-Un regalo, un regalo para ti y soy yo, pero antes tienes que firmar estos papeles… y soy toda tuya. Yo no entiendo qué dicen, debe ser la cuenta del hotel.

Vieja táctica. Te meten una prostituta cinco estrellas en la habitación y, si no cierras de inmediato dejando la prostituta fuera, estás perdido. Firmarás lo que sea. Un llamado a la insurrección armada o un llamado a la tranquilidad y a las elecciones democráticas y libres. O bien ¿por qué no? un llamado a la nación entera…en fin, había que despejar equívocos, y él se dirigió a la prostituta mientras mantenía abierta la puerta para que todos lo oyeran:

-A vos y a quienes te mandaron me los voy a coger, pero cuando yo quiera. Y subrayó el YO. Los camaradas lo esperaban en el lobby y lo recibieron a carcajada limpia:

-¿Cómo has hecho para mantener la línea del Partido y a la vez negarte a ese mujerón? Con decirte que cobra mil dólares la noche…

-Carcajada general.

-Confiesa, te la cogiste.

-Sí, y vamos a informar al Comité Central.

Carcajada general.

Tardó en darse cuenta que le estaban tomando el pelo…por un momento los odió. Nada se toman en serio, y no es que sean malos, al contrario, muchachos, fieles al Partido, pero nada toman en serio. En fin, regresando al cuarto se encontró en fase comercial: ¿Cuánto por tu molestia? Asustada, la prostituta dio una cifra que en el acto él pagó con tal que se marchara. Y sentado de espaldas a la puerta retomó la redacción del informe en una máquina de escribir.

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Música: Desde Venezuela, el joropo

VENEZUELA TUYA

El joropo es una forma tradicional de música y baile que identifica plenamente a los llanos venezolanos. Antiguamente “joropo” se refería a una fiesta, pero con el pasar del tiempo se identifica más bien como una forma de música y baile.

El Joropo es actualmente un símbolo emblema de identidad nacional en Venezuela. Sus orígenes se remontan a mediados de 1700 cuando los campesinos prefirieron utilizar el término “joropo” en vez de “fandango” para referirse a fiestas y reuniones sociales y familiares. Fandango es un término de origen español que identifica unos de los cantos y bailes más populares dentro del flamenco. El joropo parece haber tomado del fandango el sentido de la fiesta ó baile abandonando el galanteo amoroso propio del fandango y adopta el asido de manos y los giros del vals. Así se conserva hasta ahora.

El joropo no sólo es un estilo musical, también es baile y danza, y representa además una fiesta popular, es un baile alegre que divierte y reúne a sus participantes, en cada zona geográfica toma su propia esencia, y desarrolla diferentes paso y figuras en el baile, existiendo sin embargo figuras básicas que los identifican.

Las principales figuras del joropo son el valsiao, el escobillao y el zapatiao. El primero se da en el inicio del baile, en el vals las parejas se abrazan suavemente recorriendo el espacio de baile en tres tiempos propios del vals, dan vueltas rápidas en giros espirales. El siguiente, el escobillao, es una figura donde los bailarines colocados de frente mueven los pies a manera de cortos avances y retrocesos como si estuvieran cepillando el suelo. El tercero, el zapatiao, es una figura varonil y se realiza por la pareja sin soltar el abrazo ó sueltas completamente como es propio en los llanos, en esa figura el hombre hace sonar sus pisadas del fuego mientras la mujer se limita a escobillar.

En Venezuela se identifican el joropo llanero, central y oriental. Igualmente en la región de Guayana, centro-occidental y de los Andes se encuentra en cada una un tipo de joropo con características especificas que identifican la región.

El Joropo Llanero se caracteriza por tocarse con arpa de cuerdas de nylon, cuatro y maracas, sin embargo en muchas ocasiones se sustituye el arpa por la bandola llanera.

El Joropo Central se toca con arpas de cuerdas de metal, maracas y buche (voz), el cuatro como instrumento acompañante desaparece lo que da origen a una sonoridad más melodiosa pero menos rítmica.

En el Joropo Oriental se adicionan otros instrumentos como la guitarra y el bandolín, el cuatro y algunas veces el acordeón y algunas veces la cuereta que es un tipo de acordeón pequeño de origen europeo. El joropo oriental se denomina también golpe.




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A mi niña, Paloma

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Apenas te imagino, niña Paloma.
Niña a la que no pude mecer su cuna,
ni descifrar sus desvelos o besar su frente,
iluminarme con su sonrisa de oro y sus destellos.
¡Niña Paloma!
Quisiera ser el viento a favor que eleve tu vuelo,
la nube que te cubra si te asalta el miedo,
la estrella que detenga el filo que te hiera
la palabra concisa, que devele un misterio.
Enroscarme en el aire, si sopla a contramano
queriendo convocarte hacia la oscuridad,
hacia el lamento.
Quisiera ser tu manantial y tu desierto,
la levadura de tu pan, la vianda de tu aliento.
El brillo de tu luna, tu error, tu acierto.
Si un día tuvieras hambre de palabras
quisiera romper la huelga, llenar la ausencia,
tapando cada agujero de tu alma.
Encordelar el potro de todas tus tristezas
para que nada te arrastre, hacia la mansedumbre,
ni al despecho.
Quisiera volverme olivo, senda de caramelo,
almíbar de tu voz, brisa de lluvia
guía de tu paso firme, al rozar tu suelo.
Mi niña Paloma, crece, agita tu vuelo
que mis latidos te siguen hasta en la ausencia.
¡Enciéndanse tus soles, dancen luceros
cuando tus alas vuelen libres, hacia el tiempo!
Tal vez, entonces, ya pueda conocerte…

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Cine: “El acorazado Potemkin” siempre tendrá público aunque pasen los años

Olga Sobolevskaya (RIA NOVOSTI)

Hace 85 años, el 18 de enero de 1926, tuvo lugar en Moscú el estreno de la famosa película de Serguei Eizenshtein, “El acorazado Potemkin”.

Esta obra, teñida de un sobrecogedor realismo, inmediatamente pasó a formar parte de los referentes del cine mundial y hasta el día de hoy sigue figurando en las listas de las mejores películas de toda la historia.

No importan los saltos que diera posteriormente el cinematógrafo, “El acorazado Potemkin” nunca ha quedado obsoleto.

Ha habido bastantes parodias de esta película épica sobre la rebelión de los marineros: así, referencias irónicas las podemos encontrar en “Los intocables de Elliot Ness” de Brian de Palma, en “Brasil” de Terry Gilliam y en “Déja vu” de Juliusz Machulski.

En 1966, Guennadi Poloka dirigió la película “El regreso del Acorazado”. Incluso en los Simpson se puede ver una parodia de la película de Eizenshtein.

Su película es lacónica y expresiva, igual que lo es el arte del cartel, su concepto es lógico e implacable, igual que un artículo de estilo publicista y de insuperable calidad, es impactante, como lo podría ser un ardiente sermón, es cruel y realista como lo son los documentales.

En opinión de Eizenshtein, el objetivo del cine era “transmitir directamente un postulado”. Y es precisamente por ello por lo que es tan difícil acabar amando esta película. Sin embargo, no se puede menos de admirar la maestría de su director que la filmó cuando tenía apenas 27 años.

Los temores de lanzar una película sin estrellas como protagonistas y sin una historia de amor resultaron completamente infundados: al día siguiente de la presentación los cines de Moscú estaban abarrotados de gente.

