jueves, 15 de marzo de 2012

Misty nights

Víctor Jiménez (Desde España. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

A Charles Dickens

Mira, asustado entre la torva niebla,
la fachada del lóbrego edificio
del asilo de pobres niños huérfanos.
No sabe cómo, pero ya está dentro.
No tiene tiempo. Es tarde y tiene prisa.
Ya pasan diez minutos de la hora.
Se pregunta qué día es hoy. No acaba
de recordar su nombre. Sólo sabe
que llega con retraso. Y viene y va
por fríos corredores solitarios
buscando el comedor, donde le espera
el pedazo de pan, la sopa aguada
y puede que también algún mal trago.
Pasan quince minutos de las siete,
de la hora agridulce de la cena.
Nada es igual. Distinto le parece
todo. Sigue. Se para. No respira.
Se le acelera el corazón. Sin fuerzas,
por grises escaleras sube y baja.
Son veinte los minutos de demora.
Abre puertas y puertas y no ve
más que anónimas sombras ateridas
y siniestros y extraños individuos
que no lo reconocen. Oye gritos
al fondo del pasillo y, como loco,
para saber qué ocurre, corre y corre.
Lo amenaza el reloj con sus agujas.
Veinticinco minutos. Demasiados
para salir indemne. Crece el ruido.
No hay duda, en pie de guerra grita el master.
Corriendo avanza. Espera todavía
un milagro, que nadie lo eche en falta
y nadie cause o sufra ningún daño.
De verlo cara a cara miedo tiene.
Cómo explicar la ausencia y el descuido
de sus obligaciones. No hay manera.
Pero allí está, impasible, Mr. Bumble,
como el depredador ante su presa.
Y en silencio lo mira fijamente.
No hay quien lo libre de las consecuencias.
De repente una luz le da en los ojos.
Entra furtivo el sol por la ventana
de su cuarto y un hondo escalofrío
el cuerpo le recorre. Una vez más
volvió a la carga la maldita noche.
Si se hubiera quedado en un mal sueño…
Por suerte, atrás quedaron esos años.
Y ahora, al despertar cada mañana,
una cálida voz, como de madre,
se le acerca y le dice buenos días,
Oliver, mi pequeño, ya pasaron
el frío, el hambre, el miedo, el abandono…

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.