jueves, 1 de septiembre de 2011

Libia

Juan Alonso (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Sola como Irak y Afganistán
Libia entre los estallidos escucha órdenes en alemán, francés, inglés, norteamericano,
español, portugués, árabe, turco
oye que remodelarán sus piedras, aguas, petróleo, ciudades
que ascenderán pandillas
Lejos sin importar los dolores africanos los empresarios comunistas chinos
exigen salvar sus inversiones y los patrones exleninistas rusos tapan su desnudez política con
palabras difusas sobre la ilegalidad
Los estados tributarios del mundo callan o repiten los comunicados del Orden Imperial
la ONU cancela los sueldos de sus pacifistas
el Tribunal Penal Internacional se pone sus pelucas
los profesores de Derecho Internacional gritan como payasos en el circo
Las figuras de Hitler y Goebbels presiden lustrosas las reuniones de la usaotan
no hay otra alternativa que resistir

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La realidad que es y lo que se quiere que sea

Rodolfo Bassarsky (Desde Arenys de Mar, Barcelona, España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Se convierte algo que es de una manera en otra cosa afín o coherente con lo que uno quiere que sea. Es un mecanismo no siempre consciente y no siempre de mala fe. Aunque, por supuesto, ambos elementos están presentes con demasiada frecuencia. Ocurre en muy diversos ámbitos. Cuando se implican la ciencia o la política o ambos, la distorsión es grave por sus consecuencias sociales. Las técnicas de estas distorsiones son variadas y a veces muy sutiles y suelen tener elementos de persuasión potentes. Un tóxico inodoro e insípido a veces de consecuencias letales, que se lo traga con pasmosa facilidad. Cuando la poción la preparan premeditadamente, cuidando los detalles, políticos y funcionarios inescrupulosos, estamos frente a delincuentes cuyas otras posibles "buenas" acciones se deslegitiman, en mi opinión, automáticamente. Aunque en "la práctica", se pueda argumentar que tal aeropuerto o tal camino o determinado programa de ayuda social, etc., cumplen un fin noble. Ya no es posible, a la luz de la experiencia, justificar patrañas y delitos, presuntamente "compensados" con buenas acciones. No es posible separar la persona de sus obras. Esta manera de pensar no se fundamenta en principios éticos rígidos o en una posición moralista de pureza utópica. Simplemente y muy especialmente en el caso de personas con altas cuotas de poder, las nefastas consecuencias de sus delitos superan con creces los beneficios de sus aciertos. Suelen ser lobos con piel de cordero. Además sus "aciertos" suelen ser calculados y especulativos para enmascarar las fechorías. Hay algo que sucede con frecuencia: afloran a la superficie diabluras pequeñas que sus partidarios ignoran y sus adversarios tienden a disculpar. Tales pequeñeces son frecuentemente puntas de icebergs que generalmente permanecen sumergidos. La llamada "clase política", los magistrados de la justicia, los funcionarios, las fuerzas de seguridad, los empresarios, los dirigentes obreros están , en nuestro país, infestados de este tipo de delincuentes. Sobre ellos, sus características, su historia en general y algunas paradigmáticas trayectorias en particular, se podrían escribir varios libros.

En la otra cara de la moneda se dibuja una imagen quizás más preocupante. Es la de la gente. La del pueblo vacunado que ha desarrollado los anticuerpos de la indolencia, de la tolerancia cómplice. Los que tienen un título alto de anticuerpos de la tolerancia cómplice consciente, suelen ser individuos que necesitan -por motivos personales- aferrarse a un ideal, son vulnerables a las manipulaciones de líderes mesiánicos, generalmente llamados en Latinoamérica, populistas, que con discursos inflamados de retóricas reivindicativas, muchas veces en tono de venganza justiciera, arrastran multitudes. Estos líderes suelen usar la ironía, o suelen desgañitarse en broncas heroicas contra todos los males. Estos males casi siempre son "de ocasión". Según las circunstancias, puede ser el imperio, el capitalismo, el comunismo, la izquierda, la derecha, la oligarquía, los masones, la iglesia, los judíos, el poder financiero, etc., etc. Poco interesa si el ataque hace blanco en realidades o en situaciones ficticias. Importa que son el enemigo estratégicamente elegido, generalmente culpable de todo lo malo.

Qué me importa que roben, si algo hacen... Qué me importa que mienta, que distorsione, que engañe, que finja, que se proclame defensor del bien y luchador contra el mal, que represente la tragedia de su sacrificio inmolándose en el altar de su mesiánico templo, si se recuperó el debate político, si los gay pueden casarse, si tenemos programas de ayuda social, etc., etc., todas cosas buenas. Levantan ceremoniosamente el estandarte de su épica cruzada por más derechos y libertades. Más allá de algunos tibios avances, los otros logros suelen ser burbujas de jabón que se desvanecen rápidamente.

Quiero decir que de la misma manera que se distorsiona la realidad, intercalando alguna verdad, para arrimar agua al propio molino, así también se comportan muchos dirigentes inescrupulosos, fieles defensores de sus intereses personales y sectoriales. La "hora de los pueblos" llegará cuando el efecto de la contra-vacuna que es la experiencia histórica, haga posible la activación de los mecanismos de autodefensa.

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Romance de la vida - García Lorca: un abanico de sueños

Daniela Saidman (Desde Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Creyente de todas las libertades, de los vuelos del alma y de las almas en vuelo, sus ojos y sus versos se asoman a través del tiempo.

Era la noche arrancada de versos, estaba allí, parado, alumbrando con sus ojos la oscuridad, mientras un abanico de sueños caía rendido a sus pies. Armado de todo lo humano, con sus poemas y sus credos, miraba al pelotón que abriría su corazón a tiros. Y luego, su voz infinita recordándonos para siempre, la vida. Era la madrugada del 18 de agosto de 1936.

Federico García Lorca (Granada, 5 de junio de 1898) está vivo en todos los poemas y obras de teatro que nos legó para recordarlo, y recordarnos lo más y mejor del ser humano. Creyente de todas las libertades, de los vuelos del alma y de las almas en vuelo, sus ojos y sus manos se asoman en las lecturas que estas otras y otros que somos hacemos a través del tiempo. Con él y a través de él es posible reanudar los ires y venires que cantando cantan los paisajes de la tierra.

Él le escribió al amor en todas sus formas, en las imaginables y en las que habrán de ser, con su Granada de fondo dando testimonio de los pasos y sus gentes. Por eso decía en el Romance Sonámbulo, “Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas. / El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. / Con la sombra en la cintura / ella sueña en su baranda / verde carne, pelo verde, / con ojos de fría plata. / Verde que te quiero verde. / Bajo la luna gitana, / las cosas la están mirando / y ella no puede mirarlas”.

Generación del 27

Reconocido como uno de los poetas más importantes del siglo XX español, miembro de la Generación del 27, García Lorca escribió romanzas y poemas a Granada, a su cultura salpicada de cantos, a la Alhambra y al imaginario gitano que puebla aún Andalucía. Sus versos son cantos para la noche alumbrada por los sueños y las voces que tienen todavía vidas y sueños que contar. “Por el olivar venían, / bronce y sueño, los gitanos. / Las cabezas levantadas / y los ojos entornados. / Cómo canta la zumaya, / ¡ay, cómo canta en el árbol! / Por el cielo va la luna / con un niño de la mano. / Dentro de la fragua lloran, / dando gritos, los gitanos. / El aire la vela, vela. / El aire la está velando”, nos alumbra con versos en el Romance de la luna, luna).

Sin más fronteras que las de la humana capacidad de verse reflejado en las otredades, el poeta acunó entre las hojas el sentir de las mujeres y hombres que a su paso se iban revelando mudos de miedo y opresiones. Su voz de camino, anduvo desatando las pasiones para saberse uno más, para encontrarse encontrándonos, para buscar las velas abiertas y surcar las aguas.

“No, no, no, no; yo denuncio. / Yo denuncio la conjura / de estas desiertas oficinas / que no radian las agonías, / que borran los programas de la selva, / y me ofrezco a ser comido / por las vacas estrujadas / cuando sus gritos llenan el valle / donde el Hudson se emborracha con aceite” (fragmento de Vuelta a la ciudad Nueva York de Poeta en Nueva York).

Cuba y España

Y después de haber visto el odio, de haber hallado el grito desgarrado, de haber sentido como suya el hambre, el “poeta llega a La Habana”. Sus sueños son los sueños de todas y todos. Y allí también se reconoce y esboza en el aire el tiempo que habrá de ser.

“Pero el dos no ha sido nunca un número / porque es una angustia y su sombra, / porque es la guitarra donde el amor se desespera, / porque es la demostración de otro infinito que no es suyo / y es las murallas del muerto / y el castigo de la nueva resurrección sin finales” (fragmento de El poeta llega a la Habana, Pequeño poema infinito, de Poeta en Nueva York).

Lorca, el irreverente y el de la ternura amurallada. El que supo ser pueblo en su arte y el que hizo arte para el pueblo, conjugando la hermosura con el compromiso, el sueño con el nacimiento. La vida, con la vida que debe ser. Su figura no pasaba desapercibida en la España de la década de 1930, sus declaraciones a la prensa sobre la injusticia social pronto le convirtieron en un personaje terriblemente incómodo para la derecha, para los poderosos de siempre. Un 7 de abril de 1936, en una entrevista en la Voz de Madrid, supo decir sin miedos que “el mundo está detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: ‘¡Oh, qué barca más linda se ve por el agua! Mire, mire usted el lirio que florece en la orilla’. Y el pobre reza: ‘Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha hambre’. Natural. El día que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la gran revolución. ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro?”.

Ese era el Federico que odiaban los que aún odian todo lo que tiene en la mirada el tacto de la libertad y las solidaridades.

Y sí, por eso quisieron silenciarlo. Y aunque García Lorca cayó esa madrugada de agosto, con sus ojos mirando el cielo despeñado de estrellas, pero aunque intentaron no pudieron fusilarlo, sus versos siguen diciendo la vida que nace una y otra vez en el horizonte.

El poeta llega a la Habana
Pequeño poema infinito

“Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.

Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que mata dos gallos en un segundo,
y luz que no teme a los gallos
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve.

Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento Austro
y como el aire no hace caso de los gemidos
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios”.

