jueves, 18 de agosto de 2011

Una flor subversiva

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Fue un extraño y sorprendente suicidio el de aquel ingeniero.

Nadie lo podría haber previsto, temido. Era inimaginable.
Sociable, simpático, parecía feliz, siempre riendo.
Era también muy pulcro, cuidadoso, siempre preocupado por los mínimos detalles. Después de almorzar se lavaba las manos, aunque comía siempre con cubiertos, correctamente.
Cuando iba al baño tardaba horas limpiándose. De tanto limpiarse tenía hemorragias anales. Es que no soportaba nada sucio. Por eso, por las dudas, tomaba baño dos o tres veces por día. Dos en invierno y tres en verano.
Y detestaba el más mínimo desorden.
Amaba las flores. Las veía siempre en su jardín, desde la ventana de su dormitorio.
Antes de plantarlas fue a varias bibliotecas a leer libros sobre jardinería. Como plantar flores, como y cuando regarlas. Cuales eran las que necesitaban más agua.
Era viudo. Vivió cuarenta años con su mujer, a la que nunca traicionó. Un marido fiel.
Siempre preocupado por la justicia más mínima en la vida cotidiana. Justicia que siempre implicaba orden.
Fue favorable a la dictadura militar porque era la forma que en esa época se combatía el desorden que implicaba la anárquica subversión. Cuando escuchaba aquel conocido “se llevaron a”, siempre dicho en voz baja, fue uno de los primeros que dijo el “por algo habrá sido”.
Siempre el orden, por cualquier medio, contra cualquier desorden.
El lema que regía su vida era: “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”.
Y en cuanto a las flores que veía en su jardín siempre estaba atento a que en ninguno de sus pétalos haya ni siquiera una pequeña mancha de polvo. Si veía eso las limpiaba cuidadosamente con un algodón.
Pero respecto a ellas comenzó a aparecer una incógnita. Siempre observaba que cuando soplaba el viento, el pasto y las flores se inclinaban todos para un mismo lado. Para la dirección en que el viento soplaba.
Sin embargo había una flor, solo una, que se doblaba contra el viento. Un misterio. Pero además, y sobre todo, un desorden contra la naturaleza.
Pero no podía cortarla. Sería como un asesinato. Por eso decidió, como alternativa, hacerla girar en el lugar que estaba. Por lo que cavó un círculo en la tierra en torno de la flor, la levantó y la giró para el lado opuesto.
Pero nada. El viento volvía a soplar y ella siempre doblada en contra.
Entonces se empezó a sentir cada vez peor. Una gran tristeza lo invadía cada vez que veía esa hermosa flor contra el viento. No entendía porque, pero era insoportable.
Tal vez por eso trató de ser cada vez más pulcro. Se sacaba los zapatos con los que venía de la calle y los dejaba en la puerta. Cada vez que se sonaba la nariz se lavaba las manos y después se pasaba alcohol.
Las veces que tenía relaciones sexuales, solamente con prostitutas, las elegía por su apariencia de limpieza. Y usaba siempre tres o cuatro preservativos, uno sobre otro, para una mayor protección.
Pero no podía dejar de pensar en esa flor. Era para él un desorden incomprensible y cada vez más angustiante.
Hasta que una vez decidió terminar con ese dolor, esa tristeza cotidiana cada vez más fuerte.
Y se pegó un tiro con una bala calibre 22, a la que antes limpió cuidadosamente con alcohol.

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Por qué detesto el catolicismo

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Ante la inminente visita del papa y la conjura de los poderes de derechas e izquierdas para impedir manifestaciones paralelas en contra de la visita papal y lo que el papa representa, yo me uno a los paletos, como llama el arzobispo de Toledo a quienes la critican, y digo lo siguiente...

En una conferencia pública que tuvo lugar el 6 de marzo de 1927, promocionada por la National Secular Society el matemático y filósofo Bertrand Russell discute varios argumentos a favor de la existencia de Dios, incluyendo el argumento cosmológico, el argumento de la Ley Natural, el argumento teleológico, el argumento ontológico, y otros argumentos morales. También discute varios puntos concretos de la teología cristiana, donde pone de manifiesto los defectos de las enseñanzas y de la moral de Jesucristo. En especial, Russell argumenta que el hecho de que Jesús creyese en el infierno y en el castigo eterno es algo incompatible con la supuesta benevolencia de Dios.
Russell también expresa sus dudas sobre la existencia de Jesús como personaje histórico, y cuestiona la moral de la religión. Su pensamiento se resume en la siguiente cita: "Afirmo con total convicción que la religión cristiana organizada como Iglesia ha sido y es aún la principal enemiga del progreso moral en el mundo"

Es mi opinión que la religión se basa principalmente en el miedo. Parte de ella es el terror a lo desconocido, y parte, como ya he dicho, el deseo de sentir la presencia de una especie de hermano mayor que nos acompañe en todo momento y nos ayude en nuestros problemas y disputas [...] Lo que un buen mundo necesita es conocimiento, compasión, y coraje. Lo que no necesita es la prolongación de los odios de nuestro pasado, ni las riendas al libre desarrollo de la inteligencia que crean las palabras pronunciadas hace siglos por un grupo de hombres ignorantes.

Bertrand Russell explicó por qué no era cristiano en una época en que sobraba tiempo para pensar. Además una mente eminente y matemática como la suya no pudo hacerlo con más contundencia y persuasión.

Eran otros tiempos, tiempos todavía más opacos en los países de tradición católica. Pero estamos en la Europa del siglo XXI y las redes sociales ponen al alcance de cualquiera los sinsentidos, la irracionalidad, las aberraciones y la historia de los administradores no ya del cristianismo sino del catolicismo. En aquellos tiempos Russell arremete contra la idea en sí misma del cristianismo, pero obvia otros argumentos en contra de la Iglesia de Roma propiamente dicho y del catolicismo desde que aquellos otros "hombres ignorantes" pusieron en marcha la religión católica a la que respondieron Lutero, Zwinglio y Melanchton. Russell ataca los fundamentos de la filosofía, teología y creencia del cristianismo, pero elude prestar atención específica al cristianismo traducido en el estricto catolicismo de la Iglesia de Roma. Es decir, no toca, no incluye esos aspectos en su conferencia, pues las entrañas de la Iglesia vaticana y su historia tal como ahora el nuevo milenio la contempla bajo los focos permanentes de las redes sociales, hace más arrebatadas si cabe las conclusiones en contra del catolicismo.

Pues bien, si Bertrand Russell cuestiona el cristianismo, ¿qué po­demos decir nosotros acerca del catolicismo, el fundamentalismo de los fundamentalismos cristianos? ¿Qué podemos argüir contra una religión que va en contra de la mismísima libertad, que cercena la libertad de pensamiento afirmando el libre albedrío pero sujetándolo con las bridas de su exclusiva autoridad?

¿Qué hubiera debido decir Bertrand Russell acerca no ya del cristianismo, sino del catolicismo, el máximo tratado sobre la intolerancia que se haya podido idear en occidente? La Iglesia, el catolicismo y el vaticanismo son aparatos pensados sólo para el dominio del ser humano. En realidad, vista la conferencia de Russell desde la óptica de hoy día, me parece fácil argumentar como lo hizo. Lo difícil era, y es, explicar convincentemente por qué se es cristiano, y mucho más difícil por qué se es católico. Pues si ser cristiano se limita a creer que Cristo existió y fundó una Iglesia, ser católico significa serlo para conminar a quienes no lo son a que piensen y actúen como ellos. La liberalidad de un católico en última instancia sólo puede esperarse si es "de base", como habitualmente se les reconoce y denomina.

Porque en el siglo XXI, casi cien años después de la conferencia de Bertrand Russell, lo que es fácil de razonar y de explicar es por qué uno no es católico y por qué además de no serlo odia el catolicismo y todo lo que el catolicismo lleva consigo. La facilidad proviene de la explicación, casi por sí solos, de los motivos...

Sin embargo, y por consabido, ahora prescindiré de la oprobiosa historia del papado, de la lascivia e iniquidades de muchos papas, de las cruzadas, de la evangelización con arcabuces, de los crímenes de la Inquisición, de las intrigas y conspiraciones que han circu¬lado por el minúsculo Estado durante diecisiete centurias... Pero sobre todo, prescindiré de resaltar, una vez más, el tráfico nauseabundo que se ha hecho de las enseñanzas de su fundador. La doctrina católica es una colosal invención, como sus bulas y las sinecuras. Nada tiene que ver con el evangelio ni con la belleza espiritual de los mensajes que contiene y que coinciden básicamente con las enseñanzas de todas las religiones que merecen llamarse universales. Prescindo de todo ello, porque, ante la inminente visita del papa a España por enésima vez, lo que ahora me provoca náusea (habiendo tenido que ingerir eméticos para la otra) es el empecinamiento de otro papa en arrastrar a los gentíos y a los gentiles, como esa engreída diva que ha dejado de serlo hace mucho y se resiste al olvido. Lo que hace que a la náusea que provoca el tenebroso pasado de la Institución papal, se añada el patetismo ridículo del pa¬yaso que, tozudo, quiere salir a escena sin tener ninguna gracia.

En efecto, quienes conocen de mis diatribas e invectivas contra el catolicismo lo comprenderán. Fui educado en él. No en el seno de mi familia, sino en los colegios a los que únicamente en la práctica podía ser entregado entonces para estudiar; colegios cuya pedagogía iba fuertemente ligada al adoctrinamiento en el catolicismo fundamentalista y en los principios del dictador.

Pero cualquier niño y adolescente, de aquel tiempo y de todos los tiempos, con una mínima perspicacia progresa en el sentimiento y en el pensamiento por su cuenta. Y al término de la vida colegial, de todas aquellas enseñanzas no quedaba más que una determinada sensibilidad. Y precisamente es esa sensibilidad la que descubre la trama del embaucador. Porque si es cierto que sólo se ama lo que se conoce, nada se odia más que la trepanación mental. Y ello es así porque luego, una vez que ha cedido la presión y el pensamiento bulle en absoluta libertad, se escandaliza todavía más ante la inmensidad del adoctrinamiento al que fue uno sometido, como de las vergüenzas que no pueden ocultar muchos de los representantes en la tierra de un Dios fabricado por sus mentes en beneficio propio y del poder civil al que siempre de un modo u otro fueron y van asociados.

