miércoles, 20 de junio de 2012

La sombra de un golpe blanco

Carlos Alberto Parodíz Márquez (Desde Alejandro Korn, Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Después del frío, casi ola polar, aunque esa ola no se ve pero se siente, llegó la primavera mosquitera, con favor de la redundancia. En Alejandro Korn, la cosa se puso dura. El césped, rústico como corresponde a la llanura incipiente, resultó una pista donde se encontraban ocultas, bandas de mosquitos sedientas. La sangre, nuestra sangre, no corría, pero era trasfundida a través de los aguijonazos implacables que no daban respiro. Una invasión. Una cara más de la fatalidad.

El clima desconcierta, a punto tal que mi trío perruno, mira interrogativamente como esperando una señal del cielo que no llega, en realidad va a llegar más frío. Resulta natural. Faltan pocos días para el invierno, pero hay desasosiego disperso y consumido.

En los arrabales de la zona metropolitana, los contrastes se agudizan. Todo es cuestión de fe. Dice la hermana Sulpicio que administra los intereses de la parroquia con conmovedora dedicación. A punto tal, que la iglesia permanece cerrada la mayor parte del día, por esas menudencias de la seguridad.

Un tanto entumecido me dirigí al teléfono de base, que casi no uso, por esos vicios de la tecnología. Aunque me confiese de la boca para afuera, como que no le doy bola, esas cuestiones de la modernidad negocian. En la línea el vasco Yon Eibar, mi alter cabeza dura, ego mediante, sonaba algo tenso.

Acabo de levantar a Nicolás ese periodista de anteojitos rectangulares para diferenciarse del modelo Lennon, a quien le entregué una copia del informe que te quiero compartir.

Lo escuché como quien oye llover. Si ya tenía destinatario, ¿para qué involucrarme? además no me dio datos sólo el lugar y el menú razón decisiva, como se imaginarán, a la hora de tomar decisiones, en tren de tomar, que nunca viene mal. Por lo que se ve, no demasiado importantes estas decisiones. Vamos al Hyatt, y después te cuento. Paso a buscarte en media hora, fue la penúltima frase antes de cortar la comunicación.

Como lo tuyo es la teoría de la conspiración, te traje esta ecuación, que puede terminar mal, aquí y allá -, me lo quedé mirando ese frío viernes de junio cuando el 2012 descerrajaba el frío dosificado para ser veraz. Imputado de teórico de la conspiración era muy viejo, hay algunos como el vasco que, a veces, me lo vuelven a endilgar, pero me tiene sin cuidado. Fue casi una bienvenida.

Nicolás me miraba sorprendido desde la retaguardia del Alfa gris, modelo 2011, donde su pequeña figura parecía perdida en lo mullido del asiento.

Si bien no es para publicar, conviene que lo sepas, por si las moscas, el vasco sonó atento, casi preocupado por mi, y eso me dio mala espina. Vayamos a comer que te voy a hacer escuchar una grabación que va a llamar tu atención, alardeó dando por hecho que yo no sabía que me iba a revelar, aunque me conoce lo suficiente. No obstante, una vez más, debo admitir que la mención de la comida arrasa, con todas mis reservas de hostilidad que no son tantas. Decidí prestarle, lo único que tengo, atención, porque el menú seguramente me compensaría, pero por razones diferentes. Nicolás asentía en silencio. Lo que no era su estilo diario. Mucho más caudaloso.

Definamos inmediatamente qué quiere decir un golpe de Estado, anunció casi docto. Pues bien, tal definición incluye el proceso que interrumpe un Gobierno mediante la fuerza para sustituirlo por otro en el que las decisiones son tomadas por grupos fácticos nacionales y/o internacionales, que imponen sus decisiones con medidas represivas.

Tal fuerza no tiene por qué ser militar. No hay que asumir que todos los golpes de Estado suponen una intervención militar. Puede ser una fuerza financiera, económica, religiosa, o lo que fuere, y la represión no tiene por qué ser militar. Puede ser policial o político-mediático, prohibiendo o reduciendo de forma significativa la libertad de expresión” repitió orondo como un loro civilizado, esta es la introducción que memoricé del analista español”, hice silencio.

“Este artículo señala que el rescate financiero impuesto a España por la eurocracia de la Eurozona así como por el Fondo Monetario Internacional y por el gobierno Merkel en Alemania, ha supuesto una pérdida de la soberanía española transformando el gobierno español en una mera correa de transmisión de las decisiones tomadas por aquellas instituciones”, se escuchaba al narrador.

Vincenc Navarro dice:

“En un artículo que publicamos ayer Juan Torres y yo en Público titulado “El rescate traerá más recortes y no sirve para salir de la crisis”, señalábamos que en España estaba ocurriendo un golpe de Estado contra la democracia, que se había estado gestando en los últimos años y que había culminado con el rescate financiero.