Federico García Lorca (fragmento)

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El amor, a pesar de las barreras

Nechi Dorado (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Chiquita- bra seguía su paso lentamente. Le sobraba tiempo y no debía rendir cuentas a nadie. Su cerebro estaba bien protegido en el nido de estiércol que su madre creara en el hueco de la ventana de la estatua, bajo el aleteo del águila calva y la mirada fría de esa mujer insensible, de belleza pétrea.

Pasó varias barreras que se levantaron a su paso sin necesidad de presentar permiso o documento alguno. Los hombres que administraban desde palacetes engalanados, mimaban a la bestia, ofreciéndole todo tipo de garantías, que de por sí, no le hacían falta. Esos tipos eran muy fuertes sólo con quienes no tenían más que brazos ágiles, agujeros en sus bolsillos y el alma descascarada por donde escapan las esperanzas cuando el destino clava tarugos de incertidumbre, impidiendo vislumbrar mañanas con pan para los niños.

Como pasa siempre, fueron los menos los que trataron de espantar al monstruo, el terror estaba instalado, motivo más que suficiente para que la serpiente descargara su furia acorde al designio de su ama.

A su paso, se llenaron los camposantos de cuerpos desgarrados.

De fosas comunes y llantos también comunes.

De rebeldías ahogadas arrancando, precipitadamente, hojas de calendarios impedidas de cumplir su ciclo.

De adioses definitivos pegoteados entre las babas incendiarias de mañanas.

Sobraron muertos en esas geografías enlutadas para siempre.

Sobró dolor y sobraron incomprensiones.
Un mediodía, cuando el sol caía a plomo sobre la tierra, un quetzal inquieto lanzó su llamado melodioso cumpliendo el pedido de la mujer morena de hermosos ojos rasgados. La que llevaba sus cabellos sueltos acariciando sus hombros y una monja blanca entretejida entre la negritud de ese pelo, cuyo brillo opacaba el verde de los manglares.

Ella dejó por un momento su posta en la Ceiba, hacía tiempo que tenía ganas de compartir una charla con sus hermanas cercanas, cosa que sería posible a pesar de las barreras que pretendían separarlas.

Chiquita-bra hacía lo inimaginable por desunirlas, inconsciente del tremendo poder de la fuerza de la sangre caliente. Esa sangre que no corría por su repugnante cuerpo escamoso.
Hacia el sur de la barrera, otra mujer morena, con los mismos rasgos que su hermana, acariciaba las hojas del pino donde acostumbraba mecerse, mientras una guacamaya picoteaba con amor sus manos cálidas.

El ave, sobre cuyo plumaje parecía haber explotado un arco iris, revoloteaba alrededor del pino, dibujando sonrisas en el hermosísimo rostro de la mujer, tan pura como sus hermanas, con los mismos ojos aindiados y el mismo corazón ardiente como brasa encendida en las arterias de la memoria.
La guacamaya sintió el canto del quetzal y avisó de la llamada al venado cola blanca que descansaba luego de su andar noctámbulo y solitario. Ese bellísimo animal era el que agitaba su blanca cola alertando a la mujer cuando algún peligro acechaba. Dicen los que saben que todavía lo hace aunque también están exterminando su especie y su cola no alcanza para espantar la masacre. Chiquita-bra dejó todo bien organizado como para que el crimen perdure de cualquier modo y bajo cualquier nombre, asesinando de la manera que quiera.
La mujer se preparó para acudir el llamado de su hermana, el corazón parecía galopar en la concavidad de su pecho, donde las púas del odio no pudieron clavarse pese a haberlo intentado durante tantos años, con fiereza, cayendo desarticuladas por la fuerza del amor.

La brisa de la mañana hizo flamear su túnica blanca. Ella, acomodó la faja que ceñía su cintura ancha, formada por dos franjas horizontales azul turquesa que parecían abrazar a una tercera, blanca, donde reposaban cinco estrellas del mismo color que las franjas. Esas no fueron arrancadas a ningún cielo sangrante.
Recogió su pelo en el centro de la nuca, formando un rodete tan negro como la noche, colocó en el centro una enorme orquídea que la guacamaya picoteaba con la misma ternura que lo hiciera sobre las manos de la mujer.

El venado ofreció su tibio lomo para transportarla hacia la barrera donde esperaba su hermana.

-Tal vez también esté la más pequeña, pensaba mientras acariciaba la cornamenta del animal que sólo olvidaba su hábito nocturno, anacoreta, cuando la guacamaya daba el aviso de la llamada del quetzal, del otro lado de la barrera.
Luego de recorrer distancias llegaron donde estaba la primera, la convocante. El encuentro fue, como siempre, un canto al amor, a la fraternidad pero sobre todo a la memoria que ni la saña de la hermana que observaba desde la estatua, podría quebrar, aunque lo intentara continuamente.

El abrazo fue tan grande que hasta el sol pareció sonreír desde los ojos brillantes de las hermanas, mientras el quetzal y la guacamaya volaron hacia la otra barrera, la que las separaba de la tercera mujer.

Ambos cantaron fuerte para que la hermana más pequeña de cuerpo, pero tan grande de alma, como las anteriores, se sumara al encuentro que la paz bendecía desde lo alto de la copa del follaje.

El primero en acudir al llamado fue un torogoz, en cuyo cuerpecito también parecía haber estallado otro arco iris. ¡Como para no escucharlo si representaba el símbolo de la unidad familiar y adoraba esas reuniones de hermanas capaces de burlar esas barreras absurdas!

Soñaba, como ellas, con la unión definitiva, con el derrumbe de las vallas y con una noche de fiesta, bajo un cielo deslumbrante, donde todas juntas bailaran su danza preferida, junto a sus hijos y a los hijos de sus hijos.

El torogoz, sorprendido, desesperado de ternura, voló hasta el árbol del bálsamo tratando de encontrar a su amiga inseparable que muchas veces trepaba hacia la más alta de sus ramas. Esa vez, en cambio, ella estaba al pie de un maquilishuat centenario, que pretendía refrescarla con suspiros de su copa enmarañada. El ave la encontró, por fin, y le transmitió el aviso del quetzal y de la guacamaya.

Se deslizaban por la pendiente de sus mejillas, lágrimas punzantes como agujas oxidadas en la membrana del tiempo, incrustadas en la brisa intoxicada por los venenos que arrojaban los hijos de la mujer en la estatua. La protectora del cerebro contaminado, imperativo sembrador de agónicos ayes en las vísceras del pasado y del presente.
Embargada de gozo comenzó a besar las ramas antes de partir hacia la convocatoria, tomó una flor de izote para colocarla en su cintura y otras dos para regalarles a las muchachas. Ella también vestía túnica blanca y llevaba una faja igual que las otras, herencia transmitida por los siglos, por los paisajes, por la memoria. Estaba formada por tres franjas horizontales iguales, azules las extremas, homenaje a los mares que bañan a todas sus hermanas y a ella misma, ignorando los obstáculos e ignorando el veneno que descargara a su paso la serpiente. Esas franjas azules que perduran, como marco protector de la del centro, tan blanco como la paz soñada. En ese centro la propia historia bordó con hilos de amor trocitos de la geografía y símbolos que nunca morirían pese a las muchas serpientes que transitaran su espacio.

Se destacaban, en esa faja, un triángulo, la cordillera de cinco volcanes desparramados por el suelo donde naciera esa mujer, rodeada por los dos mares. Completaban la obra artesanal, un gorro frigio, un arco iris y una leyenda enmarcando al triángulo, bordada con hilos dorados. Cinco banderas y dos ramas de laurel entrelazadas con un listón azul y blanco. Aunque los colores de las fajas eran los mismos, su distintivo era el más ampuloso, como ella misma, que pese a ser de contextura más pequeña, logró engendrar mayor cantidad de hijos en su paso sufrido por la vida.

Fue al encuentro de sus hermanas con la emoción que sólo pueden sentir quienes conocen el apego a su raza, quienes sienten que la sangre atropella frente al dolor de las otras y galopa como tierna melodía ante un triunfo, por pequeño que sea. Capaz de hincarse ante el milagro de la supervivencia en las condiciones más adversas, ante la desigualdad y ante el recuerdo de sus hijos mártires.

Lejos de allí, desde la estatua, la mujer bella, indolente aguzaba su mirada instigadora, incapaz de comprender que cuando el amor canta, el odio gime, se exacerba, contamina pero agoniza de a poco en las entrañas frágiles del mundo enternecido. Chiquita-bra, bestialmente indescriptible, seguía su camino zigzagueante buscando más brazos fuertes para beber la sangre de sus venas.

La hermana del quetzal y la orquídea monja blanca, habló de sus hijos alcanzados por esos colmillos hirientes. La de la guacamaya, el pino y la orquídea, recordaba a los bananos arrancados, antes de ser encajonados en láminas del cuerpo de sus árboles. Antes de ser depositados en vagones con rumbo hacia donde estaba la estatua enceguecida de codicia. Recordaban a la serpiente cuando su tamaño era el standard de cualquier viborato, así como recordaba con cuanto espanto la vieron crecer deglutiendo todo lo que encontrara, tratando de proteger las plantaciones.

Recordaban las máculas salpicadas sobre las fajas de todas ellas, y el lodazal en el que pretendieron convertir sus túnicas pese a los desesperados esfuerzos de sus hijos, por protegerlas.

La de fisonomía más pequeña reafirmaba cada recuerdo y comenzó a llorar cuando irrumpió en su memoria su eterno duelo, la reminiscencia del momento que del interior de un huevo estalló una guerra entre sus propios hijos. Unos tratando de sostener el respeto por su historia, los otros asesinando según les ordenaran, convertidos en asalariados del encono. En ambos, el denominador común era el hambre. Unos con brazos al aire, los otros escondiendo su cobardía entre pertrechos. ¡Pero todos hermanos, devorándose entre ellos, multiplicando caínes con la fuerza del dinero!

La mujer del izote en la cintura bajó la voz para que los guardias de las barreras no escucharan los recuerdos. Los quetzales, la guacamaya y el torogoz actuaron como cómplices subiendo el tono de sus melodías. Hablaron, las tres, sobre el nuevo huevo estallado no hace muy poco tiempo, del que salieron nuevas serpientes. Otra vez, sus hijos, eran asfixiados, sus derechos pisoteados, el odio encarnizando las almas, oscureciendo los paisajes arrebatándole las hojas al futuro.