De aquello resulta que quizá acabé abrazando en efecto una religión. Pero si es así, desde luego no es la religión con fórceps, no es la religión revelada. Será en último término la religión natural. En los 32 años de democracia que llevamos, en el municipio en el que vivo de 50 mil habitantes, no ha habido más que una vocación… Y cuando hablo de religión natural me refiero a esa tal como se dibuja en la Historia de la Filosofía de la religión; esa que nos remite a una forma de religiosidad superior, a saber, aquella en la cual la deidad ha sido despojada de todos sus atributos imaginativos para ser reducida a los términos estrictos "de la razón". Es esa religión que nos religa a todos los seres humanos que, por distintas razones, llegamos al mismo punto de tres únicas convicciones racionales y razonables: una -en cuanto a la trascendencia-, que no es posible afirmar la existencia de nada superior a lo existente (y quien lo afirme lo hace exclusivamente por su cuenta), dos -en cuanto a la ética- que no hay otra fórmula de convivencia social que la combinación del vive y deja vivir, del no hagas a otro lo que no quieras para ti, y del ideal de nuestra conducta, que es que sirva siempre y en toda situación de ejemplo universal.

De aquí se comprende que aborrezca en grado supremo todo lo que signifique afectación, boato, aparatosidad, parafernalia, ostentación, imposición, dogmatismo, rito, alarde y ampulosidad. Todo, justo a lo que se reduce el catolicismo y que nada tiene que ver con la prenoción, la intuición e incluso la veneración de un ente superior que en último caso será íntimo para dialogar con él en la estricta intimidad. Cualquiera otra religión -está comprobado- es pura política. Y además, en el caso de la católica, política sombría, subrepticia y engañosa.

Porque una persona sana de mente sólo fía las cosas trascendentes exclusivamente a su entendimiento, y rechaza lo que en filosofía se denomina "lo apodíctico" (lo necesariamente verdadero), pues no existe. Una persona medianamente inteligente sólo acepta de buen grado lo sugerente y lo asertórico, y le resulta imposible creer más a los demás que en sí mismo. Y con mayor motivo si los predicadores se han movido más en dirección de cualquier otro afán que en el "amaos los unos a los otros".

El catolicismo es abominable, lo ha sido y se resiste a dejar de serlo. Si no fuese así, este papa abandonaría el Vaticano, realizaría todos los bienes que la Iglesia posee en el mundo y se movilizaría inmediatamente para impedir que millones de humanos estén muriendo de hambre… Pues ellos mismos, en sus intrincadas teologías son teístas, no deístas; es decir se niegan a admitir que Dios se limite a ser quien es, sin demandar que se organice en torno a él una religión. Y ser deísta fue herejía. Entonces, habida cuenta que Dios no es providente, y si lo es se abstiene con tantos que mueren por causas ajenas a ellos mismos pero que tienen solución, la razón universal nos dicta que la Iglesia, el Vaticano, debieran movilizarse para socorrerles, quedándose exclusivamente con una humilde capilla y otra simple y humilde oficina de gestión para proseguir el testimonio de su fe y de la dinamización de la virtud... O en otro caso disolverse.

Y entonces, en ese caso que cada vez se vez más imposible, todo el mundo creería en ella y en su Dios, en ella, en sus prédicas, en sus consejos y admoniciones. Mientras nada de eso ocurra el mundo, la humanidad, no podrán ver en la Iglesia, en el papa, en los cardenales, en los obispos y en una gran mayoría de sus capitanes otra cosa que fantoches, y en su liturgia algo diferente a una inaca¬bable y necia pantomima. No es Cristo quien anida en sus corazo¬nes, es la simulación de un Cristo para obtener de él ventaja. No muy diferente de lo que hace cualquiera de los profesionales de la estafa, del dominio y de la conspiración. Por todo lo que ha hecho el catolicismo a lo largo de su historia y por lo que no hace, lo detesto.

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Del mercado de plaza al mercado de Wall Street... Y su retorno

Enrique Campang Chang (Desde Guatemala. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Por el viejo camino al mar se pasaba por un mercado de Plaza bajo la gran Ceiba, era un descanso obligado para disfrutar unos mangos, agua de coco o chicharrones; entre piñas, aguacates, camarones de río, iguanas y armadillos. Donde se juntan los productos de la costa y el altiplano. Hoy en día las noticias se concentran en la crisis financiera de los mercados de Wall Street, la quiebra de bancos, la baja de las bolsas de valores del mundo, cierre de fábricas, desempleo. ¿Cuál es la relación?


Los mercados de plaza existen desde hace miles de años en una relación personal, directa entre el productor y el consumidor, unas veces por medio del trueque, cacao o la moneda metálica en efectivo; el mercado de plaza se ha mantenido vigente en todas las sociedades del mundo; sin intermediarios, poco fiado; es la economía informal, con la seguridad de que sobrevivirá a pesar de la crisis financiera.

La dinámica milenaria y actual tiene diferencias significativas. La plaza mantiene una relación cercana a la tierra, a la realidad, en las capacidades productivas y necesidades del consumidor; es flexible a los cambios de estación, se ve poco afectado por la especulación; para llegar a él se camina; opera con bajos costos de venta, poca publicidad y al contado.

La vida en torno al mercado de plaza depende poco del petróleo o los procesos industriales; se cocina con leña; las bestias de carga hacen el trabajo pesado, con mulas o bueyes, carretones o el canasto en la cabeza. Los productos son frescos, a la vista leche, quesos, huevos, pescados, frutas y vegetales. Unos alimentos son secados, encurtidos, salados o ahumados, empacados con hojas o en tinajas de barro. Los cambios en las modas del vestido y consumo no lo afectan.

En varios países durante las crisis por desastres naturales, de gobierno o de los sistemas financieros como Haití, Uganda, Somalia, Sudán, Afganistán y Zimbabwe, a pesar de que los gobiernos colapsaron o paralizaron la productividad industrial, los mercados de plaza nunca dejaron de funcionar, aún bajo las condiciones más difíciles. Cuando desaparezcan será que la crisis es realmente seria.

En cambio en Wall Street desde 1792, especula con las relaciones entre productor y el consumidor, hace préstamos, emite pagarés, pólizas, instrumentos, acciones, bonos, certificados o documentos sin suficiente garantía, se usa dinero electrónico o plástico; manejan billones y trillones. Donde la ambición desmedida lleva fácilmente al rompimiento ético.

Los ambiciosos de las finanzas de hoy serían los descendientes de los adoradores Becerro de Oro, de los tiempos bíblicos; los que rinden culto al ídolo de metal dorado, hasta olvidarse de Dios y enloquecer.

Se pierde el sentido de la realidad, entra en una esquizofrenia económica, con alucinaciones de riqueza, dinero fácil, fantasías de gastos en los casinos, apuestas; como una Disneylandia financiera; personas crecidas que juegan Monopoly, afectando vidas reales; no les importa arriesgar recursos ajenos. La crisis tiene fuertes componentes psicológicos, hay inseguridad, ansiedad, desconfianza, egoísmo, búsqueda de emociones fuertes, temeridad, arrogancia o agresividad.

La gente es inducida a gastar más de su capacidad por los incentivos a endeudarse; para beneficio de los prestamistas, usureros, financieras, bancos y emisores de tarjetas que cobran altos intereses o embargan bienes.


La crisis de los planteamientos de la economía capitalista, no justifica un triunfalismo de los marxistas. Ellos no valoran el sentido de la armonía social, sino una competencia salvaje del más fuerte o el conflicto entre clases sociales. Ninguna de las posturas actuales resuelve el problema; tienen serias debilidades en valores éticos, madurez y su sentido de bien común efectivo.
Los modelos basados en un crecimiento material delirante, expansión, desarrollo, tecnología, globalización, sin el apoyo de la calidad humana, corren el riesgo de fracasar, ante el desgaste que produce la avaricia, la corrupción, la marginación y el resentimiento social.

El parchado o intentos de rescate de los sistemas actuales carecen de sentido si no se cambia la orientación.

La crisis de los mercados financieros afecta a una parte, no a todos; a los que se han vuelto dependientes del petróleo, la tecnología; los que se alejan de las relaciones primarias con la producción, a quienes se dejaron tentar por el brillo del crédito fácil Es una crisis producida por oportunistas, ambiciosos y corruptos, para quienes es más fácil robar o engañar que trabajar.

La diferencia entre los mercados de plaza y los de hoy es la alta volatibilidad de los productos, vestido, automóviles comunicación y electrónica; los equipos de sonido, computadoras o celulares, tienen un tiempo de uso cada vez menor. Esto tiene como colaterales cambios y desperdicio. Es la moda la que manipula a la economía y crea necesidades de artificiales.
La ilusión de la globalización sobre el modelo regional no se diferencia mucho de los viejos imperialismos de querer imponer un orden económico y político a vastas regiones del mundo.

La complejidad del mundo en crisis no es racional; la competencia por los edificios más altos, aparatos sofisticados o la tecnología militar, es infantil. Veo que el sentido de presumir, tener más poder económico o político, tiene como trasfondo un niño vestido como ejecutivo o con banda presidencial que quiere impresionar a su padre; se luce, pero no deja de ser un niño tonto.
Un reporte de prensa decía que mucha gente de alto nivel, políticos, banqueros o corredores de valores no comprenden toda la complejidad ni las consecuencias de lo que realmente está pasando.

Esta crisis cambiará los estilos de vida de muchos, estarán más cerca de lo básico, se apreciará la economía básica de autosuficiencia, el mercado de plaza, la relación directa entre el productor y consumidor; revisará la jerarquía de necesidades de acuerdo con Abraham Maslow; el consumidor será más crítico de las novedades y el riesgo del dinero a crédito; apreciará el ahorro y el trabajo, sobre el dinero fácil de oportunidad.

Los lujos de vestir o tecnología, los jets privados, campos de golf, spas, viajes en primera clase o lo ostentoso, pasarán a segundo plano. Cada quien puede tener el estilo de vida que quiera, media vez no afecte a los demás. Los excesos son vistos disgusto y ofensivos en momentos de crisis.

