viernes, 18 de marzo de 2011

Con motivo del 35 Aniversario del golpe de Estado en Argentina: Culpa

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Si nos quedáramos simplemente con lo que se pudo ver aquella tarde, no pasaríamos de la crónica policial. Pero aunque mi primer informe fue eso -y así se divulgó la noticia por una buena cantidad de diarios europeos, simplemente como noticia sensacionalista, como nota roja- al ponerme a investigar más tarde pude entender, y hacer entender a quienes me leyeron, que las cosas eran mucho más complejas que lo que se veían.

Por aquel entonces, con abundante cabellera y todavía no un “discapacitado capilar”, como dijera sarcásticamente el uruguayo Eduardo Galeano (un vulgar calvo, para no darle vueltas), estaba yo asignado como corresponsal de guerra en aquel país latinoamericano. Técnicamente el país no estaba en un conflicto bélico abierto. La guerra era interna. Guerra civil, podríamos decir. Por supuesto que el gobierno no lo reconocía así; en todo caso, reconocía que había grupos insurgentes, subversivos, alzados en armas apátridas y ateos que luchaban en su interior. Pero no había guerra. Pero, bueno: sin entrar en esos preciosismos leguleyos (no soy abogado… ¡ni querría serlo!), lo cierto es que yo trabajaba como enviado del diario V. en esa macondiana nación de América Latina. No importa dar su nombre ahora. En todo caso, y por razones de seguridad, llamémosla simplemente “Feudalia”, como una vez escuché en una canción muy sarcástica. Podría ser cualquiera de las ensangrentadas naciones que para aquellas épocas transitaban su más oscura noche. Todas, con diferencias particulares, repetían más o menos el mismo libreto: represión, muerte, impunidad… y buenos negocios para sus aristocracias y las empresas gringas.

Si hay algo que como europeo nunca entendí es por qué esos grupos, riquísimos sin dudas, miraban sólo para Estados Unidos y consideraban de buen gusto visitar Disneylandia. Pero, no quiero extraviarme en el relato. La verdad, me importa un bledo en definitiva por qué esos ricachones sólo tienen ojos para Miami como centro del mundo. Lo importante es que por mantener esos privilegios, y siempre en arreglo con las embajadas gringas en la región (el verdadero poder), pusieron a los ejércitos a defender a capa y espada su situación. Los militares, que en realidad para eso fueron preparados por décadas y décadas, sólo cumplieron con su trabajo: les limpiaron sus países de “molestos subversivos”. Si para eso fue necesario extralimitarse, matar, utilizar métodos antiéticos (¿puede acaso haber ética en la guerra?), torturar, desaparecer gente, y un largo etcétera…, eso es irrelevante para los que mandan.

Pero vamos al grano. Lo que sucedió ese martes por la tarde en aquella calurosa ciudad podría haber quedado en el anecdotario. Y punto. Un tipo se suicidó, así de simple.

Espero que pueda transmitir todos los matices de lo que quiero decir ahora con mi bastante pobre español. Sé que no escribo tan mal en esta endemoniada lengua, pero nunca la logré dominar como hubiera querido. Espero que me logre dar a entender correctamente. Bueno, volviendo al hecho, lo cierto es que yo iba justo por detrás del vehículo en cuestión, un carro de origen gringo, blanco, grandote, de esos para seis u ocho pasajeros, con vidrios polarizados. Al pasar por el puente John Kennedy, con mucho embotellamiento, todos caminábamos a paso de tortuga. De pronto, detenido justo delante de mí (yo iba con mi fotógrafo en mi jeep a cubrir una nota de la que había recibido una prometedora información de buena fuente), el automóvil blanco pasó a ser el centro de atención de todos los que allí estábamos detenidos. Se abrió raudamente la puerta derecha trasera y salió corriendo una persona; era un muchacho de no más de 25 años, de cabello moreno y bien narigón -me acuerdo claramente de ese detalle-. Los que viajaban con él -otras cuatro o cinco personas, todos varones- gritaron, le dijeron que se detuviera, lo insultaron. Todo fue tan rápido que no dio tiempo de retener mayores detalles: el tipo salió corriendo, los que iban con él se sorprendieron, y cuando nos quisimos dar cuenta, quien había salido del carro se lanzó por la baranda del puente. Con más de 50 metros de caída ni siquiera se podía preguntar qué había pasado: era muerte segura. De hecho, el puente ya había sido utilizado varias veces para suicidios.

Cuando yo pasé la noticia, sin mayores datos que lo que acabo de consignar ahora -quizá un poco adornada para consumo del público europeo (la redacté en inglés, recuerdo)-, hice alguna alusión al clima de represión dictatorial que vivía el país. Aunque en verdad, más allá de una forzada relación que se podría haber establecido entre el clima general de muerte y la muerte de un suicida -relación dudosa, por lo demás- no había mucho que se pudiera decir del acto mismo. Que un tipo se lance de un puente luego de correr desde un vehículo semi detenido puede ser sólo un hecho policial de un suicida más. O, dado el contexto en que sucedía (un país en plena guerra civil, donde eran comunes las ejecuciones extrajudiciales, los secuestros, las torturas, la aparición de cadáveres en cualquier sitio), podía hacer pensar también en hipótesis más “truculentas”. ¿No podría haber sido alguien que huía de sus captores y, desesperado, prefería matarse en un acto suicida antes que pasar por la tortura?

El hecho daba para mucho, y por supuesto, con un poco de fantasía periodístico-literaria y con cierta dosis de “mercadotecnia” política, se podía vender bien.

Efectivamente, así fue. La noticia provocó un morboso interés en buena parte de lectores de Europa, y a los dos días de su publicación recibí la directiva de mi diario de profundizarla. Había que investigar, señores. Si algo me apasiona, lo declaro con gusto, es la investigación periodística.

Siempre me consideré bastante mediocre en lo que hago, también en la investigación semi detectivesca que a veces impone el periodismo. Pero, en todo caso, aunque no lo hiciera bien, eso me encantaba, y por cierto me sigue encantando. Investigar, bucear en algún problema, meter las narices ahí donde no me llaman, es una de mis pasiones.

Por lo tanto, me puse a indagar con la mayor exhaustividad que podía. No hay que perder de vista que estábamos en “Feudalia”, en pleno período del general T. (quizá uno de los más sanguinarios dictadores de Latinoamérica) y que averiguar un milímetro más de lo que el régimen permitía podía costar la vida. Así las cosas, con la mayor prudencia del caso, busqué todas las pistas que se podían.

No me pregunten cómo lo logré (decidí llevarme ese secreto a la tumba), pero lo cierto es que pude dar con informaciones increíbles, terroríficas.

Dos meses antes del hecho del puente, quien saltó (digámosle simplemente “Juan”) era un militante de una agrupación política de izquierda. Por causa de la represión que se vivía, toda la organización debió pasar a la clandestinidad. De esa cuenta, sus militantes pasaron a ser técnicamente delincuentes fuera de la ley a quienes el gobierno perseguía. ¡Y créanme que los perseguía! No sé por qué ahora se puso de moda decir que el Estado no sirve, es ineficiente, corrupto y no hace bien su trabajo; les puedo garantizar que lo que eran los servicios de inteligencia durante la dictadura funcionaban. ¡Funcionaban a la perfección! Y eran del Estado….

Por lo que pude averiguar, Juan fue seguido por casi un mes, preparando las condiciones para su detención. Una medianoche -solían hacer estos operativos a la madrugada, así nadie veía nada- lo detuvieron en una casa de seguridad de su organización, junto a cuatro personas más. Hasta donde llegué a saber, dos de esas personas -un hombre y una mujer- aparecieron muertos a los pocos días, abandonados en un descampado. Juan, dado que ocupaba un cargo de relativa importancia en su estructura, fue “aprovechado” de otro modo. Es decir: se le podía sacar más información. Lo cual significa: más interrogatorios, más tortura.

Eso fue lo que hicieron durante más de una semana. Para esa época, bajo la presidencia del general T., se había endurecido la guerra antisubversiva, y por tanto las detenciones ilegales y las torturas se habían disparado. Fue esa época cuando se comenzó a hacer popular la aparición de cadáveres de varones con los testículos cortados, puestos en la boca. La advertencia era seria, terrible. Juan, como todos, también podría haber corrido esa suerte. Pero no fue así.

Insisto una vez más: no me pregunten cómo lo averigüé -por favor conformémonos sabiendo que “me lo dijo un pajarito bien informado”- pero lo cierto es que Juan, como le pasó a tantos otros en circunstancias similares, se quebró. Quiero decir: las torturas pudieron con él, lo lograron conmover en sus convicciones. O sea: se consiguió que se pasara al bando contrario.

Repito: no es el primer caso en que se ve eso. Hasta incluso -está documentado- hubo mujeres que terminaron viviendo con la persona que las torturó. ¡Qué locura!, podría decir uno. Pero… ¿quién dijo que lo humano no tiene un componente de locura? Por ejemplo: ¿cómo entender que se torture a alguien si no hubiera un fuerte elemento loco en nuestra naturaleza, no creen? Y más aún: ¿no es absurdamente loco que los poderosos ordenen todo esto -aunque no sean ellos los que se ensucien las manos, claro…, para eso están los militares-, no es loquísimo que se haga todo esto para mantener privilegios consistentes en … poder ir a Disneylandia y tener chofer que le abra la puerta del vehículo? Acaso todo eso ¿justifica que se mata a alguien, que se lo torture? Es terriblemente loco… ¡aunque es así! Pero no quiero irme del tema: estábamos con Juan y su cambio.

Según me dijeron mis informantes, nuestro personaje se asustó mucho, terriblemente. Con las primeras gotas de sangre ya se quebró. ¡Pobre! Me imagino lo que deben ser esas circunstancias: ahí sí que es la vida o la muerte de un modo descarnado. Y algunos eligen la vida, no importa a qué precio. Juan, eligió la vida. Aunque eso le significó tener que pasarse inmediatamente al lado de sus enemigos.

Semidrogado lo llevaron a varias casas de seguridad de la organización -no viene al caso el nombre exacto ahora: era algo de Partido o Movimiento Revolucionario y no sé que más…- y allí lo obligaron a reconocer a miembros del grupo. Parece ser que incluso a Juan le cayó muy bien su nueva “tarea”, y dijo más de lo que le pedían. Fueron más de 10 compañeros los que identificó. En algunos casos, por la calle. Según supe, lo llevaban en un vehículo entre varias personas, con vidrios polarizados, a lugares donde se suponía que podían encontrarse miembros activos del movimiento, y Juan debía identificarlos sin bajarse del automóvil.

Ese martes fatídico justamente iban a una misión. No pudieron darme los datos exactos de quién iba a ser el identificado, pero es irrelevante para el relato actual. Me imagino que la cabeza de Juan debe haber sido un polvorín estallando. Seguramente se quebró, pero al mismo tiempo la culpa debe haberlo corroído. La culpa, el miedo, la vergüenza… No sé, una mezcla de todo eso. Sin dudas, una mezcla explosiva, suficiente para hacerlo tomar la decisión.

Cuando ya tenía casi terminada la nota -había quedado un buen dossier que podía dar incluso para pensar en un librito- recibí la llamada. Y también la recibió quien era mi compañera en ese entonces: Mariela, una encantadora muchacha local de 20 años con quien convivía, estudiante de arquitectura. Me asusté mucho, tengo que reconocerlo. Y dejé Feudalia.