Siguió la charla de las hermanas a pesar de las barreras y siguió Chiquita su camino hacia el sur, desovando y mudando su piel, dejando tras de sí bocas abiertas, vientres abiertos, ojos abiertos e insoportables gemidos de dolor imparables.

¡Impostergable designio el de Chiquita-bra y sus aliados de carne putrefacta!

Ese día, la tarde, pareció caer rendida ante la noche con más lentitud que siempre, ella también disfrutaba la escena fraternal. Cuando la noche se impuso y las sombras se abalanzaron sobre las barreras y sus guardias, cada mujer y su cortejo volvió al lugar del cual partieran. Los corazones de las tres, sin embargo, quedaron engarzados, como siempre, en las ramas que rodean las barreras.

A lo lejos, montada en su águila calva, volaba la mujer su vuelo de arpía descompuesta. Defecando la naturaleza y las flores donde las hermanas tejieron mantos de amor, secando lágrimas de olvidos. La rosa de su pecho en cada encuentro furtivo de las muchachas, empalidecía más, perdiendo brillo y lozanía circundada por tanto veneno genocida.

Cuentan también en voz baja, los que vieron la escena inolvidable, que la mujer que habla idioma diferente, la de mirada aguda desde la estatua de cobre, acero y concreto, logró que un pentagrama de desprecio fuera formando los sonidos macabros de otra guerra fratricida. Estrujando bananos para convertirlos en divisa, ella volvió a mirar hacia otro horizonte más lejano aún, haciendo un guiño desde sus hermosos ojos que parecen pedacitos de cielo arrancados a otros cielos. Ella, sabemos, todo lo que tiene es porque fue arrancado antes.

A lo lejos, su amiga asentía con su cabeza, mientras sus hijos continuaban erigiendo un muro del que hasta el momento, son pocos los que hablan. Como aporte al gran trabajo desempeñado por esa mujer y su Chiquita-bra, enviaba a otros hombres con ropa de sicarios para formar más sicarios.

Hombres con miradas sin luz, manos y almas descarnadas.

Máquinas de matar, adoradores de serpientes.

Bestias humanas refuerzos de otras bestias, llevando orden clara y concisa. Custodiar a Chiquita y marcarle el rumbo por si acaso llegara a desorientarse…

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Un modelo sumaq kawsay de gobierno

Javier Lajo


Ver: http://www.comunidadandina.org/public/revista_unasur.pdf Pág. 112, Artículo de Javier Lajo: “Una Filosofía propia de la Integración Andina".

CONSIDERACIONES PREVIAS

I

El texto que aquí presento es una propuesta para abrir un proceso a través del cual pretendemos llegar instrumentando “políticas de gobierno” al HORIZONTE SUMAQ KAWSAY (HSK), que es un proceso que por sus dificultades, debe ser “prolongado” o de “intensidad controlada” y debe ser también, cada vez más sistemático y radical. Son tres los principios constitucionales que en cada país deben ser reconocidos y respetados para iniciar un proceso pacífico y de buena fe entre los pueblos hacia sociedades plenamente soberanas y democráticas, estos son: 1. El Estado pluri-nacional; 2. Los Derechos de la Naturaleza (Pachamama) y 3: La Vida Plena o el Sumaq Kawsay. Las Constituciones de Ecuador y Bolivia así ya lo han consagrado.

II

Las Políticas tienen dos orígenes, sentidos o direcciones: Desde el Gobierno y desde las bases sociales (desde “Arriba” y desde “Abajo”).

III

Siendo conscientes de que somos en el área centro-andina tres países hermanos, que debemos superar nuestra situación de colonialismo interno y juntos emprender el proceso hacia el “HORIZONTE SUMAQ KAWSAY” que es el horizonte del Socialismo Andino-Amazónico, el proceso confederacionista que iniciara el Inka Pachakuti, basado en el SOCIALISMO ORIGINARIO ANDINO, cuya antigüedad tiene por lo menos 5,000 años de antigüedad (la edad comprobada del origen civilizatorio de la ciudad-Estado más antiguo del mundo que es CARAL, un modelo de ingreso de las sociedades humanas a la civilización, sin guerra y sin violencia)

http://video.google.com/googleplayer.swf?docid=-7590203755477313077&hl=es&fs=true

IV

Los objetivos principales del proceso son la re-creación a largo plazo de las dos características principales de una organización macro-social Andino-Amazónico: 1. Un “Estado Racimo” o Estado Federal o Confederativo, que es el objetivo natural del proceso actual de la descentralización del mono-estado criollo actual y 2. Un Estado Paritario, es decir un Estado ‘coyuntado’ en DOS, vale decir dos-Estados-paritarios, uno de varones y el otro de mujeres, (a la manera del Hanansaya-Hurinsaya, ancestral), ambos con funciones bien diferenciadas. Todo esto en la región centro andina del Ecuador, Bolivia y Perú, territorio que han ocupado siempre los pueblos herederos del Tawantinsuyu.

VISIÓN

Nuestro país irradia globalmente nuestra identidad cultural ANDINA y se evidencia un proceso de crecimiento económico permanente y altos índices de redistribución de la riqueza y el ingreso, proceso encaminado al BUEN VIVIR (horizonte que es el SUMAQ KAWSAY) de nuestra colectividad, propiciando una economía incluyente, eficiente y competitiva que se evidencia en la calidad de Bien-Vivir-Bien generalizada para todos los pueblos y por su armonía con nuestro medio natural equilibrado.

MISIÓN

El Estado Plurinacional y el Gobierno, tienen como misión fundamental desarrollar y promover la Identidad, La Modernidad Andina y La Institucionalidad descentralizada y confederativa; con el propósito de lograr el Bienestar Óptimo, o Bien-Vivir-Bien y el Progreso PARA TODOS los Pueblos, con Responsabilidad Económica Ambiental, Social y Cultural. Para lo cual es imprescindible profundizar un desarrollo constitucional equitativo para todos los pueblos.

CARACTERÍSTICAS

I.

SUMAQ KAWSAY ES IDENTIDAD PARA EL BIENESTAR SOCIAL-COMUNITARIO

La visión del desarrollismo económico y social dominante y extranjerizante, nos es impuesta desde la omnipresencia de los medios masivos de comunicación, la que debe ser cuidadosamente evaluada y re-encausada por el ESTADO PLURINACIONAL (EP). No hacerlo es abandonar para siempre nuestras raíces e identidad cultural y ser cómplices de la catástrofe ambiental, social y económica que amenazan al mundo y a nuestros países andinos en particular.

El ideal andino del Sumaq Kawsay, no coincide con aquel que gira en torno al endiosamiento del lucro, del mercado, del mercantilismo y el consumismo desbocado de los ciudadanos, ni con la pasión por la rentabilidad financiera como fin último de la vida.

La ancestral perspectiva andina es otra: Se trata de “hacer juntos y bien las cosas” cotidianas, como producto del equilibrio entre el pensar bien y el sentir bien o equilibrio entre el Yachay y el Munay; esto arroja un producto que a la larga se convierte en una Planificación Estratégica fundamental para nuestras sociedades andinas, modernas y emprendedoras.

II.

INNOVACIÓN PARA LA COMPETITIVIDAD EN LA MODERNIDAD

En la Nueva Economía, crecientemente globalizada, la nueva brecha que divide a los países pobres de los países ricos, es su capacidad para gestionar información y conocimientos. La brecha digital y la necesidad de superarla es una realidad que debemos asumir y enfrentar con decisión y sin demora.

Por eso, así como se requiere eficientes sistemas viales y transporte para el comercio de bienes, nuestros países requieren conectarse con súper-autopistas en los sistemas globales de información. Debemos hacer un gran esfuerzo hacia una modernidad ANDINA, integrando la gestión de tecnologías de la información y comunicaciones a nuestras estrategias de desarrollo nacional, regional y local; para tomar ventaja de las soluciones disponibles en el mercado y paralelamente, desarrollando nuestras propias tecnologías en aplicaciones para las industrias del software, la electrónica y la telemática…con CONTENIDOS ANDINOS.

Y ESTO ES LO MAS IMPORTANTE: No se trata de solamente ser consumidores de información y de sistemas de información. Debemos también poner en valor y crear nuestros propios contenidos informáticos y exportarlos globalmente. Se trata de hacer rentable la probada inteligencia y capacidad organizadora de nuestros pueblos. Por eso, desde el Gobierno Nacional y regional debe alentarse cadenas productivas vinculadas a las TICs para que siembren y cultiven las semillas del conocimiento propio que heredamos de nuestros antepasados, en la forma de empresas de software y de aplicaciones informáticas enfocadas primero en las necesidades de la micro, pequeño y medianas empresas locales, luego del país y mas allá, para la exportación.

III.

RESPONSABILIDAD Y PREVISIÓN AMBIENTAL

Una realidad que no se debe subvalorar y menos olvidar es que vivimos en una época de crisis y cambio climático, en realidad es ya una ALERTA ROJA, para los que no estamos preparados, por haber olvidado las lecciones de la milenaria sabiduría de nuestros mayores y porque la acelerada migración campo-ciudad contemporánea ha ocupado los valles y las cuencas de los ríos y planicies alto-andinas de manera desordenada y muchas veces irresponsable e insensata.

IV

PRINCIPIOS DE INSTITUCIONALIDAD Y LIDERAZGO

1. El Principio KAMACHIK: El poder obediente al pueblo organizado, que es el único Soberano, que es el que otorga un MANDATO, no un poder al gobernante de turno.
2. El Principio KOLLANA: La función hace al guía o gobernante y a este lo hace la experiencia y la sabiduría. (Meritocracía?).
3. El Principio TAWANTINSUYU (O Confederativo, en castellano): Gobiernos locales autónomos pero integrados a una autoridad bajo una democracia subsidiaria.
4. El Principio MASA (o Paritario en castellano) a todo nivel: Varones-Mujeres; Viejos-Jóvenes, Manuales-Intelectuales, Campo-Ciudad, etc.