Y si el primer día el público era recibido por personal vestido de marineros con una enorme maqueta del acorazado expuesto enfrente del cine, a partir del día siguiente ni siquiera fue necesario.

En abril de 1926, la película viajó a Berlín para obtener un increíble éxito y protagonizar escándalos de censura. El público sufrió una conmoción cultural y Eizenshtein se convirtió en toda una celebridad.

De hecho, “El acorazado Potemkin” fue película precursora del neorealismo italiano de los años 1945-1955 con sus características historias y sus sentimientos y ambiente, sacados de la vida real.

Sin embargo, aquella tendencia cinematográfica evitó ser moralizadora. Eizenshtein, por su parte, durante el rodaje paulatinamente se alejó de su concepto preferido del “montaje de atracciones” al estilo del circo o de un musical, para acercarse al “cine de análisis”.

El cinematógrafo intelectual, entendido por Eizenshtein, sin embargo, no dejaba de ser propaganda. “El cine de análisis”, aseguraba el director, “ha de tratar temas de toque derechista, de toque izquierdista, de la dialéctica y de los métodos del bolchevismo”.

Ahora parece estar de moda dar color a las películas creadas en blanco y negro. Sin embargo, el director soviético también fue pionero en este sentido, pintando a mano de rojo la bandera, izada por los marineros sublevados en el mástil del acorazado.

La banda sonora de la película es una historia aparte, porque hubo tres variantes del acompañamiento musical. La primera versión pertenecía al compositor austríaco Edmund Meisel y, con los ruidos de la película sobrepuestos, le parecía ideal a Eizenshtein.

Al ser restaurada la película en 1976, como banda sonora se usaron las Sinfonías № 5, 8, 10 y “1905” de Dmitri Shostakóvich que le dieron al “Acorazado” un carácter infinitamente más dramático.

En 2004 y 2007 los grupos “Pet Shop Boys” y “The Sun Kings” presentaron sus versiones de la música de la película, arreglada en estilo pop.

Eizenshtein era considerado ya un director de referencia cuando no tenía ni 30 años y le empezó a seguir toda una generación de jóvenes con talento. A finales de los años 20, dictaba conferencias en Berlín, Hamburgo, Londres, Cambridge, Ámsterdam y Amberes y a principios de los años 30 pasó una temporada trabajando en Estados Unidos y México.

El rodaje de su película “Viva México” fue suspendido al ser invitado el director por José Stalin en persona a volver a la URSS. Tras su regreso, Eizenshtein dio cursos de dirección cinematográfica en el Instituto Estatal de Cinematografía.

Una de las ideas preferidas de Eizenshtein profesor era la siguiente: provocarle al espectador la reacción necesaria es para un director de cine una tarea “puramente matemática” y, por lo tanto, “para solucionarla se necesita más o menos la misma agudeza de la mente que para proyectar una edificación de hormigón”.

En 1938, vio la luz la película histórica “Alexánder Nevsky” con la música de Serguei Prokófiev y, entre 1941 y 1945, se rodó “Iván El Terrible”. Por la primera parte de esta última película a Eizenshtein le fue concedido el Premio Stalin y la segunda, sin embargo, fue prohibida y presentada solamente en 1958, mientras el rodaje de la tercera parte fue suspendido.

Según dijo otro director de referencia soviético, Mijail Romm, “a Eizenshtein le gustaba arriesgar, pero el destino no siempre le ponía a salvo”.

Hoy en día muchos directores citan el nombre de Eizenshtein como su primer maestro y los estudiantes aprenden de sus películas.

En la época del célebre director, “el joven cinematógrafo” no solía tardar mucho en formar a los cuadros que, sin embargo, brillaban como joyas. Lo curioso es que en la actualidad la industria del cine, por mucho que se empeñe, no es capaz de crear cosas tan valiosas.

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Carta a un amigo que piensa que los derechos humanos no son para los delincuentes

Jesús Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Querido amigo:

Con lo que no estoy del todo de acuerdo contigo es que los Derechos Humanos no sean para los delincuentes.

También ellos son seres humanos y, si bien hay algo de una elección personal de ese destino, hay un factor que no deja de ser imponderable que es el social, como factor causante de la delincuencia.
Cuando vi, estando muy joven, “A sangre fría”, película basada en la novela del escritor estadounidense Truman Capote, salí bastante preocupado por la condena de los asesinos a la pena de muerte, porque comprendía que tenía razón un viejo abogado colombiano, Alfonso Meluk, quien escribió un ensayo, bastante bueno, sobre la etiología social de la delincuencia en Colombia.
Después descubría a través de su historia de la locura, al filósofo francés Michel Foucault, quien tanto contribuyó a la reforma psiquiátrica que tendía a tumbar las tapias del manicomio, ese lugar de gran encierro y enormes oprobios a los que se sometía al loco y luego él escribiría otra magna obra que no he leído en su totalidad, la cual se llama Vigilar y castigar, donde muestra como la sociedad bien pensante ejerce todo su sadismo y su crueldad, que castiga en los asesinos, al aplicárselas a éstos, lo cual sustentaba con una práctica política de apoyo a los presos.
Yo estaría de acuerdo con la madre que pide una cárcel digna para su hijo en prisión.
Recuerdo lo lindo que me pareció una historia que me contó una analizante, de cuando acompañaba a la familia de su novio a hacer pic-nics, al pie de la cárcel para que el padre prisionero, viera desde la ventana del penal a toda la familia completa, mientras almorzaban, en un mantel de cuadros rojos y blancos, en la hierba para acompañarlo a él.
Me opongo a las torturas de Abu Grahib y de Guantánamo, tanto como a la pena de muerte desde que vi la película Death man, walking, basada en la historia de Sister Helen Prejean, quien sirviera de asesora espiritual a los condenados a muerte en Lousiana y de ahí pasara a la lucha contra la pena de muerte en dicho Estado.
Sister Helen Prejean no sólo ayuda a los reos, sino a sus familias y a las familias de las víctimas de estos delincuentes, basada en la lectura de Albert Camus de Reflexiones sobre la guillotina y en El Padrenuestro, oración que los católicos rezan todos los días:
“Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores…” Me enseñó a rezar el Padre Astete, antes de que modernizaran el rezo con “Perdónanos nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.”
No digo que esta gente no vaya a la cárcel pero habría que hacer grandes reformas en esas instituciones totales y totalitarias, que se convierten en escuelas del crimen y donde los carceleros sean tan corruptos como los prisioneros, a los que vigilan y castigan.
Lo que habría que pensar es en las causas del mal para pretender evitarlo, si es posible, y que las cárceles se conviertan en verdaderos sitios de rehabilitación dentro del contexto de nuestro malestar en la cultura.
Por eso no me gusto el reaccionario mensaje de la madre de la víctima a la madre del asesino, también una víctima activa, responsable de algo que todavía se nos escapa.

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Los Derechos Humanos son para los Humanos Derechos, No para los DELINCUENTES

Hace poco, las madres de PANDILLEROS encarcelados realizaron una manifestación exigiendo los "DERECHOS" de sus hijos. Acá está la respuesta de una madre ciudadana hacia la madre que protestaba.


DE MADRE A MADRE:

Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.

Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo y de lo que supone económicamente para ti ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia.

Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.

Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.

Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.

Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia. Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.

Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.

En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el panteón.

¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.

Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades que tan solidarias son contigo para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.

¡Ni siquiera para decirme cuáles son MIS DERECHOS!

________

De ahí a pedir de nuevo la pena de muerte no hay sino un paso, los derechos humanos son derechos y lo son para toda la gente.

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Lágrima de nube

Gustavo E. Etkin (Desde Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cae la lluvia
llora la nube
sus lágrimas frías
golpean tristezas
y pájaros muertos.

Y el viento empuja
la nube llorona
para secas bocas abiertas
que esperan
una gota de lluvia.

Lágrima de nube
la gota cae
buscando tierra
cemento
pelo
piel
un lugar
para quedar
en un charquito
o dentro de una boca seca.

Lágrima de nube
que después
subirá con otras
para hacer otra nube
azul, roja
anaranjada, amarilla,
nube que flota
nube que brilla.

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Vocabulario pasado de moda (demodé) (un diálogo casi posible)

Rodolfo Bassarsky (Desde Arenys de Mar, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

DON PEDRO: ¿Qué hacés, che? Te digo una cosa: ¡sos un pelafustán!

JUANCITO: Salí de ahí, pibe ¿Y por qué me decís eso, eh?, ¿estás colifato?

P: ¡Dejate de escorchar, che! Vos sabés muy bien, pero muy bien por qué te lo digo, no te hagás el feza. ¡Qué caripela tenés,che! ¿O fui yo el que se afanó el Condibé del frigidaire?

J: ¡Patapúfete!, ¡ahí estaba la madre del borrego! Me creía que era algo más grave, che. No seas pajarón. ¿Te creés que estoy loco de remate? Si acá el colifato sos vos, vejestorio.

P: Má sí, ya empezás con alusiones personales, no tenés el más mínimo respeto por las canas que peino. Sos un mequetrefe insignificante. No me hagás hablar, che. Yo, cuando tenía tu edad, laburaba y sudaba la gota gorda para llevar el pan a mi casa.

J: Si el Condibé ese sale tre chirola ¿O te creés que es caviar negro? Y para que sepas, también tomé prestado un Tomacó y un dulce de leche La Martona.

P: ¡Caramba con el señorito este! Si con esa pinta de dandy nos querés hacer creer que sos un niño bien y no sos más que un bólido caído del catre.

J: ¿Sabés lo que sos vos? Sos un viejo cascarrabias. ¡Te creés que con esa facha de bacán, con las sienes grises y con gomina en los dos pelos locos que tenés, vas a engatusar a medio mundo! Pero si te mirás al espejo, te vas a avivar de que sos más fiero que Sammy Davis jr. Pero mirá el batifondo que me hacés por un Condibé, un Tomacó, un dulce de leche La Martona y una infame latita de extracto de carne…

P: ¡Ah! ¡Ahora también el extracto de carne! ¡Faltaba más! Mirá, le digo a tu vieja porque te merecés una buena zurra y que te deje el culo colorado como un tomate. Mocoso maleducado, ladronzuelo de morondanga.

J: ¡Mirálo vos!, además alcahuete el viejo. ¡Y de lo peor! Alcahuete al cuete, el viejito. Total, por un Condibé, un Tomacó, un dulce de leche La Martona, un extracto de carne y una cucharadita de crema de la botella de leche cruda de la Vascongada… Pero, fijate la carucha que tenés: esos cachetes rojos que parece que les pusiste colorete, esas lagañas y esas patas de gallo que baten los años que tenés. Deberías ser más piola y quedarte muzzarella.

P: Sos un crápula, che. Pobre tu madre, ya le habrás hecho salir canas verdes a la pobre. Si seguís por este camino vas a ir a parar a la cárcel. Te va a agarrar la cana y vas a ir a parar a la taquería en cualquier momento. Te van a enganchar afanando cualquier nadería y por una sonsera un buen día, ¡adentro! Y la desgraciada de tu madre viuda tendrá que pelar un par de fragatas para sacarte. Escuchame, ¿No pensás corregirte?, ¿no pensás elegir el camino de la redención de tus pecados ahora, ahora que sos joven?

J: Y dale y dale, y dale que te dale. Me tenés con los huevos hinchados, con ese rostro de afeitado y sin visita que tenés y esa pelada brillante con dos pelos, te creés que podés dar lecciones de moral, te creés. ¡Mejor no rasco en tu pasado… y en tu presente! Si sos un viejo verde y jeropa. ¿Te creés que no sé qué te agarraron chapando con una sirvientita en el zaguán? Mirá vos el quilombo que estás haciendo por un Condibé, un Tomacó, un dulce de lecha La Martona, un extracto de carne, una cucharadita de crema de la botella de leche cruda de la Vascongada y un Flit, para las cucarachas que tengo en el bulín.

P: ¡Carajo! ¡Por los mil demonios! Sos un atorrante, sinvergüenza, te metiste en el armarito de la cocina, también. Sos un cararrota, un sinvergüenza sin remedio. Y un imbécil. ¿No te das cuenta de que es mejor vivir con rectitud? ¿O vos te pensás que la moral y las buenas costumbres están para ser pisoteadas por la estulticia y la vileza de vivos como vos? De chorlitos que se creen que pueden llevarse el mundo por delante impunemente.

J: Andá y ponete la sotana. ¿Qué clase de cura sos que predicás una cosa y hacés otra? Y pensar que llegamos hasta acá por medio kilo de pancitos alemanes y otras cositas: un Condibé, un Tomacó, un dulce de leche La Martona, un extracto de carne, una cucharadita de crema de la botella de leche cruda de la Vascongada, un Flit y una conchuda lata de Fluído Mánchester, también para el bulín.

En este momento Pedro mira horrorizado a Juancito, permanece inmóvil un instante y sin dejar de tener clavada la mirada en el joven, cae muerto a sus pies. Juancito, sin inmutarse, da un paso por sobre el cadáver y continúa su discurso.

¡Ah!, mientras estaba operando me bajé una Pomona bien frappé, dejé un cartelito escrito en una hoja de Repuestos Rivadavia dándole las gracias – porque soy agradecido – a ese viejo que ni siquiera la vio. Tomé prestada una estilográfica Sheaffer que me encontré de paso por el escritorio y un tubito de 20 cafiaspirinas porque ya me estaba doliendo el mate y ¡recórcholis!, se me olvidaba un par de medias caladitas Morley de mujer que el viejo verde este tenía guardado en la cómoda del dormitorio. Voy a quedar bien con la Susana, que me tiene loco.

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El Olimpo parlamentario

Andrea Dufournel (Desde Temuco, Chile. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Al parecer la realidad que vivimos los chilenos de acá abajo no es la misma que la de nuestros ilustres parlamentarios, o por lo menos de un gran porcentaje de ellos. Es, a todas luces, una mezcla rara de oficialistas y quienes deberían ser oposición, pero que han caído en una especie de relación incestuosa, amorfa, inconsecuente y amnésica sobre cuál es su verdadero rol olvidando que fueron elegidos para legislar a favor del interés superior del país y representar a quienes les votaron. Claramente su rol de oposición “constructiva”, como se le llama ahora, se la han tomado muy en serio y demuestran lo cómodos que se encuentran cohabitando con la derecha en la Moneda haciéndoles muy fácil legislar a favor de sus intereses, cumpliendo cabalmente con la política de los acuerdos y de la alternancia en el poder.