Lo investigado nunca se publicó. Quizá ahora, sobrellevando como puedo mi dolencia y ya bastante golpeado por los años, me atreva a hacerlo. Yo también quedé con culpa, lo reconozco. Yo pude salir, viví en Europa, vi los acontecimientos desde lejos. Mariela no. Nunca más supe nada de ella. Nunca salté de un puente, pero...

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Los “mass media” y la crisis en el mundo árabe: ¿A usted le consta?

Juan Gaudenzi

¿Rebeliones democráticas, espontáneas y pacíficas (salvo en Libia) en casi todo el mundo árabe que ya han derrocado a dos gobernantes y amenazan al resto?

¿A usted le consta? ¿O se refiere a lo ocurrido durante estos últimos meses en el escenario de los medios masivos de comunicación de todo el mundo, incluyendo sus tentáculos virtuales, las paginas web, blogs, las llamadas “redes sociales”, los mensajes de texto, etc.?

¿Acaso usted estuvo últimamente en Túnez, El Cairo, Argel, Rabat, Casablanca, Manamá, Bengasi o Saná? ¿Salió del hotel o miró la versión en inglés de “Al-Jazeera”?

No; no estoy insinuando que el 99 por ciento de estas mercancías llamadas lectores, radio-escuchas, telespectadores, audiencia, que los medios producen y venden a las agencias de publicidad, estemos siendo víctimas de una manipulación de la conciencia colectiva de la magnitud de “La Guerra de los Mundos”, de Orson Welles.

Seguramente, algo insólito, multitudinario, de naturaleza social, política, institucional, económica, ¿cultural? y consecuencias imprevisibles debe haber ocurrido allí y estar en pleno desarrollo como para que, unánimemente, todos los medios hayan decidido alimentarnos, nutrirnos, atiborrarnos y multiplicarnos mediante mensajes con esa temática.

Aún necesitan que ese “algo” acontezca fuera de ellos. Pero la ficción avanza incontenible y no está lejano el día en que puedan prescindir de cualquier pretexto para informarnos sobre una realidad inexistente.

¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo ha ocurrido? ¿Por qué ha ocurrido? ¿Para qué ha ocurrido? Ni ellos mismos lo saben. Y lo peor: como el precio de los insumos (contenidos) de alta calidad y confiabilidad es alto, para mantener una adecuada tasa de utilidad, no les conviene ni interesa saberlo.

Prueba de ello es que a todos los tomó por sorpresa. ¿Cuándo se interesaron por establecer las verdaderas relaciones de poder en los países árabes? El nivel de consenso de los viejos sátrapas. Las condiciones materiales y subjetivas de las masas –sobre todo la juventud– oprimidas. ¿Las tensiones subyacentes entre las familias gobernantes, la burocracia, los partidos políticos y los grupos de presión, el ejército, los líderes religiosos, las diferentes ramas del Islam, los estados y el Imperio?

Para eso hace falta contar –como en otros tiempos– con corresponsales propios, serios, informados, conocedores de la lengua, la historia, la cultura, la idiosincrasia. Con analistas académicos y especialistas. Por cierto no del sesgo ideológico de Samuel Hungtinton para quien “…el crecimiento de nociones como la democracia o el libre comercio desde el fin de la Guerra Fría sólo ha afectado realmente a la cristiandad occidental, mientras que el resto del mundo ha intervenido escasamente”. Ni de especialistas con las características de los consultados por las grandes cadenas de la TV estadounidense durante la invasión a Irak: ¡todos militares retirados aleccionados y propuestos por el Pentágono!

Y todo eso cuesta mucho dinero. ¿Para qué invertirlo si la ignorancia, la desinformación y la confusión están en Internet y en los documentos y declaraciones de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Pentágono y la CIA, en el contexto de su guerra contra el “terror”?

Esos estados –Egipto, Libia, Túnez, Yemen, los Emiratos Árabes– eran o se habían convertido en aliados confiables de Washington para defender los intereses del sionismo israelita y mantener a raya al fundamentalismo islámico; compraban suficiente armamento al complejo militar-industrial de Estados Unidos –en los últimos diez años Lockheed Martin vendió armamento a Egipto por 3.8 miles de millones de dólares; General Dynamics por 2.5 miles de millones y Boeing por 1.7 miles de millones– y garantizaban el flujo abundante e interrumpido de hidrocarburos a Europa. Con eso bastaba para desentenderse de ellos.

Y, de pronto, como si las grandes rebeliones se produjeran como por arte de magia; sin los instrumentos necesarios para medir la energía acumulada en el subsuelo social, los sorprende un terremoto en el norte de África. Y el sismo abre una profunda grieta que permite observar un rico yacimiento para atiborrar a la audiencia. ¡A aprovecharlo al menor costo posible!

Así, de la noche a la mañana, los “malos” (el Grupo Combatiente Islámico de Libia, por ejemplo) pasaron a ser los “buenos” (víctimas de las violaciones a los Derechos Humanos del régimen de Gaddafi) y los “buenos”: Zine al Abidine Ben Alí, de Marruecos; Hosni Mubarak, de Egipto; Muammar al-Gaddafi, de Libia; Ali Abdullah Saleh, de Yemen (correas de transmisión de los intereses imperiales en el mundo árabe) se convirtieron en los más despreciables entre los “malos”.

Como los “mass media” parten del supuesto que ni usted ni yo estamos en condiciones de pensar por cuenta propia (en general, carecemos de la educación y la formación necesaria como para someter a un análisis crítico y, mucho menos semiótico, toda esa estructura y superestructura que construyen con los recursos discursivos más elementales y banales, sobre todo con imágenes ¡hasta captadas con teléfonos celulares!) nos ofrecen, – en el mejor de los casos– una descripción parcial, contradictoria, inconexa y ahistórica no de lo que han registrado con sus propios recursos, sino de lo que han “levantado” de otros medios.

Los medios tradicionales se alimentan de las nuevas tecnologías y éstas, a su vez, de la prensa escrita, la radio y la televisión, en una espiral viciosa que nadie sabe cómo se inició y, mucho menos, en qué terminará.

¡Las redes sociales! ¡Allí esta el origen! podrá argumentar usted, reproduciendo una de las partes más machaconamente repetida de esa espiral.

Pero resulta que en los 22 países árabes (que pertenecen a la Liga de los Estados Árabes y en los que el árabe es el idioma oficial), con 320 millones de habitantes, las personas con acceso a esas redes sociales no superan el 8,5 por ciento. En Egipto, apenas entre el 5 y el 6%.

Porcentajes insignificantes que no impiden, por ejemplo, que un desconocido reportero de la NPR estadounidense se haya convertido en todo un referente para saber qué ocurre en El Magreb ¡sin salir de su casa en Washington! Simplemente, “curando” (de “cuarate”: criterio de selección y confianza de aquellos que la validan) los contenidos que circulan en Twitter (200 millones de usuarios).

Ahora, según los mercaderes de la “gran” prensa, resulta que las “TIC” (nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación) son el “Ábrete Sésamo” de las mentes de los árabes y del conocimiento sobre ellos de quienes no lo somos.

Hasta el inefable ex presidente del gobierno español, José María Aznar, repite como un loro que “las nuevas tecnologías han facilitado un poder hasta ahora desconocido a las sociedades que viven oprimidas por regímenes autoritarios”.

Por supuesto ignoran u ocultan el lamento de instituciones como el Centro de Predicción Económica (CEPREDE) de la Universidad de Madrid: “…frente al dinamismo de los mercados tecnológicos de Estados Unidos o el continente europeo, nos encontramos con el caso de los países árabes donde la Sociedad de la Información aún no ha cuajado como nuevo esquema social”.

O que, en el mismo sentido, el rector de la Universidad Complutense, advierta que “…muchos grupos de poder del mundo árabe presentan las innovaciones tecnológicas como una nueva forma de imperialismo occidental, al percibirlas como una fuente de inestabilidad política y social. De esta forma, los Países Árabes parecen no haberse subido al carro de las Nuevas Tecnologías. Las estructuras monopolísticas de los mercados de telecomunicaciones y el hecho de que no exista un organismo regulador de las mismas y sea el gobierno el que se encarga de esta misión, son dos cuestiones que subrayan aún más el retardo de la nueva economía árabe, donde la regulación de Internet no se rige por principios comerciales como en el resto del mundo, sino por un exceso de intervencionismo y control por parte de los entes públicos”.

Convengamos, entonces, que lo que usted y yo sabemos sobre lo que ocurre en el Magreb y su periferia no es la realidad, ni siquiera la imagen de la realidad. Es lo que leemos, escuchamos, observamos en los medios, que de tales ya sabemos que tienen poco o nada. No son únicamente grandes constructores de subjetividad, sino que son, o pretender ser, patéticos sustitutos de la realidad.

Nota del autor: Por experiencia propia se sobre lo que estoy escribiendo. Como corresponsal suplente de CNN en Español (por un corto período en mis más de 40 años de periodismo) me pagaron a cambio de proyectar una imagen de seriedad y profundo conocimiento sobre acontecimientos con los que había tomado contacto, por primera vez, ¡una hora antes!

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Calco manía

Carlos Enrique Méndez (Desde Guatemala. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Era un hombre tan pobre, tan pobre que solo tenía dinero…

Las mujeres ricas, pronto se enteraron.

Conociendo su pobreza le pegaban. Lo sabían pobre y se aprovechaban de eso, así que como si fuera consigna social, al pobre le pegaban, cualquiera… hombres y mujeres ricas le pegaban, Le pegaban las nalgas, le pegaban los pechos, le pegaban el cuerpo, le pegaban las manos, le pegaban de besos, todo se lo pegaban.

Es que era tan pobre que solo tenía dinero.

Estaba a merced de las ricas, estaba a merced de los ricos…tenía las nalgas pegadas, las manos pegadas, los pechos pegados, la boca pegada, todo pegado; entonces sucedió, entonces cuando estaba consciente de todo pegado lo descubrió: le habían pegado una enfermedad extraña, incurable desde su pensamiento de pobre.

No sabía que noche o día de pegada le habían pegado esto que parecía no tener nombre, este padecimiento, esta carencia en la abundancia, esta soledad acompañada, este vacío en lo lleno.

Consciente de su pobreza y que solo tenía dinero, supo que moriría de esta enfermedad.

El servicio social se lo certificó. El espejó se lo confirmó.

En medio de su dolor y enfermedad, tan pobre como empezó se sintió morir, no sabía que el amor no mata, pero sí te muere.

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Cuando mamacita naturaleza nos castiga con toda su furia

Marcos Winocur (Desde México. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

No, no vamos a hablar del mundo actual. Tampoco de las secuencias vividas en Manhattan luego del desplome de las Torres Gemelas. No, la teoría del caos, que de eso se trata, anda por otros rumbos, está incorporada al acervo científico y significa una revalorización... ¡del orden! En efecto, los fenómenos tenidos como caóticos por antonomasia, es decir, las turbulencias ocasionadas en el agua y en el aire, sólo lo son en apariencia, responden a una estructura interna que las determina. Usted está tomando su café y vierte unas gotas de crema, verá como ese mundo quieto de la superficie líquida se agita en un bonito blanco sobre negro. Son turbulencias debidas al choque de densidades entre los dos líquidos, el agua coloreada y la crema vertida sobre ella, acabando por uniformarse en un color “café con leche” que está a medio camino entre el negro y el blanco. Cesan entonces las turbulencias. Claro, para el caso, su dilucidación no está muy urgida que digamos, se diría que fue “una tormenta en un vaso de agua” o, mejor, en una taza de café. Pero ¿si tiene por escenario la naturaleza? Es vital saber con la mayor aproximación posible el curso de la tormenta, tal vez originada remotamente, y ahora precipitándose como huracán sobre el Caribe.