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS HACIA EL SUMAQ KAWSAY

1. Territorialidad: Desde el poder local y Estatal se debe lograr, a través de mecanismos políticos bien diseñados, dotar de la soberanía necesaria a los pueblos para que re-definan las condiciones de crecimiento económico en su espacio territorial y hacia el exterior.
2. Lengua y cultura: Las políticas públicas deben amparar la defensa de los valores culturales ancestrales, incluida la defensa de la lengua, como lengua oficial para sus pueblos y en sus espacios de acción.
3. Memoria e historia: las políticas públicas deben ser parte de un proyecto de recuperación de la memoria histórica que se expresa en una serie de instituciones, como por ejemplo las mingas, las asambleas comunitarias, los cabildos, etc., como partes integrantes de las dinámicas de gestión pública con status y reconocimiento oficial.
4. Saber y conocimiento: las políticas públicas deben resaltar la producción del saber ancestral, revalorizarlo y ponerlo al mismo nivel que el saber occidental (en cuestiones de medicina, tradición oral, etc.)
5. Producción y excedente: las políticas públicas hacia el HSK, deben relativizar el alcance y los contenidos del paradigma del crecimiento, incluido el crecimiento sustentable, en conformidad con sus propias prácticas y tradiciones de producción y manejo del excedente, incluida la monetización, los flujos monetarios y las políticas de lucha en contra de la pobreza.
6. Tiempo y cultura: el HSK plantea también una re-estructuración determinada del “tiempo de la modernidad”, para que al momento de definir las políticas públicas respete las nociones de “ciclicidad del tiempo” propio de los pueblos originarios.
7. Individuo, familia, comunidad: Las políticas públicas hacia el HSK deben trabajar con el sujeto comunitario como un sujeto político que vive o trata de vivir el Sumaq Kawsay. Esto no significa en absoluto la pérdida de la individualidad, sino la reconstrucción de un nuevo sujeto político: LA CIUDADANIA DEL BUEN VIVIR, de la misma manera que la modernidad construyó la figura del “ciudadano consumidor”.
8. Derecho, nación y plurinacionalidad: Estas nociones deberían ser las centrales en la definición de políticas públicas para un HSK. El Derecho positivo garantiza una contractualidad en base al individuo, el nuevo derecho que nace desde el sujeto comunitario del SK, debe garantizar un marco jurídico de acción e intervención del SK. La plurinacionalidad debe ser inscrita como un horizonte de posibilidades políticas para aplicar el Contrato Social del Nuevo Estado.
9. Democracia y participación: El nuevo sujeto comunitario que define las formas políticas de participación para el HSK, debe servir de base para la generación de nuevas formas de participación y de democracia que pueden nacer desde las prácticas históricas del sujeto comunitario, como por ejemplo, la búsqueda de consensos a partir del mecanismo del diálogo, la participación de la comunidad en la toma de decisiones, etc.

Hacia la recuperación del equilibrio en las cuatro
Paridades fundamentales

1. Equilibrio Humanos-Naturaleza.
2. Equilibrio Colectividad-Individuo.
3. Equilibrio Gobierno-Gobernados.
4. Equilibrio Productivo-reproductivo.
5. (Sociedad Política-Sociedad Doméstica)

Nota: Sobre cada una de estas “Paridades” y otros puntos de este documento se se publicarán documentos particulares y especiales.


EL HORIZONTE SUMAK KAWSAY,
ALTERNATIVA AL NEOLIBERALISMO

NUESTRAS ECONOMÍAS DEBEN RESPONDER AL NEOLIBERALISMO CON ALTERNATIVAS CONCRETAS

Milton Friedman, padre del neoliberalismo, fundamentó la contrarrevolución monetarista al interior del claustro universitario de Chicago y de esta universidad provienen la mayoría de economistas neoliberales que aseguraron la transición al neoliberalismo y la privatización del Estado y de sus servicios a nivel mundial. Las universidades fueron fundamentales para otorgar una cobertura de legitimidad al discurso de poder del neoliberalismo. Las propuestas del neoliberalismo aparecían como propuestas “científicas” y por tanto, necesarias ante la crisis financiera mundial.
OJO: El neoliberalismo nunca fue visualizado como recurso estratégico del nuevo poder usurero mundial: Los capitales transnacionales especulativos que buscaban disputarle y quitarle a los Estados el control de los países, de sus servicios, sus recursos y riquezas colectivas.

EL NEOLIBERALISMO Y EL HORIZONTE “SUMAQ KAWSAY”

Aquí pretendemos re-crear una filosofía-económica que se dirige al “horizonte Sumaq Kawsay”, (HSK) que va creando sus propios modelos empresariales y de crecimiento económico, que responde a alternativas extraídas de la filosofía Andina, enfrentando y reemplazando los principios del antiguo “Liberalismo Económico” y al actual “neoliberalismo”, especialmente en los puntos que siguen a continuación:

LOS “VALORES” NEOLIBERALES

1. El “Interés personal” o el Individualismo como valor máximo.
2. La exclusión de principios éticos del proceso económico: La economía debe estar exenta de toda influencia social y reglamento estatal. Milton Friedman fundamenta y “crea” una MORAL ECONÓMICA, que como Maquiavelo para el caso de la Política, dice que esta “ética financiera”, no debe de tener subordinación a la política y por tanto el Estado; fundamentando así la dictadura de los Bancos Centrales o “autoridad monetaria”.
3. La racionalidad económica como factor absoluto del cálculo de costo-beneficio, con el principal objetivo de obtener una máxima ganancia.
4. La competencia “libre” como el impulso fundamental para el crecimiento, desarrollo y progreso.
5. La sustitución del principio de auto-abastecimiento o subsistencia por la lucrativa exportación especializada (ventajas comparativas de costos).
6. La eliminación de control e interferencia estatal en el “mercado libre”.

ES UNA PROPUESTA CIVILIZATORIA QUE PRETENDE “NO TENER ALTERNATIVA”

Lo novedoso entonces en el “Neoliberalismo” actual es que este modelo BASADO EN LOS PRINCIPIOS ANTERIORES, debería ser aplicado a todos los participantes, sectores y áreas de la economía global, además debería ser impuesto en todas las sociedades del mundo. Es más, este modelo de economía debería ser extendido nada menos que a la vida y a la naturaleza misma.

Esto significa que:

1. La economía “monetaria” reclama ser el origen de todo y por ende, exige el Poder Político.
2. Se crea una “nueva ética economía” y por consiguiente, una concepción del ser humano que ridiculiza absolutamente todas las tendencias y comportamientos que sean sin fines de lucro, como por ejemplo los servicios ad honorem o el altruismo, ayuda caritativa, el cuidado y la asistencia a terceros, niños, mujeres y ancianos, e inclusive hasta la toma de responsabilidades de servicios públicos.
3. Por lo demás, se asegura que el bien común depende totalmente del egoísmo incontrolado del individuo y, por sobre todo, del éxito de las empresas transnacionales, que nutren o “chorrean” al individuo su salario, las cuales determinan, hoy por hoy, el funcionamiento de la economía en general.
4. De acuerdo con esta lógica, la economía debería ser “libre”, eximida de toda responsabilidad y exonerada de todo tipo de servicios hacia la sociedad. Claro está que por “economía” se entiende paradójicamente tan sólo las actividades de los consorcios o multinacionales.
5. Siguiendo este pensamiento, el cálculo racional de costo y beneficio con la finalidad de maximizar las ganancias, no debería abarcar tan sólo el sector productivo empresarial y los respectivos servicios y actividades comerciales, sino que también el sector público, él cual históricamente, fue concebido e instaurado sin fines de lucro.
6. Este nuevo modelo económico debería entonces, regir igualmente el sector reproductivo, como lo son los hogares privados: LAS FAMILIAS, las cuales hasta hoy persisten en ser excluidas y liberadas del cálculo “racionalista” de costo y beneficio (Al diablo la gratuidad del afecto familiar, “es algo arcaico que debería desaparecer”).
7. La maximización del lucro financiero debería orientarse a las altas ganancias que se obtienen a corto plazo en la bolsa financiera con las especulaciones («shareholder-value»), por lo consiguiente, no deberían existir fronteras, es decir debería operarse mundialmente. Los factores productivos deben de tener libre circulación por el mundo, MENOS EL TRABAJO, por la exclusión de los “oscuros” en el norte.
8. Entonces no hay necesidad de producir para intereses que no sean económicos, ni siquiera para las necesidades nacionales propias, menos cuando las empresas transnacionales no se perciben, ni se sienten ligados a una determinada nación o sociedad.
9. Se crea un “campo de juego plano”, o sea el llamado “level playing field” que les ofrece a los participantes a nivel mundial (global players) las mejores condiciones posibles, definidas eso sí, por ellos mismos.
10. En estas reglas de juego no se estipula ningún obstáculo jurídico, y por ende, se puede actuar sin ningún tipo de restricción, ya sea de carácter legislativo, social, cultural, ecológico o de interés nacional.
11. La competencia tiene entonces lugar en un mercado “libre”, libre de todo tipo de interferencias que no estén conformes con el mercado capitalista y exenta de toda política “proteccionista”, a menos que beneficien a los llamados “global players”, es decir que favorezcan a los consorcios multinacionales o transnacionales, cuyo “crecimiento y desarrollo máximo”, no debería ser obstaculizado, ya que presuntamente, este mecanismo favorecería automáticamente a la pequeña empresa y a los puestos de trabajo.

NOTA: Estos capitales transnacionales son los que “ocupando” un país con una estrategia cuasi-militar, amenazan con retirarse de forma abrupta o repentina, si es que los gobiernos toman medidas de previsión y control estatal del mercado, que les entorpezcan sus jugosos negocios y ganancias mercantilistas.


Nota: Este cuadro es aun corregible en su elaboración como en sus contenidos, sobre todo de la visión andina.

ESTRATEGIA PARA EL EQUILIBRIO ANDINO-OCCIDENTAL

I.Re-sacralizar nuestros territorios

Nuestro territorio ANDINO es muy singular. ES un territorio SAGRADO. Su origen emerge entre el mito y la historia de distintos horizontes culturales, eslabones de un mismo y milenario proceso civilizatorio, autónomo, original y único en la historia del género humano: La Civilización Andina y la Confederación del Tawantinsuyu.

Somos una de las cinco grandes civilizaciones de la humanidad. Ninguna propuesta para nuestro gobierno debería olvidar esta circunstancia y particularidad. (Nuestros pueblos son gigantes que deben ser gobernados por gigantes.) La personalidad y proyección de nuestra civilización andina es de alcance global y de trascendencia imprescindible para el mundo, mas hoy, dada la crisis global y ambiental que sacude nuestro planeta.