El artículo ha tenido cierta repercusión, pues señalábamos que no era cierto –como el Gobierno Rajoy estaba anunciando- que las condiciones que desde las instituciones europeas se estaban imponiendo al Estado español afectarían sólo al sistema financiero, sino que afectarían también a las políticas fiscales y macroeconómicas del Estado español (tanto central como autonómico).

El artículo mostraba partes de la resolución aprobada por la Comisión Europea, donde se confirmaba que la intervención abarcaba también políticas económicas y fiscales, hecho confirmado por otros portavoces de la Comisión Europea e, igualmente importante, por portavoces del Gobierno alemán presidido por la canciller Ángela Merkel (…)”

Ahora, sin casete, Yon siguió hablando. Hay una larga data consignando la jugada que se parece a la que en 1945 intentó Alemania con otro resultado. Los bordes del acantilado cortan igual allá que acá, este fin de semana vísperas del día del padre, alguien tuvo una picardía que reúne bastantes atributos parecidos, que lo asemejan a un intento de, por lo menos, hacer bambolear al gobierno aprovechando la ausencia presidencial (discurso por Malvinas) y generando una etapa de expectativa y temor, para la semana que se inicia.

Nadie debe pedir nada, salvo todo, pero sólo durante el tiempo que lo necesite, pensé con ayuda.
Es sentimental pensar que las mujeres pueden hacer más por la paz que los hombres. Siempre las hubo guerreras y racistas, por lo tanto hay que ver que ocurre, me dije sin emitir sonido, respecto de los días por venir.

Los bancos se apuraron a hacer público su incapacidad de pago, frente al paro sorpresivo del gremio que conduce Moyano, camioneros, (paro del transporte de caudales), siguió el vasco.

Dejaron sin cobrar la totalidad de las jubilaciones, sólo atendieron en Lomas (el Supervielle) con un vale a cuenta de quinientos pesos, sugiriendo a los atribulados jubilados y pensionados, que dejaran para martes o miércoles pasar a retirar el resto, si es que estos llegaban a ser tenidos en cuenta, porque el Banco sólo pagaría lo que le alcanzaba de su dinero. Aducían que el paro de camioneros afectaba la reposición de los cajeros, donde recalan trabajadores y pasivos, entre otras cuestiones puestas como escollos.

¿Qué significa esto? Todo se parece, lamentablemente el meneado tema de la inseguridad, puede multiplicarse por diferentes razones y será esgrimida como apotegma de crisis de gobernabilidad, que los medios dominantes empujan.

La decisión gremial puede ser inocente de esta complicidad probable, pero una importante masa de dinero quedará disponible para maniobras especulativas que tiene gestores embozados y sucede en viernes, víspera de fin de semana, con incierta información para trabajadores y mayores, sobre cuándo se van a encontrar con sus haberes.

Socios improbables se van a repartir rentas ajenas. Y todos despotricarán contra quien sea. Abriendo la puerta al caos, que seguramente esperan provocar.

Una maniobra “limpia”, donde con situaciones antagónicas, se puede ver el manejo del poder económico, buscando hacer pagar a los que no tienen; los beneficios que van a obtener si prolongan el plazo con cualquier excusa, crecerá. Y por supuesto serán garantes de todo malestar social, como suele haberse visto, acá y acullá”. Muy largo, me pareció el adoctrinamiento del vasco. Casi una clase de micro economía.

La mesa estaba dispuesta con todo el servicio que el protocolo y las buenas costumbres deciden. Por supuesto no yo. El hotel resplandecía, a la vista, de orden y opulencia, ajeno para mí. Lo miré al vasco que impertérrito, pasó sin cambio de inflexiones en la voz, a explicarnos que comeríamos.

Hay una opción que rompe los esquemas. Las "combinaciones de fondue". La propuesta aprovecha la increíble cava de quesos del hotel .Así, ofrecen opciones de fondue, todas con base de queso tipo raclette (de vaca), que es el original de la fondue suiza, además de un dash de kirsch que aporta sabor. Además de vino Pinot Noir de San Patricio del Chañar y mermelada de sauco

A esto se suma la Fondue de chocolate, además de confitura de naranjas, praliné de almendras y vino encabezado de Malbec, con frutas de estación, marshmallows y biscoti de frutos secos, rociado con Luigi Bosca gala. Ya me tenía abrumado, menos mal que este servicio social que es el fondue venía marchando.

Pensé que de estas operaciones veremos más. Es una ofensiva sin fin. Diciembre tiene una fecha clave para la ley de medios, donde vencen ciertas impunidades. Donde el poder ha sido cohabitado, pero eso es otro historia, esta, por ahora es la que hay.

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