Quienes, se supone, nos representan en el congreso han adoptado el papel de amebas que se dejan llevar por la marea, traicionando sus principios, y lo que es peor al pueblo. Aunque algunos puedan decir que no es así, han dado muestras claras que les es más fácil dejarse llevar que manifestar abiertamente sus desacuerdos, si es que los tienen, apoyando leyes que distan mucho de los intereses de la mayoría: royalty minero, reforma a la educación, privatización de los bienes del estado, entre otras iniciativas del ejecutivo.

Mientras el gobierno incumple sus promesas y echa por tierra las esperanzas de quienes compraron su discurso de campaña cuyo contenido tiene una enorme letra chica, actúa con prepotencia. Sube dramáticamente el costo de la vida mostrando que, claramente, cambio futuro y esperanza no habrá, sólo la continuación de un sistema económico perverso que administraron eficientemente los gobiernos de la concertación profundizando aún más la brecha entre pocos ricos y muchos pobres.

Más allá de los “lapsus linguae” del presidente que denotan su particular estilo, se han realizado cuestionables contratos millonarios, escándalos por compras del ejército, alzas en los aranceles universitarios, alzas en los pasajes de la locomoción colectiva sin mencionar los alimentos de consumo básico, nos muestra un futuro desesperanzador en materia económica a las familias más pobres.

La complicidad de los medios de comunicación, que en su mayoría se encuentran en manos de la derecha, mantiene a través de la desinformación y la distracción banal la sensación de que todo marcha sobre ruedas, sólo informan la realidad cuando es imposible ocultarla, como ocurrió con la huelga de hambre mapuche y la crisis del gas en Magallanes. La cohabitación con la corrupción y el abuso que la derecha tanto criticó de los gobiernos de la concertación son una realidad que ha saltado a la luz pública y a la que los medios han incluido en sus pautas mezclados con farándula, fútbol y playas, por lo que pasan inadvertidos.

Claramente el espectáculo mediático montado por el gobierno sumado a la hipo actividad y laxitud ética de la “oposición” es patético, se notan claramente, los efectos de la temporada estival y sus ansias de que llegue pronto el feriado legislativo.

La necesidad de que los dioses del Olimpo parlamentario se dignen mirar la realidad en que están sumidos los chilenos, las desigualdades, discriminaciones, falta de oportunidades y bajos salarios es urgente. Cambiar de actitud en su relación con el oficialismo y asumir que son oposición, mostraría que algo de dignidad les queda y que quienes han mostrado consecuencia en sus votaciones son sólo la excepción que confirma la regla… aún están a tiempo.

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Acerca de la última novela de Gioconda Belli: El país de la utopía (concretada)

Demian Paredes (LA VERDAD OBRERA-PTS. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

“Ahora o nunca, les dijo. Para cambiar las cosas de fondo, ellas necesitaban estar solas un tiempo, gobernar sin interferencias masculinas”

Gioconda Belli, El país de las mujeres

Si en la clásica obra de distopía (o antiutopía) de George Orwell, 1984, se mostraba el fracaso de la rebeldía ante una sociedad “totalitaria” -síntesis perfecta entre la burocratización “de tipo” stalinista y la “sociedad de control” norteamericana-, en el caso de El país de las mujeres, de la nicaragüense Gioconda Belli, por el contrario, encontramos una feliz utopía conquistada: las mujeres son gobierno en un país. ¿Tienen algo en común, por lo tanto, para mencionarse así, a estas dos historias juntas? Yo creo que sí: ambas hablan -obviamente por distintas vías y con distintos/opuestos resultados- de los intereses vitales del ser humano en la lucha por ampliar sus libertades esenciales…

La ucronía (el “¿qué pasaría si…?” -en este caso sin apoyarse en ningún hecho histórico como punto de partida-) en El país de las mujeres se desarrolla desde el imaginario Faguas, un país pobre de Centroamérica, donde el PIE(1) (Partido de la Izquierda Erótica) conquista la presidencia.
Haremos a continuación un comentario general sobre el contenido de la novela, con algunos señalamientos puntuales.
Un país, su realidad

Un(a) narrador(a) omnisciente relata, retrospectivamente, la trayectoria de Viviana Sansón -por cierto: todos los nombres fueron escogidos inteligentemente por la autora- y el equipo que va conformando, para llegar al gobierno del país, tras un ataque que recibe y que la deja internada en coma.

Faguas es esa clase de países “pasados de uno a otro colonizador, de la independencia a la insumisión de los caudillos, con breves períodos de revoluciones y democracias fallidas”. Allí “ni la gente supuestamente educada conocía bien en qué consistía la libertad, ni mucho menos la democracia. Las leyes eran irrelevantes porque, por siglos, los leguleyos las habían manipulado a su gusto y antojo”(2).

Viviana era, antes de dedicarse a la política, reportera. En Faguas “La nota roja se había puesto de moda. Abundaban las historias de pandillas y narcotraficantes, a la par de trifulcas domésticas y abusos de menores. Las niñas de diez años que el padrastro embarazaba eran tan frecuentes como los robos y desfalcos al Estado de parte de funcionarios públicos que, en vez de ser despedidos, eran trasladados de una a otra dependencia. Ese partido es como la Iglesia, le decía su jefe, a los curas pedófilos no los echan, los trasladan para que hagan sus fechorías en otra parte”(3).

Aprovechando la anomalía de una explosión volcánica que dejó, con sus gases y extrañas sustancias, a los hombres débiles, sin testosterona, se lanza Viviana a la pelea electoral.
Campaña electoral: discusiones políticas

Viviana -con cierto prestigio ganado por sus jugadas investigaciones y denuncias periodísticas- les propone a sus compañeras Eva, Juana de Arco, Ifigenia y otras, desarrollar -ante la cuestión de que las presidentas mujeres ya existen y “no son novedad”- un “poder femenino”, desde esta perspectiva: “un partido que proponga darle al país lo que una madre a un hijo, cuidarlo como una mujer cuida su casa; un partido ‘maternal’ que blanda las cualidades femeninas con que nos descalifican, como talentos necesarios para hacerse cargo de un país maltratado como este. En vez de tratar de demostrar que somos tan ‘hombres’ como cualquier macho y por eso aptas para gobernar, hacer énfasis en lo femenino, eso que normalmente ocultan, como si fuera una falla, las mujeres que aspiran al poder: la sensibilidad, la emotividad. Si hay algo que necesita este país es quién lo arrulle, quién lo mime, quién lo trate bien: una mamacita. Es el colmo, ¿verdad? ¡Hasta la palabra ‘mamacita’ está desprestigiada! Una palabra tan bonita. ¿Qué tal entonces si pensamos en un partido que convenza a las mujeres, que son la mayoría de votantes, de que actuando y pensando como mujeres es que vamos a salvar este país? ¿Qué tal si con nuestras artes seductoras de mujeres y madres, sin falsificarnos ni renunciar a lo que somos, les ofrecemos a los hombres ese cuido que les digo?”. A lo que Eva dice: “Las feministas nos acabarían diciendo que vamos a eternizar todo lo que se piensa de las mujeres”, y Viviana retruca: “Depende qué feministas. El feminismo es muy variado. El problema para mí no es lo que se piensa de las mujeres, sino lo que nosotras hemos aceptado pensar de nosotras mismas. Nos hemos dejado culpabilizar por ser mujeres, hemos dejado que nos convenzan de que nuestras mejores cualidades son una debilidad. Lo que tenemos que hacer es demostrar cómo esa manera de ser y actuar femenina puede cambiar no sólo este país sino el mundo entero”(4).