Sin embargo…

La realidad actual de nuestra tierra y de nuestra gente, se reflejan en tristes índices comparativos de desarrollo humano, que nos colocan entre las regiones más pobres del mundo; donde cualquier saludable crecimiento económico no alcanza ni mucho menos a las mayorías, a pesar de nuestros ingentes recursos naturales patrimoniales en explotación, donde “el crecimiento y el progreso” sigue siendo tarea de todos y beneficio de pocos, en medio de una alarmante debilidad en la institucionalidad y una clamorosa pérdida del sentido de la autoridad que nos están llevando al caos en el uso del territorio y a fuertes traumas de autoridad.

Todo ello agravado por una corrupción ESTATAL galopante (El Estado colonia Botín) que tiende a generalizarse, con ineficiencia gubernamental y lamentable erosión permanente de todo liderazgo. Con insuficientes oportunidades de trabajo y todo tipo de dificultades artificiales para el espíritu emprendedor y para quienes generan riqueza. Lo que es peor, con un creciente olvido de la esencia de nuestra milenaria tradición cultural, que se traduce en la pérdida del respeto y la fidelidad hacia nosotros mismos; y la falta de amor por nuestra tierra-Pachamama.

II. Reivindicar un Proyecto Histórico Andino

Por esas razones proponemos CONTINUAR con el Proyecto Histórico Confederacional (Plurinacional); que haga de nuestra Región y Países una región subcontinental promisoria para todos los Pueblos que la habitamos. Y convirtamos los Programas de Gobierno en algo más trascendente, que un listado de leyes y obras sin contexto ni horizonte.

Propongamos esforzarnos por resolver todos estos problemas trascendentes planificando no solo el corto periodo de gestión gubernamental, sino pensando en nuestras 10 próximas generaciones. Así lo demanda el lustre de nuestra civilización andina, la historia y la epopeya de nuestros antepasados.

Partimos de una reflexión filosófica – autóctona - sobre la forma de sentir y vivir la vida a la manera ancestral. Proponemos una nueva y mejor visión y estrategia hacia el ideal andino del Sumaq Kawsay, retomando los principios y valores que lo definen: Munay, Llank’ay, Yachay: Ayniy y sus corolarios éticos: ama sua, ama q’ella, ama llulla. Proponemos reconstituir nuestro tejido social, ejercer nuestro derecho al progreso con identidad y cumplir nuestras obligaciones con nuestros países y con nuestras hermanas naciones andinas. Con la finalidad de participar con dignidad e identidad propia en la civilización del conocimiento que ya definen la economía y la sociedad globalizada que nos ha tocado vivir.

III. Reimplantar nuestros valores andinos

Yachay – Amor por la Sabiduría y sus aplicaciones pragmáticas

Definido como el amor y vocación para buscar, cultivar, compartir e impartir conocimientos y sus aplicaciones pragmáticas.

Llank’ay– Laboriosidad ritual

El trabajo como instrumento para ejercitar el cariño y la reciprocidad con la familia, la comunidad y con las expresiones de la naturaleza, y la manera éticamente correcta de lograr el bienestar

Munay – Ética de los sentimientos positivos

Reconocimiento que los sentimientos positivos hacia uno mismo, hacia los semejantes y hacia todas las otras expresiones de la vida y de la Pachamama, son las maneras éticamente correctas de vivir la vida y de articular la vida en sociedad.

Ayni – Reciprocidad y Solidaridad

Definida como la voluntad de ejercer la reciprocidad y la solidaridad, como expresiones del cariño hacia los otros (Munay) mediante el aporte de trabajo ritual (Llank’ay) y la aplicación pragmática de conocimientos (Yachay)

IV. Reconocer nuestra realidad plurinacional

Esta propuesta reconoce nuestra realidad PLURI-NACIONAL, caracterizada por nuestra realidad multi-lingue, pluri-cultural y multi-étnica; es consciente e inconforme con el marco establecido por las relaciones de poder criollo y Republicano y de estas con las hegemonías internacionales, que caracterizan el COLONIALISMO INTERNO que mantienen oprimidos a nuestros Pueblos…

V. Definir los tiempos hacia el Horizonte Sumaq Kawsay

La propuesta es liderar la construcción de una visión compartida por los países andinos, cuyos horizontes de planificación prospectiva tienen su imagen objetivo alrededor de medianos de Siglo XXI; el largo plazo en el año 2021 (Bicentenario de las Repúblicas criollas) el mediano plazo a fines del 2017 y el corto plazo para el año 2014.
Los lineamientos generales de política giran alrededor de los siguientes temas:

LINEAMIENTOS DE POLÍTICA GENERAL HACIA EL MODELO SUMAQ KAWSAY

I. REMODELAR NUESTROS ESTADOS Y GOBIERNOS: HACIA LA DESCENTRALIZACIÓN AUTONÓMICA DE SOCIEDADE REGIONALES:
La necesidad de ‘volver a pensar’ y reconstruir nuestro espacio PLURI-NACIONAL Y UN GOBIERNO CENTRAL CONFEDERATIVO, para que cada gobierno NACIOANL Y LOCAL pueda GOBERNAR SU SOCIEDAD ETNICO-REGIONAL AUTONÓMICA, en proceso de reconstrucción, desempeñar sus funciones y responsabilidades respecto a su desarrollo autónomo, económico, social y cultural de su territorio; así como también respecto a la comunidad internacional

II. PLANIFICAR Y EJECUTAR OBRAS POTENCIANDO NUESTRA HERENCIA Y “CRIANDO” NUESTRO FUTURO:

La necesidad de planificar y ejecutar todas las obras que demanden las funciones urbanas y los servicios públicos de la Ciudad y Campo de la Región y sus Provincia; que nos permita a todos CRIAR con seguridad y dignidad a nuestras familias, pensando en las próximas generaciones, respetando nuestra herencia patrimonial colectiva; y propiciando recuperar una armoniosa relación con nuestro entorno natural, el medio ambiente y todas las expresiones de vida de nuestra Madre Tierra (Pachamama).

III. PROMOVER EL PROGRESO Y BIEN-ESTAR MATERIAL DE TODOS; CON CALIDAD, SOSTENIBILIDAD Y COMPETITIVIDAD:
La responsabilidad compartida de alentar el progreso material de los PUEBLOS y sus familias, de nuestros emprendedores y sus iniciativas empresariales, alentando la búsqueda permanente de la calidad, la sostenibilidad y la competitividad, incluyendo a quienes vienen para apostar por nuestra tierra y asumen su responsabilidad social, ambiental y empresarial; con reciprocidad y solidaridad.

IV. GOBERNAR CON RESPONSABILIDAD Y PARTICIPACION CIUDADANA:

La responsabilidad de la AUTORIDAD NACIONAL Y LOCAL, en estrecha coordinación con los otros niveles de Gobierno SIGUIENDO EL PRINCIPIO DEMOCRÁTICO DE LA SUBSIDIARIDAD, para liderar la reconstrucción de la confederatividad, la institucionalidad autonómica, la gobernabilidad “Kamachik”, erradicando la corrupción y alentando la participación ciudadana, con espíritu inclusivo y democrático.

V. CUIDADO ESPECIAL A LA NIÑEZ Y JUVENTUD, EN SU ALIMENTACIÓN, SALUD Y EDUCACIÓN:

El compromiso de todos y el liderazgo del Gobierno Nacional y Regional para cuidar de manera muy especial a nuestro patrimonio colectivo más valioso: Nuestros niños y nuestros jóvenes, hasta lograr nuevas generaciones de peruanos y peruanas que lleguen a su vida adulta en plenitud de sus facultades físicas, mentales y emocionales; y para privilegiar el uso de los recursos públicos para erradicar la pobreza.

NOTA: Tengo que informar que en la elaboración de este documento han aportado de diferentes formas: Roberto Portugal, José Mendívil, Luis Maldonado y Claudia Von Werlhof, entre otros muchos amigos que participaron, en menor medida con sus críticas y aportes. Sin embargo esta es una propuesta bajo responsabilidad del suscrito que se publica para iniciar un debate más amplio y con el objetivo de elaborar colectivamente una versión final. El presente es pues, una visión sintética o resumen de un PROYECTO DE MODELO DE GOBIERNO PARA NUESTROS PUEBLOS Y PAISES del área andina; es, o pretende ser, algo más que una simple propuesta para ADMINISTRAR EL CRECIMIENTO DE LAS CIFRAS MACROECONOMICAS y su redistribución (algo que los neoliberales llaman defectivamente: Inclusión social). Es más bien una propuesta plena de optimismo y de fe en nosotros: LOS ANDINOS; para enfrentar con realismo la crudeza del cambio climático y el evidente fracaso de los modelos hegemónicos internacionales: El capitalismo neoliberal. Modelo que se basa en la prioridad del lucro maximizado y el mercantilismo como el horizonte y fin último de la vida.

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La escopeta e virtu’

Ricardo San Esteban (Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La última parada suya, a la salida del pueblo, era la del Macho Blanco, para tomarse allí su habitual Orfevi, el del estribo. En ese momento, pues, estaba llegando el Chispa Martinetti, quien antes de bajar del sulqui ya gesticulaba con un extraño envoltorio.

-Es la escopeta que me mandó comprar el Armando Pellegrini. Esta tarde se va a llegar por mi chacra para darle virtú ¡Ahora terminará el robo de mis pavos! ¡Y hasta sirve para cazar luces malas!

El Martinetti no era tan tonto, sabía que decir eso en el boliche del Macho Blanco haría que más de un parroquiano parara la oreja, incluido el dueño.

Al Macho Blanco -también apodado el Gallego Cuenca- algo le recorrió por la espina dorsal, bien fuera un escalofrío o una ladilla. Pero lo real era que la escopeta mágica había de preocuparle. Y más si se trataba de un don otorgado por el Armando Pellegrini, quien era manosanta, sabía curar la isoca de palabra, dar vuelta las pisadas y además se titulaba ufólogo.

-Trato con Satanás no registra, pero sí con mandingas de la zona, había sentenciado el cura.

-Tómese algo, don Sancocho –dijo El Chispa, dirigiéndose a un compadre suyo, habitué del lugar.

-Asco le tengo al frasco, déme un Orfevi con soda don gallego ¡Salud!

-Arraiyúa, ya les he dicho mil veces que no soy gallego, sino vasco.

-Está bien, no se me enoje, don gallego.

-No llueve, hay mucha seca, las matas de cardos rusos se hacen como una rueda y enganchan en los alambrados, hasta rompen las varillas.

-Por eso –dijo el Sancocho- hay que mojarse por dentro, humedecer el alma.

