miércoles, 6 de junio de 2012

Carta en respuesta a la publicación del cuento “¡¡¡El rojo puta!!!”, de Eté Dazton

Ricardo Cabrera Caamaño (Desde Caracas, Venezuela. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Estimado Eté Dazton:

He leído y releído su cuento novelado y me ha sorprendido por varios aspectos, el primero porque no esperaba que en Caracas pudiera existir alguien con una inteligencia tan aguda como la suya y menos (segunda razón ) con el cúmulo de información que Ud. maneja, sin embargo sí hay un rasgo tropical, y es que después de dejar a Fidel y a Chávez a la altura del unto, Ud. es el único que brilla, lo más sorprendente es que yo que me paso la vida estudiando, opinando y actuando en pro del cambio, jamás lo vi en ninguna trinchera, jamás leí algo que me sirviera para avanzar y que llevara su firma, es decir que Ud. es un perfecto desconocido o por primera vez se acerca al tema, en este caso es muy joven y se puede entender su conducta y perdonar su afrenta.

Entrando en materia, es la primera vez que encuentro a alguien que tomando al cristianismo, lo define como IDEALISMO y lo compara con el Marxismo, para definir a éste como MATERIALISTA y luego concluir que los que tratan de juntarlos somos unos "come mierdas", y usa términos académicos que se siente en la obligación de explicar con otros términos académicos, en el recorrido de este intento, pasa mañosamente por la filosofía, las matemáticas y corona con la literatura, pero finalmente eso es lo que dice, y justifica porque no es posible afirmar algo partiendo de una negación, como no es posible demostrar el movimiento con argumentos que lo paralizan pero la solución es fácil, el movimiento se demuestra andando y su demostración física es tan contundente, que hace estúpido intentar argumentos...esa explicación es mierda de la que Ud. hace gala , la digiere y la comparte con sus lectores, a los que espera seducir. Pero un tema es la forma y otro muy distinto es el fondo, la forma nos lleva a la mierda que Ud. ofrece, el fondo nos lleva al cristianismo versus el marxismo y la duda si uno puede influir en el otro o son incompatibles para construir un Mundo Nuevo.

Me interesa el fondo de la cuestión, pero no me interesa desde un punto de vista del laboratorio o de la teoría, me interesa desde el punto de vista de la utopía que soñamos, esperando que se vuelva vida, ahora debo confesar a vuestra inteligencia y vuestra ilustración que soy egoísta y práctico, todo lo que contribuya a acercarnos al sueño de los hombres, ME SIRVE, desprecio todo lo que nos aleja o nos impida acercarnos a esa utopía. Esta definición no es académicamente justificada, se justifica porque todo lo que sirva para el logro del sueño nos hará más felices, pero lo que lo impida nos lleva a la utopía de Huxley, a su "Mundo Feliz" donde nada tiene la posibilidad de humanizarse.

Enfrentado el dilema con esta perspectiva, en este marco teórico, la hipótesis que debemos enfrentar es:

HIPÓTESIS 1: EL MARXISMO ME ACERCA AL MUNDO ANHELADO. (HIPÓTESIS NULA, no, me aleja)

HIPÓTESIS 2: EL CRISTIANISMO ME ACERCA AL MUNDO ANHELADO. (HIPÓTESIS NULA, no, me aleja)

Tratemos de ver lo que ambos han hecho por la vida.

El marxismo ha sido eficiente en explicarnos en pasado, la historia de la sociedad, y las leyes materiales que lo rigen, la dialéctica, también ha sido generoso en ofrecer un futuro que los hombres no hemos sido capaces en construir, pues una y otra vez volvemos a lo mismo, como el perro al vómito.

El cristianismo no nos ha dicho nada de la historia, solo nos ha hablado del hombre y su posible evolución, no lo ha hecho en lógica académica, ni con rigor científico, lo hizo un carpintero y lo hizo ante un auditorio ignorante que vivía de la esclavitud, sin colegios ni academias, hambrientos analfabetas, que tenían un sueño del que nada sabían, solo el hecho que hoy haya quienes discutan sobre él ya es un mérito inmenso, y nosotros lo estamos haciendo.

¿Qué dijo el carpintero? dijo que el hombre nacía, crecía y se desarrollaba, desde un punto de vista físico, sicológico, moral y cultural hasta el punto en que podía sobrevivir en el lugar y época que le tocaba, pero que ese hombre NATURAL, desarrollado por la naturaleza hasta que podía sobrevivir, como todos los animales, podía ser otro hombre mejor, más culto, más tolerante, más comprensivo, más útil a su sociedad, a sí mismo y al mundo entero, para ello debía CONVERTIRSE, reconocer que no solo existía la materia (el cuerpo) y sus leyes inmutables, sino que también teníamos algo más que no se podía medir, ni encontrar en una autopsia, que explicaba los anhelos de verdad , de justicia, de amor, de belleza, que todos , por muy brutos que seamos, llevamos en alguna parte y que justifica la esperanza que nos hace fuertes para sobrellevar situaciones (todas las poblaciones originales de América y África ) de injusticia que podrían llevarnos a la muerte, incluso al suicidio...(póngale el nombre que UD quiera, lo importante es que, esa parte inmaterial del hombre también existe). también nos dijo que en el futuro tendríamos el REINO DE DIOS EN LA TIERRA, no era necesario decir que ese Reino estaba dependiendo de la calidad humana de sus habitantes, (del desarrollo de su parte inmaterial que lo hace diferente al animal), del grado de su CONVERSIÓN, y que en ese Reino, la verdad y la justicia se encontrarían , se abrazarían y se besarían, (perdóneme , pero esto explica lo que ha pasado con los socialismos reales, también explica algunas contradicciones que podemos ver en CUBA de hoy).