Su política la difunden ampliamente (Twitter, Facebook, blogs y “en cuanta red social existía”), y así “En un dos por tres, no hubo en el país quien no supiera lo que era el PIE. La modorra política de Faguas, el business as usual, se sacudió. En los programas de opinión se polemizaba a favor y en contra. Se discutió si el poder ejercido por las mujeres sería diferente, si el erotismo era distinto a la pornografía o si la izquierda tenía aún razón de ser. Lo mejor de todo fue que cuando los comentaristas y periodistas se revelaron como trogloditas, traicionando sus esfuerzos por sonar como hombres modernos, las mujeres se tomaron la discusión y expusieron con vehemencia y apabullante sencillez su disgusto y su incredulidad por lo natural que les parecía a los varones la división de los sexos que les recetaba a las mujeres la exclusión, la explotación y un sinnúmero de desventajas. En los debates se producían verdaderos pugilatos verbales. Mujeres de delantal, modelos, madres, santulonas, intelectuales, profesionales y putas llamaban a los programas para defender los derechos de la mujer, quejarse de las soledades de la maternidad o indagar sobre la explosión del volcán y el déficit de testosterona”(5).

Así surge todo un despertar político de las mujeres, donde discuten todos sus problemas, ofensivamente, contra los prejuicios establecidos.

Entre los fragores del debate “Viviana y las demás afinaron sus discursos y respuestas: hablaron de reformas a la democracia, a la constitución, a los métodos educativos y a los centros de trabajo. En sus diatribas incluyeron retazos de filosofía popular y usaron el arsenal de su memoria nombrando citas que abarcaban desde las teorías de Deepak Chopra, Fritjof Capra y Marx hasta las tesis feministas de Camille Paglia, Susan Sontag, Celia Amorós y Sofía Montenegro”(6).
La (lucha por la) igualdad: las tareas domésticas, el aborto, la sexualidad

Con esa particular “síntesis política” (¿o para ser más precisos deberíamos decir ecléctico cóctel político-filosófico?), Viviana y sus compañeras en campaña logran llegar a la presidencia de Faguas. Y comienzan a desarrollar iniciativas para aliviar a las mujeres.

De una nos enteramos al inicio de la novela, cuando el vendedor ambulante José de la Aritmética, un personaje por momentos clave de la historia, regrese a su barrio y hogar el día del atentado -luego de que se enviaran a la casa a todos los hombres, relevados de las tareas en el Estado-. Allí, mientras discuten los vecinos y familiares acerca del futuro del país sin presidenta, “sonó la campana del comedor vecinal. Ya hacía un año que funcionaba en el barrio el sistema de cocina rotativa, nacido de la idea de aliviar el trabajo doméstico. Las familias -hombres y mujeres- se turnaban en preparar la cena que se servía en la casa comunal construida entre todos y que funcionaba también como centro de reuniones y aula para las clases de lectura y escritura”(7).

A Martina, que es lesbiana, la presidenta le propone crear el “Ministerio de las Libertades Irrestrictas”, con el objetivo de “promover leyes, comportamientos, programas educativos y todo cuanto fuera necesario para inculcar el respeto a la inviolable libertad de mujeres y hombres dentro de la sociedad. La gente en Faguas se cree libre porque no reconoce la jaula que tiene en la cabeza”(8). Y, aunque no pudo -ya que será una labor que llevará, según ha comentado Trotsky en “La lucha por un lenguaje culto”(9), varios lustros en la realidad-, cambiar el lenguaje, “lo que sí impuso fue el fin del lenguaje del odio, el uso de palabras denigrantes para la mujer .y denigrantes para la diversidad sexual humana-, el tratamiento de maricas, cochones, patos, tortilleras, por ejemplo”(10).

Otro gran tema fue el del aborto, donde el gobierno del PIE impulsó la “Ley del Aborto Inevitable”: “La ley había sido aprobada tras lograr ella votos clave de la oposición, convenciéndola de que era inútil prohibir el aborto. Ocurría de todas formas y era la incapacidad de hacerlo en las condiciones adecuadas la responsable de las muertes. La Ley de Aborto Inevitable preveía no dejar piedra sobre piedra hasta garantizar que por razones económicas, de opciones de trabajo, de preocupaciones sobre el cuido futuro del hijo, ninguna mujer viese el aborto como una opción necesaria. Tanto mimo les ofreceremos, explicó Viviana, que, tal como debía siempre haber sido, la mujer sentirá el embarazo como algo que enriquecerá su vida, que le dará ventajas sociales, no como lo que la obligará a la pobreza o a la renuncia de sus opciones. Para abolir el aborto lo que falta no es prohibirlo, sino dejar de penalizar la maternidad. Pero si una mujer corre riesgos de muerte por un embarazo, o es una niña violada, lo siento, pero es ella la que decide por su vida y la del feto. Nadie más. La decisión es siempre e irrevocablemente de la mujer porque su cuerpo es suyo”(11).

¿El resultado? El mismo que el que sucede en la realidad donde el aborto no está penado: “El número de abortos se redujo en Faguas dramáticamente y el modelo estaba siendo estudiado como una posible ruta de solución para un problema que por siglos había dividido las opiniones, las iglesias y sobre todo, a las mismas mujeres”(12).

En definitiva, el plan del gobierno del PIE es demostrar que las tareas domésticas las pueden realizar por igual hombres y mujeres, con la intención de que dejen de ser “exclusivas” de las mujeres -y, principalmente, tareas “no valoradas socialmente”-.
Hay más discusiones en la novela, como la que hay sobre política y literatura, donde el amor de Viviana, Emir, bien podría expresar (también) las opiniones de Belli(13). Y hay, fundamentalmente, a lo largo de toda la historia, un vivo paneo de las miserias a que somete a las mujeres el patriarcado y el capitalismo. Y ahí puede uno (o una) pensar que no habrá forma de comenzar a poner en pie -valga el chiste- diferentes medidas sociales, como los comedores, las guarderías y lavanderías estatales, hasta que no se expropie la riqueza de los banqueros, industriales y terratenientes (no por nada discuten en un momento “las eróticas” gobernantas montar guarderías en las empresas; cuestión que sólo podría hacerse en algunas grandes. “El asunto era cómo montar todo aquello en un país pobre”, se dice(14)). En este sentido podríamos decir que es una “utopía imposible” vencer los poderes reales por medio de una campaña electoral pacífica y ordenada; por eso, si Viviana y sus compañeras militantes lo consiguen, es sólo debido a la anomalía de que los hombres quedan “anulados” momentáneamente por los efectos de la explosión volcánica… pero al poco tiempo recibirá ese balazo del que nos enteramos apenas empieza la historia; un balazo que es político.
Belli, quien además de escritora y poeta, fue militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la década de 1970, y se mantuvo allí hasta 1990, invita entonces a discutir de política, desde la imaginación que plasma en su novela; desde el “compromiso” literario(15). Ante una pregunta por esta novela acerca de si “rescataba la utopía por otros medios”, respondió: “Todo es posible cuando hay voluntad, energía y dinamismo. No estoy pensando solamente en Nicaragua; me parece que esta novela plantea una ilusión, un reto: qué nos ha pasado que nos hemos quedado estancados en la imaginación, como si ya no existiera más posibilidad que el socialismo, el capitalismo o el comunismo. ¿Qué pasó? ¿Ya dejamos de pensar en Marx, en Lenin, en los utopistas? ¿Ya la humanidad no tiene más que producir? Estoy convencida de que la mujer tiene unas calidades bien importantes para este momento histórico de la humanidad por su propia experiencia, y que es urgente que nos movilicemos para lograr incluir más dentro de la sociedad. Las propuestas que hay en mi novela son factibles: pedir guarderías infantiles, que se estudie la maternidad como una asignatura en los colegios y que se reformen los sistemas educativos, es algo de lo que se ha hablado mucho; son cuestiones que están siempre sobre la mesa. ¿Por qué no pensar en el perfeccionamiento de la democracia? Yo quiero desafiar la imaginación”(16).