-Con esta seca y la guerra, viene mucha miseria, hasta me roban los pavos –agregó El Chispa.

El gallego Cuenca miraba una arañita que tejía, incansable, su tela en la cumbrera.

-Si, esta escopeta va a tener virtú, es una belga de caño de alambre. La compré en la armería, ya la había bichado en la vidriera el Armando Pellegrini y me la recomendó. Mis buenos pesos me ha costado. Esta tarde vendrá por mi campo para hacerle sus conjuros. Los perdigones irán a buscar el culo del ladrón aunque se meta debajo de la cama.

Don Sancocho se rascó el yacimiento del seso: -¿Y si está, digamos, en sagrado?

-Estos perdigones no se enfrían, lo esperan a la salida. Lo que sí, usted, dueño de la escopeta, si se queda con cartuchos de más, se muere, porque son con daño.

-Cada cristiano ¿sabe? tiene una cantidad de cartuchos de cuando nace y si los gasta a todos...

-No, mi amigo –terció el gallego Cuenca- ése es otro cuento.

-De todos modos, no voy a guardar un último cartucho hasta el día en que me muera. Vaya a saber qué eternidad hay adentro.

-No joda con eso.

-Para esos otros cartuchos están la Talón de Oro o la Siete Colores –aclaró la Yegua Blanca.

-¿Y vos? –pensó el Chispa, pero no dijo nada.

-Con ésas te vas a morir, pero de una purgación -dijo don Sancocho, aferrado a su vaso-.

-Menos mal que lo tengo a mano al padre Fassi para que me disuelva.

Al atardecer cayó el Armando Pellegrini por la chacra del Chispa, bendijo el arma y de paso, alabó unos salamines en grasa con aire conocedor y luego se quedó a cenar unos pichones de ganso fritos, regados con vino Orfevi.

-Hacen vino fiero estos Sevilla –carraspeó el ufólogo.

-Peor es casarse.

-Bueno, me voy porque tengo que hacer otro domicilio –explicó el brujo.

Como a la madrugada, el Chispa oyó ruidos en el gallinero.

-¡Me están robando los pavos!

Se acordó de unos consejos de Pellegrini “vos sacá la escopeta por esta ventana y apretá, nomás, el gatillo. No hagás puntería porque el perdigón, de por sí, buscará al ladrón. Ponete las alpargatas, no tirés en pata, porque hacés masa y pierde efectividad”.

A la mañana siguiente, ni bien amaneció, fueron, ansiosos, el Chispa y un mensual suyo hasta el gallinero. Recontados que fueron los pavos, no faltaba ni uno.

-El ladrón escapó, aquí parece que hay rastros, pero sangre no se ve.

Caminó unos pasos y vio una caca de perro entre las pisadas de hombre.

-Aquí parece que la perdigonada se hizo bosta.

-No te hagás el vivo –espetó el Chispa

Más tarde, al llegar al pueblo, se enteró que el gallego Cuenca, mientras dormía, según explicó la Yegua Blanca, su mujer, había recibido una perdigonada en su retaguardia. Siempre supo dormir de espaldas, había de aclarar. -Pero hay varios vecinos, hasta don Sancocho, que anoche recibieron munición en el ojete –concluyó-.

El Chispa consultó con el manosanta.

-Yo creo que el Macho Blanco fue quien, la vez anterior, te robó los pavos, y otras veces habrán sido los otros. Se me fue la mano en los conjuros y la escopeta capaz que tira con retroactividad. Esta noche, de verdad, te los van a robar, según me informaron unos espíritus.

Cuando esa madrugada el Chispa sacó la escopeta por la ventana, una fuerza misteriosa, del lado de afuera, le arrancó el arma de las manos y desapareció en la oscuridad. Tiempo después Pellegrini tuvo una muy parecida.

-La encargué a Buenos Aires, porque aquí no había.


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Crímenes municipales o qué es un escritor

Reinaldo Spitaletta (Desde Medellín, Colombia. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Hace menos de dos meses, nos reunimos en esta misma Biblioteca de Bello para preguntar qué era un hombre, cuando presentamos la novela El sol negro de papá. Hoy vamos con otro interrogante, ¿qué es un escritor? Es probable que la respuesta nos supere, que se quede corta, que apenas sea un balbuceo. Un escritor, en cualquier caso, es aquel que es capaz de convertirse en otro y en otros, que es capaz de insuflar vida a lo que en apariencia nadie nota, porque estamos sumidos en las enajenaciones o del mercado, o de las prisas, o por los deslumbramientos de lo frívolo y de las modas. El escritor busca ir más allá de las apariencias, bucea en aguas turbias y peligrosas, es capaz de sugerir sospechas y hacer que el lector entre en pánico, en reflexiones, o busque salidas a su existencia o a las de los demás. Es terrible ser escritor porque se sufre un poco más, porque es posible despedazarse con los personajes, con sus vidas, con sus muertes, con sus destinos.
El interrogante planteado puede y debe tener respuestas múltiples, distintas, incluso contradictorias; cada escritor tendrá unas o muchas maneras de responder. O ninguna. Porque también hay casos en que a cada poema, a cada cuento, a cada novela, les surgen asuntos inesperados, más preguntas que hacen que la condición humana sea una complejidad. En cualquier caso, digo, el escritor es un investigador, alguien que puede ser lo que se llama “la mala conciencia de su tiempo”, un ser pleno de antenas, que lo recoge todo y todo lo afecta.
En el caso de Darío Ruiz Gómez hace rato, diría casi cincuenta años, estamos en presencia de un escritor. En sus libros de narrativa y poesía, en sus escritos de urbanismo, en los de crítica de arte y literatura, en sus ensayos y columnas de prensa, en fin, se puede apreciar al hombre culto y al artista que es capaz de penetrar en las distintas telas y capas de la ciudad, de sus habitantes, para dar cuenta de las angustias contemporáneas pero también de las que heredamos, de las que nos vienen o por historia o por la cultura. Ruiz Gómez, que ha ido más allá de las costumbres, de lo evidente, ha transpuesto umbrales y fronteras para penetrar hondo en la conciencia de la urbe, en sus discursos y formas de expresión. Al construir sus geografías íntimas, sus ciudades imaginadas y reales, sus personajes, en los que pueden estar la mesera, el futbolista, el empresario, el narcotraficante, en fin, es capaz de trascender la apariencia para construir sus mundos con un tejido tremendo de palabras que duelen o que festejan o que crean universos de perturbación o de melancolía, según los casos.
En sus obras el lector puede encontrarse con la belleza. La misma que a veces narra las fealdades del ser y de la conciencia, o que muestra muros descaecidos o leprosos, o fragmentos de ciudad sin bancas, sin jardineras, sin árboles, o espacios de apartamentos carcelarios, llenos de angustia en sus ventanas y en sus moradores. En la estética de este escritor, en sus motivos, temas y obsesiones, asistimos al horror urbano, a las opresiones espaciales, a la crítica a posiciones sociales amaneradas. Y así como nos podemos sumir en la angustia de Carenevera (uno de los personajes y de los cuentos de Crímenes Municipales) que se consume ante los cadáveres de un hombre y un niño, podemos asistir a la agonía lenta y modernísima de una pareja de ancianos que marchan hacia lo definitivo en un almacén de gran superficie, en el cual se internan en un frío artificial, en búsqueda de una aurora polar de desolada muerte.
En las ficciones de Darío Ruiz es posible encontrarse con el tedio de aquellos que sólo piensan en el consumo y las apariencias, como con los que son derrotados por la opresión y los desajustes sociales. En sus obras, y en particular en la que hoy estamos presentando, Crímenes municipales, se puede caminar por un mundo de autodestrucción, como lo que ocurre en nuestras ciudades, o por los estertores de una sociedad en la que compiten la vulgaridad con los desmanes de los viejos y nuevos ricos. El escritor nos conduce, con una mirada distinta frente a lo que es posible que ya conozcamos, por laberintos en los que aparecen la opulencia y el atraso, las miserias y los esnobismos, y nos introduce en el asombro. Darío Ruiz nos descubre, nos enseña, una ciudad que creemos conocer y que por el tratamiento de los temas, el desarrollo de los personajes y sobre todo por el tejido auspicioso del lenguaje vemos en otras dimensiones inesperadas e ineludibles.
Como el mismo escritor lo ha dicho en variadas ocasiones, la ciudad es un conglomerado de infinitas voces y comportamientos, de músicas inevitables y a veces sorpresivas, de vocablos y lenguajes, y es ahí, en este punto, cuando el escritor debe echar mano de su talento, de sus dotes de observador, y darles fusta a sus artes creativas, para mostrar un mundo nuevo surgido de lo que ya es viejo y obsoleto, de lo que está en ruinas o a punto de perecer. La ciudad es un territorio o muchos territorios, en los que no solo hay muerte y violencias, sino algunas historias de amor, algunas maneras de la solidaridad y de los afectos.
Si por ejemplo Carrasquilla en su narrativa vapuleó al retablo de usureros, a los avaros, a los arribistas sociales, a los impostores y posudos, a los nuevos ricos, a los que tenían ganas de aristocracia y su mundo era de esnobismo y bovarismo, si Carrasquilla hizo eso y otras cosas más, Darío Ruiz muestra las nuevas decadencias, las nuevas simulaciones. Penetra en la ciudad, en sus paisajes humanos y topográficos, con renovado lenguaje y, en especial, con una visión en la que no hay concesiones ni facilismos, sino una estructura compleja de caracteres y situaciones.
Un escritor es aquel ser capaz de reinventar el mundo. ¿Cuántos crímenes municipales ha habido aquí y allá? ¿Cómo mostrar entonces con interés y hondura situaciones que, por ejemplo, la prensa trivializó o que por otras razones se disfrazaron? Tal vez para todos, bueno, o para algunos de los asistentes a este acto, sean conocidos crímenes como el de Posadita y la ascensorista del edificio Fabricato, en tiempos en que la industria y los patricios de la misma, dominaban la ciudad y a sus habitantes. Qué hizo el escritor. Quizá tomarlo como referencia, pero sin nombrarlo porque no es periodismo lo que hace, crear unas atmósferas adecuadas y seductoras y dar otras visiones sobre un crimen, o acerca del asesinato de un mandamás de clase alta a su esposa, o de cómo otro “hombre de pro”, de aquellos tan industriosos y promulgadores de las “buenas costumbres” asesinó a un muchacho pobre que se opuso a sus requerimientos sexuales. He ahí al escritor, al transformador de la realidad, al creador de nuevas certidumbres e incertidumbres, al hacedor de mentiras verdaderas, que es, en últimas, el papel de la literatura.
Desde sus comienzos literarios, Darío Ruiz ha inquietado con la presencia de la ciudad, de los viejos comportamientos patriarcales, de aquellas sociedades de los privilegiados que humillaban al pobre por su fracaso y su condición, hasta derivar en las transformaciones de la misma, en la que irrumpieron otros ricos, otros potentados, otros asesinos. Y ahí estaba el escritor con sus reflexiones, con sus creaciones, con sus palabras que son las que crean las cosas y los mundos.
En Crímenes municipales no hay sensacionalismo, ni tampoco truculencias de thriller. Hay literatura, que es la que hace que el lector, al cerrar el ciclo del libro, quede transformado, tocado, lleno de preguntas. Y quizá, por qué no, tenga que volver a la relectura, que ya es una manera de la consagración del escritor. La muerte, pero a su vez la vida como fiesta y reivindicación, están presentes en estos notables cuentos de Darío Ruiz. Porque, sin duda, el maestro Darío Ruiz, que es el decano de los escritores de Antioquia, se ha ganado desde hace tiempos un lugar en la tierra como escritor universal. Y a propósito de todo, qué es entonces un escritor. Puede ser, tal vez, aquel que con sus ficciones y reflexiones nos hace creer que, pese a todas las muertes y a todas las violencias, el hombre prevalecerá. Y esto es, creo, lo que viene haciendo con sus libros y creaciones, con su literatura, Darío Ruiz Gómez.
(Escrito en Medellín, en momentos en que sonaban balazos en algún barrio).