Entonces ¿qué ocurre? Se ha producido un choque esta vez de velocidades entre corrientes frías (moléculas más lentas) y calientes (moléculas más rápidas) de los gases que forman el aire, y el resultado son las turbulencias, es decir, huracán a la búsqueda del acoplamiento de las temperaturas, a la búsqueda de un término medio, de su entropía, de su “café con leche”. Y mientras las corrientes de aire “arreglan sus diferencias”, nosotros a sufrir los efectos en tierra y en el mar.

Encontramos el fenómeno tanto en los sucesos de orden meteorológico como en las turbulencias aerodinámicas (causadas por un objeto en vuelo) o bien si se trata de la comunicación intercelular, es decir, en un medio líquido. Tras capas y capas de datos, a primera vista incoherentes, se descubre un orden profundo. La naturaleza desarrolla interacciones de mucha mayor complejidad de lo supuesto. Y el orden descubierto en las turbulencias fue bautizado como “teoría de los sistemas dinámicos no lineales”, prefiriéndose el nombre más familiar de “teoría del caos”.

Como ilustración, se ha manejado el “caso de la mariposa”: bate alas en París y causa un ciclón en el Caribe. Naturalmente, es un ejemplo figurado pero elocuente respecto al efecto multiplicador. Tomemos dos fenómenos climáticos tenidos como idénticos, cada uno de los cuales atiende la formación de vientos que toman como rumbo cruzar el Atlántico vía el Caribe. La más ligera variación que se introduzca en las condiciones iniciales de uno de ellos acaba por crear un abismo entre ambos fenómenos. En efecto, son tenidos como idénticos, pero en uno la mariposa introduce el aleteo y será huracán al llegar a las costas del Caribe, mientras que el otro, sin mariposa metiche, será suave brisa que refrescará a los turistas en las playas.

Ahora bien, nuestra mariposa puede introducir su aleteo en cualquier tramo del curso del fenómeno. Cuanto más cerca de las condiciones iniciales se encuentre, mayor será el efecto multiplicador. Aquí cabe insistir en que no es factible considerar dos fenómenos absolutamente paralelos ni tampoco dar por sentado que es posible reproducir exactamente un fenómeno dado. Uno tendrá variación respecto del otro. No debe olvidarse que estamos hablando de nivel molecular y, si alguna vez llegamos a dominarlo enteramente, cabrá siempre la posibilidad de que una “mariposa” aletee y deje en la tormenta la semilla del caos huracanado. Es decir, la inviabilidad de blindar el suceso frente a lo que siempre nos rodea, la fuente de nuestros miedos: lo desconocido. “Algo” allí puede producirse y hacer variar las condiciones más cuidadosamente elaboradas sin que lo advirtamos.

Quisiera todavía insistir al respecto. De ningún experimento, más: de ningún suceso puede asegurarse que se ha logrado reproducir las condiciones que le dieron lugar. ¿Por qué? Porque el infinito o bien su equivalente, lo finito desmesurado, contienen el gran disgregador, lo desconocido. Él gobierna el universo, no nosotros. Y carecemos de medios para prever su aparición ni mucho menos para evitarla. Para eso es lo desconocido. Ni siquiera sabemos si existe, su amenaza pendiente, eso es todo. Que la ingeniería genética y la clonación, la cibernética, la astronáutica y todo lo demás, no nos hagan perder la cabeza, el hombre apenas si está haciendo sus pininos. Es la sempiterna lucha contra la parte de la naturaleza que nos es dañina o, lo que es lo mismo, se pone en juego nuestra capacidad para adaptarnos como especie a los cambios. Un día el sol lanza al espacio unos lengüetazos de rayos gamma de magnitud no esperada, otro el virus del ébola nos mata en hemorragias mientras el del sida hace su enésima mutación. Hasta ahora como especie la hemos librado, ésta salió con heridas sin afectarse su sobrevivencia pero... ¿cuál será la próxima agresión que nos reserva Mamacita Naturaleza? Ya lo sabemos, y dolorosamente, tomados por sorpresa: son los terremotos, y su combinación tierra-mar llamados maremotos o tsunamis. Nacieron de un inocente rasguño en el fondo del mar y se han convertido en bestias feroces.

El factor (o efecto) multiplicador, el aleteo de la mariposa, fue subestimado hasta que en los años sesenta comenzó el boom de la computadora, herramienta indicada para cálculos de una complejidad inédita. De ahí que en esos mismos años se sitúen los orígenes de la teoría del caos, cuando el meteorólogo Edwar Lorenz, del Massachusetts Institute of Technology, al estudiar los movimientos en la atmósfera, se vio precisado a revisar el modelo matemático standard, que mostraba serias insuficiencias.

Estamos hablando de la actividad científica del siglo. Sin embargo, el efecto multiplicador era conocido desde la remota Antigüedad. Se cuenta que un rey quiso premiar al inventor del ajedrez, juego que tanto había contribuido a disipar su spleen, y le dijo:

­Pide lo que quieras.

A lo cual contestó el aludido:

­Señor, sólo pido que se me dé la cantidad de granos de trigo que resulte de duplicar, a partir de uno, tantas veces como casillas contiene un tablero de ajedrez. La primera corresponderá a uno, la segunda a dos, la tercera a cuatro, y así de seguido.

El rey sonrió, pensando: "Tan inteligente para inventar el juego de ajedrez, tan tonto para pedir la recompensa". Cuando el monarca supo la cantidad final, no lo pudo creer; el lector es invitado a hacer los cálculos.

Trátase, pues, de aumentar nuestra capacidad predictiva a partir de una revaloración de las condiciones iniciales. En la anécdota citada, el rey subestima a la cifra “uno” con que comienza el cálculo. Así como, en sentido figurado, una mariposa causa un ciclón con su batir de alas. Conocer las condiciones iniciales con la mayor aproximación, y de ahí calcular las consecuencias, de eso se trata a los fines de la predictibilidad. Y digo aproximación, pues la exactitud nos está vedada en última instancia, es decir, en el microcosmos. Aun si dominamos el fenómeno turbulencia, lo que estamos haciendo es exterior de las moléculas. Todavía no sabemos si el grado de incidencia de los niveles atómico y subatómico en el movimiento molecular se da al punto de involucrar específicamente a las turbulencias. Tal vez sea cero, tal vez no. De todos modos, estamos advertidos: las mediciones, cuando se llega al nivel de las partículas subatómicas, se detienen a las puertas del principio de indeterminación (o de incertidumbre), formulado en el pasado siglo por Werner Heisenberg, y que es uno de los grandes aportes teóricos en el campo de la Física. De su autor se cuenta que, estando próximo a morir, dijo: “tengo dos preguntas para Dios: por qué la relatividad y por qué la turbulencia. Seguramente, Dios tendrá respuesta para la primera pregunta”. Tal vez, aventuro por mi cuenta, la turbulencia fue invento de Satanás.

Pues bien, Heisenberg tenía plena conciencia de la endiablada -precisamente- turbulencia, a pesar de no ser ésta su especialidad, sino la Física de partículas, sobre la cual había formulado, dijimos, el principio de indeterminación. Según éste, no es posible establecer la posición de una partícula en el espacio y simultáneamente su velocidad con precisión que se quiera, sino sujeta a un condicionamiento: cuanto más exacta una, menos lo será la otra. Se relativiza entonces el conocer, pues la certeza buscada se disuelve en probabilidad estadística: la partícula, al momento de la observación, se encuentra en algún punto de una cierta área o bien su velocidad oscila entre dos valores. Queda, pues, comprometido el futuro, es vana la pretensión de predecir un suceso a nivel subatómico con la exactitud que se quiera. A más de su propia endiablada complicación, de todo esto tal vez tendrá que hacerse cargo un día la turbulencia.

Aquí, diría, la predictibilidad encuentra sus límites, al futuro no puede vivírselo por adelantado. Pero un día “nos alcanza”, como se titula un filme de ciencia ficción, y lo que tomábamos por caos es sólo fachada, la estructura interna está regida por el orden. Ahora bien, en ruta ha surgido una amenaza. No nos volvemos solamente contra la parte dañina de la naturaleza, sino contra toda ésta: la amenaza es el hombre depredador, sus “turbulencias” contra la parte benéfica que nos alberga, envenenando aguas, aire y tierra, tumbando bosques, en una palabra, atentando contra sí mismo en una redoblada furia destructiva que se parece al suicidio y que nos negamos a aceptar. El caos se quiere teoría pero no nos engaña, sólo resulta fachada y… castigo de Mamacita Naturaleza: ¿el hombre es un insensato que envenena mis posesiones? Pues ahí le van unos tsunami para comenzar.

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El joven que ansiaba ser periodista

Juan Alonso (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Quería investigar, saber y contar,
ahondar en las causas verdaderas para la gente;
preparándose leyó la historia, la prensa de cada día;
encontró oscuridades
Para formalizarlo como vida entró a la universidad
perfeccionó el lenguaje,
las formas de buscar y hacer preguntas
Con el título en algún armario
se ha levantado durante años, colocado el traje,
llegado a su empresa a recibir temas y valoraciones
Sale a la calle, a la vida sin normas
observa, pregunta, descubre;
regresa tarde con apuntes grabados
y hechos escondidos en su memoria
Ha sido parte en la difusión
de festivales de cerveza
choques de autos
robos en bancos
calles que cambiaron de sentido
crímenes de los barrios pobres
nuevas amante de jugadores de moda
los resultados de la Bolsa
Cada tarde al regresar a casa ve en la televisión su trabajo
que nunca incluye lo que sabe del disciplinamiento de las clases
Ya no es tan joven pero todavía ansía llegar a ser el periodista que inventó

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Con el artículo “La patria hernandiana”: Pedro Antonio Curto Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández 2011

Isaura Galavís (CALLE FICCIÓN. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

El poeta Miguel Hernández encontró en el escritor Pedro Antonio Curto, la pluma que mejor difundió su vida y obra durante el año de su centenario.

Curto se metió en la piel del poeta oriolano, desde Asturias (donde reside hace décadas) realizó una extensa investigación que lo hizo, incluso, trasladarse hasta la propia casa de Hernández en Orihuela. Este trabajo fue magistralmente condensado en el artículo titulado “La patria hernandiana”, publicado por el diario El Comercio el 30 de octubre de 2010 y con el cual ganó el Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández 2011.

Este galardón es otorgado anualmente por la fundación que lleva el nombre del poeta, está dotado con 8 mil euros y está dirigido a artículos publicados en medios impresos y digitales que traten cualquier aspecto de la vida y obra del universal poeta oriolano.

El jurado consideró que en “La patria hernandiana”, Pedro Antonio Curto profundizó en la vigencia del mensaje de Hernández, sobre todo desde la perspectiva vital de su barrio, estrechamente vinculado con su casa y resto del espacio vital en su barrio de Orihuela.