Aquí, en estas contradictorias declaraciones de Belli, se expresan grandes ambiciones… de pequeñas (y utópicas) soluciones. Se podría pensar tal vez en “utopías viables” y “utopías inviables”…

Porque el “perfeccionamiento de la democracia”, por la experiencia práctica de las masas trabajadoras y populares -y por los mismos datos estadísticos- indican que se logra una “mayor perfección”… pero para las clases dominantes. Los datos de miseria, precariedad y abusos, especialmente de mujeres y niños/as, demuestra que el sistema capitalista es irreformable -o que sus reformas son para pocos países y sectores sociales-; en este sentido “perfeccionar la democracia” es una tarea “utópica-imposible”. Por otra parte, la “posibilidad” del socialismo y del comunismo es algo que está vigente y pendiente de desarrollar -por medio de una revolución obrera y popular triunfante-, habida cuenta que los Estados obreros cayeron producto de la presión imperialista y la degeneración interna del stalinismo y sus “émulos nacionales” -incluso ese desencanto por los dirigentes burocráticos debe ser el mismo que tiene Belli por sus antiguos dirigentes del FSLN-. El imperialismo lo llamó “socialismo real”, pero en verdad fueron experiencias de Estados obreros degenerados (la URSS) y deformados (China, Yugoslavia, Cuba, Vietnam, etc.) lo que se vivió en el siglo XX.

Lo que se mantiene -y hay que rescatar de lo que dice la autora de La mujer habitada- es el potencial que hay en las mujeres -en las mujeres trabajadoras y jóvenes en especial, decimos nosotros-, y la necesidad de “imaginar” -y luchar por- las reformas que necesitamos. En este sentido es muy bueno el rescate que ha hecho Andrea D’Atri del planteo del marxista belga Marcel Liebman sobre la experiencia del Estado obrero ruso, previo al stalinismo -utilizado para el prólogo al libro de Wendy Z. Goldman La mujer, el Estado y la revolución-, que dice: “no fue la lucha por las reformas la que preparó y promovió la revolución, sino la revolución la que abrió paso a las más profundas y verdaderas reformas”(17).
Más allá de las distintas “líneas de lectura” que se puedan hacer (para analizar y/o discutir la obra: por ejemplo una línea exclusiva dedicada al feminismo que propone el PIE, u otra dedicada a “el poder” -cuestiones estas que quedan pendientes-), con un lenguaje llano y accesible, Gioconda Belli plantea entonces una inteligente e interesante “aventura”: la de gobernar y reformar un país, y superar los obstáculos, desde una “óptica femenina”. El país de las mujeres es una novela muy recomendable para leer, imaginar y discutir (mucho).
Notas:
1) http://www.partidoizquierdaerotica.com/
2) Gioconda Belli, El país de las mujeres, Bs. As., Ed. Norma, 2010, p. 44.
3) P. 72.
4) P. 101.
5) P. 113.
6) P. 113.
7) P. 30.
8) P. 42.
9) Escribió allí Trotsky: “Los necios reaccionarios sostienen que la revolución, sin haber llegado a destruirla del todo, está en camino de estropear la lengua rusa. De hecho, existe actualmente una enorme cantidad de términos en uso que han surgido por casualidad, muchos de ellos expresiones groseras y del todo innecesarias, otros contrarios al espíritu de nuestra lengua. Y sin embargo, estos tontos reaccionarios están tan equivocados acerca del futuro de la lengua rusa como acerca de todo el resto. En efecto, a pesar y más allá del desorden revolucionario, nuestro lenguaje se irá rejuveneciendo y fortaleciendo con una mayor flexibilidad y delicadeza” (http://www.ceip.org.ar/160307/index.php?option=com_content&task=view&id=704&Itemid=114). Lamentablemente esto no pudo desarrollarse, debido al aislamiento internacional de la revolución rusa y a la contrarrevolución stalinista.
10) P. 44.
11) Pp. 162 y 163.
12) P. 163
13) Le dice Emir a Viviana, en una conversación sobre el PIE: “soy un terco convencido de la idea de que hay que cambiar el mundo. Me he dado con la piedra en los dientes muchas veces, pero no me rindo. Ahora al menos de cada intento o cada fracaso logro por lo menos una tesis, un libro. ¿Ya es algo, no? -sonrió burlón-. Y mirá que he sido líder estudiantil, guerrillero, secretario político de un partido.
-¡No!
-Sí. Una paradoja, espíritu de contradicción quizás. Sigo enamorado del siglo XX, las revoluciones, los grandes sueños. Eran lindos esos tiempos cuando uno creía a ciegas. Ahora está muy mal visto. Mirá la literatura: el escepticismo y la ironía son la moneda de cambio de las novelas hoy en día. Los escritores latinoamericanos, que sacudieron el mundo cuando el boom, ahora quieren reírse de lo que fueron. No los culpo. La piedra en los dientes cae muy mal. Yo me resisto a esa moda del cinismo, aunque debo confesar que escéptico sí soy. A estas alturas, podría calificarme como un escéptico que constantemente anda en la búsqueda de la razón para dejar de serlo. La encuentro de vez en cuando. Es lindo lo que me contás, por ejemplo” (p. 143).
14) P. 180.
15) Esto dice en un reportaje: “-Si su tránsito ha sido de la euforia al desencanto, ¿puede conjurarlo con la escritura? ¿Alcanza con escribir o necesita también otro tipo de ‘compromiso’?
-Mi desencanto es natural, pienso; pero no es desencanto con el país, sino con la mezquindad de su clase política. Escribir me ayuda porque me permite imaginar soluciones, posibilidades, aportar en la medida de mis posibilidades a la conversación colectiva, a la búsqueda de otras maneras de encontrar el camino que parece perdido. El compromiso sigue siendo necesario, es siempre urgente en América latina, y cada quien tiene que encontrar su manera de vivirlo en esta nueva situación, donde afortunadamente ya no sólo se requiere agarrar un fusil para comprometerse” (http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-16848-2010-02-04.html).
16) http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-19844-2010-11-08.html
17) http://andreadatri.blogspot.com/2010/11/la-mujer-el-estado-y-la-revolucion-de.html

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“Enlaces” peligrosos…: María poné la mesa y si no hay PAN poné tu cabeza…

Miguel Longarini (LA CABEZA DE MARÍA, Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Como en otros veranos, llegan los calores y también los acalorados “Mesa enlace” tratando de instalar una sensación térmica alta, inventada pero que moleste y llame la atención de veraneantes y laburantes que quedaron prendidos al Cable y sus des-informadores. De este modo se pueden crear nuevos voceros que se suman a los que ya tienen su cuota paga para golpear desde hace algunos años.