No resulta muy difícil prever la reacción de las masas que sufren los afectados por la crisis de Wall Street, desde los jubilados, ancianos, de quienes pierden sus casas, pensiones, ahorros para la educación de sus hijos y empleos; lo manifestarán en las elecciones o en las calles como Madrid, Tel Aviv, Londres.

El resentimiento social estimula la violencia criminal y el vandalismo Es un problema que se viene gestando desde hace mucho tiempo en la sociedades de consumo.

Unos se saldrán del carril alocado de Wall Street, para vivir de acuerdo con sus posibilidades. Los prudentes sufrirán menos. Las comunidades pequeñas y los mercados de plaza serán más atractivos; el reciclaje, la ropa bàsica, lo duradero, sustituirá el desperdicio, lo artificial. La vida será más sencilla, pero más humana. El tamaño de la economía se ajustará a niveles manejables

Este reacomodamiento no implica un retorno al pasado o descartar los avances positivos, lo que sería ingenuo; sino de agregar el factor de la cautela. Se percibe un exagerado entusiasmo por el crecimiento y lo moderno que llega a lo temerario.

La crisis será dura para muchos, pero como dice un proverbio chino: “Toda solución siempre causa algún problema; pero también los problemas traen soluciones”.

El sentido de la armonía con la naturaleza o principio del Tao; valora lo simple; la meditación sobre el potencial y el límite; una conciencia sobre el yo, el ello y el universo. Establece una relación ética y solidaria entre los humanos; basada en la armonía y amor al prójimo, opuesto al egoísmo y la avaricia. Elementos que comparte con el cristianismo.

El proyecto que puede resultar de esta crisis es la humanización del mundo, no basado en la tecnología y el crecimiento material; no en el tener sino en el ser y la excelencia del ser humano.

Confucio (551 a.C.) dice en La Gran Armonía:

Gran Armonía:

“El mundo en donde prevalezca el gran principio será una comunidad en donde los gobernantes serán elegidos de acuerdo a su sabiduría y capacidades. En donde todos tengan un alto sentido del honor y se cultive la cordialidad en las relaciones humanas. En consecuencia, los hombres no solo consideran como padres a sus propios padres, ni como hijos tan solo a sus propios hijos. Los ancianos terminarán sus años en felicidad. A los adultos se les proveerá de empleos y todos podrán ser útiles a la sociedad. Los niños serán criados adecuadamente. Los viudos, ancianos sin familia y los huérfanos, así como los desvalidos recibirán protección y cuidado. Cada hombre tendrá su trabajo y cada mujer su hogar, no se admitirá que la riqueza permanezca inactiva y no se usará sus energías para conseguir beneficios particulares. En tal comunidad estarán reprimidos los planteamientos egoístas y no se conocerán robos ni los crímenes, y la gente no tendrá necesidad de cerrar sus puertas.”

A esto se denomina la Gran Armonía (*)

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Tilos buenos

Miguel Longarini (Desde 9 de Julio, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“El árbol que tú olvidaste siempre se acuerda de ti,
y le pregunta a la noche si serás o no feliz’
Atahualpa Yupanqui.
Del Árbol que tú olvidaste....

‘’Hacía tiempo que ellos nos demandaban atención. Algunos venenos ‘’NO BUENOS…’’ hicieron que murieran algunos de sus hermanos, pero eso no alcanzó para que dejáramos de mirar sin ver y nos pusiéramos alertas en salvar a Los Tilos de nuestra plaza Gral. Belgrano en 9 de Julio (pcia de Bs.As)’’.

Tilos buenos…

Nada pudo con la indiferencia,
ni con esa costumbre de no ver, de no hablar…
Sucedió que su sombra se iba cada otoño
y pocos podían darse cuenta
que en la próxima primavera siempre regresaba.

Así fue que han certificado su defunción
testimoniando que aquí, en mi pueblo, el otoño,
suele extenderse y provoca muerte
en los seres muy sensibles…
Todo hace presumir que la reiterada falta de sombra
en los veranos, ha sido suficiente para sentenciar
de MALOS y a muerte a mis TILOS.

Nadie escuchó sus gritos ni su último suspiro
cuando el capitán ordenó la ejecución
y los hombres de gris, le entraron grises,
en lo profundo de sus entrañas
hasta que mi árbol murió.
No alcanzó para parar la sierra,
el canto triste de los tordos,
de la torcaza, del simple gorrión
pidiendo se espere una primavera de copa llena.
…Yo, que siempre espero que lo verde
me regrese cerca, me digo y te digo:
Espera que florezca la vida, deja parir a los días nuevos,
En una de esas, en las plazas de los pueblos
Nacen TILOS BUENOS.

Foto: Imagen de los Tilos cortados en la plaza Gral. Belgrano de la ciudad de 9 de Julio.

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Vientre de cebolla

Indira Carpio (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Tantos golpearon mi cabeza

Así, el viento que azotó a mi madre
y el miedo, que me hizo mujer
Así, el olvido sin perdón
y el aire que partió el corazón de la tierra
otra lisiada sin banderas, anónima
que se llora a sí misma
y muere en cada desayuno
amargando la semilla
Así, el secreto
una lágrima por cada cucharada de salsa
y que arda el cuchillo que atraviesa la cebolla
¿Cuánto se parece el bulbo a la vulva?


Cementerio de muñecas

Adelante, siempre hay una cama vacía
en la casa donde grita la maldad
Por una gotera se filtra la luz
(patada en el vientre)
El que bendice las guerras
las penetra con su cruz
las desangra
Y el bulto que muere vena a vena
hace la fila en la oscuridad
No hay fe
en el cementerio de muñecas

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Avanzan

Ricardo Luis Plaul (Desde Remedios de Escalada, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Los altares del dinero se derrumban.
La bolsa que cuenta no es la de la vida,
arrastra dolor en su caída.
Acodados en el grito avanzan
multitudes en las calles,
pancartas de justicia los hermanan.
Guardo los anzuelos en la caja
de las esperanzas desesperadas,
me pregunto: ¿qué río es el que fluye?
De los cielos ocultos ya están hartas las miradas.
Por todo se paga, por todo se muere,
Indignados del mundo comienzan
a corroer el muro de la indiferencia.
Avanzan a saltos en la rayuela
de la historia. Son una voz que crece,
son jóvenes, son hermosos, son inmortales.

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Entre orquídeas y quetzales

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La mujer bellísima vestida con una túnica blanca, dejó sueltos sus negrísimos cabellos permitiendo que la brisa de la ceiba, al soplar suavemente, se enredara en ellos acariciando el plumaje suave de los quetzales que se posaban en las ramas. Acompañaba la soledad de la mujer, además de la magia del paisaje circunscripto por chicozapotes y mangles, parejitas de micos trepando la enramada de las palmas. A lo lejos el aullido de los lobos de la pradera formaba coro con el de los coyotes ávidos de presa, mientras garzas de colores se zambullían en las aguas tranquilas de un río caminante, atrapando en sus garras pececitos descuidados.

Los rasgos de la mujer entremezclaban dureza y ternura según lo que divisara desde su posta cotidiana. Tristeza o alegría, maldad o herejía de sus propios hijos contra sus hermanos, hacían brotar lágrimas de pena desde los ojos rasgados.

En su sien, como entretejida en los larguísimos cabellos, una monja blanca, variedad de orquídea nacida entre el verde del bosque y los manglares, hacía su aporte para que la belleza de la mujer despertara el asombro de quienes tuvieran la suerte de encontrarla por esos caminos entre dos mares de aguas transparentes.

Abrazaba su cintura una faja formada por tres franjas verticales, azul en los extremos, blanco en el centro. Imaginándola, pensaríamos que esos mares fueran paréntesis conteniendo a las aguas que abrazan a la espuma.

Allí estaba representada la fusión de la geografía medio selvática, medio urbana, medio partida aunque definitivamente, una sola, cargada de sabiduría ancestral, de recuerdos, como deidad inmortal regente del paisaje.

En el centro descollaba su fuerza un escudo bordado finamente por las manos de la historia que dejaron sellado el símbolo. Otras madres lo bordaron dejándolo como legado eterno, aunque a pocos les importara. En él, un quetzal, un pergamino, dos rifles cruzados y bayonetas prometiendo custodia eterna, pretendían dejar estampada la promesa de honra a la libertad. Esa que tanto soñara la mujer de ojos aindiados. El centro del pecho del quetzal, cuentan que es rojo porque una noche triste se apoyó sobre el cuerpo de un hijo de esa mujer, asesinado por el odio.

Todos sabían la existencia de esa belleza, aunque no todos la sintieran y mucho menos la respetaran. No obstante, ella seguía allí, surcando ríos y montes, revolviendo en la memoria, acariciando a sus hijos y a sus hijas, preocupada por sus destinos como madre al acecho, como madre ternura. Como madre de todos y de todas. ¡Cómo madre!

Gustaba de abrazar a la ceiba, gustaba acariciar las alas de los quetzales y juguetear con la seda de algodón de los frutos. O con los helechos y cactus, las orquídeas y bromelias, pulseras naturales que lucían como tatuadas en los brazos de su árbol.

Dicen que muchas veces los celos se apoderaban de los izotes y que éstos comenzaban a trepar por la falda de su túnica cargando como ofrenda para la mujer-madre, mangos y guanábanas, nísperos y tamarindos. Ella aceptaba los regalos y sus manos tibias acariciaban los pétalos de los izotes tristes que dejaban de sentirse abandonados.

Los quetzales llegaban en bandadas para posarse en sus hombros, sobre todo cuando sabían que algún peligro acechaba en horizontes de la furia. Era entonces que todos juntos, sumándose el murmullo de la vegetación y los frutos, entonaban una melodía que les daba fuerzas para soportar la angustia.

Dicen que cantaban juntos: libre al viento tu hermosa bandera/a vencer o morir llamará/ que tu pueblo con ánima fiera/ antes muerto que esclavo será…

Dicen que el canto y el trino sonaban desesperados cuando la gran serpiente comenzó a transitar por el lugar. ¡Ellos trataban de espantarla pero no lo lograban!

La mujer tenía varias hermanas alejadas por la distancia, aunque cercanas por el amor irrenunciable que la sangre alimenta desde el puño morado que se esconde en el centro del pecho.

