jueves, 3 de mayo de 2012

“El hombre no mediático que leía a Peter Handke” en la Feria del Libro de Sevilla

EDICIONES EN HUIDA (Desde Sevilla, España. Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)

“El hombre no mediático” vive entre el encierro y la necesidad de andar, la propia estructura de la novela juega a la afirmación nietzscheana de que “Sólo tienen valor los pensamientos caminados”, que también es la idea de Peter Handke que asegura que “Estar en camino” es una “Investigación de uno mismo”. En algún momento de su andadura, el investigador-personaje recuerda la frase de Pessoa: “¡Viajar! ¡Perder países! ¡Ser otro constantemente...!" Edgar Borges presentará “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” en la Feria del Libro de Sevilla, el próximo 12 de mayo, a las 19.00h., en la Sala Apeadero.


En Roma, poco después de la presentación que el pasado 16 de marzo hiciera de su nueva novela, una periodista francesa le preguntó a Edgar Borges por qué, a un autor latinoamericano, le interesa la obra de Peter Handke. El venezolano respondió que “la palabra es del mundo y, si hoy los seres humanos padecemos de una severa interpretación de la palabra, lo más lógico sería que cualquier persona se ocupara de analizar las causas que nos han llevado a un creciente proceso de aislamiento social”. Luego, el autor se dirigió al público presente para intentar explicar por qué considera que su novela “investiga la realidad de una sociedad saturada de mensajes incompletos, desde la ficción de un sujeto vacío de opinión”.

“El hombre no mediático que leía a Peter Handke” (Ediciones En Huida, 2012) es, según algunos críticos, una novela propia de la postmodernidad, si bien a su autor no le agrada la etiqueta. Pero también es una obra “híbrida” de lectura abierta. De ahí que lector deberá estar atento a las pistas que deja el autor. “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” cuenta en tiempo real la historia de un investigador, llamado Edgar Borges, que permanece encerrado en su habitación recopilando datos de la obra del escritor austríaco Peter Handke (Griffen, Austria, 1942). No obstante, un encierro, que podría ser considerado la opción normal de un frenético investigador que ha decidido aislarse de su familia, contiene realidades que van más allá de las cuatro paredes donde se desarrolla la historia. De niño el personaje central que habita la investigación fue secuestrado; en su aislamiento su único contacto comunicacional fue con los libros de Peter Handke. Por su parte, el sujeto real que conduce la investigación descubrirá que el personaje de su historia guarda muchas similitudes con su persona. ¿Pérdida de memoria?, ¿autoengaño?, ¿doble personalidad? Estas y otras preguntas forman parte del hilo conductor de una ficción que, sin perder nunca su condición de novela, dibuja el contrapeso de dos encierros. En una habita un hombre sólo con el conocimiento de las imágenes literarias de Peter Handke, y en la otra una sociedad padece de saturación mediática. ¿Qué ocurre cuando el sujeto sale de su habitación? ¿Qué clase de relación se establece entre él y los otros?

Sobre el nombre y la realidad del investigador-personaje, Edgar Borges sostiene que “se ha contratado a si mismo, para integrar el reparto de su ficción, porque quería jugar al actor que interpreta su propia historia”. Y, además de él, afirma el autor, “he contratado a familiares, amigos, vecinos e investigadores para que participen en la construcción de esta otra realidad”. El narrador se vale de la tensión y de la ironía para desmontar realidades mediáticas y contar, en tiempo real, un magistral híbrido literario que integra crónica, investigación y diario. Pero, ¿quién cuenta la realidad de quién? ¿El investigador o el autor? ¿Acaso el autor no es el investigador? Esta investigación podría titularse “La palabra, desgaste en la sociedad mediática y necesidad de revalorización en la vida cotidiana”; también podría ser la puerta hacia un estudio sobre la pretensión -del poder establecido- de silenciar a los escritores que, como Peter Handke, niegan la verdad absoluta. Sin embargo, rumbo al final del trabajo, una novela se le rebela a la investigación y determina el título de todo cuanto aquí ocurre: “El hombre no mediático que leía a Peter Handke”.

Edgar Borges (Caracas, Venezuela, 1966), autor de novelas como “¿Quién mató a mi madre?” (III Finalista del Premio de Novela Ciudad Ducal de Loeches 2008) y “La contemplación” (I Premio Internacional de Novela “Albert Camus” 2010), con su escritura pretende subvertir el orden de lo que observa. Así, la crítica se refiere a él como participante de “una narrativa abierta que se manifiesta en contrapeso a la narrativa que plantea el poder” (Vicente Huici) o “un ficcionista que utiliza su literatura para rebelarse contra la realidad (Enrique Vila-Matas). Edgar Borges escribe sobre la persona que libra una batalla silenciosa consigo misma (“acaso por descubrir su propia ficción”, dice el autor), teniendo, a la vez, que asumir la realidad ante los demás. Como novelista, cuentista, cronista y dramaturgo, desarrolla el entramado del teatro como si buscara que el lector se enfrente al escenario diario de su existencia. Si cada autor tiene un tema transversal en su obra, el suyo sería el del Ser urbano que se sospecha deshumanizado, solitario e incomunicado.

Un mes después de su lanzamiento editorial en España, la nueva novela de Edgar Borges ha sido muy bien recibida por la crítica y por los lectores. Son numerosas las opiniones que en la prensa ha originado el libro. El poeta y ensayista Francisco Vélez Nieto la define como “una aventura literaria de una dimensión trascendente”; mientras, el filósofo Vicente Huici destaca “el juego literario que Edgar Borges realiza entre la intimidad del yo y la mundialización que habita en el afuera”. Por su parte, Sandra Santana, poeta y traductora de la obra del austríaco Peter Handke, celebra “la original propuesta y la cuidada elaboración de la novela”. Entre los escritores venezolanos radicados en el extranjero también han surgido reacciones, es el caso de Fernando Báez, quien asegura que “se trata de una obra novedosa, impactante y profunda que apuesta a la imaginación y nos conmueve con el diario de un pensamiento sobre la esencia misma de la condición humana”.

“El hombre no mediático” vive entre el encierro y la necesidad de andar, la propia estructura de la novela juega a la afirmación nietzscheana de que “Sólo tienen valor los pensamientos caminados”, que también es la idea de Peter Handke que asegura que “Estar en camino” es una “Investigación de uno mismo”. En algún momento de su andadura, el investigador-personaje recuerda la frase de Pessoa: “¡Viajar! ¡Perder países! ¡Ser otro constantemente...!" Edgar Borges presentará “El hombre no mediático que leía a Peter Handke” en la Feria del Libro de Sevilla, el próximo 12 de mayo, a las 19.00h., en la Sala Apeadero. La ocasión será propicia para que Martín Lucía y Pedro Luis Ibáñez Lérida, los editores de Ediciones En Huida, celebren el lanzamiento de la colección DSK, de narrativa y ensayo, con la obra del autor venezolano y Julio Mariscal y la revista Platero, de Francisco Basallote. (Créditos foto “El hombre no mediático”: Martín Lucía. Fotógrafo: Rafa Ordoñez).

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