Quienes podemos recordar, aún en vacaciones, sabemos qué intenciones tienen estos “NO pobres muchachos” y mucho más cuando tenemos en cuenta que comenzamos a transitar un año electoral en el que se elige nada menos que un nuevo Presidente.

Todo indica que la oposición que se muestra no les sobra candidatos interesantes, ni propuestas superadoras al proyecto que Néstor y Cristina supieron consolidar. Muy por el contrario, se observa que lo que seduce - a los opositores- es volver a los noventa de Menem, aunque prefieren NO nombrarlo. Ese es el plan, con algunos retoques más a la derecha.

Puede que el lector, crea que me fui de la idea central que es EL PARO DE LA “PATRONAL RURAL” CONTRA EL GOBIERNO. No, nada de eso ocurre. Sucede que hablar de oposición, de neo derecha, de falta de propuestas, etc. guarda estrecha relación con instalar en la gente temas de preocupación a través de sus empresas de medios dependientes.

Derechizar más el modelo económico? Tantear a las bases si responden? Comenzar temprano a anunciar cortes de rutas hasta lograr desabastecer como en el 2008/2009 begin_of_the_skype_highlighting 2008/2009 end_of_the_skype_highlighting? Agregar miedo al existente produciendo más inflación? Pegar primero? Todas estas y seguramente muchas más, son las hipótesis que surgen ante un nuevo conflicto de LAS PATRONALES DEL SECTOR RURAL CONTRA EL GOBIERNO.

Los cortes de rutas y el dejarlos hacer sin problemas, aún desabasteciendo de todos los alimentos y elementos para la salud, creando una espiral inflacionaria que quitó poder adquisitivo a todos los trabajadores del país, significó que en las elecciones legislativas del 2009 fueran favorecidos en los votos parciales con logros de mayoría en Cámaras y Comisiones de importancia. Claro que luego en las bancas, los representantes no estuvieron a la altura de las circunstancias y exhibieron un fracaso del punto de vista “PATRONAL”. Será esta una nueva escalada de cortes y bravuconadas “puerta afuera” de los PATRONES?

El cuento de que les va NO bien, en verdad, cuesta hacerlo creer como para justificar una protesta mediática. (Para colmo de males, les viene a llover en abundancia en todas las regiones con sequía, justo un día antes de comenzar la No venta de granos)

Lo que faltaría, es que los medios de “Los enlaces”, tratando de compartir la pobreza de estos “NO Pobres muchachos”, titulen: Piden pan y no le dan, piden hueso y le cortan el pescuezo.

Fuente foto: SUDESTE AGROPECUARIO

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Las lunas mágicas no existen

Vicent Boix (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

De dioxinas y gallinas. Un medio informa que “La fuente del problema parece ser una planta en el norte de Alemania que produce una variedad de materiales utilizados tanto para la fabricación de forraje como para otros procesos industriales como producción de papel.”

Y es que lejos de los mundos de ficción que nos proyectan políticos y meigas, la realidad en las lunas desarrolladas es mucho más cruel y peligrosa de lo que la mayoría cree. Cambios climáticos, crisis energéticas, residuos, contaminación, pérdida de biodiversidad y ahora, un nuevo varapalo al prostituido y vilipendiado modelo alimentario que ha recorrido -más fruto de la desazón que de la gravedad intrínseca- los medios de comunicación del astro mágico.

Algunos podrán minimizar con soslayo la torpeza y otros rasgarse las vestiduras, pero si dentro de la lógica del sistema se contempla alimentar animales con forrajes creados en la misma factoría en donde se elaboran materias primas para productos industriales ¿De qué nos extrañamos cuando unas cuantas dioxinas mareadas por tanto ajetreo, se equivocan de saco y van a parar a las dietas de gallinas y cerdos que viven hacinados en granjas intensivas y que zampan desechos de cualquier tipo?

Antes fueron las vacas locas, los pollos belgas, gripes de diversa índole y cultivos transgénicos mareados que contaminan alimentos normales. Ahora son unas dioxinas impertinentes -y peligrosas- que nos golpean en la cara en pleno paseo por las avenidas de las lunas mágicas, modernas y globalizadas. Dioxinas fruto de un sistema alimentario industrial, anti natural, mecanicista, simplista y liberal en el que priva la acumulación del capital, y para ello, todo sirve. Dioxinas, que no fueron detectadas a tiempo y que han logrado colarse en la dieta humana, y por lo tanto, el maravilloso sistema, quiera o no quiera, ha fallado y a la ciudadanía le toca practicar, sí o sí, el deporte extremo de comer.

La gravedad del caso.

Esta nueva crisis alimentaria no es moco de pavo. Se ha hecho pública la existencia de gallinas en Alemania con un nivel de dioxinas el doble de lo permitido y que obligaron a cerrar 4.700 granjas como medida cautelar. Y la contaminación, en una Europa sin fronteras comerciales, se ha propagado a Países Bajos, Eslovaquia y Reino Unido.

En este último país penetraron huevos provenientes de granjas bajo sospecha y para socavar y achicar miedos en las lunas mágicas primermundistas, se ha proclamado con traducción simultánea en varios idiomas, que dichos huevos se destinaron a la fabricación de productos como galletas y mayonesas. Organismos como la Agencia de Estándares Alimenticios de Reino Unido, cogen el extintor, tiran de la anilla y ayudan a detener el fuego de la miseria del sistema global, con prototipos de sandeces tipo… "La mezcla de huevos diluye los niveles de dioxinas y no se cree que estos presenten un riesgo para la salud".

Hasta un profano en la materia sabe que la contaminación depende de la concentración, y por mucho que se diluya, si la concentración es elevada el riesgo existe; y de momento, nadie habla de concentraciones sino de teorías frívolas más anestesiantes que científicas, más propias del Vaticano que de una agencia pública, rigurosa y racional.

La contaminación no extraña riesgos, dicen las autoridades políticas que protegen, promulgan y avalan este sistema alimentario extendido en las lunas mágicas. Siembran calma y reparten valeriana mediática porque no les queda otra salida. El rebaño lunático asiente con fervor y sosiego. Pacíficamente podrá deglutir fútbol el próximo fin de semana sin temor a una nueva crisis alimentaria.

Pero desgraciadamente pasan los días, el fuego no se apaga y poco a poco se desveliza la verdad. Más noticias relacionadas con el caso zigzaguean en los portales informativos y los gobernantes van cayendo como moscas en el ridículo más espantoso: Después de que las autoridades de Baja Sajonia negaran dicha posibilidad, cerdos contaminados por dioxinas podrían haber sido comercializados ¿Se podrá diluir la carne de cerdo para hacer galletas y mayonesa?

Por si faltaba algo más en este despropósito agroalimentario de dimensiones lunares, en los mismos piensos se han encontrado niveles 164 veces más altos de lo permitido, de un pesticida llamado pentaclorofenol que desde 1989 está prohibido en Alemania. Según informan los medios, este agroquímico sí está tolerado en algunos países de Asia y América que lo utilizan en la soja que luego se incluye en piensos… ¿En la soja? ¿Será soja transgénica? ¿Pero las transnacionales interesadas y sus acólitos de la tecnociencia y la política, no nos decían que con los transgénicos se reducirían los impactos de los pesticidas?