Todas lucían rasgos comunes en sus rostros y en sus cuerpos morenos. Brillantes ojos negros daban marco especial a sus miradas con la misma dureza tierna, gracias a los cuales podían seguir los pasos de sus hijos atravesando los caminos arcaicos de los años.

Igual que ésta, todas vestían túnicas blancas como si flotaran entre nubes. Cabellos negros, alguna vez trenzados, otras veces sueltos, permitiendo que la brisa se enredara revolcándose en ellos, haciendo posible el calor de la caricia en el ambiente natural. Sólo diferenciaban sus atuendos las fajas que rodeaban suavemente sus cinturas.

Todas eran una. Hermanadas por la sangre y por la historia, por la tierra, la vida y hasta por la muerte.
Separadas por vallas que ellas no desearon pero que tampoco pudieron derribar.

Separadas por astillas incrustadas en sus médulas que tampoco pudieron arrancar.

Separadas por el trueno de la disgregación que tampoco, pudieron silenciar.

Separadas, deseaban no fuera para siempre aunque el hombre quisiera lo contrario.

Todas se parecían, menos una que vivía equivocada, tal vez porque fuera más vulnerable, cooptada por influencias mezquinas, ambiciosa por tener lo que su lugar no proveyera. Era perversa y pretendía que las otras se mantuvieran desunidas. Pese al intento, la sangre motivaba que de alguna manera el objetivo no se cumpliera del todo.

Ellas amaban a la hermana discordante, aunque ésa no supiera del amor, de la ternura, mucho menos conociera la unidad que permitiría que se amaran sin censuras. Quizás por hablar, aquella, un idioma diferente, no lograron entenderse.

No sé, dije quizás porque aprendí que en este mundo nada es absolutamente determinante ni tampoco yo, soy omnisciente.

Esa hermana era también bellísima aunque no tuviera rasgos comunes con las otras. Su piel era rosada, enmarcaban su rostro hilos sedosos de largos cabellos del color de los trigales. Sus ojos parecían pedacitos de celeste robados al cielo. Dicen que cuando se enojaba salían relámpagos de su mirada que se estrellaban contra quien fuera el motivo de su rabia. Aunque se encontrara muy lejos, tan lejos, que de sólo pensar en el poder de esa fuerza, uno se aterra.

Desde donde estaba esa hermana, surgió el cerebro de la serpiente que habría de atravesar caminos sinuosos, capaz de colarse hasta en las almas contaminándolas con su baba repugnante. Otras partes del cerebro fueron instalándose en tierras cercanas, donde estaban las hermanas morenas, de ojos aindiados y fajas en sus cinturas.

Esa hermana, la mayor en edad y de cuerpo más desarrollado, fue formada sobre la piedra fundamental que habría de gestar el infortunio de las otras. ¡Pobrecita! no es lo mismo criarse entre el frío de la piedra que hacerlo entre el calor de la vegetación y el canto de las aves. Fue víctima de otra construcción cultural e ideológica antes de convertirse en victimaria, jamás llegó a conocer el amor como sus hermanas.

No logró sus caricias, pero tampoco agresiones.

No logró, siquiera, que las flores se agitaran tras su paso.

No logró que las aves trinaran en sus oídos.

Lo que logró fue la indiferencia ante su indiferencia, contaminada como estaba por el odio. Y logró también mil por qué, que hasta el momento, no tuvieron respuesta.

Su mascota, la serpiente nacida de sus entrañas, fue dejando sus huevos por cada sitio atravesado. Huevos que las hermanas no pudieron destruir del todo. No lograron evitar la infección que producía ni los caminos de sangre que dejara manchados tras su reptar sibilante. Hasta su voz erizaba el alma, débil pero contundente, criminal, comparable a lo que se imagina como la voz de la muerte cuando llega.

Así, la serpiente se fue haciendo más poderosa, cultivaba en el norte su proyecto para instalarlo en el sur, en el centro, en el este y el oeste. Pocos fueron los lugares que quedaron exentos de su perversidad, de todas las formas posibles y hasta por otras que parecían imposibles.

La sierpe, igual que su ama, sentía debilidad por el banano. Donde supiera de su existencia hacía allí reptaría, impulsada por el cerebro latente imperativo que la mujer protegiera. Bebía sangre al pie de las plantaciones. Sangre derramada de venas morenas marcadas en los brazos duros del mismo color de piel de las hermanas.

Sonaba la marimba allí, donde la piel escamosa, fría, traicionera fuera dejando su rastro desde el cual nacerían las nuevas serpientes. Los quetzales, alertados de su próxima llegada, buscando protección se fueron alejando hacia alguna carretera, por donde la serpiente parecía no pasar. No obstante el exilio forzado, murieron muchos hermanos de plumaje color verde y azules iridiscentes, con su pecho rojo donde quedara la sangre de los guerreros masacrados tiempo atrás.

El estómago de la serpiente era insaciable, se nutría del sudor de las manos callosas y rajadas y del crujir de las tripas de los hombres y mujeres que trabajaban en los bananares. La mujer morena hacía fuertes llamados con su canto pero no siempre eran escuchados y quienes sí, lo percibían, casi siempre terminaban asesinados. Llegaba la maldición lanzada por la hermana que hablaba con sonido diferente para golpear donde más doliera.

Desde la ceiba, la mujer de la faja con dos mares que parecen abrazar a la espuma, presenciaba ese paso repugnante. Nada puedo hacer cuando un hijo suyo pretendió entorpecer el trayecto del reptil. El sólo quería impedir que dejara su huevo en el lugar donde lo estaba depositando para fortalecer a su especie venenosa.

Intuyendo el escarmiento que caería sobre ese hombre, la mujer llevó sus manos a los ojos, cofre brillante donde se contienen las lágrimas que nacen del corazón cuando parece partirse. Cofre que rebalsa como catarata cuando el dolor es grande y se derrama.

En los momentos de riesgo de sus hijos, la mujer y sus quetzales invitaban al concierto con más fuerzas que nunca y el eco de la selva y la montaña se sumaba a la melodía, como queriendo exorcizar del peligro que avanzaba: libre al viento tu hermosa bandera/a vencer o morir llamará/ que tu pueblo con ánima fiera/ antes muerto que esclavo será…

Muchos años de angustia vivió la mujer con su cortejo de aves entre la seda. De todos modos llegó el temporal que sacudiría a sus hijos y sobre ellos llovería sangre, ella lo presintió pero no pudo detenerlo.

La hermana discordante, con fuerza de pavura, temerosa de que el paso de su serpiente fuera obstaculizado, apeló a las manos blancas, manos de odio, manos que atacarían a su propia hermana tratando de acallar la voz de los quetzales y ajar la suavidad de la seda. Dejaría, además, un ejemplo para las otras.

-¡Lloverán gritos de dolor! dijo la mujer acariciando la faja de mares y de espuma que cubría su cintura.

-¡Siento la lengua de la serpiente y siento su veneno! Y desbordaron gotas desde el cofre brillante, brillando más que siempre.

Lloró la orquídea entre la cabellera azabache, despetaló su cuerpo que cayó donde el peligro latía y la serpiente dejara su huevo mayor, casi partido, por la fuerza que en su interior iba despertando a las nuevas vidas.

Mejor dicho, despertando más odio.

Más dolor para su hermana.

Nueva vida de serpiente, que nacía.

¡De mil serpientes!

-¿Dónde está mi Javier, gritó la mujer en crisis de incontenible por la rabia provocada por esa ausencia a la que siguieron otras.

-¿Dónde María?

¿Dónde Lupita?

¿Dónde José?

¿Dónde Jacobo y Dolores?

¿Dónde todos los que no veo y son mis hijos? Preguntaba girando desesperada alrededor de la ceiba. Giro que acompañaban los quetzales con sus alitas como resortes desatados queriendo apartar la imagen que se veía a lo lejos.

Y los quetzales lloraban sobre el que descansaba en el centro de la faja. Todos quedaron carentes de respuesta, mientras los rifles y las bayonetas pretendían escapar de la cintura tibia sacudida.

Miles y miles de cuerpos se quedaron quietecitos para siempre, igualito que las aves, con sus pechos rojos. La serpiente avanzaba, los bananos desesperados, no podían cortar esa cabeza cuyo cerebro estaba donde la hermana indolente lo abrazara.

Las manos blancas descargaban furia, las boinas verdes acudían en su ayuda y sólo de verlos el sol se acurrucaba en la infinitud del cielo atropellado por nuevas almas que llegaban de la tierra.

La mujer bella, morena, pensaba en esa hermana convertida en asesina y pensaba en las otras que estaban padeciendo espantos similares, tan cerca de su ceiba viva, porque allí también había bananos pegaditos unos contra los otros, como queriendo tomar fuerzas ante lo que llegaría.

Por eso dicen que los bananos crecen en grupos pero son tan mansos que no alcanzaron la fuerza necesaria para protegerse de las manos que los depositarían en cajones de madera, rumbo a la tierra de la hermana bestia. De la hermana odio, de la hermana absurda, genocida.

Tejió hebras de dolor, la ceiba malherida, lo acurrucó en los capullos de seda para que el dolor fuera menos intenso, pero no pudo contener el llanto y también lloró, desprotegida. El dolor, en todos lados, desprotege, hace temblar el alma y apagar los cantos que brotan desde la propia conciencia de las venas latentes.

El cerebro creció gestando nuevas formas de dominio, con otros nombres que asolaron todo.

Que asolaron la vida.

Reviviendo a la muerte.

Dejando huérfanos heridos de hambre y de miseria.

Dejando odio y recuerdo, dejando huérfanos y viudas.

Dejando la columna partida, de los pueblos.

Y la serpiente se inflamó tomando fuerza para seguir su camino. Lo que no pudo es envolver la memoria que la ceiba agitó entre sus hojas manchadas y caídas.

Cuentan que el ofidio de lengua venenosa, de cuerpo armado, de sangre fría y aspecto repugnante, sigue dejando en su ruta perversa, semillas de odio que algún día, podrá convertirse en amor. ¡Pero nadie sabe cuándo será el día!

Aún hoy sigue sufriendo dolor esa mujer de hermosos ojos negros, túnica blanca con una faja donde el mar abraza a la espuma. Espera un mañana entre los manglares, arrullada por el canto tibio de los quetzales, entre los nidos de loros y aullidos de lobos de la pradera y coyotes.