También se ha destacado "el aliento lírico del trabajo" en un medio de gran difusión, como es el diario gijonés El Comercio, que dedicó varias páginas al poeta oriolano el día en que se celebraban cien años de su nacimiento.

El jurado ha estado presidido, en su condición de miembro del Patronato de la entidad convocante, por Francisco Esteve Ramírez, catedrático de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y director de la Cátedra Miguel Hernández de la Universidad Miguel Hernández (UMH).

Además, ha estado integrado por el presidente de la Asociación de la Prensa de Alicante, Leonardo Alarcón Tomás; el escritor alicantino Enrique Cerdán Tato; el vicedecano de Periodismo de la UMH, Santiago Fernández Ardanaz; y el profesor de Periodismo de la misma Universidad José Alberto García Avilés.

En la edición de este año participaron 65 artículos procedentes de China, Colombia, Cuba, Argentina, Uruguay, Salamanca, Sevilla, Santa Pola, Tarragona, Huelva, Palencia, Madrid, Valencia, Gijón, San Sebastián, León o El Puerto de Santa María.

Curto ha desarrollado una extensa carrera como escritor y documentalista. Ha participado en la producción de diversos documentales y cortometrajes; colabora en distintos medios como el diario El Comercio, la revista Irreverentes, la agencia de noticias Argenpress y el diario digital debatepress, del cual forma parte la revista semanal Calle Ficción.

Pedro Antonio Curto, es autor de diversos libros de relatos y novelas. También integra importantes antologías de narrativa. Su obra ha sido reconocida con galardones como el primer premio de la XXVI edición del Antonio Porras de Pozoblanco (Córdoba) y el Premio Ciudad de Novela Ciudad Ducal de Loeches. Es miembro de la Asociación de Escritores de Asturias.

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5 ideas para el centro histórico de Lima

Jorge Zavaleta Alegre (Desde Lima, Perú. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La exposición estará abierta un mes, desde el 21 de Marzo, en la Galería del Colegio de Arquitectos del Perú.

En “Las ciudades invisibles”, como escribe Italo Calvino, no se encuentran ciudades reconocibles. Hay personas, personajes históricos, héroes de la mitología; las cuatro estaciones, paisajes, tristezas, alegrías, humores, y reflexiones. Todo termina por transformarse en imágenes de ciudades.

La inversión privada en las urbes, y las proyecciones de crecimiento del turismo en Perú (22% para el 2011), son incentivos para impulsar el mejoramiento del Centro Histórico de Lima. Esta tendencia también aparece en otras ciudades de América Latina, pero no se puede reducir a los trazos urbanos de los conquistadores españoles, franceses y portugueses.

El pasado es mucho más lejano, nutrido de leyendas, mitos y costumbres. El Centro Histórico es el núcleo que no se reduce a la contemplación del pasado sino al presente y futuro. Abre las puertas a la innovación y a la integración de todos sus habitantes. La Plaza Mayor de Lima, durante los días domingo, es la mejor señal de lo que es una ciudad cosmopolita: sectores populares de origen provinciano y turistas extranjeros, comparten un mismo espacio.

Un centro histórico no es un reducido espacio dentro de las murallas construidas por los primeros migrantes. Los museos y monumentos más importantes, revelan que Plaza Central, el Cabildo, la Iglesia y las principales residencias, necesitaban de una diversidad de servicios adyacentes. De allí que el concepto de Patrimonio Mundial, en la versión de la UNESCO, no es muy universal.

Basta citar Florencia, proclamada ciudad única en el mundo porque allí trabajaron durante seis siglos los mejores artistas de toda Europa, que realizaron muchas obras laicas y religiosas. Florencia tuvo un papel predominante en el desarrollo de la arquitectura y pintura renacentistas, donde se conserva intacta la coherencia arquitectónica renacentista de los edificios y las calles, junto a los tradicionales talleres de artesanía.

El Centro de Lima es un creciente destino turístico. En este contexto, el reciente concurso “5 ideas para el Centro Histórico de Lima” promovido por cinco instituciones: cooperación internacional y el viceministerio de Vivienda, es una interesante iniciativa, en la que han participado arquitectos y otros artistas profesionales, y abre un abanico de oportunidades para la inversión.

El objetivo del concurso, según sus promotores, es aportar ideas creativas e innovadoras al proceso de renovación urbana, “contribuyendo a entender el centro histórico como un espacio vivo, susceptible de ser reinterpretado, enriquecido y renovado a través de nuevas propuestas y modelos de arquitectura.”

REYES Y CACIQUES

La fundación de Lima, con el nombre de Ciudad de los Reyes, no persistió porque su nombre original provendría del aymara (lima-limaq o flor amarilla) o del quechua rimaq, que significa “hablador”, por lo ruidoso de su río, el Rímac.

Desde hace 20 años, Lima es Patrimonio de la Humanidad por su originalidad y la concentración de 608 monumentos históricos construidos en la época de la presencia hispánica, especialmente dentro del espacio llamado el Damero de Pizarro. Esta es una oportunidad para recordar al arquitecto de origen vasco, Santiago Agurto, fallecido el año pasado, quien con el apoyo de un movimiento cívico, logró reemplazar el monumento a Pizarro, por una fuente de agua, con piedras traídas de canteras piuranas.

La preocupación de los arquitectos es trabajar muy de cerca con las municipalidades. Después de la barbarie senderista, el alcalde de Lima Alberto Andrade, invitó a empresas a adoptar un balcón, sin mayor éxito, porque los inversionistas aún no veían buenos negocios en el Centro de la ciudad. Prefirieron hacerlo en San Isidro o Miraflores, empezando con exclusivos restaurantes dentro de la Huaca Pucllana.

El turismo cultural urbano es un negocio que está creciendo en el mundo entero. Esta actividad no es tangencial a los sitios con valor patrimonial, sino un movimiento asociado a ellos. En Europa las ciudades históricas concentran una cuarta parte del flujo anual de turistas.

El Perú apenas capta apenas el 1.09% del turismo del continente americano y 0.19% del turismo mundial. En los últimos ocho años se ha duplicado el número de visitantes al Perú (de uno a 2 millones aproximadamente), ha generado más divisas, estímulos para la descentralización, uso intenso de mano de obra, oportunidades empresariales, ingresos de las poblaciones locales y una mejor comprensión del exitoso modelo suizo de las OGD –Organizaciones de Gestión de Destinos.

En las Normas de Quito, documento de 1967 auspiciado por la OEA, se aprecia la salvación del patrimonio cultural como una vía para el progreso. Bajo este enfoque, diversos gobiernos planearon la recuperación de “circuitos turísticos” para unir los principales edificios monumentales en los centros históricos.

La defensa y salvaguarda del patrimonio histórico dejó de ser una tarea exclusiva del Estado y de algunos grupos filantrópicos, para convertirse en una tarea que involucra al sector privado.

Este es el momento para la inversión privada, sin olvidar las lecciones aprendidas, para no profundizar la inequidad y la desigualdad social; que en algunos casos se despoja de sus recursos naturales y culturales a las comunidades locales, quienes son vistas como obstáculo para el desarrollo del turismo.

Los expertos en planeamiento urbano de la Municipalidad de Lima, consideran necesario incidir en la gestión para la no sobreexplotación del bien cultural y para recibir cientos o miles de turistas. Lima, tiene una historia de diez mil años o doce mil años, antes de la conquista española. A la llegada de los españoles esta área pertenecía al curacazgo de Lima, cuyo gobernante era Taulichusco, formando parte del gran imperio del Tahuantinsuyo. Antes de la llegada de los españoles, Taulichusco, curaca de este valle tenía su residencia en el mismo lugar que hoy ocupa este palacio.

El sentido fundamental que orienta las acciones en el uso de las edificaciones y de los espacios públicos y privados dentro del CENTRO HISTÓRICO DE LIMA, es el de la conservación, recuperación y realce de sus valores formales, históricos y culturales, en concordancia con su valor intrínseco, su significado para la Nación, su condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad y el rol que le otorga el Plan de Desarrollo de Lima, señala en su primer artículo el Reglamento de la Administración del Centro Histórico de Lima, Ordenanza Nº 062, del 18 de agosto de 1994.

El Centro Histórico y Centro de Servicios mayor para la Metrópoli y para el país, deberá ser objeto de tratamiento urbanístico compatible con su conservación y rehabilitación reduciendo drásticamente la presión del tránsito automotor, el comercio en la vía pública, los usos incompatibles y la concentración de actividades que ocasionen su deterioro.

GANADORES DEL CONCURSO

Los inmuebles ganadores del concurso 5 Ideas son la CASA BUQUE, que plantea la intervención del inmueble como equipamiento cultural y/o vivienda colectiva. Actualmente es un edificio de vivienda en condición precaria, pues carece de condiciones de habitabilidad. Propiedad privada, ubicada en el Jr. Junín N° 975, 979, 989, 993, 999 / Jr. Cangallo N° 298, 290, 288, 286, 284, 280, 278, 276, 274, 272, 270, en los Barrios Altos. El equipo premiado: Javier Honorato Condori Tello (Perú), César Raúl Quequejana Condori (Perú)

La CASA BUQUE, en Monserrate, la propuesta consiste en el tratamiento de la fachada hacia la Av. Emancipación e intervención del inmueble como edificio de viviendas colectiva mejorando sus condiciones de habitabilidad. Su uso actual es un Edificio de vivienda, construcción precaria, carece de condiciones de habitabilidad. Propiedad privada, en el Jr. Angaraes 484 / esquina con Av. Emancipación Monserrate. Premiados: José García Calderón (Perú), Alberto Ishiyama Nieto (Perú), Gerardo Chávez Maza (Perú), Nuria Shu Yip (Perú), Elisabet Olivares Zapiain (España).

La CASA JR. JUNÍN. El proyecto busca intervenir el inmueble como vivienda de interés social. Actualmente es un edificio de vivienda en régimen de alquiler, en condición precaria, que carece de condiciones de habitabilidad. La propiedad es de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima. Ubicada en Jr. Junin N° 1025, 1027, 1029, 1031. Premiados: César Aníbal Carbajal Zavaleta (España), Miguel Dueñas Carbajal (España) Ing. Saavedra Chávez (España)

La CASA JR. HUÁNUCO. La propuesta es la rehabilitación del edificio existente para nuevo uso como vivienda temporal de familias beneficiarias de programas de destugurización y renovación urbana; y construcción de nuevo edificio. El edificio de vivienda se encuentra en régimen de alquiler. Carece de condiciones de habitabilidad. La Sociedad de Beneficencia Pública de Lima es la propietaria del inmueble. Se encuentra en Jr. Huánuco N° 419, 425, 427. Ganador: Rafael Antonio Ríos Mazuelos (Perú)

ANTIGUO CUARTEL SANTA CATALINA. El proyecto considera el tratamiento de patio central y áreas libres del antiguo cuartel como espacio cultural. Actualmente es un predio calificado monumento histórico, cedido en uso a la Escuela Taller de Lima. Una parte del conjunto ha sido restaurada parcialmente por la Escuela Taller de Lima y otra parte se encuentra en abandono. El Instituto Nacional de Cultura es propietario del inmueble. Se encuentra en la Avenida Nicolás de Piérola 1577. Alejandro Álvarez Blanco (España) y Jorge Rodríguez Charlón (España) son los ganadores del concurso.