Lo que hay que tragar. Una nueva frivolidad, imprudencia e incoherencia del sistema agroalimentario, que no es una excepción sino más bien la norma: productos químicos prohibidos en algunos países se usan alegremente en otros. Toda una muestra de solidaridad hacia los países del sur. Que luego acaben en el norte es cuestión de magia globalizante. Como para extrañarse luego ante tanta contaminación en los alimentos.

Suma y sigue.

Aunque no tenga que ver con las dioxinas, sí que tiene que ver con la comida: los precios de los cereales en España se han incrementado hasta un 75% desde que inició el año 2011, la FAO pronostica más aumentos y en Argelia ya se reparten leches -con porras y lacrimógenos- porque ciertos alimentos básicos se han puesto por las nubes.

Pero ojo, no son los agricultores los que se llenan la bolsa. La revista Interviú con datos de la COAG informa que, en España, del precio de origen en el campo a lo que paga el consumidor en el supermercado, el valor aumenta un 390% en las manzanas, un 657% en las naranjas, un 168% en las uvas, un 245% en los tomates, un 705% en los limones y un 576% en las cebollas. Los campesinos incluso venden por debajo del coste de producción, porque los intermediarios y supermercados lunares quieren sacar más tajada y porque los precios se desmoronan por las importaciones desde países del sur, en donde grandes latifundistas se enriquecen sembrando industrialmente mientras evaden muchas veces garantías laborales y ambientales ¿Se entiende ahora el por qué los piensos contenían altos niveles de pentaclorofenol?

Otra práctica que ahoga al agricultor y reduce los precios es la “venta a pérdidas”, que emplean ciertos supermercados para llamar la atención del consumidor. Consiste en disponer de un producto muy barato (incluso por debajo del precio de coste) para que sirva de reclamo publicitario. Recientemente la COAG ha denunciado que Carrefour vendía el aceite de oliva virgen extra a 1,76 euros/litro cuando los costes de producción son de 2,49 euros/kg. No es el único caso denunciado.

Como se ve, este modelo agroalimentario del cual se enriquecen unos pocos, contamina y adultera nuestros alimentos, los hace cada vez más lujosos y extermina al agricultor generando desigualdades e injusticias sociales en el norte y en el sur.

Y ante todo este desbarajuste, las autoridades lunáticas siguen jugando con nuestra alimentación y descartan de momento la soberanía alimentaria y la agroecología. Sólo piensan en perpetuar el sistema para que unos pocos se sigan haciendo ricos en detrimento de los derechos sociales, sanitarios y ambientales de millones de agricultores y consumidores. Un Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Marruecos se atisba en el horizonte y permitirá a grandes hacendados locales y extranjeros producir más barato e invadir el mercado europeo. Nuevamente la soberanía y la seguridad alimentaria, al igual que las reclamaciones de muchas organizaciones sobre este tratado, quedan en un segundo plano y se demuestra a quién defienden los desalmados del poder. A este paso, la única salida viable del campesino pasará por emular a los controladores aéreos, caiga quién caiga.

Y es que los que tengan más de 30 recordarán que antes coleccionábamos cromos, y ahora, por el contrario, coleccionamos crisis siendo la agroalimentaria una más a sumar a la financiera, a la económica, a la energética, a la climática, a la moral, a la social, a la laboral, etc. La realidad, en definitiva, nos sacude nuevamente y nos demuestra que el mundo que nos rodea y su realidad, llevan de serie un conjunto de limitaciones y problemas a los que habrá, más temprano que tarde, poner freno. La otra opción es seguir paseando por unas lunas mágicas que nos engullen, nos envenenan y nos abstraen, pero que en realidad no son más que sombras ficticias y cobardes.

Vicent Boix es escritor, autor del libro El parque de las hamacas y responsable de Ecología Social de Belianís.

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¿Por qué traicionaron los que fueron de izquierda?

Juan Alonso

Se acobardaron con las muertes y los tormentos,
quedaron desorientados por la derrota

pero sobre todo
perdieron los lugares donde ganaban dinero
y se exhibían brillantes

Convertidos en nadie
se dieron cuenta que los votos y las voluntades
de las masas eran diferentes de antes,
querían otras cosas,
esperaban y recibían objetos a crédito,
radios, celulares,
televisores, zapatillas, jeans,
autos y casas

Los tránsfugas
entendieron que si cumplían el compromiso de honor
de su pasado
serían parias sin cargos, hermosos hasta la muerte
y que la forma de volver al parlamento, los ministerios, las
pantallas, el buen pasar
era marchar con sus banderas y muertos a negociar con los mercaderes, militares
y el imperio

De noche, oscuros, algunos se avergüenzan de lo que hicieron
por la mañana se ponen el traje y salen a servir

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Plástica: “Tentaciones de San Antonio”, de Jerónimo Bosch

WIKIPEDIA


Las Tentaciones de san Antonio es un cuadro del pintor flamenco El Bosco, también conocido como Jerónimo Bosch (1450-1516), ejecutado al óleo sobre tabla y que mide 70 centímetros de alto por 51 cm. de ancho. Se encuentra en el Museo del Prado de Madrid (España).

Esta tabla no debe confundirse con el tríptico realizado por El Bosco sobre el mismo tema, actualmente en el Museo Nacional de Arte Antigua de Lisboa. Este cuadro de Madrid es más sereno frente a la agitación que reina en el tríptico lisboeta.

Es uno de los cuadros de los últimos años de El Bosco, si bien como el resto de sus obras resulta no tener una datación unánime. Friedländer habló de 1490; otros señalaron el año 1510, actualmente se opta por el período 1500-1525. No es seguro que sea una obra autógrafa del Bosco, pudiendo ser de un imitador o de su taller.

Estuvo en el Monasterio del Escorial antes de pasar a formar parte de las colecciones del Museo del Prado.

En esta tabla el santo no queda distraído de sus meditaciones por los demonios que lo rodean, con las tentaciones simbolizadas de muchas maneras: el cuchillo mellado, escalas, el jarro del diablo, piezas de armadura, pequeños demonios-grillos. A su lado, aparece uno de sus atributos: un cerdito.

El santo está acurrucado, debajo de un árbol hueco al que le ha puesto un precario techo de paja. Delante, un arroyo del que surgen también figuras demoníacas. Se enmarca en un paisaje de tonos amarillentos y verdosos, con suaves azules hacia el horizonte.

Es uno de los temas favoritos del Bosco: Antonio Abad aparece como el primer ermitaño que tuvo que resistir durísimos ataques del demonio, según describía la Vita S. Antonii de Atanasio y la Leyenda Áurea de Jacobo de la Vorágine.

En cuanto a las fuentes iconográficas de las que se pudo servir el Bosco, Combe apunta, por un lado, a las formas de contemplación que hay en los escritos místicos de Ruysbroeck, como el Espejo de la eterna salud y, por otro, a las litografías del Exercitium super Pater noster, en las que se pueden ver escenas de meditación al aire libre.

• Pijoán, J., "Jerónimo Bosch", en Summa Artis, Antología, V, Espasa, pág. 134; ISBN 84-670-1356-7
• Romano, E. (dir.), "Bosco", "Los grandes genios del arte", n.º 25, Unidad Editorial, S.A., 2005, ISBN 84-89780-69-2

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