Dicen que sueña un sueño diferente abrazando a los izotes que mueren de pena cuando la saben triste. Dicen que mira el horizonte como tratando de derribar las barreras que la separan de sus hermanas y cuando cree lograrlo, se encuentra con los ojos donde bailan los rayos de odio de la otra, la perversa, la que la observan desde el frío desamorado de una estatua imponente que no siempre sabe dar la bienvenida.

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Generación del 61: Cincuenta años

Eduardo Palma Moreno (Desde Chile. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Cincuenta años atrás,
-cuando yo era más flaco que una lienza-
toda nuestra generación se movía nerviosa
en el punto de partida.
Estábamos ansiosos de descubrir el mundo:
subirnos a los tejados de los sueños,
enfrentar definitivamente a los molinos de viento,
-desvirginizar la vida-
y sembrar esa semilla generosa
largamente cultivada en nuestra Escuela.

Cincuenta años atrás
-cuando las hojas de los árboles se movían libremente-
y las páginas en blanco esperaban las palabras,
las palabras para ser escritas
-las palabras para pronunciar el mundo-.
Así, nos sumergimos en la lluvia,
llenamos los desiertos,
buceamos los ríos y los mares,
los bosques de la machi,
la montaña sagrada.

Cincuenta años atrás
-cuando aprender y enseñar no era un mercado-
dimos rienda suelta al compromiso,
transparentamos la luz:
HICIMOS LA TAREA.
¿Por qué, entonces, la oscuridad,
el desencanto,
el caos?

En todo caso, en la Alameda,
la juventud escribe la utopía
y las tierras del sur se visten de hualles y laureles.

Eduardo Palma Moreno es ex alumno normalista (ENREV, Generación 1961).

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Música: Desde Italia, la tarantela

ARGENPRESS CULTURAL

La tarantela es un baile popular del sur de Italia. Al ritmo de un marcado compás, sus vivos movimientos funcionan como galanteo entre parejas, acompañadas de castañuelas y de panderetas. Sin embargo, su origen resulta curioso y hasta una tragicomedia.

Resulta que en la Edad Media, en los siglos XI y XII, en la ciudad sureña de Tarento, abundaban las tarántulas, arácnidos muy temidos por la población.

La leyenda cuenta que muchas personas resultaban víctimas de mordeduras de tarántulas, lo que provocaba, en principio, un pequeño dolor, pero a medida que el tiempo pasaba, se volvía peor hasta el punto de sufrir problemas respiratorios y convulsiones. Luego llegaba un ataque de locura e histeria en el cual los enfermos lloraban, gritaban, saltaban y se sacudían. Si la víctima era atendida a tiempo, perecía.

A este mal existía un antídoto muy particular: moverse frenéticamente durante mucho tiempo para así liberar las toxinas del veneno en el sudor. Estos movimientos espasmódicos comenzaron a ser tan frecuentes en la población que los músicos no vacilaron en componer piezas musicales que acompañase a los enfermos. El tratamiento podía durar de 3 a 4 días, con descansos de 4 horas aproximadamente.

Hoy en día se sabe que la mordedura de una tarántula puede provocar dolor pero nunca esa clase de efectos convulsivos como los que manifestaban los legendarios habitantes de Tarento. De hecho, su veneno sólo es mortal para los insectos de los que se alimenta. Por eso se cree que cuando una persona mordida moría, en realidad había sido picada por otra especie de araña realmente mortal, como la “viuda negra”, o por una fuerte infección en la herida. Pero desde ya que el miedo de haber sido atacados por la difamada tarántula los hacía caer presos de la histeria colectiva. Los pobres ciudadanos de Tarento se salvaban con o sin baile.

En cuanto al baile, conocido en aquel entonces como la Danza de la Tarántula, fue poco a poco logrando su autonomía hasta que quedó establecido con un ritmo muy rápido de 3/8 o 6/8.

El nombre es el diminutivo que recibe en italiano la palabra “tarántula”: Tarantella (“tarantulita”).

Aquí dejamos algunos ejemplos de música de tarantela, sin dudas muy populares y representativos de la italianidad en cualquier parte del mundo.




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¡Ay amor, ya no me quieras tanto!

Armando Orozco Tovar (Desde Bogotá, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Está bien que los hombres tengamos que morirnos, pero las mujeres no.

Alejandro Obregón

El mundo fue construido desde el punto de vista machista cuando se dijo que Dios era hombre. Concepto al que no escapa Bogotá, ciudad que hemos visto crecer y deformarse hasta llegar a ser una megalópolis sin principio ni fin, una urbe a la que se le cambió desde sus orígenes su nombre aborigen de Bacatá por el de Bogotá.

Esta ciudad tampoco desde sus primeros años fue levantada para hacerle posible la vida a los débiles: minusválidos, ancianos, niños, o a las mujeres, las cuales con los años tuvieron que quitarse sus faldas para ponerse pantalones con el fin de poder saltar, subir, correr, caerse, levantarse, trepar por las paredes como gatas porque con sus elegantes y bellas vestimentas era imposible realizar tales hazañas sólo posibles para el hombre araña en una urbe donde era imposible su total seguridad y movilidad.

Así era la metrópoli en que nací y que en parte sigue siéndolo como si tuviera en su enorme pecho de cemento un letrero diciendo: “Sólo para hombres”, como los avisos que hay en las puertas de los baños públicos. La aldea que recuerdo de los años cuarenta, cincuenta y parte de los sesentas del siglo anterior no tenía por ejemplo cafeterías para que las mujeres pudieran tomarse un tinto, refresco, o cualquier otra cosa, porque estos establecimientos sólo aparecieron hacia el año sesenta y ocho. Tampoco existían baños para que ellas pudieran realizar sus necesidades, como si los había para los hombres que dios los proveyó además de manguerita.
No se puede negar que la mujer en la historia ha sido invisivilizada. Yo recuerdo como hace cincuenta años a la Universidad pública no llegaban y mucho menos ocupaban cargos de importancia en la sociedad, puesto que no tenían ni siquiera derecho al voto. Con respecto a la cultura, el arte, la literatura y la poesía permanecían también con contadas excepciones en la más absoluta inopia, aunque algunas asistían a las charlas de arte dictadas por Marta Traba, que llegó a Bogotá de París a mediados de los cincuenta para enseñar lo que era el arte moderno, porque como dijo la poeta María Mercedes Carranza:”Lo que ocurre con la poesía y el arte es que no hemos llegado ni siquiera al siglo veinte y la poesía sirve para confirmar también que la gran mayoría considera que la buena poesía es sinónimo de verso rimado…o sea que no han llegado aún al verso libre y al juego abierto de asociaciones musicales y de conceptos que hayan revolucionado a la poesía.”

La mujer sólo hacia presencia en la vida nacional cuando emprendía luchas por sus reivindicaciones las cuales la favorecieran como fue el poder votar en las elecciones. La mujer hasta entonces si tenía por “des- fortuna” un hijo fuera del matrimonio católico apostólico y romano, era considerada por su familia y sociedad como prostituta.

Un gran número de campesinas llegaban a la ciudad en busca de trabajo sobretodo de Boyacá, empleándose en su mayoría como domesticas para sufrir toda clase de abusos. No se les reconocían prestaciones, ni afiliación al Seguro Social y muchas veces padecían la violación de sus patrones haciendo que terminaran las más de las veces en prostíbulos de la ciudad sin ninguna protección del estado.

El ama de casa debía ser obediente, resignada, piadosa (y piojosa) con capacidad todo terreno para realizar toda clase de oficios viviendo sólo a despensas del marido. No tenía derecho a cesantía ni prestaciones ni mucho menos a pensión, debiendo resignarse a sufrir callada el mito de Sísifo toda su vida.

Lo más grave de esta situación contra la mujer es que no se ha superado el maltrato contra ella, porque como lo recalca un informe de Medicina Legal: “La violencia intrafamiliar es un fenómeno creciente porque entre el 2008 y el 2009 las denuncias pasaron de 71.632 a 75.490, que cada año le cuesta la vida a más de 100 mujeres…”

El poeta argentino Jorge Luis Borges, dijo alguna vez en una entrevista acerca del amor y la mujer, que: “Cuando más rasgos primitivos tienen las sociedades, menos permiten la participación de la mujer y más actos violentos y de discriminación se comete contra ella.” Añadiendo que, “Con el maltrato a la mujer se demuestra que son las instituciones las que están en crisis.” Esto quiere decir que las instituciones colombianas siempre han estado en crisis.

Algunos periodistas se equivocan cuando en sus comentarios demuestran su misoginia al referirse a la violencia contra la mujer, diciendo: “Los hombres que realizan estos hechos contra la mujer no son asesinos, sino hombres apasionados y locos de amor, los cuales la mayoría de las veces pierden la razón por celos”, como ocurrió en días recientes con el caso del director técnico de la selección Colombia de fútbol…

“¡Ay amor, ya no me quieras tanto!” Debía ser la canción de las mujeres colombianas.

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Oda del pueblo

Abel Samir (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Aquí está el pueblo
no importan los harapos
ni el hambre que atenaza.
Hoy estamos de pie
gritando nuestra miseria
decididos a matarla
con las manos de todos
con las manos del pueblo
con los corazones del pueblo.
¡Juntemos nuestras manos!
¡Y caminemos sin miedo!

Abajo la miseria
que nos aporta el sistema,
nada es gratis nos dicen
mientras roban a manos llenas.
Los pueblos están cansados
y basta decimos, basta ya
basta… compañeros y hermanos

Aquí está el pueblo
y cansados estamos
de sufrir y ser explotados.
Vamos a la lucha ahora
que el tiempo apremia
por el mundo que merecemos.
¡Juntemos nuestras manos!
¡Y caminemos sin miedo!

¿Escuchan nuestros pasos?

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La vuelta del perro

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Lomas de Zamora, Buenos Aires. Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hornos, para no perder temperatura era y es algo más que una calle fronteriza. Buena parte de su historia nacía y moría de la marginalidad propia de los desencuentros deshabitados. Jorge, no sabía bien como limpiarse el asco y el miedo al futuro, escrito en la cara de Ezequiel, su hijo de 12, que crecía rodeado de la intolerancia villera, legítima a veces, salvaje otras, impune siempre.