BUSCANDO FINANCIAMIENTO

La lluvia de buenas ideas fue convocada por el Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento – MVCS, Centro de Investigación, Documentación y Asesoría Poblacional – CIDAP, Sociedad de Beneficencia de Lima Metropolitana – SBLM, Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID, World Monuments Fund y el ahora Ministerio de Cultura.

El jurado estuvo integrado por 4 representantes de las instituciones convocantes y 1 representante de los concursantes, escogido por votación en la ficha de inscripción. En el concurso participaron profesionales vinculados con la arquitectura, las artes plásticas y el diseño del Perú, España, Francia, Chile y Ecuador, entre otros.
El viceministerio de Vivienda informa que este sector participa en la recuperación de los inmuebles del Centro Histórico de Lima, pero al mismo tiempo da cuenta de la necesidad de asegurar fuentes de financiamiento: “con buenas propuestas y la participación de estudiantes y profesionales podemos colaborar con el bienestar de nuestra ciudad. Hay que materializar e implementar los buenos proyectos con presupuesto que podrían salir del ministerio, del municipio de Lima o de la Beneficencia”.

La nueva decana del CAP, Arq. Shirley Chilet, considera que este concurso refuerza la demanda del gremio por el retorno de los concursos arquitectónicos en todas las grandes inversiones que realiza el Estado, iniciativa que ya fue presentada al Congreso por el anterior decano y ex ministro de Educación, Arq. Javier Sota Nadal.

CONCLUSIONES

La recuperación de los Centro Históricos debe promover la integración de todos los pobladores. Los Arquitectos del Perú recuerdan al Congreso que está pendiente la recuperación de los concursos públicos en todas las inversiones del Estado.

Los negocios del turismo no siempre son compatibles con la conservación de la Historia. La Organización de Gestión de Nuevos Destinos, es un modelo que Suiza ofrece para extender el desarrollo de las urbes.

La intervención de la Cooperación Italiana y el Centro Bartolomé de las Casas, es una buena lección en el Centro Histórico del Cusco para mejorar la vida en las viejas casonas.

El turismo internacional en el Perú se ha duplicado en los últimos ocho años, pero aún sigue siendo pequeño el negocio con la preservación de su riqueza histórica.

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Escriba se busca, con o sin prurito

Ariane Díaz y Demian Paredes (Desde Buenos Aires, Argentina. LA VERDAD OBRERA-PTS)

El “affaire Vargas Llosa”, al que nos referimos la semana pasada(1), continúa. El escritor dijo que la polémica “me confirma en mis ideas a favor de la democracia, del liberalismo… De la tolerancia, básicamente”. A lo que agregó este “tolerante” escritor: “claramente hay un espíritu piquetero que no acaba de desaparecer y que incluso contamina a cierto medio intelectual”(2).


Después del retroceso de González y de la aceptación del veto presidencial en cuanto a una acción más rotunda contra Vargas Llosa, los intelectuales K se han recompuesto e intentan ahora machacar con su supuesto rol de “intelectuales críticos” del neoliberalismo, del gorilismo, de las corporaciones, incluso de los negocios que mueven la propia Feria del Libro que hasta ayer era ese lugar sagrado de expresión de la cultura nacional mancillado por el Nobel. Como nos tienen acostumbrados, todo el procedimiento se dirige a enaltecer a su mentora Cristina, que en la peronósfera ha sido incluso catalogada como la “verdadera intelectual orgánica”(3), apelando a Gramsci y despegándose del gafe de los Carta Abierta.

En sintonía, Horacio Verbitsky se despachó en el oficialista Página/12 disfrazando el cada vez más evidente giro a la derecha del gobierno como una serie de “batallas culturales” ganadas a los medios opositores, Clarín y La Nación. Señalando las pifiadas de Diana Conti –quien pidió la “reelección indefinida” de Cristina– y el del González de “cavilación depresiva”, Verbitsky habla de problemas provocados por “fuego amigo”, que sin embargo no habrían debilitado al gobierno, que está tan bien que “Reutemann se compromete a apoyar al candidato a la presidencia que decida el PJ nacional”, y que “José Manuel de la Sota pondera el desempeño del gobierno nacional”(4). No es que el kirchnerismo, en su necesidad de ganar las elecciones y seguir gobernando (para el FMI, Club de París, “burguesía nacional” y demás corporaciones patronales) mantiene el “armado” con los viejos y corruptos aparatos políticos (en el PJ y en la CGT). Para Verbitsky sería al revés: hay una fortaleza tal del “progresismo” K, que los ex menemistas neoliberales sojeros de Córdoba y Santa Fe tienen que ir al pie. Quizá parezca un poco sorprendente que se nos proponga que semejantes aliados sean un buen ingrediente para una política progresista, pero debe ser que no captamos los refinamientos estéticos de un relato donde no hay “buenos y malos” sino personajes “multifacéticos”: mercenarios dispuestos a ir para donde sopla el viento y progres dispuestos a tragarse cualquier sapo.


Pero para mantener el espíritu progre en alto, Verbitsky apela a que la presidenta tiene un “orgullo”: el de “garantizar más derechos para más sectores, no cercenarlos”. Suponemos que no se refiere a los millones que ven cómo mes a mes se les licúa el salario, o están en negro sin que los aliados K de la burocracia sindical muevan un pelo salvo para mandar sus patotas, o a los que no tienen vivienda y son corridos a tiros de un parque, o son desplazados de la propia tierra para plantar más soja. Porque para esos el derecho otorgado fueron balas y la amenaza, en boca de los nuevos organismos de “seguridad” y de la propia presidenta en caso de que decidan reclamar en las calles por esos derechos cercenados: después de reprimir en el Indoamericano, el gobierno extorsionó con “el que toma tierras se queda sin plan social”; el mismo discurso de Cristina a la Asamblea Legislativa, que le parece una “excelente pieza” a Verbitsky, fustigó la acción directa de los trabajadores; y contra sus luchas, la presidenta dijo: “Los sectores sindicalmente organizados, vinculados a servicios y a tareas, no pueden someter de rehenes a usuarios y consumidores”. Para hacer de esa realidad una ficción verosímil de un gobierno progresista, haría sí falta un muy buen escritor urgente.

Para el neoliberal peruano, “piquetero” evoca el 2001 argentino en que el modelo que él defiende se vino abajo, y peor aún, cuando fue la acción de las masas en la calle la que lo puso en cuestión. Como el gobierno de los K fue el que finalmente se consolidó después de una serie de convulsiones sociales y en el régimen capitalista argentino, el escritor identifica a los K con el piqueterismo. El Nobel pifia una vez más, junto con los intelectuales kirchneristas, que más que pifiar, ocultan. Los gobiernos K no son la continuidad del 2001 sino todo lo contrario, el intento de borrar de la escena política la acción directa de las masas. Su discurso “nac & pop” y las medidas “antineoliberales” tan defendidas por los escribas K son un reconocimiento de la relación de fuerzas de ese 2001 que permanentemente han tratado de volver del lado de la burguesía, aun con roces con distintos sectores de la misma. Cristina ha mostrado en pocos meses, a los tiros, ese deseo de “un país normal”, donde los muchos trabajen para enriquecer a unos pocos. Un modelo de país burgués que si conociera mejor, Vargas Llosa no podría dejar de elogiar.

Notas:
1) “En carta cerrada no entran moscas”, La Verdad Obrera 416, 3/3.
2) “Vargas Llosa: ‘La situación que han creado me obliga a hablar de política’”, Clarín, 6/3.
3) “¿#findelaintelectualidad?” (en los blogs “ArtePolítica” y “Soplar y hacer botellas”).
4) “Batalla cultural, fuego amigo y candidaturas”, Página/12, 6/3.

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Música: Desde Italia, y para el mundo, Ennio Morricone

ARGENPRESS CULTURAL

Ennio Morricone fue uno de los más prolíficos compositores y arreglistas de música para cine. Algunas de sus piezas se convirtieron en “clásicos” del siglo XX:

Nació el 11 de octubre de 1928 en Roma, Italia, y estudió trompeta y composición en la Accademia di Santa Cecilia de esta ciudad. Trabajó como compositor y arreglista para radio, televisión, teatro y cine. En 1964 compuso la banda sonora para la película “Por un puñado de dólares” de Sergio Leone, composición en la que utilizaba gritos y silbidos como fuentes sonoras. A continuación escribió música de este tipo para otras películas del Oeste realizadas por Leone (los llamados spaghetti westerns) y para películas de directores italianos como Gillo Pontecorvo, Pier Paolo Pasolini y Bernardo Bertolucci.

En su música para la industria cinematográfica estadounidense utiliza tanto melodías folclóricas y canciones populares, como en las películas “Días de cielo” (1978) de Terence Malick o “Los intocables de Elliot Ness” (1987) de Brian de Palma, como temas de los indios suramericanos y música religiosa europea, como en “La misión” (1986) de Roland Joffe, o en la famosa película “Cinema Paradiso”, (1989) de Giuseppe Tornatore.

Muere en 2006

Para los argentinos tiene un sabor especial una de sus tantas composiciones: la Marcha del Mundial de Fútbol de 1978, que aquí reproducimos. Ese campeonato más que una justa deportiva fue una cortina de humo para intentar silenciar la dictadura. Evocarlo ahora por medio de un recuerdo musical, con motivo del 35 aniversario del golpe de Estado que la inaugurara el 24 de marzo de 1976, tiene un sabor agridulce. Pero creemos que es necesario mantener la memoria siempre viva.

De todos modos, la música de Morricone es universal, y sus composiciones son variadísimas y enormes. Aquí dejamos su catálogo:
http://www.epdlp.com/compbso.php?id=658




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Cine: El cuento de Héctor (2003-2009)

Jesús María Dapena Botero (Desde Vigo, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)


NACIONALIDAD: Colombo/Española
GÉNERO: Entrevista documental
DIRECCIÓN: Marta Hincapié y Marisol Soto
PRODUCCIÓN: Bandavisual Producciones (1)
PROTAGONISTAS: Héctor Iván Torres
MONTAJE: Anastasi Rinos, Marc Andrés
MÚSICA: César López, Sandra Parra, Marta Andrés, Joan Gil
MEZCLA DE SONIDOS: Antonio Prió, Maratón Estudio
DURACIÓN: 40 minutos


¡Ay, país, país, país!

Piero

…las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen
una segunda oportunidad sobre la tierra.

Gabriel García Márquez

Aquí no se cumple el dicho de que hijo de tigre sale pintado; más bien, yo diría que hija de oveja sale lanuda, porque pareciera ser que Marta Hincapié, sale al mundo mediático con un legado, dejado por su madre, la dulce María Teresa Uribe, una de las grandes maestras de la sociedad colombiana, para la gran investigadora en malaria e historiadora, Silvia Blair, la mujer más inteligente que haya conocido. (2)

Por ello, que me perdone un poco, Marisol Soto, la co-directora del documental, que la haga un poco de lado, aunque no se lo mereciera, pero quisiera ubicar un poco la cinta en el contexto intergeneracional de la familia Hincapié Uribe.