Pero es que la CONVERSIÓN, es un hecho complejo, algo de ella se logra con la educación de los años 50, y explica las vocaciones de servicio que hemos visto en personas que hoy estimamos como heroicas, europeos que se fueron al Asia o al África o a nuestra América, no en busca de la gloria y la fortuna, sino en procura de la paz y del amor, Sor Teresa de Calcuta es solo una , hay cientos de miles, no todos religiosos, también hay médicos, arquitectos, abogados, profesores, etc., lo que todos tenían en común es que no eran seres comunes y corrientes a nuestra época, sin duda eran superiores y la superioridad provenía de una fuerza interna que los impulsaba y los comprometía sin pedir nada a cambio, salvo el placer de cumplir con su ser interior, así que la educación de calidad que hoy reclaman los jóvenes de Canadá, México Colombia, Chile, España, Grecia, Egipto o Iraq es razonable. También explica que los hombres más retrógrados de nuestro tiempo han decidido atacar la educación para embrutecer y no para desarrollar las potencialidades humanas que Ud. denuncia en su cuento, pero la CONVERSIÓN es mucho más, hace florecer un Hombre Nuevo, un hombre que puede dar la vida por su gente y también por su proyecto de vida, sin duda, el Carpintero fue uno, Camilo Torres fue otro, el Che fue otro y en todos los países tenemos una larga lista de mártires cristianos y ateos, asesinados por los aparatos de seguridad del Estado, que tiene y debe tener mecanismo de supervivencia y estabilidad, creo que el Che no era cristiano confeso, más aun creo que adoptó el marxismo y lo hizo de la forma que todos los marxistas de la época lo hicieron, dogmáticamente, sospecho que era anticlerical, y en el cristianismo solo veía el opio del pueblo, como Marx definió al cristianismo, yo discrepo de esa visión, reconozco que el cristianismo de todos los tiempos no ha estado bien representado, creo ADEMÁS que tampoco la invitación del Carpintero era posible acogerla plenamente, faltaba desarrollo humano, económico y social, (hoy no tenemos otra alternativa), pero no puedo negar el tremendo aporte del Che al avance de las posibilidades de un Mundo Nuevo, como tampoco se le puede , sin ser estúpido, negarle a Fidel que conquista con médicos y profesores, V/S ejércitos y drones, la grandeza del líder de un pueblo rico en humanidad, pero pobre en recursos y bloqueado 60 años, que es, en mucho, obra de su esfuerzo y sacrificio, personal y familiar. tampoco se puede ignorar lo que Chávez ha hecho, sus avances son inmensos, sus errores MUY DOLOROSOS en especial para mí, que cada noche rezo por la suerte de las FARC con las que de algún modo me crié, amo y respeto, y hubiese querido que Chávez también amara y respetara como yo , pero por razones que no entiendo... no es así, lo que tampoco me impide ver que ha dedicado su vida a hacer realidad un Mundo Nuevo, con escasa educación y con otras taras como la suya que dificultan el camino, y creo que es muy valioso, mucho, mucho, mucho, jamás el pueblo americano lo podrá olvidar, ahora permítame un rasgo humano del siglo XX, límpiate la jeta para hablar de los que dan su vida por la causa y límpiate las manos antes de escribir de ellos con lógica académica y servil al imperio.

Si el marxismo nos explica cómo nos saquearon, solo el cristianismo nos permite superar nuestras mediocridades para no volver, como los perros a empezar de nuevo a fojas cero, hoy Rusia está más lejos del socialismo que Cuba o Venezuela, incluso que Francia, Inglaterra o Israel. Los socialismos Bolivarianos de Latinoamérica fallan porque muchos comunistas anhelan llegar al capitalismo y como Gorbachov, son presa fácil de una buena coima, más los que persiguen la verdad y la justicia con celo cristiano, no se venderán a ningún precio, están comprometidos con DIOS a través de su alma que además define su existencia, su vida, su razón de ser y de vivir, como Chávez, Fidel, Raúl o Daniel, algo de esto hay también en Rafael y en Evo, y sin embargo no veo nada de ello en Paraguay, a propósito de las contradicciones en el seno del pueblo, por último, el socialismo cristiano nos ofrece un cambio mucho menos sangriento que el que ofrece el marxismo, además ese cambio es más estable por lo mismo, quedan menos odios por vencer, los egoísmos se derriten solos, los fracasos del sistema anula a los poderosos y contrarresta sus aparatos militares, el tránsito es más pacífico y la evolución posterior más fecunda. Las leyes materiales están enterrando al capitalismo, tratemos que nuestra dimensión humana no sea un lastre. CONVIRTAMONOS, DESCUBRAMOS A DIOS Y ACTUEMOS CONFORME A SU VOLUNTAD, QUE BROTA DESDE NUESTROS GENES, en deseos de justicia y de paz, amor y belleza, todos estamos llamados a hacerlo, todos podemos tratar de impedirlo, pero el idealismo de los revolucionarios materialistas es constructivo, no así el idealismo de los imperialistas cuyo materialismo los convierte en asesinos.

Su amigo y servidor

Ricardo Cabrera Caamaño

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