Hornos tiene una esquina que, según Jorge, lastima y da lástima cuando las caravanas de autos lujosos y no tanto, daban la vuelta en redondo en el cruce cerca del santuario particular privatizado, le dijo alguna vez el vasco cabeza dura, porque hasta la fe fue licitada al mejor postor.

Allí la merca, cambia de mano, como Yon de camisa, pensó Jorge, algo que me contaría en un bucólico medio día. Cuando el aroma de los tilos, me embriagaban certeramente para garantizar que ni una lluvia de noviembre podía devolverme a escribir. Jorge me obligaba por su propia desazón, de tener a alguien para contar, es casi como la mitad de la solución, por lo menos la mitad de la culpa, se disuelve en la vida de los otros, en este caso la mía.

Es que después de las censuras, los reproches, las miradas esquivas, los elogios de compromiso, las palmadas consoladoras –como si uno no necesitara el consolador para otra cosa-, la abulía, prima hermana de la desidia había decidido visitarme para quedarse. Yon, la última vez que estuvo en mi patio sevillano, me miró largamente para advertirme, - si no haces algo por vos, nadie lo va a hacer y, por supuesto, menos yo- así se fue sin saludar.

Pero me quedé tranquilo, es su forma de demostrarme afecto. Pese a mi, la preocupación de Jorge me lastimó, tanto como la falta de respeto de la gente.

-Los ratis, saben bien lo que pasa en esa esquina. Empezaron saliendo de los pasillos y cambiando algún “papelito” de vez en cuando, pero parece que los chicos se organizaron, se abastecieron y pasaron “al frente” de la oferta. Ahora todos los días y mucho más, viernes y sábado, la caravana no para. Es para cagarse de risa, todos los días te cuentan de la “cuadricula” de la cana y por allí, los de Lanús que van por la derecha si alguien mira el norte, se alternan con los de Lomas, que lo hacen en sentido contrario, cada uno custodiando su propia y ridícula frontera.

Entonces los pibes narcos se cruzan y cambian los estacionamientos, cuando otro perejil les avisa quienes van a pasar de ronda. ¿Te dás cuenta, tengo dos hijos que ya saben hasta los nombres de los pibes que pasan de pasillo en pasillo, para perderse y eso es lo que ellos tienen cerca de su vida? ¿Cómo los paramos? – me preguntó, erróneamente seguro, que yo era el hombre indicado.

Cerré los ojos para guardar cinismos. Lo único que me queda por guardar y puse cara de pensar soluciones.

- Vamos a llamar a Yon – le dije como si esa fuera mágica salida para lo insoluble.

Mientras esperábamos, me pareció prudente decidir mejor con un Gancia bañado de fernet, hielo granizado y la pasta de roquefort pisado con manteca, pimienta blanca y sal, que nunca recomendaría Cormillot, derramado generosamente sobre las crocantes alternativas tostadas y calientes que hicieron crujir, de placer, el calor de la hora, y eran residuos de una visita inesperada y generosa. El sol no daba treguas, jamás lo haría, por otra parte, puesto que su misión es incinerar, la oscuridad y esa batalla le ha llevado el universo.

Conrado, mi boxer atigrado alzó las orejas e inclinó su cabeza a la derecha, atendiendo la silenciosa llegada del Alfa gris que tripulaba el vasco. Conrado tenía con el Vasco una relación errática pero sólida. En realidad se llevaba mejor con él, que conmigo, pero eso nunca podría sorprenderme.

Yon portaba víveres, vaya saber uno la procedencia y la mecenas. Viajaron raudos rumbo a la heladera, en tanto el tomaba asiento, para comenzar, imponerse de la preocupación que traía Jorge, con los ojos enrojecidos porque se sentía en el ojo de la tormenta, allí donde la calma fractura inminencias.

- ¿Así que otra vuelta del perro? – fue la lacónica respuesta de Yon. Jorge parecía esperar una fórmula salvadora.

- Ayer lo vi al Perro, hablando de perros. Sin vincha, bombos, gritos y casi con la carita de un hombre cuidado, nada de clasista y combativo, mucho menos de llevarse la corriente. Un asco. Es que esos tipos, como Raúl que dejó el mercadito de barrio, para ir a buscar comida a los hipermercados, porque resulta más fácil y barato, entre otras cosas, deberían ocuparse de estos pibes narcos. Y me parece que los usan para otra cosa a la hora de repartir capuchas.

Los taqueros nunca les van a dar solución, están demasiado ocupados en adiestrarlos para otros negocios más convenientes. No te olvides que cuanto más chicos son, más rápido salen y eso abarata costos.

La merca sirve para todo, incluso para suicidarlos cuando necesitan legitimar megoperativos. ¿Te olvidás de las masacres o querés el detalle? Si tenés jefes que las organizaron, que podés esperar. Me parece que la cosa pasa por hacerse cargo Y los “piques”, además de moverlos para cortar lo que les conviene, podrían darles otra chance que aguantarlos en el choreo, la falopa, el secuestro y la revancha-

Hacía rato que no le escuchaba al vasco, un tono esmerilador como el que usó con Jorge. Se dio cuenta y lo suavizó.

- Igual vamos a hablar con “Rambo”, que es más loco que un plumero (¿?) y a él se le ocurre algo, que no sea reprimir, pero siempre será por izquierda y me parece que esto es como la pirinola hermano, no siempre te viene toma todo, a veces hay que pensar que todos ponen y es hora de que pongan en juego otros dirigentes, lo que los gobiernos no dan, la poli pierde y la justicia olvida-, Jorge pensaba, y yo bebía como es natural, me escurría por las espalda pecosa de la mujer dorada que estaba cerca, pero no próxima y el vasco se fue a servir, como si fuera dueño de casa, el Melot era un poema rubí. El jamón serrano hacía aullar de envidia a otros apetitos y fue entonces que las bandejas comenzaron la danza del fuego, para que las mollejas regresaran al centro de la escena.

No hay mejor silencio que aquel que almacena no tener nada que decir, pensé y nos zambullimos los tres en busca de olvidar el luto de nuestro mutismo y arañar la fuga de un presente demoledor que no queremos aceptar.

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La seguridad económica es un deseo que se perdió en esta selva

Juan Alonso (Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

Cada minuto es una duda,
uno es bueno, el próximo cómo será
algo que era optimismo ahora es preocupación
cuando se ha pagado se debe más
después del salario se teme venga el despido
Mientras el sol pasa no hay completa tranquilidad
ni bajo la luna sueño de niño
pero aquello se acepta porque a sobresaltos se cogen objetos
que se imaginan mejores que una pacífica frugalidad
Esa elección por lo material pronto no será posible
pues la alternativa será el primitivo sosiego vegetal
o la antropofagia de los arsenales nucleares
La seguridad económica ausente se debe empezar a buscar ahora
en esta misma selva de horcas con objetos,
entre las depredaciones caminan personas con una pequeña esperanza
la labor es oírlas, juntarlas y sumarse

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Homenaje jurídico venezolano a Cantinflas en su centenario: El Presidente Chávez adivina el futuro y Julián Conrado es Mandrake El Mago

Arturo Ramos (desde Caracas, Venezuela. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

En una mamarrachada jurídica, que pudiéramos catalogar de “falso positivo” a la venezolana, se convirtió el caso de Julián Conrado, tal como sucede en el juicio de la famosa película “Ahí está el detalle”, protagonizada por don Mario Moreno, Cantinflas. Lo anterior se desprende de la sarta de incoherencias que contiene el expediente elaborado en la corredera de captores, fiscales y jueces responsables del proceso, el cual sigue su curso actualmente en el Tribunal Supremo de Justicia. Pido a los lectores paciencia y capacidad de asombro, para discernir fríamente algunos insólitos datos y aspectos que contiene y se desprenden del sumario, del cual obtuvieron copia los abogados, la Coordinadora “QUE NO CALLE EL CANTOR” y FUNDALATIN, encargados de la defensa. No referiré todo el cúmulo de falsedades e irregularidades confesas que contiene el expediente, sino las más destacables y de allí se podrán deducir el calibre y/o las características de las omitidas en estas líneas:

1.- Las actas de captura y detención están redactadas y firmadas por la comisión de 7 militares que ejecutó el procedimiento, en camionetas sin placas ni identificación alguna, comandadas por un Coronel de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM). El detalle de los detalles: las actas señalan como fecha de captura y detención el 4 y 5 de junio respectivamente, pero el anuncio fue hecho por el Presidente Chávez y corroborado por Santos, quien lo felicita, el día 1, mientras el comunicado oficial del Ministro del Interior y Justicia es del día 2 de junio. Creo que el comandante Chávez es un líder con capacidades excepcionales, pero no hasta el punto de poseer virtudes adivinatorias.
Sencillo imaginar el forjamiento de las actas y la compulsión a que fue sometido el artista al firmarlas, luego de haber estado numerosos días atado y amordazado, aislado totalmente y sin asistencia legal ni funcionario alguno que garantizara sus derechos.

2.- Como agravante, el Fiscal 20 del Ministerio Público que apareció por primera vez para el detenido, a los 66 días de su detención, expresa de viva voz en el Tribunal 26 de Primera Instancia no hacer imputación alguna, por no existir delito alguno cometido por el detenido en el Territorio Nacional, con el añadido de que el único documento que reposa en el expediente que pretende inculpar al reo y con el que intentan justificar la detención, es una circular de Interpol, emitida en el año 2002 y en la cual se sindica al artista de “extorsión telefónica” (año 1999) y “ataque armado contra el ejército resultando heridos dos soldados” calificando dicho acto como “lesiones personales con fines terroristas” (¿?) en el año 2001, en la población de Parranda Seca, Municipio Ciénaga del Departamento de Magdalena. ¡El Estado colombiano, campeón de escándalos por chuzadas, amenazas y chantajes telefónicos a su Corte Suprema, acusando con cinismo de lo mismo que delinque! También acusando a Conrado de participar en un combate de las fuerzas políticas insurrectas de las FARC-EP, contra las FFAA del Estado colombiano, en Parranda Seca, localidad situada a más de 1000 kilómetros de distancia de San Vicente del Caguán, lugar donde estuvo Conrado durante todo ese año, sirviendo como delegado en los Diálogos de Paz, entre el gobierno para entonces de Andrés Pastrana y las FARC-EP, según consta en numerosos videos existentes y como afirman todas las fuentes informativas y oficiales que hoy lo criminalizan. La capacidad premonitoria que le asignan las actas de detención al Presidente Chávez se quedó chiquitica ante Julián Conrado, quien por tales dones de ubicuidad no es solo Guillermo Enrique Torres Cueter, nativo de Turbaco, sino también Mandrake el Mago, esta vez plagiado al caricaturista Lee Falk por la imaginación de la “justicia” colombiana, que le concedió la prodigiosa capacidad de aparecer y desaparecer según le convenga al aparataje represivo que lo persigue con obsesión. A la capacidad de resurrección del cantautor, luego de su anunciada muerte por el Presidente Santos en la masacre de Ecuador, ahora debemos sumarle la de transmutarse, del Sur al Norte de Colombia en cuestión de instantes o, lo que es lo mismo, en el tiempo que tarda la policía colombiana en falsear una solicitud de captura.