Ya que El cuento de Héctor me impone, la presencia de esa otra persona, quien permanece en la trasescena: María Teresa Uribe, profesora de la Universidad de Antioquia, una mujer tan suave como un copo de algodón, pero a la vez de valor civil imponderable de quien no se ha arredrado para profundizar en el dolor sostenido que causa la violencia en Colombia, como testigo de un país que no se cansa de guerras, como si lo hiciera la Tereza Batista de Jorge Amado, sino estas que cruzan al país en la diacronía del tiempo, como si fuese un reptil apocalíptico, que se arrastra a lo largo y ancho de nuestra geografía; en ese macrocontexto, María Teresa, esta mujer maravillosa, se ha dedicado a rastrear y descubrir qué diablos nos pasa y cómo se soltaron esos demonios para marcar, casi con tinta indeleble, nuestra historia colombiana; de tal manera que ella se ve obligada a hacer el quite al relato de una Historia Oficial, la tradicional, para tratar de descubrir ese otro país, el de las montañas y las selvas, donde uno corre el riesgo, como el Arturo Cova de José Eustasio Rivera, de que antes de que uno se apasione por mujer alguna, juegue su corazón al azar y lo gane la Violencia o el miedo, en un país de desplazados y de muertos sin sepultura, con una sobrecarga de sufrimiento. (3)(4)(5)

Y pareciera ser que como una herencia no fortuita, Marta Hincapié, asume la desazón de su madre, su inquietud, en la misma línea de siempre cuestionar lo aceptado e indagar en lo que, por sabido, se calla, y, tal vez sin proponérselo, contradecir a nuestro premio Nobel de literatura, quien en Estocolmo aseverara que las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen una segunda oportunidad sobre la tierra, desmentida con la que siempre me he identificado, desde que, a partir, del año 1987, me dedicara a estudiar las relaciones entre violencia social y psicoanálisis, como consta en mi artículo Folie à deux o Folie á Tous? (6)

Pero su optimismo, tiene eco en grandes personajes como el sociólogo francés Alain Tourraine, premio Príncipe de Asturias en Humanidades y Comunicación del año 2009, quien en una visita que hizo a Medellín, decía a Jorge Alberto Naranjo, entonces, decano de la Escuela de Ciencias y Humanidades de EAFIT (Escuela de Administración, Finanzas y Tecnología), con sede en la capital de la montaña, que se había quedado sorprendido de nuestra ciudad, donde al lado de tanta violencia, había tanto movimiento de la sociedad civil, lo que para él era un signo de buen pronóstico para esta urbe. (7)
Hoy pienso que sabiéndolo o no, nuestro pueblo le hace el quite a las curvas de Tánatos y bajo el mandato de Eros, pudiera esperar como el Freud, sobreviviente de la Primera Guerra Mundial, que una vez superados los duelos, nuestra capacidad de estima de los bienes culturales, sin menoscabo alguno, vuelva a construir todo lo que la guerra ha destruido, quizás sobre un terreno más firme y con mayor perennidad. (8)


Y ese es el propósito de Rayuela, cuyo director, Iván Torres, es uno de los protagonistas del filme de Marta Hincapié y Marisol Soto, quien no tiene empacho en expresar su alegría, si algún día pudiera robarle un pelao – un muchacho – a la guerra pues esa es la razón de ser de esa Fundación, nacida del dolor por la muerte violenta de un compañero, reconocido bailarín de Break Dance en Soacha, Cundinamarca, tras la cual, después de llorar de rabia por la muerte del parche, abandonaron la idea de vengarse y cambiar los sonidos de las balas por sonidos armónicos, como bien lo vemos al final de El cuento de Héctor, cuando en una clase de música, transforman el valor de uso de un fusil por un instrumento de cuerdas, de tal forma, que se encuentre una salida más sublimatoria y reparatoria para los jóvenes colombianos.

Desde entonces en Rayuela, sin duda, de una inspiración cortazariana, se dan talleres de música, de confección de máscaras, de expresión corporal y teatro callejero, mediante un trabajo de un conocimiento personal y a fondo de sus estudiantes para desarrollar el sentido de tolerancia ante las diferencias, con el fin de promover cambios en el entorno y denunciar las muertes de multitud de jóvenes asesinados por las Autodefensas colombianas, tal vez, conscientes del poema atribuido a Bertolt Brecht:

Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó.

Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó.

Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.

Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.
Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó.

Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde. (9)

Mentalidad que expresan con su teatro efímero, que pretende inculcar la resistencia civil no violenta contra el autoritarismo.

Iván Torres será quien nos sirva como narrador de la entrevista documental, en la que a los espectadores, se nos dará cuenta del proceso pedagógico de un jovencito de la guerra colombiana, casi un chico, una suerte de niño salvaje, porque literalmente viene de la misma selva, salpicada de horror y de sangre por la bestialidad humana; un pelaíto, al que casi hay que enseñarle una lectura silábica, a la manera que lo hiciera Itard con Víctor de Aveyron, aunque para nada, se trata de una educación para niños psicóticos, sino para criaturas que han tenido que sobrevivir a los terribles problemas que deja la guerra, el conflicto permanente en Colombia, entre los seres humanos que la habitan, quienes gracias a una formación deformante se vuelven máquinas de matar, unos del lado de la guerrilla, otros al lado del paramilitarismo.

Sin duda, el cambio de entorno, a estos adolescentes les causa extrañeza; ellos han estado acostumbrados y han sido adiestrados para ser protagonistas de una estúpida guerra, como nos lo cuenta Héctor, al relatarnos su llegada al alto, cercano de un pueblo, lleno de aparente alegría antes de su arribo para después, desde el mismo montículo, no ver sino humo y no oír otras voces que no fueran las del silencio.

Pero, a pesar de la escucha paciente del profe, de la actitud comprensiva y didáctica de uno de esos maestros con vocación, de los que lamentablemente quedan muy pocos en el mundo, Iván siente que el vínculo con Héctor es frágil e inestable, algo le dice que su alumno está más del otro lado, el de la guerra, que del suyo el de una propuesta de construcción de paz, así el pedagogo quisiera transmitirle su mensaje de exigir el derecho a la verdad.

Pero Héctor siente nostalgia del mundo guerrillero; expresa que en la ciudad, pese a la compañía de Iván, es donde ha venido a saber qué es la soledad; allá, en el monte, están los amigos, que son como una verdadera familia, porque la carnal, pareciera ya olvidada.

Héctor siente que la guerrilla no es mala; no nos lo dice pero nos deja entrever que no hay que satanizarla porque es producto de una superestructura mayor: la de la injusticia y la guerra; sabe que hay que tener otra conciencia, como lo ha captado de su maestro, pero por más que trabajen y hablan docente y discípulo, el atractivo de la manigua es grande.

No sin dolor, el profesor comprende. Y algún día le dice:

- Si se vuelve Héctor para allá; al menos, sea un buen revolucionario… antes usted no sabía que atropellaba, que desplazaba pero ahora ya lo sabe.

¿Qué otra salida queda?

Héctor recuerda situaciones terribles, como cuando un día, los guerrilleros mataron una familia de nueve miembros por esconder a unos desertores, a los que capturaron y llevaron al campamento, para tenerlos una o dos semanas, amarrados, como prisioneros, mientras el guerrillerito les hacía la guardia. Los tipos se fueron enloqueciendo, hablaban un mundo de bobadas, “desvariaban”, se tiraban los alimentos el uno al otro, pues ¿para qué se la comían si estaban condenados a la muerte? Hablaban de un posible encuentro en los infiernos satánicos, como si ignoraran que en esta tierra vivían en su propio infierno.

Los jóvenes guerrilleros cavaron el hueco que les serviría tumba; el segundo vio matar a su compañero y enterrarlo y le pidió a Héctor, que, por caridad, le diera un solo tiro bien dado, para acabar de una vez, pero el otro guardián se adelantó con un disparo fracasado, de tal suerte que Héctor recurrió a un remate certero.

El profe sospechaba que si Héctor volviera al grupo insurgente, sería hombre muerto, pero no pudo detenerle y un día se marchó, sin despedidas. Por allá en el año 2003 para volver a Rayuela cinco años después, cuando la guerrilla asediada por el ejército, casi autorizó la huida.

El chico vuelve al altiplano cundiboyacense, con un profundo sentimiento de culpa, como si se tratase del retorno de un hijo pródigo, que hubiese hecho daño al padre, esos son los efectos de un buen vínculo transferencial, que no sólo suele darse con los psicoanalistas, sino también con otros adultos significativos, como los maestros, un sentimiento de culpa que puede ponerse al servicio de procesos reparatorios, afortunadamente.

Pero, como al joven, de la parábola evangélica, Iván lo recibe con un fuerte, sólido y acogedor abrazo, como si supiera aquello que decía Octavio Paz:

- Para volver hay que arriesgarse a partir; sólo el hijo pródigo regresa. – frase que leí en alguna parte. (10)

El profe le dice que dejaron una conversa pendiente, en la que se contaban cuentos, el relato de la propia historia para comprenderla. Ahora el proyecto era retomarla.

La narración de la historia de una familia desplazada, que hace el maestro, tiene ecos en el interior del muchacho, quien recuerda que su propia familia fue víctima del desplazamiento forzado, por allá, en los años de 1985.

El joven comprende que hay una historia que se repite transgeneracionalmente y se pregunta entonces, ¿cómo aprender de la historia? Como si de repente se hiciera consciente de la famosa frase de George de Santayana cuando nos advierte que los que no llegan a conocer el pasado están condenados a repetirlo. (11)

Sabe que la suya ha sido dura, una historia muy verraca, como cuando a su segunda noviecita la mataron en un combate guerrillero con los paramilitares, para pasar a ser uno de tantos muertos sin sepultura como los que hay en nuestro país, aunque él, como Antígona hubiera querido enterrarla de una forma humana, para que no se la comieran los gallinazos, pero son recuerdos, que, como defensa contra el dolor, él ha tratado de olvidar; los psicoanalistas diríamos de reprimir, para no tener preseentes esas verriondas imágenes, significante que le ha prestado Iván, con una didáctica muy clara, que hace de los conceptos abstractos, palabras concretas y explicativas, al decirle que su mente está llenas de imágenes, como de fotografías, que se tienen archivadas en un álbum de fotos, dentro de su cabeza, pero ello sirve para que el muchacho se comprometa en una lucha distinta a la de la insurgencia armada, la lucha por reconstruir la memoria histórica de esos muertos sin sepultura, para que no pasen de ser N.N.’s, de esos seres, que pudieran engrosar la lista de un monumento al soldado desconocido, para reconstruir historias con minúscula que hacen a nuestra Historia con mayúscula, ya que son muchas las víctimas de esa guerra sin fin, que ha vivido Colombia casi por doscientos años, con millones de víctimas, como aquél estudiante de medicina que por atender a un guerrillero en Jardín, Antioquia lo desaparecieron y al abogado que defendía su causa, los paramilitares entraron a su hogar para matarlo o como Carlos Pizarro Leongómez, quien, para Iván había sido un guerrero honesto, quien había firmado un pacto de paz y, sin embargo, lo asesinaron, por haber estado vinculado a la guerrilla del M-19, la que se tomara el Palacio de Justicia en 1985, en el mismo año en el que la familia de Héctor fuera desplazada.