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Música: Un clásico del rock, The Rolling Stones

WIKIPEDIA

The Rolling Stones es una banda británica de rock originaria de Londres. Desde su gira por los Estados Unidos en 1969 se autonombraron «La banda de rock and roll más grande del mundo». Fue fundada en 1962 por Ian Stewart, al que se le unieron Mick Jagger, Keith Richards, Brian Jones, Geoff Bradford y Dick Taylor. Tony Chapman (otros citan a Mick Avory) los apoyó en la batería durante sus primeras presentaciones. Tras la salida de Bradford, Taylor y Chapman, ingresaron el bajista Bill Wyman y el baterista Charlie Watts en lugar de estos dos últimos, respectivamente. A petición de su mánager, Stewart fue retirado de la alineación en 1963, aunque siguió colaborando en las sesiones de grabación y como su road manager. Brian Jones fue despedido en 1969, falleciendo al poco tiempo, y reemplazado por el guitarrista Mick Taylor, que dejaría el grupo en 1975 y sería reemplazado por Ron Wood. Con el retiro de Bill Wyman en 1993 incluyeron al bajista Darryl Jones y aunque toca con la banda desde la grabación del álbum Voodoo Lounge en 1994 hasta la actualidad, no es un miembro oficial.

Sus primeras producciones incluían versiones y temas de blues, rock and roll y R&B norteamericano, no obstante, con el pasar de su trayectoria adicionaron toques estilísticos de otros géneros para adaptarse a la época, con influencias diversas como música psicodélica, country, punk, música disco, reggae y música electrónica. Pese a encabezar junto a The Beatles, con los que siempre rivalizaron en popularidad, la «invasión británica» en los primeros años de la década de 1960, no fue sino hasta el lanzamiento de «(I Can't Get No) Satisfaction» en 1965 que alcanzaron el estrellato internacional y se establecieron como una de las bandas más populares en la escena musical. A la fecha, la banda ha editado veinticinco álbumes de estudio y colocado treinta y dos sencillos dentro de las diez más populares de Reino Unido y los Estados Unidos. Las ventas totales de The Rolling Stones se estiman entre 200 y 250 millones de discos, convirtiéndolos en uno de los artistas más exitosos de todos los tiempos.

Son considerados una de las más grandes e influyentes agrupaciones de la historia del rock, siendo la agrupación que sentó las bases del rock contemporáneo. Contando desde sus inicios con el favor de la crítica, algunos de sus materiales están considerados entre los mejores de todos los tiempos, entre los que destacan Beggars Banquet (1968), Let It Bleed (1969), Sticky Fingers (1971) y su considerada obra máxima Exile on Main St. (1972). En 1989 fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll, y en 2004 la revista estadounidense Rolling Stone los colocó en el puesto No. 4 en su lista de Los 100 Mejores Artistas de todos los Tiempos. Ningún grupo de rock hasta la fecha ha sostenido tan duradera y todavía mundialmente reconocida trayectoria como The Rolling Stones; con Jagger, Richards y Watts como únicos miembros fundadores en activo, continúan siendo la banda más longeva en la historia del rock.




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No creo que estés bien del todo

Carlos López Dzur (Desde San Juan de Puerto Rico. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Te digo que 'no creo que estés bien' y me parece que escucho o repito a Doña Custodia Argüello, tu madre. Entonces, solías debatirte con apoyo a la noción espiritista, menospreciando a Tu Señor Dios. Crees que hay un alma que vive y salta más allá de la premura del tiempo. Crees que es cosa sencilla, tener la vida, con su beso de sustentación y su beso de despedida como amada viajera, o habitante lunar que cava un «blanco abismo», hacia el que vamos. «Un blanco abismo / de quietud, en cuya cuenca / las cosas son cadáveres / y las sombras viven como ideas».

Te piden: «Que no hablés de la muerte».

«No, viejita, si mencioné la sombra, la sombra que miento es la que viste con túnica a ideas». Y la dama replicaba: «No está del todo bien que, siendo joven, ya estés pasmado de muerte; buscándole carnes y hueso a la nefasta Flaca» y, amenazaba, ¿recuerda que te amenazaba? ... vas a irte con la Abuela, católica más feroz que ella cuando critica las teorías modernas, reencarnacionistas y el temario de los ciclos kármicos, maldita magia del Diablo. Quiere que se olvide de la Provincia de Córdoba y, en particular, de esta Villa María del Río Seco, donde la muerte lo hilaría en la boca, y no lo suelta. Leopoldo menciona esa muerte hilandera. La llama «hebra de seda».

La madre se da cuenta de las menciones. La estricta formación católica lo privará de la creencia en el Ángel Nagro y en la hebra que es la muerte, con su blancura de luna; pero, se irá a Santiago del Estero, «y si la hebra allá te siguiera, Leopoldo, la enhebramos, camino al sur, que muera en el Ojo de Agua. Ahogaremos esa muerte que te separa de Dios, como un ateo». Y los amigos suyos se ríen cuando la oyen, ahogando o enhebrando la muerte en un Ojo de Agua. Creen que la poeta es la madre de Leopoldo. Y le hablan sobre «El Pensamiento Libre», asegurándole que no es una revista espírita, sólo con influjo anarquizoide; pero hay católicos que escriben y uno es Leopoldo, que firma como Gil Paz porque aún no está seguro de lo que cree o no cree.

La Abuela y la Madre aconsejan a los amigos. Buscarse sus mujeres y casarse. Se acabarán así los follones libertarios, andarse discutiendo cada problema a la luz del socialismo. Y Argentina es la misma basura política de siempre. Antes hubo un Juan Manuel de Rosas y se le opuso Nicolás Avellaneda. Buenos Aires pretendía autonomía, pero, aún mejor que Rosas, ¿quién detiene el fraude, la rivalidad inútil de los políticos? Bartolomé Mitre contra Avellaneda... Quintana, viejo como estaba, tenía enemigos. «Y me dijiste, yo, anarquista, sentí que lo maté, que mandé mi compinche».

Tampoco fue para que lo tomaras así. Lo hirió un catalán, tiro certero a su coche y la era del pistolerismo no es sólo en Argentina, y en el contexto acumulativo, global, macrohistórico, es que a tales atentados se los entienden, o se explican el símbolo y razones. Tú creaste tus propios símbolos y diste tus razones y hasta tus hijos, tu esposa, Doña Juan te desmintieron.

«No creo que esté bien del todo eso que han hecho». Pero pasó.

Y su madre no creyó que estuviera bien que Leopoldo y sus cómplices fundaran el primer centro socialista en Córdoba. Influencia fue fr Roque Sáenz. Tan tranquilo que estuvo entonces. Hasta su matrimonio parecía feliz. «Hablamos, por primera vez, sobre gauchos, tus ensayos y tus poemas, y los escritos de Hernández sobre Martín Fierro y, cuando hirieron a Quintana, viajaste a Europa, travesías imprescindibles porque, de no haberlas hecho, en la élite porteña te quitarían el respeto, la izquierda y la derecha te decretarían incompleto. No viste el simbolismo in situ ni el por qué Europa se pronunciaba por el antisemistismo.

«Vino Rubén Darío a conocerte», le dijo Juana Agudelo; pero, a Lugones la fijación necrológica no se le había quitado, ni mudándose a Buenos Aires, y ese tango agorero no perdió su tonada. «Y uno se pasma de lo próxima / que está la muerte en la blancura aquella». Blancura que atañe al abismo de quietud de quien lo Cava, la mente sepulturera, alma lunar que dan los Diablos, según los Evangelios, al decir de madre y abuela.

Te digo que 'no creo que estés bien' y me parece que escucho o repito a Doña Juana Agudelo, tu esposa. «¿Estás feliz en Buenos Aires?» Un poco. Te nació Polo, el primero, el único varón y, al rato, Pirí y Carmen... y la verdad, a la mujer no la amaba, como ella esperaba. Agradece que exorciza las fuerzas extrañas de tus cuentos fatales. Sigues, en conversaciones, especulando con retoños anómalos. «Gajo vil de ignorancia y miseria / todavía espinando». Te subes a Las Montañas de Oro (tu mujer pregunta tus símbolos y no se los dices; a fin de que te crea alma de gaucho, payador en el fondo y, lástima que crea que sólo cantas para el campo, la Pampa) y que te olvidas de los amigos que por tí preguntan. Te olvidas mucho de tus propios hijos, ¿qué no decir de ella?