3.- ¡Agárrense de la silla!: NO HAY NINGÚN TRÁMITE DE EXTRADICIÓN, como afirmó el Ministro Tarek Al Aissami, en tanto NO HAN PRESENTADO LAS AUTORIDADES DEL PAÍS VECINO NINGUNA SOLICITUD DIPLOMÁTICA A PROPÓSITO, como pauta la Ley Aprobatoria de 1998 del Tratado de Extradición de 1985 con Colombia, cuya vigencia discuten algunos juristas por no ser ratificado en el Parlamento colombiano, cual Estado requirente y como exige el Artículo 4 de la misma Ley.. Las circulares rojas de Interpol solo suponen una detención preventiva y, esto, solo en casos de que los países donde pudiera activarse, de manera soberana, le otorguen tal valor. Una circular roja de Interpol implica, repetimos, tan solo una detención preventiva y por un lapso taxativamente definido, en el cual el país requirente (supuestamente Colombia) debe presentar recaudos firmes para que el país requerido (supuestamente Venezuela) proceda en un máximo de 60 días (y no los 74, que lleva ya el detenido), en sus instancias jurisdiccionales y según las leyes y tratados internacionales propios(as) suscritos(as), para considerar la posibilidad de extradición. No existe entre Venezuela y Colombia, ningún obligación legal de extradición por razones diferentes a las establecidas en el cuestionado tratado, en su Artículo 1, aparte b), que reza “Que el hecho por el cual se solicita la extradición constituye delito y sea punible por la legislación sobre sustancias estupefacientes y psicotrópicas del Estado requirente y del Estado requerido”, por lo que las medidas parecidas ejecutadas en el pasado han estado motivadas por consideraciones de tipo político, sin sustento legal alguno y prohibidas por los Tratados Internacionales suscritos por la República. Sería interesante revisar, como antecedente para entender mejor este ítem, la información emitida por la misma Interpol relacionada con el prófugo Manuel Rosales, solicitado por actos de corrupción.

Quiero pensar que el Ministro El Aissami está muy mal informado por sus subalternos y abogados asesores. O que afirmó ese disparate amedrentado por la jauría reaccionaria colombiana. Quizás también se suma al homenaje a Cantinflas, en su fecha centenaria. ¡Quién sabe!

4.- Con la “puesta a derecho” del cantautor, el pasado 5 de agosto ante el Juzgado 23 de Primera Instancia a cargo de la jueza Norma Ceiba Torres se intentó regularizar el procedimiento del arbitrario secuestro y detención del cantautor colombiano, 66 días después de consumado y violatorio de los principios de respeto a la dignidad y derechos humanos que consagra nuestra Constitución. La jueza Ceiba Torres, se saltó a la torera la justicia, sin consistencia ni motivación legal alguna, dictaminando una detención cautelar, hasta tanto el Tribunal Supremo tome una decisión al respecto, dándole continuidad y cohonestando las falacias del gobierno colombiano, secundado por algunos funcionarios venezolanos con actas viciadas de ilegalidad manifiesta, en cumplimiento no se sabe de quienes y/o qué instrucciones.

“Quien con niños se acuesta, mojado se levanta”, dice el refrán y es de sospechar que, en esas andanzas de colaboración de nuestras fuerzas represivas con las del hermano país, nos contagiamos de la epidemia de “falsos positivos” que son el día a día en el tenebroso escenario represivo de Colombia. ¡Cómo nos salpica el ventilador!

Lo anteriormente mencionado, demuestra el carácter meramente político y no judicial o penal de la arbitraria detención y secuestro, en la pretensión de reeditar el Plan Cóndor y empantanar más aún a Venezuela en la guerra interna colombiana, quebrando su manifiesta imparcialidad histórica y vocación pacifista, perpetuando los nefastos sufrimientos del hermano pueblo y sus consecuencias de este lado de la frontera. Solo es aceptable nuestra participación en el conflicto, de acuerdo a los altos principios humanitarios que guían a la revolución bolivariana y a nuestro líder Hugo Chávez, siendo impulsores y mediadores en un proceso de diálogo y paz, tal como se intentó en el pasado.

Julián Conrado no es reo debido a las imputaciones que retorcidamente se le hacen, sino por ser un dirigente político que durante décadas ha militado en la lucha contra la opresión. Difícilmente en un proceso transparente se le podrán comprobar “delitos de violencia” pues la labor insurgente que desarrolló fue fundamentalmente de tipo cultural; incluso los mismos medios, que contradictoriamente lo acusan, sostienen que “...su misión no era el combate sino el trabajo de masas a través de la música y las composiciones...”, como podemos ver en la noticia que televisó la Cadena Caracol el día 2 de junio y que corrobora lo que venimos afirmando: Julián Conrado es un político perseguido, secuestrado y preso, amenazado de ser entregado al imperio y con la perspectiva de sufrir “…tortura y la muerte…”; endilgándole delitos inexistentes, supuestamente cometidos por él; y, paradójicamente, con el currículo de ser “ex miembro de la Unión Patriótica”, “integrante del comité temático de los diálogos de Paz del Caguán” e “ideólogo-cantante de la FARC-EP”. ¿Quién entiende este pasticho de “imputaciones” y halagos, de “culpabilidades” y alabanzas?, sin debido proceso ni defensa legal alguna.

¿Seguirá la Venezuela bolivariana enlodándose en esta pesadilla? Hay sobrados elementos y condiciones para que no sea así. Sin embargo, ello dependerá de las tantas voluntades honestas y conscientes que hemos decidido una América sin ignominias y de justicia para los pobres.

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Poema de Ser

Parménides de Elea

Presentación

Parménides nació en Elea, en Lucania, Italia. Elea está situada a 40 kilómetros al sur de Paestum, apoikía fundada por síbaris en la primera mitad del siglo -VII, llamada entonces Poseidonía, Elea fue fundada por los focences de Alalia (en Córcega) al caer esta ciudad en poder de los cartagineses, en -540. Fue fundada sobre la base de un poblado ya existente, llamado Velia. Servía de punto de apoyo para el comercio de Focea con Massalia. La Fecha de nacimiento de Parménides constituye un problema, por un la do Diógenes Laercio afirma, siguiendo muy probablemente a Apolodoro, que la akmé (florescencia) de Parménides tuvo lugar en la olimpiada 69 (504 - 500 AC.) Como la Akmé es alrededor de los 40 años, esto nos lleva a fijar la fecha de nacimiento de Parménides hacia el año 540 A.C., es decir, en la época de la fundación de Elea. Por otra parte, Platón hace venir a Parménides de Atenas a los 65 años, acompañado de Zenín. En esta visita a Atenas abría tenido un encuentro con Sócrates, que era por entonces "muy joven" (sphódra néos). Ahora bien, es seguro que Sócrates nació entre 470 y 469 AC. Si era "muy joven" al encontrarse con Parménides y Zenón, este encuentro tiene que haber tenido lugar hacia 450/445. Por consiguiente, Parménides habría nacido entre 515 y 510 AC. Ver Platón, Parménides 127 A-C; Teetetos 183 E y Sofista 217 C. Fijaremos como fecha posible de nacimiento de Parménides el año 515 AC. Su muerte debe haber ocurrido hacia 446 AC. Es decir, Parménides ocupa la primera mitad del siglo V, el más glorioso de Grecia. Aristóteles nos transmite el dato de que Parménides habría sido discípulo de Jenófanes (Metafísica A, 5, 986 b 22). Otro tanto podemos deducir de una frase de Platón en el Sofista (242 D) Por otra parte se dice que Parménides fue compañero de un pitagórico, llamado Ameinias, y que este habría convertido a Parménides a la filosofía. Estrabón pone a Parménides y Zenón entre los pitagóricos y Cebes habla de un modo de vida parmenídeo y pitagórico. Participó en la política su su ciudad natal y según Speusipo, dio las leyes a estas. se dice que los magistrados de Elea hacían jurar todos los años a los ciudadanos que guardarían las leyes que Parménides les había dado. El Poema: Como casi todas las obras de los primeros presocráticos, el libro de Parménides se titula "Peri pýseos". Parece haber sido escrito entre 480 y 475 AC. Se trata de un poema filosófico en verso hexómetros de los que una buena parte ha llegado hasta nosotros. El poema consta de un proemio o introducción y de dos partes. La primera de éstas, la mejor conservada, (se supone que se conservan 9/10 del original) trata de la "alétheia" o Verdad. La segunda (de la que sólo se conserva, al parecer, 1/10 del total) versa sobre el parecer o la "doxa".