Definitivamente, la guerra no es sino un zaperoco, un caos, un desorden, un revoltijo, dice Iván, y yo le añadiría el adjetivo infernal, frente a cuyos destrozos hay que reclamar paz y justicia, ya que de ellas somos responsables todos, los violentos, el Estado y la sociedad, en general, pero tal vez lo que tengamos es mucho miedo a la libertad, porque su ejercicio exige responsabilidad, como bien nos lo mostrara George Bernard Shaw cuando nos decía: La libertad significa responsabilidad; por eso, la mayoría de los hombres le tienen tanto miedo. (12)

Con este filme, nos queda bien claro que por la vida y la libertad es necesario hablar con la verdad ; yo añadiría con la psicoanalista Hanna Segal, quien cita a la escritora rusa Nadezhda Mandelstam: el silencio es el auténtico crimen contra la humanidad, en especial, en lo referente a la política y la guerra, que pueden conducirnos a una pesadilla insoportable, y más en particular cuando conflictos y tensiones internas se convierten en un poderoso incentivo para ella e incrementan la belicosidad, y esos son los que no acaban de resolverse ni en Colombia ni en el mundo.

La guerra y sus perspectivas nos hacen más paranoides, así el miedo esté justificado; nos aseguran que el infierno son los otros, esos que consideramos nuestros enemigos, de tal forma que el odio engendra el miedo y éste al odio de nuevo, en un círculo vicioso, que es el que los miembros de Rayuela, como muchos otros, pretendemos romper, al acudir a la disuasión, a lo que Jürgen Habermas llamaría la razón dialogada, la cual si operara cinco minutos antes del estallido de una megabomba, podría salvar al mundo de la catástrofe final. (13)(14)

Bien sabemos, tanto como Héctor, que la guerra destruye todos los valores, de un lado y del otro de las partes en conflictos, por lo que no habría que satanizarlas para engendrar más odio aunque no se puede fragmentar la responsabilidad, que colocamos en el enemigo, todos tenemos que tramitar de alguna manera nuestra pulsión de muerte; por ello, como los de Rayuela debemos de buscar los medios para movilizar las fuerzas de la pulsión de vida contra la insensatez de los violentos, eso sí, sin negar la realidad de la violencia misma, al confiar en la posibilidad de una toma de conciencia, que es a lo que asistimos en el filme de Marta Hincapié y Marisol Soto, para hacerla operar en el mundo real, de una manera trascendente.

Para ello, hemos de mirar hacia el interior de nosotros mismos, como lo hace Héctor y dejar de hacernos los desentendidos; no podemos escondernos en la coraza de una supuesta neutralidad ni del conformismo, como si no debiéramos participar en la política, aunque por definición somos animales de tal naturaleza, según Aristóteles lo dijo; somos ciudadanos y deberíamos tener el valor suficiente para decir lo que nos compete, cada uno desde su situación específica y levantar nuestras voces contra la guerra de una manera clara y contundente; no podemos dudar del poder de la palabra ni de las imágenes, lo que nos obligaría a no permanecer callados, como no se han callado ni Héctor ni Iván, a quienes vemos en escena, ni tampoco lo hacen los que permanecen invisibles en la trasescena, Marta Hincapié, Marisol Soto y, tal vez, más allá, en la penumbra, María Teresa Uribe de Hincapié, quien dio las bases morales a una de las directores de este importante filme. Tal vez, a Iván y los personajes ocultos que cito, como a mí y a Georges Brassens, la música militar nunca nos supo levantar.

Notas:
1) Bandavisual Proyecciones es una asociación cultural registrada en el 2002, cuya sede está en Barcelona, la cual se dedica a la promoción y producción de obras audiovisuales para el debate, la reflexión y la acción social tanto como en educación para la comunicación, con la aspiración, por utópica que sea de querer cambiar el mundo, a partir del gran potencial que tiene el lenguaje audiovisual, al tratar de hacer visible lo que suele estar oculto y olvidado, al decir su propia verdad pero que otros digan la suya, dentro del macrocontexto actual del monopolio mediático, siente que urge la alfabetización audiovisual de la ciudadanía y el acceso de todos a los medios. Así, con una cámara y un ordenador piensan que pueden decir y hacer muchas cosas para exigir y crear espacios de expresión. De lo que se trata es de plantear nuevos modelos comunicativos de autoexpresión individual y colectiva, con una fuerte participación social y un compromiso con el desarrollo comunitario y del entorno, como ejes centrales, para lo cual es necesarios cambiar de una forma decidida en busca de esos modelos que rompan con la unidireccionalidad de las emisiones, de una manera más eficaz para engranarse en un proceso de democracia participativa, de interactividad, donde un tercer sector emergente, ni público, ni privado, pero sí asociativos, profundamente enraizado en la sociedad civil, tenga una singular relevancia en el mundo del conocimiento, de acuerdo con el Manifiesto por la Educación en Comunicación, presentado por el Colegio de Periodistas de Catalunya, en el año 2004.
2) Comunicación personal.
3) Amado, J. Tereza Batista, cansada de guerra. 2ª. ed., Alianza Tres, Madrid, 1995, 400 pp.
4) Rivera, J. E. La vorágine. 2ª. ed., Editorial Losada, Buenos Aires, 1959, p. 11.
5) Sartre, J- P. Muertos sin sepultura/El diablo y Dios. Editorial Losada, Madrid, 2006, 382
6) Dapena, J. ¿Folie à deux ò folie à tous? En: Revista Colombiana de Psiquiatría 30 (3): 185-200, 1991
7) Comunicación personal de Jorge Alberto Naranjo Mesa
8) Freud, S. Lo perecedero en Obras Completas (t. III). Biblioteca Nueva, Madrid, 1968, p.175.
9) http://probablementeseayo.skyrock.com/2895556387-BERTOLT-BRECHT-LO-DIJO-si-pensaramos-antes-de-votar-otra-seria-la.html
10) Paz, Octavio: Obras completas. Dominio hispánico. Edición del autor. Volumen 3, México, Fondo de Cultura Económica, 1994. p.46
11) Cif. Noyes, A. P. y L. C. Kolb. Psiquiatría clínica moderna. La prensa médica mexicana, México, 1966, p.1
12) http://www.sabidurias.com/cita/es/44943/george-bernard-shaw/la-libertad-significa-responsabilidad-por-eso-la-mayoria-de-los-hombres-le-tiene-tanto-miedo
13) Segal, H. El silencio es el auténtico crimen (De N. Mandelstam, en “Hope against hope”. Revista de Psicoanálisis 42:1323-1335, 1985.
14) Freitag, B. Teoría crítica: Ontem e Hoje. Barsiliense, São Paulo, 1987, p. 59.

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Gustavo E. Etkin (Desde Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Regurgitó
blóndea
la búshica sharona
contaminó petunias
con árboles de asfalto
y pulverizó pestañas
fritas en petróleo duro.

Bamboleó bombas
de cielos negros
y agujereó montañas
con justicia de metal.

Las tribulaciones
tanáticas
arremetieron
sus fracciones
y el esbrulio
púrsido
de la tarciana
espléndida
rebobinó plateas
en las turgencias
mórbidas
y todo fué
blúspido
en la tómbola verde.

Y en las burkas
pisoteadas
macdonalizar
el tabule
hasta la última
thule.

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Antonio Gómez Rufo ante la crisis mundial: “La solución es el rearme ciudadano, ideológico y formativo”

Edgar Borges (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

En diálogo sostenido con el escritor español, contó algunos detalles de su nueva novela “La abadía de los crímenes” y fijo posición sobre el nacionalismo como “forma de ambición de la burguesía para aumentar su poder económico”, la desintegración del colectivo, la política del miedo, la hipocresía social ante los valores, la superficialidad generalizada, el cambio climático y la ley del mercado. Palabras cargadas de fuerza justo en momentos cuando se pretende descomprometer la voz del escritor ante la instauración de una globalidad estupidizada.

P: ¿Qué cuenta “La abadía de los crímenes”?

R: Es la historia de una investigación criminal en un convento femenino en el año 1229 a cargo del rey don Jaime I, acompañado por una simpática monja navarra muy aguda y divertida, muy suelta: Constanza. Esa es la trama principal. Pero también es un triángulo amoroso entre el rey, su esposa doña Leonor de Castilla y la que será su futura esposa, Violante de Hungría. Y, además, de pasada, un repaso a la nobleza catalana de la época. En fin, una divertida novela policíaca en clave histórica.

P: ¿Tu novela es una puerta al universo femenino?

R: La mujer es el motor que mueve el mundo; los hombres, el mecanismo que hasta ahora lo ha hecho girar. Pero sin ellas la maquinaria se hubiera parado hace mucho tiempo. En La abadía de los crímenes las mujeres representan el amor, el poder, la inteligencia y hasta el crimen. Es un escenario femenino en el que el hombre, el Rey, es sólo una manera de retratar o representar nuestras contradicciones. Por otra parte, Constanza, la monja investigadora que acompaña al rey, es el personaje más entrañable de la novela. Me enamoró al escribirla y estoy seguro de que enamorará a los lectores.

P: Observas con atención el complejo mundo de la mujer, como un espacio más diverso que el masculino. Sin embargo, ¿no te parece que determinados mensajes de característica uniforme están dibujando a la mujer como si para conquistar la “igualdad” tuviera que asumir el errado liderazgo (machista) que hasta ahora ha tenido el patrón del hombre?

R: En los ámbitos domésticos la mujer ha tenido siempre un gran protagonismo, en cuanto al orden y a la educación y cuidado de la prole. No creo que tenga ahora que asumir ningún liderazgo: basta con que se la considere lo mismo que al hombre, ni más ni menos.
P: En tu novela hay una referencia al nacionalismo. ¿Qué tan distinto es el nacionalismo que narras al que acontece en la España actual?

R: Son nacionalismos muy diferentes. Y sin embargo, del actual, no deja de sorprenderme el protagonismo de un problema que sólo existe en la cabeza de algunos políticos. Al fin y al cabo, el nacionalismo es una aspiración de la derecha política que, por ignorancia ideológica, algunos sectores de la izquierda han asumido como propia. Los nacionalismos son la ambición de la burguesía para aumentar su poder económico y en esa trampa han caído los sectores menos lúcidos de la izquierda. Porque la izquierda de verdad siempre fue internacionalista. En mi novela el rey Jaime I representa la vocación de crear un reino fuerte y unido. Y ya en 1229 una parte de la nobleza catalana buscaba la manera de independizarse de la Corona de Aragón. Pero el separatismo es políticamente caro, culturalmente empobrecedor, socialmente injusto, internacionalmente debilitador y económicamente suicida. Además, como explica Magris en relación a Serbia y los albaneses de Kosovo, cuando una minoría se convierte en Estado, de inmediato se convierte en una mayoría que oprime a otras minorías. Deberíamos aprender algo de lo que ha sucedido en la antigua Yugoslavia.

P: Se ha comparado tu novela con “El nombre de la rosa”, entiendo que eres admirador de Umberto Eco. ¿Asumes su influencia?

R: Nunca pensé en esa novela mientras escribía La Abadía de los Crímenes. Después me lo hicieron notar (por acontecer la acción en un convento y con unos crímenes en su interior), pero son novelas radicalmente diferentes. Me halaga la comparación, pero creo que se equivocan. Tengo más influencias de Dostoievski, García Márquez y, en esta novela, de Art Paassillina, sobre todo por el sentido del humor que tiene la novela, que en general es muy divertida.

P: Estableciendo puntos de revisión entre la época de “La abadía de los crímenes” y la actual, ¿cómo ves la democracia? ¿Estamos en un proceso de transición que nos llevará a una nueva forma de democracia o un sistema de otra índole?

