miércoles, 13 de junio de 2012

Música: Los himnos nacionales

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Un himno es un canto o texto narrativo que, al igual que la oda, expresa sentimientos positivos, de alegría y celebración. En un principio fue una composición coral, para después perpetuarse como género de poesía latina en la Edad Media europea. El vocablo deriva del idioma griego “himnos” y pasó a casi todas las lenguas de Occidente en un mismo sentido o significación.

Es, además, la representación musical o literaria de un acontecimiento tan elevado que produce la necesidad de plasmarlo en música o texto.

Un himno puede estar dedicado a un dios, un santo, un héroe o a una persona célebre. También puede estar dedicado a celebrar una victoria u otro suceso memorable o a expresar júbilo o entusiasmo. Asimismo puede ser una composición musical que identifica a una colectividad, una región, un pueblo o una nación y que une a quienes la interpretan. Estos últimos himnos suelen ser, o bien marchas, o bien poemas líricos. Las marchas suelen festejar victorias militares.

Los Himnos Nacionales son, en la mayoría de los casos, una composición musical patriótica aceptada por el gobierno de un país como la música oficial del Estado. En general, los himnos nacionales tratan de reflejar la unión, el sentimiento de solidaridad y la glorificación de la historia y las tradiciones del país. En muchos casos, no fueron escritos con ese objetivo, sino que adquirieron esa función después de conmemorar algún acontecimiento militar o histórico, especialmente durante el despertar del sentimiento nacional de los siglos XVIII y XIX que va marcando la modernidad capitalista, exportada luego por todos los rincones del mundo.

Durante los siglos XIX y XX, con el crecimiento del número de países oficialmente independientes, muchos de ellos adoptaron himnos nacionales que, en algunos casos, coexistían con canciones populares de carácter patriótico utilizadas por el pueblo. Es así como los himnos nacionales son una forma literaria que hablan de la belleza del país en cuestión, de la hermosura de su gente, de la valentía de su pueblo y de manera potente, se exalta un sentimiento libertario, frente a cualquier opresión (real o percibida) de que haya sido víctima la patria antes de la creación del himno, como también frente a futuras opresiones que se podrían llegar a ejercer.

Hoy por hoy, con un mundo globalizado sobre la base del capitalismo europeo que viene marcando el ritmo del mundo desde hace ya un par de siglos, todos los países del planeta presentan himnos nacionales que, en términos generales, siguen los patrones establecidos por el más famoso de los cantos patrios: el francés, la Marsellesa. Es ésta una marcha militar, compuesta por Rouget de Lisle en 1792, que desde el 14 de julio de 1795 fue declarada el himno nacional del país galo. Si se comparan himnos de distintos países, se ve que tanto musicalmente como en lo que concierne a sus letras y los valores de nacionalismo allí ensalzados, todos son muy parecidos.

A título de ejemplo, escuchemos varios, empezando por el francés, y veamos cómo los himnos patrios de otros países, tanto de Europa como de otros confines del mundo (asiáticos, africanos, etc.) presentan similares características: músicas marciales, ampulosas, con ritmos anacrúsicos, con inocultables resonancias militares.

A modo de burla de este especie musical -quizá amparados en aquello de “de lo sublime a lo ridículo hay sólo un paso”-, el grupo argentino Les Luthiers compuso una suerte de sátira de un himno patrio o militar, que vale la pena escuchar luego de pasar por los cinco himnos nacionales ofrecidos.

1. La Marsellesa (Himno Nacional de Francia)
2. Himno Nacional de Tanzania
3. Himno Nacional de India
4. Himno Nacional de Lituania
5. Himno Nacional de Timor Oriental
6. Sátira de Les Luthiers

Fuente: Wikipedia

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