POEMA DEL SER

Proemio

FRAGMENTO 1

1. Los corceles me arrastran, tan lejos como el ánimo anhela
2. me llevaron. Y una vez que en el renombrado camino
3. de la Diosa me hubieron puesto, que lleva al varón sapiente a través de los poblados,
4. por allí me condujeron. Por allí me llevaban los hábiles corceles
5. tirando del carruaje; las doncellas indicaban el camino.
6. En los cubos del eje con estridente sonido rechinaban
7. ardiendo (acelerado por dos vertiginosas
8. ruedas, de ambos lados) cuando se apresuraban a escoltar
9. las doncellas Helíadas, abandonadas ya las moradas de la noche
10. hacia la luz, habiendo con sus manos los velos de la cabeza retirado.
11. Allí [están] las puestas de los senderos de la noche y del día
12. y en torno a ellas, dintel y umbral de piedra,
13. y ellas mismas, etéreas, cerradas por inmensas batientes hojas
14. de las que Dike, la de los múltiples castigos, las llaves guarda de doble uso.
15. Le hablaron las doncellas con blandas palabras
16. y sabiamente persuadieron a que el enclavijado cerrojo
17. prontamente de las puertas les quitase. Y éstas de la entrada
18. el inmenso abismo produjeron al abrirse. Los broncíneos
19. postes en sus goznes uno tras otro giraron
20. de clavijas y pernos guarnecidos. Y a través de las puertas,
21. derecho por el camino, carro y caballos las doncellas condujeron.
22. Y la diosa benevolente me recibió; con su mano
23. mi mano derecha cogiendo, con estas palabras a mí se dirigió:
24. Mancebo, de auriga inmortales compañero compañero,
25. que con sus caballos que te traen , a nuestra morada llegas,
26. ¡salud!, que no una mala moira te envió a seguir
27. este camino (pues fuera del sendero de los humanos está),
28. sino Themis y Dike. Y así tendrás todo que averiguar,
29. tanto de la bien redonda verdad el corazón imperturbable
30. como de los mortales los pareceres en los que verdadera fidelidad no hay,
31. y aprenderás también esto: cómo lo múltiple pareciente
32. tenía que hacerse aceptable, penetrándolo todo por todas partes.

Vía de la Verdad.

FRAGMENTO 2:

1. Pues bien, yo te diré -cuida tu de la palabra escuchada-
2. las únicas vías de indagación que se echan de ver.
3. La primera, que es y que no es posible no ser,
4. de persuasión es sendero (pues a la verdad sigue).
5. La otra, que no es y que es necesario no ser,
6. un sendero, te digo, enteramente impracticable.
7. Pues no conocerías lo no ente (no es hacedero)
8. ni decirlo podrías en palabras.

FRAGMENTO 3:

1. ...pues lo mismo es inteligir y ser.
FRAGMENTO 4:

1. Pero mira: lo ausente está a la vez firmemente presente para el noûs,
2. porque [el noûs] no apuntará lo ente de su conexión con lo ente,
3. ni disperso por todas partes y de todos lo modos según un orden,
4. ni reunido en sólida consistencia.

FRAGMENTO 5:

1. Indiferente es para mí por donde empiece, pues allá retornaré de nuevo.

FRAGMENTO 6:

1. Necesario es decir e inteligir que lo ente es. Pues es ser
2. pero nada no es. Te intimo a que todo esto pienses.
3. Y primero de esta vía de indagación yo te aparto,
4. pero luego también de aquella por donde los mortales que nada saben
5. van errantes, bicéfalos: pues el desconcierto en sus
6. pechos dirige el errabundo noûs. Arrastrados,
7. sordos a a la vez que ciegos, estupefactos, masas indecisas
8. para quienes ser y no ser son lo mismo
9. y no lo mismo, y el sendero de todo es revertiente.

FRAGMENTO 7:

1. Pues nunca esto dominarás: ser los no entes.
2. Aparta tu el pensamiento de esta vía de indagación;
3. ni la costumbre multiexperta te fuerce por ella
4. a agitar el ojo sin vista y el oído retumbante
5. y la lengua; mas discierne con el logos el polémico reproche
6. por mí expresado.
7.
FRAGMENTO 8:

1. Un sólo decir aun como vía
2. queda: que es. Por esta vía hay signos distintivos
3. muchos: que lo ente ingénito e imperecedero es.
4. porque es único, imperturbable y sin fin.
5. No era alguna vez, ni será, pues ahora es, todo a la vez.
6. uno solo, compacto. Pues ¿qué nacimiento le buscarás,
7. cómo, de dónde ha crecido? No te dejo "de lo no ente"
8. decir ni inteligir, pues ni decible ni inteligible
9. es que no es. ¿Y qué necesidad lo habría impelido
10. después o entes, si empezó de la nada, a llegar a ser?
11. Y así o el todo ser es necesario o no [ser].
12. Ni jamás de lo no ente permitirá la fuerza de la persuasión
13. que llegué a ser algo junto a él. Por lo cual ni llegar a ser
14. ni dejar de ser permitió Dike, soltando cadenas
15. sino que las retiene. La decisión sobre esto consiste en lo siguiente:
16. es o no es. Pero ya está decidido, como [es] necesidad,
17. que una [de las vías] es impensable, sin nombre (porque no es verdadero
18. camino), en cambio, la otra es y es genuina.
19. ¿Cómo podría después dejar de ser los entes? ¿Cómo llegaría ser?
20. Si llegó a ser, no es, ni tampoco si va a ser alguna vez.
21. Y así se extingue la génesis e ignota [es] la ruina.
22. Ni tampoco es divisible, porque es entero igual.
23. Ni es algo más por aquí, que le impediría ser compacto,
24. ni menos, pues está enteramente pleno de lo ente.
25. Y así es entero compacto. Pues lo ente confina con lo ente.
26. Pero inmóvil en los límites de ingentes vínculos
27. es, sin principio, sin cesación, pues génesis y ruina
28. muy lejos fueron apartados; expulsólos la firmeza verdadera.
29. El mismo en lo mismo permaneciendo en si mismo yace,
30. y así firmemente ahí mismo queda. Pues la poderosa Ananke
31. Lo retiene en vínculos del límite, que lo cierra en torno:
32. por lo cual, es divina disposición que lo ente no es inconsumado,
33. porque no es indigente; en cambio, si fuera lo no ente, de todo carecería.
34. Lo mismo es el inteligir y aquello y aquello por lo cual el inteligir es.
35. Pues no sin lo ente, del que depende, una vez expresado,
36. encontrarás el inteligir. Pues nada es ni será
37. fuera de los entes; puesto que Moira lo ató
38. a ser entero e inmóvil. Y así todo será nombre
39. cuando los mortales establecieron, confiando ser verdadero:
40. llegar a ser y dejar de ser, ser y no [ser],
41. y cambiar de lugar y variar el color esplendente.
42. Pero por ser límite extremo, es perfecto
43. de todas partes, semejante a la masa de bien redonda esfera,
44. equilibrado del centro a todas partes. Pues nada mayor
45. ni nada menor puede ser por aquí y por allí,
46. pues ni lo no ente es, que pudiera impedirle alcanzar
47. la igualdad, ni lo ente, para que fuese de ente
48. más aquí y menos allí, pues todo entero es incólume.
49. Y siendo por todas parte a si mismo igual, comparece igualmente en sus límites.
50. Con esto termino para ti el logos fiable y el pensar
51. en torno a la verdad. desde aquí los pareceres mortales
52. aprende, escuchando el orden engañosos de mis palabras.
Vía de la Doxa.

53. Acordaron dar forma a dos formas,
54. para ambas una sola no es necesario, en lo que errados están.
55. Separen los contrarios por su hechura y pusieron señales
56. que los apartan entre sí, aquí de la llama fuego etéreo,
57. benigno, livianísimo, a sí mismo en todas partes idéntico,
58. a lo otro no idéntico. Más también aquello
59. que se le opone: oscura noche, de espesos y pesados trazos.
60. Toda esta aparente ordenación te expongo
61. para que ningún juicio de mortales te sobrepase.

FRAGMENTO 9

1. Pero ya que todo fue luz y noche nombrado
2. y éstas, Según sus virtualidades [fueron atribuidas] a tales o cuales cosas
3. todo lleno está, a la vez, de luz y de noche invisible,
4. ambas iguales, porque nada hay allende estas dos.

FRAGMENTO 10

1. Conocerás la phísis etérea y en el éter todos
2. los signos, y del resplandeciente sol, pura
3. antorcha, las obras devastadoras, y de dónde llegó a ser.
4. Y las circulantes obras averiguarás de la luna de redondo eje
5. y su origen. Conocerás el cielo que retiene [todo] en torno,
6. de dónde emergió y cómo lo forzó impelente
7. Ananke a retener los límites de los astros.

FRAGMENTO11

1. Cómo tierra, sol y luna
2. y éter común y celestial Vía Láctea y Olimpo
3. extremo y fuerza ardiente de los astros, fueron impelidos
4. a llegar a ser.

FRAGMENTO 12

1. Los anillos más estrechos se llenaron de fuego sin mezcla,
2. los siguientes, de noche; y de entre ambos se proyecta porción de llama.
3. Y en el medio de estos, la diosa que todo lo dirige,
4. pues en todas partes rige el doloroso nacimiento y la mezcla,
5. enviando a lo masculino lo femenino para mezclarse y, a su vez, contrariamente,
6. lo masculino a lo femenino.

FRAGMENTO 13

Primero de todos los dioses a Eros inventó.

FRAGMENTO 14

Noctiluciente, en torno a la tierra, errante, ajena luz.

FRAGMENTO 15

Siempre inquisidora mirando hacia los rayos del sol.

FRAGMENTO 15a

[La tierra es] acuarraigada

FRAGMENTO16

1. Pues al modo como cada cual tiene la mezcla de muy extraviados miembros
2. así el noûs está a disposición de los hombres. Pues lo mismo
3. es lo que reflexiona, phýsis de miembros para los hombres,
4. para todos y para todo. Pues lo más es el pensamiento.

FRAGMENTO 17

A la derecha los jóvenes, a la izquierda las doncellas...

FRAGMENTO 18

1. Cuando la mujer y el hombre mezclan juntos simientes de Venus,
2. en las venas la conformadora fuerza, de sangres diversas procedente,
3. guardando un justo equilibrio, plasma cuerpos bien dispuestos.
4. Pero si, al mezclarse los simientes, las fuerzas pugnan
5. sin hacer una sola, mezclados los cuerpos, funestas
6. resultarán por su doble simiente el naciente sexo.

FRAGMENTO 19

1. Así, pues, emergieron, según el parecer, estas cosas y ahora son,
2. y, a partir de aquí, habiendo madurado, acabarán.
3. A ellos los hombres nombre impusieron acuñado para cada cual.

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