R: Hoy todo el mundo habla de salidas y no de soluciones. Se gobierna y se legisla para hoy, para llegar en buenas condiciones a las citas electorales inmediatas, con salidas-parche, y no se buscan soluciones para el futuro de España, de Europa, del mundo. Las crisis económicas, el cambio climático, la conversión del individuo en un ser temeroso asediado por el miedo, el poder de los mercados y tantas otras cosas crean un modelo de sociedad en la que ya no se respetan los valores colectivos sino las salidas individuales. El miedo obliga al individuo a cambiar libertad por seguridad. Goethe decía “prefiero la injusticia al desorden” y parece que el goethismo se ha adueñado de todas las ideologías. El recorte de libertades y derechos va en ese camino. Y no se apuesta por la educación, la formación, la defensa de los valores éticos, el esfuerzo ni la solidaridad. Lo estamos viendo en casos tan simbólicos como el crecimiento del Estado-padre y la consideración de que un creador no es un trabajador y, por tanto, no merece ser remunerado por su trabajo. Son sólo síntomas, quizás ejemplos periféricos, pero la realidad es que la cultura del todo-fácil y del todo-gratis ha impregnado la sociedad. Y lo peor de todo es que no sé si hay soluciones. Para mí, la solución es el rearme ciudadano, ideológico y formativo. Volver a construir una jerarquía de valores que no sea una pura hipocresía, porque los valores que dicen ser respetados hoy (el trabajo, la educación, la moral, la solidaridad…) en realidad no son respetados por nadie. Hoy prima el egoísmo y la banalidad, se da categoría a lo que es superficialidad, escaparate. Una sociedad ilustrada, conocedora de sus derechos y deberes, no necesita ser tutelada por el gobierno de turno. Pero construir esa sociedad no interesa a los políticos porque a más libertad ciudadana, menos poder para los partidos gobernantes y para las trampas del mercado.

P: ¿Consideras que en el futuro el libro impreso será compatible con el electrónico?

R: Habrá un nuevo modelo de negocio en la industria editorial en breve. Las nuevas tecnologías (los lectores electrónicos, los portales de descargas de libros, el pirateo informático) lo ocuparán todo o casi todo. Al igual que devoraron las industrias discográfica y cinematográfica, el siguiente bocado lo darán al mundo del libro. En la Comisión de Nuevas Tecnologías de la ACE, que presido, estamos comprobando que todavía nadie se está preparando para ese futuro, ni los editores ni la mayoría de los escritores. Creen que el momento es muy lejano, pero yo opino que estamos en un horizonte de dos o tres años, nada más. Habrá espacio para toda clase de libros, también en papel, naturalmente, pero minoritario. Hay que replantearse el futuro si queremos que sigan surgiendo nuevos creadores en todos los campos.

Biografía: Antonio Gómez Rufo nació en Madrid (España). Entre sus novelas cabe destacar La abadía de los crímenes, La noche del tamarindo, El manantial de los silencios, El secreto del rey cautivo (Premio Fernando Lara, 2005), Adiós a los hombres, Los mares del miedo, El alma de los peces; Balada triste en Madrid; La leyenda del falso traidor; Las lágrimas de Henan y Si tú supieras. Ha sido traducido al alemán, holandés, francés, portugués, polaco, griego, rumano y búlgaro. Colabora habitualmente en distintos medios literarios y periodísticos. Es vicepresidente de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE). Su reciente novela es “La abadía de los crímenes” (2011).

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Brandsen: Cuatro andamios para los cinco jinetes

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Lomas de Zamora, Buenos Aires. Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

-Dos costillares para los dioses del averno- ordenó "el nene", severo a "el Bocha" un parrillero martinfierrista.

El Chateau Vieux tinto era cantarina y alegre lágrima roja. Brandsen cumplió 127 y la ronda pintaba como para brindar por cada año de la celebración. Por lo menos los cinco jinetes -cuatro del apocalipsis y uno en el banco de suplentes, por si las moscas-, parecían dispuestos. Pergaminos para acreditar tenían.

Tanto "la negrita", como "ani", "wal", "dani" estaban facultados por los someliers más exigentes para pasar la prueba; "el nene", no sabe no contesta. Pero portaba su consabido sobre oficio marrón impermeable, con documentos de procedencia misteriosa, dejado por otra "artera" mano, propietaria de la enigmática "licencia para publicar".

Se acomodaron como para no volver. Mesas desocupadas, ni hablar, menos pedir. Pero "el nene" hace de local y los caballetes, firmes sobre cuatro andamios forrados en papel de almacén (ex estrasa), gris como los muros olvidables, serían soporte para resistir el paso de los vándalos, porque donde ellos pasan, no vuelve a crecer... la lechuga, entre otras delicias.

Antes, una centella sigilosa, según desvelados testigos del diario, había dejado estragos en Lomas. Por lo menos la redacción pareció un campo minado. La postal chechena resultaba pálida, comparada con la lluvia de revoque fino y grueso, que se abatía lánguida sobre las computadoras.

No era radiactiva, pero "segual".

El entusiasmo de los depredadores de la mudanza, no tenía pausas y todo quedó "estacionado" a 45º, vaya uno a saber porque; lo cierto es que la medición, como los raitings de la TV, eran inciertos. Las medidas fueron tomadas con los teclados cerrados. Por eso a lo hora de "tomar asiento", (algo hay que tomar), ni con forceps se podía entrar a "la compu", pero la resignación es herencia (pa un hijo gaucho) del hombre, en tierras de "pensadores" y magos cibernéticos de consulta "on line". Así nos va. Bueno si quieren otra lectura: Así... no va. Pero la vida sigue igual y eso es cierto.

Yon, refugiado bajo un alero protector, a salvo de indiscreciones de unos y otros cruzó alguna mirada cómplice con "el nene" que, por supuesto, se me escapó imperceptible igual que el aroma de la mujer dorada. ¿Cómo llegamos a esta fiesta popular, que casi nos emociona como la postal del nunca más, por portación de paisaje suburbano cruento, salvaje, pero fascinante?, no lo sé. Lo cierto es que estábamos allí con olores nuevos. Casi de estreno.

Sin saberlo, el sobre "delator" descansaba, aletargado, en los albores de la siesta brandense, mientras los "dioses del averno" se mostraban entrañables con la entraña; resbaladizos con las provoletas, sobre las que caminaban, igual que por tablas de skate; deglutían mollejas como criters; exterminaban chinchulines a mansalva; llenaban los vacios de dientes codiciosos y rascaban costillas relucientes que, al sol, eran fotos sepias de un pasado argentino opulento.

Nosotros, espartanos como nunca, debíamos postergar entusiasmos. Nos esperaban para compartir, yo lo ignoraba en ese momento, un festival de la frivolidad. Pero siempre se aprende, aunque sea para no aprehender y salir indemne del intento.

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No pude resistir la tentación que me condena. El sobre llamaba la atención. Supe que, igual a otras veces, no iba a descubrir nada nuevo, tal vez infrecuente u olvidado, porque nadie tiene nociones precisas sobre el orden y las importancias. Pero asomaba un título tentador y premonitorio. Si hoy estamos incomunicados por motivos diversos, con ese contenido, de ser cierto el documento, más vale prescindir de anticipos y enterarnos, me dije, antes de aclarar lo que oscurece.

"Modificación del idioma castellano".

"La Real Academia de la Lengua dará a conocer próximamente la nueva reforma de la ortografía española, que tiene como objetivo unificar el español como lengua universal de los hispanoparlantes. La reforma hará mucho más simple el castellano de todos los días, pondrá fin a los problemas de ortografía que tienden trampas a futbolistas, abogados y arquitectos de otros países, especialmente los iberoamericanos y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.
La reforma se introducirá en las siguientes etapas anuales:

Supresión de las diferencias entre c, q y k.- Komo despegue del plan, todo sonido parecido al de la k (este fonema tiene su definición teknika linguístika, pero konfundiría mucho si la mencionamos akí) será asumido por esta letra. En adelante, pues, se eskribirá kasa, keso, Kijote. También se simplifikará el sonido de la c y la z para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamerikanos ke konvierten todas estas letras en un único fonema Kon lo kual sobrarán la c y la z: "el sapato de Sesilia es asul."

Por otro lado, desapareserá la doble c y será reemplasada por x: "Tuve un axidente en la Avenida Oxidental". Grasias a esta modifikasión los españoles no tendrán ventajas ortográfikas frente a otros pueblos hispanoparlantes por su estraña pronunsiasión de siertas letras.

Asimismo, se funden la b kon la v; ya que no existe en español diferencia alguna entre el sonido de la b larga y la v chikita. Por lo kual, a partir del segundo año, desapareserá la v y beremos kómo bastará con la b para ke bibamos felises y kontentos. Toda b será de baka, toda b será de burro. Pasa lo mismo kon la elle y la ye. Todo se eskribirá con y: "Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyar". Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia.

La hache, kuya presensia es fantasma en nuestra lengua, kedará suprimida por kompleto: así,ablaremos de abichuelas o alkool.

A partir del terser año de esta implantasión y para mayor konsistensia, todo sonido de erre se eskribirá con doble r: "Rroberto me rregaló una rradio".

No tendremos ke pensar kómo se eskribe sanaoria, y se akabarán esas complikadas y umiyantes distinsiones entre "echo" y "hecho". Ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos.

Para ebitar otros problemas ortografikos se fusionan la g y la j, para que así jitano se eskriba komo jirafa y jeranio komo jefe. Aora todo ba con jota: "El jeneral jestionó la jerensia". No ay duda de ke esta sensiya modifikasión ará que ablemos y eskribamos todos con más rregularidad y más rrápido rritmo. Orrible kalamidad del kastellano, en jeneral, son las tildes o asentos. Esta sancadiya kotidiana jenerara una axion desisiba en la rreforma; aremos komo el ingles, que a triunfado universalmente sin tildes. Kedaran ellas kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan ake se rrefiere kada bocablo. Berbigrasia: Komo komo, Komo, komo!, Komo?

Las konsonantes st, ps o pt juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aprosimarnos lo masimo posible a la pronunsiasion iberoamerikana. Kon el kambio anterior diremos ke etas propuetas osionales etan detinadas a mejorar ete etado konfuso de la lengua.

Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano. Asi, se dira: ¿"ke ora es en tu relo?", "As un ueko en la pare" y "La mita de los aorros son de agusti". Entre eyas, se suprimiran las eses de los plurales, de manera ke diremos "la mujere" o "lo ombre".

Despues yegara la eliminasion de la d del partisipio pasao y kanselasion de lo artikulo. El uso a impueto ke no se diga ya "bailado" sino "bailao", "erbido" sino "erbio" y "benido" sino "benio". Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo ya no manda, al fin y al kabo; dede el kinto año kedaran suprimia esa d interbokalika ke la jente no pronunsia. Adema y considerando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa que nuetro padre latin rrechasaba, kateyano karesera de artikulo.

Sera poko enrredao en prinsipio, y ablaremo komo fubolita yugolabo, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma rresultan ma fasile.

Profesore terminaran benerando akademiko ke an desidio aser rreformas klabes para ke sere umano ke bibimo en nasione ispanoablante gosemo verdaderamente del idioma de Serbante y Kebedo. Eso si: nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo de letra eñe rrepresenta balore ma elebado de tradision ispanika y primero kaeremo mueto ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio korason bibifikante de istoria castiza epañola unibersal.

A buen entendedor...

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