Le gustaba la voz orientadora de José Ingenieros en la vida de ambos, pero se inclinó por Manuel Ugarte y Payró. «Horacio Quiroga parece tu hermano». Silencio. «¿Y?» A ella le ofendía cada monosílabo. «¿Y?» A Gerchunoff sacaste la vuelta, como si fuera tu enemigo. Según la casa se llenaba de ejemplares de La Vanguardia, o colaboradores, te sintieron menos solidario. Todos se dieron cuenta de que ya no eras el mismo. Dijeron que pasaste del liberalismo al conservadorismo fascista. Ya ni socialista ni místico. Y la luna se convirtió en «fugaz sardina» y tu alma fue descrita como «vagabunda»... y claro está que una mujer puede ser una «dulce coyunda» y el corazón enamorado, ave azul que anhela libertad... pero debiste decirlo, no traicionarla y seguir mintiendo, alegando que sirves a «certidumbre de días mejores / la igualdad de los hombres (que) te inicia / en un vasto esplendor de justicia / sin iglesia, sin sable y sin ley».

No. Estabas mintiendo.

Alfredo Lorenzo Palacios, abogado, decano socialista de la Universidad de Buenos Aires, senador del Distrito de La Boca, primero entre los que batallaron para darte fe y ejemplo exitoso, te dijo: «Poeta, es la hora. Contra la explotación de los sexos. Contra el maltratao laboral de mujeres y niños. Hora de unir voluntades socialistas. Que no se trabaje en domingo. Que haya derecho a la vivienda». Quería él que fueras el segundo socialista en el Congreso Argentino... pero ya andabas torcido. Lo había observado Ingenieros.

«Señor Chauvinista, Leopoldo Lugones. Impulsor de las alianzas fascistas que pululan entre ricos empresarios, hacendados y militares argentinos, diga claramente si apoya el golpe de José Félix Uriburu». Te había escuchado desde 1923 en el teatro Coliseo de Buenos Aires. Tu discurso fue Ante la doble amenaza. Tú eras el escándalo. Al poco tiempo, rodó la cabeza del caudillo radical Hipólito Yrigoyen. Y el régimen instaurado ese año no fue bueno. Ni tu adhesión al nacionalismo autoritario desde la década de 1920. Tú eres peor que el traidcionalismo Mazarquero.

«Señor Chauvinista, Leopoldo Lugones», te gritó Palacios. Gente del periódico roquista «Tribuna» que antes vino a verlo, ya no. Y con todo, que Palacios dijo, que seeía sólo amigo, porque ya no vales como compañero. Coamarada, educador... te digo que 'no creo que estés bien' y me parece que escucho o repito a Doña Juana Agudelo, tu esposa. Se queja de que hablas sobre cierto nido ausente. Mas ella nunca ha faltado a su nido. «Eres tú quien te ausentas, Leopoldo».

El pistoletazo a Quintana hizo ver muchas cosas. Tus lados ocultos. Tus fases de Luna tenebrosa. Que te las das de «Pobre pájaro afligido» y te sales a cantar a otros árboles con pajares. El nido por el que lloras no ha de ser el de Doña Juana. Y tu amigo Alfredo Lorenzo lo vio. Estaba con tu hijo, casualmente, y salieron a buscarte. Para decirte «de lo bello que es el mundo / poseído por la antigüedad de la luna llena». Te dirían que te olvides de insomnios. La depresión, el hastío. Lo que llamaste historia de tu muerte. «Y el ansia tristísima de ser amado, / en el corazón doloroso (que) tiembla». Estaba muy enamorado de una muchacha que conoció en una de sus conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras.

Ella lo tenía en la luna. Una ciudad en el aire. «Una ciudad tan lejana, / que angustia con su absurda presencia», «una ciudad casi invisible suspensa, / cuyos vagos perfiles / sobre la clara noche transparentan, / como las rayas de agua en un pliego, / su cristalización poliédrica». Y en ella, para ella, la relación sentimental y apasionada. Hasta que su hijo se enteró sobre estos amores. Lo descubrió y forzó al padre a que la abandonara.

Te digo que 'no creo que estés bien' y me parece que escucho o repito a tu hijo Polo, quien dice hoy que te perdona y que, en declive depresivo, llevas demasiados días, metido en un recreo del Delta de Tigre, llamado El Tropezón.

Aún, con su vergüenza de adúltera a cuestas, la chiquilla que enamoraste se personó a decir a Polo, Susana y Carmen, que no quiso oírla, que hablaste sobre delectaciones morosas con tus lunarios sentimentales y que la novia es la Luna. «Y si la Luna es la muerte, yo no quiero ser su novia». No ofrecerá «el agua triste como el llanto / la fuente consecutiva». Ella, «su amante... en claustral encanto», echará a un lado sus «romances del Río Seco»... Que termine todo, peilhrosa decisióm en este trance porque Leopoldo Lugones lleva días soñando con la hebra de seda que lo envuelve y la punta que se desprende de us manos, como último beso....

y a cada beso tuyo,
con una vuelta menos me ceñía
y cada beso tuyo
era un día;
y el tiempo que mediaba entre dos besos
una noche. La muerte era muy sencilla.
Y poco a poco fue desenvolviéndose
la hebra fatal. Ya no la retenía
sino por solo un cabo entre los dedos...
Cuando de pronto te pusiste fría
y ya no me besaste...
y solté el cabo, y se me fue la vida

Creo que cuando pasé a tu habitación, ya habías ingerido la mezcla fatal de whisky y cianuro. Había un ángel negro recogiendo por la punta una hebra de seda blanca.

Tomado de «Leyendas históricas y cuentos colora'os»


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Mirar la vida pasar

Gustavo E. Etkin (Desde Bahía de San Salvador, Brasil. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

“Hay que ser algo en la vida”, siempre recordaba Ambrosio que su padre le decía.
Su padre, italiano inmigrante, era almacenero en aquel pueblito de provincia. Para eso había venido de Italia. Para ser algo en su vida en ese paraíso que suponía, como tantos otros, era la Argentina. Pero solamente consiguió estar atrás del mostrador de su almacén durante todos sus años.
Y así Ambrosio fue creciendo, con esa frase siempre en la cabeza.

Al principio se dio cuenta que, para eso, no tenía que ser como su padre. Entonces, ser más que “algo”: alguien.
Alguien reconocido, querido, admirado.

Cuando terminó el secundario no le interesó ninguna carrera universitaria. Cinco años de facultad era mucho tiempo. Prefirió trabajar como empleado en una oficina del gobierno que quedaba cerca de su casa. Ahí durante ocho horas escribía a máquina -y después digitaba en la computadora- cartas, declaraciones. Sellaba recibos y comunicados. Todo lo que sus jefes le pedían.
Y también era parte de un grupo de empleados que siempre peleaba con otro grupo, a los que llamaban chupamedias y serviles. Esclavitos.
También, durante un tiempo, tuvo un asunto con una empleada que era casada. Él también era casado, por lo que ninguno de los dos podía exigirle nada al otro.
Así es que todos los días iba caminando a su trabajo, que quedaba cerca de su casa, por algunas calles donde siempre veía viejitos sentados en la vereda o atrás de las rejas de sus casas, mirando callados pasar la gente caminando y los autos.
Cuando los veía siempre se preguntaba porque estarían así. La mayoría sentados en sus sillas, mirando pasar la vida. No se los veía leer libros, algo. Ni siquiera estaban viendo televisión. Casi todos solamente sentados en la vereda, mirando todo pasar.
Con el tiempo a Ambrosio lo empezaron a llamar Don Ambrosio. Hasta que se jubiló.
Pero entonces se le presentó un problema. Antes, cuando trabajaba en la oficina, tenía algo que hacer.De que ocuparse. Pero a partir de su jubilación, ¿qué haría? ¿Solamente leer revistas, diarios o ver televisión?
Entonces decidió poner una silla en la vereda y mirar pasar las cosas.

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Socialismo es un pensamiento que echa raíces o la evolución del pensamiento radical americano

Guillermo Guzmán (Desde Barcelona, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

La Presidenta norteamericana Hillary Clinton habló recientemente para su amaestrada audiencia, habló de libertad. ¿De cuál libertad habla esta encopetada señora?

Tengo entendido que el mensaje no es simplemente la información sino que el medio también es el mensaje, de ahí que ahora yo piense (luego, existo) acerca de la libertad, más inclinado a la duda que a la certeza, y al respecto estime que es urgente asumir un posición frente al mensaje.

A propósito de “descartes”, yo descarto que la presidenta de EEUU, es decir, la ambiciosa Señora Hillary Clinton-heralda del crimen imperialista contra el resto del mundo-diga la verdad sino que ella la interpreta y la propaga, a su modo y, ahí está un detalle relevante.

Para redimensionarlo, los americanos debemos hacer cuestión de honor el rescate de nuestro gentilicio americano, confiscado por los gringos, y reordenar lo que ha de redefinirse.

Que la actual Presidenta de los Estados Unidos-Hillary Clinton-pretenda USAr la fuerza de su mundo propio, sus ojivas nucleares, para aterrorizar a todos nuestros pueblos, revela además de inmoralidad y locura, el inicio de su propia autodestrucción.

La idea de socialismo americano cobra mucha fuerza ahora porque es evidente que con la autodestrucción del capitalismo imperial, va a quedar un significativo vacío.

Cuando evidenciamos que hay un vacío es porque falta algo; y, hay que llenar ese vacío, en este caso, el socialismo en vías de construcción, debe plenar todos los espacios de nuestro continente, hoy llamado América.

Pero, hay que empujar (o mejor decir, rempujar). Hay que ir a la raíz de la esencia de nuestra existencia.

Alguna vez le oí decir al compatriota Juan Pablo Pérez Alfonso -creador de la OPEC- que “Si queremos saber la verdad, debemos ir a las raíces, a los orígenes, a las fuentes” Estimo que él -Pérez Alfonso- pudo inspirarse en el pensamiento de Aristóteles, acerca de que sí alguien sigue el desarrollo de los fenómenos desde su origen, obtendrá la visión más exacta.

“…el petróleo es la mierda del diablo…” –dijo alguna vez Pérez Alfonso, quizás pretendiendo significar que…

Pienso que una expresión fidedigna del socialismo que proponemos sea, entre otras, un hospital funcionando bien, gratuitamente, para todos los necesitados, sin excepción alguna.

El socialismo es un pensamiento que echa raíces muy firmes acá en Venezuela; tal vez sea más apropiado decir que el socialismo ha de ser la evolución del pensamiento radical de nosotros los americanos pero, hay que citar a Chávez, líder incuestionable de Venezuela.

¡Ah, olvidé recordar que la libertad sin dirección, es vacía!

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